Perdonen lo poco... Lo digo porque no hay lemon en este capítulo
Capítulo 45
La vida te da sorpresas…
La tormenta ya estaba sobre la isla cuando Bulma salió del hotel. No le dio importancia y subió a su aeronave, sin embargo, algunos rayos comenzaron a amenazar con alcanzarla. Hábilmente maniobró la nave, pero no pudo evitar lo que sucedió a continuación.
- ¡Oh, Maldición! Seguramente este es mi día de suerte…
Estaba brillando la luz de alerta de combustible.
Miró hacia abajo y buscó donde descender. Por suerte para ella se veía un faro a un par de kilómetros de donde estaba. Viró y se dirigió hacia aquella luz, descubriendo que se trataba de una ciudad puerto. Descendió y encapsuló el vehículo, comenzando luego a buscar donde pasar la noche. Al fin encontró un pequeño hostal, al que llegó toda empapada.
Se dio una ducha y se dispuso a dormir, sin saber que era vigilada desde la distancia por un vengativo y orgulloso nativo de Vegetasei, que, a pesar de estar ocupado en otros asuntos, estaba atento a su ubicación.
Así fue que tuvo que posponer su salida para la mañana siguiente. Lamentablemente para ella, despertó casi al mediodía. Dejó el hostal y salió a buscar donde cargar su nave, pero un hambre feroz la hizo buscar primero donde comer. El puerto le pareció una buena opción, ya que era más que seguro que encontraría sushi.
…
Mientras, en la Corporación, el señor Briefs estaba en su oficina, terminando de revisar los planos de la cámara para su perfeccionamiento. Pero fue interrumpido por el sonido de su puerta. Levantó su vista y lo vio, de pie en la entrada
- Profesor, requiero de un dispositivo de comunicación – exigió Vegeta
-Hola, muchacho. Creí que habías acompañado a mi esposa…
Vegeta le dio una mirada de muy pocos amigos.
- Descuida… - dijo el señor Briefs, poniéndose de pie - Creo que tengo algunos en mi laboratorio… ¿es para uso portátil?
-No – respondió dando un par de pasos hacia la mesa - Necesito uno para la nave en que llegué.
El profesor lo quedó mirando un segundo
- ¿Planeas marcharte?
Vegeta llevó sus manos a las caderas
-Hmn… Aun no lo he decidido ¿en cuánto tiempo estará lista la cámara?
- Según mis cálculos, en un par de semanas… Supongo que será suficiente tiempo para que a mi hija se le pase el enojo… - bromeó.
- No digas estupideces – dijo molesto, luego volteó su vista hacia los planos y agregó, más calmado - No me importa si está molesta… Ya se acostumbrará… Ahora lo urgente es volverme aún más fuerte y en este lugar no puedo entrenar cómodamente… "Aun no comprendo el por qué, pero estoy al mismo nivel que ese inútil de Kakaroto…"
El profesor comprendió de inmediato que el saiyajin estaba herido en su orgullo y posiblemente también en su corazón.
-Está bien. Le haré las modificaciones necesarias a alguno y lo dejaré instalado para que puedas viajar hoy mismo, si quieres.
-Perfecto… mientras antes mejor – comentó dando por terminada la conversación, comenzando a retirarse.
Sin embargo, recordó algo y volteó a ver nuevamente al profesor, mientras se cruzaba de brazos.
- ¿sabes algo, anciano? te has vuelto alguien de mi entera confianza, por lo que te solicitaré nuevamente tu cooperación…
-¿?... Gracias, muchacho… Pero dime ¿de qué se trata esta vez?
El saiyajin se quedó pensativo un momento y luego dijo
-Bulma no debe saber bajo ninguna circunstancia que me he ido … eso podría afectarle.
- ¿Quieres que le mintamos?
Vegeta se sonrió.
-No exageres. Será solo una mentira piadosa, como dicen ustedes…
…
Estaba sentada en una mesa con vista al mar, observando a unos hombres que se disponían a salir de pesca. Su vista se fijó en uno de los sujetos que cargaba un balde metálico, lleno hasta el borde de gusanos y comentó para sí misma
- ¡Wow! ¡Eso es a lo que llamo una buena carnada!
Sonrió al recordar la vez en que descubrió que esa era una de las debilidades del saiyajin. "Asco, dijo él… ja, ja, ja… Eso era pánico y no lo puede negar… Eso de hacerse el tipo rudo no le funcionará conmigo. No tiene ningún derecho a tratarme como lo hizo... Pero, a pesar de ello, me alegra que esté bien y que haya podido regresar… ¿Cómo haré para que acepte que hizo mal? No fue capaz de decirme que me amaba, mucho menos conseguiré que se disculpe siquiera… Maldito mono idiota. Tan solo de recordar cuando lo vi besándose con esa tipa me hierve la sangre… Sin embargo, me encantaría volver a tener eso tan especial que compartimos… Lamentablemente deberé pedirle que se vaya de mi casa, a pesar de haberle dicho que se podía quedar. Pero es que no podría soportar verlo a diario si sigue en ese estúpido plan de creer que soy su propiedad… y de que lo que hizo fue por el bien de su raza"
Terminó de comer y recorrió un poco los muelles antes de marcharse. En su casa la esperaba una verdadera batalla para lograr delimitar su territorio ante ese quisquilloso saiyajin.
…
-Joven y apuesto Vegeta ¡Qué bueno que al fin te encuentro! – dijo la señora jalándolo del brazo, obligándolo a seguirla
- ¿Hum? - hizo al verse sorprendido caminando por los pasillos - ¿No le dije que se encargara de todo? – respondió intentando zafarse del agarré de la señora inútilmente.
-Lo sé, querido… pero ¡es que es perfecto! Tienes que verlo…
Una vez llegaron a destino. Vegeta se vio libre y observó el lugar.
- ¿Qué opinas?
No dijo nada, pero la señora lo miraba atentamente, esperando cualquier reacción. Al ver que el saiyajin sonreía casi imperceptiblemente, exclamó
- ¡Oh! ¡Sabía que te gustaría! Y el otro es igual de encantador… Ven, acompáñame – dijo tironeándolo de vuelta.
Vegeta aguantó estoicamente, después de todo había estado totalmente de acuerdo con lo propuesto por Bunny.
…
Bulma condujo toda la tarde, hasta que, a eso de las diez de la noche, al fin aterrizó en la Corporación.
