CAPÍTULO LIII
¿Cómo es una noche de Bodas?
La mujer sirvió el desayuno y la joven se sentó en la mesa, después de tomar un poco de café se puso a leer el periódico cuando se sorprendió al leer la noticia de un doble compromiso. Las dos hijas de los Buttman iban a casarse pronto. Evelyn ya sabía que Kate tenía una hermana desaparecida y seguramente era su gemela a quien habían recobrado por lo que esto no fue lo que la sorprendió sino más bien el que su amado Oscar fuera a casarse con la que creía su mejor amiga.
-¡Dios mío!
-¿Qué pasa mi cielo?
-Tía, Oscar va a casarse
-¿El joven al que amas?
-Sí, el mismo
-No puede ser
-¿Por qué justo ahora que yo dejé a Fabiani?
-Hija, te veo muy afectada –le dijo la mujer mientras la tocaba en un hombro-
-Es que yo tengo la culpa, debí decirle la verdad desde el principio. Debí decirle para resolver ese problema juntos, ahora es tarde tía, muy tarde, va a casarse con Kate.
Evelyn recordó la última vez que vio a Oscar y recordó lo que había dicho, en ese momento pensó que Oscar había inventado esa historia para molestarla.
Recuerdo:
Fabiani se divertía en uno de los clubes franceses junto a su prometida Evelyn cuando se encontró con Oscar.
-¡Señor
Lenuar! que agradable sorpresa no esperaba encontrármelo nuevamente
y mucho menos en París
-¿cómo está usted señor Fabiani?
-muy
bien gracias
-Señorita Moritz, un placer saludarla
-igualmente
-dijo Evelyn con la mirada baja-
-¿ha venido usted por negocios?
-pregunta Antonio-
-no en realidad, he venido a divertirme, a
saludar a unos viejos amigos y a acompañar a una persona muy
querida y especial para mí
-¿su novia tal vez?
-casi -les
dijo- casi, si ella me acepta nos casaremos este año
-pues,
felicidades
-gracias, muchas gracias. Ahora si me disculpan tengo
que retirarme, me están esperando, fue un placer conversar con
ustedes, que tengan una excelente tarde
Fin del recuerdo
-Era verdad, entonces. Él dijo que había venido a acompañar a alguien especial que si lo aceptaba se casaba con ella este año. Pensé que lo había dicho para molestarme pero veo que no era así.
-Hija mía y si hablas con él, aclárale, dile que Fabiani…
-No, no puedo decírselo
-Él tiene derecho a saber lo que hizo ese desgraciado
-Me moriría de vergüenza
-No es pecado, tú no hiciste nada malo, no tienes de que avergonzarte, él es el sinvergüenza, el más grande embustero
-Mis padres no me perdonaran el que los haya dejado con ese problema pero yo no podía seguir más con esa farsa, no podía. Amo a Oscar y jamás podría estar con alguien que no sea él.
-por eso tienes que contarle la verdad
-No sé si me crea, a estas alturas es difícil
-Sí el te ama entenderá
-Pero ¿y si ahora ama a Kate?
-No lo creo, si es como me contaste seguramente se ha comprometido por olvidarte
-Tía, gracias por apoyarme
-si tus padres no te ayudan yo sí lo haré
-Gracias nuevamente
Anthony estaba dormido en el cuarto del hotel mientras Stear se había dado una ducha, luego llama a recepción para que le suban el desayuno y una taza de café bien cargado para su primo.
-¡Anthony! No puedo creerlo, ni siquiera yo sin memoria me hubiera atrevido a tanto. Creo que yo tengo la culpa por haberte llevado la primera vez al Bergere. Ese ambiente nunca ha sido bueno para nadie, pero quise que te dieras una idea de cómo era el mundo real.
Anthony empieza a despertar con un fuerte dolor de cabeza debido al alcohol que había ingerido.
-¡Dios mío! Me duele la cabeza, parece que va a estallar
-tú tienes la culpa por andar de vagabundo
-¿Qué cosas dices?
-Sí, en vez de venir directamente al hotel te fuiste al Moulin Rouge, al principio decías que esos lugares no eran apropiados para nosotros, después empezaste a tolerarlos y ahora estás metiéndote en ese mundo y me da miedo que tú…
-No pasará nada, si fui a ese lugar es porque quería olvidar por un rato la mala noche que pasé en la fiesta de Candy
-Yo te podía hacer compañía pero no quisiste, preferiste a esas mujeres que son tan…libertinas, que no tienen sentido de la moral y que además….
-¡ya! No me sermonees
-Lo que te digo es por tu bien, no vuelvas a esos lugares por favor
-Está bien prometo no volver
-¿De verdad?
-Sí porque en verdad estar ahí no me ha dejado bien que digamos, me duele muchísimo la cabeza y es más creo que voy a vomitar –le dijo mientras se levantó de la cama corriendo en dirección al cuarto de baño-
-ya ves lo que pasa –le gritó su primo-
Kate se había levantado muy temprano, Candy todavía dormía, estaba soñando con su aristócrata malcriado. Victoria conversaba con Eleanor en la sala y su padre jugaba golf con el Duque de Grandchester en uno de los clubes franceses.
La rubia salió al jardín y la doncella le dijo que tenía un obsequio que había llegado muy temprano.
-Lo recibió el muchacho, lo dejamos en la sala donde está su mamá conversando con la señora
-Muchas gracias
Al llegar a la sala las dos mujeres la saludaron muy sonrientes.
-Hija te ha llegado un Obsequio
-Ya me dijeron ¿de quién es?
-no lo sabemos, no leímos la tarjeta
La muchacha se apresuró a leer la tarjeta que decía:
Hoy nos enteramos que usted va a casarse, le deseamos muchas felicidades. Atte: Antonio Fabiani y Evelyn Moritz
-No quiero este regalo, que se lo lleven a la basura
-Hija ¿Quién te lo envía?
-Un hipócrita, no me interesa saber que es, no lo conozco y ni quiero conocerlo ¿Cómo se atreve?
La mujer sale muy enojada de la sala, Victoria y Eleanor se quedan muy confundidas no se imaginan el porqué de la molestia.
