Los Siete Dragones
Por Marce-chan
Capítulo 53
Abrí los ojos, estaba en el suelo en medio de muchos escombros y polvo, me incorporé y miré alrededor, estábamos fuera del castillo, a una distancia prudente de él, los guardias del Consejo Mágico iban de un lado a otro llevando y arrestado a buena parte de los magos oscuros de la Legión, era como si nos hubiéramos saltado una parte de la historia, me percaté que no era la única que acababa de despertar, vi a mis amigos incorporándose desconcertados y para sorpresa mía entre ellos estaba…
-¡Maki!-grité al verla a unos cuantos metros de mí.
Ella se veía tal como antes de que la energía oscura la poseyera, intentaba levantarse torpemente, pero estaba demasiado débil, le temblaba todo el cuerpo y no tenía fuerza, sus lentes estaban en el suelo justo delante de ella; Quise acercármele, pero algo dentro de mí me indicó que no lo hiciera, no era prudente dado que el ojo izquierdo seguía del más oscuro color negro. Mi mente comenzó a funcionar a toda máquina, intentaba darle sentido a las cosas, acababa de presenciar un conjunto de recuerdos fragmentados, acababan de contarme una historia, comencé a comprender todo entonces, todos los misterios de Maki se aclararon en un instante, comprendí porque siempre se marchaba sola, comprendí porque se había deprimido de tal forma después de lo ocurrido en Caellum, comprendí porque mantenía esa oscuridad en su interior, comprendí porque casi nunca dormía, comprendí porque no podía corresponder los sentimientos de Eve y Gray, lo comprendí todo. Mientras la observaba no podía evitar sentir una fuerte punzada de dolor en el pecho al pensar como era que mantenía todo eso dentro de sí, como había soportado toda esa carga tanto tiempo; Definitivamente Maki era la mujer más fuerte que había conocido y aún así, en ese momento, sin fuerzas para levantarse se veía extremadamente vulnerable.
-Lucy…
Me giré con un sobresalto, pero al hacerlo mi cabeza chocó contra algo, cuando abrí los ojos lo vi, Natsu estaba justo frente a mí, nuestras cabezas habían chocado, él se veía algo maltrecho, pero estaba bien, me estrechaba con los ojos firmemente cerrados.
-Creí que volvía a perderte-susurró estrechándome-Tuve tanto miedo…
-¡Natsu! ¿Estás bien?-exclamé.
Él no respondió, me besó inesperadamente, había tanta intensidad y desesperación en ese beso que me asusté.
-Natsu…-murmuré sonrojada cuando se separó.
-Tonta Lucy…-murmuró él apretándome fuerte contra su pecho.
-No fue mi culpa-repliqué.
Me separé ligeramente para mirarlo a los ojos, los tenía llenos de lágrimas y miraba al suelo, posé mis manos en sus mejillas.
-Natsu, mírame… Estoy bien…
Negó con la cabeza cerrando los ojos, trasmitía una dolorosa ternura.
-Te amo-susurré y lo besé.
-También yo…-murmuró cuando nos separamos.
Suspiró profundamente y se dejó caer sentado en el suelo, aliviado. Me senté a su lado sin dejar de sostener su mano que estaba entrelazada a la mía.
-¿Qué pasó?-preguntó Natsu mirando alrededor-¿Cómo llegamos hasta aquí?
-No lo sé-murmuré mirándolo, me percaté entonces que algo se movía dentro de su chaleco-¿Qué tienes ahí?
-¡Ah!-exclamó Natsu abriéndose el chaleco a toda prisa-¡Lo había olvidado!
Un Exceed pelirrojo sacó la cabeza, respirando agitadamente.
-¡Tobi!-exclamé sorprendida-¿Estás bien?
-Estoy bien-respondió el Exceed jadeando-Muchas gracias Natsu-san.
Natsu observó alrededor.
-¿Qué pasó con el dragón?-preguntó.
-No tengo idea-murmuré.
-¿Viste lo que yo?-preguntó Natsu-¿Qué rayos era eso?
-Eran las memorias de Zeref-respondió Tobi.
