Hola chicos,
Me alegra que el capítulo pasado les haya resultado totalmente inesperado.
La verdad si tan solo escribiera rescates donde Luffy llega y patea el culo, este fic se hubiese vuelto muy aburrido desde hace mucho. Quiero villanos con motivaciones y complejos (Iroh) que en realidad no sean malas personas sino que antagonicen con los personajes por otras razones...
Quiero que no puedan predecir (tan facilmente) el curso que tomará la historia
Agradezco mucho a los que dejaron comentario el capi pasado y a los que no pudieron espero no haberlos decepcionado, ya que siento qeu muchos querían que ya rescataran a Edd.
CRECIENDO CON LOS MUGIWARA
El peso del Mundo: Part 5 -
Luego de horas de aburrimiento, monotonía y tensión, Edd se quedó dormido detrás de los barriles, y no fue hasta que se escucharon gritos desde la cubierta exterior, que se despertó con un sobresalto.
"Por Oda has escuchado! SafeHaven acaba de caer! Nos han informado por den den Mushi que quememos todos los registros de navegación! Ha llegado el Rey Pirata y la armada de la República! Arrestaron a los Dragones Celestiales!"
-Gritó un grumete, aterrado. Las noticias habían intentado ser guardadas entre el capitán y los miembros más cercanos de la tripulación, pero se habían regado como pólvora rápidamente por todo el navío, después de todo, cada miembro de ese barco era cómplice de una conspiración para derrocar a la República.
Edd escuchó todo a través de las rendijas de ventilación de la bodega y abrió los ojos en sorpresa... su padre? Cómo? Si lo habían capturado! – No entendía nada... la armada de la República? Eso quería decir que su tío Sabo probablemente también había llegado a aquella isla..
La tripulación, nerviosa, comenzó a amotinarse, algunos querían escapar en botes salvavidas, pero estaban atravesando el Calm Belt, y era muy peligroso (suicida) bajarse, por lo que la cubierta se volvió caos, con gritos y discusiones violentas.
Edd se mantuvo escondido y de la propia bodega, robó unas papas crudas que se tuvo que conformar en comer así, y el agua no le faltó, ya que había unos barriles almacenados. Encontró unas pocas manzanas que calmaron su apetito de esa tarde, y esperó, ansioso y nervioso, durante largas horas.
Entonces el motín de la cubierta se volvió aún más grave, los marineros, aterrados de que les capturaran, querían desertar el barco, y la violenta pelea que resultó sucedió al mismo tiempo que el Grand Line les sorprendió con una repentina tormenta.
Desorganizados, la tripulación se vio devastada por un tifón que sacudió y castigó todo el navío, y Edd, habiendo vivido en el mar toda su vida, supo que la embarcación estaba en problemas cuando conezó a filtrarse agua en la bodega y el viento comenzó a ladear la embarcación.
La campanilla sonaba en alerta, los hombres iban y venían como pollos sin cabeza y el escondite de Edd ya no era seguro... agua comenzó a entrar por la parte inferior del casco, y el chico abrió los ojos en sorpresa cuando le llegó a los tobillos, y los marineros, no hacían nada! De Seguir así se podían hundir...
Corrió a la cubierta, perdiendo su escondite, "OIGAN! ESTA ENTRANDO AGUA EN LA BODEGA! HAGAN ALGO!"
Alertados, algunos marineros saltaron por la escotilla de cubierta al compartimiento inferior, y comenzaron a gritar, "ES CIERTO! ACTIVEN LAS BOMBAS DE AGUA! DESAGOTEN!"
Edd vio una amarra soltarse y una de las velas principales se desprendió, bravamente, en medio del aullido del viento y el agua que salpicaba su rostro, se trepó a la jarcia y estiró un brazo, tomando la línea suelta,
"Hay que levantar las velas el viento es demasiado fuerte!" Gritó, no necesitaba ser un genio para darse cuenta, y vivir toda la vida en su barco y que su madre fuera la navegante más talentosa del mundo eran una gran influencia.
"Yo soy el capitán y doy las órdenes!" gruñó un hombre de bigote tupido , vestía uniforme azul de hombreras doradas y que tenía un sombrero tipo miliar blanco que tenía un ancla sobre la visera
"Emm.. capitán" un hombre mayor bajito y gordo le llamó la atención, "Creo que el chico tiene razón, es mi recomendación como navegante, necesitamos levantar las velas ahora mismo"
El hombre del bigote gruñó pero se resignó "HIZEN LAS VELAS!" ordenó el capitán.
La tripulación de más de una centena se apuró a cumplir, mientras que Edd, visiblemente agitado, empapado, y herido, saltaba a cubierta respirando con dificultad.
Uno de los hombres que había bajado a la bodega emergió y le dijo a Edd,
"Gracias por avisarnos chico! Estábamos llenos de agua y si no hacíamos algo pronto nos podíamos meter en problemas"
Sonriendo, Edd contestó, "No es nada"
"Y qué tenemos aquí huh? No recuerdo haber contratado ningún grumete" comentó el capitán.
Edd apretó los labios en un gesto muy similar a Luffy cuando se ve incómodo, y solo hizo mmm... ya que no se le ocurría ninguna mentira o excusa.
