¡Hola de nuevo! Aquí estoy, por fin ;) con otro trocito de esta fantástica aventura...
Gracias por vuestros ánimos, paciencia, opiniones y emociones.
Gracias por seguir aquí...
Y ya sin más...
Cap 51. La trampa
POV Edward
—Eleazar…—Inmediatamente Carlisle se pone en contacto con los Denali—Bueno, tenemos un problema y estamos buscando a Tanya, creemos que ella podría ayudarnos.
Supimos que desde que volvieron a Alaska desde Forks, Tanya no estaba con ellos y sólo hablaban alguna vez por teléfono. No necesitamos manos libres para enterarnos de la conversación.
—De acuerdo, si habláis con ella decidle que…— me mira y veo al instante su plan en su cabeza.
Buen plan. Lo único a lo que, sabemos con certeza, Tanya no puede resistirse…
—Decidle que Edward la echa de menos.
Yo.
La respuesta de Carlisle crea desconcierto, nada extraño teniendo en cuenta su última visita.
—Sí, con la humana la cosa no fue bien—impregna la palabra con un tono despectivo que hace que apriete los dientes y tenga que recordarme que esto es solo una farsa —Sí, ha tardado bastante tiempo, pero…ya sabes, estos chicos…—palabras de complacencia al otro lado—Yo también me alegro. Da recuerdos a Carmen y a las niñas.
Cuando Carlisle cuelga, los demás lo miran estupefactos.
—¿Qué te parece Edward?— pregunta—¿Crees que picará?
—Lo hará—Alice me quita las palabras de la boca y un destello de ilusión atraviesa su rostro. Sé que tener esas imágenes repitiéndose en su cabeza la están torturando. Me mira y el pesar vuelve a sus ojos.
Nada ha cambiado.
—Lo sé, Alice, lo sé. Pero al menos hacemos algo—no tener ningún rastro, ninguna pista, …NADA…me está matando.
Entendiendo nuestro plan y poniendo en práctica sus dotes para la táctica y el combate, Jasper nos alecciona para asegurar nuestro triunfo.
—Edward, si tú eres lo que quiere, no tardará en llegar—se dirige a cada uno de nosotros—Debemos comportarnos con naturalidad. Tanya no es tonta, si tiene la mínima sospecha se esfumará, así que, por favor—nos acusa con la mirada a Emmett, a Rose y a mí—Conteneos. En especial tú, Edward.
—Maldita zorra—la contención para Rose supondrá una gran prueba.
—Rose, tú te llevabas bastante bien con ella. No debe notar nada.
—Tranquilo hermanito—responde mostrándole la más inocente de las sonrisas.
—Edward—me ordena Jasper—Atráela, como sea, bésala o algo—hace un gesto despectivo—Pero atóntala de alguna manera, que cuando se dé cuenta, la tengamos rodeada.
—Aunque me envenene al besarla, esa serpiente no se nos escapará—sé que soy la parte más importante de este plan…Por mucho que quiera matar a Taya, no puedo fallarle a Bella.
—Para eso estoy yo aquí, hermano—Jasper me pone una mano en el hombro, como si hubiera sido él el que hubiera leído mis pensamientos, mandándome una oleada de seguridad y tranquilidad.
Rose, Emmett y Jasper salen al bosque a esperar la llegada de Tanya. Alice permanece sentada en la escalera, escaneando el futuro, esperando algún cambio…que no llega.
Ha desistido de bloquearme su mente. No puedo salir de su cabeza. Las imágenes de Alice se mezclan con mis recuerdos de los últimos nueve meses.
La echo tanto de menos.
El desconsuelo me llena por momentos y la desesperanza comienza a ganar terreno.
A nadie le extrañará que haya comenzado a pensar en mi propia muerte…
Está a punto de amanecer cuando Jasper, Rose y Emmett regresan agitados.
—Prepárate, Edward. Preparaos todos—Jasper se coloca detrás de Alice abrazándola.
POV Tanya
—¿Que Carlisle ha dicho qué?
Eventualmente, hablo con Irina. Hace meses que no veo a mi familia. Les he contado que necesito un tiempo a solas, hacerme a la idea del rechazo de Edward… Escondiéndoles la verdadera causa de mi ausencia. Mi venganza.
Edward te echa de menos.
Eso es lo que ha dicho Irina. Inmediatamente temo que me hayan descubierto, que esto sea una trampa…Pero, no…Es imposible. No hemos dejado ningún cabo suelto…No, una trampa…Pero, ¿y si no lo es? ¿Cómo resistirse a saberlo? ¿Cómo resistir la tentación de conocer si mi plan ha dado resultado? Sí, después de todos estos años, por fin tendré lo que tanto tiempo he ansiado. Mi seco corazón se agita ante la idea. Si existe alguna posibilidad, por muy remota que sea, de que fuera cierto…
Mi parte racional gana terreno y contraataca. ¿Por qué iban a tener que sospechar de mí? No me he acercado a Bella ni a los lugares que frecuentaba. No he dejado ningún rastro. Así que, a menos que Jacob hubiera hablado…
No, a Jacob no le hubiera dado tiempo de decir o pensar en nada si Edward lo hubiera encontrado…Tengo que averiguarlo.