Candy estaba tendiendo la cama cuando una de las doncellas le dice que ese es su trabajo, pero ella insiste en hacerlo. Su hermana entra y la saluda cariñosamente besando una de sus mejillas.
-Kate ¿Cómo amaneciste?
-Estaba bien pero pasó algo que cambió mi genio
-¿Qué pasó?
-Alguien que no tiene mi aprecio acaba de mandarme un presente
-¡Ah! Es por eso
-¿Por qué más podría ser?
-Por tener que hacer algo que no deseas
-Candy ya sé a dónde quieres llegar pero mejor olvidémoslo
-está bien no quiero que te enojes conmigo
-no. No podría, eres mi hermana
-Bueno entonces ¿qué haremos hoy?
-Te parece si vamos a pasear un rato, conozco algunas galerías
-Sí, me parece genial pero…
-¿Pero?
-¿Podemos ir con Terry?
-claro que sí y yo llevaré a Oscar
-está bien, entonces será como una doble cita
-Sí
Anthony estaba tomado el café cargado que le dio su primo, Stear leía un libro, luego tocan a la puerta de su habitación y se trata de Patricia.
-¡Patty! ¿Cómo estás amor?
-Hola Stear, venía a preguntarte si puedes venir con Adam, Susana y yo a dar un paseo por París, claro Anthony también está invitado
-Gracias Patty pero creo que no puedo acompañarlos, me siento un poco mal –dijo Anthony-
-Fueron las copas –afirmó Stear- pero yo si puedo
-Entonces te esperamos, en 15 minutos salimos
-está bien, ya bajo
Oscar acababa de llegar cuando Candy y su hermana salían del cuarto, abajo estaba Terry conversando con él.
-Entonces no has dormido bien
-No, estuve toda la madrugada buscando a un amigo que había desaparecido
-¿lo conozco?
-Sí, lo conoces y no es de tu agrado, supongo
-Entonces se trata de Anthony
-Pues sí, él mismo
-¿Está bien?
-Sí, ahora debe tener un fuerte dolor de cabeza, estuvo bebiendo mucho
-¿quién debe tener un fuerte dolor de cabeza? –Pregunta Candy-
-Nadie amor, se trata de uno de nuestros invitados que se excedió un poco
-bueno, entonces quiero aprovechar que estás despierto para pedirte que demos un paseo con Kate y Oscar por París
-¡Hem! Está bien, deja que vaya por mi abrigo y salimos enseguida
-gracias mi amor
-enseguida vuelvo
-Oscar ¿Quién es ese invitado que se puso mal? ¿No habrá sido Neil verdad? –Preguntó un poco preocupada Candy-
-no, se trata de otra persona
Candy se quedó pensando pero no sabía cómo salir de su curiosidad así que se mordía las uñas, Kate la miró y se sonrió.
-creo saber que tienes
-¿A sí?
-Estás que te mueres de la curiosidad
-Sí –le dijo-
-Yo también. Oscar dinos ¿quién es?
-pues no querrán saberlo
-Dinos –ruega Candy-
-es Anthony, se le pasaron las copas pero está bien
Kate se incomodó un poco pero cambió rápidamente la conversación, dijo que estaba ansiosa por hacerse un retrato junto a Candy en una de las fuentes del Saint Germain.
Unas horas más tarde habían vuelto a recorrer París y se encontraron con Patricia, Stear, Adam y Susana y se fueron a dar un largo paseo por el río Sena.
Anthony decidió salir a dar una vuelta también pero para pensar mucho sobre lo que haría de ahora en adelante. Llegó hasta un mercado de flores y en la salida de un café tropezó con Evelyn Mortiz.
-Perdón Señorita
-No fue nada, estoy bien
Evelyn estaba afectadísima por la noticia que había leído en el periódico de la mañana y se notaba un tanto nerviosa, Anthony se dio cuenta y le preguntó si podía ayudarla, de pronto la muchacha vio un carro y se asustó tanto que abrazó al rubio tratando de ocultarse. Después que el carro se aleja Anthony pregunta:
-¿Qué sucede?
-es que alguien me está siguiendo
-Tranquila, podemos llamar a la policía.
-No. Es que usted no entiende, estoy huyendo de mi prometido
-¿Le hizo algo?
-No quiero casarme con él, amo a otra persona. Oscar lo es todo para mí pero…
-¿Pero?
-Él va a casarse con otra. Hoy lo leí en el periódico
-Dijo usted Oscar, no es Oscar Lenuar
-¿Lo conoce?
-Sí, va a casarse con la mujer que amo
-¿Qué? –la joven se sorprende mucho-
-Yo también estoy sorprendido
-Entonces ¿conoce a Kate?
-Sí, ya le dije, es la mujer que amo
-¿Cómo? Ella nunca me dijo nada
-¿Son amigas?
-Éramos –le dijo la joven un poco sentida- hasta que yo hice una barbaridad
-¿Debo llamar a esto destino? Es demasiada casualidad
-Usted debe saber mejor que yo, cuénteme ¿Cómo es que Oscar y Kate van a casarse? Necesito saber que pasó
Candy y Terry fueron los primeros en entrar al museo cogidos de la mano, algunas damas que lo reconocieron al instante empezaron a suspirar y no dejaban de seguirlos a cierta distancia, querían verlo más de cerca. Candy se puso un poquillo celosa así que abrazó a su amado para hacerles saber que ella era la única dueña de su corazón.
-Mi amor –le dijo empinándose un poco para alcanzar su rostro- te quiero tanto ¿y tú?
-Ya lo sabes
-quiero oírlo
-te amo
-¿Podrías decirlo más fuerte?
-¡Te Amo Candy!
-más fuerte
-¿Por qué?
-Porque lo necesito
Terry no se había percatado de que tras ellos estaban una docena de jovencitas mirándolo por lo que no entendía la razón por la que Candy le pedía eso pero accedió y le dijo en voz alta que la amaba tanto, tanto que no sabía hasta donde llegaba su amor.
Las mujeres se decepcionaron tanto al escuchar al actor decir esas palabras a la mujer que lo acompañaba, sentían un poco de envidia de la rubia.
Kate entró después y a cierta distancia estaban Patty, Stear, Adam y Susana quienes estaban fascinados con las obras expuestas.