"Estás de polizonte chico?" dijo un marinero aferrándole el brazo, a lo cual Edd forcejeó se liberó y le observó con fiereza, ya no estaba de humor para que lo anduvieran mangoneando.
Entonces alguien dijo... "No es... no es el chico ese... el del periódico?"
Los hombres se observaron entre ellos, incrédulos...
"AGARRENLO!" Alguien gritó... entonces el caos se propagó en la cubierta.
-.-.-.-.-
"Qué sucede, Nami?" preguntó Robin.
"Robin, viene una gran tormenta desde la dirección hacia la que se dirige el barco donde va Edd...estoy algo preocupada..."
Su preocupación se tornó cierta, cuando el Thoussand Sunny braveó la tormenta, (usualmente las esquivaban) pero nada les detendría en su rumbo hacia Edd, la navegación fue dificultosa, realizada a contraviento sobre enormes olas, esto les retrasó inmensamente... pero finalmente sortearon lo peor..
Con alivio Nami escuchó.
"Diviso a un navío comercial al frente!" anunció Usopp con un grito. Todos sonrieron de alivio y emoción, y cuando el navío enemigo no se detenía, lanzaron un disparo de advertencia, entonces Luffy ni bien tuvo la oportunidad, se lanzó con un rocket a toda velocidad, aterrizando en la cubierta del otro navío.
"EDD!" Gritó a todo pulmón, y los enemigos se encogieron de terror... una bandera negra con un Mugiwara, no era otro que el Rey Pirata quien les había abordado..
"Oi, no han visto a mi hijo, es como de este alto" dijo Luffy indicando la altura de Edd bajo su pecho.
"Emm.. .hubo... hubo un malentendido y... pues... pues... el chico se escapó de nuestro barco" ... el capitán, el hombre del bigote tenía un ojo negro y vendajes en la cabeza, otros hombres se veían igual de golpeados...
Siempre poco perspicaz, Luffy no se dio cuenta de nada, entonces el Sunny se aproximó, con Nami muy angustiada que saltaba a la cubierta del navío comercial.
"Donde está Edd!" Gritó cuando notó que Luffy estaba solo.
"El ossan dice que Edd se escapó del barco" explicó.
Todos fruncieron el ceño y Usopp explicó, "Luffy, si se escapó fue porque lo hicieron huir"
"Lo atacaron Luffy" concluyó Robin con mirada amenazante, ante esta explicación, Luffy apretó el puño y su mirada caló al capitán de la embarcación, que se encogió y dio un paso atrás, levantando las manos.
Sin paciencia, oscuramente Luffy gruñó
"Dónde está mi hijo..."
-.-.-.-.-.-
Aquella tripulación se había vuelto loca cuando descubrieron quien era, aunque algunos de los marineros quisieron defenderlo,
"El chico nos salvó, si no fuera porque nos avisó, nos hubiésemos llenado de agua y hundido!" gritó un marino, pero los demás, querían capturarle, querían tener alguna moneda de negociación para salir librados si la República iba por ellos, ya que su comercio ilícito con el Tenryuubito había sido descubierto.
Entonces saltaron a por el de a varios hombres, y esquivó, corrió por el barandal ágilmente de un barco que de por sí se estaba sacudiendo, y algunos hombres en su intento fútil por capturarlo cayeron por la borda cuando el niño les esquivó, saltó en el aire y rebotó en la cabeza de un incauto, y luego activó sus patines y flotó lejos del camino, girando alrededor del mástil.
"No voy a dejar que me atrapen de nuevo!"
Edd frunció el ceño, no se dejaría atrapar, no otra vez, pero los marineros de aquel barco estaban empecinados en capturarle.
Con sus patines voló fuera del alcance, con los enemigos sorprendidos ante la habilidad del chico..
"No me van a dejar llegar a la próxima isla verdad?"
"Baja en este instante mocoso! Te necesitamos para hacer un trato con la República" gritó el capitán.
"NO!" respondió Edd, se detuvo en una de las cuerdas del mástil donde se aferró a descansar, pero rápidamente unos hombres comenzaron a trepar tras él...
Era evidente, no lo iban a dejar en paz... divisó un bote salvavidas que colgaba de uno de los laterales del barco, y tomó una decisión...
"Oi, ossan, tienen un log pose que les sobre?"
"Log pose? Somos un barco comercial, preferimos usar Eternal poses" replicó.
El navegante, el hombre bajo y gordito, asintió, y ante la conversación se acordó de que no había verificado rumbo y decidió sacar el suyo para confirmar la dirección, ya que las tormentas los habían desviado.
Edd sonrió al ver el dispositivo, y se lanzó volando hacia aquel torpe navegante,
"Lo siento si no me van a llevar, lo tendré que hacer yo mismo!" y dejando al tipo con la boca abierta, volando al pasar, le arrebató el dispositivo, se dirigió al bote salvavidas y sacando la navaja que siempre llevaba en su bolsillo cortó unas cuerdas, la parte delantera del bote se ladeó, y cuando iba a cortar la otra guía de cuerdas, le aferraron por detrás...
A bastonazos puros se sacó a aquel desesperado y corrupto capitán de encima, rompiéndole la nariz, y su fiereza hizo a los hombres retroceder..