Natsu y yo lo miramos.
-¿Las memorias…?-murmuró Natsu.
-Eso que vieron es real, todas esas cosas pasaron-respondió Tobi asintiendo con la cabeza-Lo sé porque yo estuve ahí todo el tiempo.
-Maki…-murmuré tristemente girándome hacia ella.
Me sobresalté al percatarme que ella estaba llorando, las lágrimas le caían una tras otra por la cara y sollozaba en voz baja; Lo intuí entonces, Maki también había visto lo que Tobi acababa de llamar "Las Memorias de Zeref", a eso se debía su llanto. Vi a Gray levantarse con esfuerzo y comenzar a acercarse a ella, se arrodilló a su lado y estiró una mano para tocarla, iba a decirle que no lo hiciera, pero justo entonces la esfera de luz apareció encima de nosotros, todos levantamos la vista, a excepción de Maki que seguía en shock.
-No llores…-dijo una voz proveniente de la esfera de luz.
Maki levantó la mirada sobresaltada. La esfera comenzó a cambiar de forma y tomó forma humana, soltó un resplandor y la luz desapareció revelando su forma real, era Zeref.
-¡Zeref-kun…!-murmuró Maki con un hilo de voz.
Zeref tomó suavemente su cara, limpiándole las lágrimas con las manos.
-Estuviste grandiosa-le dijo con una voz que hacía eco-Estoy orgulloso de ti.
-¿De qué estás hablando?-lloró ella negando con la cabeza-¡No hice nada! ¡Juré que te salvaría! ¡Y no fui capaz…!
-¿De qué estás hablando tú, tonta?-replicó Zeref sonriendo.
-¡No…!-gimió Maki debatiéndose-¡No pude salvarte! ¡No pude seguir el plan! ¡Te dejé morir!
-No digas eso…-respondió Zeref apenado.
Maki sostuvo las manos que Zeref tenía en su rostro y las estrechó sollozando.
-¡Perdóname!
-Makinami… Me salvaste de todas las formas que se puede salvar a alguien… Te estaré eternamente agradecido, de no ser por ti me habría rendido…
-Quería enseñarte tantas cosas… Quería enseñarte a vivir… Quería estar contigo…-sollozó Maki.
-Y lo hiciste, estuviste conmigo siete años, me enseñaste muchas cosas, me enseñaste a vivir y sobre todo, me enseñaste a amar…-respondió Zeref.
-Zeref-kun…
Nunca había visto a Maki así, era como verla bajo una luz nueva, nunca había visto tal intensidad en ella, el modo como miraba y tocaba a Zeref, llorando abiertamente, era como si hubiera soltado todo lo que llevaba reprimido tanto tiempo, me fijé en Gray, que se había quedado estático con la mano estirada hacia ella, su expresión decía mucho, al parecer era incapaz de moverse. Zeref acercó su mano al ojo izquierdo de ella que seguía negro y ubicó dos dedos justo delante del globo ocular, la oscuridad comenzó a salir de su interior y a tomar una forma circular entre sus dedos.
-Ya has cargado mi oscuridad mucho tiempo, ahora yo cargaré con la tuya.
Iba a levantarse pero Maki lo sostuvo de las manos para evitar que se pusiera en pie.
-¡No te vayas! ¡Por favor, no me dejes! ¿Qué se supone que voy a hacer sin ti?
-Vivir-sonrió Zeref-Vivir con libertad.
-Pero somos uno… Tú y yo… Para siempre-sollozó Maki.
-Tú y yo fuimos uno con la oscuridad-sonrió él intentando soltarse delicadamente-Pero nuestro ciclo terminó, tú mereces vivir en paz y yo finalmente puedo descansar.
-¡Somos! ¡Somos uno!-gritó Maki-¡Coexistimos!
-Fuimos-sonrió Zeref-Y me siento feliz de haber pasado el resto de mi vida contigo, pero es hora de que sigas con tu vida. Somos libres ahora, tal como prometiste.
-No quiero…-lloró Maki-Todo lo que hice… Lo hice por ti.