Encapsuló la aeronave y se quedó de pie en medio del jardín "Tengo que hablar ahora mismo con ese canalla"
- ¡VEGETA! -gritó con todas sus fuerzas - ¡VEGETA!
No tuvo más respuesta que la voz de su madre, que avanzaba hacia ella desde la puerta principal
- ¡Querida, estás de vuelta!... ¿Pero que son todos esos gritos?
- ¿Dónde está?
- ¿Quién?
-Vegeta, mamá… ¿Dónde está ese desquiciado?... – puso sus manos a modo de bocina - ¡VEGETA!
- Cariño, creo que Vegeta salió… Luego lo saludas ¿Por qué no entras para que platiquemos mientras lo esperas?
Bulma miró a su madre y asintió derrotada. Acto seguido, la abrazó, como si no la hubiera visto en mucho tiempo, no pudo evitar que sus lágrimas saltaran de sus ojos
-Mamá. Lamento mucho haberlos preocupado…
-Lo sé, mi amor… - dijo Bunny, dándole unas palmaditas en la espalda. Acto seguido, se apartó y jaló la mano de su hija para que la siguiera a la casa.
Una vez dentro, Bunny se sentó en el sofá de la sala, haciéndole un gesto a la muchacha de que la acompañara
-Ven, siéntate, querida… debes estar cansada
Bulma aceptó la invitación de su madre. Dejó su bolso a un lado del sofá y en eso apareció su padre
- Es bueno tenerte de vuelta, hija…. Y dinos ¿Cómo estuvo tu viaje?
-Bien, me sirvió para poder ordenar mis ideas y relajarme…
-Eso es maravilloso – comentó el profesor.
Bulma los observó con suspicacia
-Oigan… acaso ¿Ninguno de los dos va a preguntarme sobre lo que decidí?
Ambos se miraron de manera cómplice. Ella lo notó
- ¿Qué me están ocultando?
Su madre respondió
-Bueno… Lo que pasa es que Vegeta nos contó todo
Bulma tragó saliva
- ¿Todo? ¿A qué te refieres con todo?
-No te preocupes, Bulma… aunque los detalles hubiesen sido muy sabrosos, solo dijo lo importante.
- Pero ¿qué dijo?
-Oh, No mucho… tu sabes como es.
Bulma bajó su vista un momento.
-Supongo, entonces, que ya saben que decidí tener al bebé.
-Sí, amor – confirmó su padre – Y queremos que sepas que te apoyaremos en todo lo que necesites.
-Gracias – dijo ella, con un hilo de voz "¡Qué afortunada soy! Ellos siempre terminan apoyándome en todo, no importa lo descabellado que sea… Son los mejores. Si Vegeta no quiere volver conmigo, no me sentiré sola en esto…"
Bunny al ver que su hija parecía perderse en sus pensamientos, le aconsejó
-Debes estar exhausta… ¿Por qué no vas a descansar? Te llevarás una gran sorpresa…
- ¿una sorpresa dijiste?
-Sí, querida… hicimos algunos cambios en tu habitación. Pero es mejor que lo veas con tus propios ojos.
-¿? – Bulma los miró intrigada
-Ve a descansar… mañana hablaremos
Ella negó con su cabeza.
-No… Primero díganme de que se trata todo esto… ¿Qué le hicieron a mi cuarto? ¿por qué actúan tan sospechosos?
-No te exaltes querida… Vegeta nos explicó que los embarazos saiyajins eran muy complicados…
- ¿Complicados?
-Sí, comentó que los bebés saiyajins solían hacer que sus madres desarrollaban una extraña condición que las volvía paranoicas con episodios de histeria… Lo importante es que no te exaltes, ya que eso es un gatillante de…
Bulma se puso de pie, y comenzó a pasearse mientras exclamaba
- ¡¿Qué no me exalte?! ¡¿QUÉ NO ME EXALTE?!... Pero… ¿Qué no se dan cuenta que esta es una conspiración en mi contra? … Yo estoy perfectamente bien…. Soy una humana, a pesar de que cargue con un hijo mitad saiyajin… ¡Maldito infeliz!… ¿Y ustedes le creyeron ese montón de basura?
-Tranquila… - dijo, su padre - Él solo quiere ayudar. Además, nosotros no sabemos cómo reaccionará tu organismo al contener un embrión de otra especie…
Bulma frunció. Conocía perfectamente esa mirada de su padre
-Papá, ni se te ocurra tratarme como a un experimento…
Bunny, agregó tratando de volver al tema
- Tu padre tiene razón… Vegeta está muy preocupado por ti… Además, nos dijo de la situación de ustedes…
- ¿De qué situación hablas?
Su madre comenzó a explicarle
-Bulma, cálmate, por favor… Ya sabemos que ustedes están unidos, por las leyes de su raza… ¿Por qué no nos dijiste?... – junto sus manos contra su mejilla, empezando a divagar - Aunque yo hubiera preferido que tuvieran un matrimonio terrícola… Podrían hacer de igual forma una ceremonia…
Los ojos de Bulma se abrieron como platos
- ¡¿QUÉ?!
- Ay, sí, querida… una ceremonia de matrimonio, con un vestido, pastel e invitados… ¡Que guapo se vería Vegeta de frac!
La vena de la sien de Bulma comenzó a expandirse
-No eso, mamá… ¿Vegeta te dijo que somos esposos?
- ¡Oh, eso!... – respondió Bunny - Bueno, no así… Pero lo importante es que hayan aclarado sus diferencias… ¡Ah! Y mencionó también que tiene planeado instalarse definitivamente… ¡aquí, contigo!... No sabes cuánto me alegré cuando me lo dijo, sobre todo por nuestro nieto... Como dijiste que estaban separados…
Bulma ahora sí que explotó
- ¡Aun estamos separados! ¡No somos compañeros, ni esposos, ni nada!
Su madre quedó con la boca abierta.
Ahora, fue su padre el que preguntó
- ¿Eso es cierto, querida? Pero se supone que fue a hablar contigo…
Bulma volteó a ver a su padre
-Sí, papá. Él fue a verme al hotel donde estaba… - después murmuró - pero solo a fastidiarme y a decirme un montón de cosas que yo sinceramente no acepté…
Su padre se quedó en silencio un momento. Luego le dijo
-Pero dime, hija… ¿acaso hizo mal en ir a buscarte?
Bulma se quedó en blanco. La verdad era que la visita de Vegeta no solo había terminado convenciéndola que debería tener a su bebé, aunque fuera en parte para darle una lección, sino que también la había tranquilizado saber que él estaba bien y de vuelta en la Tierra.
