Cap LI: "Lenguaje del Amor #2: Tiempo de calidad"

Las personas comparten su amor por el otro pasando tiempo de calidad juntos. Este aspecto requiere que las personas enfoquen su atención con el otro en formas como la comunicación abierta, tanto como para escuchar como para hablar, y pasando tiempo juntos realizando actividades que ambos disfruten.

El segundo lenguaje del amor solo es pasar tiempo real con la persona que amas. Y ese era el pasatiempo favorito de Quinn.

- Rach…Rachel, cielo- murmuró roncamente contra el cuello de su mujer mientras acariciaba su brazo intentando despertarla- Rach

- ¿Mmm?- preguntó la morena somnolienta volteando y dándole la espalda. Quinn alzó una ceja al instante y le rodeó la cintura regresándola contra ella- Quinn

- Despierta

- No…es domingo- se quejó Rachel doblando las manos contra su pecho y alejando apenas a la rubia-

- Si, pero van a ser las 9.30 y Kath debe tener hambre – dijo Quinn abriendo los brazos de Rachel y enriendándolos en su propio cuello- Rach…ya, despierta

- No…levanta a Kath y dale el desayuno- fue lo último que dijo la morena pero reteniendo a Quinn por la cintura para acomodarse contra ella-

- Rachel eres una holgazana- dijo la rubia intentando alejarse pero Rachel la apretó más fuerte- ¿Estás cansada?

- Por supuesto. Tú me dejaste así-

- Como siempre- bromeó Quinn apretando sus labios contra los de Rachel y sonriendo cuando la morena quería separarla seguramente por la misma excusa "aún no me he lavado los dientes". A ella no le importó, nunca lo hacía y por eso se recostó sobre Rachel ejerciendo fuerza para que dejara sus ideas atrás- mmm, no estás preparada para mí- susurró al rozar la entrepierna de Rachel y no sentir esa humedad que ella amaba lograr y luego hacer desaparecer- veamos ahora- dijo llevando dos dedos a su boca, mojándolos con su saliva y bajándolos hasta la zona intima. Apenas tocó el clítoris de la morena con su pulgar y estaba por penetrarla cuando la puerta de su cuarto se abrió y Rachel la alejó de un fuerte empujón-

- Mamá, Kath está pudriéndose- se quejó Julianne bajo la puerta aún con el pijama y el cabello despeinado- ¡Quítenla de mi cuarto!

- Buenos días, cariño. Ya veo como amaneciste hoy- ironizó Quinn llegando a ella y dejándole un beso en la cabeza antes de ir en busca de su otra hija-

- ¿Te sientes mal?- preguntó Julianne cruzándose de brazos a una Rachel completamente roja que intentaba recuperar su respiración-

- No, cielo, estoy bien…me cambio y bajo a hacerte el desayuno

- No. Iremos a la plaza con la tía Britt

- ¿Iremos? ¿Quiénes irán?- preguntó Rachel confundida. Julianne giró los ojos y dejó caer pesadamente sus brazos-

- Es el primer domingo del mes, ma. Lo hacemos siempre

- ¡Oh! Cierto, cierto…Enseguida bajo-

- Giu, Kath ¿qué te dieron de cenar?- preguntó Julianne mientras salía y Quinn pasaba hacia el baño con su hija en brazos-

- Julianne, ve a ducharte- le ordenó Quinn desde el tocador donde recostaba a la pequeña y le quitaba el pañal- Oh, Kath- murmuró al ver el estado del paño. Lo dobló rápidamente y lo arrojó dentro de una bolsa con la misma velocidad- ¡Rachel!... ¿Cierto que mami debe lavarte y no mamá?- susurró Quinn jugando con las piernas de la niña y esperando por la morena- ¡Rach!

- ¿Qué sucede?- preguntó Rachel envuelta en su albornoz rosa y retrocediendo un paso al oler el pequeño lugar- ni lo sueñes, Fabray- aseguró al notar la intención de Quinn y cerrando la puerta antes de que la rubia saliera- ¡Te toca a ti!- gritó antes de correr a su habitación y esconderse dentro de la ducha.

