Avatar, el Último Maestro del Aire no me pertenece. Sólo me divierto escribiendo historias con ellos.
Nota del autor: La dinámica será la misma que los capítulos anteriores. Espero del guste el capítulo.
Capítulo 49: La Historia de Cómo Morí: De Fuego y Amor.
- Azula comenzó a verse con Renzo siempre que había fiestas. Después comenzaron a encontrarse en otros lugares a escondidas. Al principio, ella lo hacía como una diversión, pero la verdad es que con el tiempo le empezó a gustar Renzo y eventualmente se enamoró de él – explicó Ty Lee con una mueca.
- ¿Mai y tú lo sabían? – preguntó Iroh, no imaginando a su sobrina enamorada de aquel muchacho.
- No al principio. Notamos que estaba extraña. Como más relajada. Cedía a todo con más facilidad y hasta parecía más feliz – admitió Ty Lee.
- Entonces, ¿qué cambió? – preguntó Iroh frunciendo el ceño.
- El anuncio de su compromiso…
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
- El anuncio del compromiso de Azula fue un septiembre, después de que el segundo año del fin de la guerra se cumplió. Para ese entonces, ella ya tenía unos cuatro meses saliendo con Renzo. De un inicio, nadie lo tomó en serio. Ni siquiera ella. Ty Lee y yo creíamos que era sólo para jugar y creímos que era tan así, que nadie dijo nada cuando comenzamos a notar que estaba extraña, pero Azula sí se lo estaba tomando en serio. Ella y Renzo – explicó Mai, pensativa.
- Y por eso las cosas empeoraron cuando se dio el anunció, ¿no es así? – adivinó Zuko.
Mai asintió con la cabeza.
Flashback de Mai:
Mai y Azula estaban sentadas una a lado de la otra frente al Rey Fénix, en su oficina. Ozai las había mandado llamar.
- Cómo ambas saben, las cosas están muy tensas ahora. Estamos en peligro de que se presente un golpe de estado y eso no nos conviene a nadie. Así que encontré una solución – comenzó a explicar Ozai.
- ¿Y es…? – preguntó Azula, impaciente.
- Te comprometerás con el Concejal Rokuro – dijo el Rey Fénix, dejando a Azula helada y a Mai viendo atónita entre él y su amiga.
- Tú… tú no me puedes hacer eso – soltó la Señor del Fuego con rabia.
- Está hecho, Azula. Se anunciará tu compromiso en el baile de mañana – dijo Ozai levantando la voz.
- ¡Agh! – gritó Azula y salió de la oficina de su padre con un portazo.
- ¿Me puedes explicar qué tengo que ver yo con todo esto? – preguntó Mai, una vez que Azula había salido de la habitación.
- Necesito que estés con ella. Que la detengas y trates de controlar en caso de que decida hacer una estupidez – explicó Ozai, echándose para atrás en su silla. Mai rio sarcásticamente.
- Yo no tengo poder sobre Azula. Es al revés.
- No mientas. Ella dejó de tener poder sobre ti una vez que te revelaste en la Roca Hirviente. Además, en todos estos años que has estado a su lado, algo habrás aprendido. Por algo he insistido tanto en que trabajes con ella. No creas que soy idiota, Mai. Sé que ella no está bien desde hace dos años. Su declive vino a raíz de la Roca Hirviente. Supongo que tú y esa chica de circo le daban estabilidad – dijo Ozai viendo a Mai directamente a los ojos. Mai se sintió culpable.
- ¿Es todo? – preguntó la chica, queriendo salir de ese lugar.
- Puedes irte – dijo Ozai con una sonrisa satisfecha en su rostro. Sabía que sus palabras habían llegado al interior de Mai.
Fin del Flashback.
- ¿Qué pasó después? – preguntó Zuko.
