[Yo no soy buena mostrando mis sentimientos así que te lo demuestro con malas bromas]- Taya.
Continuación.
Tomo una rosa que se encontraba apoyada en el suelo del bosque, tenía una mirada perdida, una mirada carente de cariño.
—Ya ha pasado una semana desde que Kaoru-san se fue para siempre...— susurro, apretando la flor.
Las lágrimas empiezan a brotar y mis sollozos son el sonido que inunda el lugar.
— ¿Otra vez llorando?—habló una voz atrás mío.
Yo asiento y me abrazo a mí misma.
—Kaoru era mi amiga...—murmuro con la voz apagada.
—tsk... Sakura... sabias a la perfección que desde que ella nos habló, y nos entregó un poder que ni en años de entrenamiento podríamos obtener... tenemos que cumplir nuestras órdenes ¿entendiste?
—ha... hai—solo pude asentir.
Ella tenía razón, teníamos que cumplir nuestra promesa, eso fue hace varios años. Nos dijo que nos daría un poder y unos pergaminos que consiguió ella, que en tal día era preciso hacer cosas. Cumplimos con una parte de su plan, ahora esperamos sus órdenes.
"su próxima misión es acabar con esa gente, matadlos a todos. No dejen sobrevivientes, si lo hacen. Morirán."
Al recordar esas palabras mis lágrimas caían cada vez más, no quería cumplir con esa misión, no quería matar a mis amigos.
—tsk...toma bébelo— dijo mi gemela dándome una taza de té— esto te tranquilizara.
Yo asiento y de un solo trago lo bebo, era amargo pero cuando llegaba a mi garganta se volvía dulce. Después empecé a ver borroso, no entendía nada, lo último que me acuerdo fue que caí al suelo y me quede dormida.
Siento un ardor en mis ojos por haber llorado tanto, en mis brazos estaba el cuerpo de mis amigos. Sukiri estaba caminando de un lugar a otro buscando a más personas.
Muevo el cuerpo de mi amiga Aoi de un lado a otro, sus hijos habían escapado como también la hermana de Kaoru, de seguro que sensei los está escondiendo.
—es mejor... Es mejor que Himeko y Shu escapen de mis garras... mate a mi amiga... la mate...
Cierro los ojos y abrazo con fuerza a la madre de Himeko, a mi amiga, a una persona que confío en mí y que me ayudo siempre, pero le falle y le di una daga en la espalda.
—tsk esos niñatos han escapado... ¿Sakura qué haces con ese cadáver? Déjalo y vamos a buscarlos...
—Cadáver—repito esa palabra con enojo y fuera de si— ¿cómo qué cadáver? ¡Maldita!
Me levanto y dejo a mi amiga en el suelo, subo mi mirada y con mi dedo índice la señalo.
— ¿Ahora qué te pasa?—pregunta con el entrecejo fruncido.
—mi hermana me ha hecho llorar... no lo perdonaré... con el poder que me dio esa mujer te haré pagar las consecuencias...
Suki abrió los ojos sorprendida y me sonrío.
—ya me lo esperaba...
—ahhh—grito desesperada—''Sore wa karera no tsumi o shiharau tame no jikandesu. Tamashī o fūin. ''(Es el momento de pagar por sus pecados. Sellar el alma.)
Una luz la rodeo completamente, después a su alrededor se formaron unas cadenas y la tomaron de pies a cabeza. Lo último que se vio fue como un agujero negro la trago por atrás.
Respiro agitada mente por la energía que utilice en el sello, cierro mis ojos y caigo al suelo.
—me quede sola... sola...
Acomodo los pétalos y las cadenas, todo estaba preparado para el ritual que llevaría a cabo. Miro a mi alrededor y sonrío de medio lado, pronto dejaría de ver a este mundo como siempre lo veía.
—el día a llegado, es hora de que ya veas la luz después de mil años. Es hora que salgas y veas lo que te perdiste por tus elecciones del pasado. ''Koware mippū. '' (Sello roto)
Unas luces grises aparecieron en frente de mí y empezaron a crearse cadenas largas y gruesas. Me quede quieta en el lugar y espere el momento en que vea a una persona ya conocida.
Las cadenas se rompen en miles de pedazos y empiezan a juntarse, para empezar a formar una esfera. No una esfera cualquiera, ya que esta empezó a tener forma de una mujer.
