Estaba amaneciendo en la Aldea de la Hoja, algunos puestos desde temprano empezaron a abrir y a atraer a los madrugadores, Tobira merodeaba con su capa y parche, esta vez optó por llevar su rostro descubierto dejando lucir aquella apariencia adolescente de cabello castaño, pasaba con miedo pues podía ser descubierto, pero hasta eso la gente no le prestaba mucha atención. Había pasado la noche en el Monte Hokage donde montó un pequeño campamento, siendo muy cuidadoso y teniendo en cuenta que no estuviera a la vista. Tenía que alejarse a la profundidad de los árboles para prender una fogata y calentar su comida. No poseía mucho tiempo, pero sus recuerdos no florecían rápidamente y si tardaba demasiado tiempo podría descuidar la recuperación de Hiashi y alertar a su señora.
Además, quería tener tiempo para sacar ADN de algún cementerio de pueblos cercanos, aunque no fuera el que le encargo su señora. Tocó su cabeza tratando de calmar sus pensamientos y no se fijó por donde iba, cuando miró a su alrededor se topó con el hospital general de la Hoja y se quedó observando.
Sasuke dormía profundamente en la penumbra de la habitación. Sakura estaba su lado pelando manzanas para que su amado desayunara y se recuperara pronto. El Uchiha abrió los ojos de repente intrigado porque había una presencia que lo dejaba dormir.
-¿Estás bien Sasuke-kun? -preguntó Sakura poniendo las manzanas en una mesa y acercándose a él.
Sasuke se tocó su cabeza y trató de relajarse, los recuerdos de sus pensamientos lo llevaban a la pelea que había tenido hace un par de días con aquella mujer que dominó a la bestia de dos colas y aquel chico preocupado por ella.
-Sí... solo sentí algo que me dejó intrigado -dijo muy serio.
- ¿Intrigado? -preguntó Sakura ayudándolo a acomodarse.
-Sí... bueno... no sé cómo explicarlo -dijo Sasuke suspirando y mirando hacia la ventana-. De repente sentía una presencia que juraría haberla sentido antes.
Sakura se acercó a la ventana y no vio nada fuera de lo normal, solo gente ir y venir en todas las direcciones.
-Pues yo no veo a nadie -dijo Sakura-. Tal vez era solo un sueño.
Sasuke volvió a acomodarse y miró al techo-. Fue tan real -dijo tocándose su cabeza.
-Es mejor que ahora desayunes -dijo Sakura alcanzando la canasta de manzanas con la mesita de ruedas-. Te traje algunas manzanas.
Sasuke sonrió y empezó a degustarlas, ya no era el de antes que tiraba la canasta y era grosero con la Haruno, era un Sasuke diferente, pero había partes de él que no cambiaba como su mirada fría y su seriedad. Sakura acercó su silla y se sentó más cerca de él, ella quería llorar de felicidad.
-Me alegra ver lo animado que estas hoy para comer... no sueles ser así... -dijo Sakura algo apenada.
El Uchiha al principio no contestó y siguió degustando las manzanas, sonrió de lado-. Hay un nuevo enemigo... que ha estado atacando la Aldea el lugar donde mi hermano y yo nacimos... han estado atacando a las personas cercanas a Naruto... no me puedo quedar sentado observando. Hay muchas cosas que ahora son diferentes -dijo observando fijamente a Sakura y haciendo que un poderoso color rojo adornada su cara evitando la penetrante mirada del Uchiha.
-Bueno... si las cosas se han salido un poco de control últimamente –dijo Sakura poniéndose de pie y evitando la mirada del Uchiha-. No sé porque el enemigo está tan aferrado a Naruto, y ahora también Hinata paga a las consecuencias.
-Es normal puesto que ella será su es...-en eso el Uchiha cayó repentinamente pues estaba a punto de cometer una imprudencia por hablar de más.
-¿Pues ella qué? -dijo Sakura enfrentando al Uchiha.
-Nada, olvídalo -dijo el Uchiha tosiendo un poco para disimular.
Sakura se acercó a él-. ¿Qué escondes Uchiha Sasuke? -dijo y lo miró fijamente, su rostro estaba cerca.
Sasuke sonrió de lado y le robó un beso a la chica de cabellos rosas, Sakura retrocedió tropezándose y cayendo al suelo.
