Esta historia contiene: Universo Alterno, Cambio de personalidades y Otros personajes.
Los personajes de Ranma ½ no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. La historia aquí presentada es con fin de entretenimiento, NO de lucro.
Capítulo 50: El espejo de los recuerdos.
Akane chico estaba hecha una furia, persiguiendo al maestro Happosai. Estaba tan enfadada que por culpa del viejo tenía la camisa desgarrada gracias a sus admiradoras; se detuvo en seco al ver al anciano que tenía una tetera en la mano, sonriendo con malicia, ya estaba por echarle el agua encima, pero logró esquivarla, cuando notó el anciano ya no estaba ahí.
—Maldito viejo depravado… —masculló el rubio, apretando fuertemente sus puños.
Entró a la habitación del anciano sin importarle nada, se extrañó al notar que el mal olor que inundaba ése lugar ya no existiera, curiosa se acercó al anciano que sacaba de su maleta unas cosas y entre ellas había un espejo.
—Qué bonito —dijo al verlo, llamándole poderosamente la atención.
—Te lo daré si te pones éste sostén siendo la linda Akane —el anciano sonrió, viendo el torso desnudo de Akane chico.
El anciano salió volando por una potente patada que Akane le dio. El rubio salió de aquella habitación, con el espejo en la mano.
Akane se admiraba en el espejo, era muy bonito, de madera color rojo, con grabados al borde de hojas con algunas flores como si fueran unas enredaderas, el mango tenía una piedra verde incrustada, supuso que se trataba de una imitación barata de una esmeralda. Bajó con él para mostrárselo a la familia pero la cara se le distorsionó al encontrar a Cologne y a su fastidiosa nieta que abrazaba a Ranma, Genma y Soun se estaban atascando con la comida china que ésas habían traído, lamentaba que su tía Nodoka, Kasumi y Nabiki hubieran salido desde temprano. Se sentó al lado de Ranma y con toda la delicadeza que la distinguía, apartó a Shampoo de su prometido, arrojándola hacia el estanque, pero la china dio una maroma en el aire evitando caer al agua.
La peli morada sacó sus chúis y se lanzó hacia Akane con toda la disposición de iniciar una pelea; la hija de Soun dejó el espejo en la mesa, aceptando pelear contra la china, levantándose y dirigirse a ella.
La familia ni se inmutó, seguían comiendo la deliciosa comida que además, era gratis. Cologne dejó escapar un suspiro cansino, pero al ver el espeo que Akane dejó en la mesa, lo tomó y entrecerró los ojos.
—Akane, ¿de dónde has sacado éste espejo? —interrogó Cologne, mostrándoselo a la joven.
—El viejo lo tenía —respondió Akane quien ladeaba su cabeza esquivando un chúi.
—¿Qué viejo? —insistió la anciana.
—Pues el pervertido, ¿quién más? —Akane se agachaba intentado barrer los pies de Shampoo.
—Seguro lo robó por ahí —habló Ranma antes de meter más sopa a la boca.
Las dos chicas seguían peleándose hasta que cayeron en el estanque, una convertida en chico y otra en gata. Se gruñeron entre ellas, pero al segundo el rubio iba corriendo tratando de quitarse a la gata que lo tenía encima con las garras bien clavadas en su espalda.
—¡Quítenme a esta gata! —pedía el rubio que corría de un lado a otro agitando las manos y llorando de dolor.
Cologne no dejaba de escudriñar aquel espejo.
—¡Akane mi amor! —apareció Happosai echándole agua caliente a las malditas de Jusenkyo.
Antes de que el cuerpo de Shampoo fuera expuesto ante los ojos del anciano, Akane le propinó un puñetazo en su calva cabeza enterrándolo en el suelo, el mantel de la mesa cubrió el cuerpo de la amazona.
—Menos mal que siempre traigo ropa extra —suspiró Cologne entregándosela a su nieta.
—Éste es el viejo pervertido —señaló Akane al anciano que estaba bajo sus pies, la peli azul saltó sobre el viejo, enterrándolo todavía más.
Shampoo regresó ya cambiada mirando al ancianito que lloraba por lo mal que había sido tratado por Akane, mientras que la joven de cabellos cortos comía tranquilamente de su sopa.
—Señora, ¿qué hace con mi espejo? —interrogó el anciano mirando con recelo a la anciana.
—¿Este espejo es suyo? —Cologne entrecerró los ojos.
—Claro, es un obsequio de mi amor de juventud… Ahhh, qué hermosos recuerdos —los ojos de Happosai se tornaron brillosos—. Yo era un jovencito muy guapo, rubio de ojos azules y alto, en ese tiempo yo sólo contaba con 18 abriles y la bella chica que me amaba también, era una mujer hermosa, pero debido a mi entrenamiento no podía tener alguna relación, el día que me marche de su ciudad me pidió que conservara el espejo —contó el señor.
Todos estaban jugando domino, Akane dio un brinquito de felicidad al derrotarlos, pero Shampoo colocó la pieza final, sonriendo ampliamente, logrando que la peli azul bufara y le mirara con desprecio.