Ella seguía intacta como la última vez, bajo la mirada ya que no tenía el valor de mirarle la cara.
—han pasado mil años Sakura—fue lo único que dijo para desaparecer.
—lo se hermana...
Me recuesto en unas ramas y espero a que mi hermana llegue, pasan unas horas y ella llega con una sonrisa.
—hola hermana—dijo ella.
—hola suki...
Ella levanto su mano e hizo aparecer una taza de té, yo me quedo estática en el lugar.
—bebetelo... tú me lo debes ¿no?
Yo trago duro y la miro suplicante, ella solo me niega.
—tómatelo o te obligare...
Con ojos lagrimosos agarro la taza y de un solo trago lo tomo, fue tan rápido el efecto que no me dio tiempo de decir ninguna palabra. Lo último que escuche decir de ella fue:
—me las pagarás hermana...
—oh no...—pensé viendo a mi alrededor.
No entendía que hacia aquí y tampoco que había pasado, no recordaba que había pasado.
— ¿y si hice algo malo? ¿Y si mate a alguien?
Esas preguntas empezaron a rondar por mi cabeza.
Suki estaba muy enojada y no sabía el porqué, yo me aleje un poco pero una luz violácea se interpuso en mi vista al frente.
— ¿Quieres recordar?—dijo esta en mi mente.
—sí... Por favor— dije sin temor alguno, sabía perfectamente de quien se trataba esto.
La luz entro en mi cabeza y sin más recuerdos empezaron a aparecer, estos eran recuerdos que nunca he visto pero que sentía que los había vivido.
De pronto algo me deja helada, todos los recuerdos se trataban de intentos de asesinatos de nosotras contra una chica parecida a Himeko.
—''Himeko''—susurro.
—Ya acabe con mi trabajo... nos vemos pronto Sakura-chan...
Y la luz se alejó de mi vista. Atónita camino hacía mi hermana y la veo golpeando un árbol.
—¡LA ODIO!— grita ella, alrededor de ella se podía sentir la tensión.
—hermana por favor ten paciencia... sé que no es fácil... pero no es para que te lo tomes tan a pecho... así lastimarás a los árboles que no tienen la culpa de tus fracasos...—decía yo, tenía que tranquilizarla y actuar como actuaba cuando estaba controlada por ella.
—TÚ NO TE METAS EN MIS ATAQUES DE FURIA SAKURA...
—como quieras Suki... Ka... Himeko-sama... ugh... Ella tiene a seis personalidades... ¿qué haremos hermana?
—actúa, actúa... no dejes que se dé cuenta... Tu puedes Sakura...
—tenemos que hacer lo mismo que a Kaoru...—habló con una gran sonrisa, calmando su temperamento.
— ¿Cómo?—dije, ya empezando a temblar.
—usaremos a Sokushi (muerte instantánea) ... será un ataque rápido y sencillo... ¿No lo crees SAKURA?— no, ella se está dando cuenta.
—... si...— dije sin más, para después irme del lugar con la cabeza gacha.
—tuve que tener conciencia para escuchar esa palabra...
Después de todo lo que paso con Hanna, yo me alegro de haber sido de ayuda, me alegro poder ver a Himeko con una sonrisa.
—pero estoy en la duda... Himeko en el pasado, hace mil años, era llamada así por personas que no tengan nada que ver con ella... Kagome por su familia y personas cercanas... ahora la chica que veo se llama Kagome... y no recuerda nada... nada... ¿ella murió? ¿Y reencarno? ¿O es ella?... ¿qué pasó? ¿De qué me perdí?... Tampoco sé si Aoi está bien, como también Shu, ¿qué le pasó a él?
Me encontraba viendo a mi hermana, que se encontraba inconsciente por algún ataque del enemigo, se podría decir.
—despierta Suki... despierta...
Pov narradora.
Inuyasha volvió una vez más a la aldea, después de lo que paso con la aparición de la personalidad de Kagome, llamada Hanna.
—fhe ahora ¿qué vamos a hacer?— se preguntaba el híbrido.
—no lo sé Inuyasha... pero hay que tener cuidado... —habló el monje tranquilamente.
Continuará.
Próximo capítulo: ''lucha''
Espero que les haya gustado el capítulo y nos vemos pronto.
MARIAANGELZ.