- ¿Estás bien? -preguntó preocupado el Uchiha.
-Sí -dijo Sakura algo apenada mientras se ponía de pie-. Sí, estoy bien... ahora que recuerdo debo ir por unas cosas -velozmente salió de la habitación del Uchiha ya que sentía que su corazón se iba a salir.
Se quedó pegada a la pared fuera de la habitación, trataba de tranquilizar su respiración nerviosa y el latir de su corazón, aunque no podía disimular la felicidad que sentía en esos momentos.
Sasuke observó cómo se fue y sonrió, también estaba feliz después de mucho tiempo.
Boruto despertó. Había soñado con su familia y eso le trajo algo de nostalgia. Volteó a ver a su derecha y estaba su padre de 17 años dormido profundamente. Se sentía extraño ese día. Se puso de pie con cuidado y tomó un corto baño con agua helada para despertar al cien por ciento. Se puso su ropa de misión y preparó cereal con leche.
Mientras degustaba su desayuno su mente estaba maquinando algún plan para infiltrarse al hospital y poder hablar con su maestro. Lo más arriesgado era escalar el hospital y entrar por la ventana aunque tal vez mataría de un susto a su tío, ir por los techos sería difícil hay mucha vigilancia hasta en ese lugar.
-Qué difícil-ttebasa –se quejó.
-Hinata-escuchó un murmullo.
Volteo detrás de él y era el rubio mayor quien no dejaba de llamar en sueños a la chica de los ojos blancos.
Boruto sonrió de lado y probó otra cucharada de cereal. Fue cuando le llegó una gran idea. Su madre podría ayudarlo a entrar al hospital, acabo rápido su desayuno y salió disparado a casa de Kurenai.
Naruto abrazo fuertemente su almohada no había esperanzas de que despertara pronto, además en su sueños él abrazaba a Hinata.
Sasuke acabó con las manzanas y se sentía satisfecho.
Sakura entró a la habitación muy apenada y no podía evitar siempre la mirada del Uchiha.
-Vaya... te las terminaste... -dijo asombrada al ver la canasta vacía.
-Tenía hambre -dijo el Uchiha-. Vivir días de pelea entre pelea te genera mucha hambre.
Sakura retiró la mesita con la canasta para que Uchiha estuviera más cómodo.
-Es raro- dijo el Uchiha.
-¿Eh? -dijo Sakura prestando atención a sus palabras.
-Al menos no es como la última vez que estuve aquí... Que me tenían aislado de todos...
-Gracias a que has ayudaste a eliminar el Tsuyomi y tratar de salvar al biju... Kakashi sensei ha puesto nuevas órdenes...después de todo tiene fe en ti -dijo Sakura-. Aquí puede ser que ya tus pecados estén perdonados...
-No lo creo... cometí muchos crimines y debo de seguir pagando por ello...
-¡Estás equivocado! -gritó Sakura casi en lágrimas-. Todos cometemos errores... si... pero tú ya has sufrido demasiado como para seguir pagando por ello, quédate aquí... puedes comenzar de nuevo...
Sakura calló y Sasuke la observó, puso su mano en su hombro haciendo que ella alzara él rostro y lo mirara.
-Gracias Sakura –dijo Sasuke y le regaló una sonrisa sincera.
Ella no se pudo resistir y lo abrazó, aunque él se quejó al principio pues sin duda la peli-rosa tenía mucha fuerza hasta cuando daba abrazos, la acurrucó con su brazo y deseaba en esos momentos tener su otro brazo, pero dejó de lamentarse disfrutando el momento.
Sakura se retiró del lugar para dejarlo descansar, Sasuke se acomodó y trató de dormir un poco.
El pequeño Boruto se infiltró a la casa de Kurenai sensei con éxito, ella no se encontraba había ido con Mirai de compras, una vez adentro buscó a su madre por todos lados.
-¿Qué haces aquí?
Esa voz lo sobresaltó un poco y dio la media vuelta.
-Tía... -susurró-. Vengo a buscar a Hinata-chan...
-Mi hermana está atrás de la casa entrenando –dijo Hanabi
-¿Entrenando-ttebasa? –preguntó Boruto extrañado.
-Sí, después de todo lo que ha ocurrido ella quiere ser más fuerte –dijo Hanabi y sonrió contagiando a Boruto-. Y bueno yo iré a entrenar también, vamos para que veas a Hinata.
