Capítulo 54

Continua la tensión en el Domo Royale. Con Ash con el agua hasta el cuello y la falla del fenómeno lazo, se complican las batallas en la siguiente ronda, subestimado por todos aún después clasificar junto a Barry, en lo que Yazir decide poner en marcha su plan para separar a Serena de Ash.


—Deberías hacerlo —prosiguió—, no fuerces el Fenómeno Lazo en estas circunstancias.

—No —respondió Ash con vehemencia—, la próxima vez no fallará.

—¿Estás seguro? —insistió, notándose la preocupación en su voz—. Ya sabes lo que te puede pasar.

—¡Estaré bien! —replicó tajante.

—Como quieras —dijo Platane dando un suspiro de cansancio—. Si vuelve a ocurrir, no dudes en contactarme. Te dejo, seguiré investigando.

Ash colgó la llamada con tanta fuerza que el miedo superó su rabia por un instante al creer haber dañado el táctil. Hecho andar por el pasillo de regreso a la sala de los participantes con pesadez, casi como si sus piernas se movieran por voluntad propia. Aun en semifinales, gracias a que Greninja logró resistir los ataques y darle la victoria frente al Heracross de Barry antes de caer, las palabras de Yazir no paraban de darle vueltas en la cabeza, así como las dudas que Platane tenía sobre él, daba la impresión de que todos se habían puesto de acuerdo para subestimarlo. Sin el poder de Greninja, se sentía realmente abrumado al tener que enfrentarse a la ronda de semifinales contra enemigos tan formidables como el mismo Barry, Alain e incluso el chico nuevo, definitivamente estaba en problemas, en especial derrotarlo a él.

Pero lo peor de todo, y con lo que no contaba durante su batalla, era que resultase en una reconciliación entre ellos; era aún peor que ser eliminado en cuartos de final. Llegó a imaginárselo a los pies de Serena, agobiado entre la ira si lo hubiera hecho, y la satisfacción de verlo acabado.

«¡¿Pero qué rayos estoy pensando?! ¡Si alguien más lo hace, estaría igual de feliz!».—pensó furioso consigo mismo.

—Malas noticias, supongo. —añadió Gary al verlo entrar.

—Estoy bien Gary.

—Mentiroso —replicó en un susurro, respirando hondo—. ¿Con quién hablabas?

—Con el profesor Platane, contándole lo ocurrido —explicó Ash con fastidio, bajando la voz—, y no sabe que sucedió, ni siquiera Oak lo sabe.

—¿Tampoco mi abuelo? —inquirió Gary preocupado—. Ash, no uses el poder de Greninja.

—¿Tú también? ¡Lo puedo manejar, no soy un enclenque! —respondió notablemente irritado, costándole trabajo ocultar su ira.

—No tiene nada que ver si eres débil o no, idiota —dijo con firmeza Gary, dejándolo perplejo—. Si es verdad que el Fenómeno Lazo puede causarte agotamiento con una unión imperfecta, es un riesgo para ambos. No seas orgulloso y razona.

—Lo haré bien en mi próxima pelea, no necesito que me sermonees —replicó con frialdad, lanzando una mirada fugaz a toda la sala—. ¿Dónde están Serena y Yazir?

—Salieron del Domo a comer algo cuando anunciaron el entre tiempo. —comentó Gary restándole importancia al asunto.

«Maldita sea».

—Y, ¿qué piensas hacer para que funcione?

—Yo que sé, no es importante ahora —contestó con aspereza. Gary se dio media vuelta dirigiéndose a la salida—. ¿A dónde vas?

—Avísame cuando se te quite el mal humor que tienes.

Salió por la puerta, dejando atrás a Ash soltando un resoplido de desdén.


Fuera del estadio, Serena y Yazir se dirigían hacia el restaurant de Malasadas, riendo mientras Yazir hacia unos cuantos chistes malos sobre, trayéndole nostalgia a la chica de Kalos, sin darse cuenta hasta ese entonces de cuanto lo había extrañado. Y lo más raro, era que el Raichu de Yazir caminaba junto a ellos, fuera de su pokebola.

—No me imagine que Froslass hacia esas cosas. —comentó Serena riéndose de la anécdota de Yazir.

—Ni yo, la tengo desde que es un Snorunt, y vaya que me fue mal con esas chicas. —explicó Yazir, bajando un poco la mirada, sonrojado recordando aquella vez.

