Disclaimer:
Reunidos los tres, debatían acaloradamente:
-Sin duda, mi defendido es el mejor -opinó Gandalf- Frodo ha resultado ser alguien primordial para la comunidad y el anillo. Alguien extremadamente valiente...
-¿Valiente? -fue interrumpido- Mi hijo sí que ha sido valiente desafiando a toda su raza -repuso Ashran el Nigromante- Que un sheck como Kirtash se llegue a enamorar de esa forma de un unicornio sin importarle lo que ni yo ni los nuestros pensemos, es toda una prueba de amor, de...
-¿Hablas de amor? -le cortaron también- No hay mayor prueba de amor que la que la madre de este muchacho realizó, muriendo para salvar su vida. Un amor que le protege y que da a los que le rodean -Dumbledore observó a ambos interlocutores y prosiguió- Harry representa todo lo que queréis alegar de vuestros defendidos: es una persona por cuya sangre corre la valentía, la lealtad, el amor y el poder que le hacen tan único. No hay nadie como él en todo el mundo mágico. Es...
-Vale! -exclamó Gandalf visiblemente nervioso- Que ellas elijan.
Nigriv y Mahe habían estado escuchando todas las versiones de los tres oradores para decidirse sobre quien escribir así que, ya que debían elegir, comenzaron a hablar.
-Es verdaderamente dificil -confirmó Nigriv y miró a Gandalf- ESDLA es toda una leyenda...
-...pero realmente tedioso -interrumpió Mahe. Nigriv la miró y sabiendo que no la haría cambiar de opinión, ni que conseguiría que se leyera semejante libro, prosiguió.
-MdI es algo sumamente novedoso... -comenzó a explicar esta vez.
-...pero tremendamente previsible -cortó Mahe de nuevo con una risita tímida sabiendo que estaría poniendo nerviosos a todos los presentes. Nigriv resopló, aguantando las ganas de lanzarle un Silencius que la dejara más callada que de costumbre y trató de seguir.
-Por su parte HP es... -calló un momento pensandola definición apropiada y miró a Mahe que sonrió abiertamente.
-Es magia en esencia pura -afirmó la joven tomando la palabra- Harry contiene esa magia en su interior y por eso es tan especial. El es esa magia.
-No le hagáis caso -dijo Nigriv en voz baja- Esta flipada con él -carraspeó y alzó la voz de nuevo- Pero estoy de acuerdo con ella así que como JK nos deja escribir sobre su mundo y nosotras no nos lucramos con ello, elegimos HP como obra destinada para el trabajo de nuestras musas.
Gandalf y Ashran chasquearon la lengua en señal de fastidio mientras Dumbledore sonreía observándoles sobre sus gafas de media luna.
-Eso sí -aclaró Nigriv dirigiendose a Albus- Ya puedes portarte bien, viejete manipulador, y respetar cada una de nuestras aportaciones al fic, como personajes, trama, escenas o hechizos porque por muy poderoso que seas, podemos hacer que termines igual que en el Principe -alzó un dedo y señaló a todos los que en ese momento estaban leyendo esta paranoia de disclaimer- y eso va para todos vosotros también, eh?
Hola! soy Mahe. ¿qué tal todos? espero que bien, que estudios, trabajo y ánimos estén perfectamente. Aquí estoy con un nuevo capi y ya me voy haciendo a la idea de que ffnet fallará, que no podréis leer o que no dejaréis rr por algún motivo porque cada vez que subo yo, suele ocurrir :( y más aún cuando es un mimado o un querido y este lo es! no llega a ser mimado porque es enorme de largo y lo odio pero es un capi muy querido. Lo que sí odio de verdad es que ahora sale un mayor espacio entre las frases de los dialogos¿es que en ffnet no se han dado cuenta de lo horroroso que queda esta configuración? En fin, voy a por los rr del capi anterior, que hay un montón, y ahora leeis.
Respuestas al pasapalabra del capi anterior: anapneo/Budleigh Babberton/ Cuffé,Barnabás/ Damocles Belby/ Episkeyo/Fenrir Greyback/ Gaunt/ Hilandera/ Inquebrantable/ Jack Sloper/ Katie Bell/ Libartius borage/ Melinda Bobbin/Nogtails/Oppugno/ Peverell/Quinta esencia/ Relaxo / Somerset/ Twilfitt y Tatting/ Mufliato/ viruela de dragón/ wilkie Twyncross/ Felix Felicis / Amy Benson / Hepzibah smith
Stiby: Al final dormirías, no? Revisa tu conexión porquetiene pinta de ser lo que más falla, sí, pero de todas formas ffnet no se suele quedar atrás. Que lío de rr, jeje, entre uno diciendo que no habías leído, otro que solo el pasapalabra y luego que sí lees, me tenías mareada :D Snape siempre sabe más de lo que debe, no sé cómo se las apaña (será que mete las narices donde menos no le importa :D). Que bueno que te mosquees con los puntos suspensivos porque tenemos a una amiga (Missginni) que está siempre pendiente cada vez que los ponemos y yo soy muy dada a dejarlos caer de vez en cuando... ves? jajaja. ¿Te gustó la metáfora de la luna? me alegro :) Lo que no sé es cómo la has podido leer antes porque ese mini es el único que no tengo publicado en ffnet ycreo que por el foro no rondas. Me dio un poco de yuyu cuando lo dijiste, ya sabes, por lo de los plagios y que lo hubieras podido leer en algún otro lado, pero no creo que sea eso, no es mi mejor mini. Nigriv te consiguió despistar al hacerte creer que era Guilmain la que andaba por ahí y no Amy, eh? jejej. También nos tratamos de despistar entre nosotras, no te preocupes, es manía :D (ahora que lo pienso, el pavo en navidad más que perdido debe estar acojonado, no? jajajaja) ¿No habías caído en que Amy era la tía de Nicole? c'est ne pas possible!ella es la varita amiga, la que Dumbledore envió a Brujas. Supongo que habrá sido un lapsus, no? también es cierto que hace tantos capis de eso que es normal que se olviden detalles. Imagínate la bomba de relojería que representa el encontrarse en un pasillo a media noche a esas dos parejas (dos serpientes, un león y un águila), saltan chispas! solo faltaba que Virginia (la tejona) andara por ahí enmedio de árbitro, jeje. ¿A que De la Croix puede resultar odiosa? pero por eso va tan bien con Snape porque él a veces lo suele ser también, son tal para cual (uy, Guilmain me mata por aplicar esa frase, ups! ) Bueno, linda, a ver si te da tiempo leer el capi hoy y me lo comentas también, vale? no me abandones! Besos. Aaaah, todavía no me voy que has vuelto: ) Te estás leyendo los rr de todos los capis? estás colgada :D Ya veo que te has olvidado de muchas cosas. Quizá me da la impresión de que es un olvido a escala enorme porque como autora yo no debo, ni puedo olvidarme de lo que pasa en cada capítulo pero supongo que a los lectores sí os pasará al ser un fic largo (espero que no sea porque os aburre :S) . Si el significado de la famosa frase de los árboles que cierran el camino, etc no se ha desvelado aún es porque deberíais tenerla en cuenta para algo que puede ocurrir. Y en cuanto a la pregunta que de qué nos conocemos Nigriv y yo pues te respondo: del colegio, así que imagínate si hace años que nos conocemos. Tendríamos unos 15 o 16 años. Pero ser más amigas, desde que compartimos la aficción por HP aunque antes ya coincidíamos en gustos por algunas cosas como los carnavales y la semana santa.Ya ves, la mitad de una vida aguantándonos mutuamente, jeje. ¿Tú también eres aficcionada al slash? uff, no puedo con ello, cada vez menos. A mí no me gusta nada, me parece una desvariación total de lo que vemos en los originales y realmente no lo comprendo. Habrá fics slash geniales, no te lo niego, pero es algo que mi mente no concibe con esos personajes. Pero allá cada cual con sus gustos al leer. HH será siempre normal, como tú dices, porque temas así jamás los encontrarás en sus capis (si no, no estaría escribiéndolo, te lo aseguro) Bueno, espero que el releer tantos rr y si cae algún capi que otro, te haga recordar un poquito, que te gusta mucho el fic pero no te acuerdas de lo que pasa, joia :D Enga, un beso por cada rr que has dejado esta vez : )
Dum: Hola! hoy te doy yo la bienvenida :) Que gracia cuando vi tu rr y te describías porque lo leí antes de leer qué te había contestado Nigriv, y ya estaba pensando que te había pedido una descripción física :D No te castigaremos por no haber dejado rr antes pero sabes que te agradecemos siempre que lo hagas ahora así que no dejes de hacerlo de vez en cuando, oki? Si supieras lo dificil que fue cuadrar la batalla de UP... uff! Un día nos juntamos Nigriv y yo aquí en casa y el suelo de la habitación quedó plagado de folios y más folios con los capítulos para ver cómo lo hacíamos porque, ahí donde lo ves, las escenas fueron escritas enteras y luego tuvimos que ir cortando y cuadrando para que todo pareciera que pasaba a la vez. Realmente fue muchísimo trabajo pero lo pasamos en grande :) Yo no suelo leer fics así que si tú me dices que el nuestro es uno de los 10 mejores que existen en la red, me siento super halagada, gracias. Tú lo has dicho, este fic está lleno de intriga y hay mucho que averiguar, pero mucho mucho. Por lo pronto, vemos que sigues eligiendo a Amy como malvada, eso está bien ;) Veo también que devoraste los libros de HP en 8 días y que eres un mago reciente, no? Yo llevo en este mundo mágico unos dos años y medio solamente y me leí los cuatro libros que había por aquel entonces en poco más de una semana también. La verdad es que engancha! y ya fue después, cuando salió varios meses después la OdF, cuando en mitad de un capítulo empecé a escribir fics; así que se puede decir que también soy una bruja escritora reciente :) Esperamos ver más rr tuyos todo lo largo que quieras, vale? Nos encantará saber qué te va pareciendo el fic. Por cierto, leete los colaterales y nos cuentas! Saludos.