No había forma de que Quinn la sacara de ahí por un largo tiempo.


- ¿Estás enojada?- preguntó Rachel con una sonrisa y con su rostro bajo el de Quinn mientras ella manejaba-

- Aja

- No puedes estar enojada aún por eso

- Aja

- ¡Estás enojada!- gritó emocionada dando un aplauso y alejándose para sentarse bien en su lugar- ¿Estás escuchando, Kath?- preguntó volteando hacia el asiento de bebé y estirando una mano para tocar a su hija- a mamá no le gustó cambiarte esta mañana

- ¡No!- gritó la niña y Rachel largó una carcajada que hizo sonreír a Quinn y luego le dedicó una mirada a Julianne-

- ¿Te pasa algo, hija?- le preguntó al verla con los brazos cruzados y observando hacia afuera- Julianne

- ¿Cuándo voy a tener un hermanito?- preguntó la niña como si nada sin mirar a Rachel. La morena entreabrió sus labios sorprendida y parpadeó observando la reacción de Kathia; la pequeña morena miraba a su hermana con al cabeza ladeada y como si hablara de algo que ella entendiera-

- ¿Por qué quieres un hermanito? Kath y tu…

- No es por ella y yo- la cortó Julianne sonriéndole a su hermana- pero nosotras somos dos. Y están Valerie y Melanie y Santana dijo que quería tener otra niña… A mi me gustaría tener un hermanito que me defienda de los niños tontos cuando quiera tener novio

- Tu aún no puedes tener novio- le aseguró Quinn cual madre celosa con una mirada penetrante por el espejo retrovisor-

- Pero lo voy a tener. Y además Max es lindo

- ¿Quién es Max?- preguntó Quinn volteando a verla y Rachel tuvo que estirar su brazo para manejar el volante y evitar un accidente-

- Max es el hijo de Sara, la dueña de la joyería- respondió Rachel golpeando el hombro de la rubia para que volviera a su lugar-

- ¿Y qué con eso? Mi hija tiene ocho

- Pero voy a cumplir nueve- dijo Julianne colándose entre los asientos para hablar al lado de sus madres-

- Nueve el año que viene. Aprende a sumar primero- se quejó Quinn aminorando la velocidad y buscando un lugar donde estacionar-

- Max besa lindo- dijo la niña sacándose el cinturón justo cuando Quinn frenaba violentamente-

- ¿Qué dijiste?- preguntó la rubia girando a verla pero Julianne ya había atravesado el asiento de Rachel y corría hacia los brazos de Brittany - ¿Tu escuchaste lo que dijo, Rachel?- le preguntó a la morena pero ella también ya se inclinaba para tomar a Kath entre sus brazos y bajarla al salir- ¡Rachel!

- Sí, Quinn- dijo la morena asomándose por su puerta antes de cerrar- todo New York lo escuchó-

- Sí pero ella dijo…Rach- se quejó Quinn al ver a la morena alejarse para saludar a Brittany y dejarla a ella hablando sola-

- Por aquí, Fabgay- le hizo una seña Santana con una canasta en mano y alejada del resto-

- Buenos días, Santana ¿cómo…-

- Ayúdame con esto- la cortó la latina arrojándole unas frazadas y manteles- acomódalo para que tus enanas y mis rubias se sienten-

- Claro- murmuró Quinn abriendo una frazada color verde, otra rosa y colocándolas en el piso y un mantel sobre una de ellas. Santana tiró la canasta y le dijo que comenzara a sacar la comida que ella iba a hacer algo más importante. Quinn giró los ojos al verla abrir su camioneta y poner música a un volumen alto en el que seguramente toda la ciudad podía escuchar- ¿Pizza, Santana?- preguntó Quinn al sacar las envolturas de comida- Van a desayunar, mi hija no puede comer eso a esta hora porque…

- ¡Pizza!- gritó Julianne arrebatándole una porción a la bandeja que Quinn sostenía y comenzando a devorarla rápidamente- mmm, gracias tía San – gimió la niña encantada mientras llevaba otra para comer luego-

- Claro, no puede comer- ironizó Santana sonriéndole maliciosamente y quitando un recipiente térmico lleno de café y otro con jugo- siéntate rubia o necesitas que lo haga por ti

- ¿Y Rachel?- preguntó Quinn sentándose al lado de la canasta y observando a su alrededor la ausencia de su chica y la de Brittany-

- En los juegos- señaló Santana al ver a Britt divertida en una hamaca y al lado Rachel con Kath en sus piernas- ¿Qué te pasa hoy?

