Amigos míos:

Aquì les traigo el segundo capitulo de la semana que muestra algo del entrenamiento del Naruto y compañìa esoeri que sea de su agrado. La verdad me costo un poco escribir este capítulo pues en ocasiones me vi forzado a reiniciarlo desde cero. (Inner: Me gustaba más la versión original, pero mira que confundirte con el cálculo de la edad de Tsunade es imperdonable) Ya vas a empezar con eso de nuevo, porque mejor no vas y se lo cuentas a la propia Tsunade y me dejas tranquilo (Inner: Lo haría con gusto, pero de seguro te asesina y despúes yo tendría que hacer todo el trabajo ¬¬)

Bueno amigos míos espero disfruten su lectura, voy a tratar de ponerme a escribir un poco, pero no prometo nada pues tengo un par de asuntos pendientes, todo depende de como se resuleva mi tarde y como dice Davaru: Saludos y nos leemos. (Inner: Oye no lo copies) ¡O ya cáaaallate!

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, los personajes de Tenchu son propiedad de la empresa From Software desde el 2004, anteriormente de Activision quien los compró directamente de Sony Entretainment. Sólo la presente historia es de mi propiedad intelectual y no guarda ninguna relación con el manga/anime o el precitado juego.


Chakra, Fuego y Espada

A diferencia de sus antiguos compañeros de equipo quienes contaban con un solo maestro, el rubio tenía que lidiar con dos de ellos.

- Vamos Naruto, acaso crees que con esa posición podrás manejar adecuadamente una espada. En ocasiones me pregunto ¿Cómo diablos pretende Rikimaru que convierta a un palurdo como tú en un verdadero maestro de la ninja-to? – dijo la castaña mientras forzaba al rubio a repetir por tercera vez el ejercicio del día, mientras Sasuke lo observaba divertido escondido en un árbol cercano.

- Miyamoto sensei es que aun no entiendo del todo de que sirve este tonto baile. – dijo el jinchuriki.

- ¿Dices tonto querido? Pretenderé que no escuche eso, no creo que alguien tan refinado como tú quiera herir los sentimientos de su querida sensei. – dijo Hikari poniendo cara de cachorro regañado.

- Ahora soy alguien refinado y hace treinta segundos era un palurdo-datebayo. De verás que no la entiendo Miyamoto sensei. – dijo Naruto más confundido que nunca.

- Ni yo misma me entiendo ahora repite de nuevo el ejercicio, de lo contrario voy a trapear el piso contigo y te enseñaré el verdadero significado de la palabra dolor ¿Me entiendes gusano? – dijo la maestra de espadas mientras agitaba un vara de madera en forma amenazante frente a él.

- Hai. Hikari sesnei.

- Así me gusta muchacho y si lo haces bien te voy a dar un reconfortante masaje en esa sexy espalda tuya. – dijo la aludida sonriendo tiernamente.

Si algo había aprendido el rubio durante la primera semana de entrenamiento era que su maestra realmente tenía serios problemas mentales y que cada una de sus amenazas debía ser tomada muy en serio.

FLASHBACK

- Muy bien Hokage-sama, coja una espada de entrenamiento y empecemos con el curso, confío en que lo encuentre educativo. – dijo la castaña sonriendo.

- ¿Esté bien que coja esta espada sensei? – dijo el aludido con calma.

- Me parece perfecto, ahora atácame con todo lo que tienes y no te cohíbas de lo contrario la vas a pasar muy mal chico. – dijo Hikari mientras cogía una pequeña vara de madera de diez centímetros de largo.

- Antes de empezar, Hikari sensei, le agradeceré mucho que en lo sucesivo se refiera a mi simplemente como Naruto y no como Hokage-sama. – dijo el oji azul con tono amable.

- Yo te voy a llamar como quiera insecto, ahora atácame y si gustas usa tus famosos bunshin. – dijo la maestra de espadas mientras la expresión en su rostro se volvía súper agresiva.