—Sí, échale la culpa a Froslass, seguro fue tú idea —inquirió Serena de manera burlesca, esto hizo que Yazir desviara la mirada nervioso—. ¡Veo que sí!

—¡Oye, yo no le enseño esas mañas a mis pokémon! —exclamó Yazir apenado ante las acusaciones.

—Mira quien habla, el bromista de Pueblo Boceto. —lo acusó entre risas Serena mientras se sentaba en uno de los asientos.

—¿Quién era la que molestaba a todas las chicas que se me acercaban? —preguntó Yazir arqueado una ceja, burlándose de su amiga.

—¡No es cierto! Además… ellas eran mis amigas también —comentó Serena tratando de evitar el tema mientras Yazir se reía—. ¡No te rías! —exclamó ruborizada.

—(¿Tienes algo? Te noto extraño). —preguntó Luz a su compañero, su mirada reflejaba un extraño brillo.

—(Ha pasado mucho desde que Yazir no reía así —comentó el pokémon con un dejo de nostalgia—, me trae recuerdos).

—Parece que sigue siendo el mismo de siempre. —señaló Serena, observando la expresión del Raichu de Yazir, que saltó al regazo de la chica mientras comía.


Hace siete años…

—¡Detente Yazir, baja de allí! —gritó Serena viendo a su amigo, arriba de un árbol tratando de ayudar a un asustado Pichu.

—¡Espera un momento! Vamos amigo, te estoy ayudando. —dijo Yazir con suavidad en voz baja acercándose a un asustado pokémon.

—¡Yazir!—grito Serena aterrada cuando la rama empezó a romperse.

Yazir logro coger al pequeño Pichu antes de que la rama se rompiera. El impacto fue absorbido por unos arbustos justo debajo de ellos.

En la casa de Serena…

—¡Augh! ¡Duele mamá! —dijo Yazir emitiendo un quejido. Grace estaba curando los raspones con una gasa.

—¡Es lo que te mereces! —exclamó Grace, reprendiéndolo con dureza, aplicando más fuerza en las curaciones—. ¡Fuiste muy imprudente, se supone que tienes que dar el ejemplo!

—¡Lo sé! Pero… estaba herido y tuve que ayudarlo, no podía dejarlo allí como si nada. —replicó, mientras Pichu dormía plácidamente en los brazos de Serena, con algunas vendas.

—¡Debiste pedir ayuda en vez de subir a ese árbol! Te pudo haber pasado algo peor. —replicó Grace.

—Perdón —se disculpó el niño, bajando la mirada—, es solo que…, no lo pude evitar.

Su respuesta provocó que a Grace se le revolviera el estómago, aun cuando habían pasados dos años en Pueblo Boceto desde hace más de dos años, aún seguía sus pesadillas.

—Mejor descansa Yazir. —dijo Grace guardando el botiquín mientras salía del cuarto de Yazir. Al recostarse en la cama, pudo sentir la no disimulada mirada de Serena, notablemente enojada.

—¡No-lo-vu-el-vas-a-ha-cer! —le espetó Serena molesta, dándole unos pequeños golpes—. ¿Qué sería de mí si te pasa algo?

—Perdón si te asuste hermanita —dijo, sintiendo dolores punzantes en los lugares donde lo golpeaban—. Es que… ese Pichu… no sé como explicar por qué, pero… «eso» me llevo a ayudarlo. —comento el chico cerrando los ojos, dejando a Serena muda ante este comentario.

—Yo… no quiero que te pase nada.

En eso, el pequeño Pichu se despertó y saltó al regazo de Yazir alegremente, en lo que le rascaba la cabeza llena de vendas.

—Siempre estaré contigo para ayudarte y protegerte, es una promesa. —dijo, sonriendo.

Serena acariciaba al pokémon disfrutando de sus recuerdos, cuando disfrutaba de la compañía del otro junto a los pokémon, como si nunca se hubiese marchado. Aquel chico con el que compartía de niños, finalmente había vuelto a ser el mismo, después de tanto tiempo.


Domo Royale, sala de control…

—Agh… dos salieron del domo durante el medio tiempo. —gruñó una de las comandantes, observando las grabaciones de las cámaras.

—No importa M —dijo su compañera con tono sereno restándole importancia, tomando una bebida—, ese mocoso está en las semifinales, tiene que regresar. Además, Ash Ketchum sigue en la sala. Una ve tomen el control de los cuerpos de seguridad y posicionen a nuestros reclutas entre el público, esto será sencillo.