- Nada – dijo Quinn y Santana giró los ojos-

- Oh, rubia tonta, te conozco casi tanto como tu a mi…no estás enojada…estás…estás como pensativa

- Bueno, entonces estoy pensativa

- ¿Y eso por qué?... ¡Ay, por favor habla que odio el silencio!

- Cuando veníamos hacia aquí Julianne…Julianne nos pidió un hermanito

- ¿A ti y a quien más?

- Eres una idiota…y Rachel no… y Rachel no le aseguró ni le dijo nada. Al contrario, le preguntó para qué quería uno

- Ay que estúpida pregunta, para cambiarle los pañales no va a ser… ¿Y qué con eso? ¿Tú quieres otro hijo?

- Pues… ¿para qué voy a mentirte? Estoy igual que Julianne, quiero un varoncito en casa…Me gustaría ver a Kath jugando con él o a Julianne enseñándole cosas y retándolo cuando diga mal una palabra….Pero Rachel…

- ¿Y tú crees que la enana no va a concedértelo?

- No lo sé…un hijo no es simple deseo, San. Ambas lo sabemos. Y Julianne ya es grande y Kath pequeña y nos consume casi todo el tiempo. No creo que Rach quiera con todo- murmuró la rubia observando fijamente a Rachel. La morena reía fuertemente mientras le hacía cosquillas a Kath y ambas se balanceaban en aquella hamaca de color amarilla-

- Britt también quiere otro hijo… bueno, en realidad ella quiere seis más. Claramente no lo va a conseguir. Dice que le gustaría ser como los Brangelina, quiere mellizos, algún adoptado y no sé que más- dijo Santana bebiendo un sorbo de su café y haciendo sonreír a Quinn imaginándosela en medio de tantos niños y con su típica intolerancia- Habla con Rachel- le pidió la latina seriamente y Quinn agitó la cabeza-

- No lo sé…ella siempre ha querido tener niñas. No puedo cambiarle su felicidad por la mía, no lo he hecho nunca y no pretendo hacerlo.

- Pero ahora son dos. Y una familia. La felicidad de una depende de la otra y la de sus hijas de ustedes… ¿Te imaginas a Kath todo el día abrazada a un bebé?- preguntó Santana ilusionada porque si por algo amaba a su ahijada era por lo cariñosa que era con todo el mundo y las risas que la abordaban todo el tiempo al estar rodeada de gente. Quinn asintió con una sonrisa en el rostro y se mordió el labio: ella lo imaginaba todo el tiempo - Oye…ya escribí la segunda parte de la obra. Pero ahora Rachel no se divorciará

- Repito, eres una idiota. No deberías haber puesto eso…Es algo personal

- ¿Personal?- preguntó Santana largando una carcajada- eres tú la que sueñas que Rachel te dejó para casarse con otro. Asquerosos sueños que tienes, rubia eh

- Por eso mismo. Son míos, no tienes que andar divulgándolos- murmuró Quinn entre dientes y volteando a ver que hacia reír tanto a Rachel. Sonrió abiertamente: sí, su hija. Se puso de pie con Santana observándola alejarse hacia los juegos y escuchando a su amiga llamar a Britt con un grito. La rubia corrió hacia ella rápidamente-


Quinn se detuvo a unos pasos de Rachel y se golpeó internamente por no haber llevado la cámara de fotos: la imagen de la morena con su cabello suelto volando por el poco aire y la muestra de los pocos dientes de Kath mientras abría la boca para reír, era una imagen que debía quedar plasmada más allá de su mente.