Boruto asintió siguiendo a su pequeña tía, al salir de la casa vio la figura de su madre entrenando con un miembro del Clan Hyuga, ella tenía activado el byakugan y utilizaba puño suave para atacar.
-Me recuerda a cuando Hinata entrenaba con Neji –dijo Hanabi y Boruto escuchó atentamente.- Solían entrenar juntos y muy seguido, aunque Hinata se le complicaba mucho, Neji la superaba fácilmente porque su carácter era más frío y eso le daba más resistencia en cambio Hinata siempre ha sido muy amable y no sería capaz de lastimar a alguien... ahora que las cosas están así veo a otra Hinata, debo de decir que gracias también a tu primo, el héroe de la Guerra Naruto , gracias a Neji... Hinata se hace cada día más fuerte.
Boruto asintió.
Hinata lanzó una patada a su oponente y luego un puño suave.
De rato se percató de la presencia del pequeño rubio y terminó el entrenamiento, ahora era el momento para que Hanabi entrenara.
-Hola Boruto-kun.
Boruto sonrió y vio como su tía se alejaba lo suficiente para llamar mamá a Hinata.
-¿Qué te trae por aquí tan temprano?
-Necesito un favor-ttebasa.
Hinata hizo su cabeza de lado.- ¿Un favor?
-Sí, tengo entendido que el tío Sasuke ha pedido hablar contigo... quisiera acompañarte-ttebasa –dijo el rubio muy entusiasmado.
-¿Acompañarme? ¿Por qué eso tan de repente?
Boruto se sonrojó un poco-. Quisiera conocer como es mi sensei de joven...
-¿Sasuke-kun es tu sensei? –preguntó Hinata asombrada.
-Sí... bueno es complicado –dijo riendo el pequeño.
-Está bien... solo me dio un baño y me arreglo para que vayamos –dijo Hinata y Boruto asintió feliz.
Boruto espero a su madre, estaba en la sala de la casa viendo las fotos, había una de su madre con el tío Kiba y Shino, estaban más pequeños ya que Akamaru estaba en la cabeza del tío Kiba. También estaba la fotografía de un ninja, juraría que ya la había visto antes... y podría tratarse del padre de Mirai: Asuma Sarutobi. Siguió recorriendo las fotografías y había una de Kakashi, Gai, Asuma y Kurenai.
También había varias plantas dentro de la casa lo que lo hacía recordar a su hogar, ya que sus padres eran fanáticos de la jardinería, añoraba estar con ellos y ver a su hermana Himawari. Se asomó por la ventana contemplando el cielo de invierno y se sentía extraño sin duda ese día.
-Estoy lista –dijo Hinata quien ya llevaba puesta su ropa de misión-. Vamos Boruto-kun.
-Sí mamá.
Los dos salieron de casa de Kurenai directo al hospital.
Tobira estaba en el techo de un edificio, algo seguía llamando su atención del edificio del hospital, sin duda era la presencia que ya conocía y con la cual había peleado... Sasuke Uchiha y tenía miedo de que pudieran ser detectado por el sharingan de este. Luego una cabellera rubia a lo lejos lo distrajo y se trataba del pequeño Boruto, el rubio menor sintió una mirada y cuando volteo vio al castaño, no le tomó mucha importancia pues de hecho pensó que era un aldeano más.
Tobira en cambio lo conocía perfectamente y fijó su mirada en el pequeño.
-El hermano de mi señora ¿Por qué lo odia tanto? –se preguntó y suspiró mirando el cielo de invierno.- Pronto se decidirá el destino de las cosas.
De repente sintió un dolor en su ojo incrustado.
Boruto y Hinata entraron al hospital y se toparon con Sakura, ella los guió a la habitación del Uchiha. Sasuke estaba despierto contemplando a la nada.
-Buenas días Sasuke-Kun –dijo Hinata quien entró con el pequeño. Sakura los dejó a solas porque tenía que seguir ayudando a atender a los pacientes del hospital.
-Hola Hinata –dijo Sasuke-. Y hola hijo de Hinata.
-Me llamo Boruto –dijo el niño mirando feo a su sensei e inflando un cachete.
Hinata le tomó por sorpresa como llamó Sasuke al pequeño que no sabía que decir.
-Tranquila, estoy enterada de todo... Naruto me lo contó.