—¿Por qué no me han puesto atención eh? —habló el viejo notablemente molesto.
—Yo le he puesto atención, y un recuerdo similar llega a mí, un ladrón se llevó las pertenencias de mi pueblo y entre esas cosas iba este espejo… el cual me perteneció a mí —Cologne agitó el espejo.
—¿T-tú eres Cologne? —Los ojos del maestro se salieron de sus cuencas, seguido de sacar una cascada de arena de la boca que se le había caído hasta el suelo.
—Así es… y no recuerdo que tú hayas sido rubio, Happi —respondió la señora con toda la tranquilidad.
—¿Rubio? —interrogaron todos ya prestándole atención, miraron a Akane quien se puso azul imaginándose al viejo Happosai con el mismo cuerpo, sólo que con una cabellera rubia y ojos grises.
Akane se frotó los brazos al sentir un terrible escalofrío recorrerle completita.
—Abuela conocer a anciano pervertido —musitó Shampoo, impresionada.
La anciana dejó escapar un largo suspiro y asintió.
—Fue cuando tenía 18 años, en mi aldea llegó un joven de Japón para entrenar, al principio…
—¡No, tú no puedes ser Cologne, ella era hermosa y joven! —Exclamó Happosai recuperándose de la impresión, tomó el espejo—. Tú no puedes ser ella —empezó a llorar, derramando unas lágrimas sobre el reflejo—. Quiero volver a ver a Cologne joven.
Una luz blanca apareció en el espejo, haciéndose cada vez más grande, cegando a todos. Sintieron como si fueran absorbidos por un furioso torbellino.
Todos estaban mareados y aturdidos, Genma y Soun se voltearon para desahogar su pobre estómago; Shampoo estaba sobre Ranma y Akane estaba sobre el viejo libidinoso que no desaprovechó la oportunidad.
—¡Deje de tocarme maldito pervertido! —Akane lo apartó de ella dándole un puñetazo y mandándolo al cielo.
—¿Eh? ¿Dónde estamos? —interrogó Ranma.
—Ranma mi amor —musitó Shampoo con voz seductora.
Shampoo parpadeó varias veces al sentir como era levantada con suma facilidad cuando la tomaron por su blusa y la ponían en otra parte.
Akane fulminaba con la mirada a esa osada chinita.
—Estamos en China… para ser exactos cuando yo tenía 18 años —respondió Cologne.
—¿Alguna vez la bruja maldita fue joven? —interrogó Akane a Ranma quien se encogió de hombros.
Los dos fueron golpeados en la cabeza por el bastón de la abuela de Shampoo.
—¡China antigua! —exclamó el ancianito muy animado.
Un pequeño temblor les llamó la atención, que los hizo mirar hacia atrás; un grupo de chicas venían corriendo con escobas, palos y mazos en las manos siguiendo a un chico chaparrito, vieron como fue alcanzado y le dieron una golpiza aventando al jovencito frente a ellos.
—Ese eres tú, Happi —señaló Cologne con cierto fastidio al muchachito con aspecto deforme debido a la golpiza que había recibido.
—¿Qué? ¿Yo? ¡Pero si yo era rubio, guapo y alto! —Happosai estaba sorprendido de verse en su versión joven y que seguía siendo igualito.
Akane suspiró aliviada de que el anciano no se haya parecido a ella en su forma maldita.
—En sus mas fantasiosos sueños, puede, tal vez, a lo mejor, quizás, qué al menos era rubio, o alto… ¿pero guapo? No lo creo —se mofó Ranma que empezó a carcajearse de lo debilucho y menudo que fue Happosai de joven.
A Genma y a Saotome les brillaron los ojos de forma extraña al ver a su pequeño maestro de joven y darse cuenta que era un debilucho.
—Saotome, ¿está pensando lo mismo que yo? —interrogó el bigotón quien se tronó los dedos.
—Como si fuéramos uno mismo, Tendo —respondió el papá de Ranma quien también se tronó los dedos.
Los dos hombres empezaron a patear a Happosai joven, riéndose como locos y llorando a la vez; felices de por fin darle su merecido, pero unos golpes en las nucas los dejaron en el suelo.
—Son unos malagradecidos, aprovecharse de este pobre jovencito débil… no, no, no —negó el anciano que estaba sobre el cuerpo de Genma— Y tú muchacho, no te pareces en nada a mi —miró con pesadez al chico.
—Ni quiero, anciano —respondió el chico que se levantó, sacudiéndose la ropa—. ¡Oh hermosa jovencita! —Se lanzó directo a Akane— ¡Cásese conmigo!
—¡Ni en un millón de años! —respondió Akane que mandó a volar a la versión joven de Happosai gracias a un poderoso puñetazo.
—Las mañas y el mal gusto los tiene desde joven —comentó Ranma, mirando con cierta burla a su prometida.
Ranma terminó besando la tierra al recibir un codazo en la cabeza.