La tentación es demasiado grande. Por fin, Edward y yo.
Me acercaré a Forks, vigilaré a los Cullen…Si es una trampa, lo descubriré.
Todos están en la casa. Carlisle trabaja en su despacho. Esme hace un boceto en un cuaderno. Alice y Rosalie discuten de moda ojeando una revista. Emmett y Jasper juegan delante de la pantalla. No percibo a Edward.
Al cabo de un tiempo, una suave melodía al piano me pone alerta, me agito, todo mi ser parece revolverse, se enardece, se excita. Edward. Edward está en la casa…Me espera. Esa melodía, suave, romántica y viva es para mí.
Es todo lo que necesito. Sus palabras son ciertas. Me añora, me llama, me ama. Él es mío. Como siempre había creído, una vez que la humana estuviera fuera de juego, él volvería a ser el mismo Edward de siempre, el que estaba destinado a ser mío.
Llamo a la puerta por simple cortesía, auque ya oía a Rosalie y Alice bajar la escalera para recibirme.
—¡Tanya!—Rosalie me recibe con un fuerte abrazo y me mete en la casa—Que alegría que hayas venido, por fin…—ella también está impaciente, tanto como yo. Después de tantos años…
—Carlisle, tenemos visita—Esme se acerca a mí y me recibe—Hola cariño, me alegra tenerte aquí.
Saludo a toda la familia. Veo en sus caras la emoción. Esto es real.
Entonces miro a Edward. Está medio escondido tras una columna. Me observa. Me atraviesa con esa mirada suya, tan intensa, que parece querer penetrar en lo más profundo de mí. Su don. Cierro mi mente a él. Lo he hecho muchas veces…y no puedo dejar que vea esto.
Se acerca lentamente. Parece tímido, cohibido. ¿Es posible que tenga miedo a mi rechazo, después de tanto tiempo? Siendo Edward, sí, es posible. Sonrío. Este es mi chico, tímido e inexperto.
Me coge de las manos y me lleva a la sala del piano. Vuelve a mirarme y me pierdo en sus ojos dorados. Me atonta, no puedo concentrarme en nada que no sea él.
Y cuando vuelvo en mí me doy cuenta de la realidad. Toda la familia nos rodea, ya no estamos solos. Hay algo que me inquieta en todo esto. Y sé qué es. Sus rostros. Sus miradas. Sus posturas. Van a atacarme.
Salto hacia atrás instintivamente huyendo del odio, de la ira que son sus rostros fríos e inexpresivos. Siento miedo cuando choco contra la pared. No tengo escapatoria. El pánico se apodera de mí y ya no puedo seguir controlándome.
Abro mi mente.
POV Edward
— ¡Ahhh…!—las imágenes de su mente me golpean. Siento como mi pecho se encoje al verla en su cabeza. La última imagen de Bella.
Su mente se ha abierto completamente y no puedo detener toda esas ondas de información.
La ira por su reto. Qué insignificante parece Bella ante sus ojos. Y aún así es capaz de retarla…
La vigilancia. Bella y yo. Nosotros. Los celos de Tanya. Jacob. Los celos de Jacob. Obsesiones. Promesas. El plan. Jacob es un vampiro…
Jacob es un vampiro…
El secuestro de Bella. Jacob tiene a Bella. Así, como Tanya me lo está mostrando. La tiene…
¿Dónde? ¿Dónde? Dónde?
Las montañas. Una cueva. Pinturas en las paredes. Quileutes. La reserva de los Quileutes.
—Es demasiado tarde. Ella está muerta…—Tanya me mira. No hay triunfo ni soberbia en su voz. Es una afirmación sincera —Yo soy tu opción, Edward.
—De qué coño hablas, zorra—Rose se descompone. Me ha observado en silencio, como todos, mientras yo procesaba lo que Tanya me estaba mostrando.
—¿Zorra yo? —Tanya le responde y su arrogancia ha vuelto—Zorra esa humana que sólo quería tirarse a un vampiro—grita—Pero eligió al vampiro equivocado. A mi vampiro. ¡El mío! Lo único que he hecho es darle opciones…
Y ríe. Ríe.
—Está muerta. ¡Muerta!
Me siento en una nube, como si estuviera fuera de mi cuerpo y observara lo que le está sucediendo a Tanya en una película.
Gruñidos, golpes, siseos, gritos…
Me doy cuenta de que mi familia me grita…los miro y no les entiendo. Pero entonces empiezo a percibir sus mentes. Bella. Encontrar a Bella. Salvar a Bella.
Corro por el bosque. Todos me siguen. Y ahora la voz de Alice es clara en mi cabeza.
Rápido, Edward. Rápido.
Edwarddddd! Corrrrrrrreeeeeee hombreeeee!
Ainsssss...
Hasta pronto ;)
Besos,
P.
