N/A "Celebración Pre-boda y tiempo en familia. Pequeño capítulo peculiar. Espero que todos lo disfruten! XO-Chrmdpoet"


Capítulo Cincuenta y Cuatro: Puedes Siempre

"¿Por qué deberíamos brindar?" Preguntó Blue, su voz se arrastraba ligeramente. La sensación de embriaguez era muy nueva para ella, aunque estaba disfrutando bastante. El cálido zumbido en su estómago y su cabeza mantuvieron sus labios estirados en una sonrisa continua mientras ella, Red, Regina, Emma, y Snow estaban reunidas alrededor de la mesa redonda en el comedor. Gran cantidad de vino había sido consumido en el transcurso de la noche, y todas estaban sintiendo sus efectos, aunque, realmente, mucho vino se había consumido continuamente durante los últimos dos días, por lo que era muy posible cada una de las mujeres simplemente hubiera mantenido un nivel saludable de intoxicación a lo largo.

Habían sido unos emocionantes y bastante agradables dos días desde la llegada de la Reina Blanca ya que las mujeres habían compartido muchas risas, muchos juegos, y muchas conversaciones. Realmente ha sido una maravillosa y prolongada celebración para la princesa y la bruja. Regina y Emma habían disfrutado mucho por sí mismas y estaban agradecidas por el amor y el apoyo mostrado por sus amigas y familia. Habían esperado que Belle asistiera también, pero la morena de ojos azules se habían negado amablemente a su invitación, por temor a que esta celebración fuera demasiado pronto para ella como para disfrutarla de verdad. Envió a su amor, sin embargo, y tanto la princesa como la reina caída enviaron el suyo a cambio.

"Hemos hecho casi diez rondas de brindis ya esta noche, Blue," contestó Red, riendo mientras acariciaba el muslo de la ex hada por debajo de la mesa. Miró a Emma que estaba sentada a su izquierda, con los ojos nublados por la intoxicación, seguida por Regina y, finalmente, por Snow. Todas ellas simplemente se encogieron de hombros y asintieron en acuerdo de una nueva ronda de brindis, con lo que Red sólo suspiró y dijo: "Muy bien. Blue, deberás brindar primero, entonces."

Blue casi se atragantó con el vino ya que iba a hablar antes de tragar y sus mejillas rápidamente se sonrojaron de vergüenza, aunque las otras simplemente se rieron y la animaron a hacer su brindis. Levantó la copa y arrastró las palabras, "Por Emma y Regina, que puedan tener muchas noches de pasión." Una risa se hizo eco alrededor de la mesa. Parecía que la pequeña morena se entusiasmaba con cada bebida y maravillosamente salía de su caparazón de timidez habitual. Regina gritó fuertemente, "¡Aquí, aquí!" por lo que cada una de las mujeres sólo se rieron más antes de que todas bebieran al unísono.

Luego Snow levantó su copa, sus pálidas mejillas se teñían rojas por su embriaguez, y tomó su turno. "Por Emma y Regina, para que puedan siempre encontrar a la otr-" Regina se lanzó rápidamente a su izquierda y apretó la mano sobre la boca de la Reina Blanca por lo que todas se echaron a reír una vez más. "¡No te atrevas, Snow!" dijo Regina juguetonamente. "Me niego a beber tal brindis."

Emma, Red y Blue dijeron cada una, "¡Aquí, aquí!" ante la declaración de Regina y bebieron mientras Snow gruñía y apretaba los labios una vez levantado el agarre de la reina caída. Y Regina rápidamente levantó su copa y dijo, "He aquí a la belleza de la Telepatía. Puede que ninguna de ustedes tenga que soportar tales tonterías entre Emma y yo." Snow golpeo juguetonamente el costado de Regina mientras todas bebían de nuevo por el brindis. La cabeza de Emma se balanceaba ligeramente mientras su intoxicación crecía y le esbozó una sonrisa ligeramente torcida a su amada.

Oh Regina, ¡yo siempre te encontraré! Susurró en la mente de la bruja e incluso mentalmente, habló arrastrando las palabras.

Regina se rió y respondió, te encontraras a ti misma siendo enviada a casa con Snow si no te portas bien, amor.

Eres hermosa, respondió Emma rápidamente, riendo dulcemente mientras lo hacía.