Suspiró y bajó la vista.
- Supongo que no… – luego volvió a mirarlos - Pero eso no significa que lo aceptaré tan fácilmente de vuelta en mi vida.
-Querida… - dijo su madre, posando una mano sobre la de Bulma.
-No, mamá… - reclamó, retirando su mano - ¡No lo soporto! Es un cretino egoísta y convenenciero.
Su madre se sorprendió ante su respuesta. Sin embargo, la miró con dulzura, mientras comenzaba a divagar
-A mí me ocurría lo mismo con tu padre ¿verdad, cariño? – dijo buscando complicidad en su esposo, quien asintió mientras ella proseguía - … Cuando estaba encinta había días en que no lo soportaba ni a diez metros de distancia… Una vez lo corrí de la casa y no pudo volver hasta el día en que Tights nació… Ya verás que se te pasará…
Bulma comenzó a molestarse en serio. Sus padres no parecían comprender que ella era víctima de una maquinación del saiyajin y que ellos eran parte de ésta.
-MAMA… TU NO ENTIENDES NADA
Su madre frunció
-Entonces ¿por qué no nos cuentas que tan terrible fue lo que hizo el adorable de Vegeta, según tú, para que lo odies tanto?
Bulma se quedó mirando a su madre y luego suspiró. Estaba segura que Vegeta había usado toda su artillería con su mamá. Se lo imaginó siendo todo un caballero como el primer día que llegó a su hogar. Sí, definitivamente podía ser encantador cuando se lo proponía…
Flash Back
Cuál sería su sorpresa al entrar a la sala de su casa y ver a su padre, su madre y Vegeta, sentados tranquilamente bebiendo té, mientras ¿reían de algo? Estuvo tentada de salir y volver a entrar para cerciorarse de que no estaba alucinando. Avanzó tímidamente y los miró buscando de qué se había perdido.
– Bueno, veo que ya conociste más a fondo a mis padres… - dijo algo temerosa, pero enseguida se compuso - Vegeta, por si no lo sabías o recordabas mi nombre es Bulma Briefs, y soy la hija de este par de personas - miró la reacción de él con cautela, tratando de parecer lo más natural posible.
Vegeta la miró de arriba abajo y comentó
- Vaya, terrícola, creo que llegas tarde, estuve compartiendo con tus padres y créeme qué ya sé bastante de ti, ¿cierto? - dijo buscando complicidad en los ancianos que comenzaron a reír ante el comentario de saiyajin.
– ¿QUEEEEE? ¿De qué se trata esto? Mamá, ¿no me digas que le mostraste algún álbum de fotos, por favor? – miró indignada echando chispas a su progenitora.
– Cariño, no te enojes, si sabes que es normal que una madre le muestre fotos de bebé de su hija al novio de ella… - respondió muy tranquila la aludida.
El señor Briefs tosió un poco y Vegeta la estudiaba para ver su reacción.
- Querida, Bulma ya tiene un novio - dijo el anciano.
La señora lo miró extrañada y luego sonrió diciendo
- Pero está muerto ¿no?
Vegeta no pudo evitar sonreírse.
Bulma carraspeó.
– Vegeta, ¿podemos hablar en privado un momento? - le dijo lo más amable que pudo.
– ¿Por qué? Si yo lo estoy pasando muy bien con ellos, terrícola.
- Por favor… - insistió ella apretando los dientes.
– Está bien, ya que lo pides de forma "tan amable" te acompañaré – y diciendo esto se retiró al jardín seguido por Bulma, qué no daba crédito a lo que estaba ocurriendo.
Fin Flash Back
"Es un maldito cínico… seguramente se comportó como un verdadero príncipe y con eso se los echó a la bolsa… Es muy astuto… No, no lo odio… Pero no puedo creer de lo que es capaz con tal de conseguir sus objetivos… Lo mejor será contarles… es la única manera de dar vuelta las cosas a mi favor y vean lo sicópata que es"
Bajó su tono para decir
-Yo… no lo odio… solo que es complicado… - tomo aire antes de seguir – No voy a mentirles… nosotros estábamos bien… de hecho demasiado bien, hasta que lo sorprendí besándose con otra…
Su madre no pudo contener lo que dijo
-Pero a Yamcha también y no una vez… y aun así volvías con él como si nada...
Bulma se sentía traicionada por sus padres. Pero aun así tuvo que reconocer que su mamá tenía razón. Sin embargo, había una diferencia: el saiyajin había reconocido su interés en tener hijos con otra. Era momento de decirle a sus padres lo ocurrido.
Colocó sus manos sobre sus rodillas, mientras su mirada se fijaba en la mesa frente a ella
-Bueno, es mejor que lo sepan de una vez… - suspiró y agregó con seguridad - Él encontró a una mujer que aparentemente era una saiyajin…
Sus padres solo la observaron atentamente
-Bueno, era una mujer que se veía como un saiyajin – prosiguió Bulma - con todo y cola… Era de esperar que Vegeta omitiera esto, pero, en fin… Él no sabía que era una alienígena con la habilidad de transformarse en otras cosas, como Puar… - hizo una pausa antes de proseguir, pues el tema aún le afectaba. Sus ojos se volvieron vidriosos - … Yo lo descubrí y entonces él… él me confesó que lo hizo porque tenía el deber de continuar con su raza… ¡Se portó como un idiota descerebrado!… - terminó dejando escapar algunas lágrimas, solo recordarlo le partía el alma.
Sus padres le dieron un poco de espacio para que se recompusiera. Ella suspiró y pasó sus manos por sus mejillas.
Estaba segura de que su argumento era más que convincente para que sus padres comprendieran su postura.
-Pobrecita, hija mía… - dijo Bunny, muy afligida. Sin embargo, agregó con intención de animarla - ¡Pero él ahora está aquí!… él siempre vuelve a tu lado, a pesar de lo tímido y antisocial que es… Además de reconocer que tú eres su pareja… ¿eso no te dice nada?
-¡¿?! ¿Qué no escuchaste? ¡Tenía en mente acostarse con otra!
Bunny ni se inmutó.
-Hijita, debes recordar que él es un príncipe y tiene deberes para con su reino….
Bulma reaccionó ante esto. Esas palabras eran definitivamente de Vegeta. Eso la hizo sospechar que probablemente él ya había contado su versión de la historia.
- Era de esperarse… - dijo poniéndose de pie y luego apuntándola - ¡Estás de su parte! ¿Cómo no me di cuenta antes?