Luego de treinta segundos de combate, el rubio se encontraba bajo los pies de su nueva maestra que lo miraba con total desaprobación.

- Das lástima chico, das lástima, pero en fin ahora Hikari ne-chan cuidará de ti. – dijo la castaña mientras lo ayudaba a levantarse y le sonreía ampliamente.

- Gracias Hikari sensei. – dijo el rubio mientras su maestra lo miraba con total odio, lo que preocupo mucho al rubio.

- ¿Y qué esperas para recoger la espada y crear tus bunshins inútil?

- Hai.

- Así está mejor guapo. – dijo la castaña mientras sonreía ampliamente.

Demás está decir que aun con la ayuda de diez bunshin Naruto fue incapaz de tocar a la Miyamoto quien armada con una simple vara de madera de cinco centímetros le dio la paliza de su vida mientras su humor cambiaba continuamente con la velocidad con la que cambiaba la dirección del viento.

FIN DEL FLASHBACK.

Luego de fracasar por cuarta vez con el ejercicio del día Hikari decidió mostrarle cual era el objeto del entrenamiento.

- Oye tú, ojos profundos, podrías bajar de allí un momento y ayudarme con este cabeza hueca. – dijo Hikari mientras golpeaba fuertemente el árbol donde se encontraba oculto el Uchiha haciendo que este perdiera el equilibrio y se precipitara al suelo.

- Ya te dije que mi nombre es Uchiha Sasuke. – reclamo el azabache mientras se ponía de pie.

- Sí, pero me gusta más ojos profundos, ahora saca esa espada tuya y quiero que intentes apuñalarme cinco veces con toda tu velocidad y nada de jutsus, de lo contrario te afeitaré la cabeza con tu propia espada. ¿Entendiste guapo? – dijo la castaña con tono infantil.

- Hmpf… - dijo Sasuke mientras obedecía la orden de la Miyamoto.

Mientras el Uchiha intentaba inútilmente alcanzar a la maestra de espadas, Naruto pudo comprender que cada uno de los movimientos que esta había estado tratando de enseñarle servían para evitar cualquier posible estocada que alguien pudiera lanzar contra él.

- Bueno ya que lo viste rubio bobalicón y galante, quiero que lo intentes por última vez antes de que te vayas corriendo a refugiarte en tu cómoda oficina por el resto del día. – dijo la maestra mientras sonreía con calma.

Luego de que Naruto fracasara por quinta vez en el ejercicio finalmente se pudo retirar a su oficina en donde decidió tomarse un pequeño descanso de su entrenamiento antes de "reunirse" con Nagato.

- ¿Todo en orden? – Preguntó el rubio a su clon con calma.

- Sí. ¿Qué tal tú? – respondió el clon.

- Mejor no preguntes. Bueno Tsunade ba-chan creo que ya puedes irte y gracias por la ayuda de hoy. – dijo el rubio sonriendo.

- ¿De veras? ¿No quieres que te ayude con algo más? – pregunto la sanin suplicante.

- ¿De veras la odias no? – preguntó el Hokage mientras se sentaba en la posición del loto en una pequeña colchoneta al lado de su escritorio.

- No la odio, simplemente no la llevo y no me hagas hablar sobre el tema o muy pronto vas a necesitar un escritorio nuevo. – dijo la rubia amenazante.

- Está bien no dije nada. – respondió Naruto mientras tres gotas de sudor se escurrían por su nuca.

Mientras tanto, en el hospital general, Sakura revidaba un enorme pergamino en compañía de su nueva maestra quien le mostraba la forma adecuada de aplicar presión en los distintos puntos del cuerpo.

- Así es Sakura, no necesitas ejercer mucha fuerza, basta con un leve toque y lograrás maravillas, sólo recuerda que estos tres puntos e presión pese a ser tan cercanos afectan distintos órganos del cuerpo ubicados tanto en el tórax como en el abdomen, sólo se requiere un pequeño toque y punto.