-Sin duda esto en una verdadera obra de arte –le dijo Adam a Susana- he quedado maravillado con París
-Yo también mi amor
-¡A tu lado cualquier lugar del mundo es especial!
-¡Adam! Soy tan feliz
-Yo también
Oscar y Kate hablaban el francés fluidamente, se encontraron con unos conocidos de Londres y sostuvieron una plática de pocos minutos, las personas los felicitaron por su compromiso.
Nadja y su esposo habían llegado a la casa que rentaron y se dispusieron a armar maletas, tenían muchas cosas que hacer en Londres como ayudar con los preparativos de la boda de Mary Anne y Francis.
-Me hubiera gustado seguir paseando con los chicos pero nos queda poco tiempo –le dijo Nadja a su esposo-
-Ellos comprenden, estarán todos en Londres para la boda
-Las bodas son emocionantes
-La más emocionante para mí fue cuando tú y yo nos casamos
-Mi amor, para mí también lo fue
-después de pasar tantas cosas, creí que nunca más podría estar a tu lado
-no recordemos cosas tristes, ya estamos juntos y somos inmensamente felices como lo serán tu hermano y Mary Anne y también Oscar y Kate
Anthony estaba sentado junto a Evelyn en una cafetería, los dos se habían contado sus respectivas historias con la nueva pareja, próxima a casarse.
-Entonces, ¿usted cree que ella se va a casar con Oscar para vengarse de usted?
-Sí, de eso no hay duda, ayer lo comprobé
-¿Y Oscar? ¿Cree que él se haya enamorado?
-No lo sé, no sabía que existiera una persona como usted en su vida
-Tal vez ya me olvidó
-o tal vez no, tal vez quiera unirse a Kate por despecho porque hasta hace poco el estaba de acuerdo con nuestra relación luego vino lo demás, lo que ya le conté
-Ojala sea eso, quiero recuperar su amor y recuperar la amistad que tenía con Kate, la última vez que nos vimos le dije cosas que no sentí porque me vi obligada a hacerlo
-Yo trataré de averiguar algo, si es lo que estoy pensando se me acaba de ocurrir una gran idea
-¿Cuál?
-Pues….
Victoria y Eleanor estaban tan contentas con el compromiso de sus hijos que se habían puesto hacer un listado de las cosas que tendrían que hacer para los preparativos de la boda.
-¡Sería estupendo una boda doble! –Dijo Eleanor-
-Sí, sería emocionante, habría que plantearles el asunto a nuestros hijos, para ver si están de acuerdo
-Hay que buscar el momento y el lugar preciso para que no se nieguen
-Sí, pero estoy segura de que aceptarán
El juego de Golf había dejado muy cansados a los aristócratas así que después de darse un baño se sentaron en la sala a leer el periódico y a conversar de negocios mientras sus esposas reían imaginando la boda doble.
Anthony regresó al hotel pensando en la conversación que había tenido con Evelyn y aun no podía creer lo pequeño que parecía el mundo. Elisa iba saliendo con sus maletas cuando tropezaron en el Lobby.
-Hola primo
-¡Elisa! ¿Ya te vas?
-Sí, no cuento con mucho dinero como para quedarme a veranear como el resto. Además la abuela se fue esta mañana, no tengo nada más que hacer aquí
-¡lo siento!
-Bueno, al menos pude conocer París. Y ver como nuestra querida Candy al fin hizo su sueño realidad, se casará pronto con Terruce Grandchester el chico de ojos Verde azules. Al parecer Candy y su hermana tienen casi los mismos gustos, ambas eligieron a hombres con el mismo color de ojos
-No sabes nada Elisa
-¿Qué no sé?
-Nada, olvídalo, solo pensaba en voz alta
-Bueno Anthony, cuídate y espero que regreses pronto a América porque quiero que salgamos juntos por ahí
-Tú también cuídate Elisa
Anthony nunca había deseado tanto que Elisa se fuera, sus comentarios eran malintencionados y él lo sabía, daba gracias al cielo no verla más.
Patricia y Stear llegaron al rato y quedaron en verse para cenar porque al día siguiente ella se marcharía junto a Adam y Susana, Stear viajaría después de dos días más, estaba ansioso por ver a Margaret.
-Muy bien –le dijo Stear al rubio- ¿ya te sientes mejor?
-Sí, y no imaginas a quien conocí hoy
-no ¿a quién?
-a la novia de Oscar
-¿Qué? Estás loco, si él tuviera novia no se habría comprometido con Kate
-Bueno, no es la novia exactamente, pero lo fue, y está decidida a recuperar su amor
-Ya es muy tarde creo, se han comprometido
-Esa boda nunca se va a dar si puedo impedirlo
-¿Vas a luchar por Kate?
-Sí
-Hoy la vi
-¿de veras?
-con su prometido
-por muy poco tiempo
-Dijo que viajaría a Londres para la boda de sus amigos
-Muy bien entonces tendré que hacer maletas nuevamente
-¿irás a Londres?
-Candy y Terry también irán así que con el pretexto de ir a conocer el lugar donde se enamoraron me haré invitar, además Terry va a ayudarme, lo sé
-Bueno, te deseo suerte entonces
-Gracias
Kate fue a despedirse de sus amigos y luego regresó a casa, vio a Candy y a Terry sentados en una de las bancas del jardín conversando tan felices que sintió un poco de envidia.
-Será feliz, se lo merece, después de tanto sufrimiento, se lo merece. ¿Podré ser feliz algún día yo también? Oscar y yo nos esforzaremos
Oscar estaba en el centro de París cuando sintió que alguien lo estaba mirando, al buscar esa mirada se encontró con los ojos vivaces de Evelyn quien empezó a acercarse.
-¡Hola Oscar!
-¿Cómo está señorita Moritz?
-¡Por favor llámame Evelyn! Como antes
-No podría, nuestras relaciones son puramente cortesías
-Oscar sé que estás enojado, dolido y que tal vez estés maldiciendo haberte encontrado conmigo
-No me importa, estoy tranquilo y feliz y nada va a dañarme el día
-¿lo dices por tu compromiso con Kate?