-No, querida… - respondió Bunny con naturalidad - Yo no creo que te haya sido infiel. Simplemente cumplía con su deber y me imagino que debió ser muy difícil para él tomar esa decisión…
- ¿Difícil? Eso nada más me demostró lo imbécil que es… TODOS LOS HOMBRES SON IGUALES… - miró a su padre, dándose cuenta que estaba siendo demasiado extensiva en su declaración - Excepto tu papá… ojalá hubiera conocido a un hombre como tú…
Su padre se sonrió
-Gracias, Bulma… pero, aun así. No creo que Vegeta sea un mal muchacho…
Bulma se cabreó. Esperaba encontrar apoyo, aunque sea en su progenitor
- ¡SUFICIENTE!... ¡A ustedes les lavó el cerebro!… No volveré con él, criaré a mi bebé sola y le mostraré a ese idiota de lo que se perdió por traicionarme…
Su madre exclamó
- ¡Pero él es el padre de la criatura!
-Me importa un rábano que lo sea… ¡este bebé es solo mío!… - dijo llevando una mano a su pecho - ¿No les contó que si no nace fuerte planea asesinarlo?
Los señores Briefs pusieron cara de circunstancia. Sin embargo, a pesar de las palabras de la muchacha, ambos sonrieron.
-Solo debió decirlo para hacerte recapacitar… Además, tu pensabas hacer lo mismo- dijo su madre.
-Estoy de acuerdo, querida… él no sería capaz…
- ¡NO LO QUIERO CERCA DE MI HIJO!…
Hubo un silencio incómodo en la habitación
Bulma decidió retirarse, su presión había subido lo suficiente como para enviarla a urgencias y no tenía ánimos de dar un espectáculo.
Iba a marcharse del cuarto, cuando sintió como que éste se estrechaba. Empezó a sudar, su visión comenzó a volverse un túnel y solo alcanzó a decir
-Yo… no puedo…
Cayó donde estaba y sus padres corrieron a socorrerla. Sin embargo, una voz interrumpió la escena.
-Es una maldita terca…
Ambos voltearon. Vegeta estaba de pie en el umbral de la puerta, vestido con su traje de combate.
-Creí que ya te habías marchado, muchacho…
-Hmn… - hizo, bajando su vista un momento. Él también pensaba que debía haberse ido hace rato, pero quería asegurarse de que ella hubiera vuelto a la casa.
El saiyajin volvió a mirar al grupo. Avanzó hasta ellos y haciéndolos a un lado, tomó a la muchacha en brazos.
-Obviamente tiene más sangre de la que los humanos debieran tener en su estado… y aun así continuó gritando como loca… "Sinceramente, esperaba que ocurriera cuando fui a verla a aquella isla…"
- ¿Vas a…? – preguntó preocupado el profesor
Vegeta frunció y miró al profesor
-No temas, anciano… por esta vez, lo haremos a tu modo. ¿Tienes todo listo?
-Sí, claro… - respondió el padre de Bulma, poniéndose de pie y avanzando hacia la salida - acompáñame.
Los cuatro salieron de la sala.
…
Abrió lentamente sus ojos y enfocó. Al principio no reconoció donde estaba, pero luego se dio cuenta de que era su cuarto. Aún estaba con el vestido verde, con el que había llegado, solo le habían retirado sus zapatillas.
-Otra vez pasó… - dijo incorporándose - ¿Qué acaso voy a estar desmayándome todo el tiempo como las ridículas de las novelas?
Suspiró cansada y miró a su alrededor.
Ahí estaba la sorpresa que le habían anticipado.
Su cama ahora era más amplia. Tampoco estaba su desorden de siempre. Todo su mobiliario había sido reemplazado por muebles bastante aburridos para su gusto y sus muros ahora era blancos.
-Ay, no…
Vio que estaba el mueble donde Vegeta dejaba su armadura, cuando no la usaba. Se llevó la mano a su frente y exclamó
- Esto debió ser obra de mi madre… Supongo que podría conservar la cama… pero las cosas de él se van mañana mismo, no puede quedarse en mi habitación… "No soportaría verlas a diario. Ya he tomado una decisión y no pienso dar marcha atrás"
Suspiró cansada, solo agradeciendo no encontrarse con Vegeta. Supuso que el hombre se había marchado por su propia voluntad al ser rechazado nuevamente por ella. miró el despertador "01:38… Vaya, hace mucho que no despertaba a esta hora…"
Se levantó y entró al cuarto de baño, solo para comprobar que ahora compartía también ese espacio con las cosas del saiyajin. Notó con un poco de nostalgia, que estaban desde su cepillo de dientes hasta la navaja.
Abrió la llave y se desvistió, notó que tenía un pequeño parche en su antebrazo.
- ¿Qué me pasó?... Seguramente me pusieron algún calmante… Ahora que lo pienso me siento mucho mejor. Debo saber qué fue lo que me inyectaron… Es sorprendente, ni siquiera tengo nauseas.
Una vez lista, se envolvió con una toalla y salió del cuarto de baño. Pero al voltear su vista al frente, instintivamente se acomodó la toalla, cubriéndose lo mejor posible. Sus cejas se fruncieron y dio su más profunda mirada de furia.
Vegeta estaba acostado en la cama, cubierto hasta la cintura con la colcha, su torso desnudo y con las manos tras la cabeza.
- ¡TU! – exclamó fuera de sí - ¡¿Que mierda haces aquí?! Y ¡¿Qué demonios le hiciste a mis padres?!
Él se sonrió con maldad
- Eso te pasa por huir... – comentó con tranquilidad, sin mirarla, mientras se sentaba y apoyaba sus brazos tras de sí en la cama. Luego volteó su vista hacia ella y agregó – Te estás volviendo una experta en ese arte… De no ser tan terca podrías haberte evitado toda esta mierda…
Bulma sacudió su cabeza y obvio el comentario de él. Estaba tan molesta aun por la discusión que habían tenido el día anterior, que no vio la doble intencionalidad en las palabras del saiyajin
- Eso no te daba el derecho de lavarles el cerebro… ¿Que-les-dijiste? – exigió entre dientes
- ¿Estás insinuando acaso que yo tuve que ver en esto? – preguntó, haciendo un gesto de indicar a su alrededor - No seas ridícula. Lamento decirlo, pero no fue mi idea… Tu madre insistió en que, dada las circunstancias, deberíamos compartir habitación…
- ¡Oh, por supuesto!... – dijo muy enfadada, luego puso sus manos en las caderas - ¡Y tú aceptaste de inmediato!…
Vegeta le sonrió con ironía
-Supongo que me pareció un ejercicio interesante. Además, la loca puede ser muy convincente… ¿te molesta acaso?
