Disclaimer: Ninguno de los personajes, del mundo de Harry Potter, me pertenecen. Todos pertenecen a JK Rowling. La trama es de BelleOfSummer.
Esté capitulo fue beteado por HunterLight Araiza.
"Almost Perfect, Almost Yours"
Capítulo XLV
"Querida Hermione"
(La carta de Draco para Hermione)
4 de junio de 1998
Querida Hermione:
Mientras escribo esta carta, te estoy viendo dormir. Te ves tan tranquila, tan quieta. De alguna manera, te has dormido mientras llorabas. He limpiado tus lágrimas pero no es suficiente. Siempre odio cuando lloras. Siempre odio cuando vamos a la cama sin arreglarnos después de una pelea. De todos modos, es mi culpa. Y voy a aprovechar esta oportunidad para decir que lo lamento. Mi intención no era lastimarte. No quería lastimarte.
Me pregunto qué estarás soñando. Te ves tan apacible, tan hermosa, tan perfecta, con la luz amarilla de nuestra lámpara de aceite deslizándose a lo largo de tus largas pestañas, como polvos de hadas esparcidos por la luz de la luna. Tu cabello se ve como si estuvieran brillando por las llamas, hermosas llamas.
Y ahora mismo, todo lo que puedo pensar es en que te amo. Te amo incluso más que ayer, y te amaré más cada segundo que pase.
Y lamento que al hacerlo continúe lastimándote. Simplemente no puedo hacer nada bien. Soy un desastre. Supongo que matar gente puede llevarte a eso. No sé cómo mejorar las cosas. No sé cómo huir de ello. Pero quiero hacerlo, ¿sabes? Quiero dejarlo todo. Quiero ser un mejor hombre, para ti, para nuestro hijo, para nuestra familia.
Espero que estés soñando con cosas hermosas, con recuerdos hermosos, que estés soñando conmigo, con Cepheus, con nosotros. Espero que no sea con nuestra pelea. Espero que no me odies tanto como para siquiera considerarme dentro de una pesadilla. Espero que estés durmiendo bien, soñando con la hermosa constelación de Cepheus que vimos antes de que arruinara todo.
En el momento que estés leyendo esto, es posible que ya no esté allí, estaré luchando por la causa correcta, retractándome en todo lo que hice y haciendo lo que pueda para compensarte. No soy perfecto, lo sé pero lo siento. En verdad lo siento.
Soy un hombre orgulloso y estoy muy avergonzado de decirte esto, pero sé que estaba equivocado. Si hay alguien que arruinó todo, entonces soy yo.
He hecho mucho mal para que incluso consideres perdonarme. No te culparé por eso porque no puedo. Cuando era pequeño, pensé que era dueño del mundo. Obtenía todo lo que quería y estaba orgulloso de eso. Pero entonces, viniste tú y lo cambiaste todo.
Eras la pequeña hada que encontré y atrapé en ese jardín. Eras tan hermosa incluso desde ese momento. Todavía puedo recordar ese sentimiento de culpa cuando me miraste mientras torturaba esa pequeña carpa. Tienes los ojos más hermosos, tan inquietantes; y aun así, tan hermosos. Eran tan cálidos, tan inocentes. Me di cuenta de que no quería que esos ojos me odiaran.
Todavía puedo recordar la forma en que te veías con tu vestido blanco. Todavía puedo recordar incluso ese pequeño narciso que se suponía que debía tirar. No significó nada para mí, pero cuando te lo di, de repente significó mucho más que una flor amarilla.
Fuiste la niña que me preguntó si quería matar esos peces y te dije que sí, pero no me creíste. Me dijiste que si una persona mala hizo algo malo, nunca se lo admitirá a nadie. Me dijiste que era bueno, yo solo quería que me vieran como una mala persona. Nunca entenderé eso. Ni siquiera sé lo que soy. Pero supongo que siempre ves lo bueno en todos. Supongo que siempre has sido mi salvación, mi ángel.
Y hoy, quizás, aunque sea un poco; finalmente entiendo lo que significaba.
Tú eres mi tierna flor, la luz contra mi soledad.
Eras la niña que bailaba tan hermoso. Me enseñaste cómo beber néctar de esas pequeñas flores, ardiendo a lo largo de los bosques. Me enseñaste cómo hacer pactos de meñique. Me enseñaste los mejores lugares para esconderse para nuestros juegos de escondite. Me encanto cada segundo que estuviste a mis espaldas cuando te llevaba a caballito.
Me encantaba la forma en que nos tomamos de las manos, e incluso si estuvieran un poco sudorosas, me encanta que era lo que menos nos importaba. Me encantaba correr bajo la lluvia contigo, y cuando nos escabullimos a escondidas a nuestro prado secreto lleno de esos molestos dientes de león que adorábamos. Robabas la escoba de tu hermano para que te enseñara a volar conmigo porque tu madre no te dejaba. Cuando corrías con esos pétalos de diente de león que volaban por la brisa, te veías como la hada más hermosa y quería que fueras mía.
Me encantaba cómo me curabas y me decías que todo iba a estar bien. Me encantaba cuando leíamos cuentos juntos, y me dormía en tu regazo, con tus suaves dedos recorriendo mi cabello, calmándome para dormir.
Me encantaba cómo me abrazabas cada vez que aparecían esas tormentas fuera de tu ventana. Me hacías sentir como el niño más fuerte y valiente del mundo.
Le enseñaste a ese niño desaliñado cómo ser valiente. Le enseñaste como ser finalmente feliz. Él te debe demasiado. Yo te debo demasiado.
Fue un hermoso verano. Fue el mejor momento de mi vida.