-veo que lee las noticias señorita Moritz
-No puedes hacerlo
-¿por qué no?
-Porque aun me amas
-¿pensaste que iba a adorarte toda la vida? hay mujeres mucho mejores que tú, como Kate por ejemplo. ¿Quién no se enamoraría de ella?
-No la amas
-Sí la amo
-No, tan pronto no pudiste haberme olvidado
-¿y tú? Tú lo hiciste de la noche a la mañana porque no habría de pasar lo mismo conmigo
-Porque yo no te olvidé nunca
-Eres una descarada ¿Cómo puedes decir eso cuando me cambiaste por otro?
-No te cambié, es que tuve que hacerlo en ese momento. Sé que fui una cobarde debí decirte la verdad desde un principio pero no sabía cómo lo tomarías y luego estaba la vergüenza y….
-No me interesa nada de lo que tengas que decirme, nada –le dijo dándole la espalda y haciendo el ademán de marcharse-
-escúchame, ya no estoy con Antonio –le dijo y él se detuvo al instante pero no volteó a mirarla- lo dejé, lo dejé porque no podía casarme con él, amándote a ti
-Pues, yo siento mucho que su relación con el señor Fabiani haya terminado tan pronto, tal vez encuentre a otro para reemplazarlo como ya lo hizo conmigo antes
Oscar siguió caminando y no dijo más nada, en sus ojos estaba la firme determinación de no dar marcha atrás, ante nada, ya había dado su palabra y no se retractaría.
Evelyn se quedó sola mirando cómo se alejaba, con su pañuelo secó sus lágrimas, el dolor de saberlo perdido era tan grande que sintió como si le hubieran arrancado el corazón.
Los días empiezan a transcurrir Stear había llegado a Chicago y Patricia fue a esperarlo al puerto, tenía que darle dos malas noticias, lamentaba tener que hacerlo pero era necesario.
-¡Patty mi amor!
-Stear, te extrañé tanto
-y yo a ti ¿Cómo están las cosas por acá?
-No tan bien como quisiéramos
-¿ha pasado algo?
-No sé como decírtelo
-lo que sea dímelo
-Son malas noticias, dos noticias
-¿Qué pasó?
-Stear y Annie van a divorciarse, Annie dejó la mansión y le envió un abogado a tu hermano, no perdona su traición
-¡Dios mío! Mi hermano ha de estar sufriendo mucho
-la otra mala noticia es que la Señora Downey llamó a decirnos que la pequeña Margaret fue llevada por una trabajadora social a un centro para niños huérfanos
-¿Qué? Eso no puede ser, Archie estaba haciendo los trámites correspondientes para la adopción
-Al parecer con el problema que tiene con Annie no ha tenido cabeza para meterse de lleno en ese asunto, la trabajadora social dice que tú no puedes quedarte con ella hasta que la adopción sea legal
-Esto es inaudito, la niña estaba bien conmigo
-Lo siento tanto Stear
Los días empiezan a correr, Candy y su familia viajan a Londres, lo mismo hizo Anthony. Stear pasó muchos días tratando de recuperar a Margaret pero lo único que había logrado era ver a la niña quien en un principio se mostró triste y retraída, ella no quería aceptar que era huérfana y Stear se preocupaba mucho por hacerle saber que se sentía como su padre de verdad, quería darle una familia.
Annie seguía negándose a ver a Archie quien no hacía otra cosa más que llorar por ella, su hermano lo apoyaba pero él sentía que su vida estaba derrumbándose, el papá de Annie tuvo algunas entrevistas con su yerno con la finalidad de hacer algo por la joven pareja pero no había tenido éxito. Annie se negaba a aceptar explicaciones y por más que sus padres le explicaron que entre su esposo y esa mujer nunca llegó a consumarse ese hecho ella creía que era porque los había descubierto y no porque él se resistiera. Candy seguía desconociendo este hecho, estaba feliz con Terry y sus amigos no querían estropearle esos momentos.
Anthony se encontró con el conde Gerald en una avenida cuando el conde al enterarse de que el joven se estaba quedando en un hotel, insistió para que se vaya a hospedar en su casa, al principio el rubio se negó pero su mayor deseo era estar cerca de Kate por lo que terminó aceptando.
-Siendo usted tan especial y querido para mi hija Candy ¿Cómo podría yo dejar que se quede en un hotel? Insisto –dijo el conde- debe venir conmigo
Candy estaba de compras con su mamá y Kate estaba en casa de sus amigas conversando sobre las próximas bodas.
-Estoy muy nerviosa- dijo Mary Anne a sus amigas- se acerca el día y lo que más nervios me da, es la noche de bodas
Kate se puso pálida al escuchar esta parte de la plática, no sabía muy bien como era estar íntimamente con un hombre, lo había leído en los libros pero sabía que habían detalles que no se ponían por escrito, tembló de solo pensar como sería su noche de bodas con Oscar. Solo un hombre le había hecho sentir cosas desconocidas y ese era Anthony, no sabía cómo reaccionaría ante los besos y caricias de alguien a quien no amaba. Para los hombres es más fácil estar con una mujer –pensó ella- ellos siguen su instinto de hombre, su naturaleza, en cambio para las mujeres no es igual dejarse llevar por la pasión a menos que estén intensamente enamoradas y este no era el caso de Kate.
-De solo pensar –dijo Mary Anne- me ruborizo
-¿Cómo es Nadja? –Se atrevió a preguntar Kate-
-Pues, me da pena hablar de esas cosas, mejor pregúntale a tu madre –le contestó Nadja completamente roja- solo puedo decirte que es algo inolvidable
-he leído que la primera vez es un tanto….
Al no atreverse a continuar, Nadja terminó la frase con una pregunta
-¿Dolorosa?
-Sí ¿es cierto?
-pues, como te diré…. Si, es algo que tiene que pasar para que te conviertas en esposa, perderás tu doncellez y eso dolerá un poco al principio, pero es necesario
-¿Por qué duele? ¿Qué es lo que pasa esa noche?
Nadja y Mary Anne se miran incrédulas, como era posible que ella no supiera de estas cosas, al parecer en las grandes escuelas donde estudió no le habían enseñado lo que pasaba entre un hombre y una mujer cuando estaban íntimamente juntos.