- ¡Por supuesto que me molesta!
- Entonces, hice bien…
- Era de esperarse que no te quedarías tranquilo e intentarías hacerme la vida de cuadritos. Pero lamento que eso no te funcionará... nosotros no somos una pareja felizmente casada, ni siquiera somos pareja.
Vegeta fingió confusión un momento.
- ¿casada?... ¡Oh, por supuesto! Te refieres a ese estúpido ritual terrestre... No, pero tu familia pareció aceptar de muy buena gana el hecho de que si lo somos según las leyes de mi planeta… Tal vez no felices, pero si atados.
- ¿Ah, ¿sí? ¿Y en qué momento yo acepté?
-Cuando me obligaste a decir que eras mi compañera…Aunque el asunto fue sellado cuando te apareaste conmigo… y te preñaste.
- ¡Deja de decirlo así, mono idiota!... ¡No lo hice a propósito! ¡Fue un maldito accidente!... Además, yo no sé nada de tus estúpidas costumbres…
-No es mi problema si finges estar amnésica… - respondió el saiyajin.
- ¡Claro que sí! ¡No recuerdo que lo mencionaras!
- ¿No?… Yo recuerdo perfectamente haberlo comentado, en aquella cantina… Que ahora convenientemente no lo recuerdes no es mi problema…
Ella masajeó sus sienes. Si seguía así sufriría algún ataque de algo. Frunció y ordenó
-Vete, este cuarto es muy pequeño para los dos.
-Estoy de acuerdo en lo del espacio… pero no me moveré. Me fue asignado este cuarto y si tanto te molesta puedes ir a dormir a otro.
- ¡Pues eso es lo que haré!
Sacó molesta algunas cosas del armario y salió hecha una furia.
No pasaron ni dos minutos y estaba de vuelta.
Vegeta sonrió ampliamente al verla volver.
- ¿La cama era muy pequeña? – preguntó sarcástico, sabiendo que ella había intentado ir a dormir a la habitación que ocupara él antes.
Sobre la sien de Bulma apareció una pequeña vena, que comenzó a crecer hasta que no aguantó más y empuñando su mano, exclamó
- ¡¿Por qué no me dijiste que mi madre había preparado una habitación de bebé en tu cuarto?!
Vegeta con toda calma, le respondió
- ¿Por qué te lo diría?… De todas formas, no me hubieras creído...
Bulma lo miró con suspicacia, comprendiendo de inmediato que él se estaba cobrando de lo que había pasado en Temkari
-Hay muchas habitaciones en esta casa…- argumentó - ¡Puedes ir a una de invitados!
Vegeta cambió su rostro a uno de pocos amigos
-Ni lo sueñes… Está cama es más cómoda que cualquiera de esta casa – dijo saliendo de la cama, dispuesto a enfrentarla.
Los ojos de Bulma se abrieron de golpe y tuvo que cubrirse el rostro
- ¡Desvergonzado! ¿Por qué estás desnudo?
Vegeta se sonrió ampliamente.
-No te hagas la mojigata ahora… - respondió cruzándose de brazos – así duermo yo…
- ¡Sal de una vez! – le indicó la puerta, con los ojos cerrados
-Ja, ja, ja… No lo haré, escandalosa… si tienes algún problema, díselo a tu madre… - replicó, recogiendo del suelo su ropa interior y procediendo a vestirse– ¿Serías capaz de destrozarle el corazón a esa pobre mujer?
Bulma abrió un poco uno de sus ojos y al ver que él ya estaba vestido, respiró intentando tranquilizarse y volvió a mirarlo
-De acuerdo, Vegeta… Si no tengo otra opción dejaré que te quedes en MI casa. Pero ni creas que eso te da algún derecho sobre mí… Tienes prohibido tocarme…
-Ni quien quisiera… - dijo volviendo a la cama, recostándose nuevamente, pero sobre el cobertor - Ya vez lo que pasó cuando lo hice...
Eso enfureció aún más a la joven
- ¡¿Qué mierda estás insinuando?! – exclamó llevando sus manos a las caderas
- ¿Acaso no es obvio? - contra atacó él.
Bulma llevó una de sus manos a su frente. Realmente el saiyajin la estaba sacando de quicio. Suspiró hondo y respondió
-De acuerdo, Vegeta… entraré al baño a vestirme y cuando salga no quiero ver tu estúpida sonrisa pegada a tu estúpida cara de mono
El saiyajin se sonrió de lado y volvió a sentarse, para poder verla de frente
- Lo lamento, pero no puedo complacerte… - luego agregó con maldad - Pero si tanto te repugna, puedo sacarte los ojos… y la lengua.
Bulma no podía creer lo que estaba escuchando
- ¿Aun te atreves a amenazarme, imbécil? Sabes que eso no funciona conmigo…
-Puede ser, mujer… Sin embargo, solo te estaba ofreciendo una solución que nos satisfaga a ambos…
La muchacha se sentía frustrada. Él parecía tener respuesta para todo lo que ella le dijera. Le hizo un desprecio y se metió al baño, pasando el seguro. Comenzó a vestirse lo más rápido que podía, con su pijama de conejitos. Era lo menos sexi que tenía, pero le pareció que era lo adecuado, dada las circunstancias.
"Maldito idiota… ¿cree que me podrá amargar la existencia? No, señor. Dormiré en mi cuarto, aunque tenga que compartir la cama con ese descerebrado hijo de perra y conociéndolo querrá tener intimidad conmigo y me negaré… eso lo hará irse de mi habitación y me dejará en paz de una vez por todas …. Aun no comprende que lo que hizo está mal. Mas encima insiste en culparme y para peor convenció a mis padres de que teníamos una relación feliz… ¡Uy, como lo detesto!"
De repente recordó que aún tenía una opción de sacarlo de su habitación.
Salió del cuarto de baño y buscó su bolso. Estaba segura que lo había visto en el suelo cerca de la entrada.
Vegeta no dejaba de observarla, mientras ella revisaba su mochila. De hecho, no sacaba la vista de su trasero.
- ¿Piensas huir otra vez?
- ¿Qué más te da lo que haga? … De todos modos, aprendí del mejor…
El saiyajin sonrió complacido.