Rachel alzó la vista en su dirección y ella le sonrió dándose cuenta en ese instante cuanto la amaba. El cuerpo rebosaba en ese instante de felicidad y no pudo hacer otra cosa que arrodillarse frente a dos de sus chicas y rodear la cintura de la morena encerrando a Kath entre ellas y sintiendo las manos de su hija atraparle el cuello.

Besó cientos de veces la mejilla de Kath produciéndole esa sonora risa que le encantaba escuchar mientras observaba a Rachel y esa sonrisa que solo le dedicaba a ella. Quinn le guiñó un ojo y Rachel le tiró un beso haciendo que sus ganas de besarla realmente comenzaran a aumentar.

- ¡Ma!- se quejó Kath alejándola cuando ella se arrojó más contra su cuerpo y cuando se disponía a salir Julianne llegó con un fuerte impacto y se colgó a su espalda logrando un abrazo más apretado entre las cuatro- ¡ian!- reclamó la más pequeña intentando pronunciar el nombre correcto de su hermana pero ella solo se arrojó más contra Quinn-

- Mamá quiero un helado- dijo Julianne alejándose finalmente pero abrazando a Quinn por los hombros-

- No, Julianne. Van a ser las 11 de la mañana, no puedes comer cualquier cosa a…

- ¡Julianne!- escuchó Quinn que Santana la llamaba- ven, vamos por un helado…Y trae a tu hermana- gritó la latina sacando unos billetes de la cartera de Quinn y tomando las manos de ambas niñas cuando llegaron a ella- ¡Ya venimos!- gritó Santana mientras caminaba rumbo al puesto de helados-

- Está bien- murmuró Quinn observándolas hasta que se perdieron de su vista. Giró sobre sus propios talones aún arrodillada y acomodó sus brazos en los muslos de Rachel. La morena se inclinó hasta rozar sus labios y se alejó cuando ella iba a besarla- Mi beso, Rachel- le reclamó pero la morena solo negó con la cabeza-

- ¿Sabes algo, Quinn?

- ¿Qué?

- Te amo…- murmuró la morena acariciándole el rostro con ambos pulgares y logrando que Quinn cerrara los ojos por la tranquilidad que ese solo acto le producía. La rubia suspiró por lo bajo y Rachel le dejó un suave beso en los labios antes de juntar su frente contra la de ella y dejarle allí otro beso- ¿Qué te sucede?

- Rachel…- murmuró Quinn perdiéndose más en ese contacto que la morena realizaba y parecía no querer terminarlo- Rach

- Estoy aquí…dime lo que quie…

- Quiero que tengamos otro hijo- susurró Quinn abriendo los ojos al sentir las caricias de Rachel detenerse. Fue todo rápido, sin previo aviso y hasta algunos lo podrían haber tildado de vergonzoso, pero Rachel se abrazó a sus hombros y la arrojó contra la arena para llenarle el rostro de besos y gritar cosas inentendible por la emoción que cargaba y lo que sus palabras le produjeron- ¿Entonces?

- Quieres un niño ¿cierto? - preguntó Rachel aún sobre ella y Quinn asintió algo avergonzada. La morena se acercó a su oído mordiéndole el lóbulo de la oreja y susurró algo antes de levantarse- podemos empezar probando esta noche…o cuando lleguemos a casa-

- Britt, llama a los bomberos- escuchó Quinn a Santana cerca de ellas y tomó la mano de Rachel que la ayudaba a levantarse-

- No seas exagerada, Santana- dijo Quinn abrazando por detrás a Rachel y hundiendo el rostro en su cuello- Te amo- le recordó en un susurro antes de dejarle un beso en la mejilla y acercándose luego a Kath que tenía todo el rostro lleno de chocolate- Oh, cielo- murmuró tomándola entre sus brazos y llevándola a un bebedero a limpiarse-

- ¿Se agranda la familia, Berry?- preguntó Santana alzando sus cejas y Rachel, sorprendiendo a todas, asintió con efusividad y se colgó de la latina en un abrazo que hizo sonreír a ambas-