Éramos tan pequeños. Éramos tan libres. Pero te amé, incluso desde ese momento.
Para cuando te besé por primera vez, estaba muy seguro de que me casaría contigo.
Cuando tu hermano escondió nuestras cartas y mintió sobre que estabas comprometida con otra persona, me sentí devastado. Pero nunca dejé de tener esperanza. Simplemente no podía aunque quisiera. Estabas tan hermosa cuando bailaste y flotaste en el Gran Comedor. Todavía puedo recordarlo como si hubiera ocurrido ayer, cuando te vi siendo toda una señorita. Eras tan hermosa como el hada que atrapé en ese jardín, si es posible, aún más. Todo se detuvo, como si estuviéramos en un escenario vacío, y te miraba solo a ti, y tú me mirabas a mí.
Fui el hombre más feliz cuando te besé por primera vez después de todos esos años. Fue tan reservado como nuestro primer beso en el jardín, pero fue tan especial. Estábamos bajo la noche estrellada de ese frío noviembre justo afuera del carruaje azul pastel de tu colegio atado a esos caballos blancos con alas que estaban dormidos. Te esperé durante horas, conteniendo el aliento, pensando que no aparecerías. Pero cuando lo hiciste, todo simplemente desapareció.
Tienes los labios más suaves y el aroma más hermoso y adictivo. Eres la chica de mis sueños. Eres mi princesa. No cambiaría ese sentimiento por nada del mundo.
Esa noche, cuando miré hacia arriba y vi las estrellas formadas, supe que nunca jamás te dejaría ir.
Me mató cuando te metiste en problemas esa noche con mis compañeras de Slytherin. Estaba tan asustado de perderte. Simplemente no sabías lo nervioso que estaba cuando te encontré dentro de esa choza vacía, llorando y gritando mi nombre. Sólo tenía que protegerte. Sólo quería hacerles saber que nunca más te lastimarían, por eso hice lo que hice. Estabas tan enojado conmigo, lo comprendo, pero debes saber que no me arrepiento de eso, Princesa. Se han metido con la persona equivocada. Se lo merecían. Pero lamento que te haya hecho daño en el proceso.
Sé que no soy la persona más pura del mundo, pero hice todo eso porque te amo mucho. Durante los momentos en que estabas enojada conmigo, fui yo quien colocó ese jugo de tentáculo venenoso en la bolsa de Theo. Todos pensaron que fue un accidente, pero en realidad no lo fue. Simplemente no quería que te llevara al Baile de Navidad. Incluso en esos tiempos inocentes, sabía que él ya te quería. Pero simplemente no podía tenerte, nadie podía. Porque eres mía.
También fui yo quien colocó esa poción de manegro en el jugo de calabaza de Weasley, y lo mismo sucedió con la ingesta de Amortentia de Viktor Krum. Bueno, al menos el último alegro la noche de Milicent Bulstrode, pero aún así, realmente lo siento.
Pero fuiste y siempre serás mía. Fuiste la única que me hizo seguir durante mis meses de entrenamiento y tortura con Voldemort. Si no fuera por ti, probablemente me hubiera dado por vencido y habría muerto en ese momento. Pero quería verte de nuevo. Necesitaba verte de nuevo.
El recuerdo de tu sonrisa me salvó la vida. Viví porque quería regresar y verte sonreír de nuevo.
Cuando volví y me dijeron la verdad sobre tu sangre, estaba más que destrozado. No voy a mentir me sentí muy confundido en ese momento de lo que haría, pero debes saber que nunca dejé de amarte. Por favor tienes que saber que no pude hacerlo. Tienes que saber sin importar lo que, te he amado y siempre lo haré.
Lamento haberme convertido en un cobarde. Lamento no haberte defendido. Toda mi vida, fui entrenado para odiar tu raza. Me dijeron mentiras y las creí. Lo siento mucho amor Pero esa vez, simplemente no pude aceptarlo, no pude aceptarte y no pude aceptar lo que tu sangre le haría a nosotros. No podía mirarte directamente a los ojos, porque no quería creerlo.
He matado a hijos de muggles durante ese tiempo, y esos asesinatos masivos que se realizaron con Voldemort volvieron a mi mente cuando te miré. Y no podía soportar pensar que alguna vez podría hacerte daño, mi princesa, porque simplemente no podía. Quería lastimar a cualquiera, incluso a mí mismo, pero no podía lastimarte a ti. No podía tocarte. No podía mirarte. Estaba demasiado asustado
Nunca te odié, solo odié lo que pasó. No podía hacer nada. Tenía demasiado miedo de poder matarte con tan solo tocarte. Tal vez odié las circunstancias, tal vez odié tu sangre, tal vez odié la raza de la que provenías, pero nunca te odié. Por favor, no creas que lo hice.
Durante ese tiempo, cuando Padma Patil no pudo asistir a sus rondas contigo, estaba preocupado por ti. Pansy quería que patrullaras tu lado del corredor sola. Insistí contra eso porque no quería que te dejaran sin compañera. Pero te fuiste y yo tuve que correr detrás de ti. Dejé a Pansy sola por ti. Ella estaba muerta de miedo mientras gritaba por mí. Pero no podía mirar hacia atrás. Tenía que correr detrás de ti. Al día siguiente, ella rompió conmigo, pero no me importó nada. No pude dejarte ahí, sola. Necesitaba ver que estabas bien. Esa fue la primera vez que te vi a ti y a Theo juntos.