Marc: Ese Marc... :) Como Snape te oiga decir que Guilmain y Lupin hacen una bonita pareja, es capaz de lanzarte un tarantallegra dirigido a los dedos para que se líen y no puedan teclear más en el PC :D Me alegra verte como siempre por aquí. Ala, adiós!
Cerberuxs: Hola! Tus cavilaciones sobre los herederos: tienes razón de que Harry tiene tanto de Gryffindor como de Slytherin pero en este caso, queríamos que fuese lo que es, un verdadero Gryffindor de sangre y corazón :) Dices que Mahe es muy Ravenclaw y que Nora es un corazón puro (me ha gustado la definición) pero ambas son antiguas, no lo olvides. Y que gracia con lo de las "lavadas de cerebro de los sangres pura made in Malfoy" :D El canijo de grasiento pelo rubio aplastado pondría el grito en el cielo si un sangre sucia o un mestizo fuera el hereredero de su venerada Slytherin. A ver si le escuchan desde el infierno donde debe estar (que mala, jejeje) No te fies de De la Croix, pero tampoco de nosotras, jeje. Besos.
Kata: Con la cantidad de información que escondemos y damos, y con lo largo que son los capis comparados con los de UP, zamparte unos cuantos del tirón debe ser un atracón total. Tú te los dosificas como puedas para compaginarlo con el cole pero no nos vayas a dejar! Y sí, lo del techo fue el principio... (sonrisa malvada de parte de Mahe la autora, jijijij) :D
Celina: hola guapetona¿te tenemos desconcertada? yupi!.:D Es que está puesto para que dudéis, es lógico. Ten en cuenta que queda mucho fic y seguirás dudando; hasta quien sabe si no aparecerá alguien más y ahora tanto Amy como Florence te parecen de lo más buenas... (más gente en el fic? no, por Merlín!.:D) Tus deseos son órdenes: tienes ganas de más capis, así que hoy te traigo otro ;) Espero que te guste. Besos de la cada vez más calurosa Córdoba hacia las siempre deliciosas Canarias.
Missginni: Que raro se me hace verte por aquí, chiquita. Aunque la verdad más raro se me hace subir aquí antes que en el foro :( Que le vamos a hacer. Tus rr casi tan largos como los post que nos dejas allí cuando comentas, jeje, e igual de temibles aunque sean a primera lectura. Quizá sea una ventaja para nosotras porque se te escapan más cosas pero como luego tu cabecita loca retoma el tema y lo desgrana, sacas cosas de todas partes. Bueno, voy a por el rr. Herederos animales? jajaja, nos pillaste! Hedwig sería Gryffindor; Norris nos la quedaremos en Raven que tiene un carácter como el mío; Trevor para Huffle y ¿a quién ponemos en Slytherin? Nagini mismo. Ea, ya tienes a tus herederos, jeje. Ten en cuenta que aunque Neville no está en Hogwarts, Trevor no estaba casi nunca donde estaba él así que... (puntos suspensivos, atenta, jajaja) Así que piensas que Snape está con De la croix por vigilarla, eh? pero vigilarla por qué? nunca había visto a Snape de un modo tan caballeroso y sugerente como cuando ella llegó a Hogwarts. Quizá quiera tenerla más cerca de lo que demuestra pero por otros... motivos (creo que Nigriv habrá resoplado de mala gana ante la idea, jeje) Mira que si ella es la heredera de Sly :) Nadie lo ha comentado antes, por lo menos que yo recuerde, y ciertamente es una gran defensora de su casa. Anda que como no estés desencaminada... jeje. Que bueno los desvaríos hasta que descubres que quien pasea por el pasillo es Amy :D ¿A quién mirará esos ojos dorados? jajaja. Ahora la que hablaba era la señora Norris, que pasea por la noche, jejeje. ¿Puede alguien malo pensar de ese modo? uuummm... ejemplo ¿puede Hermione haber sido tan mala después de haber declarado su amor a Harry? pues sí, jeje. Y no es un párrafo desperdiciado, me he reído mucho, jeje. Me alegro de que te gustaran los pensamientos influenciados por mi mini, cosas de Nigriv. Viejo insolente, manipulador y consentido, jajajjaja, le adoras, admítelo:D Vuelves a pensar que alguien que piensa lindo no puede ser la mala, te vuelvo a remitir a lo que te he dicho ;) Aquí cada uno dedica sus lunas a lo que puede o a lo que le dejan. Date cuen que en la luna de esa noche (que por cierto, era 4 de noviembre) cada cual la está pasando donde y con quien mejor le parece ¿será un indicador de algo?.¿acabará entonces Lupin con Virginia y Snape con Florence? yo solo digo, si no me crees... ;) Te partes con el comportamiento celoso de Sev, jajaja, o más bien es que la que se pone celosa eres tú? jajaja. Y se sigue riendo :D No pienses mal, que lo que quería Lupin era cantarle la canción de los loonys a Virginia y por eso lo de darle las buenas noches e irse a la cama ...cuela? jejej. Por cierto, Harry y Mahe no duermen en Gryffindor, si no en Ravenclaw. Bueno, a ver con la teoría o mejor dicho, tu apuesta. Vamos a jugar a quién es quién:D Tiene bigote? lleva gafas? está calvo? ah, no que me vas a decir en quien piensas ;)Bueno, Harry para Gryffindor es algo que ya tenéis confirmado aunque estaba de cajón.Dónde íbamos a poner a mi niño siendo como es? pues eso. Después de divagar un poco, para Slytherin apuntas a Mark. Tal y como lo describes cuadra con la canción del sombrero pero solo te diré que tus especulaciones con respecto a los fundadores eran... interesantes ;) Me he perdido con lo de Hepzibah, y eso que me suena :S Para Hufflepuff es Virginia según dices (me he quedado pensando en el tal Davies, te lo aseguro, jajaja) Estás demasiado segura de que es ella pero no sé si te habrás dado cuenta (no sé si los leerás) que se ha comentado en otros rr el tema de por qué van a ser los herederos pertenecientes a la misma casa en la que están. El abanico se amplía muchísimo con esta opción y dejan de ser tan obvias. Es más, recuerda que "son nuestras elecciones las que cuentan" pero el destino puede haber hecho que sea así por algún motivo y no corresponder a la realidad que conocemos en cuanto a quién está en qué casa. Piénsalo... Para Raven, lo tienes también clarito: Mahe. Ya lo veremos ;) Pero haces que sea reclamada por el lado oscuro! que yuyu! Lo que le pasó en el pasado no tiene por qué tener repercusiones en el presente: puede que recuerde, puede que no, eso habrá que verlo. Lo que sí está claro es que le afecta en el sentido de la ha hecho muy sensible a lo oscuro pero... date cuenta que con eso explicamos por qué fue la que detectó los cambios de Hermione en UP. Que lo vayamos a utilizar de alguna otra forma en HH, no te lo niego pero de verdad crees que se pasará al lado oscuro con lo que lo odia? fíjate que si Snape no hubiese sido mortífago quizá lo estaría viendo con otros ojos, quien sabe. En cuanto a la mala malosa, entre Amy y Florence anda la cosa (rima y todo!) Quieres que te diga quién es? cuando acabemos HH :) Solo te diré que desde luego hay que temerte. Por cierto, si te pareció largo el capi, busca tiempo para leer el de hoy que este es más largo pero me acaba de decir Nigriv que Mota hizo de las suyas con el Pc así que mis esperanzas en que leas este capi pronto y con ganas se desvanecieron. En fin, qué le vamos a hacer. Cuidate y besitos.
Caro: Mahe por Raven, Mark dudoso por Slytherin, y Hufflepuff a saber quién será. Anotadas tus apuestas ;)
Andrómeda: Cuando mandaste el rr de los capis 98-100 de UP, íbamos por aquí subiendo : ) Siento que te diera penita que Mahe muriera pero tenía que ser así... al principio, claro ; ) De hecho, ese iba a ser el final para ella pero una noche se me ocurrió el capi en que revive y vi la escena con Lily tan pero tan clarita que al final la escribí y cuando se la pasé a Nigriv para que le echase un vistazo, decidimos seguir de esa forma. Realmente hubiera sido un final muy triste si no revive (por cierto, no te olvides de leerte los colaterales, verás por qué te lo digo y ya me contarás al respecto ; ) ) Digamos que en un par de capis conseguimos que el lector pase de la tristeza por su pérdida a la alegría por su regreso :) Me encanta que Mahe te caiga tan bien, jeje.Y es cierto, es raro que Snapele llame a Harry por su nombre pero no te fíes, eso es porque estaban pasando unmal momento yse sintieron más cercanos al compartirlo. Ya habrás visto en lo que llevamos de HH que se han peleado y ha vuelto a ser Potter, jeje.Realmente, no creo que eso es algo que pueda cambiar: pase lo que pase, para Snape Potter seguirá siendo siempre Potter.Bueno, a ver si pronto nos alcanzas leyendo, oki? Ah! y si te parecen buenos los disclaimers de UP, ya habrás visto los de HH cuando llegues a estas alturas, aquísí que nos los estamos currando! (no sé aNigriv pero a mí la cabeza ya me echa humo de pensar qué poner original y divertido antes de cada capítulo).Besitos.