- ¿Asique quieres intentarlo ahora?- preguntó una Quinn en ropa interior abrazando a Rachel antes de llegar a la cama y deteniéndola para morderle el cuello-

- Sí…todo el tiempo hasta que lo logremos- jugó la morena llevando su mano hacia atrás y colándola al interior de la braga de Quinn para sentir la humedad que ella también tenía-

- Mmm- gimió la rubia escalando sus dedos por el abdomen de Rachel hasta llegar a sus pechos y apretarlos sin el menor de los cuidados. La morena se recostó contra su hombro e iba quitar su mano cuando ella la retuvo- ni se te ocurra, Rachel- ordenó volviendo la mano de su novia a su intimidad y moviéndola para que continuara-

- Quinn…- murmuró Rachel pellizcando su clítoris y logrando que Quinn la mordiera más fuerte- Quinn…

- ¿Qué?- preguntó la rubia sin importarle la respuesta y girando a la morena para besarla con total fuerzas. Rachel le rodeó el rostro y ella avanzó hasta dejarla caer contra la cama para continuar besándola. De repente el teléfono sonó y, por más que retuvo la muñeca de la morena, Rachel logró soltarse y ya llevaba el tubo a su oreja-

- ¿Ho…hola?- preguntó la morena con dificultad y Quinn sonrió mientras acariciaba el interior de sus muslos- ¡papá!- gritó Rachel haciendo que la rubia se detuviera y raramente se acostara a su lado tapándola rápidamente a ambas- sí ¿qué sucede?...No…está bien. Adiós

- ¿Qué?- preguntó Quinn casi molesta- ¿nos interrumpe solo por dos segundos? Tenemos que volver a empezar- dijo intentando levantarse pero Rachel le tomó el brazo y la regresó su lado-

- Kath está aquí esta noche- le recordó Rachel señalando la cuna y Quinn giró los ojos ¿Quién sumaba los perros y los gatos a una misma bolsa?- papá quiere que mañana pasemos a almorzar con ellos. Parece que Hiram te extraña

- Muy chistosa- murmuró Quinn acomodando su almohada y recibiendo a Rachel contra su pecho- ¿tú crees que ya me tiene al menos algo de aprecio?

- ¡Quinn!- se quejó Rachel golpeándole levemente el abdomen- mis papás te adoran

- Leroy lo hace

- Hiram también. No importa lo que haya dicho o hecho en el pasado. Él te quiere porque yo te amo y amas a nuestras hijas. Ya te lo ha dicho

- Sí pero…él iba a denunciarme ¿lo recuerdas?

- ¿Quieres que lo haga?

-Flashback-

Rachel elevó la última copa de ponche, claramente adulterado por Noah, y brindó con sus compañeros de Instituto: oficialmente todos se habían graduado y ya la mayoría tenía planes a futuro. Ella saludó a uno por uno, incluido a Sam, con un beso en la mejilla y se detuvo a un costado a observar la puerta.

Sonrió cual niña y sin importarle quién las veía llegó casi corriendo a Quinn y se tumbó contra ella en un abrazo. La rubia la recibió de igual manera y sin pensarlo salieron juntas hasta el mini Cooper de Quinn. No se dijeron nada al subirse ni al andar. La rubia se detuvo unas cuadras más adelante, donde la luz de la calle estaba rota y los autos no pasaban. Se bajaron juntas y ella se recostó sobre la puerta de acompañante, estiró su brazo y acercó por la cintura a la morena para besarla.

- Felicidades, graduada- susurró Quinn entremedio del beso y sonriendo inevitablemente-

Estuvieron inmersas en besos y caricias sin darse cuenta la cercanía de alguien más. Hasta que ese alguien más nombró un "Rachel" con voz quebrada, ambas rompieron el beso con rapidez e Hiram caminaba hasta ellas con los ojos cargados de lágrimas y una mirada penetrante hacia Quinn.

Él no dijo nada, solo negó con la cabeza y señaló a Quinn en modo de amenaza y regresó sobre sus pasos. Rachel se soltó de Quinn y le dejó una caricia en el brazo antes de seguirlo con la incomodidad del vestido y los zapatos.