Cologne miró con aflicción a ése joven que era llevado por Happosai jalándolo de la oreja. Dio un pequeño suspiro.
—Vamos al pueblo —dijo la anciana que lideró al grupo.
Ranma y Akane iban discutiendo, música para los oídos de la joven amazona, mientras que Genma y Soun iban llorando por el tremendo golpe que habían recibido, sobándose la nuca.
Llegaron a la aldea, ahí vislumbraron a una joven de cabellos largos de color morado, la muchacha estaba barriendo la calle, muy pasivamente.
—Esa soy yo —dijo Cologne.
—Nah, no es cierto, usted debe ser igual que el pervertido, sólo que con color en el cabello —dijo Akane incrédula—. Bruja maldita —se sobaba el chichón recién salido.
—Verán que soy yo. ¡Cologne! —gritó la anciana.
La joven que barría giró, era muy hermosa, de ojos color verdes y un rostro angelical, se notaba la amabilidad en aquella mirada.
—Díganme —sonrió la mencionada.
—Y es buena no como la malvada bruja —musitó Akane.
Lloraba después del otro bastonazo recibido.
—Merecer eso y más por ser grosera con abuela —dijo Shampoo gustosa de los golpes que su abuela le dio a Akane.
Entablaron una amena conversación con la joven Cologne quien los invitó a pasar a su casa para que comieran algo. Genma, Soun, Ranma y Akane se atascaron con la comida, era deliciosa. Akane se ganó la mirada de desaprobación por parte de Shampoo.
—Glotona —susurró para sí la joven china sin dejar de mirarla.
Los gritos de las jóvenes en el pueblo las hicieron asomarse, se encontraron con los dos Happosai, el anciano y el joven; ambos cargando un saco lleno de ropa intima. El anciano no fue alcanzado por las cosas que le eran arrojados, pero el joven se notaba que no era muy bueno, así que un tabique lo dejó noqueado. Cologne joven corrió rápida en busca de Happosai y lo escondió al meterlo en un jarrón.
—Cologne, ¿no has visto a ése depravado de Happosai? —interrogó una chica.
—No, no lo he visto —mintió la bella joven.
Los invitados se quedaron extrañados y luego posaron sus pupilas en la anciana quien se hizo la desentendida.
Después de que las amazonas siguieran en busca de Happosai joven, Cologne sacó del jarro al chico que tenía los ojos hechos remolinos.
—Happi, por favor despierta —pedía Cologne tiernamente.
El chico seguía sin reaccionar.
—Permítame, yo sé cómo despertarlo —sonrió Akane que se remangó las mangas.
Se atascó la joven de cabellos azules al soltarle un bofetón que hizo girar al pequeño joven. Shampoo, Ranma, Soun y Genma se llevaron la mano a la mejilla sintiendo el dolor.
Cologne por su parte no dejaba de pestañear por lo salvaje que había sido Akane.
—Hermosa chica, ¿usted me ha despertado? —Happosai tomó las manos de Akane entre las suyas, era increíble lo bien marcada que estaba la palma de Akane en rojo sobre la cara del muchacho—. Permítame darle un beso en forma de agradecimiento.
En la frente de la peli azul se formó una vena que palpitaba violentamente. El hombrecito salió disparado debido a una potente patada recibida.
—Primero vaca antes de dejar que ése idiota me bese —farfulló Akane bien molesta.
Cologne joven dejó escapar un suspiro, sus ojos se nublaron repentinamente parecía que pronto iba a empezar a llorar.
—¿Qué tienes? —Interrogó Shampoo preocupada, tomando las manos de la bella joven—. Tu amar a ése chico, ¿verdad?
Ranma, Akane, Soun y Genma abrieron los ojos como platos cuando la joven Cologne asintió levemente, aceptando su amor hacia el viejo, bueno, joven Happosai. Voltearon a ver muy sorprendidos a la anciana quien bajó la cabeza.
—Shampoo creer que Happosai también amarte —habló la amazona esbozando una gran sonrisa.
—Happosai jamás se fijaría en mí, soy fea —dijo Cologne joven haciendo que su tristeza fuera más notoria.
—¿Fea? —Repitió Shampoo, incrédula.
Akane sólo parpadeó al tener su cabeza aprisionada en el brazo de la fastidiosa china de ojos lilas.
—¡Fea y horrorosa ser chica violenta! —señaló a Akane.
—¡Óyeme gata! —Akane se zafó del agarre y miró con desafío a la amazona— ¡Yo de fea no tengo nada!
—Las dos son muy bellas, a comparación de ustedes, yo soy fea —dijo con tristeza la joven Cologne.
Tanto Akane como Shampoo se quedaron viendo entre ellas, Akane llevó la mano a la frente de Cologne joven.
—Pues no tiene fiebre —avisó Akane a Shampoo.
—¡Claro que no, tú ser hermosa! —animó la nieta de Cologne, haciendo a un lado a Akane de forma brusca, tanto que la hizo caer sentada.
Akane se rascó la cabeza.