Kumiko1906: Ya lo he dicho por ahí arriba: como Snape te oiga decir que Virginia y Lupin terminan juntos, prepárate para defenderte con un buen Protego por lo que te pueda lanzar este hombre, jeje. Sospechas de De la Croix, eh?y que hacemos con Amy? uuummm...dudas, dudas ;) ¿Es el 6º tu libro preferido de la saga? Para mí lo sigue siendo el CdF. Comprueba las respuestas que pusiste del pasapalabra, a ver si aunque te acuerdes poco, es lo suficiente.
Daiuuch. etc: ¿Podemos decir algo para que dejes de sospechar de Amy? uuummm... creo que no, estás bastante convencida de que es ella ;) Eso puede ser correcto o... puede ser erroneo, quien sabe. Aún queda mucho fic y puede que en algún momento dudes detu actual opción. Ya lo iremos viendo. En cuanto a los hererederos, ya sabes quién es uno de ellos. Ahora hay que descubrir los tres restantes, por quién apuestas?
Y bueno, a leer toca! Ya os comento al final.
Capítulo 52: Poder mental
(Por Mahe)
Era impresionante. Terroríficamente impresionante. Alzar los ojos hacia el techo del Gran Comedor era todo un reto para los que cada día pasaban algún momento bajo su cobijo; un reto por el simple hecho de no querer recordar lo que había pasado la noche de Halloween y no poder ver como la magia ya no cubría sus cabezas, si no que había sido sustituida por la oscuridad de la piedra rota que hacía estremecer hasta al más valiente. Pero en ocasiones, era inevitable que la mirada se dirigiese hacia las alturas, en un ferviente deseo de cerrar los ojos un instante para, al volver a abrirlos, descubrir que todo aquello solo había sido una ilusión óptica que finalmente se había vuelto a transformar en el más bello cielo. Pero por desgracia, no era así. Y ellos mismos lo estaban comprobando. Casi era temor lo que podían sentir, impidiéndoles entrar en aquella estancia que tan bien conocían, simplemente porque la sentían herida, vacía, rota. No habían comentado lo que aquella visión les estaba pareciendo ¿qué comentar sobre algo así? Pero el silencio entre ellos con sus ojos fijos en el techo, representaba todas las palabras que habían muerto en sus gargantas por la impresión.
Un par de ojos más se unieron a contemplar la escena.
-Sobrecoge verlo así¿verdad?
Ron y Hermione se volvieron hacia su interlocutor mostrando una leve sonrisa apenada en confirmación a sus palabras.
-Uff, que si sobrecoge –respondió el pelirrojo estrechando la mano de Harry para saludarle.
-No podía creerlo cuando nos escribiste –contestó esta vez Hermione dándole dos besos al chico que asentía con la cabeza- Pero verlo… verlo es horrible. ¿Aún no sabéis nada de cómo ocurrió?
Harry les miró a ambos sin abrir la boca durante unos segundos pero al instante, observó a su alrededor y acercándose a ellos, murmuró:
-Tengo que contaros muchas cosas. Vamos a mi despacho.
La mirada que cruzaron con él era lo suficientemente significativa como para saber que aquello no había sido un accidente y que, quizás, había mucho más tras ese destrozo en el Gran Comedor. Harry les hizo un gesto con la mano invitándoles a encaminarse hacia la escalera de mármol pero Ron se detuvo un momento.
-¿Podemos pasar por la biblioteca antes para dejar esto? –preguntó intentando acomodar en su hombro una enorme mochila llena de libros que, por la expresión de su pecosa cara, debía pesar una tonelada.
-Mira que te dije me la dejaras llevar a mí, Ronald –regañó Hermione y se giró hacia Harry para explicarle- Son los libros que me llevé la última vez que estuve por aquí. Pero el señor –dijo con rentintín- quería hacer alardes de fuerza trayéndolos él.
-¡Encima de que quería ayudarte! –protestó molesto.
-Y yo te lo agradezco pero Ron¿no sería más fácil aligerar el peso con un hechizo? –sugirió haciendo que el chico se ruborizara- No hace falta que me demuestres que estás fuerte –terminó diciendo burlonamente mientras sacaba la varita de su bolso.
Harry les observaba divertido, comprobando que al menos, había cosas que no cambiaban y esas pequeñas discusiones entre sus dos amigos era algo de ello. El pelirrojo había soltado el peso de la mochila sobre el suelo mientras Hermione la apuntaba haciendo que de pronto, no pesara más que una simple bolsa de plástico. El rostro azorado del joven era todo un poema cuando volvió a echarse la mochila al hombro sin ningún esfuerzo, haciendo que Hermione pusiera los ojos en blanco.
-Eres un caso, Ronald.
En ese momento, fue a guardar la varita pero Harry la tomó del brazo.
-¿Y esa varita, Hermione? No es la tuya.
La chica se la mostró negando y se encogió de hombros al tiempo que comenzaba a explicarle.
-Perdí la mía.
-¿Cómo¿Que la perdiste?
-No sé ni dónde, ni cómo: solo sé que fue el día en que vine a la biblioteca. –comenzaron a subir mientras seguía contándole- Cuando llegué al Ministerio, fui a echar mano de ella pero… me encontré con Ron en el vestíbulo y bueno –ahora era ella la que delataba cómo el rubor subía a sus mejillas al recordar ese primer encuentro entre ambos- hasta que no llegué a mi despacho no me di cuenta de que realmente no estaba en ningún lado. Y aunque Ron me ayudó a buscarla, no la encontramos. La tuve que perder en mi trayecto por la red flú cuando regresaba pero no hubo forma de hallarla. Así que tuve que ir a Ollivanders a comprarme otra.
-Pero ¿sabes lo que te digo? –preguntó Ron mirando a Harry- Que después de todo me alegro de que perdiera esa varita. No me gustaba nada que tuviera algo que el propio Voldemort había encantado.
Harry asintió aunque no pudo reprimir un escalofrío: él mismo había tenido que luchar con ella cuando el duelo con el mago oscuro se inició y también había sido la varita que casi acaba con su vida y eso era algo que difícilmente podría olvidar. La voz de Hermione le sacó de sus pensamientos.
-¿Y cuántas veces te he dicho yo, Ronald, que cuando Voldemort desapareció, el encantamiento sobre mi varita se rompió?
Ron frunció el ceño por haberle regañado otra vez murmurando un "Ya lo sé" pero miró de nuevo a Harry añadiendo como si Hermione no estuviera allí.
-Encima de que me preocupo por ella.
Finalmente, el joven profesor esbozó una sonrisa cuando la chica golpeó levemente al pelirrojo en el brazo para seguidamente darle un apretón cariñoso correspondido por él.
-Vaya par estáis hechos. Anda que no tenéis que contarme vosotros también…
El gesto de la pareja hizo que se distendiera un poco el ambiente al cambiar de conversación mientras continuaban subiendo hacia el despacho. Pocos minutos después, el trío Gryffindor llegaba a la estancia y, acomodándose en las sillas en torno a la mesa del subdirector, éste comenzó a relatarles todo lo que había ocurrido desde hacía varias semanas atrás: el ataque al Gran Comedor, las sospechas, la existencia del libro oscuro, todo lo relacionado con los herederos y su búsqueda, quién era él… Ron y Hermione le escuchaban atónitos sin ni siquiera interrumpirle mientras Harry trataba de no olvidar ningún detalle de todo lo acontecido. Confiaba plenamente en ellos y sabía que podía contarles todo. De hecho, necesitaba hacerlo, era algo necesario para él porque demasiado tiempo tuvo que guardar en silencio para sí mismo el contenido y significado de la profecía del Departamento de Misterios con lo que había decidido que aquello sería lo último que le ocultase a ambos, aunque el tema que les exponía no solo le concernía a él como aquella vez anterior. Pero aún así, se sentía tranquilo y confiado de que estaba haciendo bien en revelárselo simplemente porque eran sus mejores amigos.
-Realmente, todo esto es potencialmente problemático –dijo Hermione cuando Harry hubo terminado de hablar. Ron se giró hacia ella como movido por un resorte.
-¿Potencialmente problemático? Hermione¡tienen a alguien dentro que les está atacando! –exclamó el pelirrojo más asustado de lo que cabría esperar- ¿Y si ataca a los alumnos como hacía el basilisco?.¡Mi hermana está aún aquí!
-Ron, tranquilo –intentó calmar su amigo- Estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos para averiguar qué es lo que está pasando y quién está tras todo esto. No puedo asegurarte que quien sea no tenga intenciones de atacar a los chicos pero… creemos que su punto de mira es el colegio en sí, no alumnos en concreto como aquella vez.
-Cuando parecía que solo iba a atacar a los que no tenemos sangre limpia –añadió Hermione recordando aquel tiempo.
-Sí, algo así. –confirmó el joven profesor- Dumbledore le ha dado más importancia a descubrir a los herederos que al autor del ataque: solo él sabrá por qué pero confío en su instinto. Pero eso no quiere decir que dejemos aparte el tema del atacante, así que tranquilo.
-No, si yo sé que la tenéis bien cuidada pero… antes por lo menos estábamos nosotros aquí también –comentó el pelirrojo con un deje de nostalgia en su voz mirando a sus dos amigos- y si ocurría algo, nos pillaba juntos. De hecho, todos los años pasaba algo.