No otra vez, no permitiría que le capturaran... SI APENAS HABIA ESCAPADO!
Entonces saltó sobre el bote, cortó la otra cuerda y cayó bruscamente sobre el salvaje mar, mientras los gritos de los marineros enfurecidos se alejaban detrás de él.
Llovía y hacía frío, Edd estaba empapado, herido, hambriento, y en consecuencia, asustado, ese maldito bote no tenía los elementos necesarios para navegar y estaba a la merced de los elementos...
Como pudo guio la pequeña vela del bote en dirección a donde la aguja del Eternal pose indicaba, un pequeño costal con provisiones se escondía debajo en un compartimento, donde encontró un impermeable, una manta, una linterna, unas botellas de agua, unas raciones de comida enlatada...
Horas después... divisó la costa de una isla... y su rostro se iluminó por completo... y de la ansiedad, como no tenía forma de acercar más el bote, se lanzó al agua...
Nado y nadó hasta que a rastras llegó a la isla, tosió y escupió agua de mar, sus heridas quemaban por la salitre, el sol le había enrojecido la piel, estaba empapado, hambriento, sediento,
Se desmayó sobre la arena, del agotamiento.
.-.-.-
Se sintió de pronto más cálido y confortable, estaba dentro de una habitación oscura, y le habían colocado ropa seca, se incorporó en la cama, se sentía un poco mal, algo caliente, pero suponía que era porque había estado al sol.
Escuchó una voces apagadas desde fuera de su habitación, susurraban, parecían una mujer y un hombre ancianos.
"Estás segura Fátima?"
"Si! Lo estoy! Mírale bien el rostro, es el chico que salió en el periódico el otro día! Has traído un gran pez gordo, Muriel!" expresó la mujer, emoción evidente en el rostro en su rostro viejo y delgado.
"Shh, baja la voz mujer! Lo vas a despertar!" contestó el hombre, en susurros demasiado fuertes que claramente Edd escuchó.
El pequeño se levantó, traía unos pantalones café algo harapientos y una tshirt gris muy larga, de un adulto, hizo una mueca en disgusto, pero sus bermudas habían estado destruidas y la tshirt que le había dado Iroh también era muy grande...
Se remangó los pantalones y se dobló la camisa intentando atarla a su cintura, para que no le quedara molesta, suspiró en alivio al ver sus cosas en una esquina de la habitación, y se apresuró a colocarse las botas y su cinturón, se sentía muy débil y la tarea le costó demasiado.
"Entonces que hacemos Muriel? Has visto el periódico de hoy? Han arrestado a todos los Tenryuubitos que se habían escapado de la República! En el periódico decía que se desconoce el paradero del hijo de Mugiwara! Estoy segura que es el muchacho"
"Quien crees que nos dé mejor recompensa por él? La marina? " preguntó el anciano.
"Na, la Marina no nos dará nada, no hay recompensa oficial por el chico... y Pues... ya sabes... dicen que no se puede negociar con Piratas... yo digo que se lo llevemos a Nigan" contestó la anciana fríamente.
Edd escuchaba con atención... frunció el ceño... hablaban de el como si fuera una cosa y no una persona.
"Está enfermo Fátima, tiene fiebre, lo traje porque no sabía quién era y pensé que era un náufrago cualquiera, pero yo creo que siendo quien és nos dará solo problemas"
Edd decidió intervenir, aun muy débil, tuvo que apoyarse en el marco de la puerta de la modesta habitación.
"Ossan, Obasan! Les prometo que no causaré problemas, gracias por salvarme" ofreció saliendo de la habitación. Se dio cuenta que se encontraba en una humilde cabaña de madera, y por las decoraciones, se trataba de una familia de pescadores.
Aterrados, el hombre y la mujer se encogieron y dieron dos pasos atrás, Muriel, un viejo enclenque y delgado, tomó un afilado cuchillo que se encontraba en la mesa rústica de madera, con el que su mujer usualmente limpiaba el pescado.
"Atrás!" gritó, como si Edd se tratara de una criatura salvaje y no de un muchacho.
"Oiga tranquilo yo..."
El hombre sacudió el cuchillo y dio dos pasos al frente, "A la habitación muchacho, hasta que decidamos que hacer contigo"
Edd, ofuscado solo gruñó
"No, no me tendrán prisionero, ya estoy harto, me voy de aquí" y sin más, tomando sus cosas se dirigió a la puerta, el viejo quiso cortarle paso amenazándolo con el cuchillo, pero el pequeño, con ojos llenos de fulgor detuvo su camino con la barra que anteriormente había tenido guardada en su cinturón.
Soló la puso frente al hombre y apartó el cuchillo con la misma, pero sus ojos prometían una gran amenaza,
"Apártese ossan, no me gusta golpear ancianos"
El viejo tragó saliva, y se apartó, la mirada de ese chico le provocó un escalofrío... Edd se retiró del lugar, y divisó que se encontraba en la costa de una isla con clima otoñal, estaba demasiado frio y pasaba del medio día... al parecer había dormido muchas horas...
Desde la cabaña, se escuchó a la anciana gritar,
"Muriel, viejo inútil! Dejaste ir nuestro boleto a una vida de millonarios!"