- Ya entiendo maestra. – dijo la peli rosa mientras golpeaba ligeramente un globo con agua tratando de no reventarlo.

- Eso es, ahora agrega el chakra y observa que pasa. – dijo Yukino mientras sonreía ampliamente.

- Entiendo. – dijo la joven kunoichi mientras veía como el globo explotaba pero la corriente de chakra mantenía unida al agua por unos cuantos segundos.

- Sí que eres prodigiosa, me encantaría que esa rubia testaruda viera esto. – dijo la anciana sonriendo.

- Yukino sensei ¿Por qué Tsunade-sama y usted no pueden llevarse bien? – preguntó Sakura con curiosidad.

- Verás eso paso hace mucho tiempo y no vale la pena hablar sobre ello. – dijo la interpelada con calma.

- ¡Por favor! - rogó la peli rosa.

- Está bien.

FLASHBACK

- Vamos Tsunade tómalo con calma. – dijo una joven Yukino a una muchacha rubia de quince años.

- Entiéndalo Yukino sensei cuando hay vidas en juego el tiempo es un factor prioritario, reconozco que sus métodos son buenos pero requieren demasiado tiempo. – replico Tsunade algo exaltada.

- Pero Tsunade, si el tratamiento no es adecuado la lesión no sanará de forma permanente y siempre se podrá reabrir. – insistió la morena.

- Yukino entienda que en el campo de batalla no tenemos tiempo que perder. – dijo la sanin molesta.

- Tsunade, algún día lo entenderás y espero que cuando eso pase no sea demasiado tarde, ahora creo que es mejor que me dejes a mi hacerme cargo de este paciente, porque de lo contrario podrías triturarle todos los huesos con esa fuerza bestial que tienes. – dijo la morena mientras golpeaba gentilmente a Dan en la pierna izquierda para neutralizar el dolor y acelerar el flujo de chakra.

- Sólo aplíquele anestesia y vámonos ya que vamos a llegar tarde. – dijo Tsunade mientras clavaba una hipodérmica en la pierna derecha del nombrado.

- Pero Tsunade, eso no es anestesia. – dijo la morena mientras el pobre Dan se empezaba a poner morado.

Luego de estabilizar a Dan ambas kunoichis se reunieron con el Director del Hospital quien luego de escuchar el reporte de Yukino decidió reprender duramente a Tsunade por lo ocurrido.

FIN DEL FLASHBACK

- Ella siempre me culpó por arruinar su record perfecto y hasta ahora no me disculpa por ello. – dijo Yukino con calma.

- Así que eso se trata, sólo son celos profesionales. – dijo Sakura confundida.

- Algo así, pero la verdad es que a tu querida maestra siempre le ha disgustado la gente pausada como yo, y bueno, sólo digamos que a mí siempre me gusta tomarme mi tiempo para todo. – dijo la anciana sonriendo. – Ahora regresemos a tu entrenamiento, pues aún te falta pulir tu control de chakra. Además algo bueno salió de eso, pues supe que tiempo después Tsunade y ese chico Dan se comprometieron, lástima que ese jovencito murió en la guerra, sabes tenía mucho potencial.

- Yukino sensei usted dice eso de todas las personas que conoce. – rebatió Sakura.

- No mi niña sólo lo digo cuando es cierto. – respondió la anciana sonriendo ampliamente.

Mientras tanto en la mansión Uchiha, Sasuke se encontraba meditando ante la estricta vigilancia de su maestro quien sonreía afablemente.

- Vamos joven Uchiha, debes concentrarte un poco más, para dominar este entrenamiento primero debes dominar tu corazón, recuerda que tu grado de dominio sobre cada una de las cinco llamas depende única y exclusivamente del dominio que tengas sobre tu propio corazón. – dijo el anciano mientras Sasuke intentaba liberar los cerrojos que el mismo había puesto sobre sus emociones.

