XLIII

Dificultades en la Zona Obscura:

¡Puppetmon Ataca!

La Zona Obscura era un lugar semejante al Mundo Real, la única diferencia era que estaba abandonado o al menos eso parecía. Todo estaba rodeado de una densa bruma negra, parecía que fuese todo el tiempo de noche. Taiki, Takuya y Tai caminaban con torpeza, temerosos de tropezar porque la bruma no dejaba ver el suelo.

—Tai... —dijo Taiki en voz baja porque no quería delatar su posición—. Quédate entre nosotros dos —Tai obedeció y Taiki miró a Takuya—. Takuya, Tai no tiene un Digimon, de forma que debemos protegerlo en caso de cualquier ataque.

Takuya asintió con la cabeza y continuaron con su camino, sin percatarse de que alguien los observaba desde arriba. Ese alguien era una marioneta hecha de madera que iba acompañada de una chica con un DigiLector negro en la mano.

En Hong Kong, en un centro comercial, se había reunido un grupo de personas que saltaban y gritaban emocionadas. Todos iban a una firma de autógrafos de una famosa Idol. Ella se encontraba conviviendo con un grupo de fans, cuando ocurrió: Una terrible explosión destruyó parte del concurrido centro comercial, dejando ver a una horrible bestia. Esa bestia era semejante a un gigantesco simio de color naranja que usaba gafas de sol.

Aquella Idol sacó de entre sus ropas un extraño objeto de color lavanda, pero sabía que no tenía nadie que ayudara. Aquel simio naranja se acercó a ella a toda velocidad, con la intención de quitarle aquel objeto cuando hubo otra explosión y una segunda bestia se unió a la pelea. Era semejante a un dinosaurio de metal y era de color azul. La Idol sonrió al ver al chico que acompañaba a aquella segunda bestia: Un chico rubio que vestía con colores azules.

— ¡Usa tu Xros Loader! —ordenó Kiriha Aonuma.

—Este lugar es tenebroso... —se quejó Takuya mirando hacia todos lados—. Taiki, ¿Estás seguro de que fue una buena idea venir?

—No puedo darle la espalda a Kerpymon —dijo Taiki con una expresión seria—. Y te pedí que vinieras conmigo porque si encontramos algún enemigo, usaremos tu Digievolución como el factor sorpresa.

— ¿Y yo porqué vine con ustedes? —dijo Tai confundido—. No serviré de nada en la batalla.

—Te pedí que vinieras porque tengo un presentimiento sobre este lugar —dijo Taiki—. Cuando Gallantmon venció a MetalSeadramon, tu hermana recibió un Digihuevo —explicó—. Eso significa que los Datos de Angewomon estaban en alguna parte y si la Ciudad del Origen fue destruida, éste es el único lugar dónde los Datos vienen luego de que los Digimon sean asesinados.

—Dices que... ¿Los Datos de WarGreymon están en este lugar?

—Todavía no estoy muy seguro —dijo Taiki—. Pero nuestra prioridad es encontrar a Kerpymon.

— ¿Dónde crees que se encuentre? —dijo Takuya.

—Debe haber algún lugar donde los tengan prisioneros —dijo Taiki.

— ¡Heartbreak Shot!

Impresionada, Nene Amano sonrió al ver a Mervamon salir de su Xros Loader para luchar contra ese MadLeomon que había atacado. Kiriha y MetalGreymon también estaban luchando, pero no podían dominarlo. Ese MadLeomon parecía ser más fuerte que ellos. De pronto vieron asombrados a un dos aliados más que llegaban a la batalla. Uno era un insecto gigante de color verde y el otro, era un pequeño hombre de nieve que usaba un gorro de color verde.

— ¡Mazo de Marioneta!

— ¡Cuidado, chicos! ¡Reload Shoutmon!

Taiki reaccionó a toda velocidad en ese momento, Shoutmon salió de su Xros Loader e hizo girar su micrófono para crear un escudo contra el ataque que acababan de recibir. Takuya y Taiki hicieron un ademan con la mano del Digivice en un intento de protegerse. El ataque que habían recibido levantó una nube de humo, que al disiparse dejó ver a una mujer que llevaba un Digivice negro en la mano e iba acompañada de una marioneta de madera. Nanami y Puppetmon se hicieron presentes y Taiki retrocedió, sin querer aceptar que habían caído en una trampa, pues ese par de enemigos los estaban esperando en aquel lugar.

— ¿Dónde tienen a Kerpymon? —exigió saber Taiki pero la mujer se limitó a reír—. ¡Responde!

—Taiki Kudou, nunca puedes darle la espalda a nadie que necesite tu ayuda ¿no es así? —Se burló Nanami—. Ese fue tu principal error. De no ser por esa cualidad, probablemente habrías tenido la oportunidad de morir en un lugar un poco más agradable.

—Taiki te hizo una pregunta —dijo Takuya a la defensiva—. ¿Dónde están Kerpymon y Seraphimon?

Nanami rió nuevamente. Levantó un fino dedo y señaló un edificio que quedaba a un par de kilómetros de ellos.

—Es ahí donde están los Ángeles —explicó—. Pero no les queda mucho tiempo de vida y dudo mucho que quieran entrar en tu Xros Loader para recuperarse, Taiki Kudou —volvió a burlarse—. Aunque claro, si quieren rescatarlos tendrán que vencerme antes —rió con frialdad—. Así que los Ángeles se quedarán esperando hasta el momento de su muerte, porque no los dejaré pasar tan fácilmente.

—Yo pelearé contigo —dijo Takuya valientemente. Miró a Taiki y añadió—. Tú ve a buscar a Kerpymon y Seraphimon, asegúrate de que entren a tu Xros Loader para que se recuperen.

—Está bien —dijo Taiki y miró a Tai—. Vamos.

Tai asintió con la cabeza y echaron a correr en dirección al edificio que había señalando Nanami, sin embargo...

—Reload Blossomon.

Aquel gigantesco Digimon semejante a una tenebrosa flor apareció y a toda velocidad atrapó a Taiki y Tai entre sus hiedras, presionando con fuerza. Ambos chicos gritaron porque la presión era demasiada.

— ¡Suéltalos! —Ordenó Takuya—. Te dije que pelearía contigo. ¡Déjalos ir ahora!

—Pelearé contigo también —dijo Nanami en un tono tenebroso—. Pero nunca dije que dejaría ir a tus amigos.

—Bien... ¡DigiSpirit Bestia! ¡Digivolves a BurninGreymon!

BurninGreymon estaba dispuesto a acabar con Nanami y Puppetmon a toda costa, pero no contaban con lo que sucedió en ese momento:

— ¡Aliento de Lobo Metálico!

Esa técnica golpeó a Blossomon, haciéndolo volver al DigiLector de Nanami. Taiki y Tai fueron liberados y cayeron al suelo, Tai fue el primero en levantarse y ver a quien los había salvado.

Esa persona era...