CAPITULO 49 (Maya)
Apenas puedo dormir en toda la noche. No dejaba de pensar en cómo habían cambiado las cosas en cuestión de horas. Se levantó, por supuesto, él ya no estaba. Mientras caminaba pensaba en lo que le había dicho Boone "veras como no tenemos que retrasar la boda". Pobre ingenuo. No sabía que el también formaba parte del engaño. Después vio a Kate, estaba hablando con un hombre que parecía iraquí, iraní o algo así. Recordaba que llevaba esposas cuando se choco con James, seguramente era una criminal que se hacía pasar por médico y que pretendía engañarlos a todos con sus maneras. El mundo estaba lleno de mentirosos y parece que la mitad de ellos estaban en esta isla.
Se dirigió hacía la espesura de la selva, quería estar sola. Tocó su bolsillo izquierdo del pantalón, ahí estaba. Durante todo el día de ayer no había tenido tiempo de preocuparse de si seguía ahí o no. Miró a los lados. No había nadie. Lo sacó. Era un mapa de La Isla y una pequeña brújula. En el mapa estaban señalados diversos puntos, pero por ahora sólo tenía que centrar su atención en uno. Era un viejo árbol con un símbolo. Era allí donde tendría que dirigirse muy pronto para hablar con Richard. De repente escuchó un ruido. Eran hojas secas, alguien se acercaba. Guardo de nuevo el mapa. Y miró con temor.
-Doctora Burke¡- Juliet miró. -Hola soy Charlie. Ya sé que no nos conocemos, es que la chica embarazada, Claire, no se encuentra bien. Si pudiera echarle un vistazo.
-Claro, Charlie, pero puedes llamarme Juliet.
-Genial, Juliet.
FLASHBACK
Abrió la puerta de su apartamento en Miami. Había estado todo el día de abogados y firmando papeles, además de soportar a su ex marido y su supuesta secretaria. Cuando entró Rachel estaba en el sofá leyendo una revista. Sonrió al verla. No tenía buen aspecto. Un pañuelo cubría su cabeza, y su rostro reflejaba el cansancio que llevaba acumulado. Grandes bolsas debajo de los ojos, la piel muy pálida, y cada vez estaba más delgada, apenas tenía vello por el cuerpo, había perdido las pestañas. El cáncer estaba siendo más agresivo esta vez. Juliet sabía de los riesgos que su hermana corría y que si no encontraban algo pronto su vida podía extinguirse. Pero sin embargo, hoy sus ojos tenían un brillo especial. Se levantó y abrazó a Juliet.-¿Qué pasa Rachel? ¿Te encuentras mal?- La miró con preocupación.
-En realidad no hermanita, soy muy feliz y todo es gracias a ti.- Tenía los ojos humedecidos. Había estado llorando.
-No entiendo nada, me estas asustando.
-Estoy embarazada Juliet¡- No podía creer lo que escuchaba. Se quedo sin habla.
-Oh Dios mío¡…. Lo hemos conseguido.
-No, tú lo has conseguido.
-Ahora tendrás que cuidarte mucho Rachel, ya lo sabes. Y tienes que tener en cuenta que…
-No lo digas, ni siquiera lo pienses. Lo único que me importa es mi bebe y haré lo que sea necesario para verlo nacer. Y después podré morirme tranquila.
-Vamos Rachel no digas eso. No permitiré que te pase nada. Hare cuanto esté en mi mano para lograr que veas nacer a tu bebe. Te lo prometo.
Ambas se secaron las lágrimas y volvieron a abrazarse.
-¿No tenías una entrevista de trabajo?
-Es cierto, tengo dos horas para arreglarme. El tipo que me llamo parecía realmente interesado en mi trabajo y eso no pasa todos los días.
-Estaría loco si no te contratará.
-Nos vemos más tarde, hermanita.Llegó al restaurante donde le habían citado, nunca había estado en este sitio. Era bastante lujoso y fino. Miro sus ropas y comprobó que no estaba precisamente a la altura de aquel lugar. Llevaba una falda gris, y una camisa color crema, se había maquillado, pero no mucho y llevaba el pelo liso atado en una cola de caballo. Respiró hondo y entró. El camarero le indicó la mesa en la que dos hombres estaban sentados. Uno de ellos era de piel morena y cuando se acercó comprobó que parecía llevar la raya de los ojos pintada, el otro tenía una sonrisa algo falsa.-Doctora Burke. Es un placer conocerla.
-Gracias señor Alpert.
-Este Ethan, es otro de los gerentes de la compañía.
-Mucho gusto Doctora Burke.
-Pueden llamarme Juliet.
-De acuerdo, Juliet.Mientras pedían algo de beber Juliet notó que no se sentía muy cómoda bajo la presencia de ambos hombres. Era como si la conocieran.-Sabemos de su labor en el laboratorio en el que ha estado haciendo sus investigaciones, consideramos que su trabajo podría adaptarse perfectamente a lo que nosotros necesitamos.
-Bueno, muchas gracias, pero en realidad, sólo he hecho lo que debía hacer.
-Veras nuestro tiempo, al igual que el suyo, es escaso. Vamos a ir directos al grano. Queremos que trabaje para nosotros Juliet.
-¿En qué consiste el trabajo?