«Y loca por haberse fijado en alguien como Happosai» admitió Akane quien dejó en segundo plano la agresión de Shampoo.
—En serio, eres bonita, no tienes porque hacerle caso a un idiota, pervertido y feo hombre como es Happosai —Akane le dio unas palmadas en la espalda a la joven.
Cologne joven y la Cologne anciana dejaron escapar un largo suspiro. Shampoo frunció el ceño y agarró a Akane de la oreja y se la llevó a otro lugar.
—Tu chica violenta ser muy insensible, abuela amar a un chico, yo querer que abuela sea feliz sin importar lo horrible que ser ése hombre —regañó la china, fulminando con la mirada a la peli azul.
Akane se sobaba la oreja mientras observaba con rencor a Shampoo.
—Oye, por algo no se casaron, Happosai le hace un gran favor al no voltear ni verla —contestó Akane.
—Tú ayudar a que Happosai preste atención a mi abuela —la señaló Shampoo.
—¿Eh? —Akane abrió los ojos como platos cuando Shampoo le arrojó agua fría.
—Tú intentar conquistar a Cologne joven para sacar celos a Happosai joven, así darse cuenta que Cologne atrae a chico guapo… —Shampoo se ruborizó a la vez que frunció el ceño.
—Mira, que sigo haciendo que tú creas que soy guapo como chico —se mofó Akane que le guiñó el ojo—. Lo sabía, soy irresistible —una sonrisa altiva se hizo presente en el rostro del rubio.
La cubeta resonó al estrellar en la cabeza del ojigris.
—Tú ayudar, a cambio, Shampoo dejarte comer en el café del gato gratis por una semana —negoció la joven amazona.
—¿Sin limitación? —interrogó Akane que le brillaron los ojos.
—Sí —aceptó Shampoo que rodó los ojos notablemente fastidiada.
—¡Acepto! —una gran sonrisa se hizo presente en el rostro del rubio, estaba tan contento que incluso alzó a la chica y dio una vuelta con ella—. ¡Comida gratis!
Shampoo estaba dispuesta a hacer todo lo que estuviera en sus manos para que su abuela fuera feliz.
—Oye, oye… ¿y cómo le haré con la bruja de tu abuela? Ella me conoce, seguro alertara a su yo joven —razonó Akane chico, dejando caer a la amazona quien se dio un buen golpe en las asentaderas.
La cubeta se abolló en su cabeza. Akane fulminó con la mirada a la chica mientras se sobaba el recién salido chichón.
—Abuela no ser ninguna bruja, y yo me encargaré de distraerla, mientras tú te llevas a Cologne y buscas a Happosai joven y coqueteas a abuela joven frente a él —indicó la china.
—Que plan tan más ridículo… —se cubrió la cabeza con los brazos para que la cubeta no volviera a lastimarle la cabeza, pero sacó un tanto de aire al recibir el golpe en el estómago.
—Akane ser insoportable —masculló Shampoo.
—Lo mismo opino de ti —Akane rodó los ojos—. Ya, está bien, haré mi mejor esfuerzo, bueno, creo que no necesitaré hacerlo, ya que soy endiabladamente guapo —se alisó el cabello rubio con la mano, mientras guiñaba un ojo y ampliaba una sonrisa de lo más altiva, dejando que se le vieran los dientes que resplandecieron.
Shampoo sacaba chispas de los ojos ante el coraje que le daba que Akane se comportara así de arrogante y vanidosa.
«¿Cómo ser posible que yo haberme enamorado de ésa engreída cuando pensé que era chico?» se interrogó internamente la peli morada.
Ejecutaron el plan, Ranma casi se atraganta con el té que estaba tomando al ver a Ken entrar y llevarse a Cologne joven, miró a su papá y al señor Soun que estaban en la esquina de la casa embriagados y entonando una canción, qué por cierto lo hacían bastante mal, parecían berridos de animal herido. Shampoo por su parte empezó a cuestionarle cosas a su abuela. Ranma llevado por la curiosidad siguió al rubio.
—Me llamo Ken —dijo Akane sonriéndole amigablemente.
—Mucho gusto, Ken, me llamo Cologne, eres un viajero, ¿verdad? Es que no te he visto por estos rumbos —Cologne no dejaba de ver a ese apuesto chico—. Me recuerdas a alguien…
—¿Ah sí? Jajajaja —Ken se rascó la cabeza algo nervioso, qué tal si los recuerdos de la anciana se habían fusionado con los de la Cologne joven.
—Seguro eres extranjero, algunos vienen de vez en cuando a retar a las mujeres de la aldea en busca de esposa, muy pocos han tenido éxito, ¿y tú a que has venido? —interrogó la bella mujer.
—Yo este… ah, pues… verás… yo —titubeó el rubio, volvió a rascarse la cabeza—. Yo sólo estoy de paso por aquí —se quedó callado al ver a Happosai joven brincando con un sostén en la mano y tras de él a un grupo de chicas furiosas.