Edd frunció el ceño y tomó una carretera rústica de tierra, un letrero de madera indicaba el camino a lo que parecía una villa o un pueblo... Ya en libertad, un poco aliviado al haber escuchado que su padre estaba bien, (aunque no sabía cómo) era cuestión de ser paciente y esperar a que lo siguieran con la vivre card.
Lo importante ahora era...
"uff... tengo hambre..." gimoteó con el estómago rugiendo.
Caminó lo que le pareció una eternidad, siguiendo letreros que tenían indicaciones, Mon Town, seguramente una ciudad local, tal vez ahí pudiera conseguir algo de comer.
Entrando a la pequeña ciudad, la cual tenía un arco de bienvenida con el nombre, Edd pudo divisar un pueblo como muchos de los que había visitado en sus viajes con su familia. Una ciudad congelada en el tiempo, con carretones tirados por caballos, tenderos en las calles, aceras hechas de piedra tallada y gente que iba y venía en su vida diaria de atuendos pueblerinos.
La gente le observaba con desdén... pero Edd no prestaba atención, estaba muy enfocado en conseguir comida... se detuvo frente a la ventana de una pastelería, donde se pegó al vidrio y casi babea de hambre...
Jamás le había faltado la comida, y ahora... pues, nunca había tenido tanta hambre en su vida, de verdad daba lástima, como un perrito callejero... podría haber ido a cazar algo, pero no vio ningún bosque, solo campo abierto fuera de la ciudad, y de verdad estaba muy herido y débil como para intentarlo de todas formas.
Un panadero, aferrando una escoba, un tipo gordo y con delantal blanco y de bigote tupido salió bravamente a la puerta de su tienda.
"Mocoso, quítate de mi vitrina! Alejas a los clientes!"
"Ehh? Ossan... no tiene nada que le sobre? No traigo dinero pero mi familia puede pagarle cuando vengan por mi" solicitó.
"Pff, familia, si como no, un mocoso harapiento de la calle como tu, nunca te había visto por aquí, de que pueblo vienes?"
"Emm.. no soy de esta isla, ... y pues.. estoy esperando a mi familia"
"Pues ve a la estación de policía y pide ayuda chico, mi tienda no es una organización de caridad. La estación está al final de la calle" dijo apuntando con una mirada severa. Edd frunció el ceño, sabía bien que no podía ir con la policía, lo podían arrestar y se iba a meter en otro embrollo más...
El panadero, gruñendo, solo se metió en su tienda y salió con una bolsa, donde había unos panes del día anterior,
"Ten, ahora vete de aquí, no quiero verte de nuevo rondando este lugar! O llamo a la policía!" La razón de su hostilidad no era sin fundamento, había pandillas de jovencitos ladronzuelos en la ciudad, y tenía que ser cauteloso.
Más sin embargo Edd tenía tanta hambre que agradeció la comida gustoso y se marchó del lugar mientras mordisqueaba el pan duro, había comido ranas y hongos en el bosque cuando era más pequeño, así que un poco de pan viejo no le molestaba y al menos le llenaba la panza.
Luego de comer, se sentía más revitalizado y ya podía pensar mejor, se sentó a descansar contra la pared en un callejón...
"Hmm..." comenzó a hablar para sí mismo, "Qué isla será esta? El Ossan dijo que el barco se dirigía a Paraíso así que estoy en el Grand Line.. fiuu y como le hizo otousan para llegar a Paraíso desde el Nuevo Mundo tan rápido? Hmmm ha de haber sido okasan la que pensó en algo, seguro..."
Masticó un poco más de pan, "Yosh...Tengo que saber que isla es esta primero..." se levantó al finalizar la comida y comenzó a caminar por el pueblo, donde le seguían mirando con desprecio...
Observó a un adulto arrojar un periódico a la basura, y rápidamente lo pescó del bote, mujeres muy propias le miraron con recelo, y los ojos del chico se ensancharon al leer la información, el encabezado leía.
"FIN DE LA AMENAZA A LA LIBERTAD DE LOS PUEBLOS, CAEN LOS DRAGONES CELESTIALES RESTANTES
MONKEY D. LUFFY LIBRE – PARADERO DE SU HIJO, DESCONOCIDO"
La nota detallaba como la armada de la República había descubierto a través de una compleja investigación, toda una red de corrupción que subvencionaba a los Tenryuubitos en exilio. A Edd le parecía muy complicado el artículo y sus ojos saltaron a las partes más interesantes para él.
Donde simplemente decía que al parecer, el Rey Pirata se había entregado como parte de un engaño, y que se lo había visto alejarse en el Thoussand Sunny. Una foto de Edd, una imagen congelada de la espantosa transmisión que habían hecho la semana anterior, decoraba la esquina inferior del periódico.
El chico hizo una mueca ofuscada, inflando las mejillas.
"Hasta que salgo en el periódico y tenía que ser así, que basura" enojado, arrojó el papel en el bote nuevamente.
El reflejo del escaparate de una tienda hizo que se fijara en sí mismo, se veía espantoso, la ropa que no le quedaba, el cabello duro de la salitre y de punta, la mejilla en varios colores, las muñecas rojas y muy dañadas. Se contempló un momento, y torció la cabeza.