-Es verdad... era lógico que te lo contara después de todo él necesita que regresaras a la aldea y te considera su mejor amigo...
-Lo sé... -dijo muy serio-. Lamento lo que está viviendo tu clan, que te puedo decir yo... pasé por lo mismo pero fue más difícil la situación, hay sobrevivientes en tu caso y tienes a tu hermana a tu lado... pero aun así sé lo devastador que llega a ser cuando te das cuenta delo que realmente estás pasando
Hinata tomó asiento y Boruto estuvo a su lado.
-Yo en cambio me quedé solo desde pequeño y todo porque fue todo un complot entre mi familia y danzo... desgraciadamente ya Itachi tuvo que tomar partida del asunto... aunque en parte fue más obligado...Si el enemigo está usando el Edo Tensei es que está planeando hacer un ejército tal y como sucedió hace unos meses atrás en la guerra... pero algo me dice que tu padre no está muerto... así que solo ten fe.
-Si tienes razón, puede ser eso aunque el enemigo es demasiado asusto conociendo nuestros puntos débiles... me da miedo... no sé como sabe tanto de nosotros.
-Si el enemigo viene del futuro es normal que sepa mucho de ustedes... -dijo Sasuke y se detuvo de repente.
-¿Pasa algo Sasuke-kun?
El negó con la cabeza y siguió conversando con la Hyuga.
-No es nada, desde hace rato me siento raro... de seguro es por todo lo que ha pasado estos días, ... he estado demasiado alerta y con cualquier cosa me preocupo no sé... necesito descansar más tal vez es eso y volviendo a lo otro... encontraremos la manera de devolver a Boruto a su tiempo y derrotar al enemigo para vengar a tu Clan.
Hinata asintió.
Naruto al fin despertó y no vio por ningún lado a su hijo, tomó el desayuno y pensó que de seguro estaría con Hinata así que se apresuró. Al salir de su casa sintió algo raro y se detuvo de golpe. Miró a su alrededor tratando de buscar que era esa presencia, suspiró pensando que tal vez era solo su imaginación y cerró el departamento emprendiendo el viaje.
Tobira se había sentado en el techo del edificio, era la primera vez que sentía algo por el estilo. Trató de tranquilizarse y se puso de pie.
-¿Qué está ocurriendo? –se preguntó y miró al edificio del hospital, todo parecía estar calmado.
Bajó del techo y caminó un poco para despejar su mente y de pronto sintió miedo, se sintió inseguro quería mejor ya regresar a terminar su misión.
Naruto se topó con Hanabi y le dijo en donde estaba su novia y respectivo "primo" así que dio la media vuelta y fue hacia el hospital. Pero todo el trayecto estaba distraído, no podía ordenar sus pensamientos luego de todo lo que estaba pasando y cuando creyó que ya había digerido el asunto de que su hijo del futuro ahora estaba con él se dio cuenta que no era así, temía por la seguridad del pequeño y la de Hinata.
Tobira también estaba distraído quería detener a su señora a como dé lugar y además no sabía si el otro ser tomaría cartas en el asunto.
Cuando un choque lo sacó de su pensamiento y alcanzó a girar con su pie para no caer.
-Ah lo siento-ttebayo –dijo Naruto-. ¿Te encuentras bien?
Tobira reconoció la voz y volteo a ver al rubio de reojo-. Si...yo lo siento... -dijo nervioso y salió corriendo.
El rubio mayor no le tomó importancia al principio y siguió caminando.
Se detuvo y miró detrás de él, aquel chico castaño ya no estaba en la vista solo estaba la gente de un lado a otro suspiró y continuó su camino hasta llegar a la habitación donde se encontraba recuperando Sasuke, entró y encontró a Hinata sentada hablando amenamente con el Uchiha y ahí estaba Boruto escuchando todo.
-Teme –dijo el rubio.
-Dobe –saludó Sasuke y vio que estaba muy serio su amigo-. ¿Qué te ocurre?
-¿Eh?... no nada sin importancia... hace rato me topé con alguien que se me hace conocido... no lo había visto antes en la Aldea... pero su voz me suena familiar-ttebayo.
-¿Alguien que no lo habías visto antes en la Aldea? –preguntó Hinata.
-Sí, así es... es raro –dijo el rubio pensativo-. No sé donde lo he escuchado antes... se me hace demasiado familiar su voz, pero bueno ¿Cómo te encuentras Sasuke?