-No, lo hiciste por todos nosotros-sonrió él-Nos has salvado a todos.
-¿Y qué sentido tiene si no te quedas conmigo?-replicó Maki.
Zeref la besó suavemente en la frente, Maki rompió a llorar.
-Por favor, no llores…
-¡Te amo!-susurró Maki rodeándole el cuello con los brazos y estrechándolo-¡Te amo, Zeref-kun!
-También yo-sonrió Zeref estrechándola-Te amo, Makinami.
Se besaron y fue un beso hermoso, pero estaba cargado con tanta tristeza que no pude evitar ponerme a llorar, era el final de una trágica historia de amor y el dolor que les provocaba separarse era tan fuerte que era casi tangible. Me aferré a Natsu, que me abrazó con fuerza.
Cuando se separaron Zeref amplió su sonrisa y levantó el dedo meñique.
-Nuestro camino juntos llegó a su fin-le dijo-El hilo rojo del destino… Ha desaparecido.
Maki alzó su dedo también y lo miró fijamente.
-Yo lo veo en tu dedo-dijo Zeref-Pero en el mío ya no.
Maki no respondió, pero su mano comenzó a temblar.
-Ya es tiempo de vivir, Makinami-sonrió Zeref separándose-Tu felicidad está más cerca de lo que crees.
-Zeref-kun…-murmuró Maki.
-Prometimos dejar de llorar ¿Recuerdas?-dijo él limpiándole nuevamente las lágrimas de las mejillas.
-Lo sé…-murmuró ella intentando contener el llanto-Pero no puedo...
-Está bien-sonrió Zeref-Pero que sea la última vez que lloras por mí… ¿Lo prometes?
-Lo prometo-murmuró ella.
-Cuídate mucho…
-¡No te vayas!-rogó Maki-¡No me dejes sola!
-¿Sola?-repitió Zeref sonriendo-Mira a tu alrededor, tienes una gran familia a tu lado.
Tomó los lentes de Maki que estaban en el suelo y se los puso, acercó su rostro al de ella y le susurró al oído:
-Mira a tu lado…
Maki se sobresaltó y giró la cabeza, Gray estaba ahí, mirándolos completamente petrificado, Maki exhaló cuando sus ojos se encontraron con los de él, que entornó la mirada pero la sostuvo firmemente, se quedaron mirando en silencio, Zeref sonrió y miró a Gray.
-¿Cómo te llamas?-le preguntó.
-Gray Fullbuster.
-¿Tú la amas, verdad?
Gray se sobresaltó, pero miró a Maki seriamente y asintió con la cabeza.
-¿Te das cuenta?-sonrió Zeref mirando a Maki-Siempre que un ciclo culmina otro comienza.
Maki bajó la mirada. Zeref juntó su frente a la de ella que comenzó a llorar otra vez, se quedaron así un momento corto pero sustancioso, Zeref la estrechaba mientras ella lloraba en silencio pero con todo su ser, se estaban despidiendo. Cuando pasó el momento Zeref se puso de pie y miró a ella y luego a Gray, mientras un vapor comenzó a desprenderse de su cuerpo.
-Te la encargo mucho, Gray Fullbuster.
-Si-respondió Gray con seguridad.
Zeref miró a Maki que no levantaba la mirada.
-Adiós y Gracias.
Se dio vuelta, Maki se lanzó hacia adelante intentando sostenerlo, pero sus manos lo atravesaron, él ya no tenía forma corpórea, era solo un espectro etéreo, Gray la sostuvo para que no se cayera y se quedaron observando como Zeref se alejaba, dirigiéndose hacia el castillo, conforme caminaba comenzaba a desvanecerse, llevaba en su mano la oscuridad que acababa de sacar del interior de Maki, levantó la esfera oscura lanzándola hacia el castillo y la edificación estalló, generando una potente onda de piedras y polvo. Gray se adelantó y creó un grueso domo de hielo frente a nosotros, protegiéndonos de la onda, Alzack se acercó a Maki que seguía en el suelo mirando hacia los restos del castillo, Natsu tomó mi mano y fue conmigo hacia ella, le puso a Tobi entre los brazos, Maki lo estrechó con fuerza y rompió a llorar. Alzack posó una mano en su cabeza, Gray en su hombro derecho y Natsu en el izquierdo, le estaban dando su apoyo y diciéndole sin palabras que no estaba sola.