"Ugh esta ropa me queda grande y me pica" reflexionó... por primera vez en la vida teniendo que pensar en esos detalles por los que siempre se preocupaba su madre.
Vestido siempre de costosa ropa de diseñador, con las mejores telas y texturas, siempre obligado a estar aseado y con el estómago lleno, el joven príncipe no estaba acostumbrado a andar en un estado tan lamentable.
Dónde podría conseguir un mapa? Tal vez en la estación de policía? Respiró profundo, se sentía demasiado cansado..
"Debe ser porque no he comido carne" murmuro caminando por la ciudad,
Entonces de pronto alguien lo jaló de la ropa y lo empujó de nuevo a un callejón que se encontraba entre dos negocios,
"Uhh que tenemos aquí?" un joven adolescente de aspecto rudo y cabello peinado en punta y teñido de verde chillón le observaba con amenaza.
"No te habíamos visto en este pueblo mocoso" un adolescente de mala facha con piercings en la ceja y cabeza rapada le sonreía maliciosamente.
"No soy de por aquí, son ladrones?" preguntó Edd.
El del cabello verde dijo, "Ladrones? No nos insultes, este nuestro territorio"
El calvo preguntó, "Hmm tu que dices, Needles? Crees que al jefe Nigan le interese un nuevo recluta? Todavía está joven"
El de cabello verde respondió. "Hmm... es posible, no tienes a dónde ir verdad chico?"
Edd preguntó, "Son una especie de pandilla o algo?"
"JaA! No somos cualquier pandilla, somos los Marra! Somos muy famosos por aquí! y nuestro territorio cubre todo el archipiélago Alonniso" y en orgullo, mostró un tatuaje verde en su brazo, que era una calavera decorada con una M.
"Archipiélago?! Ah... y no me interesa ser pandillero, yo soy pirata" contestó Edd, las pandillas se dedicaban a robar, aterrorizar y usualmente se quedaban en una sola isla, eran como bandidos cualquiera.
El calvo de los piercings empujó a Edd contra la pared de manera brusca,
"No nos insultes muchacho, para los mocosos de la calle como tu hay dos opciones, unirte a la pandilla o morir" amenazó.
Edd solo apretó los dientes, se seguía sintiendo muy débil y necesitaba comer bien,
El tipo de cabello verde sacó una daga, "Vamos chico te llevaré con el jefe"
"No" contestó Edd, y ante la negativa intentaron agarrarlo de la ropa, pero el chico esquivó, y con la barra, de un movimiento noqueó la daga del enemigo, y en otra media vuelta, clavó el extremo contrario de la barra en la garganta del hombre calvo.
Agitado y respirando pesadamente Edd observó con fiereza a los dos enemigos que se encontraban derribados en el suelo, y que lo observaban con rencor en la mirada,
"No me uniré a ustedes! Ahora, denme todo su dinero, si no quieren que les dé una paliza!"
Los pandilleros se miraron entre ellos y se envalentonaron...
Momentos después, Edd emergía del callejón contando dinero mientras detrás, dejaba dos tipos totalmente noqueados de ojos blancos y llenos de chichones.
"Hmmm... cuánta carne podré comprarme con esto?" se preguntó sonriendo ... era una fortuna que esos malvivientes lo hubiesen atacado.
Se dirigió a la primera tienda de comidas que vio, que era como un modesto restorán familiar con mantelitos blancos... donde el dueño lo corrió por pensarlo un ladronzuelo, debido a su aspecto.
Edd protestó, "Pero tengo dinero y puedo pagar!" sin embargo, el dueño simplemente lo amenazó con llamar a la policía.
Muy molesto, Edd gruñó en la puerta del lugar, pero luego prosiguió su camino, y en una plaza del pueblo, encontró un vendedor de hot dogs que no tuvo reparo en venderle, y le compró todo lo que el hombre tenía en stock... en total se comió la venta del día, más de cincuenta hot dogs, y el chico se sentó en una banca con la panza llena e hinchada, satisfecho golpeteándose la barriga en satisfacción.
La tarde había caído y estaba bastante fresco, comenzaba a darle frío y levantó la mirada, había tiendas frente a la plaza, metió la mano en su bolsillo y sacó los arrugados billetes que le quedaban y unas monedas.
Cruzó la calle, abrió la puerta de la tienda de ropa y la misma resonó con una campanilla, una vendedora flacucha y alta vestida de cuello de tortuga amarillo y falda larga levantó la nariz
"Puedo ayudarte en algo jovencito?"
"Emm... basaan, quiero algo de ropa nueva, la mia se destruyó" explicó.
"Es evidente, pero traes dinero?"
"Algo, Aqui!" y depositó los billetes arrugados y las monedas sobre el mostrador, "Espero alcance quiero unas bermudas nuevas y una camisa... y tal vez una chaqueta, hace frio" explicó.
La mujer respingó la nariz, pero no era descorazonada del todo, el chico traía muy mal aspecto, y aunque el dinero no era mucho, podría acomodarse al presupuesto.