—¡Estás tomándolo muy a la ligera C! —expresó su compañera alzando la voz, acompañada de un estremecimiento alrededor de sus filas— ¿¡Olvidas lo que pasó la ultima vez!? Rayos… ¿por qué nuestros nombres claves para esta misión son tan poco originales?

—¿Tienes alguna idea mejor dada la premura de la operación? —inquirió su compañera.

—Tsk, que mas da. Lo realmente importante ahora es no llamar mucho la atención y guardar las apariencias —agregó M con dureza en lo que su holomisor comenzó a sonar—. ¿Qué pasa?

—¿Ya sellaron las entradas y salidas? —preguntó una voz femenina, suave y dulce, con tal tranquilidad que llegaba a ser amenazante.

—Aún no. Hay dos que están afuera, cuando regresen sellamos las entradas. Solo has tu trabajo.

—¿Ahora la M le da ordenes a la A? El mundo al revés. —se quejó tajantemente y con fastidio.

—¡La cadena de mando no tiene nada que ver con el orden alfabético! —advirtió irritada—. Además, M es Mente o Maestra, por eso estoy al mando.

—¿Mente, Maestra? ¿No será de Mensa más bien?

—Al menos no traté de hacerme pelirroja y me convertí en una zanahoria.

—¡Serás…!

—De cualquier forma, ¿cómo van ustedes? —preguntó M.

—Aún falta parte del personal de seguridad y algunos sectores de las gradas.

—¿Y qué esperan? ¿A la próxima era primigenia? ¡Háganlo rápido!

—Ufff… ahora también es M de Mandona. —opinó A en voz alta.

—¡Ya deja de quejarte y trabaja!

—Esto es entre A y B, no estaba hablando contigo, Mensa. —dijo, cortando la llamada.

—¡Me colgó la muy zorra, se va enterar!


—¡A llegado la hora! ¡Es momento de continuar con la siguiente batalla en la Arena Royale! —gritó el presentador en medio del domo, captando la atención del público—. ¡Ya se decidieron seis de los ocho participantes de la semifinal, hemos visto batallas deslumbrantes con todo tipo de entrenadores! Aún así ¡Están en juego las dos ultimas plazas, y aunque sea la ultima batalla, puede que sea la más interesante de todas, no dejen de verla!

«¡En la esquina azul, la coordinadora que nos deslumbro en su anterior batalla con sus combinaciones inesperadas, la Maestra de Concursos de la región de Sinnoh, Zoey! —Apareció caminando por el pasillo en dirección a su lugar de combate, entre los vítores del público—. ¡En la esquina roja, desde lo profundo del Volcán del Wela, el capitán del desafío fuego desde la isla Akala, Kiawe! —el capitán de fuego llego a su esquina con una mirada seria, haciendo caso omiso del público que lo animaba calurosamente—. ¡Y no olvidemos al hombre misterioso, el héroe del Domo Royale, que ya nos ha dado increíbles combates en otros torneos, el hombre enmascarado… Mighty Mask! —en la esquina correspondiente apareció el misterioso entrenador enmascarado saludando al público—. ¡Y finalmente, el hombre que nunca ha demostrado temor en esta arena, nada parece sorprenderlo en combate! ¡También desde Sinnoh y unos de los mejores de su región natal… Paul!

Los cuatro entrenadores se miraban fijamente, buscando aperturas en sus expresiones, podía sentirse la presión en el ambiente mientras tratan de decidir a quien derribar primero. Paul, reconociéndolos como rivales poderosos, actuando con cautela esperando al movimiento de Mighty Mask y Kiawe, en lo que Zoey lo vigilaba muy de cerca.

—¡La última batalla de cuartos de final, inicia… ahora! —gritó el presentador al mismo tiempo que los cuatro arrojaban sus pokebolas. Kukui eligió a Magnezone, Zoey su Gastrodon, Kiawe escogió a Turtonator y por ultimo Paul con su Torterra.

—¡Gastrodon, usa tu Poder Oculto en Torterra! —ordenó Zoey tomando la iniciativa.

El ataque golpeó directamente en Torterra, causando una gran cantidad de daño para sorpresa de su entrenador.

—¿Qué paso con ese poder oculto? —preguntó Hau confundido.