Y tu está muy ebria, querida, contestó Regina, aunque no pudo evitar el aleteo en su pecho al escuchar esas palabras. Emma siempre la hacía sentir tan hermosa, tan amada. La princesa era increíblemente encantadora.

Emma se levantó su propia copa y llamó: "Esto es por Regina y por este vino que conjuró." Red resopló ruidosamente mientras se atragantaba con su bebida y se echaba a reír. Ella se inclinó y pasó un brazo alrededor de los hombros de su hija, tirando de Emma y plantando un beso descuidado en los rizos dorados. Tanto la princesa como la ex hada habían hecho una completamente entretenida combinación, ya que ninguna tenía mucha tolerancia a los efectos del vino. Red se había deleitado con el espectáculo, sin poder parar de reír en casi la totalidad de los dos días que habían estado celebrando. Estaba tan llena de alegría que sentía como si fuera a explotar simplemente con ella. Su hija se iba a casar con una mujer que Red, verdaderamente admiraba, respetaba y amaba. Emma estaba bien y feliz, y Red sólo podía sentirse orgullosa y feliz. Era perfecto.

Regina, riendo, se inclinó y puso su mano sobre la copa de Emma. "Creo que es muy posible que hayas tenido suficiente, querida," dijo, advirtiendo adorablemente a su amada. Su mano resplandeció en un púrpura brillante y el vino de Emma se convirtió instantáneamente en agua. La princesa se quejó con decepción, a pesar de que rápidamente tomó la mano de la bruja y le dio un tierno beso en la parte posterior de la misma antes de beber su agua.

Para el brindis final, Red levantó la copa y dijo: "Por Emma, para que nunca más se encuentre en la ruta de punzantes objetos voladores." Todas en la sala gritaron: "¡Aquí, aquí!" antes de beber intensamente. Emma le dio un codazo a su madre juguetonamente mientras Red añadía, "Temo por todo aquel que incite la ira de Regina de nuevo."

Emma se echó a reír y se volteó hacia Regina, preguntando: "¿Realmente fuiste tan aterradora?"

"Yo simplemente estaba preocupada por ti, mi amor," contestó la reina caída. "No tengo la menor idea de a qué se refiere tu madre." Ella sonrió a la loba y se llevó el vino a los labios una vez más.

"¿Ah, no?" Bromeó Red. "Me parece recordarte pisoteando a través de tu dormitorio gritando: "¡Yo soy la maldita REINA MALVADA!"Tanto Snow como Emma se echaron a reír ante eso. La Reina Blanca apoyó las manos en su estómago adolorido mientras se reía y dijo, "¡Oh Dioses, me había olvidado de eso!" La princesa, todavía rebosante por la risa, tomó la mano de Regina en la mesa y la apretó cariñosamente. "¿Realmente dijiste eso?" Preguntó.

Regina dejó caer la cabeza agitando en su mano libre mientras sus mejillas se enrojecían bellamente. "Sí, bueno, parecía bastante apropiado en el momento, querida. ¿Preferirías que hubiera saltado encima de un caballo gritando: '¡No se preocupen! ¡Voy a encontrarla! ¡Yo siempre la encontraré!'?" Emma se rió alegremente y se inclinó sobre la mesa para levantar la cabeza de Regina con la mano y colocar un casto beso en los labios de la bruja. Snow golpeó el brazo de Regina juguetonamente cuando la bruja añadió: "Odiaría robar la querida frase de Snow."

Todas se rieron juntas, disfrutando de la alegría de la noche. Ninguna se había sentido más feliz en mucho tiempo. Su compartir libre de preocupaciones y de dolor era un alivio bendito y se notaba en sus caras sonrientes y sus risas combinadas. Todo el cuerpo de Regina estaba cálido, por la alegría. Se sentía tan amada y tan bienvenida. Ella nunca había conocido tal amistad, semejante familia. Y la acariciaba con cada onza de su ser.

"Yo no sería tan rápida en bromear, Red," intervino Blue, empujando a la loba a su izquierda. "Me parece recordar tu marcha a través de tu dormitorio en un pánico frenético." La ex hada se puso de pie rápidamente de su silla, balanceándose inestablemente sobre sus pies por un momento, antes de comenzar a imitar a Red el día del secuestro de Emma. Ella caminaba de un lado a otro, con los brazos agitándose y gritando, "¿Cómo voy a estar tranquila? ¿Estás tranquila? ¡Yo NO estoy tranquila!"