- Papá... ¡Papá!- lo llamó intentando que volteara pero el le dijo que hablarían en la casa.

Leroy estaba en pijama y salía de la cocina con un vaso de agua cuando ellos llegaron, Rachel cerró la puerta tras ella con un fuerte golpe y finalmente Hiram la enfrentó:

- ¿Con tu profesora, Rachel? ¿Con alguien mayor? ¡¿Estás loca?!

- Papá…

- ¡Papá nada! Dime, Rachel, dime si estoy equivocado en actuar de esta manera pero acabas de hacer que me decepcione de t…

- No digas eso, Hiram- lo cortó Leroy desde las escaleras y luego se acercó a ellos- Te dije que no debías volver solo por un estúpido regalo

- ¿Tú lo sabías? - preguntó Hiram sintiéndose internamente traicionado-

- Rachel la quiere. Y ella a nuestra hija… ¿Es raro? Completamente ¿Molesta al principio? Nunca dejará de hacerlo…Pero Rachel está bien y recuerda que algo prometimos, Hiram

- No me interesa aquella promesa en este momento- contestó él molesto y recordándola en realidad. Solo Rachel debía ser feliz; además de que él mismo lo prometió por algo más: Rachel no era su hija genéticamente, por esa única razón iba a darle la libertad suficiente de vivir a su manera. Rachel se acercó él y lo abrazó susurrándole disculpas que no sentía. No podía disculparse por amar a Quinn, nadie hace eso-

- Sé que debería habértelo contado pero…papá yo la amo y…

- No puedes amarla- la cortó Hiram separándola y alejándose de ella- ella es mayor, tiene experiencia, te manipuló porque tú aún eres una niña y…

- ¡No soy una niña! Y eso ella más que nadie lo sabe. Por favor, si es por la edad en menos de una semana cumplo los 18 y nada de esto estará mal.

- Pero aún eres menor- aseguró Hiram caminando con decisión al teléfono- y todo esto comenzó cuando también lo eras. No lo voy a permitir, Rachel. No voy a hacerlo- aseguró él marcando un número y Rachel se abalanzó desconectando el aparato-

- ¿A quien estás llamando?

- ¿A quién más? A la policía

- ¡Papá no! Escucha…escúchame…. – le pidió Rachel tomándolo de los hombros y evitando que volviera a conectar el teléfono- no le hagas daño a ella porque me lo harás también a mí

- No sabes lo que…

- Sé muy lo que estoy diciendo- aseguró Rachel entre dientes- pídeme cualquier cosa pero no te metas con ella. Por favor

Solo una semana después, Rachel preparaba sus maletas y guardaba sus cosas más importantes en distintas cajas: habían sido los siete días más asquerosos de su vida porque no pudo hablar con Quinn por mucho que ella la llamaba o le mandaba mensajes e incluso se presentó en su casa pero Hiram no abrió y por el contrario le gritó desde adentro que se marchara. Quinn lo hizo, sí, pero antes gritó que amaba a Rachel.

-Fin del Flashback-

- Pero ahora te adora- repitió Rachel acariciando el pecho de Quinn y sintiendo los movimientos de ella en su espalda- Solo había que darle tiempo a que se adaptara…Además él nos trajo a Julianne

- Sí, lo sé- dijo Quinn sonriendo recordando ese momento- ¿entonces fue allí cuando comenzamos a llevarnos bien?

-Flashback-

Quinn sonrió con nervios y forzada cuando Hiram, en una cena ya instalados en New York, le dijo que tenía una sorpresa para ella. Para ambas.

Ella sintió la mano de su novia acariciar su muslo por debajo de la mesa e intentó tranquilizarse, apenas llevaba unas semanas de comunicación respetuosa con él y no sabía a qué debía atenerse cuando decía la palabra "sorpresa".