- Aun no entiendo del todo este entrenamiento Himura sensei. – dijo el azabache un tanto confundido. - ¿Qué sentido tiene liberar mis emociones para luego volverlas a poner bajo mi control?

- No confunda controlar con reprimir Sasuke-san, lo que usted ha estado haciendo durante todos estos años es reprimir cada fibra sensible de su ser para mantener la calma en todo momento y si bien es cierto que una mente asertiva le permite a un shinobi mantener la calma ante cualquier situación, también es cierto que nuestras emociones no constituyen una debilidad en sí mismas, sino que no brindan la fuerza para crecer como personas ¿Recuerda lo que le dije el primer día de entrenamiento? – respondió el anciano con calma.

FLASHBACK

- Buenas tardes Himura-san, antes de empezar con el entrenamiento me gustaría saber que es eso de las cinco llamas Uchiha. – preguntó Sasuke intrigado.

- Las cinco llamas Uchiha consisten en emplear nuestra fuerza interior para alterar la naturaleza misma del fuego, esas cinco llamas son las llamas blancas o llamas de la paz, las llamas rojas o llamas del amor, las llamas azules o llamas del espíritu, las llamas púrpuras o llamas de la fuerza y las llamas negras o llamas del dolor, cada una de ellas tiene una finalidad y una naturaleza específica. – dijo el anciano con calma.

- ¿Himura-san podría explicarme cómo funciona cada una de las cinco llamas? – dijo el azabache mostrando un genuino interés en el tema.

- Pues bien Sasuke-san, las llamas blancas son las llamas de la paz y permiten someter a un oponente sin causarle daño alguno, son muy útiles al momento de realizar misiones en las cuales resulta de vital importancia capturar vivo al objetivo, para liberar estas llamas usted deberá encontrar una fuente de paz interior tan grande que le permita calmar su atribulado corazón aun en los momentos más difíciles. Las llamas rojas por otro lado le permitirán usar poderosos jutsus de fuego sin tener que preocuparse porque sus aliados se encuentren dentro o fuera del área de efecto de los mismos, pues este tipo de llamas es inofensivo para los aliados y devastador para los enemigos, además de que le permitirán cerrar instantáneamente cualquier herida abierta, para poder liberar este tipo de llamas usted deberá evocar algún recuerdo que sea capaz de llenar su corazón de amor hasta tal punto que se deje embriagar por ese sentimiento. Las llamas azules por otro lado atacan directamente al alma de la persona sin dañar el cuerpo, son muy útiles para purificar espíritus malignos y desmoralizar a sus oponentes haciéndoles perder las intenciones de luchar forzándolos a rendirse, para liberarlas, usted deberá encontrar la verdadera esencia de su alma y explotarla al máximo. Por otro lado, las llamas púrpuras le permitirán crear una capa de llamas alrededor de una persona u objeto sin dañarlo de modo tal que nadie pueda tocarlo sin autorización, para poder liberarlas usted necesitará encontrar cuál es el origen de su fuerza interior y canalizarlo a través de su corazón hasta su exterior. Finalmente para liberar las llamas negras usted deberá confrontar su mayor temor y sus recuerdos más dolorosos y superarlos, esta clase de llamas pueden arder lentamente consumiendo todo a su paso hasta reducirlo a nada. – dijo el hombre mientras le mostraba a Sasuke cada una de las llamas formando cinco aros de fuego a su alrededor, cada uno de un color diferente.

- Entiendo, entonces este va a ser un entrenamiento tanto mental como espiritual, pues bien ¿Cuándo empezamos? – preguntó Sasuke con calma.

- Ahora mismo si usted gusta.

FIN DEL FLASHBACK

- Ahora lo recuerdo, está bien, empecemos de nuevo. - dijo el Uchiha mientras buscaba en su interior una fuente de paz absoluta.

- Está bien. – dijo el anciano complacido mientras veía como el Uchiha empezaba a ingresar a un estado de verdadera calma.