«Ahora, Akane, actúa, es el momento, comida gratis en el café del gato durante una semana, es una oferta única» se animó el rubio.
—Supe que en esta aldea habitaba una joven preciosa y no pude soportar la curiosidad para saber si era cierto; la razón por la cual estoy aquí, es para conocerte y que grata sorpresa me he llevado al ver que los rumores son ciertos y que incluso se han quedado cortos, tú Cologne, eres la mujer más hermosa que he conocido —habló con su voz más seductora que pudo sacar, mirando a los ojos de la chica quien se ruborizó.
Akane la tomó de la barbilla y se acercó a ella. Cerró los ojos y los abrió horrorizada al imaginarse a la anciana en el lugar de la joven.
—Pero tú eres demasiado joven para mí… —musitó Cologne que se alejó.
Akane agradeció enormemente la acción de la chica.
—Para el amor no hay edad, nena —su voz estremeció a la bella peli morada.
Frente a ellos estaba Happosai joven que emanaba un aura de color amarilla, fulminando con la mirada al osado rubio que se había atrevido a coquetear con Cologne.
«Me encantaría pelear con el Happosai joven» sonrió Akane, mirando con desafío al enano.
Las chicas que seguían a Happosai se quedaron paradas, admirando a ése guapo rubio.
—¡Pelea conmigo, bello joven! —exclamó una chica.
—¡No, él peleara conmigo y yo seré su esposa! —dijo otra.
—¡Claro que no, ése muchacho me derrotará a mí!
—¡Eso no es cierto, él me vencerá, ya lo verán!
Las amazonas se miraban entre ellas de forma retadora. Gruñían como perros rabiosos.
Ranma que estaba oculto admirando la escena le escurrió una gota de sudor en la nuca al igual que al rubio, a Happosai joven y a Cologne.
El anciano apareció atrás de Akane y la empujó hacia ése grupo de chicas.
—Yo me casaré contigo, hermosa y joven Cologne —habló el anciano que ya iba directo a abrazar a la amazona.
—¡Ni se atreva maldito viejo! —gritó el joven Happosai.
—¡Ayúdenme! —pidió Akane que era llevado por las amazonas a quien sabe dónde.
«Happi realmente siente algo por mí, de lo contrario no se hubiera puesto así» Cologne se alegró de ver a su amado pelear con el anciano, aunque no tardó nada en que el joven Happosai fuera derrotado por su versión adulta.
—¡No, yo no quiero pelear, no, no y no…! —decía Akane asustada, recordando lo mal que se lo pasó con Shampoo tras de ella en su versión masculina.
—Reta a quien quieras, no nos importa ser derrotadas —le indicó una—. Sí me eliges a mí, te prometo que no tardaras ni un minuto en derrotarme y seré tu esposa —le guiñó un ojo.
El rubio se estremeció por el gesto de la amazona y empezó a sonreír con nerviosismo.
—Bien… siendo así yo reto a… —Akane observó a todas las mujeres que se notaban ilusionadas por ser la elegida—. ¡A ella!
Siguieron con la mirada a donde el rubio señalaba, cuando voltearon a verlo, el chico ya no se encontraba ahí.
Akane corría como si el mismísimo diablo fuera tras de ella, chocó contra alguien, haciendo que los dos cayeran, sobándose la frente.
—Yo que venía a ayudarte y tú golpeándome —dijo Ranma que se incorporó tontamente por lo fuerte que fue el golpe.
—Ser hombre guapo y sexy aquí es un peligro… Ranma… —Akane lo tomó de las manos—. Quiero que tú…
Ranma sintió algo extraño, Akane lo miraba suplicante, estaba seguro que le pediría que se ocultara.
—¡Escóndeme! —pidió el rubio con desesperación.
Ranma se fue de espaldas.
—Con esto basta —Ranma le echó agua caliente, tenía el ceño fruncido, indignado por la petición de Akane.
—¡Oh, gracias! —Akane lo abrazó, muy agradecida.
Las amazonas llegaron, buscando al rubio pero al ver al guapo ojiazul, se quedaron embobadas, a Akane no le pareció que las chicas empezaran a retarlo.
—Déjenme decirles algo —habló Akane tratando de mantener la calma, la comisura de su labio le temblaba, ya suficiente tenía con aguantar a Shampoo como para que se le uniera otra china—. Ranma me ha vencido y según sus leyes ahora yo me tengo que casar con él.
—Yo podría derrotarte a ti y entonces podría retarlo a él para que se vuelva mi prometido —habló una chica castaña que tenía el cabello enrollado en una coleta.
—¡Oh, por dios, el guapo y sexy rubio! —Akane señaló hacia un punto perdido tras de la bola de chicas.
Otra vez las jóvenes chinas cayeron en aquel truco, cuando voltearon, ya no vieron ni al guapo moreno ni a la chica peli azul.
Ranma miraba como Akane lo llevaba tomado de la mano para desaparecer de aquel grupo de amazonas. Sonrió, su prometida estaba celosa y asustada de que se uniera una prometida más.