Hiram se puso de pie, caminó hasta el maletín de Leroy y tomó unos papeles. Regresó con el resto descubriéndola a ella y a Rachel con una ceja alzada. Retomó su lugar con tranquilidad y deslizó los papeles hasta Quinn:

- ¿Qué es?- preguntó Quinn con el pulso acelerado al leer "Internado… y ni siquiera continuó con el nombre-

- Desde que adoptamos a Rachel con Leroy no hemos dejado de ayudar al Internado. Enviamos dinero mensualmente para las posibles niñas que pueden ocupar el lugar y utilizarlo y… hace unos días llegó un bebé. Bueno, tiene dos años, al menos. Una hermosa niña rubiecita, de ojos cristalinos y sonrisa que enamora. La conocimos un día después de su llegada y…Leroy y yo queremos tenerla cerca… Como una nieta ¿tal vez? Ya estamos grandes para tener otra hija

- Papá esto es…- murmuró Rachel completamente nerviosa y observando el estado de Quinn. Ellas solo llevaban más de tres años juntas ¿realmente ya podían pensar en una familia? Ella ni siquiera había terminado el comienzo de su carrera de abogacía y Quinn trabajaba casi a tiempo completo en un Instituto cerca de casa para ayudar económicamente a ambas. No podía darle todo el trabajo a la rubia y ella quedarse en casa a cuidar un bebé. Tenía solo 21, no estaba entre sus planes tener una niña si no tenía como sustentarla. Sin embargo, ese había sido siempre su sueño. Y Quinn lo sabía-

- ¿Dónde firmamos?- fue lo único que preguntó Quinn con lágrimas en los ojos y haciendo que Rachel soltara un grito de emoción.

Esa noche fue la primera en que los cuatro se fundieron en un abrazo y todo parecía encaminarse para un largo tiempo en familia.

-Fin del Flashback-

- Julianne- susurró Quinn apretando a Rachel contra y recordando cuando ambas llegaron al Internado: la niña la observó primero a ella y ella supo que haber firmado aquellos papeles nunca iba a estar en su lista de cosas a arrepentirse- Rach

- ¿Mmm?

- Kath convivió contigo nueve meses. Tú fuiste la que sufrió el parto y los calores del verano y…

- Y tú mis berrinches. Mis cambios de humor y mis pedidos de comida a plena madrugada. Ambas pasamos por lo mismo- susurró Rachel cerrando sus ojos por el cansancio-

- ¿Quieres que yo…

- No me importaría que el niño esté conmigo otros nueve meses más- aseguró Rachel aferrándose a la cintura de Quinn y sonriendo al escucharla suspirar aliviada. Quinn le había confesado que le tenía miedo a todo lo natural y corporal que implicaba un embarazo y ella no creía ser alguien que pudiese aumentarle ese temor- sabes que lo disfrutaré- fue lo último que dijo Rachel antes de respirar con tranquilidad por conciliado el sueño-

- Y yo también- susurró Quinn dándole una mirada a la cuna de su hija y regresando otra vez contra Rachel- yo también lo disfrutaré otra vez-


Mis queridas lectoras, nuevo cap...ME GUSTARIA QUE LEYERAN LO SIGUIENTE: sé que comence una nueva historia hace dos o tres dias (agradezco a quienes la leyeron, dejaron rw y le pusieron follow o fav PERO no la seguiré y en breve la eliminaré. Mil disculpas pero ya llevo más de diez cap escribiendo y es puro drama y ODIO el drama, me estresa escribirlo y de paso me pone de mal humor (no me gusta el drama en la realidad mucho menos en las ficciones)...Lamento por aquellas lectoras que no les agrada el G!P pero es lo que subiré porque como dije, es una bonita historia de amor y eso me encanta escribir. Además de que ya está terminado y será facil subirlo al menos tres o cuatro veces a la semana.

Nuevamente me disculpo pero no es bueno escribir algo a la fuerza y que encima no me genere placer al escribirlo. Gracias por entender.

Recuerden que este fic tiene 55 cap, lo digo porque perdí la cuenta de los números que iba poniendo en los anteriores...¿Nos leemos mañana?

Saludos para todas y todos. Gracias por leer y /o comentar!

Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.