- Antes de seguir, trae algo de comida. Tu hijo y yo tenemos hambre – dijo Mai tocando su vientre y Zuko salió en busca de comida.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Ursa sonrió levemente al leer cómo Azula se había comenzado a enamorarse de Renzo. Todo había empezado como un juego para su hija, y ella había terminado cayendo en él. Le gustó saber que a pesar de que Renzo no fuera el hombre más caballeroso o atento, se preocupaba por su hija, aunque él no lo demostrara del todo. Y los pequeños detalles… oh, Ursa cómo amó los pequeños detalles que Azula había descrito. Una flor en el cajón del escritorio de Azula. Su dulce favorito en el tocador de su habitación. O una nueva carta, diciéndole todo y nada, escondida en un libro.
Todo parecía estar bien. Renzo y yo íbamos muy bien, hasta aquel día en que mi padre me dijo que me comprometería con el padre de Renzo. Esa noche, nos vimos a las afueras del palacio. Estaba enojada.
- ¿Lo sabías? – le pregunté a Renzo, una vez que estuve con él.
- Lo sospechaba – admitió con los labios fruncidos.
- ¿Y por qué no me dijiste nada? – pregunté, queriendo golpearlo en ese momento.
- Tenía la esperanza de que las negociaciones no funcionaran – dijo Renzo, encogiéndose de hombros.
- ¿Acaso crees que todo esto es un juego? – solté con enojo.
- Por supuesto que no creo que es un juego, Azula, pero ¿qué querías que hiciera? Rokuro nunca me cuenta nada. Esperaba que Ozai recapacitara y se echara para atrás – dijo Renzo también con enojo.
- ¿No lo ves? Ni Ozai ni Rokuro iban a ceder. Ambos quieren el poder. Ambos harían lo que fuera por poder, y estoy comenzando a creer que todo esto fue un juego y tú sólo querías llegar al trono, al igual que tu padre – dije entre dientes y comencé a alejarme de Renzo, pero él me tomó por el brazo con fuerza.
- No vuelvas a decir que soy igual que mi padre, porque para empezar Rokuro no es mi padre. Y si en serio crees que todo esto fue un juego, está bien, créelo, pero entonces eres más ingenua de lo que creí – dijo Renzo, mirándome con fuerza.
- Suéltame – exigí, viendo el dolor en ojos de Renzo, y sintiendo mi propio dolor.
- Te dejo ir si es lo que quieres, pero dime aquí y ahora qué es lo quieres Azula, porque yo estoy seguro que después de todo lo que ha pasado, haría lo que fuera por ti. Estoy dispuesto a mentir, a esconderme, incluso a matar a alguien. Entonces habla de una buena vez, antes de que me arrepienta – dijo Renzo, haciendo que mis ojos se abrieran y mi respiración se detuviera.
- Creo… creo que me gustas – admití casi en silencio.
Renzo me besó y esa fue nuestra primera noche juntos. Nunca se lo dije a nadie. No a Mai, no a Ty Lee, ni siquiera a Renzo, pero creo que es justo que tú, que eres nuestro hijo, lo sepa.
Amaba a Renzo, no porque fuera atrevido, ni porque fuera uno de las pocas personas que se atrevían a enfrentarme, sino que él me hacía sentir segura, como si no necesitara otra mentira perfecta para impresionarlo. Él era todo lo que necesitaba para ser feliz, podía ser Azula y lo mejor es que cuando estábamos juntos, todos esos fantasmas y demonios se iban. A pesar de todo eso, tardamos mucho tiempo en mostrar nuestros verdaderos sentimientos. Sobre todo, me tardé yo. Me arrepiento de eso. Nunca le ocultes a alguien que lo amas, Kazuo. A veces puede ser demasiado tarde…
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
- Rokuro en realidad era padrastro de Renzo. Él nos explicó que ese hombre se había casado con su madre sólo para obtener una posición social elevada. La engañó y jamás la amo, cosa que siempre le dolió a Renzo. Y aun cuando la madre de Renzo murió, Rokuro no paró su sed de poder, hasta que se encontró dentro del gobierno de la Nación del Fuego. Fue cuando Azula comprendió que Renzo no estaba jugando con ella. Él no jugaría con una chica, de la misma forma en la que Rokuro jugó con su madre, así que, siguieron juntos a escondidas de todos, obviamente. – explicó Ty Lee - Mai y yo lo sospechábamos, pero seguimos sin decir nada. En parte, por temor a la reacción de Azula y, por otro lado, porque Azula realmente parecía feliz. Lo triste es que todo siguió empeorando…
- ¿A qué te refieres? – preguntó Iroh.
