Salimos de la ducha, nos colocamos el albornoz y nos sentamos en la cama. Hermione se echó sobre la cama, apoyando su rostro en la almohada. La miré encantada y entonces me coloqué a su lado, mirándola. Ella me sonrió de manera encantadora
-La verdad es que me encanta esto…-Murmuró, dirigiendo su mirada a mis labios, haciendo que mi respiración se agitara a esa mirada que me lanzaba. Sonreí ante ello haciendo que entre abriera los labios agitada
-Vamos a mojar las almohadas…-Contesté yo mientras una de sus piernas se colocaba por encima de otra de las mías, haciendo que mi excitación creciera por momentos. Se mordió el labio ligeramente haciendo que yo me quedase consternada
-Ahora mismo, cariño, solo me importas tú…-Murmuró, deslizando una de sus manos por dentro de mi albornoz, acariciando uno de mis pechos haciendo que soltase un gemido, callado por sus labios, que junto a su lengua, recorrían los míos. Sentí una sensación de completa felicidad ante este momento-Creo que sobra este albornoz-Comentó haciendo que soltara una risa ante ello mientras mis manos rodeaban su cuello. Ella continuaba con esas caricias tan deseadas despertando pasión en mí
-Tenemos que bajar…-Murmuré yo pero volvió a besarme y yo me dejé abandonar y no resistirme a aquello que tan dulce tentación me parecía. Porque siempre me parecería una tentación el cuerpo desnudo de mi mujer. Besaba ahora mi mandíbula, con mordiscos lentos, con caricias que poca gente comprendería mientras su pierna se deslizaba por la mía, en unos movimientos que lo único que conseguían era despertar el fuego en mi interior. Una sensación de ardor que era intensa y gratificante a la vez
-Pues bajemos…-Murmuró ella, pero su mano se dirigió por mi abdomen, haciendo que la besase intentando controlar mis ansias de hacerla el amor allí mismo otra vez. Ella continuaba besándome haciendo que mi lengua jugara con la suya en cada beso que robaba de mis labios. Cada contacto de su lengua con la mía hacia que su mano se fuera deslizando lentamente, por lo que los contactos seguían allí, sin más que decir. Mi castaña jugaba conmigo. Se separó mirándome con una sonrisa satisfecha y antes de que yo pudiera decir nada, besó castamente mis labios y se levantó de la cama
Se acercó a la puerta pero antes de que la abriera, con rapidez y levantándome, la acorralé en la puerta, abriendo así el albornoz y dejando ver su cuerpo desnudo. Ella entre abrió su boca intentando decir nada, pero lo único que ocurrió fue que acerqué mis labios con lentitud, haciendo que ella me besase con lentitud, saboreando esas caricias regaladas. Sus manos rodearon mi cintura, juntando su cuerpo al mío, notando el roce de sus pechos con los míos, haciendo que me quedase callada y ante todo, algo mojada. Rió entre dientes mientras me besaba de forma más calmada y tierna, además de divertida. Sus ojos, al separarse, se encontraron con los míos y nos quedamos así. Calladas…Enamoradas…Hipnotizadas ante esos momentos
-Te quiero…-No pude evitar decir mientras ella me sonreía encantada. Suspiramos las dos ante el cansancio de la noche y no pude evitar sonreír al verla así
-Y yo a ti…-Dijo mientras se ataba el albornoz-Pero tienes razón…Tenemos que bajar-Contestó, mirándome con cierta perversión
-Siempre haces lo mismo…-Murmuré mientras entrelazaba sus dedos con los míos. La miré a los ojos y ella sonrió ante ese gesto
-¿El qué?-Preguntó de manera inocente, haciendo que levantase las cejas de manera algo sarcástica, provocando así una carcajada de sus labios. No pude evitar suspirar de manera suave y calmada ante sus gestos tan dulces y a la vez tan…Tentadores