-Bien, supongo que ya mejor... aunque ahora que hablas sobre esa persona, hace rato yo sentí la presencia de alguien extraño... algo que me dice que no es solo mi imaginación...
-Yo hace rato vi en el techo de unas casas cerca del hospital a alguien observando –ttebasa –dijo Boruto-. No llevo mucho tiempo aquí pero he podido estar por muchos rumbos de la Aldea y nunca lo había visto...y ahora que lo pienso es sospechoso.
-Esto me da mala espina-ttebayo –dijo Naruto-. Iré a investigar...
-Te acompaño –dijo Hinata.
-Yo también voy... -alcanzó a decir el rubio mejor
-¡No! –dijo Naruto-. Es mejor que te quedes aquí Sasuke... él cuidará de ti.
El Uchiha alzó una ceja y Boruto observó cómo sus padres salían de la habitación.
-Tranquilo... Naruto quiere protegerte... tiene miedo que algo malo te pase –dijo Sasuke y el pequeño se extrañó de las palabras de su tío, pero era verdad Naruto no permitiría que le pasara algo malo así que se sentó a esperar.
Naruto guió a Hinata por donde se había topado con el chico y donde posiblemente puede estar.
-Solo hay una manera-ttebayo- dijo Naruto concentrándose y activando su modo sabio.
Hinata esperó atenta. Naruto miraba de un lado a otro y trataba de buscar alguna presencia y extraña y ahí estaba una que había sentido con anterioridad y que le aseguraba que no era nada bueno. Le dijo a Hinata más o menos la dirección y ella activó el Byakugan.
Hinata logró distinguir a un sujeto y luego se llevó las manos a la boca.
-¿Qué ocurre?-preguntó Naruto.
-No estoy segura... es un sharingan... veo un sharingan...
Naruto frunció el seño y armó el rompecabezas, aquella voz era del aliado del enemigo y el shanringan lo demostraba todo. El rubio empezó a correr en dirección del individuo al igual que Hinata.
Tobira se dirigía al Monte Hokage para recoger su campamento, mientras seguía sumido en sus pensamientos recordaba la Aldea diferente, claro por ser alguien que viene de varios años en el tiempo sabía cómo cambiaria y lo difícil que cada vez se volvía infiltrarla.
-Debes de ayudarme –recordó y algo llamó su atención volteando hacia atrás.
-¡Rasengan! –gritó el rubio provocando una explosión.
Tobira alcanzó a esquivarlo. Estaba asustado.
-¿Quién eres? –preguntó el rubio molesto.
Hinata estaba detrás de Naruto mirando fijamente al oponente.
-Espera puedo explicarlo... -dijo Tobira no se sentía seguro de enfrentar a Naruto aunque ya lo había hecho antes, lo había tomado totalmente desprevenido y en verdad no quería lastimarlo.
Naruto estaba preparando otro Rasengan y Tobira se quitó el parche mostrando su Sharingan.
-¿Quién eres? –preguntó de nuevo el rubio.
-Solo te puedo advertir que debes de tener cuidado, mi señora no importa lo que sea ella no se detendrá tan fácilmente... quiere al zorro que llevas en tu interior... solo es cuestión de tiempo para que ella ataque y no está sola...
Naruto se desesperó-. No me importa quién seas, pero no puedo permitir que destruyan la Aldea y ataque a mis seres queridos-ttebayo.
Naruto se lanzó al ataque y Tobira lo esquivo usando Kamui.
Naruto espero a que saliera del agujero y lanzó una patada. Tobira de nuevo lo esquivó.
-Tienes que escucharme y estar atento... ella no se detendrá... no quiero hacerte daño trataré de detenerla lo más que pueda... no te puedo asegurar nada, pero tal vez en un mes o menos vuelva...-dijo el castaño antes de desaparecer.
Tobira apareció cerca de su campamento y se llevó lo indispensable y volvió a usar el Kamui para salir de la Aldea en el bosque, Naruto sintió la presencia gracias a su modo sabio y trató de seguirlo, Hinata no se movía de su lado así que fueron directo.
Tobira corrió a gran velocidad hasta que tomó otro rumbo diferente para poder perderlos de vista.
Naruto logró alcanzarlo lanzando kunai con papeles bombas, como pudo saltó a la copa de los árboles y saltó lo más alto que pudo para evitar la explosión.