—Debe ser un poder oculto de fuego —explicó Alain observando con interés el ataque—, pero es afortunado, si hubiera sido de hielo ya estaría derrotado.

—Hmpf… ¡Torterra Planta Feroz! —gritó Paul.

Un enorme árbol surgió del cuerpo de Torterra, atacando con sus raíces directamente a Gastrodon; a pesar sus saltos y acrobacias, no pudo esquivar todos los ataques, siendo derrotado en el acto cuando una de ellas lo rodeo, lo que permitió que fuera aplastado por ellas.

«¡Rayos! Se ha fortalecido bastante».

—¡Turtonator Lanzallamas en Magnezone! —indicó Kiawe.

—Magnezone, ¡ya sabes que hacer!

El pokémon esquivó el ataque sin ninguna dificultad. Sin embargo, Kiawe siguió insistiendo y continuó atacando con Lanzallamas, alcanzándolo finalmente tras varios intentos, provocando un montón de daño al pokémon del luchador enmascarado.

—Bien. Ahora… ¡Magnezone Manto Espejo!

Hubo un instante de silencio cuando de repente un muro brotó del cuerpo de Magnezone, tomando la forma de haces de luz de color aperlado que, tomando la forma de un rayo, salieron disparados directamente a su enemigo a toda velocidad, imposibilitando su escape. Turtonator dio un chillido de dolor, antes de ser derrotado.

—¡Excelente! ¡Bien hecho Magnezone!

—Ya veo… dejo que el ataque lo alcanzara a propósito para luego devolvérselo. Fue una buena jugada. —dijo Tierno, sentado en las gradas. Trevor, sentado a su lado, afirmó en silencio con la cabeza.

—¡Ve Glameow, ataca a Torterra con Cola de Hierro! —Imitando la misma maniobra, lanzó una proyección de su cola con forma de X dando piruetas en el aire. Torterra, que no podía moverse por su ataque anterior, lo recibió de lleno.

—Esa chica no deja de sorprenderme, aun cuando es una coordinadora pelea muy bien. —observó Trevor sorprendido.

—¡Es Maestra de Concursos después de todo! Fuerte y bella, como era de esperarse. —dijo Shauna con vehemencia.

—¡Esta vez no fallaré! ¡Adelante Marowak, Envite Ígneo!

Al salir de su pokebola, se impulso hacia delante rodeado por las llamas de un color verde azulado, en dirección a Magnezone, esquivándolo por muy poco.

—¡Terremoto!

Justo antes de que atacara, Glameow y Marowak dieron un salto en el aire evitando el ataque. Magnezone no tuvo la misma suerte que los otros y, al recibirlo de lleno, fue derrotado por la gran cantidad de daño recibido.

—¿Qué puede ser mejor que tres jóvenes entrenadores de gran nivel mostrando todo su potencial? ¡Ustedes tienen una gran pasión, aún cuando luchan contra mí, Mighty Mask —exclamó el enmascarado con emoción, alzando su brazo derecho apuntando al cielo—, no tengo más elección que demostrarles mi pasión también! ¡Prepárense!

«No tiene límites su descaro. Incluso vistiéndose así… ». —pensó Kiawe dando un suspiro.

—No han dejado ni un momento de respiro, todos quieren ir a la semifinal —observó con interés Gary viendo la pantalla en la sala de participantes.

—Así parece. —comentó Ash con aspereza, mirando la entrada.

—¿Aún con el humor de Snorlax recién levantado?

El chico no respondió a su pregunta, sin desviar su atención a la entrada. Antes de que Gary pudiera decir otra cosa, Yazir y Serena entraron en la habitación. Como supuso, verlos a los dos tan cerca, provoco que el monstruo de sus entrañas gruñera de ira, incluso podía sentir como su estómago se incendiaba por dentro al verlos reírse juntos. En su cabeza, se imagino a Charizard achicharrándolo con su Lanzallamas, conteniéndose para no hacerlo realidad.

—¡¿Ya comenzó la batalla?! —preguntó Yazir elevando su voz tres octavas—. ¡Rayos! Te demoraste mucho viendo vestidos, Serena.

—Lo siento —se disculpó apenada—, pero aún no termina el combate, puedes ver una parte. Perdóname, ¿sí? —suplicó gentilmente con una sonrisa.

—Que más da… no te preocupes. —dijo, restándole importancia al mirar su rostro.