"Hay un baño en aquella puerta de atrás, ve a lavarte, estás muy sucio, y te buscaré algo mientras tanto"
"GRACIAS!" respondió el chico ante la primera muestra de amabilidad que recibía, se metió al baño y en el lavabo se quitó la sal del cabello y se lavó como pudo, sintiéndose un poco más fresco, emergió poco después.
La mujer tenía algunas opciones para mostrarle, pero Edd sacó una veta algo... quisquillosa que quizá le venía un poco de cierto lado de los genes... ya que no se decidía cuales bermudas le parecían más geniales, si las de tela de camuflaje o las negras que tenían bolsillos grandes donde podía guardar comida... y la señora también tenía a la venta una genial chaqueta de cuero café, pero le dijo que no le alcanzaba para esa, que solo le alcanzaba para la que era sencilla de tela con un cierre al medio y una capucha a la espalda.
"Hmmm..." el chico contemplaba las opciones... siempre su madre le compraba cualquier cosa que quisiera al precio que fuera, chaquetas de cuero, anteojos y camisas de diseñador, si estuviera Nami no tendría que elegir, se compraba todas las que le gustaban.
A la mujer le pareció un tanto gracioso, parecía pretencioso que un muchachito de aspecto tan harapiento pusiera tanto reparo en escoger lo que se iba a poner,
Sin nada más que a hacer mientras Edd se decidía con qué quedarse, la mujer se sentó detrás de su mostrador y aburridamente ojeó el periódico del día, mientras al fondo Edd finalmente se decidía por las bermudas negras y se probaba la chaqueta de cuero (le quedaba muy bien) la mujer, bromeando, dijo.
"Vaya, mírate, de mendigo a príncipe"
Y luego sus ojos volvieron al periódico... donde su corazón... se detuvo, aunque la imagen era pequeña y borrosa, sin lugar a dudas tenía en frente al chico del que tanto se había hablado durante la última semana.
"Ehh obasan, de verdad no me dar la chaqueta? Es que está genial y la otra no me gusta"
La mujer, visiblemente nerviosa dijo, "Si si, claro! Adelante, llévatela, es más puedes llevarte todo lo que quieras, pero vete ya"
"Huh?"
"Eres ese chico verdad? El del períodico! El hijo del Rey Pirata... toma todo lo que quieras y vete de una vez! No quiero problemas!"
"Pe...pero yo no iba..."
"Vete por favor!" dijo abriendo la puerta y señalando hacia la calle, ella se veía asustada... Edd suspiró, "Bueno... igual gracias" y se marchó del lugar.
Con las manos en los bolsillos de su nueva chaqueta, , se fue caminando por la acera pateando unas piedritas, una mueca descontenta en su rostro, la señora había sido amable hasta que se enteró de quién era...
Al menos la gente de la calle no lo miraba como bicho raro ahora que estaba bien vestido...
En el cruce de una esquina, se detuvo a preguntarle a un hombre de mediana edad.
"Ossan, un archip.. archipiélago es cuando hay muchas islas juntas verdad?"
"SI, es correcto chico"
Los ojos de Edd se ensancharon, "Entonces... esta isla pertenece a un archipiélago?"
"SI, es la isla trece de las treinta y ocho que existen, algunas son pequeñas islas de granjeros, otras tienen pueblos como este, y en la isla más grande, la del centro, está el castillo de nuestro Rey quien gobierna el archipiélago"
"Diablos"... murmuró Edd,
"Porqué chico, estás perdido? " preguntó el hombre con mirada amable.
"Bueno es que yo..."
"AHÍ ESTA!" se escuchó gritar a lo lejos, levantando la vista, Edd pudo ver al final de la calle a los dos malvivientes que había golpeado un par de horas antes, pero esta vez, venían seguidos de un grupo de al menos diez jóvenes de aspecto igual de rudos...
"Te buscan los Marra chico?! Mejor que corras! Y no me metas en esto, yo no tengo nada que ver" advirtió el hombre
"Lo siento ossan, ya me voy gracias!" y diciendo esto salió corriendo, con la turba enardecida por detrás.
Edd corrió dos calles, la energía de lo que había comido un rato antes alimentando sus pasos, pero le dolía mucho el costado de la cintura, suponía que por los golpes que le habían dado los tipos de la máscara, correr se le hacía pesado y el gas que utilizaban sus patines se estaba agotando...
Se apoyó sobre una esquina a tomar aire...
.-.-.-
Nami maldijo observando la costa mientras sostenía un mapa de la zona (el cual habái robado del barco comercial)
"Maldita sea!"
"Que pasó Nami" preguntó Luffy en preocupación al ver el rostro de la mujer, observando la isla que se aproximaba frente a ellos.
"Eso que vez allí Luffy, no es una isla, es un archipiélago" explicó, algo contrariada. Ante el rostro de incomprensión de Luffy, Nami explicó.
"Es cuando hay muchas islas juntas Luffy, como el Archipiélago Saboady"
"Pero solo hay que seguir la Vivre Card de Edd y ya, no?" Razonó Luffy.
Usopp suspiró, "No es tan sencillo Luffy, tenemos la dirección general, pero imagina que entre Edd y nosotros, pueden haber muchas pequeñas islas, y no sabemos en cuál de todas pueda estar". Explicó.