-Debo decir, entonces, que eres una pésima alumna…
Bulma le dio una mirada muy fiera y a continuación sacó un frasco amarillo de tapa roja, de unos veinte centímetros de alto
- ¿Así que una pésima alumna? … Vegeta, es tu última oportunidad de salir de MI habitación… de lo contrario vaciaré el contenido de este bote sobre ti – Entrecerró sus ojos para agregar en tono de amenaza– Y no será para nada agradable…
Vegeta se acomodó en la cama y reposó una mano sobre una de sus rodillas, mientras con la otra se afirmaba de la superficie de la cama. La miró incrédulo al verla con el frasco entre sus manos "¿Qué? ¿me está amenazando con alguna extraña arma terrícola? Es una idiota si piensa que sus inútiles inventos podrán dañarme…"
- ¿Crees que le temo a un ridículo recipiente? – respondió con seguridad
Bulma al oírlo se envalentonó. Abrió el frasco y lanzó el contenido hacia la cama.
Una cantidad considerable de gusanos voló por los aires.
Vegeta al ver la lluvia que caería sobre él, puso cara de pánico y de un salto quedó pegado al muro donde estaba la cabecera de la cama
- ¡MIERDA!
-JA, JA, JA… - rio, Bulma de buena gana, de manos en las caderas - ¿Qué pasa?... No te lo esperabas ¿verdad?
Vegeta sintió su sangre hervir, pero por no por ira, sino más bien por la excitación. Ese, literalmente, había sido un truco bastante sucio. Pero debía reconocer que ella fue muy inteligente al usar eso en su contra. A pesar del asco que recorría su cuerpo, pensó de inmediato en como tornar las cosas a su favor.
Frunció profundamente. Levitó sobre la cama y avanzó hacia Bulma, lentamente
Bulma se asustó. Ella solo quería asustarlo, no esperaba que causaría esa reacción en el saiyajin. Vegeta tenía esa mirada de asesino, que creyó que había desaparecido de su repertorio para con ella.
Instintivamente retrocedió
- ¿Q-Qué me vas a hacer?
El saiyajin descendió a un paso de ella y la observó a los ojos. Tenía ganas de castigarla por su osadía. Tenía tantas ganas de tomar su frágil cuello y azotar esa terca cabeza contra el muro, mientras la penetraba una y otra vez hasta caer rendido. Sin embargo, debía mantenerse firme. Poseerla sería admitir que la necesitaba, que no la odiaba como le había dicho, es más pensó que hacer eso sería como premiarla. Ella debía sufrir, era la única forma de hacerla recapacitar y pagar por su falta, según él.
Se alejó un poco y cerró sus ojos. Sin decir nada, volteó y tomó el resto de su ropa con una de sus manos. Luego le dio una última mirada cargada de desprecio y salió por la puerta, dejando a Bulma totalmente confundida.
No supo por qué, pero la mirada que le envió Vegeta la dejó dolida. Avanzó hasta la cama y agarró la colcha. La tomó con cuidado de las puntas y la sacó al balcón. Pensó que, aunque había conseguido sacarlo, tal vez se había extralimitado un poco con él.
Dejó su carga en el suelo y se apoyó en la baranda, mientras observaba las estrellas "No sabía que le afectaría tanto… Solo eran unos gusanos inofensivos… - pero una epifanía la golpeó. Llevó sus manos a su cabeza – "¡Oh, por Kami! Tal vez su fobia se deba a alguna clase de trauma…" - bajó sus brazos y apretó sus puños a los lados – "… De ser así me comporté como una maldita perra… ¿Qué tal si Freezer se dedicaba a torturarlo con algo similar pero más horroroso?... Tal vez lo encerraba en un cuarto lleno de esas cosas cuando niño, o lo obligaba a comerlos o cosas peores… Ay no… Mi intención era sacarlo de mi cuarto, pero no de esta forma… No así. Fue como si lo hubiera roto… su mirada era tan fría, tan llena de desprecio… ¿Y si ya nunca más confía en mí?... ¿O si se va y nunca más vuelve? Sé que dije que criaría a mi bebé sola… pero amo a ese maníaco y lo único que quería era darle una lección, esperando que reconociera de una vez que se equivocó..."
Un sentimiento de culpa comenzó a formarse en su pecho. Este comenzó a crecer convirtiéndose poco a poco en una pena tan grande que no pudo evitar comenzar a llorar como una niña pequeña
- ¿qué fue lo que hice? – fue lo único que logró preguntarse entre sollozos.
…
Vegeta, vestido de riguroso negro y descalzo, estaba sentado en la cima del domo. Cerró sus ojos y frunció. Por poco lo echaba todo a perder, aunque debía admitir que Bulma había puesto mucho de su parte. "¿Por qué siempre me provoca con sus expresiones y sus desplantes de altanería? Maldita mujer… Debo tranquilizarme, de lo contrario terminaré siendo yo el que suplique… ¡Demonios!"
Estuvo cerca de una hora en ese lugar, cuestionándose. Se sentía molesto y confundido. Debería haberse marchado hace horas, pero algo lo retenía. Y sabía perfectamente de que se trataba. Aún no había acabado con Bulma, deseaba seguir molestándola, pero había surgido cierto inconveniente que no había considerado. No podía evitar sentirse excitado ante la idea de tomarla como solía hacerlo después de una discusión. Necesitaba su cercanía, ansiaba tenerla bajo su cuerpo "Si tan solo la hubiera empujado contra el muro… ¡No! Debo mantener a raya mis instintos. La quiero ver suplicando por mi perdón… espero que resulte, porque ya no puedo seguir perdiendo mi tiempo… No ahora… ¿Hmn? Al fin se durmió… (sonrió)… Iré a "despedirme", después de todo siempre reclamaba que no le avisaba antes de marcharme…"
Se dejó caer, deslizándose por el edificio y luego, levitando suavemente, descendió en el balcón de su nueva habitación para ingresar por el ventanal. Ahí estaba ella, durmiendo toda desparramada.
Agradeció que la muchacha se deshiciera del cobertor, donde habían estado esas cosas. De solo pensar en ello sintió un escalofrío recorrer su cuerpo. Respiró hondo y se aproximó sigilosamente, recostándose en el poco espacio que había dejado ella libre. Recordó un truco que había utilizado anteriormente con ella.
Se acercó al oído de Bulma y le susurró
-Mujer… muévete, para que pueda acompañarte…
Ella se removió suavemente, quedando de espaldas a él.