Desde entonces comencé a seguirte. Me escondí detrás de un árbol y te observé con Ginny Weasley en el lago de Hogwarts. Estabas tan hermosa, sumergiendo los pies en el agua. Me recordó a nuestros veranos juntos. Me recordó a cómo éramos entonces. Me recordó cuánto eras mía. No sabías cuánto me dolía el corazón por la agonía de no estar contigo.
Estaba tan confundido, tan en conflicto, tan desconcertado de cómo alguien como tú podía ser tan hermosa con esa sangre sucia que todos decían que tenías.
Escuché cómo le dijiste que tal vez realmente no te amaba, que tal vez solo pensé que sí. Quería encontrarme contigo y decirte lo equivocada que estabas. Pero no podía hacerlo. Tenía miedo de ti, de tu sangre, de mi sangre, de lo que significaba, de todo. Éramos totalmente contrarios el uno para el otro y era un cobarde creer en eso. Lamento haber estado demasiado ciego para ver algo. Lamento haber desechado mis sentimientos por una creencia que nunca verdaderamente existió.
Lamento no haber luchado por ti.
Pero entonces, Theo tuvo que hacer esa locura de coquetear contigo y besar tu mano en la biblioteca. Quería matarlo en ese momento. Eres mía. Aunque no pudiera tenerte, sabía que todavía eras mía. Y odie que ni siquiera lo detuvieras. Odie que ni siquiera yo pudiera detenerlo.
Odie que nadie lo hiciera.
Estaba herido y quería lastimarte igual que tú me heriste.
Estaba muy en conflicto con todo. Voldemort me había dado un ultimátum. Era mi vida, la vida de mis padres y la tuya contra la de Dumbledore. Y luego te vi divertirte con Theo. Perdí la cabeza. Tomé a Hestia Carrow y la follé contra la pared. A ella no pareció importarle, y quería sacar todas mis frustraciones con ella.
Cuando nos viste juntos, admito que estaba morbosamente feliz. Porque había cumplido con mi tarea de lastimarte, de ponerte celosa, de hacerte llorar por mi culpa y no por la de nadie más.
Era egoísta y quería tu atención.
Quería tu emoción.
Quería que te centraras solamente en mí.
Quería que lloraras por mí.
Quería todo de ti.
Pero mi alegría solo duró un rato. Estuve increíblemente solo después de eso. La culpa casi me había matado. Tus lágrimas me atormentaron tanto que casi me mato.
Después de que le grité a Hestia que se largara, me agaché en el suelo, llorando cobardemente. Lloré por mi estado patético. Lloré por el desastre en el que estaba. Lloré porque todavía te quería mucho y eso me mataba en vida.
Me di cuenta de que no quería lastimarte. Pero luego me di cuenta de que era demasiado tarde para pensar en eso, entonces lloré con más fuerza.
Yo era vil, mi princesa. Era malvado. Ni siquiera te merezco, pero te quiero con locura. Al menos debes saber eso. Estaba loco, pero era porque en verdad te amo.
Una vez te dije que nunca te dejaría ir, que tendría que matar antes de que eso suceda, así que hice lo que pude. No estoy exactamente orgulloso de ello, pero tampoco me retractaré.
Pero todo se me fue de las manos y lo lamento, princesa. Siento que tu mejor amiga haya muerto. Sé que la amabas y te sentiste profundamente herida cuando ella falleció. Sé que me culpas por eso y lo siento mucho. Si pudiera recuperar su vida para hacerte feliz, realmente lo haría.
Siendo sincero pensé que era suficiente, ¿sabes? Pensé que podría hacerte feliz. Pensé que podríamos estar juntos y ser felices como estaban todas las cosas. Pero estaba equivocado.
Esa noche, durante el baile de Montague, Theo apareció de la nada y fue a hablar conmigo. Mi primer instinto fue querer matarlo, sabía que estaba ayudando a la Orden. Pero entonces, él me habló de ti...
Me pidió que te llevara de vuelta con él. Me dijo que si realmente te amara, ayudaría a la Orden y te daría un futuro mejor. En aquel momento quise matarlo, entregarlo a mis Mortífagos y dejar que lo torturen hasta la muerte. Pero él me cuestionó mi amor por ti. Nadie podría cuestionarlo o dudarlo. Nadie podría morir pensando que no te amo.
Pero él lo hizo, y simplemente no pude matarlo por eso. Me desafió a que se lo demuestre, que pruebe lo mucho que te amo, que tan lejos podría llegar para demostrarlo. Me pidió que lo pensara, y que volviera a él cuando finalmente me diera cuenta de lo que tú seriamente significabas para mí.
Lo eché, pero no lo maté.
Estaba tan enojado con él.
¿No podía ver cuánto te amo?
¿Darle mi alma a Voldemort no había sido suficiente?
¿Cómo se atrevía a cuestionar mi amor por ti?
Estaba más que furioso. Estaba más que celoso. Él hablaba como si te amara mejor que yo. Estaba como loco. Sus palabras me golpearon como dagas envenenadas. Estaban girando, golpeándome en todos los ángulos, fue como un virus. No sabía qué me había pasado, pero sabía que solo necesitaba quedarme contigo, asegurarme de que pudieras ser mía de forma permanente. Ya estábamos casados pero no era suficiente para mí. Esa fue la razón por la que forcé a que te quedaras embarazada.
Pero cuando lo hice, todo se volvió en mi contra. Lloraste tanto que quise lastimarme por ello. Te dejé que me lastimaras físicamente porque sé que lo merecía. Pero sé que no fue suficiente.
Sé que te lastimé, pero el escuchar toda la extensión, escuchar por todo lo que pasaste, lo mucho que te había lastimado, lo mucho que te había arruinado y el saber cuánto daño había hecho acabó de matarme. .