Lahar y Doranbolt observaban atentamente la escena, Eve, David y Kamui se pusieron delante, ocultando a Maki de la vista.
-No hay nada que ver aquí…-murmuró Kamui bastante molesto.
-¿Acaso nos conocemos?-preguntó Lahar.
Eve, Kamui y David intercambiaron miradas desconcertadas.
-Creo que son miembros de Blue Pegasus y Lamia Scale-comentó Doranbolt.
-Señor-exclamó un Caballero de la Runa dirigiéndose respetuosamente a Lahar-No hemos encontrado a ningún miembro de Raven Tail, pero por los rastros parece que perecieron en el castillo, igualmente no hay rastro de ninguno de los agentes encubiertos y los altos mandos están solicitando información sobre la misión.
Kamui y David se miraron y miraron a Lahar.
-Informales que la misión fue cumplida pero que hemos confirmado con pesar que los agentes encubiertos conocidos como Hikari, Tochi y Mizu murieron en cumplimiento de su deber-respondió Lahar.
-Sí señor.
El caballero se retiró, David se adelantó.
-¿Qué significa eso, Capitán señor?-preguntó.
-No me saludes así-replicó Lahar-No tienes por qué hacerlo.
-¿Entonces estamos muertos?-preguntó Kamui acercándose.
-En lo que al Consejo concierne así es-respondió Lahar.
-¿Y tú piensas permitirlo, Doranbolt?-preguntó Kamui escéptico.
-Yo no sé nada-respondió él desviando la mirada.
-Disculpe-se acercó otro Caballero de la Runa-Estamos haciendo un conteo de sobrevivientes, si son tan amables ¿Pueden darme sus nombres y a que gremio pertenecen?
-Eve Tearm-respondió Eve de inmediato-Pertenezco a Blue Pegasus.
-Tora Kamui-respondió Kamui-También soy de Blue Pegasus.
-David Tree-respondió David-Lamia Scale.
-Muchas gracias.
-¿Estás seguro de esto, Lahar-senpai?-preguntó Kamui cuando el guardia se retiró.
-Completamente-respondió Lahar.
-Creí que habías hecho algún tipo de acuerdo con el rey-dijo Eve.
-¿Cómo sabes eso?-preguntó Doranbolt extrañado.
-¿Lo hiciste, verdad Lahar?-atajó Eve.
-Sí, pero me parece que ya han tenido suficientes obligaciones con el gobierno-respondió Lahar-El acuerdo con el rey implicaría una obligación con él y creo que ya es tiempo de que vivan en paz.
David y Kamui se miraron sorprendidos y se inclinaron ante sus superiores.
-Muchas gracias-dijeron a coro.
No pude evitar sonreír, a pesar de estar en contra de las reglas, Lahar y Doranbolt estaban liberando a Maki, David y Kamui de toda obligación. Mientras lo pensaba, el mismo Caballero de la Runa se acercó a nosotros.
-Su nombre y gremio, por favor.
-Lucy Heartfilia, pertenezco a Fairy Tail.
-Natsu Dragneel-respondió Natsu de inmediato-Fairy Tail.
-Gray Fullbuster, Fairy Tail.
-Alzack Connell, soy de Fairy Tail.
-¿Señorita?-preguntó el guardia acercándose a Maki.
-Déjela-replicó Gray de inmediato.
-Lo siento, pero es necesario-replicó el guardia-Señorita, su nombre y gremio.
Alzack se apresuró a cubrir el brazo donde aún estaba plasmada la marca de la Legión de la Sangre de Dragón.
-Se llama Makinami y pertenece a Fairy Tail-le dijo Alzack.
-Lo siento, necesito que sea ella quien me lo diga-replicó el guardia.
-Soy su hermano-replicó Alzack.