"Hmm... bueno, no importa lo buscaremos en todas si es necesario" afirmó el capitán sin lugar a dudas.
Zoro se detuvo a observar la isla, y dijo, "Es un chico listo, con suerte intentará pasar desapercibido, ha de saber que tenemos su vivre card y vamos en camino"
El resto, se vio muy preocupado...
.-.-.-.-
Mientras tanto el chico que definitivamente no estaba pasando desapercibido era perseguido por una turba de jóvenes mal vivientes, se estaba agotando rápidamente y no entendía la razón, ya que había comido bastantes hot dogs (era carne no?) y mucha cola para acompañar. ..
Entonces dobló una esquina y pensando que había esquivado a sus perseguidores, se recargó brevemente en una pared a recobrar el aliento, a pesar de que hacía frío, sudaba bastante y se sentía agotado.
Un brazo le tomó por la espalda.
"Vendrás con nosotros, mocoso"
Lo llevaron a la fuerza a la parte mala de la ciudad, donde había edificios grafiteados y de ventanas rotas, y en una bodega de techos altos,
Mientras lo aferraban entre tres personas, en el rabillo del ojo vio a la pareja que lo había rescatado en la costa, iban saliendo del edificio, contando dinero, cobardemente le esquivaron la mirada cuando Edd los vio. El chico apretó la mandíbula...
Al centro de la oscura bodega, lo recibió un hombre vestido de pantalones de jean, chaqueta de cuero con picos y cabello negro engominado y peinado hacia atrás, con un mentón cuadrado y fuerte, era muy alto y cargaba un bate con picos que reposaba sobre su hombro, una mirada altanera
"Hoy me hice con un gran botín" sonrió el maliciosamente.
.-.-.
Los Mugiwara se habían separado en tres grupos, Nami con Sanji y Usopp. Luffy con Robin y Zoro, mientras que Franky y Brook se quedaron en el Sunny por si Edd llamaba o lograba encontrar la embarcación.
Cada grupo se fue por un islote diferente, cargando fotografías del chico y con un Ko Den Den Mushi a la mano, para estar comunicados.
"No ha visto a este niño?" Preguntaba Nami una y otra vez a cada persona que pasaba, quienes simplemente le daban la negativa. Estaba preocupada, un día y medio había pasado desde que salieron de SafeHaven y la vivre card de Edd seguía ardiendo, considerando todo por lo que había pasado el pequeño, se preocupaba a cada momento.
Finalmente, en uno de los islotes los ojos de Usopp se ensancharon al ver un cartel de SE BUSCA, no era uno expedido por la Marina, sino que parecían copias baratas hechas en blanco y negro... pero allí en una cruda representación del pequeño, decía
"Se busca niño entre 11 y 14 años, vestía chaqueta de cuero y bermudas negras. Peligroso, si lo ve repórtelo a este número. Se recompensará"
Se ofrecía una recompensa de 10 millones de berries, un número muy alto para una isla como aquella.
"Na...NAMII!" Gritó Usopp arrancando el cartel, la mujer corrió a su nakama y ensanchó los ojos tomando el papel,
"Es... es Edd... pero quién lo busca y por qué?" preguntó la mujer, apretó la mandíbula y sacó su ko den den Mushi, sin vacilar, marcó el número.
"Diga..." contestó una voz masculina y oscura del otro lado.
"El chico, el del cartel de Se Busca, Lo tengo" afirmó Nami, hubo una pausa del otro lado.
Usopp miraba con la mandíbula desencajada, Nami estaba totalmente resoluta a hacer lo que sea para recuperar a su hijo, se veía determinada.
"Enserio? Y me va a decir que ese mocoso simplemente se dejó atrapar?"
"Le he engañado. Tiene el cabello café oscuro y responde al nombre de Edd... quiere que le entregue al chico o no?" contestó la mujer.
"Bien, tráelo, isla Meont, distrito trece, bodega dos, pero yo que tu le daría un somnífero o algo, es muy peligroso ese mocoso infeliz"
Nami aferró el micrófono del den den mushi y apretó los dientes, y respondió, "Lo tendré, unos asociados y yo le haremos la entrega, espero mi recompensa"
"ohh... la tendrás"
*CACHA*
Cuando colgaron, Nami suspiró y pareció intentar coger fuerzas,
"Cuál es tu plan, Nami" preguntó Usopp, intentando seguir la línea de pensamiento de la navegante.
"No sé quiénes eran esos tipos, pero obviamente Edd se cruzó con ellos, quiero saber cuándo, porqué y donde lo vieron" respondió la madre, Usopp asintió, y Sanji, quien se había aproximado al grupo le dio una calada a su cigarro. La madre sacó un mapa que acababa de robar en una tienda local y lo desplegó.
"Isla Meont, es la isla trece, a dos islas de aquí, es una de las de la costa, hace sentido, ahí debe de haber llegado ayer..." Murmuró la mujer.
"Llamemos al otro grupo". Concluyó Sanji.