Desvió la mirada y vio la expresión de Ash, que no le importó disimular su rabia, mirando fijamente a Yazir apretando los puños; él por otro lado, lo examino rápidamente con la mirada, sonriendo al ver la expresión de cara. Serena se puso al lado del azabache mirando a la pantalla en lo que le daba la espalda a Yazir.

«No te preocupes Serena. Cumpliré mi promesa y te protegeré».

—¿Cómo te sientes Ash? —preguntó Serena.

—De maravilla. —respondió, con un tono de voz que no era suyo, a pesar de usar todo su autocontrol.

«¡Oye cálmate! Hay que ver… aún cuando soy tú, ¿siempre tengo que estar salvándote?»

—¿Hablaste con el Profesor Platane, cierto? —preguntó. Ash solo guardó silencio, observando como el luchador enmascarado dejaba salir a su Incineroar—. ¿Qué te dijo?

—Me aconsejó que no usara más el Fenómeno Lazo.

—¿Y? ¿Lo harás, verdad?

No obtuvo respuesta por parte de Ash, quien simplemente guardaba silencio, bajando un poco la mirada.

—¿¡No estarás pensando!?

—Sí. —añadió.

—¡Ash la ultima vez perdiste la conciencia, es muy peligroso! ¡No quiero que…!

—¡Tengo que hacerlo, no tengo opción! —agregó con firmeza, cortándola con aspereza—. ¡Es mí decisión! Sino no podré… —dijo, apretando los puños.

—¿¡Podrás hacer qué!? ¿Qué es tan importante para arriesgarse así?

—No lo entenderías —puntualizó, dejando muda a la peli miel en lo que Gary lo miraba de reojo—. Solo confía en mí, Serena.

En el campo, la batalla se había reanudado de nuevo, Incineroar derrotó al Torterra de Paul con su Envite Ígneo, igualando en el marcador con el entrenador de Sinnoh, con dos puntos cada uno, sustituyéndolo con su Mega Aggron. Los ataques volvieron a ser constantes de lado y lado, estallando una ardua lucha, sabiendo que no podían dejar la iniciativa al otro ya que podría costarle el pase a la semifinal.

—¡Aggron Roca Afilada!

—¡Marowak usa Hueso Umbrío!

Aggron recibió el impacto, con a penas un poco de sucio en su resistente cuerpo de metal a diferencia de Marowak, que aunque no fue derrotado, recibió mucho daño.

—¡Incineroar usa Golpe Cruzado! —ordenó Mighty Mask imitando el movimiento, apuntando a Glameow.

—¡Glameow esquívalo y usa Atactrueno! —ordenó Zoey. Su pokémon pudo esquivar el ataque por los pelos, no pudo hacerle con el suyo propio.

—Tsk, esto no tiene fin. —comentó Paul con fastidio, ante sus resistentes rivales.

—¡Esto se pondrá cardíaco! —exclamó Mighty Mask—. ¡Incineroar Envite Ígneo!

—¡Tú también Marowak!

Una onda expansiva de calor se esparció por toda la arena, provocando daños a sus adversarios.

—¡Aggron Terremoto!

—¡Glameow Garra Umbría!

Volvió a saltar en el aire esquivando el Terremoto de Aggron, arreglándoselas para maniobrar y golpear a Marowak con su ataque, si bien Incineroar lo recibió de lleno.

—¡Huesomerang!

Golpeó a Glameow y se dirigía a Incineroar quien, siguiendo las instrucciones de su entrenador, atajó el hueso y lo redirigió a Aggron, causándole daño.

—¡Pondré fin a esto de una vez! ¡Marowak, ataca con tu Envite Ígneo a Aggron!

Las llamas rodearon nuevamente al pokémon fantasma, que cargo con toda velocidad a Aggron seguido de un ruido ensordecedor acompañado de la nube de humo. Reinó el silencio por unos segundos mientras se esparcía, revelando el resultado.

—¡Marowak, ¿estás bien? —exclamó un preocupado Kiawe, al ver a su pokémon en el suelo—. Maldición… ¿quién fue?

—Bien hecho Incineroar —habló Mighty Mask, con el brazo derecho levantado imitando una V—. Ese fue un excelente Lariat Oscuro.

—¡Cabeza de Hierro Aggron! —Glameow recibió el impacto de frente, cayendo al suelo derrotada.