El saiyajin sonrió triunfal y se recostó de espaldas, con las manos sobre su pecho. Le dio una última vista a su ex amante, antes de cerrar sus ojos y disponerse a descansar un momento "Dormiré un par de horas y luego me iré. Con eso bastará para dejar mi olor en la habitación… Se necesita más que una estúpida lata de gusanos para deshacerse de mi…"
…
Comenzó a amanecer en la Capital. A lo lejos se escuchaba el trinar de las aves.
Vegeta despertó, pero se mantuvo con los ojos cerrados y totalmente quieto, ubicándose en el lugar y momento en que estaba.
Abrió sus ojos y observó a la mujer que estaba prácticamente encaramada sobre él, con un brazo sobre su pecho y una pierna sobre su cadera.
Le pareció que lucía más hermosa que nunca, pero desechó de inmediato los pensamientos de amor y deseo que se habían comenzado a formar en su mente.
Frunció e intentó zafarse de la pierna que lo aprisionaba lo más suave posible, empujándola por la rodilla. Entonces se dio cuenta que su compañera tenía el sueño más pesado que de costumbre.
Agarró el brazo de la muchacha, lo levantó por la muñeca y dejó caer varias veces sobre su pecho. Se sonrió al percatarse que su compañera dormía como si estuviera borracha.
Siguió juagando con el brazo de Bulma, sin embargo, ella se movió y terminó dándose ella misma un golpe en la cara.
Vegeta puso cara de horror, pero se tranquilizó en seguida, al ver que ella continuaba durmiendo, mientras murmuraba
-mmm, Vegeta…
"¿Está soñando conmigo?... Hmn, espero que sea una pesadilla… Será mejor que me largue de una buena vez, por culpa de este asunto estoy perdiendo tiempo de entrenamiento y eso es lo que menos tengo en este momento…"
-Nos vemos, mujer gritona – susurró a modo de despedida.
Intentó incorporarse, pero su cuerpo parecía inmovilizado por una fuerza invisible que parecía jalarlo hacia ella. Maldijo para sus adentros. Nuevamente era acechado por aquel sentimiento que lo unía irremediablemente a ella, más allá de todos sus desencuentros y malentendidos, más allá de las leyes de cualquier raza.
Apoyó un codo sobre la cama y se la quedó observando, mientras que, con su otra mano, retiraba un mechón de cabello turquesa del rostro de la joven "Eres la mujer más irritante, vulgar, grosera y escandalosa que he llegado a conocer… te detesto por todo lo que hiciste crecer en mí y por después dejarme, como si fuera un guante viejo… Sin embargo, ya te reclamé como mía y ni tu ni yo podemos cambiar eso… ¿Por qué habrá cortado su cabello? … " . Su vista se posó en los labios de la muchacha, que parecían llamarlo. Estaba tan cerca, a solo unos centímetros "Tal vez pueda…"
Frunció y acercó su rostro al de Bulma, sintiendo su corazón en la garganta. Tragó duro, como queriendo devolverlo a su lugar, pero solo consiguió que latiera más fuerte. Ya no lo soportó y finalmente presionó sus labios contra los de ella en un beso lleno de ternura.
…
Bunny se había levantado temprano y estaba preparando el desayuno para Vegeta, cuando lo vio aparecer por la puerta que daba a la sala. Se extrañó de verlo vestido con su traje de batalla y además su aguda vista de madre la hizo percatarse de que cargaba un morral.
Se llevó las manos a su rostro y exclamó
- ¡Oh, Vegeta! ¿No me digas que mi hija te corrió de la casa?
Vegeta le dio una mirada seria y dejando su carga a un lado tomó asiento.
-No… me voy a entrenar fuera…
- ¡Que alivio! Y ¿Por cuánto tiempo te irás esta vez?
Vegeta la miró extrañado un momento, al parecer el viejo no le había comentado nada. Eso lo hizo alegrarse en cierta forma, pero le preocupaba que ella soltara que él no estaría en la Tierra.
- Serán solo unos días… Pero necesito que Bulma crea que aún estoy aquí… ¿No le dijo nada el profesor?
La señora depositó una bandeja con hot cakes delante del saiyajin, mientras preguntaba
- Oh, claro que me lo comentó… Es un excelente plan para recuperarla… ¡Qué romántico!
Vegeta se ruborizó y dijo bastante enojado
-No es con esa intención… Solo quiero darle una lección por terca
- ¡Oh!... ¿sabes, Vegeta? El otro día vi un pajarito…
Vegeta decidió interrumpirla.
-Señora, si me va a salir con alguna fábula, cuento o parábola, le recomiendo que se ahorre el trabajo y me diga de una buena vez lo que piensa.
Bunny sonrió
-De acuerdo, querido …Simplemente pienso que sería una buena idea si le das un presente. Es una de las costumbres más apreciadas por las mujeres en la Tierra… aunque si te disculparas podrían volver a estar juntos en este instante…
Vegeta frunció y miró hacia la comida que tenía delante de él.
-Sabe que no me interesan esas estupideces sentimentales de ustedes los terrícolas. Y no tengo por qué pedir perdón por algo que no hice… - volvió a mirar a Bunny, para agregar - Ahora, si no le importa, quiero desayunar tranquilo para poder marcharme antes de que la cabeza dura de su hija despierte…
-Ay, no te preocupes… - comentó cerrándole un ojo - Seguramente despertará después del mediodía…
Vegeta no respondió, puesto que ya había comenzado a tragar. Pero Bunny pudo notar un leve rubor en el rostro de su yerno, que según ella lo hacía lucir adorable.
…
Tuvo un sueño dulce. Vegeta la rodeaba con sus brazos y la besaba con esa pasión que tanto extrañaba. Sus cuerpos se entrelazaban, al tiempo que se dedicaban todo tipo de caricias. Lo oyó susurrar su nombre, junto con la promesa tácita de nunca jamás apartarse de su lado.
Unos golpecitos a su puerta la despertaron. Inmediatamente seguidos de estos, oyó la voz de su madre, que ingresaba a su cuarto
-Buenos días… venía a ver como habías amanecido…
Se sentó y bostezó, estirándose.
-Awwwwmmm… - "Otra vez ese sueño… Siempre se corta en la mejor parte" - Amanecí bien, mamá… ya me levanto.
-Espero que no te moleste que me lleve la ropa sucia…
- No – dijo, pero entonces lo notó. Su madre tomaba de los pies de la cama la ropa del saiyajin
- ¿Y eso?
- ¿Qué amor?