-Y que lo digas, no ha habido ni un solo año tranquilo –ratificó Harry con una leve sonrisa que fue compartida por sus amigos.
-Cierto –asintió Hermione- y siempre estabas tú metido en medio, lo buscaras o no.
-Recuerda que yo no busco los problemas, los problemas me buscan a mí.
-Los problemas te encontrarían a ti pero no sé cómo, siempre terminabas metiéndonos también a nosotros en todos tus líos –añadió Ron en broma
-Eso te pasa por haberte sentado en mi vagón en el expreso el primer día de curso y haberte hecho amigo mío –reprochó siguiéndole la broma- Y tú por haber entrado buscando a Trevor –los tres se echaron a reír al acordarse del momento.
-Chicos, lo bien que lo pasábamos juntos… –suspiró Hermione sonriendo- Aún recuerdo vuestras caras siempre que me aparecía repentinamente en las clases gracias al giratiempos y Ron preguntaba de pronto "¿Tú la has visto entrar?"
-Como la cara que tú ponías cada vez que te decíamos que no queríamos colaborar con la Peddo –repuso el pelirrojo riendo- Qué manía cogiste con las chapitas esas para los elfos.
-Tenían y tienen derecho a ser libres, Ronald –contestó simulando estar ligeramente airada- Y no era Peddo, era P.E.D.D.O.
-Ya lo sé –murmuró guiñándole para hacerle entender que solo quería picarla- Pero la mejor cara de todas fue la que puso Harry cuando salió su nombre del Cáliz –se echó a reír- Con el coraje que me dio y aún la recuerdo.
-Uff, no me lo recuerdes a mí, que mal lo pasé –hizo una mueca de estremecimiento pero añadió- Aunque no sé si lo pasé peor en ese momento o… cuando te ví vestido con tu túnica de gala. Tú sí que dabas auténtico miedo y no el dragón.
Hermione y Harry se echaron a reír a carcajadas mientras Ron torcía el gesto en burla para finalmente unirse a las risas de sus dos amigos. Se quedaron un momento en silencio aún recordando tantos momentos vividos juntos sin borrar la sonrisa de sus rostros. Al final, fue Harry quien habló mirándoles a ambos.
-No sé si os lo habré dicho alguna vez pero… gracias por haber estado siempre conmigo.
-Esas cosas no hay que agradecerlas, hermano –contestó Ron totalmente convencido- Además, era más divertido estar buscando la piedra filosofal contigo o salir volando en threstals hacia el Ministerio que quedarnos como niños buenos en la escuela.
-Supongo –sonrió- pero eso no quita la de veces que habéis estado en peligro por mi culpa.
-Pero para eso somos amigos¿no? –preguntó Hermione- Hay algunas cosas que no se pueden compartir sin terminar unidos, y derrumbar un trol de tres metros y medio es una de esas cosas.
-Ella siempre tan elocuente –contestó el pelirrojo mirando a Harry mientras señalaba a la chica con un gesto de la cabeza.
-Sois geniales –les dijo a los dos sonriente. Suspiró profundamente y echó un vistazo a su reloj con desgana- Siento tener que dejaros pero tengo clase en un rato.
-Y nosotros ya deberíamos irnos, es cierto. Tenemos cosas que hacer en el Ministerio.
Hermione y Ron se levantaron encaminándose hacia la puerta mientras Harry sacaba de un armario a su espalda una caja que delató un tintineo en su interior como si fuera cristal. Tomó una carpeta de la mesa y se reunió con sus amigos. Su expresión se había ensombrecido un poco y Hermione se percató enseguida de ello dándose cuenta de que no tenía que ser solo por el hecho de tener que despedirse de ellos.
-¿Qué tal las clases?.¿Te dan problemas los chicos? –preguntó tanteando para conocer el por qué de su repentina expresión. Harry negó con la cabeza.
-Van bien, lo cierto es que no tengo muchos problemas con ellos. Aunque la verdad parece que los que yo no tengo, les sobra a mi pobre Mahe: ella sí que los está padeciendo –explicó con una triste sonrisa que se evaporó enseguida- Es… la lección que tengo que dar hoy.
Hermione se fijó en la carpeta que Harry llevaba en las manos y él se la tendió sabiendo que lo siguiente que ella iba a hacer con seguridad era pedirle ver la materia del día. La chica abrió el portafolios y tanto ella como Ron se fijaron: el pelirrojo silbó y ella se mordió el labio alzando la mirada hacia el profesor, que resoplaba profundamente al tiempo que decía:
-Algún día tenía que llegar esta clase.
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La pareja acompañó a Harry hasta la puerta del aula de Defensa donde vieron como los alumnos ya estaban sentados a sus mesas, charlando animadamente pero impacientes por empezar la clase: aquella materia se había convertido en una de las preferidas por casi todos los chicos y chicas de Hogwarts, no solo por lo atrayente de su contenido si no por el propio profesor. Estaban despidiéndose cuando oyeron una voz que se dirigía a ellos.
-¿Puedo?
Los tres se giraron y vieron a un rubio que les sonreía tímidamente, portando en sus manos una cámara de fotos que les mostraba intencionadamente.
-Hola Colin
-¿Puedo echarles una foto, señor? –repitió dirigiéndose directamente a Harry aunque no dejaba de mirar a los tres amigos alternativamente, con un brillo emocionado en sus ojos por haberles encontrado- Ya es raro ver juntos al trío Gryffindor y esta es una buena ocasión para dejarlo retratado¿no cree? Es el mejor grupo de amigos que he visto nunca desde… desde… ¡los merodeadores! Pero claro, aquello lo sé por mis padres. ¡Ahora soy yo quien les habla a ellos del trío Gryffindor! –sonrió abiertamente- Y ya que tengo aquí mi cámara, me encantaría poder inmorta…
-Vale¡vale, Colin! –exclamó Harry interrumpiéndole para que dejara de hablar. El chico siempre había sido un ferviente admirador del que ahora era su profesor y sabía lo pesado que podía llegar a ponerse. Miró a sus amigos y estos asintieron con la cabeza, dispuestos a dejarse retratar por el muchacho- Venga, cuando quieras –le dijo cuando se pusieron cada uno a un lado.
Los tres sonrieron mientras Colin hizo más fotografías de las que creían que haría, siempre con la excusa de "Otra más, vaya que no salga bien" pero Ron, cansado ya de posar, comenzó a comentar por lo bajo al tiempo que trataba de seguir sonriendo de manera cada vez más forzada:
-¿Esto va a durar mucho más? Porque éste se está emocionando…
-Vale, Colin –ordenó Harry con un gesto de la mano aguantando la risa ante el comentario de Ron- Creo que ya tienes suficientes fotos.
-Nunca está de más tener varias copias –aseguró el rubio mostrándose feliz del tesoro que guardaba en su cámara- Y ahora que no tengo clase voy a revelarlas enseguida, no quiero que pase lo de la otra vez.
-¿Qué te ocurrió? –preguntaron Ron y Hermione.
-Me quitaron la cámara a principios de curso con todas las fotos que hice del primer día de clase para el anuario. Iba a revelarlas más tarde porque tenía clase pero al final no pude: cuando quise darme cuenta, mi cámara de fotos había desaparecido. Ni siquiera sé cómo me la quitaron. Esta es nueva.
Ambos amigos miraron a Harry que asentía con la cabeza.
-Es cierto, pensamos que querían gastarle una broma por ser tan… -buscó la palabra adecuada que no molestara al chico- …insistente y que quien le quitase la cámara, se la devolvería. Pero nunca apareció. Ya sabéis cómo pueden ser algunos por aquí.
-Bueno, pues esta vez ten cuidado –advirtió Ron- Y que sepas que quiero copia de esa foto¿eh?
-Yo también –confirmó Hermione. Colin asintió con la cabeza esbozando una enorme sonrisa y tras un nuevo intento de echar otra foto al trío, se marchó andando por el corredor.
Cuando los tres amigos se despidieron, Harry se quedó un instante en la puerta del aula antes de entrar: solo recordaba haberse puesto tan nervioso en sus primeros días de clase pero no tenía más remedio que sobrellevar aquel momento como pudiese y no dejarse intimidar por lo que pudiera ocurrir la próxima hora que tenía por delante. Cuando finalmente entró, un silencio respetuoso se hizo en la clase, ocupada aquel día por el 6º curso de Gryffindor y Ravenclaw que respondieron a sus "Buenos días" con otro igual. Dejó el portafolio y la caja que había sacado del armario de su despacho sobre su mesa y se giró hacia los chicos que le miraban en total silencio.
-A veces creo… -se quedó callado un momento observando a los alumnos- que llegáis a guardar más silencio cuando yo entro en clase del que guardabais en Pociones cuando entraba el profesor Snape –los chicos sonrieron- ¿Doy tanto miedo?
-No, pero le respetamos más que a él –contestó un chico de color sentando en la segunda fila.
-Es bueno saberlo –respondió sonriendo- Bueno, estáis todos bien¿no? De acuerdo, pues… empecemos con la clase de hoy –suspiró lenta y profundamente pero lo más disimuladamente que pudo para que no notasen su incipiente inquietud y comenzó- Hoy vamos a empezar a estudiar las maldiciones imperdonables y todas aquellas que el Ministerio ha catalogado como de nivel superior y peligrosidad extrema.