—¡Esto es increíble, Incineroar y Aggron quedan en pie! ¡Así las cosas, los ganadores son Mighty Mask y Paul con tres puntos cada uno! —anunció el presentador—. ¡Así, ya tenemos a los ocho participantes de las semifinales! ¡En unos instantes, sabremos a los combatientes de cada ronda, no despeguen los ojos de la pantalla!

—Rayos… hasta aquí pudimos llegar Glameow. —dijo Zoey un poco triste por la perdida.

—¿Qué le vamos a hacer? Ambos son muy fuertes. —comentó Kiawe con pesar mientras regresaba su pokémon a su pokebola.

—Aún así, dieron buena pelea chicos. ¡No dejen que esa pasión se apague nunca y podrán lograrlo la próxima vez! —agregó Mighty Mask con vehemencia.


En la sala de los participantes…

La habitación se encontraba casi vacía, salvo por la presencia de Ash y Yazir escuchando el resultado del combate.

—Hmpf. La semifinal será interesante después de todo. —comentó Yazir, de pie al lado de Ash, en silencio—. ¿Qué piensas? —añadió, dándole una palmada en el hombro.

Ash le dirigió una mirada bastante severa, costándole trabajo contener su rabia teniéndolo de frente, sintiendo como su garganta se oprimía.

—¿Eh? —graznó, con un extraño brillo en sus ojos, dando un manotazo a la mano de Yazir—. ¡No me jodas! ¡¿Qué te traes con esa confianza?! No recuerdo que seamos amigos.

—Solo estoy tratando de cumplir una petición.

—¿Petición? —inquirió un irritado Ash.

—Deberías ser más amable. ¿No te parece?

—¿Qué dijiste? —exclamó Ash apretando los puños. Avanzó un paso poniéndose justo al frente de Yazir—. Escucha bien… no sé que es lo que planeas, pero no pienso caer en tu juego. ¿Te queda claro?

—Que mal carácter —señaló Yazir cruzado de brazos, percatándose de la llegada de los demás participantes de semifinales, acompañados de Serena—. ¿Actúas así cuando te ves superado?

—Lo único que veo es un entrenador de poca monta. —gruñó Ash.

—¡Suficiente! —dijo Serena con ímpetu, molesta al mismo tiempo que ponía una mirada asesina dirigida hacia ambos—. ¿Me puedes decir que te sucede ahora Ash? No puede ser, no puedo dejarlos solos dos segundos.

—¡Es él que me está provocando con sus tonterías! ¡Siempre creyéndose superior a todos solo por tener un Mega Garchomp! —gritó Ash.

—No lo necesito para vencerte. —gruño molesto Yazir.

—En tu casa no te enseñaron humildad ni respeto hacia los demás. —bramó Ash enfurecido.

Yazir apretó los puños, su rostro se veía incluso más lúgubre de lo normal, temblando un poco. Aún así, Ash no se movió y siguió de pie frente a él en lo que apretaba sus puños.

—¡Yazir no! —gritó Serena al sentir el peligro en los movimientos de Yazir, totalmente dispuesto a golpear a Ash, que también devolvió el gesto—. ¡Alto!

Justo antes de que pudieran hacerse daño mutuamente, un par de manos extra detuvieron sus puños. Alain y Paul, quienes se habían acercado lentamente al verlos discutir. Alain tomo por el brazo a Yazir, empujándolo y evitando que pudiera avanzar más; Paul, tomo la muñeca de la mano derecha de Ash deteniéndolo en seco.

—Ya… basta —agregó Alain, aún deteniéndolo—. ¿Te alteras por algo como esto? Vergonzoso.

—Fuera de mi camino, Paul. —gruño Ash por lo bajo, aún con una mirada desafiante, tratando de zafarse.

—Esto no es un ring de boxeo, no se comporten como animales —gruñó Paul—. Concéntrense en la semifinal y resuelvan sus diferencias en la arena.

—¡Ya ya, suéltame! —gritó Yazir, zafándose del agarre de Alain—. Escúchame bien imbécil enclenque… la vez que vuelvas a decir algo así y te juro que…! —exclamó Yazir furioso antes de darse media vuelta y salir por la puerta arrojándola violentamente, acompañado d un fuerte estruendo del otro lado.

Ash se hizo soltar de Paul; caminó hasta el otro extremo de la habitación sentándose en una de las sillas, aún furioso. No pasó mucho tiempo para que Serena lo levantara de un brazo y lo arrastrara fuera de la habitación, bien adentrados en uno de los pasillos del domo, sin atender a sus quejas.