-¿No sabes?
-¿qué pasa? ¿Por qué no me dicen?
-eso es más íntimo, mejor que te explique tu madre, yo ya no puedo, me da un poco de vergüenza –dijo Nadja-
-mejor cambiemos el tema ¿Qué les parece el arreglo de flores que escogí para la iglesia? –Preguntó Mary Anne-
Los libros que había leído no eran explícitos en esos temas y por primera vez Kate se sintió ignorante, la curiosidad estaba calando en su interior. A más de los besos y caricias debe haber algo ¿pero qué? –Se preguntaba- era obvio que sus amigas no le dirían más.
Candy estaba contenta, al llegar a casa se encontró a Anthony ahí, su padre le contó que se quedaría con ellos durante todo el tiempo que durara su estancia en Londres.
Una hora más tarde llegó Kate pero no se encontró con Anthony porque fue directo al cuarto de su madre, necesitaba sacarse la curiosidad e iba a preguntarle lo que ocurría en una noche de bodas.
Victoria se escandalizó un poco cuando su hija le hizo esa pregunta pero trató de serenarse y se sentó a su lado en la cama, la miró tiernamente y le preguntó:
-¿Qué quieres saber exactamente?
-lo que sucede entre un hombre y una mujer cuando están juntos, he leído y he escuchado entre las conversaciones de chicas que es muy doloroso
-hija, esto es delicado. Cuando me casé con tu padre yo tampoco sabía nada al respecto, fue recién casada que vine a enterarme.
-pero dime mamá aparte de los besos y las caricias ¿Qué es lo que hace la pareja?
-Hija, no debes temer, si amas tanto a Oscar, no debes temer esa noche, él sabrá guiarte
-¿Es que nadie me quiere contar? ¿Es algo tan terrible?
-No me atrevo a hablar de ello pero ¿Por qué no le preguntas a Candy? Ella ya estuvo casada y es más desinhibida que cualquier otra joven de su edad, estoy segura de que ella te contará esa parte.
-Está bien, voy a hablarle ¿Dónde está?
-En su recámara
-voy ahora mismo
Candy estaba ordenando una ropa en el armario cuando su hermana entró como un bólido y le pidió inmediatamente le dé explicaciones sobre como es la primera experiencia sexual.
Candy se sintió elevada, su hermana quería saber. Las explicaciones que le diera no iban a dejarla satisfecha.
-Dime Candy, nadie me ha querido contar
-Es que lo que yo te diga no va a servirte
-¿Por qué?
-Porque mi primera vez fue un tanto traumatizante
-¿Por qué lo dices? ¿Fue acaso por eso que dicen? ¿El dolor?
-Más que eso fue porque estaba entregándome a alguien a quien no amaba. Estar con la persona deseada puede ser maravilloso pero estar con alguien a quien no amas es un poco difícil, al menos lo fue para mí. Es verdad que luego las cosas cambiaron y que él se convirtió en más que un amigo para mí pero fue muy duro al principio. Por eso cuando te comprometiste con Oscar recordé lo que pasó conmigo y no quiero lo mismo para ti, por eso aún estás a tiempo de desistir de esa absurda idea de casarte sin amor.
-Pero tú llegaste a ser feliz con Albert. Lo mismo podría pasar conmigo
-No siempre sucede igual, a Terry lo creí perdido, lo creí casado con otra, ajeno, muy lejano a mí. Anthony en cambio es libre y está más cerca de ti de lo que piensas
Kate no quedó satisfecha con lo que le dijo su hermana, más bien se quedó intranquila pensando en que le pasaría igual que a su hermana y no podría soportarlo pero también pensó en lo que le había dicho anteriormente Oscar, sería gentil con ella y procuraría cuidarla siempre, así que estaba segura de que él no le exigiría que cumpliera con sus deberes de esposa hasta que estuviera completamente preparada para ello. Tal vez casada con su amigo llegaría a sentirse atraída por él, solo era cuestión de esperar un tiempo.
La cena estaba servida, todos bajaron a merendar, Kate fue la última en llegar a la mesa, cuando vio al rubio se sorprendió tanto que no pudo evitar decir su nombre en voz alta.
-Buenas Noches –saludó el con una sonrisa-
-Buenas Noches-contestó ella-
Candy había procurado sentarse a lado de sus padres para que el lugar que quedara libre fuera el que estaba junto a Anthony, así que la joven no tuvo más remedio que sentarse a su lado.
-Hija –le dijo el Conde- He invitado al señor Brown a quedarse con nosotros hasta que decida regresar a América
-Espero no incomodarla con mi presencia –Dijo Anthony dirigiéndose a Kate-
-De ninguna manera
Kate se sorprendió muchísimo pero no podía decir nada ante la decisión de su padre quien desconocía lo que hubo entre los dos. Candy quería incitar los celos de Anthony así que empezó a hablarles a sus padres sobre el compromiso de su hermana con Oscar.
-Papá, mamá ¿Cómo se sienten ahora que saben que Kate también va a casarse?
-Pues, muy felices, ya lo sabes Candy. Ahora podríamos cerrar los ojos tranquilos porque sabemos que nuestras hijas quedan en buenas manos
-No conozco mucho a Oscar pero se ve que es un buen hombre –dijo Candy- pero aquí la única opinión que cuenta es la de la novia
-cierto hija ¿desde cuándo empezaste a interesarte en él? Siempre que te mencionábamos la ilusión que teníamos de que ustedes dos se enamoraran nos respondías que eso era imposible porque se querían como amigos o como hermanos. ¿Cuándo cambiaste de opinión? –Pregunta su padre-
Anthony estaba a la expectativa de lo que fuera a responder Kate, ella sonrió y dijo naturalmente:
-Pues, Oscar es un ser maravilloso, bueno, generoso y sobre todo es un verdadero caballero –dijo haciendo énfasis en esta parte- creo que descubrí lo especial e importante que era para mí cuando me apoyó para la competición, pasamos más tiempo juntos y nos conocimos mejor, es verdad que cuando niños éramos los mejores amigos pero ahora que es un hombre tiene una forma de pensar que me atrae enormemente. En otras palabras es el hombre ideal, lo que estaba buscando.