-No importa-respondió el guardia-Señorita…
-Maki…-susurró Alzack rodeándola con el brazo.
Maki había dejado de sollozar, pero las lágrimas seguían cayendo por sus mejillas y se estremecía sin control, sin alzar la mirada hacia el guardia, levantó el brazo derecho de cuyo guante ya no quedaba casi nada, se retiró las vendas desgarradas que lo cubrían y mostró su marca.
-¿Y su nombre?-asintió al guardia al corroborar que pertenecía a Fairy Tail.
-Makinami…-murmuró ella-Makinami Connell.
Todos nos sobresaltamos con esa respuesta.
-Gracias, lamento las molestias-sonrió el guardia-Enviaré a alguien del equipo médico inmediatamente.
Se alejó. Alzack se volvió a Maki.
-¿Puedes levantarte?
Ella negó con la cabeza, era evidente lo débil que estaba, no podía mantenerse derecha, incluso parecía que le costaba mantener la cabeza en alto, Alzack la sostuvo de la cintura y, con ayuda de un tembloroso Gray, la acomodó en su espalda y se levantó con ella.
-Vamos a casa…
Comenzamos a alejarnos del castillo y aunque seguía llorando, Maki miró a su hermano mayor.
-Nii-san...
-¿Qué sucede?
-Llévame con Lahar…
-Descuida Nami-chan-replicó Eve caminando a su lado-Ya lo hemos solucionado.
Maki negó con la cabeza.
-Tengo que… Hablarle…
-Maki-nee-se adelantó Kamui estirando su mano hacia ella.
Maki le tomó la mano.
-Ultear, Meredy, Ángel, Racer, Cobra-murmuró con rapidez.
-Entendido-respondió Kamui comprendiendo y se dio vuelta, pero Maki no lo soltó.
-Tora-chan… Cobra…
-Lo sé-respondió Kamui asintiendo.
Kamui se separó de nosotros, Gray y Natsu se apresuraron a ir con él, como yo iba de su mano, también fui con ellos.
-Lahar-senpai-lo abordó Kamui.
- Es suficiente…-murmuró sin mirarlo-Deberían marcharse de aquí.
-Me han pedido que le diga algo importante-respondió Kamui.
-¿Qué cosa?
-Ultear, Meredy, Ángel, Racer, Cobra-recitó Kamui.
-Lo sé-respondió Lahar-Tendrán una rebaja considerable de pena, no se preocupen.
-¿Dónde está Cobra?-preguntó Kamui.
Lahar lo miró con suspicacia, pero Kamui estaba completamente decidido, Lahar señaló con la mirada un carruaje bastante apartado de los demás y se alejó, Kamui fue directo al carruaje, nos apresuramos a seguirlo, pero se detuvo en seco y nos miró con seriedad.
-No me sigan.
-Pero…-replicamos Natsu y yo a la vez.
-¿Quién te crees que eres, chiquillo?-replicó Gray bastante molesto.
-Maki-nee me confió esto a mí, a nadie más-replicó Kamui.
Nos quedamos en silencio, Kamui y Gray se miraban desafiantemente, pero Kamui era un Dragón Slayer y eso se hizo evidente cuando su cuerpo comenzó a brillar pero Gray no pensaba quedarse atrás, un vapor helado comenzó a surgir de su cuerpo.
-No me obligues-susurró Kamui con voz peligrosa-Porque te aseguro que lo haré.
-No te tengo miedo-respondió Gray.
-¡Suficiente!-se alzó una voz.
Nos giramos, Erza venía hacia nosotros, se puso en medio de Kamui y Gray.
-Kamui tiene razón, Makinami se lo encargó a él, no tienes nada que ver en eso, Gray.
-Todo lo que sea con Maki es conmigo-replicó Gray.
-Esto no-respondió Kamui.
Era raro ver a Kamui enfadado, pero estaba muy decidido y su poder era más que evidente. Gray se cruzó de brazos, enfurruñado y molesto, Kamui se dio vuelta y siguió su camino, perdiéndose de vista detrás del carruaje.