—Ese maldito idiota… le voy a dar su merecido a ese fanfarrón a como de lugar. Voy enseñarle lo que no le enseñaron en su casa. —señaló Ash aún irritando, Serena dándole la espalda—. ¿Qué rayos pretendía con esa actitud y esa supuesta petición? Por mí que ni se esfuerce. No puedo tratar con alguien como…

—¡Ya cállate Ash! —chilló Serena furiosa, dándose la vuelta con lágrimas en sus ojos. Ash se quedó petrificado al instante de ver sus ojos—. ¡Eres cruel, idiota, un bruto!

—Se… Serena. —susurró.

—¡¿Por qué demonios tenias que meterte con su familia?! ¡¿Te volviste loco?!

—¿Ahora te pones en mi contra tú también? Él empezó con su cinismo queriéndose llevar bien conmigo de la noche a la mañana a petición de alguien, que se deje de bromas, a mi no me va a engañar. —gruño Ash.

—¡¿Y tenías que decir eso?! ¡Si no sabes nada, cierra el pico y no digas babosadas! —gritó Serena exaltada, si había un tema que la molestara mucho, aparte de meterse con sus amigos, era que se metieran con Yazir y sus papas—. ¡No vuelvas a decir algo de los padres de Yazir en tu vida!

—¿Qué con ellos? —pregunto Ash confundido.

—No es tu problema —dijo la chica tajante y con frialdad—, te iras a disculpar con Yazir ahora.

—Eso ni lo sueñes Serena, él debería hacerlo después de todo lo que me ha hecho.

—¡Solo trataba de llevarse bien contigo!

—¡Es una tontería que lo haga ahora! ¡Siempre me ha detestado y tratado como basura, y ahora viene a decir babosadas de la noche a la mañana! ¡No necesito ser amigo de alguien como él!

—¡Lo dices cuando Paul es igual a él y no te comportas así! ¡¿Por qué él es diferente?!

Ash no supo como responderle, quedándose mudo.

—Eres un hipócrita. —dijo Serena con voz gélida, roja de ira antes de marcharse a las gradas a grandes zancadas, sin decir nada más dejándolo solo.

—Tsk. ¡Maldición, ¿por qué siempre es así?! —bramó Ash con las manos sobre su cabeza.


En las gradas…

El público reingresaba en la arena ante el pronto inicio de las semifinales. Ocupando dos filas enteras los entrenadores que habían participado en el torneo.

—El banquillo de la infamia, realmente decepcionante. —se quejó Tierno en voz baja.

—Oh vamos, ¿qué le pasó a tu alegría de siempre? Llegaste lejos y te divertiste, eso debería bastar. —contestó Shauna mirándolo de reojo.

—Ella tiene razón —dijo Miette—, dimos lo mejor. Ahora nos toca animarlos en la arena.

—Pensé que el chico del baile no era tan susceptible, me equivoque —añadió Kiawe, sentándose junto a Lana y Tierno—. Cuando exhibes tu estilo de batalla y lo que representas, debes hacerlo con orgullo y mantenerlo, aún si eres derrotado.

—Supongo.

—¡No supongas, di sí!

—Eres muy duro con él. —dijo Lillie, sentada en la fila superior detrás de él.

—Ya se le pasará. —dijo Kenny, del lado izquierdo de Lillie.

—No es difícil encontrarlos si son tan escandalosos —dijo Zoey llegando al lugar con Nando, sentándose al lado izquierdo de Kenny—. ¿De qué hablaban?

—Nada en especial.

—No sé ustedes, pero yo estoy ansioso por que comiencen los encuentros. —dijo Nando.

—Oye Nando, me gustó mucho tu poesía. —dijo Lillie, felicitándolo.

—Gracias. Pero aún tengo que trabajarla.

Instantes después, Gary llego a las gradas, sentándose al lado de Lillie, quien rápidamente se volteó a mirar en la dirección contraria, tratándolo como si fuera un asiento vacío.

—No molestaré, no te preocupes —dijo, siendo ignorado por Lillie. Fue interrumpido por otra persona que se sentó de golpe a su lado—. Hola Sere… ¿qué te pasó?

—Nada.

—¿Estás segura?

—Dije que estoy bien Gary. —agregó cortante, sin siquiera mirarlo.