Todo me mató en ese momento.
Fue cuando me di cuenta que no eras feliz y nunca lo serías si continuaba así. Y yo fui la causa de tu dolor. No merezco nada de ti en absoluto. Sólo merezco quemarme en el infierno. Me dijiste que era malvado. Me dijiste que era un monstruo. Tal vez lo soy.
Pero te amo.
Me dijiste que me odiabas. Me dolió tanto escuchar eso directamente de ti. No quería que me odiaras. Te amo demasiado.
Tus confesiones me golpearon como la mayor tempestad. Había sido demasiado. Odie oírte llorar dentro de nuestro baño. Incluso mi whisky no tenía sabor a nada cuando vertí casi todo su contenido en mi garganta. Quemó como el infierno, pero simplemente no pudo quemarme lo suficiente.
Estabas llorando mucho, y si bien no lo oíste, lloré contigo. Sentí tu dolor y me atormentó con una culpa infinita. Odio oírte llorar. Odio verte llorar. Odio cuando estás lastimada. Odio que seas tan vulnerable y yo sea la razón detrás de eso.
Cuando te saqué de la bañera y te llevé dormida a nuestra cama, sólo supe que necesitaba cambiarlo todo. Necesitaba pagar por todo. Necesitaba hacerte sonreír de nuevo y probarte cuánto te amo.
Desde ese momento había tomado mi decisión
Me convertí en un desertor. Fue entonces cuando comencé a unirme en secreto a la Orden, aceptando la oferta de Theo. Él fue aceptado fácilmente gracias a mí; de lo contrario podría haber muerto en el momento en que volvió a mostrar su rostro, pero desvié la atención de mis hombres.
Mi grupo me cuestionó mucho, pero yo era su líder. No pudieron hacer nada al respecto. A través de mis años de entrenamiento, aprendí la excelencia del arte de la Oclumancia y fue muy útil. Comencé a enviar información falsa al Señor Oscuro, así como formular nuevos planes, mejorándolos durante días, a semanas y a meses hasta que se convirtió en más de un año. No fue fácil, pero lo hice. Tenía que hacerlo.
Con la ayuda de mi padrino, formé una alianza secreta dentro de mi propio grupo. No todos estuvieron de acuerdo, así que improvisamos mediante una selección. Lo que significaba proteger a los que estaban con nosotros, persuadir e iluminar a los que estaban confundidos y matar a los que no tuvieron oportunidad. No fue una opción en absoluto; fue una necesidad, una estipulación.
No era una sorpresa lo mucho que mis tropas me valoraban y lo que podía hacer por ellos. Después de todo, eran todos como yo, habían sido entrenados y engañados para hacer lo que realmente no queríamos por el bien de nuestras familias y de nuestros padres ambiciosos.
Éramos lo que el Señor Oscuro llama "el futuro", la generación más joven de sus Mortífagos: más nuevos, más fuertes, más hambrientos, más codiciosos, más ambiciosos...
Y nos valoró lo suficiente como para no cuestionar nuestro motivo para la supremacía.
Blaise odiaba mi idea, odiaba a Theo, te odiaba a ti. Me dijo que mi amor podría costarnos a todos la vida, la vida de su novia Daphne, cuya familia vive con miedo, sirviendo al Señor Tenebroso, dándole recursos y provisiones a cambio de que él los dejara vivir.
Blaise casi salió de la alianza, sabiendo cuánto le costaría, cómo podría afectar a la familia de Daphne. Casi lo mato, casi me mata él. Pero era mi amigo y cuando nuestras varitas se enfrentaron, simplemente no pudimos hacerlo. Somos hermanos hasta el final, y ambos lo sabemos.
Si sobrevivimos a esto, si esta alianza puede aguantar un poco más, sé que podemos lograrlo. Le prometí a él que nunca lo arruinaríamos por su bien y el bien de su futura esposa. Puede que haya sido demasiado cruel contigo, pero es mi amigo, y sé que cuando llegue el peligro, te protegerá sin importar lo que pase conmigo.
Tal vez, te hayas dado cuenta de que los mortifagos que solían estar en la mansión ya no están allí, y si ya no te permitía que salieras a los terrenos, era porque mi mansión es el único lugar más seguro que puedo asignarle a ti y a mi hijo. Redoblé los guardias. Hemos extendido las barreras a su límite más alto. Hice todo lo que estaba a mi alcance para que ustedes puedan estar protegidos.
Hicimos que Voldemort creyera que estaba empezando mi propio régimen para él. La noticia se extendió como un reguero de pólvora y los otros grupos me odiaban por eso. Sin embargo, el Señor Tenebroso estaba impresionado de mi progreso y de la cantidad de reclutas que había adquirido, de cómo mi grupo se había vuelto más grande y más fuerte que los demás. Aunque la verdad, la mayoría de mis reclutas eran aquellos renegados que estaban en el bosque, algunos eran miembros del programa de radio pirata que cambiaban de ubicación o, a veces, de los espías enviados por el propio Potter para ayudarnos, incluido tu hermano.
Mantuve al Señor Oscuro satisfecho, alimentándolo con mentiras, con la ayuda de mis propios recuerdos falsos, y funcionó durante un tiempo.
Cementé la lealtad de Theo al grupo al contarle a Voldemort la información que la Orden sabía sobre el valor de los Horrocruxes y que estaban cazando para destruirlos a todos, con Theo como mi doble agente. Al parecer era verdad y Theo recibió un mayor equilibrio entre el clan de Voldemort por ello.
El monstruo confiaba demasiado en mí. Estaba preparando algo grande para mí. Pero el idiota no se dio cuenta de lo mucho que un aprendiz podía enfrentarse a su propio maestro.