Flashback de Ty Lee:
- ¡Es inútil! Nada funciona…- bufó Azula, mientras estaba parada en la sala del trono, sobre el lugar que debía ocupar el Señor del Fuego.
- Tal vez sólo estás estresada con todo el asunto de la boda – sugirió Ty Lee, encogiéndose de hombros. Mai suspiró.
- No es por ser negativa, ni querer alarmar a todo el mundo, pero no has pensado que lo que sea que le haya quitado su fuego control a Ozai, ahora esté tratando de hacer lo mismo contigo – dijo Mai, haciendo que Azula la mirará de golpe.
- ¿Quieres decir que eventualmente perderé mi fuego control como mi padre? – preguntó Azula con verdadera preocupación.
- No lo sé. Para mí es lógico. Piénsalo de esta forma, tu fuego era azul, ahora se tornó naranja como el de todos los demás. Tu fuego está perdiendo fuerza. Tendría coherencia que eventualmente lo perdieras – explicó Mai, pensativa.
- ¿Hiciste algo que lo provocara? – preguntó Ty Lee.
- No…- mintió Azula.
"Sólo admití que siento algo por Renzo," pensó Azula.
Fin del Flashback.
- Azula no perdió su fuego control por la misma razón que Ozai – aseguró Iroh, pensativo.
- Entonces, ¿por qué? – preguntó Ty Lee.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
- Cuando Azula comenzó a perder su fuego control, en verdad comencé a creer que el Avatar había abierto alguna especie de portal que había atraído espíritus para atormentar a sus enemigos o algo así, y que, por eso, Ozai había perdido su fuego control. Llegué a pensar que ese espíritu estaba atormentando a Azula con imágenes de Ursa y después comenzó a quitarle su fuego control – comenzó a explicar Mai entre bocados – Pero, después me llevaste a la Ciudad del Sol, y me explicaste que, durante tu cambio de malo a bueno, perdiste tu fuego control. Ahora entiendo que Azula no tenía un espíritu jugando con su cabeza, sino que estaba experimentado esa lucha interna. La diferencia es que ella no logró a aprender que el fuego también podía ser algo bueno, y eventualmente perdió su fuego control.
- ¿Por qué comenzó todo ese cambio? – preguntó Zuko confundido.
- Por la misma razón que Aang despertó de nuevo. Por la misma razón que yo me enfrenté a Azula en la Roca Hirviente – dijo la Señora del Fuego, rodando los ojos. A veces, Zuko podía llegar a ser nada perceptivo.
- Se enamoró…
- Y por amor, a veces uno hace locuras…
Flashback de Mai:
- No me casaré con Rokuro – anunció Azula, provocando que Mai y Ty Lee se mirarán atónitas y que Renzo sonriera satisfecho.
Los cuatro, estaban en la habitación de Azula, en la madrugada de una noche de diciembre.
- ¿Y todo esto pasó de repente por qué…? – preguntó Mai, confundida.
- Azula y yo estamos juntos. Comprenderán que, si ella se casa con mi padre, sería extraño e imposible seguir con nuestra relación. Hasta cierto punto, sería enfermizo, pero tú has de entender más del asunto, ¿no, Mai? – explicó Renzo, provocando que Mai le lanzara una mirada gélida.