Se giró hacia la pizarra y golpeó suavemente en ella con su encantada. Al momento, apareció un listado de nombres, casi todos en latín, encabezados por las tres imperdonables más conocidas.
-Como veis, tenemos tres grupos de maldiciones. El primero, las conocidas como Imperdonables, engloban la maldición Imperius, Cruciatus y Avada Kedavra. No vamos a entrar en detalles ahora sobre ellas, porque son materia de 7º. Solo recordad que su uso contra un ser humano está castigado con la cadena perpetua en Azkabán.
-Señor –alzó la mano un chico de ojos rasgados- ¿es verdad que cuando el profesor Moody estuvo aquí, bueno, el que creíamos que era Moody, enseñó las maldiciones lanzándolas a los alumnos?
-Así es –confirmó- Comenzó practicando con unas arañas pero terminó haciendo prácticas con nosotros. Nos lanzó la Imperius, según él, para enseñarnos a combatirla.
-Pero… señor –interrumpió con voz temblorosa una chica menuda de cabello claro- usted no va a echarnos ninguna maldición… ¿verdad? -Harry sonrió.
-No, jamás se me ocurriría algo así. Esta es una clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, no de ataque. Os explicaré los efectos de esas maldiciones, sí, pero nunca lanzándoos una. Aprenderéis cómo debéis defendederos de ellas para sobrevivir en un duelo o en una batalla. Aprenderéis en definitiva, a luchar por vuestra vida, no a quitarla.
Algunos suspiros aliviados se escucharon por la clase y Harry sonrió. Aquello podría llegar a ser tan duro para los alumnos como lo iba a ser para él pero, todos los presentes en aquella clase esa mañana, tenían que afrontar lo que se les venía encima: él, el primero.
-Pero señor¿no cree que también deberíamos aprender a atacar¿a lanzar imperdonables? –preguntó dudoso un chico regordete- Lo digo porque… mi padre suele decir que no hay mejor defensa que un buen ataque.
Harry se quedó mirándole fijamente durante un momento haciendo que el chico se avergonzara ligeramente de su propuesta al comprender que era casi como decir que no había escuchado nada de lo que unos segundos antes había explicado sobre el tipo de aprendizaje que tendrían en aquella clase.
-Es cierto que a veces, un buen ataque te puede librar de una muerte segura –comenzó a decirle tranquilamente- pero… para lanzar una imperdonable, hay que sentirla. La rabia por si misma no te la hará lanzar con más fuerza, con lo que en el intento puedes encontrarte que has perdido un tiempo precioso para defenderte y podrías terminar peor de lo que quisieras. En un duelo o en una batalla, cada segundo es oro y no puedes permitirte el lujo de perderlo o despistarte, porque podrías acabar muerto en ese brevísimo espacio de tiempo -se acercó al muchacho que le escuchaba con atención- Para lanzar una maldición debes… querer hacer daño y eso no todo el mundo quiere, ni puede hacerlo. –recapacitó como seguir y se dirigió a la clase en general- Mirad, hay dos tipos de brujas y magos en nuestro mundo: los que están en el lado oscuro y los que estamos a este otro lado. Cuando un mago o una bruja lanza una maldición en un duelo no lo hace con intención de dañar por dañar, si no por salvar su vida ganando tiempo. Un mortífago lo hará siempre para veros sufrir porque disfruta con ello. Esa es una de las cosas que nos diferencian de ellos. Por lo tanto –volvió a dirigirse al muchacho- si estuvieras batiéndote en duelo y tuvieras que elegir entre una maldición para dañar a tu oponente, la cual debes sentir con fuerza para que surta efecto, o un hechizo de defensa para tratar de impedir que recibas una cruciatus¿qué eligirías?
El muchacho se quedó pensativo durante un instante y alzó la mirada a su profesor que le observaba en silencio.
-Supongo que un hechizo de defensa. Al menos estaré seguro de que trato de poner mi vida a salvo.
-Pues eso es lo que aprenderás aquí. –volvió a mirar a la clase- La vida quizá os ponga en la tesitura de tener que lanzar en algún momento imperdonables o maldiciones de rango superior, pero lo que es cierto es que solo con el tiempo conseguiréis dominarlas. Pero eso sigue significando, matar a un ser humano –miró de nuevo al chico- Y yo no os voy a enseñar a matar –terminó observándole con semblante serio pero finalmente esbozó una leve sonrisa y suspiró con profundidad. Haberse escuchado a si mismo explicar cómo se debía sentir al lanzar una maldición solo consiguió evocar a la propia Bellatrix el día que luchó contra ella en el Ministerio, cuando Sirius cayó por el velo, cuando ella misma trató de "enseñarle", mientras intentaba lanzar sus primeras cruciatus para dañarla, cegado por el dolor de la pérdida de su padrino. Y ni siquiera aún así, con toda la rabia que albergaba en su corazón en ese momento, pudo lanzarlas con fuerza. Intentó apartar aquel recuerdo de su mente y prosiguió con el tono de voz más seguro que pudo- Está bien, sigamos. En segundo lugar, tenemos un grupo de maldiciones cuyos efectos son físicos. Estas son el Maledictionem Diabolus, el Curse Force, el Debilis Corpus, el Petrificus Mortem y el Rumpere Osium. Son maldiciones que de una forma u otra os causarán daños o debilidad física con lo que la mejor defensa es evitarlas si podéis o bien, intentar protegeros con Protegos, Desmaius, Expelliarmus y escudos aunque… el Petrificus y el Rumpere Osium es mejor tratar de esquivarlas por todos los medios.
-Rumpere Osium –repitió una chica rubia de Ravenclaw- suena a romper algo… romper…
-Huesos –terminó por ella la frase y todos los alumnos se estremecieron al imaginar el sonido que haría el chasquido de una rotura ósea- Si os atacan con ella, dad por hecho que solo os salvaréis según la compasión que pueda tener quien os ataque. Con esta maldición se pueden llegar a romper todos los huesos del cuerpo.
-Entonces, la mejor defensa para ésta es salir corriendo –repuso un chico moreno haciendo que todos rieran.
-Es una opción pero… no diría mucho de la cualidad por la que está en Gryffindor, señor Kirke –contradijo Harry y éste afirmó encogiendo los hombros, dándole la razón- El Petrificus Mortem, tal y como su nombre indica, irremediablemente comenzará a petrificar cada parte de vuestro cuerpo hasta llegar al corazón y causar la muerte. En este caso, solo se podrá salvar la vida mediante una poción concreta que anula sus efectos.
-No habrá que perder de vista a la profesora Guilmain. En eso no tiene usted problema, señor –dijo el mismo alumno y Harry sonrió sonrojándose ligeramente cuando los chicos comenzaron a silbar divertidos en alusión a la relación que mantenía con Mahe.
-Bueno¡bueno! Sigamos…
-Señor –interrumpió un muchacho de la segunda mesa alzando la mano y Harry le dio paso con un movimiento de cabeza- Usted… ¿ha recibido alguna de estas maldiciones?
Harry se quedó por un momento quieto, sin reaccionar ante la inesperada pregunta: una cosa es que tuviera que explicar maldiciones y hechizos que se utilizaron la noche de la batalla, evocándole aquel horrible y duro momento, y otra tener que hablar de su experiencia personal. Por un momento dudó si responder con una evasiva pero observó como todos los chicos le miraban con interés por aprender y por conocer realmente a qué podrían llegar a enfrentarse alguna vez y comprendió que debía dejar a un lado sus temores y solo actuar como lo que era ante ellos en ese momento: un profesor con la experiencia y sabiduría que ellos aún no tenían. Resopló y tragó saliva tratando de contener la inquietud que empezaba a recorrerle lentamente.
-Sí, yo… he recibido un Debilis Corpus
-Y… ¿qué se siente? –siguieron preguntando curiosos y expectantes- ¿es doloroso?
Cada pregunta aumentaba su intranquilidad de una forma lenta y pausada haciendo que su corazón terminase latiendo algo más veloz de lo que quisiera. Quizá los alumnos no podrían aún percatarse de lo que aquellas ganas de saber, transformadas en preguntas curiosas, le estaba provocando pero sabía que si seguía así, Mahe lo notaría enseguida. Así que dejó que su poder antiguo fluyera por su cuerpo para calmar cualquier inquieta sensación y volvió a tomar aire para contestar.
-No es doloroso. Realmente no sientes nada, solo sientes… impotencia al ver que no puedes defenderte, al darte cuenta de que, quien está frente a ti, te tiene en sus manos como si fueras una marioneta, porque llega un momento en que no tienes fuerzas ni para sostener tu propia varita, ni para gritar y pedir ayuda –suspiró temblorosamente mientras las imágenes comenzaron a pasar fugazmente por su mente; su habitación, Hermione entrando precipitadamente en ella, su ojos vacíos, aquel rayo azul impactando en su cuerpo junto a su voz gritando el hechizo, él cayendo al suelo, sus intentos por agarrar su varita situada en su cama, debilidad, impotencia… inconsciencia. Parpadeó repetidamente como si así dejara de visualizar en su memoria aquella tarde y continuó- Lo normal es que llegues a perder la consciencia y ahí solo es posible un milagro para salvarte.
Le escuchaban tan en silencio, con tanta atención que por un instante se sintió azorado de estar revelando algo como aquella experiencia ante personas a las que conocía, sí, pero no tenía la confianza como para hablar de lo que le ocurrió. Al menos creía que su explicación estaba pareciendo neutra y objetiva, no lo que realmente él sintió aunque así era… hasta que volvieron a preguntar.