Esta vez, fue el turno de Red de avergonzarse, sus mejillas se sonrojaron bajo el resplandor vacilante de las velas del comedor. Rápidamente saltó de su asiento y en un instante tuvo a la ex hada atrapada en sus brazos y apretó suavemente la mano sobre la boca de Blue. Ella cargó a la pequeña morena hasta su asiento antes de sentarse junto a ella, una vez más, con las mejillas aún carmesí.

En ese momento, Emma se reía con tanta intensidad que las lágrimas corrían en un flujo constante por sus mejillas mientras se apoyaba pesadamente contra Regina. La reina caída tenía un brazo perezoso envuelto alrededor del torso de la princesa mientras ella se reía con la rubia. Red se acercó y mojó sus dedos con el agua en la copa de Emma y se la arrojó a la princesa y la bruja, quienes sólo se rieron más fuerte. "Muy bien," dijo la loba. "Al parecer, Blue fue la única de nosotras capaz de mantener la calma ese día."

Snow rápidamente levantó la mano para oponerse. "¿Y yo qué?" Preguntó, haciendo un mohín. "Yo estaba bastante tranquila."

Regina sólo resopló y lanzó una sonrisa a la mujer de pelo negro, mientras decía: "Oh sí, Snow. Tú fuiste la imagen de la calma cuando hundiste una flecha en la garganta de un hombre por nada más que un comentario ofensivo."

Snow sonrió tímidamente y luego se echó a reír, y dijo: "Bueno, yo muy tranquilamente disparé esa flecha, y él absolutamente se la merecía."

"En efecto," aceptó la reina caída, riendo con ella.

"Por lo tanto, sería preciso decir que todas me aman muy profundamente," intervino Emma, con dificultad para hablar y sus ojos adormecidos mientras su cabeza caía hacia atrás contra el pecho de Regina, aunque ella logró una sonrisa burlona. Las otras cuatro mujeres levantaron sus copas y dijeron: "¡Aquí, aquí!" antes de tomar.

Regina sonrió mientras dejaba caer un tierno beso en la parte superior de la cabeza de Emma antes de decir, "Yo creo que es hora de que te llevamos a la cama, cariño." Emma gimió, pero asintió con la cabeza, empujándose tambaleantemente sobre sus pies y recorrió la mesa. Se dejó caer pesadamente en el regazo de su madre y echó los brazos alrededor de los hombros de Red. Ella besó la mejilla de la loba y le deseó buenas noches, antes de continuar su ronda con las otras dos mujeres. Ella besó la parte superior de la frente de Blue y plantó otro en la mejilla de Snow antes de caer en los brazos de Regina. La bruja se echó a reír y les ofreció a las otras mujeres las buenas noches antes de envolverse a ella y a su princesa en un remolino de humo púrpura hasta su dormitorio.

Regina movió su muñeca para librarse a sí misma y a Emma de su ropa antes de que se subieran a la cabecera de la cama y se arrastraran por debajo de las sábanas. La reina caída acercó a la princesa, metiendo a Emma perfectamente en la curva de la parte delantera de su cuerpo, envolviendo su brazo derecho con fuerza alrededor de la cintura de la rubia. Barrió los rizos dorados de Emma a un lado y le dio varios besos pequeños en el hombro y el cuello, dejando que el aroma de su amada la envolviera maravillosamente.

Emma se acurrucó en los brazos de Regina mientras la bruja le daba un beso final a la parte de atrás de su cuello y le susurró: "Ahora descansa, mi amor, y mañana, estaremos casadas." Incluso en las sombras de su alcoba, la sonrisa de Emma centelleó tan brillante como una luna gloriosamente completa. Su corazón se agitó violentamente al escuchar esas palabras y tarareó su placer, su alegría la llenaba y la mecía en el letargo con su Alma Gemela siguiéndola rápidamente.


Nada mejor para olvidar un mal trago, que reírse de ello mientras te intoxicas con alcohol, ¿no? xD

Por cierto, puede que el brindis con "¡Aquí, aquí!" suene raro, pero así estaba en inglés y no encontré algo que le reemplazará y que quedara bien. =/