Con la llegada de Luna, sentándose al lado de Serena, una especie de energía negativa y lúgubre erizando los vellos de la nuca de Gary, hicieron que no intentara decirle nada más a ninguna de las dos.

—¡Muy bien damas y caballeros, daremos comienzo a la ronda semifinal de esta competencia! ¡Después de increíbles batallas, ocho participantes han llegado hasta aquí para alzarse como campeones del Domo Royale! ¡Les recordamos que aunque hayan llegado hasta aquí, a partir de ahora será más difícil! —anunció el presentador en medio del júbilo del público; alzó su mano izquierda en dirección a la gran pantalla con dos llaves indicando los combates hasta la final—. ¡Ahora conoceremos a los entrenadores que pelearan en los dos grupos, asignados completamente el azar, mucha suerte!

Hubo un instante de silencio donde solo se escuchaban los ruidos del gran monitor, también en la sala de los participantes, atentos al resultado. Ash miraba de reojo Yazir, deseoso de finalmente poder derrotarlo en la competencia de una vez por todas. Se decepciono enormemente cuando los primeros rostros dejaron de moverse y estaban en grupos distintos una vez más, tendría que ganar para poder vencerlo en la final, sin importar de quienes se trataran; segundos después, seis pequeños ruidos que provinieron del monitor, lo dejaron atónito al ver quienes eran sus oponentes.

—¡El primer combate de la semifinal del Domo Royale ha sido decidido! —gritó el anunciador—. ¡Los primeros cuatro serán los entrenadores Ash, Hau, Nathaniel y Paul! ¡Segundo y último combate de la semifinal, el misterioso y popular Mighty Mask, participante en anteriores batallas del Domo, Yazir, Barry y Alain!

—Ahora es cuando empieza el verdadero combate. —dijo Blue.

—Son todos los bobos fuertes, si nos robamos sus pokémon el jefe estará complacido. —dijo Jessie.

—No vinimos solo a eso, hay que obtener información también, no se les olvide. —dijo Meowth.

—Disfrutemos de las semifinales, ya pronto empezaremos. —dijo M en la sala de control.

Continuará…


Notas de los autores:

Hola gentecilla linda, ¿cómo están :)? ¿Nos extrañaron? Espero que sí XD.

Este capítulo estuvo un poco movido y con un combate bastante intenso en realidad, a pesar de que Zoey y Kiawe dieron lo mejor, no fue suficiente para poder pasar a la semifinal, ya saben como es XD. Bueno, ya tenemos los combates de la semifinal, ya pueden hacer sus apuestas y matarse entre ustedes a ver quienes van a pasar a la gran final, cualquiera de ellos puede pasar jiji. Puede ser que se sorprendan como pasó entre México y Alemania XD, felicidades a la selección mexicana por un excelente partido :D.

Les prometi un one shot antes de este capítulo, pero hubo algunos problemas de tiempo con mi amiguita y no pudimos avanzar mucho, así que les pido un poquito de paciencia.

Y con respecto a lo otro, ps bueno... no se va a dar XD, muy pocos estuvieron interesados, no muchos tienen el juego al parecer :/. Aún así, gracias a los que manifestaron su voluntad de querer entrar :D.

Katherine fumero: Oie tienes una buena idea entre manos :3. ¿Por qué no te animas y tratas de escribirla? Así empece yo con esto XD, sería muy interesante. No descarto nada que no pueda pasar en esta historia de ese estilo, solo que por ahora no es viable :/.

Respondiendo a otro review: Pues sí, hay muchas tensiones en el grupo, pero no por eso se llevan mal desde siempre. Antes de la llegada de Yazir al grupo y de Gladio causando el conflicto entre Gary y Lillie, se llevaban bastante bien. Y hay que entender a Serena un poquito también, no puede ser paciente y esperar por él por siempre. La vida sigue, y hasta ahora no ha hecho algo muy frontal o ha dado a entender que de verdad le gusta. Ash es ese tipo de entrenador que aprende a los golpes, paciencia.

Tenzalucard: Sí, Ash debe tener cuidado, sobretodo ahora que ya perdió el poder de Greninja y Yazir está logrando lo que quiere.

Bueno, hasta aquí hemos llegado amigos míos. Nos vemos en el siguiente capítulo de esta historia, como siempre estén al pendiente :). Recuerden dejar sus reviews si lo desean y recomendarnos como siempre digo. Los quiero, bye!