Había noches en las que casi me desmayaba por abusar de mis poderes y capacidades, pero nunca me rendí. No cuando te veía con tu barriga de embarazada. Cuando llevabas a Cepheus, eras la criatura más hermosa en la que había puesto mis ojos. Siempre has sido hermosa. Siempre has sido la mujer más bella del mundo; pero cuando llevabas a mi hijo dentro de tu vientre, resplandecías eternamente.
A veces, me quedaba despierto hasta tarde por la noche, simplemente mirándote dormir. Tú eres la única que puede darme la sensación de paz en medio de esta guerra problemática. Te besaba a ti y a tu vientre. Me encantaba su calor en mis mejillas. Quería acariciar tu vientre para siempre. Sólo quería tenerte conmigo, siempre; para asegurarme de que nadie te lastime ni a ti ni a nuestro bebé.
Cuando diste a luz, fui el hombre más feliz de la tierra.
Cuando te vi alimentar a mi hijo la primera vez no podía sentirme más orgulloso de ti.
Él tiene mi cabello y el color de mis ojos, pero tiene tu sonrisa, tu belleza y yo estaba malditamente orgulloso. Te vi sostenerlo en tus brazos, cantándole canciones de cuna. Eras tan amable, tan hermosa, tan amorosa. Si cada madre en el mundo es como tú, entonces tal vez, viviríamos en un paraíso.
Para entonces sólo sabía que había tomado la decisión correcta. No pude rendirme por ti y por mi hijo. He estado trabajando en esto por tanto tiempo, Hermione... para ti, para nosotros. Casi muero en esos meses, pero moriría por ti feliz.
A pesar de la traición de Crabbe a mi grupo y mi ausencia en el interrogatorio cuando diste a luz, el favor de Voldemort todavía fue para mí. Crabbe se tomó la libertad de estar bajo la gracia de Voldemort delatándome. No había dejado la mansión durante una semana por eso. Blaise me había advertido que si lo hacía, me matarían, ya que sabía que algunos de los líderes dentro del círculo interno todavía me odiaban. Estaban increíblemente celosos de mi posición con el Señor Oscuro, y me aniquilarían ante la menor posibilidad que tuvieran.
Después de una semana, el Señor Tenebroso finalmente me convocó para contarle mi lado de la historia. El monstruo confiaba demasiado en el hecho de que él sabía todo de mí porque él me "creó", pero estaba equivocado. Ya me había preparado para el interrogatorio; había conjurado los recuerdos falsos apropiados para que él los mire.
Fueron horas de tortura mental. Mi cerebro dolía como el infierno. Hubo momentos en los que pensé que me moriría, que era posible que mi cabeza se partiera literalmente en dos, pero no fue así. Hice que pareciera que era Crabbe quien había conjurado sus propios recuerdos falsos para traicionarme y ocupar mi lugar dentro del círculo y no al revés. Y al final, lo creyó.
No sé cómo lo hice, ni siquiera podía creer que lo hubiera hecho. He estado expandiendo mi magia en esa área, pero no creí que pudiera ser el mejor oclumante, aunque mi padrino me había dicho una vez que tenía la capacidad de serlo.
Sinceramente, no sé cómo lo logré. Pero engañar al Señor Oscuro cerrando de manera decisiva algunas partes de mi mente y creando barreras indestructibles a su alrededor supongo que me convirtió en el mejor oclumante.
O simplemente fui jodidamente afortunado.
Pero solo quedo un poco de tiempo hasta que mi buena fortuna se acabó. Sin embargo, antes de que lo hiciera, estaba dispuesto a hacer todo lo posible para aprovecharme de ello.
Y luego, finalmente saqué la lotería.
Voldemort me había dado la oportunidad de custodiar sus Horrocruxes, de buscarlos y mantenerlos a salvo; lo que significaba que me dio todas sus ubicaciones para poder reubicarlos nuevamente, para dispersarlos en áreas aún más mortales.
Confiaba tanto en mí que era enfermizo. Era como cuando empecé mi llamado régimen, él realmente creía que podía tener el potencial para ser su, me atrevería a decirlo, "hijo".
Era un bastardo loco, retorcido y enfermo. Pero supongo que la gente también me vio de esa manera. Enojado. Loco. Psicópata. Matar a gente que no conocía me convirtió en un monstruo así. Y lo odiaba. Incluso podría tener la razón lógica por la que confiaba demasiado en mí.
Pero, sin embargo, fue un gran avance para nuestros planes.
Esa fue la razón por la que me fui por tres meses. Lamento no habértelo dicho. No podía arriesgar tu seguridad. Lo hice por ti y por nuestro hijo y haría cualquier cosa para mantenerlos a salvo.
Trabajé duro durante meses para buscarlos, comí alimentos rancios, cacé en el bosque, en verdad nunca dormí si tomo en cuenta todas esas pesadillas durante las horas de oscuridad. Los junte a todos, pero en realidad le estaba dando los Horrocruxes reales a Potter mientras mantenía los falsos y autenticados para volver a dispersarlos en los lugares nocivos asignados de Voldemort.
Fue jodidamente difícil. El Señor Oscuro no es tan fácil de engañar, incluso si confiaba en mí, tuve una falla en el registro debido a Crabbe. Sobreviví al interrogatorio, con mi cabeza casi estallando. Sí, recuperé su confianza, pero Merlin sabía que siempre quedaría una cicatriz en esa confianza en algún lugar.