-¿Y cómo se libró usted?
-Ya os he dicho que solo un milagro puede salvaros de esta situación y… afortunadamente, yo tuve esa suerte –sin querer entrar en detalles, intentó terminar aquella explicación que había conseguido que un nudo se apretara en su pecho- Simplemente, me encontraron a tiempo y pudieron ayudarme.
El quedarse en silencio, hizo comprender a los chicos que no debían seguir preguntando por el tema en cuestión y así lo hicieron. Se dirigió hacia su mesa, apoyándose en ella mientras abría el portafolio y hacía como si repasara lo que debía seguir explicando, cuando realmente estaba tratando de concederse unos segundos de tranquilidad para poder proseguir de la mejor forma posible. El agobio que estaba sintiendo comenzaba a ser lo suficientemente intenso como para tener que emplear su magia para tratar de calmarse y no mostrar ante ellos a dónde estaba llegando su desasosiego ante la curiosidad que tenían por saber. Tenía que transmitirles seguridad en lo que estaba explicando, confianza en lo que iban a aprender, no el temor y el malestar que realmente le comenzaban a desbordar "No pienses, Harry, no evoques el pasado. Simplemente, sé objetivo con lo que estás enseñándoles y no te dejes llevar por los recuerdos. Sé objetivo" pensó intentando infundarse ánimos a si mismo: aún le quedaba mucho por lo que pasar y con certeza, muchas preguntas curiosas que responder, tenía que hacerlo lo mejor posible.
- Bueno, continuemos –volvió hablar al cabo de un minuto con la voz más tranquila que pudo, girándose de nuevo hacia la clase- Por último tenemos un tercer grupo donde se engloban las maldiciones de efectos psíquicos o mentales, es decir, aquellas que bloquearán vuestra mente por lo que os haga pensar o sentir. Las dos más importantes para el Ministerio son el Horrorem Formidum y el Sine Sentium. El efecto que provoca el Horrorem Formidum es haceros ver vuestro mayor miedo.
-¿Es como el boggart, señor?
-No, no es igual. Es… –pensó cómo explicarlo y tras unos segundos, encontró la forma- Me imagino que habréis oído hablar del espejo de Oesed¿no? –todos asintieron- Ese espejo muestra el más profundo deseo de nuestro corazón. Pues bien, el Horrorem Formidum lo que nos muestra es el mayor miedo de nuestro corazón, ofreciéndonos una visión de ello que puede llegar a parecer tan real que dejas de distinguir si es cierto o no.
-Que mala pinta –se escuchó decir. Una triste sonrisa se dibujó en sus labios. Recordaba bien cómo días después de la batalla, charlando con Sirius, éste le contó el efecto que la maldición había tenido sobre él, como creyó ver que Voldemort acababa con su vida y la impotencia de no poder acudir en su ayuda. Se obligó a reaccionar y continuar con la clase. -Es verdad que no es nada agradable –confirmó tratando de sonreír.
-¿Y el Sine Sentium¿Qué es? –preguntó un chico moreno de Gryffindor. Parecía que, a pesar de lo horroroso de los efectos, la clase les estaba apasionando por el interés que tenían y la cantidad de preguntas que hacían mientras Harry sentía su corazón cada vez más acelerado. "Contrólate" se dijo y tragó saliva.
-¿Qué traduciría de Sine Sentium, señor Madley?
-Pues… Sine Sentium…uuummm… ¿sin sentidos?
-Efectivamente –resopló con fuerza- El Sine Sentium te deja sin sentidos: sin vista, sin olfato, sin tacto… te quedas perdido en la nada. Si no reaccionas a tiempo, te conviertes en un blanco fácil y seguro. El problema de estas dos maldiciones es que no existen hechizos de defensa con los que se pueda hacer frente.
-¿Cómo? –preguntaron un poco inquietos ante la explicación- ¿No serviría un Protego o Scutum?
-No, los rayos de estas maldiciones son inmunes a los escudos protectores, los traspasan.
-Otra de la que huir –comentó de nuevo Kirke aunque su tono ya no era tan bromista como antes, la explicación se ponía seria.
-En ambos casos, si os veis afectados por alguna de estas maldiciones, lo único que os salvará está aquí –señaló con un dedo su cabeza- Vuestro poder mental, vuestro instinto de supervivencia y vuestra capacidad de reacción y autocontrol. Y eso… -se giró hacia la pizarra y volvió a golpear apareciendo un círculo rodeando uno de los hechizos- es lo que vamos a aprender hoy. A trabajar la mente y prepararla para salir de esta maldición.
-¿Del Sine Sentium? –se sorprendieron- Pero ¿cómo?
Harry se volvió hacia su mesa y abrió la caja que había cogido de su despacho, tomándola en sus brazos y pasando por cada una de las mesas mientras hablaba de nuevo.
-Estas esferas serán vuestra herramienta de trabajo –explicó mientras, ante cada alumno, dejaba una bola de cristal de mediano tamaño, parecida a una recordadora pero algo más grande, cuyo interior contenía un humo grisáceo muy claro, casi blanco, que se arremolinaba sobre sí mismo- No las toquéis aún hasta que os haya explicado en qué consistirá el ejercicio.
Pasó por todas la mesas dejando las esferas, aprovechando aquellos minutos que se habían quedado en silencio para poder relajarse, respirar profundamente y tratar de seguir manteniendo su autocontrol frente a los chicos, de forma que no percibiesen que realmente sentía tanta inquietud o más de la que ellos mismos podrían sentir si estuvieran ante el peor examen de su vida. Miró su reloj cuando fue a dejar la caja sobre su mesa y comprobó que, por suerte o por desgracia, aún tenían bastante tiempo para realizar aquel ejercicio. Se situó de nuevo ante ellos y comenzó a explicarles.
-Estas esferas que os he entregado están hechizadas por un encantamiento que al tocarlas os harán sentir los mismos efectos que si hubierais recibido un Sine Sentium –las exclamaciones y murmullos de sorpresa no tardaron en oírse en la clase y Harry llamó la atención para guardar orden- Por favor, silencio. Solo es un encantamiento, no es real, es ilusorio así que no os asustéis porque en el mismo instante en el que dejéis de tocar la esfera, estaréis perfectamente.
-Pero señor –llamó un chico que por su expresión, la idea de perder los sentidos le había asustado más de lo quería mostrar- ¿seguro que estaremos bien después?
-Claro que sí –le calmó- Ya os digo que es solo un encantamiento que además necesita de una activación. –se acercó a una de las mesas y tomó la esfera entre sus manos mostrándosela a todos- El humo que veis en su interior se tornará negro cuando el encantamiento esté activo. Será entonces cuando tengáis que poner todo de vuestra parte para que los efectos ilusorios de la maldición desaparezcan. Entonces, este humo se volverá blanco y es así como yo sabré que lo habéis conseguido.
-Parece muy difícil –dijo el alumno al que había cogido la esfera y Harry asintió mientras se la volvía a dejar sobre la mesa.
-Y ciertamente lo es –confirmó- Pero tenéis la ventaja de percibir estos efectos en la tranquilidad de una clase, no en mitad de un duelo con lo que eso conlleva. Así que vuestra mente podrá concentrarse más y mejor para conseguirlo. Debéis encontrar la forma en la que salir de esa "nada" para, llegado el momento, saber cómo debéis actuar. –suspiró profundamente- ¿Alguna duda? –nadie preguntó aunque en el rostro de todos los chicos y chicas se reflejaba la inquietud que les provocaba realizar aquella prueba, así que Harry se dispuso a prepararse para que todo comenzara… pero uno de ellos alzó la mano- ¿Sí?
-Señor ¿podría hacerle una pregunta antes de comenzar? –que le pidiera permiso de esa forma para exponer su duda, le hizo temer lo peor pero asintió para que continuase hablando- Podría… bueno, no sé si querrá pero… ¿podría contarnos como era estar ante El-Que-No-Debe…-recapacitó y corrigió con cierto trabajo- ante… Voldemort? –al oírle, Harry casi dejó de respirar- Cómo era enfrentarse a él.
Tomó aire y tragó saliva. Inconscientemente y sin mala intención, estos chicos estaban haciendo de aquella clase una pesadilla.
-Esa cuestión no tiene que ver con esta clase, señor Sloper.
-Lo sé –respondió intimidado ante la extraña expresión que cruzaba el rostro de Harry- pero usted mismo ha dicho que tenemos la ventaja de estar en la tranquilidad de una clase pero me imagino que como realmente se verían unos buenos resultados, sería metiéndonos un poco en situación y… que mejor que saber cómo era enfrentarse al mago más oscuro.
-Sloper, van a realizar un ejercicio muy complejo. Deberían empezar poco a poco y no imaginando estar ya en situación de una batalla –trató de disuadir- Así les costará mucho más trabajo conseguirlo.
-Yo creo que Sloper tiene razón –apoyó de pronto otro alumno al que siguieron varios más con asentimientos de cabeza y murmullos de aprobación.