- ¡Es maravilloso que estén juntos! – dijo Ty Lee, siendo Ty Lee – Pero, ¿cómo van a hacerle para deshacer tu compromiso, Azula?
- Tendremos que deshacernos de Rokuro – dijo Azula fríamente. Ty Lee y Mai se miraron de reojo.
- ¿Deshacerse de Rokuro? – preguntó Ty Lee con nerviosismo.
- Sí, y vamos a necesitar su ayuda…- contestó Renzo.
- No, a ver esperen. Si planean que participemos en un asesinato, no sé tú Ty Lee, pero yo me niego a hacerlo. Bastantes problemas tengo ya – dijo Mai, pensando en Izumi.
- Nadie dijo que tú tendrías que asesinarlo, Mai – dijo Azula, rondando los ojos.
- Entonces, ¿qué quieren que hagamos? – se atrevió a preguntar Ty Lee.
- Necesitamos que tú nos cubras, Ty Lee – admitió Renzo. La chica suspiró con alivio.
- Oh, eso es sencillo – dijo Ty Lee, recordando todas las veces que había usado a Azula como cuartada.
- ¿Y yo? – preguntó Mai con curiosidad.
- Necesitamos que le metas la idea a mi padre de que Renzo necesita un lugar en la corte para que tenga un pretexto de estar cerca – explicó Azula. Mai negó con la cabeza.
- De acuerdo… luego nos cuentan los detalles de su loco plan – dijo Mai.
Ty Lee y Mai comenzaron a salir de la habitación de Azula, pero Mai se paró en el umbral de la puerta.
- Azula… - dijo la reina, llamando la atención de su amiga.
- Mmm…
- El amor es para campesinos – dijo Mai y cerró la puerta atrás de ella.
Fin del Flashback.
- ¿Por qué le ayudaste a mi hermana? – preguntó Zuko con curiosidad. Mai se encogió de hombros.
- Supongo que me sentía identificada y hasta cierto punto en deuda. Azula me ayudó a liberarte, aunque hubiese sido por su propio interés. Además, yo sabía lo que se sentía querer estar con alguien y no poderlo hacer – explicó la chica con nostalgia. Zuko tomó la mano de Mai.
- ¿Cuál era el plan de esos dos? – se atrevió a preguntar el Señor del Fuego. Mai se tensó.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
En ese diciembre, hubo un levantamiento en una de las colonias del Reino Tierra. Mi padre decidió que Rokuro y otros concejales fueran a negociar. El plan era simple. Rokuro llegaría al lugar, habría un nuevo levantamiento y una flecha le daría a él por equivocación. Culparían a los rebeldes y yo sería libre de mi compromiso. Renzo y yo le pagamos a varios soldados para que fueran por la cabeza de Rokuro.
No creas que tu padre es una persona sin corazón. Lo hicimos no sólo para que nosotros pudiéramos estar juntos, sino para salvar a más personas. Rokuro, no sólo era una persona enferma de poder, también era un sádico que haría lo que fuera por un poco más de dominio. Jugó con la madre de Renzo, una pobre viuda que lo único que quería era encontrar un buen hombre con el que pudiera formar una nueva familia. Además, que Rokuro ni siquiera era el Señor del Fuego, cuando ya estaba planeando cómo reprimir a los rebeldes y cómo iba a reorganizar el gobierno. No hay peor político, que el que pretende que sabe serlo.
Espero no nos juzgues y puedas comprender por qué lo hicimos…
Ursa terminó de leer esa hoja con un nudo en la garganta. ¿Azula había hecho algo tan terrible? Lo que Ursa no sabía es que todavía no leía el mayor plan que su hija imaginó…
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Zuko se mantuvo callado después de escuchar cuál había sido el final de Rokuro.
- ¿Tienes una idea de todo lo que provocaron para los rebeldes? – dijo el maestro con enojo. – Hubo muchos levantamientos y represiones en todo el mundo por esas fechas, Mai. Ahora todo tiene sentido. Murieron muchas personas por ese capricho de Azula.