Estábamos a punto de encontrar y matar a Crabbe en nuestras cazas, para evitar que siguiera haciendo más daño, pero luego el ejército de Greyback lo atrapó primero. Sabiendo cómo él nunca usa su cerebro, acabo por matar a Crabbe allí mismo sin más interrogatorios. Voldemort le dio su premio cuando él le entregó el cadáver de Crabbe. Pero ese fue el final. Crabbe estaba muerto. Nadie nunca más expondría mis secretos a nadie. Era mi amigo, pero estaba completamente ciego y la única opción era que lo mataran. Su muerte me dio la ventaja.
Pero no pasó mucho tiempo hasta que finalmente él supo de mi traición. Esa es la razón por la que nunca te dije nada. No podía decirte nada por temor a que puedas meterte en problemas por eso. Era mejor que no supieras nada. Esta guerra la que comencé y la terminaré por mi cuenta.
Te mantuve en la oscuridad porque sé que si todo lo demás falla, Voldemort te usaría para llegar a mí y no podía permitir que eso sucediera. Aseguré los escudos protectores, poniéndolos a prueba una y otra vez para constatar su máxima capacidad, asegurándome de que, incluso cuando me haya ido, tú y mi hijo puedan estar protegidos ante todo. Traje a mis hombres de confianza conmigo, Blaise y Montague, pero dejé a Theo para ti. En caso de que algo suceda, sé que él podrá ponerlos a salvo.
Sabía que necesitaba terminar todo esto junto. Necesitaba protegerte y estar cerca de ti era demasiado peligroso.
Siento no haber podido despedirme. Te dije que intentaría estar contigo para mi cumpleaños, pero lamento haber tenido que irme. Lamento que nunca hayamos podido resolver nuestra pelea antes de irme. Fue toda mi culpa, y lo siento. Por favor entiende, mi princesa. Tú y Cepheus son los únicos que realmente tengo y no puedo arriesgar sus vidas para ocultar la mía.
Mientras lees esto en este momento, estoy marchando orgullosamente con la Orden sabiendo que al estar en la primera fila, finalmente podre demostrar mi amor por ti, para cumplir mi promesa de meñique a esa niña pequeña de quien me enamoré en ese jardín cuando era apenas un niño.
Lucharé con más fuerza para volver contigo. Quiero volver, princesa. Realmente quiero. Está bien si no me aceptas, me alcanza con verte de nuevo. Quiero verte sonreír otra vez.
Tienes la sonrisa más bella del mundo. Cruzaría cielo y tierra para verte sonreír de nuevo. Tal vez, puedes sonreír sin mí; Tal vez tu sonrisa ya no pueda ser dirigida hacia mí. Pero incluso si solo lo viera a la distancia, seguiría siendo feliz.
No te merezco más. Sé que me tienes miedo. Incluso me odias. Pero al menos quiero demostrarte que realmente te amo. Me duele dejarte pensar que no te amaba, porque lo hice y sigo haciéndolo. Esa noche, cuando Dumbledore me pidió que pensara lo que realmente quería, todo lo que entró en mi mente fue tu sonrisa. Te quería, todavía te quiero. Te querré para siempre.
En ese momento supe que tenía que hacerlo. No había otra manera. Fue una decisión arriesgada pero lo hice. Voldemort me prometió tu vida a cambio de la de Dumbledore. Estaba fuera de mí. No me importaba cómo podía conseguirte mientras pudiera hacerlo. No estoy exactamente orgulloso de eso. Estaba loco, lo sé, pero nunca lo lamentaré hasta el día que muera.
Moriría por ti y aún lo haría de nuevo, un millón de veces si tuviera que hacerlo.
Por sobre todas las cosas, Voldemort quiere mi cabeza junto a la de Potter. Fui yo quien reubicó los Horrocruxes falsificados y conservé los verdaderos. Yo fui la razón por la que perdió las almas que había dividido con avidez y escondido para permanecer en este mundo. Él me quiere muerto, sin ninguna otra opción.
Me está buscando por todas partes, y sólo queda un poco de tiempo antes de que él decida romper los escudos protectores que he construido alrededor de la mansión para que pueda usarte a ti y a mi hijo para derrotarme. Pero antes de que suceda, quiero que vayas con Theo y los demás. Quédate con ellos, pueden protegerte a ti y a Cepheus por sobre todas las cosas.
Quiero que corras, Hermione. Nunca mires atrás. Nunca pienses en mí.
Renunciaré a todo para hacerte feliz. Siempre quise que vistieras de blanco y que las personas te vean caminando hacia el altar donde estaría esperándote. Siempre te ves bien en blanco, como la primera vez que nos conocimos, pero todo fue demasiado complicado cuando me casé contigo. Lo siento mucho, Princesa. Ante todo tenía que asegurar la validez de los papeles y el voto. Fue todo precipitado, lo sé; pero te prometo, algún día, si me aceptas, si logro regresar, te lo compensaré. Me casaré contigo otra vez si me lo permites. Te daré la boda adecuada que mereces.
Pero si no puedo volver, por favor continúa con tu vida. Eres mi esposa y toda la fortuna Malfoy está a tu nombre y a nombre de Cepheus. Me aseguré de eso antes de salir a la batalla. Estarás bien sin mí. Puedo morir en paz sabiendo que el futuro de ustedes está asegurado.
Encuentra a alguien que te ame y te trate como debes ser tratada. Encuentra a alguien que ame a Cepheus, y nunca dejes que se desvíe y vaya por el camino que he tomado. Probablemente apestaré como padre, así que mi presencia no es tan importante, de todos modos. Pero sé que serás una gran madre. Estoy tan seguro de eso. Ya lo eres. Cada vez que te miro con nuestro bebé, me siento muy orgulloso.