-Veras Juliet, sabemos de los logros que usted ha conseguido con su hermana. Conseguir que una enferma de cáncer de útero se quede embarazada es un hito para la ciencia.
-¿Que tiene que ver mi hermana en todo esto?- El tono de voz de Juliet ya no era tan dulce y relajado y su expresión se había transformado.
-El lugar en el que nosotros llevamos a cabo nuestro trabajo necesita de alguien como usted, que sea capaz de hacer eso mismo, pero en otro espacio y que nos ayude a averiguar, porque ocurren determinadas cosas y otras ni siquiera se suceden.
-¿Trabajaría aquí en Miami?
-En principio sí. Pero es posible que tuviera que trasladarse, viajar…
-Quizás no soy la persona que buscan, no soy nada especial, quizás…-Juliet se levantó bruscamente, aquella conversación no le gustaba nada.
-Sabemos que su hermana está muy enferma Juliet, usted también lo sabe, es probable que no llegué al segundo trimestre de gestación. Si usted trabaja para nosotros, nos encargaremos personalmente de proporcionar todos los cuidados y cubrir todas las necesidades que tanto su hermana como su bebe requieran. Eso incluye la curación de su enfermedad.
-No pueden hacer eso, ni siquiera la medicina más avanzada está funcionando.
-Confíe en nosotros, si que podemos. Mire, tómeselo como un trueque, nosotros le ayudamos y usted también nos ayuda. ¿Qué dice? ¿Va a desperdiciar la única oportunidad que tiene de salvar la vida de aquellos a los que quiere?
Juliet salió de la selva siguiendo a Charlie. Miró alrededor y no le vio. Tenía que dejarle espacio y eso es lo que iba hacer a partir de ahora. Cada uno tendría su espacio. Anoche bajo la guardia y eso era algo que no iba a volver a permitirse.
Dejo su mente en blanco. Tenía que concentrarse en la joven embarazada. Estaba siendo tranquilizada por ese muchacho de antes, si Charlie.
-A ver Claire. Debes tranquilizarte, es normal que después de un impacto tan fuerte, el bebe no se mueva, sería bueno que no hicieras esfuerzos y que bebieras agua, de acuerdo. Déjame.-Empezó a palparle el vientre- Si estuviéramos en un hospital te haría una ecografía.
-No puedo sentirlo desde ayer¡. ¿Y si le pasa algo?¡
-Claire, veras como no es nada. ¿Verdad Juliet? Quizás si le canto algo, se despierte….soy bajista en un grupo de rock…..-Charlie comenzó a cantar sin prestar atención a las miradas de ambas mujeres- You all everybody, You all everybody¡…..
-Charlie, por favor.
De repente Claire se levanto y se toco se abultado vientre.
-Ohhhhhhh. Se mueve, se mueve, puedo sentirlo otra vez¡.- Se abalanzó hacía Juliet y la abrazó- Gracias Juliet¡
-Ehhhh. A lo mejor ha sido mi canción¡
-Descansa Claire, cualquier cosa solo tienes que buscarme.
-Gracias Juliet.
Pasó todo el día pensando donde se habría metido, que estaría haciendo, como estaría después de lo de anoche. De lo que estaba segura es que estaba con Kate, porque tampoco se la veía por ninguna parte. Pasó el día ayudando en el campamento, retirando restos del avión, y haciendo alguno de los refugios, había gente realmente rara por allí, pero al menos su mente estaba despejada. Al caer la tarde se alejó. Realmente estaba preocupada. Ni siquiera se había despedido. Ahora más que nunca necesitaba estar sola. Volvió a adentrarse en la selva. Escuchó otra vez las hojas secas. ¿Y ahora qué? ¿Es que no se podía tener un poco de privacidad en este maldito sitio? Pensó para sí misma.
-Doctora Burke.
Juliet se giró, la persona que vio frente a ella, le congeló la sangre. Había estado esperando su llegada, pero no pensó que aparecería tan pronto. El plan estaba en marcha.
-Ethan¡ ¿Qué se supone que haces aquí?
-Al igual que tu, soy un pasajero del avión. –Rió con sorna- Acabo de encontrarme con Ford y una chica pecosa, creo que es Austen, el otro chico no lo recuerdo.
-¿Has visto a James?¡ ¿Está bien?
-Tranquila Juliet¡ Acabamos de llegar de una excursión. …..Por cierto esa chica y tu "novio", parecen muy cercanos.
El rostro de Juliet cambió, ya sabía que entre ambos había algo extraño, no pensaba que el resto podría notarlo.
-James tiene amnesia, no recuerda nada, ni siquiera sabe quién soy.
-Bueno, tendrás que hacerle recordar.
-¿Cómo se supone que voy a hacer eso?
-Seguro que se te ocurre algo, pena que no tengas uno de esos vestidos que tanto le gustaban….-Juliet levantó la mano para darle una bofetada. Ethan le agarró fuerte por la muñeca.
-Serénate, Juliet, o pensaré que te has encariñado con él.
Ethan se dio la vuelta para volver a la playa- Nos veremos por aquí.
Regresó al campamento y ahí estaba, tenía una expresión de rabia que se hacía patente incluso en sus movimientos. Juliet se cruzó de brazos y lo miró, ni siquiera presto atención a la rubia.
-James¡