El rubio quería gritarle una vez más que estaba mintiendo, que ella no estaba enamorada de Oscar que estaba a punto de cometer una locura por su estúpido orgullo, tal vez también por venganza y no por amor.
-Me alegra hijita, que al fin seas feliz –le dijo su mamá-
-gracias mamá
-¿y usted señor Brown? No nos ha contado si hay alguien especial en su vida
El estaba deseando que le hicieran esa pregunta quería soltar todo lo que llevaba en su interior así que se puso a hablar apasionadamente.
-Pues sí hay alguien especial en mi vida, es una mujer realmente hermosa, inteligente y buena –hasta aquí Kate creyó que se refería a Candy- pero tiene un gran defecto, es demasiado orgullosa. Yo también lo soy pero por ella soy capaz de olvidar ese orgullo y rendirme a sus pies para amarla hasta el final de mis días. Ella dice que no me ama pero yo sé que sí, aunque lo niegue, pasaron muchas cosas entre nosotros, cosas que son difíciles de olvidar. Voy a seguir insistiendo hasta que me perdone y podamos estar juntos como antes. Porque sin ella no podré vivir, es completamente necesaria para mi existencia, no saben cuánto amo a esa mujer, me deslumbró desde la primera vez que la vi.
-Es muy romántico, esa chica no podrá resistirse, si lo ama como usted cree, ella no podrá resistirse ante esas palabras, le aconsejo que se lo diga cuanto antes
-Sí, a penas pueda se lo haré saber –dijo él dirigiéndole una mirada a Kate-
Todos terminan de comer y los empleados se acercan a levantar la mesa, Kate se disculpó con todos y se fue casi de inmediato a su habitación. Candy fue a llamar a Terry por teléfono, aquel día no lo había visto para nada y empezaba a extrañarlo.
-¡Buenas Noches Lord Grandchester! Se puede saber ¿por qué siendo usted mi vecino no ha venido a visitarme?
-¡Oh mi estimada Condesa! Sírvase usted dispensarme pero he querido que su afecto por mi crezca
-¿Más de lo que ya es?
-Mucho más. ¿No ha escuchado usted el dicho de que mientras más se extraña más se ama?
-Es la primera vez mi Lord
-Pues deseo que usted me ame para siempre
- Pues lo ha conseguido y no deseo extrañarlo más mi lord. Lo quiero aquí conmigo.
-Candy ¿te he dicho que te amo?
-Un millón de veces
-Creo que te sigo debiendo un millón de veces más
-gracias mi amor por quererme tanto, yo también te amo
-Lo sé
-Terry, te llamaba para pedirte que me ayudes
-lo que quieras
-se trata de Anthony, se está quedando con nosotros y eso puede ser beneficioso para él y mi hermana entonces yo creo que….
Kate estaba enojada, no podía creer que él estuviera tan cerca ¿Por qué no se había quedado mejor en casa de Terry? ¿Por qué justamente había ido a su casa? Las cortinas de su ventana empezaron a moverse por el viento, seguía renegando mientras se sacaba su vestido, se quedó solo en camisón y tratando de apagar el fuego de su rabia quiso asomarse por el balcón cuando al querer salir la silueta de alguien la asustó, quiso gritar pero el hombre se lo impidió tapándole la boca.
-No grites –le pidió Anthony- mientras suavemente retiró su mano
-¿Qué crees que haces?
-Perdón pero necesitaba hablar contigo
-Eres un sinvergüenza ¿Cómo te atreves a entrar a mi cuarto de esa manera?
-Estás tan linda, me gustas más así
-¿Qué dices?
Kate se ruborizó había olvidado que no llevaba mucha ropa encima así que corrió a cubrirse con las sábanas.
-No te atrevas a acercarte más porque si no voy a gritar
-¡Kate! ¿Sabes por qué estoy aquí? Por ti
-Será mejor que salgas
-No me iré, quiero que primero me escuches
-No me interesa lo que tengas que decirme
-Te juro que te amo, no me había dado cuenta pero te amo de una manera desesperada
-ya no sigas Anthony ¿acaso olvidas que voy a casarme?
-No lo permitiré –le dijo con firmeza- jamás permitiré que seas de otro
-¡Anthony!
-No te cases, te lo ruego, te lo suplico
-Anthony, déjame por favor
-Solo mírame a los ojos y dime que ya no me amas
Kate volteó la mirada no podría verlo a los ojos, sentía que si lo hacía el leería la verdad.
-hace un rato alabaste a Lenuar, dijiste muchas cosas positivas de él y tal vez todas sean ciertas pero mentiste al decir que era lo que estabas buscando, mentiste al hacerles creer que lo amas. Eso jamás podría ser.
-¿Cómo esperas que te diga que te amo después de lo que hiciste? me humillaste, me dijiste cosas terribles, me heriste profundamente y como te dije anteriormente yo no soy la dulce y buena de Candy, yo no soy como ella en ese aspecto, admiro su capacidad de perdonar pero yo no he aprendido aún. Le di mi palabra a Oscar y seré su esposa
-Te condenarás a la desdicha. Tú no lo amas, ni él a ti
-¿cómo puedes estar tan seguro?
-Porque lo siento
Anthony se acercó más, la tomó por la cintura y la miró fijamente a la cara, después la besó tan dulcemente que Kate sentía que iba a derretirse entre sus brazos. El perfume del joven seguía embotando sus sentidos, lentamente se sentaron en la cama mientras seguían besándose, sus besos eran tibios y ligeros de pronto estaban recostados, sus caricias se iban intensificando todo apunta que algo iba a pasar esa noche cuando de pronto los golpes en la puerta los interrumpieron abruptamente.
-¡Kate! ¿Puedo pasar?
Era la voz de Candy quien había ido a buscarla, la cara de susto de Kate y Anthony era notoria, nerviosa aun le contestó:
-Espera un momento, ya te abro.
Luego dirigiéndose al rubio le rogó que se fuera tal como había entrado.
-Por favor vete rápido
-Si prometes que mañana hablamos
-vete ya
-promételo
-mañana en el invernadero a las 8 pero ya vete
-te esperaré
Anthony salió por la ventana, Kate cerró las cortinas y fue a abrirle a su hermana
-¿Por qué demoraste?