Parecía que se les había olvidado de pronto que solo unos segundos antes estaban atemorizados por el ejercicio. "Sí, es cierto" "Yo pienso igual" "Podría contárnoslo, sí"… No podía creerlo¿por qué no podría ser aquella clase menos curiosa para algunos aspectos? Sinceramente no creía que les viniese bien escucharle relatar sobre sus enfrentamientos con Voldemort porque en ningún caso pensaba, aunque sí parecían hacer todos los alumnos, que el ponerles en tensión consiguiese que el ejercicio tuviese mejores resultados. Al menos, no la primera vez que lo hacían. Pero sobre todo, era por él mismo: no quería pensar más en aquellos momentos, no quería evocar cómo su cara de serpiente le miraba con esos ojos rojos, fríos y carentes de piedad. Y no quería perder el control al hablar de aquel momento y terminar más nervioso de lo que ya estaba. Una cosa era haberles contado cómo se sintió bajo un Debilis Corpus, otra cosa era hablar de su duelo con Lord Voldemort. Les observó a todos con detenimiento, igual que ellos mismos estaban haciendo con él, expectantes antes la posibilidad de conocer de primera mano la verdad de aquel enfrentamiento. Los segundos en silencio se sucedieron hasta que Harry decidió hablar.
-Quizá otro día –se oyó un "ooh" desilusionado de los alumnos pero Harry decidió no hacer caso y seguir escudándose principalmente en que no era buena idea para el ejercicio- Ahora lo que debéis es concentraros en lo que vamos a hacer. Y os aseguro que cuando comencéis, os alegraréis de que no haya aumentado vuestro temor al contaros los enfrentamientos que haya tenido con Voldemort. –cuando el murmullo se hubo callado, prosiguió- En el momento en que toquéis las esferas, dejaréis de ver, de oír, de oler. No sentiréis tacto, ni gusto. Solo escucharéis mi voz en vuestra mente¿de acuerdo? A partir de ese momento, tendréis que luchar para poder ir percibiendo de nuevo cada uno de vuestros cinco sentidos, utilizando aquello que vuestra mente os sugiera hacer porque es ella la que os dará la clave. –volvió a suspirar- ¿Estáis preparados?
Los chicos asintieron y Harry lo hizo también. A pesar de sus intentos por calmarse, los recuerdos y las preguntas de los chicos habían crispado sus nervios, reviviendo antiguas pesadillas, haciéndole desear suspender aquella clase hasta que se sintiera más aplacado pero… no tenía más remedio que continuar. Cerró los ojos suspirando profundamente tres veces y se concentró. El silencio reinaba en el aula de tal forma que desde fuera hubieran podido jurar que no había ni una sola persona en su interior. De pronto, los alumnos sintieron una leve corriente de energía que fluía en torno a ellos y el humo de las esferas, que seguía girando lentamente sobre sí, empezó a oscurecerse, cada vez más, hasta que se transformó en un color negro que no dejaba ver nada al trasluz del cristal. Harry abrió los ojos lentamente y casi en un murmullo, les dijo:
-Adelante.
Vio como los chicos, un poco dubitativos, iban situando las manos sobre cada una de las esferas que tenían delante. Las respiraciones contenidas al sentir de pronto el encantamiento hizo que más de uno levantase las manos rápidamente ante la sensación de vacío, mirando a su alrededor asustado para terminar buscando con la mirada a su profesor, el cual asentía levemente con la cabeza como si realmente les estuviera diciendo "Ya os lo dije".Cuando Harry comprobó que todos mantenían las manos firmes sobre las esferas, aunque sus caras denotaban lo mal que lo estaban pasando, comenzó a pasear por entre las mesas para vigilarles más de cerca y empezó a hablar para que, mentalmente a través del encantamiento, pudieran oírle.
-Estáis en mitad de una batalla y acabáis de recibir un Sine Sentium: todo ha quedado oscuro y en silencio a vuestro alrededor… ¿qué es lo primero que haríais?
-Aparecer en otro lugar –contestaron la mayoría. Algunos habían cerrado los ojos pero otros los mantenían abiertos aunque apenas parpadeaban. La respuesta hizo que Harry asintiese mientras se le cogía un pellizco en el estómago.
-Eso está bien, aparecerse en otro lugar pero… no sabéis dónde así que debéis pensar siempre en un lugar lejano del punto de duelo¿de acuerdo? Debéis querer acudir a un sitio donde podáis estar a salvo mientras estéis en esta situación –les explicó. Cerró los ojos un momento, su respiración se aceleraba mientras inconscientemente pasaba por su mente el mismo momento en el que él se tuvo que desaparecer…
…Seguía vivo con lo que tenía que encontrarse en el lugar apropiado, fuera del cementerio, pero la desesperación por no recibir sensaciones de ninguno de sus sentidos le empezó a bloquear de tal forma que lo único que sentía activo, su mente, comenzó a fallar también…
Se obligó a reaccionar y comprobó que los chicos aún seguían concentrados a pesar de que habían dejado de escuchar su voz en sus mentes por un momento. Resopló con fuerza y continuó.
-Ya estáis en un lugar seguro pero… seguís sin percibir nada a vuestro alrededor: por mucho que abrís los ojos, no veis nada, solo os rodea una completa oscuridad que os hace sentir perdidos –se detuvo unos segundos y siguió hablando- No oís absolutamente nada y la falta de este sentido os hace marearos por el vértigo que os provoca y aunque intentéis sentaros en el suelo, no podéis porque os parece estar cayendo en la nada; habéis perdido el tacto y ni siquiera podéis notar la varita en vuestra mano…-siguió relatando tal y como deberían estar sintiéndose aunque sabía que sus palabras impregnaban una mayor angustia a las sensaciones que el encantamiento evitaba que captasen. Casi tanta angustia como la que él estaba sintiendo al ir describiendo sus propias impresiones y emociones cuando recibió aquella fatídica maldición. Lo recordaba todo tan claramente que casi se sentía allí de nuevo…
…El miedo y el pánico se apoderaban de él mientras trataba de pensar… sintió como se le doblaban las rodillas por los nervios y como su cuerpo empezaba a temblar…
Y fue entonces cuando se dio cuenta de que era su propio cuerpo el que temblaba y no solo el de su recuerdo. Aquello estaba siendo muy duro, tenía que emplear demasiada energía, y le evocación del momento estaba siendo tan intensa que casi había creído perder de vista el aula donde se situaba y haber visto una profunda oscuridad rodeándole. Un estremecimiento le recorrió e inconscientemente se llevó una mano a la cicatriz: le molestaba. Sabía que tenía que ser por el recuerdo, por la angustia pero… le molestaba y se sintió peor aún. Avanzó titubeante hasta su mesa y se apoyó en ella cerrando los ojos con fuerza: el corazón le latía velozmente mientras la respiración acelerada le hacía marearse como si realmente el vértigo de una falta de oído se lo estuviera provocando. Se recordó entonces a si mismo lo que se dijo en aquel momento "¡Contrólate, Harry! Eres un mago, piensa en la magia, en el poder antiguo que recorre tus venas... deja que él te guíe" y trató de serenarse. Su poder antiguo solo tenía que guiarle también en aquel momento para calmar su estado, tranquilizar su alma y ser consciente de que aquellas sensaciones no eran reales. No tenía que dejarse llevar por su miedo al recordar por el terror que le produjo estar perdido en la nada y saber que en cuanto se recuperase, tendría que volver a enfrentarse con Voldemort. Como aquella vez, dejó que la magia fluyera por sus venas hasta que poco a poco comenzó a sentirse más sosegado. Entonces, abrió los ojos dándose cuenta de que varios alumnos habían dejado de tocar las esferas y le observaban preocupados. Trató de sonreírles.
-Todo va bien –expresó con voz temblorosa- Estoy bien, no os preocupéis.
El resto de los alumnos fueron dejando de tocar también las esferas, extrañados de la frase que habían escuchado en sus mentes, porque no cuadraba con la explicación que les estaba dando inicialmente y se encontraron con la sorpresa de un Harry tembloroso y pálido que parecía haberlo pasado peor que ellos. Suspiró profundamente y se sentó en su silla echando un vistazo a su reloj.
-Ya queda poco para terminar la clase –dijo pesadamente- Podemos dejarlo por hoy. Por favor, recoged sin hacer ruido, seguiremos el próximo día –trató de esbozar una sonrisa tranquilizadora. Los chicos se fueron levantando en silencio, sin mediar palabra mientras Harry bajaba la vista, aún sintiendo los nervios recorrer su cuerpo. Una chica de Ravenclaw le habló.
-Señor¿quiere que guardemos las esferas en la caja?
Todos se habían quedado quietos, pendiente de lo que diría pero tras permanecer unos segundos como si estuviera ausente, muy lejos de allí, reaccionó.
-No, no os preocupéis. Ya lo haré yo –los chicos siguieron recogiendo, mirando de soslayo con preocupación al joven profesor que trataba de respirar profundamente. Se dio cuenta de que no podía finalizar así la clase y se puso en pie intentando mostrar naturalidad- Agobia un poco¿verdad?
Algunos chicos se acercaron a la mesa, algo más aliviados al ver que por fin parecía que volvía a ser él.
-Uff, bastante –comentó uno de ellos.
-Yo casi estaba temblando –dijo otro.
-Lo sé –respondió Harry sonriéndoles levemente- Por eso era mejor dejar el ejercicio sin más añadidos de historias sobre como han sido ciertos enfrentamientos. Solo con la explicación que os tenía que ir dando, os ibais a sentir inquietos.
Todos asintieron totalmente de acuerdo de que sus palabras le habían provocado esos efectos y de pronto, uno de ellos preguntó tímidamente.
-Usted recibió esta maldición… ¿verdad?
Harry clavó sus ojos verdes en él y tras unos segundos asintió con la cabeza.