Mientras tanto en la oficina del Hokage, Tsunade terminaba de organizar el papeleo del día y empezaba a buscar algo en una gaveta bajo el escritorio de Naruto.

- No lo vas a encontrar allí, hace ya un buen tiempo que no hay nada de sake en esta oficina, recuerda que él no bebe. – dijo el clon señalando a Naruto quien se encontraba en estado de trance.

- ¿Acaso insinúas que tengo problemas con la bebida? – reclamó la sanin algo molesta.

- No para nada. - respondió el clon en tono sarcástico.

- Sabes que mejor cállate y empieza a firmar los documentos mira que ya los clasifiqué todos y por lo que pude ver tienes bastante trabajo por delante. – rebatió la rubia con una sonrisa en los labios ante la mirada triste del kage bunshin.

- No es justo-datebayo, el Hokage es él no yo ¿Por qué hago su trabajo mientras él sólo se queda allí perdido en su pequeño mundo? – dijo el clon mientras hundía su rostro entre sus manos en señal de derrota para beneplácito de su interlocutora.

- Porque él es el Hokage y tu un simple bunshin. – añadió Tsunade mientras se sentaba a leer un libro en un sillón frente al Naruto, real.

Sin embargo, a diferencia de lo que su clon creía, Naruto sí que las estaba viendo negras en el mundo espiritual.

- Vamos Naruto concéntrate, mientras no domines el camino animal, no podrás dominar los otros caminos. – dijo Nagato con calma.

- Es que es bastante complicado esto de realizar invocaciones sin contrato. – respondió el aludido visiblemente agotado.

- No pienses en esto como una invocación normal, esto es más como una proyección, sólo usa tu imaginación y usa el jutsu de invocación, trata con algo pequeño, quizá una rata o un sapo y no me refiero a los del Myobokuzan, sino a uno normal e inténtalo de nuevo, una vez que hayas abierto tu mente podremos empezar a ver los otros caminos. – dijo el peli rojo, mientras lo miraba a los ojos.

- Bueno pues allí vamos. Kuchiyose no jutsu. – dijo el rubio mientras Pakkun aparecía. - Lo logré-tebayo.

- ¿Lograr qué chico? ¿Ahora dime dónde estamos y dónde está Kakashi? – dijo el pequeño perro algo confundido.

- Naruto libera el justsu ahora. – lo apremió Nagato.

- ¿Pero por qué? – dijo el rubio mientras obedecía la orden.

- Porque invocaste una criatura con consciencia que no puedes mantener bajo tu control, recuerda que eso siempre es una mala idea, sólo debes invocar a bestias salvajes que puedas controlar de lo contrario la invocación se puede volver contra ti. – le reclamó su interlocutor.

- Está bien, lo tendré en cuenta. – dijo el rubio mientras hacía puchero.

- No te pongas así una vez que hayas dominado esta técnica puedes traer a cualquier tipo de criatura, pero antes de usarla en batalla deberás llegar a un acuerdo con ellas o dominar su voluntad, pero eso ya te lo enseñaré luego ahora concéntrate en traer un perro normal.

- Como digas, pero antes dime porque el camino animal es la base de los otros. – preguntó el jinchuriki con genuino interés.

- Porque tanto el camino asura, como el naraka y el externo usan invocaciones de alto nivel, es por ello que es necesario que domines primero el camino animal, que es bastante similar a las invocaciones básicas. – dijo Nagato cruzándose de brazos.

- ¿Y qué hay acerca de los otros dos caminos? – inquirió el jinchuriki, mientras se preparaba para intentar nuevamente realizar la invocación

- En realidad son otros tres caminos, pues el camino externo no forma parte de los seis, pero bien ya que preguntas tanto el camino deva como el preta necesitan que refines tu control de chakra, mientras que el camino humano requiere un previo dominio del camino Naraka, pero bueno vamos por partes ¿Quieres? – dijo Nagato mientras lo observaba lograr finalmente la invocación.