Me encanta verte con él. No es de extrañar porqué te ama tanto. Eres un epítome de la bondad y la amabilidad. Eres tan hermosa. Después de todo, eres un ángel. Eres la esposa perfecta que cualquier hombre sueña tener.
Cepheus no será como yo porque está en buenas manos. Lo sé. Está bien si no puedes hablarle de mí. Pero aun así deseo que lo hagas. Los amo a los dos, más que a mi vida. Haría lo que sea por ustedes. Solo desearía haber podido ser un mejor hombre para demostrarlo.
Siempre se feliz. Siempre sonríe, mi princesa, porque esa es una de las cosas que amo de ti. No puedo imaginar vivir mi vida con nadie más que contigo. Siempre he sido egoísta, pero para ti, puedo hacer una excepción. Me he dado cuenta de que quizás, todo este tiempo, solo quería que fueras feliz, conmigo o sin mí.
Siempre quise que tuvieras esa sonrisa en tu cara conmigo en el retrato, pero tal vez, simplemente ya no valgo la pena. Tal vez puedas sonreír sin mí, pero lo tomaré. Siempre que puedas sonreír de nuevo, entonces creo que aún puedo ser el más feliz, incluso si ya no estoy contigo.
Por favor, no llores de nuevo. Siempre soy el motivo por el que lloras y no quiero que vuelvas hacerlo. Está bien. En verdad está bien, mi princesa. Todo va a estar bien. Sé una chica fuerte, para mí, ¿quieres? Eres una chica valiente, lo sé. Nunca dejes que nadie te haga daño otra vez.
Nada podría ser más especial de lo que me has dado. Te amo porque eres hermosa Te amo porque eres brillante e inteligente. Te amo porque siempre eres muy amable con todos, incluso con un bastardo sin corazón como yo. Te amo porque eres paciente y desinteresada. Te amo porque eres todo lo que no soy, pero aun así te tomaste el tiempo para amarme. Me salvaste y me amaste por lo que soy, y por eso, te estoy eternamente agradecido.
Te amo, con esas razones que parecen demasiado imposibles de escribir o decir. E incluso si llenara esto con esas palabras, esta carta aún no podría decirte lo mucho que realmente te amo, porque nuestro amor es inconmensurable, al igual que la belleza de tu alma. Me has dado toda la felicidad posible que un hombre podría tener, y la atesoraré para siempre.
Y me salvaste.
Puede que haya matado gente. Puede que haya hecho las peores cosas, lo suficiente para darme un boleto de ida al infierno. Pero, espero que mi amor sea suficiente. Espero que si tu Dios es real, él pueda perdonarme. Espero que mis últimas acciones me puedan salvar. Espero puedas perdonarme.
No voy a mentir que no tengo miedo porque lo tengo. Lucharé hasta mi último aliento para darte a ti y a mi hijo un futuro mejor. Lo he arruinado todo, pero espero que no sea demasiado tarde para hacerlo todo de nuevo. Simplemente me rompe el corazón de cuánto tiempo he perdido, de cuánto deseo poder volver y casarme contigo otra vez.
Todavía quiero celebrar cumpleaños contigo. Quiero sorprenderte en los días de San Valentín o en nuestros aniversarios tal como lo hice cuando estabas en Francia. ¿Aún recuerdas? Siempre te enojabas conmigo por aparecer los fines de semana, pero siempre me terminabas abriendo la puerta. Te besaba como si no hubiera un mañana cada vez que tu tía Genevieve estaba de compras. Maldita sea, esa mujer en serio no podría vivir sin sus bolsas de compras, ¿verdad? Me pregunto si alguna vez tuvo un día sin usarlas.
Todavía quiero darte el árbol más perfecto en Navidad. Todavía quiero leer libros contigo, quedarme dormido en tu regazo como lo hice cuando era pequeño. Todavía quiero enseñarle a nuestro pequeño Cepheus cómo montar una escoba, y verte gritar nerviosa desde el suelo. Cómo te amo cuando estés preocupada. De alguna manera, me hace sentir que soy importante para alguien.
Extraño la forma en que me secabas la espalda después de mis horas de Quidditch, preocupándote para que no me resfríe. Me encanta ese tono mandón estridente en tu voz. Me encanta tu lindo botón de la nariz cuando estás enojada.
Deseo que todo fuera más sencillo. Deseo poder ver el día del primer viaje de Cepheus a Hogwarts. Desearía poder agitar mi mano hacia él, contigo llorando emocionada a mi lado. Entonces, te limpiaría las lágrimas como siempre lo hago. Te besaría y te contaría sobre nuestro próximo viaje de vacaciones para hacerte feliz. Deseo poder mostrarte lo mucho que puedo ser un mejor esposo. Deseo poder tener todo eso.
Deseo poder envejecer contigo y reírme de todo lo que ha sucedido mientras te sostengo en mis brazos.
Pero incluso si no lo logro, si no puedo salir de aquí con vida, recuérdame, mi princesa. Por favor recuerda los momentos que tuvimos juntos. Por favor recuerda que te amo. Por favor recuerda ese niño pequeño junto al estanque y no el asesino que todos condenan. Ese último no es realmente yo, mi amor. Por favor no me odies Te ruego que no me odies. No podría soportarlo.
Recuerda que me has amado, y que una vez fuimos felices juntos. Nunca terminará para mí. Te amo y recuerda que me amaste, que correspondiste a mis besos.