-es que estaba quitándome el vestido y el broche se atoró –le dijo un poco nerviosa-
-bien, solo venía a darte las buenas noches y a ver cómo te sientes
-estoy bien –le volvió a decir inquieta mientras miraba a la ventana-
-¿Segura?
-Sí
-Me alegro
-ahora iba a darme un baño
-bueno entonces te dejo para que descanses y mañana nos vemos en el invernadero a las 8 tengo que decirte algo
-¿Qué? –preguntó asustada-
-No te asustes que no es nada malo, nos vemos ahí mañana
-no, no, ahí no, mejor nos vemos en el jardín a las 8:30
-está bien pero no demores
-sí, estaré puntual ahora me meteré a la regadera
-hasta mañana
-hasta mañana
Kate se mete al cuarto de baño cuando Candy iba a salir y encuentra en el piso junto a la cama un pañuelo, pensando que era de su hermana lo levantó pero se percató que era un pañuelo de hombre. Vio las iníciales, A.B.A.
-Entonces…. ¿qué significa esto?
Se fue de ahí llevándose el pañuelo con el fin de que su hermana no se diera cuenta de que alguien podía sospechar lo que había pasado ahí dentro.
A la mañana siguiente Kate salió temprano a encontrarse con Anthony, casi no había podido dormir recordando aquellos momentos en que él se había atrevido a buscarla.
-Aquí estoy
-viniste amor
-Solo vine a decirte que me cansé de esos juegos, no permitiré que entres nuevamente a mi cuarto, tapearé las ventanas si es necesario o me cambiaré de cuarto y cerraré con seguro
-¿tantas medidas? ¿Acaso me tienes miedo?
-Ayer quisiste seducirme
-Solo quise que supieras que te amo y que no me resignaré a perderte
-olvídate de mi
-no puedo y creo que ahora menos podré olvidarte. ¿Sabes que Candy me puso una dulce trampa? Las nuevas flores que empecé a cultivar a inicio de primavera son rojas y las bauticé con el nombre de "Dulce Adeline" ahora cada vez que cuide de ellas te recordaré, recordaré este amor apasionado que nos une, creo que el color es perfecto. Cuando conocí a Candy me enamoré de ella, con un amor adolescente, ella fue tan dulce y cándida a la vez, el blanco es su color , las dulces Candy tendrán un lugar especial dentro de mi corazón, pero ahora será diferente. Cuando te vi por primera vez creí que eras ella, creí que mi amor había madurado, sabía que había algo diferente en ti, eres diferente y el rojo va contigo porque representa el verdadero amor, un amor fuerte y apasionado, como el que sentimos ambos. Porque así es nuestro amor, tan fuerte y ni siquiera el orgullo puede contra él. ¿Me crees?
-¡Anthony!
-di que me crees
-no debería decirlo pero es que no puedo más….te creo aunque sea mentira
-entonces….
-sí, te amé tanto pero ahora no estoy segura
-¡Kate!
-No quiero estar contigo, me lastima verte, ahora empieza una nueva etapa en mi vida, estoy a lado de un hombre que siempre me ha apoyado, además mis padres lo quieren tanto como si se tratase de su propio hijo y yo he empezado a cogerle un cariño especial.
-No es lo mismo –le dijo desesperado- nunca será como lo que tú sientes por mí
-puedo intentarlo
-Por favor Kate, no te cierres a la oportunidad que tenemos de ser felices
-Mira Anthony, tu tiempo ya pasó, ahora tienes que aceptar las consecuencias de tus actos, tal vez más adelante encuentres a alguien que te ame tanto o más de lo que yo te amé y ahora perdona que no siga hablando contigo pero Candy está esperándome en el jardín y no quiero que sospeche lo que está pasando.
-Kate espera –le dijo tomándola de la mano- no me digas eso
-Es lo que único que te puedo decir
-Lucharé hasta el final por ti
La muchacha se suelta lentamente de su mano y después de mirarlo tristemente, se aleja. El rubio apretó los puños y recordó todo lo que había pasado. Maldecía la hora en la que se había portado tan mal con ella.
Candy estaba sentada en una banca esperando a su hermana y al verla se levanta, la saluda con un abrazo y luego la sienta a su lado para comenzar con la plática.
-Hermana ayer no pudimos conversar mucho pero quiero decirte algo
-dime Candy
-¿Tú sabes porque Anthony está en esta casa?
-Porque nuestro padre lo invitó
-no es por eso
-¿Entonces?
-Tú sabes que aceptó la invitación para estar cerca de ti
-Candy por favor no volvamos a lo mismo
-Él te ama, y está muy arrepentido de su mala actitud de al principio. Tienes que entender que estaba molesto y confundido, fueron muchas cosas que pasaron de golpe y el no pudo con tanto. El accidente que tuviste le hizo darse cuenta de lo que sentía en realidad por ti. Te ama sinceramente, se lo ha dicho a Terry.
-Pues, ya es tarde –le dijo con los ojos cargados de rencor-
-¿Es tan grande tu rencor que dejarás que el amor se escape de tus manos?
-Si tan solo él no me hubiera ofendido tanto como lo hizo, cada vez que lo veo lo recuerdo y aunque quisiera olvidar no puedo
-Amar es perdonar ¿por qué no puedes perdonarlo?
-Es que es tan difícil para mí, a veces me gustaría ser como tú, eres tan buena Candy y por eso –le dijo tomando sus manos- han abusado de ti y te han tratado tan mal, yo nunca dejé que me hicieran algo así sin darles su merecido antes. Anthony es la primera persona que jugó con mi dignidad, con mi pureza de esa manera y lo que más me dolió fue que dudara de mis sentimientos hacia él cuando todo el tiempo estaba demostrándole con hechos que lo amaba, Henry una vez se atrevió a poner en duda mi dignidad pero a él puedo justificarlo porque era su distorsionada forma de ver la vida, además ahí estuvo Oscar para defenderme. A pesar de que hace años que no nos veíamos él sabía cómo era yo y estuvo dispuesto a meter las manos en el fuego por mí. En cambio Anthony me trató como si fuera una cualquiera, hasta se atrevió a compararme con Elisa Legan, eso fue lo peor, jamás lo hubiera imaginado de él.