Akane se detuvo de repente, haciendo que Ranma no alcanzara a frenar y terminara chocando con la espalda de la joven, pero lo que el muchacho ignoraba es que se encontraban en el borde una pradera. Irremediablemente cayeron rodando por la colina.
Habían caído en un campo de hermosas flores amarillas y blancas que eran movidas por el suave viento, haciélos liberar un agradable aroma fresco.
Akane quedó bajo su cuerpo, la joven tenía el ceño fruncido, seguro estaba a punto de reclamar pero su semblante cambió y un hermoso sonrojo abordó sus mejillas.
—Dime, ¿cuándo te vencí para que me ganara el derecho de casarme contigo? —interrogó mordazmente el moreno, mirando a su prometida de forma suspicaz y divertida.
Las mejillas de la aludida se encendieron más, la vio claramente tragar saliva y como sus pupilas se desviaron.
—Cu-cuando tomaste la sopa de la súper fuerza… me… me venciste —respondió la muchacha con timidez.
—Ah, cierto, te vencí muchas veces —dijo el chico que miró hacia el cielo.
—¡Pero fue gracias a ésa estúpida sopa, tonto! —reclamó Akane, molesta.
—Como haya sido, te vencí, yo el gran Ranma Saotome, venció a la arrogante y presumida Akane Tendo —se jactó el ojiazul, sonriendo petulante.
El ceño de la hija de Soun se frunció a tal punto de formar una V perfecta y tiró a Ranma, siendo ella la que quedó sobre él.
—Te ves linda cuando te enojas —expresó Ranma, haciendo que Akane volviera a relajar su expresión y de nueva cuenta se pusiera colorada.
«Sí dices cosas lindas de mí, sabes que me desarmas… tramposo» admitió la peli azul internamente.
—Tra-tramposo —titubeó Akane.
Ranma se elevó lo suficiente para darle un beso fugaz, sorprendiendo a la joven por el acto.
—Hmmm… no me acomodo —proyectó el moreno.
Akane solo pestañeó por que en un rápido movimiento de su prometido, ahora ella se encontraba otra vez bajo el cuerpo de Ranma.
—Así está mejor —sonrió el joven que se acercó a ella para besarla sutilmente.
Se dejaron llevar por ése beso que se empezaba a profundizar, pero unos gritos desesperados los volvieron a la realidad. Alzaron la cabeza al notar que ahí iba el grupo de amazonas en busca del moreno y del rubio.
Tanto Ranma como Akane soltaron un suspiro de resignación, se pusieron de pie y volvieron a huir de aquel grupo.
Llegaron a la casa de Cologne, entrando rápidamente, recargándose sobre la puerta, esperando no haber sido vistos por las locas amazonas.
—Esas chinas sí que son unas desesperadas, retando a cualquier hombre para casarse —inquirió Akane que respiraba agitada, miró a su papá y a su tío Genma—. Bueno, no creo que su desesperación llegue a tanto como para retarlos —señaló con su cabeza a los patriarcas de las familias.
Ranma sonrió, dándole la razón a su prometida.
Cologne joven hacía presencia en la casa, sonriendo muy contenta, dejando escapar un suspiro enamorado.
—Me quiere —susurró, contenta.
Akane y Ranma se quedaron viendo entre ellos, Ranma llevado por la curiosidad agarró una carta que estaba en la mesa, iba dirigida a Cologne, por lo que se la entregó. La bella mujer leyó la carta.
—Q-quiere verme… pero si Happi no sabe escribir muy bien —observó.
Shampoo empezó a chiflar, ganándose la mirada de suspicacia por parte de los prometidos.
En una cabaña alejada de la aldea de las amazonas, se encontraba Happosai viejo devorándose la comida del joven; éste se encontraba recostado en la cama, luciendo un ojo morado y un chichón sobre un chichón en su cabeza, admirando el techo, recordando a ése maldito rubio que estuvo a nada de besar a Cologne.
—¿Quién será? —se preguntó el chico, frunciendo el ceño.
Tocaron a la puerta, por lo que el joven se levantó rápido, encontró ahí una carta.
—¡Cologne quiere verme! —exclamó el chico muy emocionado.
Los ojos del anciano maestro brillaron de forma enigmática.
En la casa de Cologne joven, la anciana no dejaba de observar a su nieta que sonreía.
—¿No irás al encuentro? —interrogó Shampoo al ver como la joven dejaba la carta en la mesa.
—No —determinó la chica—. Happosai no escribe en chino.
La joven amazona se atragantó con su saliva.
Happosai joven caminaba tranquilo por las calles de la aldea, releyendo la carta.
—Pero sí Cologne no sabe japonés —razonó.
—Tarada —le dijo Akane a Shampoo—. ¿Cómo se te ocurre escribir una carta en chino para Cologne cuando Happosai no sabe chino y una carta en japonés para Happosai, cuando Cologne no sabe japonés?