Bulma rodó sus ojos
-Esa ropa, mamá – se corrigió, indicándole el canasto que sostenía su madre.
Bunny se encogió de hombros
- ¡Oh! ¿esto?... Ay, Bulma. Todavía estás soñando… Es la ropa de Vegeta … ¿no lo recuerdas?
Bulma frunció. Sí, recordaba haber discutido con él, pero también recordaba perfectamente que se había ido a dormir sola.
Y entonces sucedió.
-Entonces… ¿no fue un sueño?… - tomó la almohada de al lado, luego las sábanas y finalmente su propio pijama. Todo olía a Vegeta, indicándole que su día ya empezaba mal.
-Querida ¿estás bien?
Se llevó una mano a su frente, mientras intentaba ordenar sus ideas. Se ruborizó al pensar que quizás había pasado algo entre ella y Vegeta, pero luego frunció al pensar que él probablemente se había aprovechado de las circunstancias. Poco le importó que su madre aun estuviera de pie en medio de su cuarto.
-Ese desgraciado… seguramente se metió entre mis sabanas mientras dormía… Es un atrevido, sinvergüenza, aprovechado… ¡Me engañó completamente, haciéndome creer que se había ofendido por lo de los gusanos! – se levantó y se dirigió al cuarto de baño, mientras continuaba reclamando – Esto no se queda así… - volteó a ver a Bunny - Hoy mismo, mamá, hoy mismo, como que me llamo Bulma lo sacó a patadas de esta casa. No puede seguir pasándose de listo conmigo…
Bunny se sonrió y le comentó
-Eso va a estar difícil, hija…
- ¿A qué te refieres, mamá? ¿Crees que no soy capaz?
- No es eso… es solo que no puedes. Me lo encontré esta mañana y dijo que volvería muy tarde… "Ji, ji, ji… pobrecito… se dio demasiadas vueltas esta mañana antes de marcharse… eso solo significa lo difícil que debe ser para él separarse de mi Bulma… ¡está tan enamorado!... y eso de jugar a esconderse ¡Me encanta!"
Bulma la miró intrigada. Su madre se había quedado en las nubes.
- No importa... supongo que tendré que encontrarlo en algún momento…
- ¡Jugarán a las escondidas! – exclamó Bunny, como volviendo a la realidad.
-¿?
-Si… ¿te comenté alguna vez que con tu padre…
Bulma decidió interrumpirla, ya que conocía muy bien la anécdota.
-Sí, mamá… gracias por la imagen mental que creía olvidada… Pero nosotros no estamos jugando a las escondidas…
Iba a meterse al baño, pero algo la hizo voltear
- Oye anoche me dieron algo cuando me desmayé ¿Qué era?
Bunny puso cara de loca
-mamá ¿no lo recuerdas? - insistió Bulma
-Sí… pero más bien te sacamos algo…
- ¿Qué? ¿Qué me hicieron? – preguntó, comenzando a revisar su cuerpo
- ¿Cómo fue lo que dijo…?... – se preguntó, llevando un dedo a su mejilla, luego de un momento habló nuevamente – Ahora lo recuerdo… Los bebés saiyajin son más fuertes y crecen más rápido, y aunque es poco probable, al parecer tu organismo comenzó a producir más sangre que para un bebé humano. Lo que provocó que te desmayaras cuando te alteraste, ya que no puedes descargar esa energía extra, bueno, no de la forma que lo hace un saiyajin…
Bulma se quedó sorprendida. Era como haber escuchado hablar a Vegeta con la voz de su madre.
Finalmente preguntó
- ¿Me desangraron?
-Así suena exagerado… pero, sí… un poquito, cariño... Pero no te preocupes, Vegeta dijo que era necesario y que la almacenáramos para el parto… ya que era imposible que recreáramos una incubadora adecuada…
- ¿Qué cosa? – exclamó desencajada. Ella no había considerado aun esa parte de traer un bebé al mundo.
-Ay, hija, deja de gritar… ¿ahora comprendes lo preocupado que está tu esposo por ti?
La muchacha rodó sus ojos y se metió al baño. Era una batalla perdida discutir con su madre.
Cuando salió del cuarto de baño, secándose el cabello con la toalla, vio algo que llamó su atención y en lo cual no había reparado.
Sobre una de las mesas de noche había un papel, sobre este había un pendiente de un metal plateado, casi blanco, que no pudo reconocer de inmediato. De éste colgaba una piedra azul ovalada, encastrada en el mismo metal. Era una joya exquisita. Se aproximó y con cuidado tomó la joya, observándola muy de cerca.
- ¿Qué es esto? Se ve similar a la hemimorfita, pero no sabía que hubiera en este tono de azul tan oscuro…
Su atención volvió al papel, lo desdobló y se encontró con una verdadera sorpresa
"Este es por conservarlo.
El otro es tuyo, si me encuentras.
V."
Abrazó la hoja contra su pecho. "Nunca imaginé que fuera a tener un gesto tan romántico… ¿esta es tu forma de disculparte?... No, solo está desafiándome…De acuerdo Vegeta. Acepto tu reto."
…
Continuará…
Bien, eso fue por ahora. Sinceramente no quedé muy conforme con el capítulo, pero la creatividad ha estado medio esquiva estas semanas. He estado con poco tiempo disponible por las vacaciones (INCREÍBLE, LO SÉ) y eso no ayuda mucho al proceso…
Sé que no avancé mucho, pero quiero aclarar que es debido a que quiero que las cosas retornen un poco a la normalidad antes de que nazca Trunks. En el próximo capítulo ya comenzamos a avanzar más rápido, así que espero que sujeten sus cinturones.
Les agradezco por el apoyo y si no quieren dejar comentarios, los comprendo. Yo tampoco lo haría (es broma).
Gracias a los nuevos seguidores y favoriteadores. Espero no decepcionarlos.
Ahora nos vamos con los personalizados. Bienvenidos los nuevos.
Saludos a: un invitado misterioso (Planeo llegar hasta donde me dé la imaginación), meisuke2016, BrieffsUchiha, Vainilla, Kinzoku no joo, Pauly, GOLLUM E HIJOS, Roshell101216, aniyasha, Miinoled, ella123456 y bunybriss.
¡Casi lo olvido otra vez! Los invito a visitar la página de Tumblr de Vainilla, para que vean sus creaciones. Esta bajo el seudónimo de vainillaskycream. ;). Plasmó una hermosa escena del capítulo 42 de este fic.
Un abrazo y nos leemos en la próxima.