-Dejarme con las ganas…-Dije mirándola y ella sonrió otra vez
-Cariño…Es cómo una deuda pendiente…Así sé que después te voy a tener que recompensar…-Murmuró maliciosamente, haciendo que entre abriera los labios con cierta sorpresa ante la contestación, que no me esperaba para nada…
-Qué malvada eres…-Murmuré atrayéndola hacia mí y besando sus labios con cuidado. Sonrió ante eso y se separó. Me miró un momento, y parecía ausente
-¿Estás bien?-Pregunté yo mientras ella acariciaba mi rostro con delicadeza
-Te perdono…-Murmuró ella con voz suave. La miré al principio sin comprender aunque al final no pude evitar sonreír, besándola con más intensidad. Me separé de ella con una sonrisa, con una felicidad increíble y entonces tiró de mi mano, saliendo por la puerta y bajando por las escaleras
Nos encontrábamos tan absortas en ese momento que nos llevamos una buena sorpresa al ver allí a todos ya reunidos. Hugo se encontraba sentado al lado de su primo Albus y de James, que levantó las cejas al vernos con el albornoz puesto. Sonrió maliciosamente y carraspeó. Lily se encontraba entre Lorcan y Rose. Las dos muchachas, al vernos, sonrieron encantadas. Al mismo tiempo vimos a Ron sentando en la butaca y en el posa brazos, a su lado, se encontraba nada más ni nada menos que Lavender, la esposa de Ron
-¡Lavender!-Exclamó mi esposa encantada. La verdad es que a mí no me caía muy bien debido al trato que en principio utilizaba en mi esposa. Aunque también tenía que ver su carácter. Suspiré mientras mi esposa se acercaba a su amiga
-¡Hermy!-Exclamó la rubia estrechando entre sus brazos a mi castaña. Ambas mujeres sonreían y se separaron encantadas al verse. Ron también sonrió, aunque de cierta manera y nuestras miradas se encontraron. Sabíamos los dos a quién amaba realmente él, pero ambos sabíamos que no encontraría a nadie más y que en el fondo, por muy mal que me cayera Lavender, amaba a mi hermano con todas sus fuerzas. Eso nunca se lo podría reprochar-¡Cuánto tiempo sin vernos!-Hermione se separó de ella y se volvió a acercar a mí, entrelazando sus manos con las mías. Lavender sonrió ante ese gesto de mi esposa, debido a que había apoyado nuestra relación desde siempre…Aunque tuve dudas de si era por su amistad hacia Hermione o su amor a Ronald. La verdad, cualquiera de las dos razones nos valía
-¿Quién falta?-Antes de que pudiera continuar con la pregunta, sonó el timbre. Miramos todos asintiendo y pensando. Cuando abrí la puerta me encontré con Neville y Luna. Sonreían aunque la sonrisa de Luna se quedó algo disminuida. Aunque habíamos conseguido disimular nuestro trato ante los demás, seguía cayéndola algo mal. Ambos entraron y entonces Hermione y Luna se abrazaron encantadas
-Esperad…No cerréis la puerta-Murmuró Neville con una sonrisa que no sabíamos distinguir. En ese momento apareció Harry cogido de la mano de… ¡Astoria! Nos quedamos todos impresionados
-¡Increíble!-Exclamó Albus y Lily no dijo nada por primera vez
-Oh por favor…Dijo James como si no fuera algo nuevo-Si es mejor casi oír los gritos de nuestras madres ahí arriba…-Tras eso Hermione y yo nos sonrojamos mientras Astoria soltaba una carcajada. Me acerqué a ella y la abracé
-Bienvenida a nuestra…Original familia-Exclamé mientras ella sonreía
-Creo que voy a ser familia de verdad dentro de poco…-Mirando de manera "disimulada" a Rose. Esta se sonrojó ante ese gesto por parte de la madre de su novio-Qué lío de familia la verdad…-Murmuró ella entre sonrisas
-Lo sabemos…-Contestó Rose, dejando terminar a su padre
-Pero nos encanta así…-Dijo Ron. Nos miramos todos…La verdad es que así era cómo nos gustaba de verdad…