Shampoo se mordía los labios, la verdad es que sí se le había pasado ése "pequeño" detalle. Las dos chicas dejaron de discutir al ver pasar al joven Happosai muy pensativo. Akane no le gustó ver aquel semblante de la peli morada. El rubio cerró los ojos y cruzó los brazos a la altura de su pecho, refunfuñando y maldiciendo a la amazona entre dientes. Quien sabe cómo, pero Cologne ya estaba ahí frente a ella, la bella joven se "tropezó" (en realidad Shampoo la empujó) haciendo que Cologne terminara sobre el rubio.
—Perdona mi torpeza —se excusó Cologne.
—¿Tú qué haces con mi Cologne? —señaló Happosai que ardía en furia pura—. ¡Ella es mi chica y sí le pones un dedo encima te mataré!
Akane esbozó una sonrisa, quería pelear con Happosai en su versión joven, tenía deseos de saber que tan fuerte era el anciano.
En otra parte, cerca de un lago, la anciana Cologne caminaba, ilusionada de encontrarse con el amor de su juventud, al escuchar como una rama crujió, rápida se ocultó tras de un árbol.
—¿Happi? —preguntó suavemente la anciana.
Llevó su mano al tronco, sintiendo como sus dedos eran tocados y se emocionó.
Se quedaron de piedra al ver quien era en realidad. Happosai anciano y Cologne anciana.
Los dos viejitos caminaban por las tranquilas calles de la aldea.
—Todavía siento ganas de vomitar —habló Happosai.
—A mi casi me da un infarto —respondió la anciana con fastidio.
Corrieron al sentir una poderosa aura.
Happosai joven desprendía aquella aura de batalla, mientras que en frente tenía a un rubio que sonreía petulante, con los brazos cruzados a la altura de su pecho, muy confianzudo.
El joven enamorado de Cologne se le lanzó con toda la intención de golpear y arruinar el rostro del rubio, pero éste los esquivaba con una facilidad impresionante.
—Vaya que era un debilucho de joven —se jactó Akane chico.
Ranma estaba sorprendido de ver al maestro Happosai ser tan débil y lento a comparación de cómo era de viejo.
Akane golpeó al joven mandándolo a varios metros.
—¡Salvaje! —exclamó la joven Cologne que le lanzó un jarrón al rubio.
El ojigris terminó en el suelo con las manos hechas cuernitos y los ojos en espiral por el golpe que había recibido. Ranma socorrió a su prometida, echándole agua caliente encima.
—Estás más segura como mujer —le hizo saber.
—Sí… vaya, la costumbre de golpearme la tiene desde muy joven —masculló Akane con molestia, sobándose la cabeza.
Happosai se incorporó, mirando con ojos brillosos a la bella Cologne quien demostró preocuparle lo que le pasara.
—¡Cologne! —exclamó el chico que corría hacia ella con los brazos tendidos.
—¡Happi! —la joven corría hacia él de la misma forma.
—¡Te amo! —vociferó el chico.
—¡Yo también! —los ojos de Cologne brillaban como soles.
—¡Cásate conmigo! —Happosai ya estaba a casi nada de abrazar a Cologne.
—¡Claro mi amor! —Cologne ya lo iba abrazar.
—¡Eres preciosa! —exclamó el muchachito.
La bella chica abrió los ojos como platos al verse a ella misma abrazada y por poco perder el equilibrio. Happosai pasó de largo, directo hacia Akane.
—¡Quítese de encima maldito pervertido! ¡Suélteme, suélteme! —exclamaba Akane que buscaba la forma de zafar al chico de su cintura donde Happosai frotaba su mejilla.
—¡Eres hermosa, cásate conmigo, linda! —pedía el chico.
—¡HAPPOSAI! —una furiosa Cologne a quien el cabello se le alzó al igual que un aura de color morada rodeaba su hermosa figura.
El joven Happosai recibió una paliza por parte de Cologne joven. Los invitados miraron sorprendidos como ése chico iba corriendo llevándose muchas cosas de las amazonas quienes lo seguían con ganas de asesinarlo.
Dejaron escapar un suspiro.
—Ves, le hacía un favor a tu abuela —le dijo Akane señalando a la anciana.
—Usted, viejo pervertido —Shampoo miraba de forma asesina a Happosai.
—¿Yo? —el anciano empezó a llorar—. No, por favor, yo no quiero… prefiero estar en el futuro, es más divertido…
El anciano tenía en sus manos el espejo, en el cual lloró, haciendo que otra vez apareciera el resplandor y los cegara.
Ésa horrible sensación de ser tragados por un remolino se hizo presente, mareando a todos, a excepción de Happosai y Cologne quienes peleaban el espejo.
—¡Ese espejo es mío, tú me lo robaste! —exigió la anciana.
—No es verdad, tú me lo diste —rebatió Happosai.
Akane se recuperaba cuando de la nada le cayó agua fría, convirtiéndola en hombre y a su padre en panda.
—Oh, ahora que me acuerdo, ¿que no se supone que en China están las pozas de Jusenkyo, porque no aprovecharon para ir ahí y buscar al señor ese que tiene la cura a su maldición? —habló con inocencia Genma.