-.-.-.-
Robin, Zoro y Luffy recorrían las calles de la ciudad de una isla aledaña, con el capitán siendo nada sutil, como siempre
"EDD! EDD RESPONDE DONDE ESTASS!" gritaba como si fuera loco, observaba la vivre card de cuando en cuando pero más que nada iba haciendo escándalo y corriendo de puesto en puesto, donde al pasar a veces acababa tomando comida que engullía rápidamente.
Zoro simplemente le seguía y al encontrarse con un grupo de extraños en una esquina, aferró a Luffy de la camisa, lo atrajo y le rodeó la cabeza con un brazo, apuntando al rostro de su capitán.
"Oi, no han visto a un niño que se parece este tipo, pero con menos mirada de idiota?"
"OYE!" protestó Luffy gruñéndole a Zoro.
"No" contestaron los extraños, pasando del extraño grupo. Era un efecto curioso, ser los Mugiwara, al llegar a una nueva isla, la mayoría de los ciudadanos locales no esperaban toparse con personajes tan singulares y peligrosos en su vida diaria. Eso si, al minuto que se corriera la voz de que tales personajes estaban en las inmediaciones, ni el más obtuso de los ciudadanos podría pasar por alto a unas personas que eran tan famosas y que solían salir en los periódicos de cuando en cuando.
Robin atendió el llamado de Sanji, y el grupo ya tenía entonces, un nuevo destino.
Llegaron un par de horas después a la bodega trece y Usopp tocó la puerta de metal verde y desgastado. Se abrió la misma con un chillido oxidado y un grupo de maleantes se asomó... llenos de vendajes y chichones.
"Lo traen bien amarrado?"
La puerta voló de una patada que mandó volar a los tipos hacia adentro de la bodega, el grupo ingresó rápidamente, con los hombres de la pandilla retrocediendo de miedo.
"Cuál es el significado de esto!" gritó el jefe, un hombre robusto de cabello negro y engominado...
Al cual le faltaba un diente, tenía un ojo negro, vendajes en la cabeza, y un brazo entablillado.
"Me dijeron que tenían al mocoso" dijo cojeando al caminar.
"Se llama Edd, y es mi hijo, DONDE ESTA!" exigió Luffy con una mirada terrorífica, el fulgor de sus ojos asomando por debajo de su sombrero.
Si el hijo, que era apenas un niño, le había dado una paliza, el hombre palideció al ver al grupo que se aproximaba sobre su persona, sus hombres se habían acobardado y pedían piedad, la mayoría acababa de reconocer la fama de los piratas que acababan de ingresar al precinto
"Yo... yo no sé! El me golpeó y nos robó!" Tartamudeó aterrado.
"Si los golpeó seguro se lo merecían" afirmó Luffy dando un paso al frente y con mirada amenazante.
"Hmm, y los robó, buen chico" sonrió Nami, poniendo las manos en la cintura y asintiendo, complacida, muy orgullosa.
"Oi" Exclamó Usopp palmeando el hombro de Nami ligeramente.
De rodillas y suplicando, el hombre explicó, "Unos informantes me dijeron que el chico estaba en la isla, y luego algunos de mis hombres se toparon con el... entonces llamé a un socio mio que es pirata y le informé de mi hallazgo... y... y..."
Al ver la mirada de todos estaba a punto de orinarse... tragó saliva.
"y... me ofreció una gran recompensa si se lo entregaba...pero al intentar atrapar al chico, nos dio una paliza y se escapó! AYER ESTUVO AQUÍ MISMO DONDE NOS GOLPEO Y SE FUE! LES JURO QUE YA NO SE DONDE ESTA!"
Luffy le levantó de la camisa, gruñendo con una mirada asesina "Le hiciste daño?"
"Yo... yoo..." tartamudeó.
"Espera Luffy" solicitó Nami, volteó hacia el enemigo "Tu socio, el pirata, quién es..."
Aterrado, el hombre contestó..."Es... es.. no es un tipo tan importante, pero le interesa el chico como a cualquiera! En el bajo mundo están ofreciendo números gordos por el muchacho!" mencionó... equivocadamente.
"EDD NO ES UNA RECOMPENZA!" gritó Luffy lanzándole un puñetazo que lo envió a través de toda la bodega volando y se enterró en la pared más lejana, dejándolo noqueado y con los ojos en blanco.
Todos los Mugiwara suspiraron, pero no tenían que más hacer allí, Edd había estado tan solo el día anterior en ese mismo lugar... no podía estar tan lejos...
.-.-.
El bajo mundo estaba en movimiento... el rumor estaba establecido, muchos informantes que trabajaban dentro de la propia República habían reportado que en efecto, el Rey Pirata no se había reunido con su hijo.
Era la oportunidad perfecta para muchos piratas, de hacerse con el muchacho y con esto derrocar finalmente al hombre que parecía invencible. Llamadas se hacían en los bajos fondos a cada momento, ofertas y tratos, recursos, todo estaba girando para hacerse con el botín más valioso de todos los mares.
Monkey D. Eddward, tenía un precio en el bajo mundo, de 500 millones.
continuará...
Tan cerca... PERO TAN LEJOS!
No lo ha hecho tan mal Edd, cuidandose de si mismo verdad? Pero que mala suerte ir a dar en un archipiélago!
Y que irá a ser de él ahora? Nos leemos pronto, espero les haya gustado el capitulo!
