De Nuevo en New York
En New York, solo pasaba dos noches en un hotel y me cambiaba a otro. Si Alice hubiera visto la ciudad borrosa, jamas me encontraría. New York era muy grande, tenia cientos de hoteles.
Primero me hospede en uno de lujo, después en uno de tres estrellas, luego me cambien a un hotel express, de nuevo en uno de lujo. Me cambie de nombre en cada lugar. Pero sabia que solo seria cuestión de tiempo para que me encontraran.
Trataba con todas mis fuerzas no pensar en ellos. Ansiaba estar en compañía de alguien. Alguien en quien refugiarme cuando me sintiera ansiosa.
Extrañaba esos brazos fuertes y cálidos que me rodeaban por completo. Extrañaba acurrucarme en su pecho hirviendo. Extrañaba sus caricias, sus besos, la forma en que me miraba... Me di mil cachetadas en mi fuero interno.
Estaba algo débil luego de dos semanas sin alimento humano y la ultima vez que bebí sangre fue la de Ja... - me di otra cachetada.
Me sentía débil físicamente, pero también de convicción. Casi estuve apunto de regresar y decirle a Jacob -mas bien rogarle- que me amara a mi. Que me eligiera a mi y no a Bella.
Estar en el mismo país, era algo muy peligroso. Debía ponerme en movimiento. Empaque de nuevo cuando trajeron mi ropa de la tintorería del hotel.
Pero... a donde ir? Otra vez ese era mi dilema.
A Alaska con el clan de Denali? No.
Con el Clan de Amazonas...? Si, tal vez. Y podía ver a Nahuel! Ademas el híbrido ya era borroso para Alice.
De todas maneras estudie mis otras opciones.
Los irlandeses, eran buena opción. Al igual que los egipcios. Ellos vivían al otro lado del mundo, pero de seguro los monstruos ya se habían puesto en contacto con ellos.
Si, Brasil era buena idea.
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Mi pequeño y frágil animo se hizo pedazos, al saber que el próximo vuelo a Rio de Janeiro, era hasta el siguiente día por la tarde. No quería esperar, algo en mi me decía que estaban cerca y no los quería ver ni en pintura.
Si lo hacia, seria capaz de luchar contra ellos o todo lo contrario, les pediría perdón de rodillas. Ya que por mas que los odiara... los extrañaba.
Me recordé a mi misma lo mentirosos que habían sido una y otra vez.
Un vuelo a Londres salia en tres horas...
Londres...
Pros: Estaba al otro lado del mundo. Era atractivo. Divertido. Lleno de distracciones (el país entero era una trampa para turistas)
Contras:...? Ninguno.
Londres. Si, por que no?
Juro por Stephenie Meyer, que el próximo capitulo, sera mas largo.