Eres lo único bueno en mi vida. Gracias por todo, mi princesa. Si no vuelvo, desearía que me recordaras. Desearía que recuerdes nuestro cuento ... nuestro primer beso, nuestros momentos robados detrás de esos libros polvorientos en Hogwarts, nuestros miedos detrás de esas sonrisas, nuestras risas bajo la lluvia de verano, nuestros paseos sobre mis hombros, nuestras cartas de amor enviadas y recibidas cuando regresaste a Beauxbatons, nuestra compilación de música en tu gramófono, nuestros baños de primavera en el lago, nuestros cuentos favoritos a la hora de dormir, incluso los ungüentos que me pusiste en mis heridas y moretones cada vez que mi padre me golpeaba.
Cuando veas y mires la constelación de Cepheus en el cielo, ve la mía también y recuerda nuestro beso bajo el cielo de noviembre.
Cuando el trueno ruga fuera de tu ventana, me gustaría que recordaras que siempre habías corrido hacia mi habitación y buscabas mi comodidad. Me gustaría que recordaras mis besos. Desearía que fuera lo suficientemente diferente de los demás, lo suficientemente especial para que lo recuerdes. Me gustaría que supieras lo mucho que estoy enamorado de ti.
Tengo miedo de que algún día, te enamores de un hombre mejor y que puedas olvidarte de mí. Pero sé que te lo mereces. Te mereces a alguien mejor de lo que nunca seré.
Pero cada vez que veas esos narcisos radiantes, o la lluvia de verano, o incluso esas pequeñas carpas en el estanque, desearía que me recuerdes, nos recuerdes. Supongo que es lo nuestro, ¿sabes? Ojalá mantuvieras esta carta. Desearía que aún la leyeras, incluso si envejeces con alguien más, para saber que un bastardo llamado Draco Malfoy te había amado profundamente. Es un chico desordenado, pero joder, te quiere mucho.
En otra vida, desearía que de alguna manera me eligieras. Desearía poder ser un hombre mejor para entonces.
Sin embargo, en este momento, no tengo nada que ofrecer más que mi vida. Lo siento mucho, mi princesa, pero esto es todo lo que puedo hacer. Prometo que no moriré si Voldemort no lo hace. Moriré luchando por ti, pero no descansaré hasta que todo termine. Llevaré a Voldemort a la tumba conmigo si tengo que hacerlo. Ese es el trabajo de Potter, pero si hay alguien que realmente merece morir, entonces soy yo. Te prometo que te daré un mejor futuro. Serás feliz sin mí, pero me llevaré todo lo que pueda conseguir.
Una vez me preguntaste sobre tu historia favorita, sobre Pigmalión, sus páginas guardadas por el pequeño narciso que te di, que incluso si él supiera de dónde viene Galatea, y que sólo fuera una estatua hecha de marfil, la habría amado igual. Incluso si estaba mal. Me preguntaste si era romántico y en ese momento no te respondí.
En este momento, te lo digo: Es la historia más romántica que he escuchado. Fue trágico desde el principio, pero aún muy romántico; porque eres mi Galatea y yo soy tu Pigmalión. Yo soy tú y tú eres yo. Ofrecería mi vida para dejarte salir de esa piedra. Cambiaré mi vida por ti si tengo que hacerlo. Lo estoy haciendo ahora y quiero que me recuerdes por eso y no por el monstruo que he sido. Ya no me importa nada. De dónde vienes no constituye quién eres o quién soy, o por qué te amo.
No existe la jerarquía de la sangre, el derecho de nacimiento o la costumbre. No constituye quién eres o para lo que estás hecho. Quien lo haya hecho y creído debe ser un hombre muy solitario. Él nunca debió haber amado a nadie. Y me salvaste de ser como él.
Es curioso, ¿no? Cómo lo aprendí de la manera más difícil, cómo esto tiene que terminar tan trágicamente antes de que realmente me dé cuenta de lo que tengo.
Tal vez seamos realmente trágicos. Tal vez nuestra historia no sea como los cuentos de hadas que leímos cuando éramos niños. Siempre los he encontrado aburridos. Me acostaba en tu regazo y me dormía cada vez que leías, pero ahora mismo, cambiaría cualquier cosa por tener esos finales felices contigo.
Y lo siento. Siento que hayas amado a un chico como yo. Lamento que haya una posibilidad de que no pueda darte esos hermosos finales como tú querías. No te merezco, pero aun así, no lo hubiera elegido de ninguna otra manera.
Tenemos la historia más complicada pero la más exquisita, ¿no? Es como hace muchos años, cuando corrías y te perseguía, me escondía y me buscabas. Llorabas y te secaba las lágrimas, lloraba yo y tú llorabas conmigo. Tenía moretones y tú me curabas, tú te lastimabas y yo te besaría para que mejore. Te caías y yo te atrapaba, caía yo y caerías de rodillas para estar conmigo. Me gritabas y yo te gritaba, pero cuando te besaba, aún así me devolvías el beso. Me pegabas y te dejaba porque me lo merecía. Pero de todas formas me seguías amando, igual que yo a ti, incluso más.
Pero esto es tuyo y mío, y nadie más lo entendería, porque nada como esto les sucedió. El final no tiene ningún sentido, mi princesa; porque esta es nuestra historia, y de esa forma será así para siempre. De alguna forma lo será.
Eres mi dulce locura, el hada que atrapé en ese hermoso jardín. No quiero dejarte ir nunca. Tus alas son increíblemente hermosas, no quiero dejarte ir. Pero si tengo que hacerlo, para que finalmente vueles, para que finalmente seas feliz, lo haré.
Tú eres mi princesa, mi ángel, mi corazón.
Te amaré eternamente, hasta mi último aliento. Nunca lo olvides.
Promesa de meñique.
Draco.