-Pero Kate tienes que entender que a veces las personas hablamos sin pensar, nos dejamos llevar por el calor del momento, decimos cosas que no salen del corazón porque a veces nuestra lengua se mueve más rápido que nuestros pensamientos.
-No, si Anthony es un caballero de verdad no debió decirme esas cosas, apuesto que ni siquiera a Elisa la ha tratado tan mal como a mí a pesar de que de ella si tienen que decir.
-Veo que eres sumamente orgullosa y soberbia, y ese va a ser tu Karma, me duele mucho por ti porque sé que en el fondo no es lo que deseas. Ojala recapacitaras.
-No puedo dar marcha atrás aunque quisiera Candy, sería devastador para mis padres que yo les hiciera algo así. Ellos adoran a Oscar y siempre soñaron que fuera su esposa, además mi madre sigue delicada, una noticia como esta afectaría su salud.
-Kate, creo que más les afectaría saber que vas a unirte a un hombre por el que no sientes amor
-no tienen porque saberlo ¿Tú no irás a decírselos, verdad?
-No puedo, sabes que no lo haré, debes ser tu misma
-Mejor no sigamos hablando de eso
-¡Que cabeza dura!
-Tú también lo eres porque no te cansas de insistir en lo mismo.
-Bueno entonces las dos lo somos
En ese momento entra Oscar que había venido a visitar a Kate junto a su abuela Lady Catherine.
-Hija mía, ¿Cómo estás? Estoy contenta, mi nieto acaba de darme las buenas nuevas, ¡qué felicidad tan grande déjame darte un gran abrazo!
-Lady Catherine, gracias por venir
-Sí mi princesa, ahora serás como mi nieta porque vas a casarte con mi Oscar querido
-haré todo lo posible para que sea muy feliz
-Él también tiene que hacerlo
-Desde luego abuelita, prometo poner todo de mi parte para que ella sea inmensamente feliz como se lo merece.
-eso está bien
-¿Tú eres Candy?
-Si Lady Catherine, mucho gusto de conocerla, mi hermana me ha hablado mucho de usted
-Espero que cosas buenas
-Desde luego Lady Catherine, así es
-Solo bromeaba
-Te pareces tanto a Kate pero las reconocí por su forma distinta de mirar
-¿miramos distinto? –Preguntó Kate-
-Desde luego que sí, aunque tienen el mismo color de ojos y su apariencia es similar la mirada es distinta, en los ojos de Candy veo algo muy especial
-¿Y en los míos qué? –Pregunta un poco celosa Kate-
-También pero en forma distinta
-Ya me estaba poniendo celosa
Anthony llega y cruza miradas con Oscar, los dos se miraron con sumo rencor, Lady Catherine se apresuró a conocer al joven de cabellera dorada.
-Buen Día
-Buen Día ¿Y tú quien eres?
-Anthony Brown Andley
-Soy Lady Catherine Barson
-Mucho gusto mi lady
-Igualmente
-Él es hijo de la familia que me adoptó –dijo inmediatamente Candy-
-¡oh! Por un momento pensé que eras el rival de mi nieto
Todos se descolocaron con aquel comentario pero rápidamente cambiaron de conversación y luego entraron a la casa.
Candy estuvo un rato con ellos pero salió porque Terry pasaría por ella para idear un plan, querían unir a esos dos, deseaban su felicidad.
-Candy pensé que lo habías olvidado
-Discúlpame amor pero llegó visita y hubiera sido una falta de cortesía salir inmediatamente
-entiendo. Entonces ¿Qué hacemos?
-vayamos a algún lugar donde podamos conversar sin ser interrumpidos
Candy y Terry se sentaron en una mesa y pidieron dos cafés americanos mientras continuaban con la plática.
-Estuvo hablando con mi hermana y se sigue mostrando reacia a cambiar de opinión, no quiere escuchar nada de lo que yo le diga, ¡Es tan orgullosa!
-¿Qué podemos hacer?
-Aún no lo sé pero el que esté como nuestro huésped puede ayudar, ayer descubrí algo muy interesante. Él estuvo en su recámara.
-¿y qué pasó?
-No lo sé pero imagino que lo que pasó fue algo fuerte porque ella estaba muy nerviosa cuando me abrió la puerta, ni imagina que yo sé que él estuvo ahí
-¿cómo te diste cuenta?
-Porque encontré un pañuelo de Anthony en el piso de su habitación
Stear y Archie conversaban en la oficina sobre los trámites que debía hacer para conseguir la custodia y adopción definitiva de Margaret.
-me han puesto condiciones muy drásticas
-¿Cómo cuales?
-dicen que no puedo darle un verdadero ambiente familiar, que ella necesita ser adoptada por un matrimonio y yo no estoy casado
-pero está Patty podrías decirle…
-No quisiera apresurar las cosas, amo a Patty pero no quiero que piense que quiero casarme con ella solo por recuperar a la niña
-eso no es tan complicado, habla con ella.
-Lo haré y ¿Cómo te sientes hermano?
-Mal Stear, Annie no quiere verme tampoco deja que vea a los niños
-Si quieres puedo tratar de hablar con ella, tal vez me escuche
-no lo sé ¿Crees que funcione?
-nada se pierde con intentarlo
-muy bien, gracias por ayudarme Stear
En la noche Candy y Anthony están conversando en la sala cuando él le comenta que ha recibido una invitación de parte de Francis y Mary Anne para su matrimonio.
-Ya veo, tú siempre les caíste bien a ellos
-Sí y pienso asistir no me perdería esto por nada del mundo, tengo una sorpresa
-¿Qué?
-No puedo decírtelo. Solo te adelanto que no iré solo a esa boda tengo una acompañante alguien muy especial irá conmigo
-¿Quién es?
-No seas curiosa Candy
-¡Anthony dime!
-Ya lo sabrás aquel día ¡Ah! Por cierto no comentes lo que acabo de decirte con nadie por favor
-Está bien como quieras
Anthony reía ¿Qué sería lo que estaba planeando? ¿Qué nueva sorpresa estaba por dar a conocer?