-¡Ocho Trigramas Palma de Vacío- dijo la Hyuga apareciendo en frente de Tobira y con una ráfaga lo aventó directo al suelo.
Tobira giró en el aire para amortiguar su caída.
-No me queda de otra –dijo Tobira.
El rubio mayor estaba a la derecha de él y Hinata a la izquierda.
-Kamui –dijo una vez más y desapareció.
Naruto trató de entrar en el agujero, pero este se cerró velozmente. De momento sintió la presencia del chico más lejos del lugar y lo persiguieron. Tobira siguió usando el Kamui para alejarse lo más posible del lugar y no ser percatado.
Naruto se detuvo-.¡Maldición! ha desaparecido-ttebayo.
-Yo tampoco lo veo Naruto-kun ¿Crees que lo que haya dicho sea cierto?
-Todo parece indicar, pero el mismo que nos ha atacado y ayudado a aquella mujer... no puede estar mintiendo, pero ¿Por qué ahora? ¿Qué hacía en la Aldea-ttebayo?
-No sé... pero todo es confuso –dijo Hinata tocando su cabeza-. Quieren a tu biju... esto no puede ser bueno, ¿Y si intenta traer de vuelta al diez colas?
-No creo que sea eso-ttebayo... siento que es algo más, pero es raro ¿Por qué nos advierte?
-Tal vez es solo esté siendo utilizado y ya no quiere más guerra...
-Es mejor volver y advertir que deben reforzar la seguridad en la Aldea –dijo Naruto yendo a la oficina del Hokage en cambio Hinata fue al hospital a informar de los hechos al Uchiha.
Tobira apareció lo más alejado que pudo, no sabía dónde estaba y estaba agotado, algo estaba sucediendo con su sharingan que le estaba causando problemas al usarloy más ahora que ha tenido que repetir el kamui varias veces seguidas. Se puso de pie y caminó por el lugar para poder encontrar algo que lo orientara.
Kakashi formó un equipo ambu y se esparcieron por todo los alrededores de la Aldea, todos estaban advertidos, Kurenai había dejado a cargo a su hija para unirse en el rastreo, Gai sensei a pesar de su condición con todo y silla de ruedas se unió al equipo y con ayuda de Rock Lee fueron por el sur de la Aldea, además los Kages seguían en la Aldea y estaba asombrados que aquel individuo haya pasado desapercibido en todo el lugar y enfrente de las narices de cada uno.
-Esto es raro ¿Advertirle? –dijo Gaara.
Todos estaban en la Oficina de Kakashi, aunque Naruto decidió ir con el Uchiha para hablar de lo sucedido.
-Entonces quiere decir que ya marcha atrás y todo apunta a este lugar –dijo la Mizukage.
-Un mes... ¿Estamos seguro de ello?-dijo Oonoki.
-La verdad es que no estamos seguro de ello... no sabemos que pretenden o si esa advertencia es verídica... solo debemos repararnos –dijo Kakashi muy serio.
Tobira llegó a un pueblo y pudo preguntar de cómo llegar a otro cercano que le había indicado su señora, así podría ubicarse con mayor facilidad, decidió quedarse ahí una noche, tenía algo de dinero y pago una habitación no muy lujosa, lo suficientemente buena que lo ayudara a relajarse y calmar sus ideas, además de descansar su ojo.
Naruto y Boruto acompañaron a Hinata a la casa de Kurenai, aunque ninguno de ellos podía dormir esa noche tras la advertencia de aquel enemigo, se esforzaron en ello, Naruto salió la noche fría a tomar aire dejando al pequeño dormido.
-Kurama... ¿Qué crees que se proponen?
-No lo sé mocoso esto no me está gustando nada...
-Ni a mí, pero pasé lo que pasé impediré que te aparten de mi lado-ttebayo.
Aquellas palabras dibujaron una enorme sonrisa en el enorme zorro de nueve colas.
A la mañana siguiente Tobira siguió su viaje y recolectó ADN, no del que le pedía su señora, arriesgaría todo por atrasar sus planes y volvería con miedo porque tal vez había descubierto que las otras pruebas no eran lo que ella necesitaba... pero no sabía qué hacer para averiguar todo lo que le pasaba a su señora. Suspiró y siguió su camino.
CONTINUARÁ.