Akane abrió los ojos como platos.
—¡Denme ese espejo, yo lo necesito más que ustedes! —Akane ya estaba peleando con ellos.
Ranma sólo se frotaba la frente, mientras que Shampoo todavía seguía molesta de que su abuela se haya enamorado de un completo idiota.
El espejo salió volando, trataron de alcanzarlo, pero las mujeres Saotome llegaron, Nabiki pisó la reliquia. Cologne, Happosai y Akane se quedaron con los ojos hechos puntos al ver el espejo roto.
—Tanto lío por un espejo… vaya, ni que valiera oro —habló la mediana de los Saotome, siguiendo su camino.
—Ju-Jusenkyo —gimoteó el rubio, derrotado, dejándose caer de rodillas y desbordando lágrimas como si de fuentes se tratasen.
—Oh, Akane… necesito quitarme el mal sabor de boca después del espantoso encuentro que tuve con éste viejo —Cologne miró de forma extraña al rubio a quien no le gustó ése brillo en los ojos de la anciana.
—¿Ranma venir a comer al café del gato? Shampoo invitar a todos —sonrió la amazona, cordial.
—Sí, gracias —contestó Ranma que de alguna forma ya se acostumbraba ver a su prometida convertida en chico con Cologne aferrada a ella.
En el café del gato, la familia Saotome, Soun y Happosai comían tranquilamente una sopa de fideos mientras que afuera se veía al rubio corriendo de forma despavorida huyendo de Cologne.
—Yo contigo si me caso, guapo, me hubiera gustado haberme dejado derrotar por ti cuando hubo la oportunidad —decía la anciana quien estaba aferrada a la mejilla del ojigris.
—¡Quítenme a ésta bruja de encima, por favor! —suplicó el rubio que estaba pegado al vidrio de la ventana, resbalando como si fuera una gota de agua.
»Continuará…
Hola! :D Capítulo 50! Wooooooow! He llegado al capítulo 50 ;_; estoy tan emocionada :3 y contenta por éste logro, y todo gracias a ustedes, lectores y lectoras que con su tiempo, apoyo, comentarios me han motivado a seguir escribiendo ésta historia... y lo que hace falta! Más romance, aventuras, personajes... aún hay historia para rato ;) De hecho tenía planeado una pequeña pausa para esta historia que no fuera a ser mayor de un mes, pero si la idea que tengo para el siguiente capítulo y el tiempo me lo permiten, actualizaré en menos de ése período :D
De nuevo. MUCHISIMAS GRACIAS. Por todo :D por agregar ésta historia a favoritos y por ponerla en follow :)
Gracias a: katy28, lulupita, stg peppers, hikarus, Guest, AiHiwatari, leslietendo, Cata3, Dayana, ilkane, Frandeoz666, Rutabi, Karly101, Wolfing23, akarly, marianna jackson, calcioycobalto y a todos que leen y por diversas razones no dejan su comentario, les agradezco muchisimo y me emociono como niña pequeña cuando veo las visitas que tiene la historia. ¡GRACIAS!
*lulupita, preciosa! :3 Pobres enamorados, encontrarlos en una escena bastante comprometedora cuando lo único que hacían era ocultarse del traje xD Ay, es que siempre hay momentos bochornos como para decir: tragame tierra! Espero que me sigas acompañando en los demás episodios de ésta historia, muchas gracias! Te mando un beso y un abrazo desde un rinconcito de México :D
*Guest, hermosa! :D Ya, tarde pero seguro, pero aquí está el siguiente capitulo, espero que te haya gustado y que haya sido cómico, ya que es la intención xD.
*Cata3, guapa! C: Bien, gracias por preguntar, y tú como has estado? sí, acabó la saga del traje celoso xD, pero bueno, sirvió para algo, Akane finalmente se animó a ser ella con la iniciativa y besó a Ranma *.*
*Dayana, princesa! :) Gracias! Le meto de todo un poquito para tratar de que no sea aburrida, además de que emociono mucho escribiéndola, por eso los capítulos son algo extensos u.u, pero lo hago con mucho cariño :) Gracias por continuar leyendola, eres un angelito n.n
*Rutabi, bella! Gracias por darte un tiempecito a pesar de los éxamenes para leer esta historia :D y por continuar después de taaaantos capítulos :) Espero que la historia siga siendo de tu gusto amiga :3 te mando un beso, un abrazo y mucha buena vibra para que salgas muy bien en la escuela ;)
*A todos los lectores que no dejan sus comentarios por motivos diferentes, les agradezco muchisimo su tiempo. GRACIAS :) espero que sigan leyendo Akane y medio.
De nuevo, UN MILLÓN DE GRACIAS! :3
En el siguiente capítulo:
Akane se golpea la cabeza y tiene un cambio de personalidad abrupto que pone a Ranma de mal humor.
Nos leemos pronto n.n
Me despido un beso y un abrazo.
Bye bye