- Hubieran muerto todavía más personas si Rokuro hubiera tomado el poder – dijo Mai a la defensiva. – No estoy justificando lo que Azula y Renzo hicieron, pero Rokuro estaba planeando una cacería de rebeldes y adivina quién era el número uno de la lista. Sí Zuko, eras tú.
- ¿Cómo convenciste a mi padre de dejar a Renzo aquí? – preguntó Zuko, sintiendo como todo su enojo anterior se desvanecía poco a poco.
Flashback de Mai:
La chica estaba sentada enfrente de Ozai. El hombre veía furioso una carta que contenía información sobre un nuevo levantamiento en las colonias, con la ubicación de un nuevo campamento rebelde.
- Llévate eso y sal de aquí – le dijo Ozai a Mai. La chica suspiró a sus adentros. Cómo era que Azula siempre la terminaba enredando en sus asuntos.
- Antes de irme, quiero hablar contigo de algo importante.
- ¿Qué quieres? Y que sea rápido que no estoy de humor – dijo el Rey Fénix. La reina hizo una mueca.
- La muerte de Rokuro no te garantiza que no tengas problemas dentro del concejo. Escuché que el hijo de Rokuro está planeando seguir los pasos de su padre, eso significa que no sólo tendrás que preocuparte de los rebeldes, sino que tendrás que cuidarte de un golpe de estado. Ahora, imagínate que los rebeldes y la oposición se unan. Sería tu fin – explicó Mai, provocando que Ozai la mirara con fuerza.
- Yo sabía que tu padre se equivocaba al decir que eras una niña que sólo perdía el tiempo jugando a la guerra, Mai. ¿Qué sugieres? – preguntó Ozai, con una mezcla de sarcasmo y admiración en su voz.
- Mantén al chico contento. Dale un trabajo en la corte o algo que lo mantenga cerca y lo tengas controlado – dijo la reina encogiéndose de hombros.
- Hazlo tu Jefe de Seguridad. Desde que eres reina no has escogido a ninguno – dijo Ozai, pensando en las palabras de Mai.
- No necesito un Jefe de Seguridad – dijo Mai, tratando de negarse, sabiendo de ante mano que Ozai la haría nombrar a Renzo, y que su plan con Azula, estaba teniendo el efecto que esperaban.
- Pero yo necesito a ese niño cerca, así que lo harás, ¿me escuchaste? – dijo el Rey Fénix, alzando la voz.
- De acuerdo…- Mai se levantó y comenzó a caminar hacía la salida.
- Mai…- llamó Ozai.
- ¿Sí? – dijo la reina, rodando los ojos sin que su esposo lo notara.
- No me quiero enterar cuándo lo metas a tu cama. Así que sé discreta, porque si escucho un rumor, aunque sea uno solo, ni tú ni él sufrirán, pero de Izumi será otra historia.
Mai salió de la oficina de Ozai con el corazón acelerado. Al parecer a Azula se le olvidó mencionar esa parte del plan…
Fin del Flashback.
- Y ahí empezaron los rumores de que tenías un romance con Renzo – dijo Zuko con los labios fruncidos, pensando en que Azula había planeado muy bien su cuartada, para que no se descubriera su relación con Renzo.
- Sí, aunque cesaron unos meses después…- dijo Mai, mientras mordía su labio inferior.
- ¿Por qué? – preguntó Zuko con curiosidad.
- Kazuo…
Nota del autor: ¡Mil gracias por los reviews y todo el apoyo! De verdad me encanta cómo está quedando esta historia y que muchos compartan sus opiniones con la mía. Ojalá me comenten qué tal les pareció este capítulo. Me emociona leer sus reacciones al descubrir poco a poco la verdad, y sólo les diré que falta lo mejor... nos leemos en el próximo capítulo.
GirlFanatic30.