-La recibí de Voldemort, sí. –de nuevo, la expresión en los rostros de los alumnos era de estremecimiento mezclado en esta ocasión con admiración por el joven que les hablaba y él mismo se dio cuenta- Bueno, venga, el próximo día seguiremos –zanjó la atención que le dispensaban. Así que poco a poco, los alumnos fueron saliendo del aula, dejando a un Harry solo y apesadumbrado que aún seguía perdido en los recuerdos de aquella noche de hacía siete meses…
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Cuando llegó a la puerta, le vio sentado en su mesa, quieto y en silencio, con las manos tapándose el rostro. Pero ni siquiera había cruzado el umbral cuando le vio bajar las manos y ponerse las gafas esbozando una leve sonrisa. Al llegar a la mesa, le miró fijamente.
-¿Qué te ha pasado, Harry?
El joven cerró los ojos un momento y resopló con fuerza antes de contestar sabiendo que no le serviría de nada tratar de disimular.
-Ha sido una clase… difícil.
-¿Una clase difícil? –repitió Mahe- Mira como me tiemblan aún las manos de cómo te he sentido –le repuso angustiada- Estabas nervioso¡estabas mal! Y porque sentía que no estabas en peligro pero… incluso has tenido miedo –Harry no respondió, si no que bajó la mirada, confirmando con su silencio cada una de las palabras pronunciadas por la joven. Ella miró hacia la pizarra viendo el listado de imperdonables y, rodeada con un círculo, el Sine Sentium. Entonces, regresó su mirada hacia Harry y se apoyó en la mesa tomándole las manos- Has tenido que explicar las maldiciones y te ha hecho recordar la batalla…las maldiciones de esa noche, las que tú recibiste.
Harry asintió, tomando aire profundamente y alzó la mirada hacia ella, tratando de mostrarse sereno.
-No tengo más remedio, Mahe, tengo que explicárselas. Tengo que enseñarles a que no sufran esos efectos o por lo menos a que sepan defenderse de ellos aunque… para mí sean clases difíciles. Pero tienen que aprender.
-Lo sé pero… -resopló con fuerza- no me gusta verte así –Harry sonrió levemente, apretando sus manos con cariño. En ese momento, Mahe reparó en la caja abierta, situada sobre la mesa, donde Harry ya había guardado las esferas y le preguntó- ¿Qué utilizaste?
El miró los objetos, cuyo humo se había vuelto de nuevo gris claro, y volvió a mirar a la chica para explicarle.
-Esferas hechizadas. Tuve que… pedirle a Florence que me ayudase.
Mahe abrió los ojos y alzó las cejas preguntando sorprendida como si no hubiera entendido bien.
-¿A Florence?.¿Florece de la Croix? –él asintió- Pero ¿qué le pediste?
-Quería mostrarle a los chicos los efectos de la maldición pero lógicamente no podía lanzársela así que pensé que si tocaban algún objeto que estuviera encantado con los efectos que produce el hechizo, podrían trabajar sobre ellos. Solo sería un espejismo pero podría servirles. –cerró la tapa de la caja y siguió hablando- Así que como era un encantamiento, ella era la más indicada para pedírselo. De todas formas, tal y como se comportó el otro día en la sala de profesores, supongo que pensó que era la mejor forma de resarcirse y no puso ningún impedimento en ayudarme.
-Como no…
Harry sonrió a su breve comentario, que tanto significado irónico portaba.
-Sé que no te cae bien, a mi tampoco me agrada, pero… lo que es cierto es que como profesora no tengo ninguna queja sobre ella, ni por parte del alumnado, ni por parte del resto de profesores. Y eso es lo que debe primar.
-Si mi madre te oyera, te mataba. –consiguió hacerle sonreír más abiertamente y se quedó un momento en silencio, meditando la forma en la que el joven profesor había utilizado las esferas- Pero, Harry, si esas esferas están encantadas con los efectos de una maldición, aunque sean imaginarios… tener un objeto así es peligroso. ¿Y si alguno de los tres Slytherins se hace con una de ellas? Podrían obligar a quien quisieran a sentir esos efectos solo por hacerle pasar un mal rato.
Harry tomó aire de forma lenta y profunda y volvió a bajar la mirada un momento. Sabía que Mahe tenía razón en su conclusión pero él también había pensado en ello y por eso había previsto cualquier contratiempo.
-Las esferas por si solas no producen ningún efecto. El encantamiento ilusorio tiene que activarse a raíz de una sensación real –la chica le escuchaba atenta, sin decir palabra, pero de pronto abrió la boca conteniendo la respiración al comprender- Debe activarse a través de un canal.
-Y ese canal has sido tú… -confirmó su temor cuando vio que Harry le asentía cerrando los ojos un instante- Has recordado para ellos y… te has visto allí. Por eso te has sentido tan mal…
Al tener las manos entrelazadas, Harry pudo percibir que sentía tanta preocupación y dolor por él, que trató de quitarle importancia para que no se siguiera sintiendo mal, aunque la sonrisa que consiguió esbozar, mientras alzaba la mirada hacia ella, fue tan triste que casi no lo logró.
-No te preocupes, sobreviví aquella vez, también lo haré a un recuerdo.
-Harry, soy yo –apretó sus manos, acariciándolas- Puedo sentirte…
-Lo sé –susurró.
-Y sabes que puedes hablar conmigo.
El chico suspiró profundamente, cerrando los ojos un instante y se quedó en silencio durante unos minutos, hasta que finalmente comenzó a hablar casi en un murmullo.
-Es cierto, Mahe –confesó por fin- me he visto allí de nuevo, he recordado tantas cosas… Por un momento, he creído que de pronto iba a volver a ver su cara, que vería esos ojos rojos de serpiente, que escucharía su voz fría diciéndome que iba a acabar conmigo –resopló con fuerza y volvió a cerrar los párpados, dejando mostrar finalmente toda la inquietud y temor que aquella situación le había provocado- Parecía de nuevo todo tan real que… hasta he llegado a sentir la cicatriz…
Mahe suspiró profundamente y bordeó la mesa mientras él se levantaba. Al situarse frente a él, le abrazó con fuerza, rodeándole con sus brazos en un afán por hacerle sentir protegido y seguro, como siempre se sentía ella cuando él la abrazaba. Casi podía sentir su cuerpo temblar ligeramente aunque dudó si no era el suyo propio. Su temor e intranquilidad le conmovían tanto como enternecían, más aún cuando le escuchó susurrar:
-¿Cuándo podremos olvidar aquella noche?
Aguantó las lágrimas que le provocaban ver que finalmente se mostraba tan afectado como realmente le sentía y tomó su rostro entre las manos, haciéndole bajar un poco la cabeza. Le apartó el flequillo y depositó un tierno y prologando beso en la cicatriz. Aquella cicatriz le marcó de por vida y aunque era la muestra de haber sobrevivido a la muerte, también representaba la propia muerte en sí porque así lo había querido el destino. Pero Mahe trató de transmitir todo el amor que sentía por Harry y borrar todo aquello, todo recuerdo, todo dolor. Le dolía en el alma verle de esa forma. Al cabo de un rato, se separó un poco de él encontrándose con su mirada verde, brillante y emocionada. Cuando sintió como Harry le acariciaba la mejilla, se dejó llevar por su suave caricia cerrando los ojos un instante para volver a abrirlos mientras un suspiro escapaba de sus labios.
-No puedes hacerte una idea de cuánto te quiero.
Mahe sonrió, sintiéndose ruborizar, pero sin apartar los ojos de los suyos.
-Me hago una idea porque… lo sé, lo siento y lo comparto.
Su respuesta le hizo esbozar también una sonrisa y la estrechó contra él abrazándola de nuevo, acercándose lentamente a sus labios para besarla con tanta dulzura que sintió como ahora sí le temblaba el cuerpo pero de emoción. Todo el mal rato vivido en aquella aula estaba siendo eclipsado con un beso tan tierno como profundo, tan dulce como entregado. En ese momento, ningún encantamiento, ningún recuerdo, ningún dolor podía hacer nada frente al amor que se tenían. Cuando finalmente se separaron, comenzaron a caminar por el pasillo entre las mesas para salir del aula, cogidos por la cintura y entonces, Mahe le miró sonriente.
-¿Y esa sonrisa? –preguntó Harry curioso.
-Ahora vamos por este pasillo tú y yo andando. Hace un año iban nuestros patronus¿te acuerdas?
Harry terminó sonriendo también ante la evocación de aquel recuerdo, cuando en clase de defensa con Guilmain, ambos jóvenes lanzaron sus patronus ante la supuesta amenaza de un lethifold y los propios guardianes de luz caminaron juntos hacia ellos, que los esperaban para recibirles.
-Recuerdos como esos son los que me gustan –dijo Harry con convencimiento- Son los únicos que quiero tener.
Capi dedicado a los 248 post y medio que pedían una clase de Harry! que pesaditos os pusisteis, por Merlín! ya no recuerdo si lo tenía ya hecho, si lo estaba haciendo o si lo iba a hacer (con la de veces que lo pedisteis seguramente me pilló las tres fases) pero aquí lo tenéis. Espero que os haya gustado ese recorrido de guiños oficiales con el trío y a la batalla de UP. A mí me encantó hacerlo. Pero lo que más me gustó fue hacer que Harry lo pasara mal, jejeje, pobrecito mío, me encanta que sufra :D (menos mal que Mahe la del fic está dormida, si me oye me mata, jajaja)Por cierto, los apellidos de los alumnos son hermanos de otros que hay en Hogwarts en curso superior o ya acabados.Bueno, ya nos veremos no sé cuándo. Besos para todos.
