Era todo ardor y dolor. La imagen se teñía de un rojo dolor insoportable a una manta negra de alivio. Su mente y cuerpo iban de la realidad dolorosa, sangrienta y aterradora a una inconciencia tranquila, remota y calmante. Prefería estar bajo el velo negro de su mente que el rojo de la realidad. El calor y dolor recorrían su cuerpo abrasándolo cada vez que trataba de volver en sí, en cambio una sensación de alivio insoportable lo recorría cada vez que se dejaba ir. Estaba perdiendo las fuerzas para continuar pensando, para no perderse en la oscuridad y para seguir resistiendo todo ese dolor. Abrió los ojos para observar el cielo estrellado y una figura que le interrumpía la vista agazapada sobre ella. Ya no la estaba lastimando pero estaba ahí, junto a ella pasando su nariz y boca lamiendo su brazo como si fuera un perro disfrutando de su hueso. Una visión que le causaba asco.
Trató de moverse pero parte de su cuerpo parecía en llamas y no lo sentía, la otra parte estaba tan débil que comenzaba a dejar de la figura hincó sus dientes nuevamente en su muñeca arrancando un grito desgarrador de parte de Jenna. Sus alaridos de dolor parecían penetrar la tranquila noche estrellada y el silencioso bosque.
Le pegó con todas las fuerzas que le quedaba con su mano libre en puño una y otra vez pero no lograba hacer que dejara de clavarle sus comillos. Desgarraban su piel como si fuera una crema. No podía contra él. Todo se volvía mas rojo hasta el punto que dejo de importarle lo débil y cansada que se sentía, el frío que le calaba hasta los huesos y el terror que le infundía ver a su ex hermanastro bebiendo su sangre y dejándole un llamas cada mordida. Comenzó a agitarse en el piso en busca de un alivio que no llegaba. Se revolvía y rodaba en el piso tratando de tolerar el dolor y buscar una solución. Sin pensarlo emitía alaridos desgarradores mientras se rasguñaba las heridas donde el dolor era aun peor. Su brazo izquierdo estaba completamente adormecido por el ardor y se estaba comenzando a extender lentamente por su costado directo a su espalda. Era insoportable. No veía, oía, sentía o respiraba nada mas que dolor. Los golpes que recibió antes de las mordidas no tenían comparación con lo que sentía en ese momento, si le hubieran dado la opción de aguatar ese dolor un tiempo mas y luego vivir normalmente a morir en ese instante la respuesta hubiera sido morir sin dudas. Sentía como lentamente su costado izquierdo se prendía fuego y se extendía por su cadera y cintura.
- Ya va a pasar y vamos a estar unidos para siempre.- escuchó lo que le decía su ex hermanastro pero lo único que pudo contestar fue un grito desgarrador. No podía coordinar sus pensamientos con sus palabras. Lo hubiera mandado al estar tirada retorciéndose por minutos u horas y el dolor iba en aumento. Era imposible recordar otro dolor parecido en su vida. Quería morir. Repentinamente sintió como nuevamente la dentadura de el vampiro se hundía en su brazo izquierdo provocándole un dolor lacerante, acentuando el ardor donde su piel se cortaba.
- Basta, por favor, basta. Matame.- Aulló en un alarido de dolor mientras sentía como lágrimas recorrían su cara, no aguantaba mas ese dolor. Trató de pegarle nuevamente con su mano derecha pero algo aprisiono su muñeca a mitad de camino. Algo caliente, no quería mas calor.
- Jenna, mírame, Jenna.- Escuchaba como alguien le llamaba, pero le era imposible enfocar la imagen. Seguía pasando de el velo rojo al negra, solo se recuperaba cuando el dolor se incrementaba pero sorprendentemente este estaba aminorando dejando libre su cadera.- Ya estas podía enfocar la vista para ver de donde provenía esa voz, cuando finalmente logro descubrir que provenía de su derecha, al girar la cabeza el velo de oscuridad la azotó cruelmente. Se sintió en paz por unos pocos segundos para luego despertarse con otro dolor punzante de mandíbulas en su hombro izquierdo. Lanzó un grito desgarrador en la noche. Paso de golpe desde la tranquila oscuridad a la dolorosa realidad, giró la cabeza rápidamente mirando su hombro, lo primero que logró enfocar fueron unos colmillos relucientes clavados en su piel y su sangre corriendo lentamente su piel blanca toda manchada de rojo con un tono violáceo poco saludable. Enseguida el pánico se apodero de ella y al ver que su brazo no se movía comenzó a patear desenfrenadamente al aire y retorcerse como un pez fuera del agua. Algo repentinamente sostuvo sus piernas aplastándolas contra el piso, deteniendo su movimiento. Trató de hablar pero solo salió un balbuceo extraño, como si no tuviera aire. En ese momento su cuello dejó de sostener a su cabeza y no pudo mantener la poca fuerza que hacía para enfocar la vista. Su cabeza cayó golpeando fuertemente la tierra y luego de mirar las estrellas lejanas la oscuridad acabó con ella, no pudo luchar mas.X
Seth P.O.V
Jacob había recibido un llamado urgente de Bella. Toda la manada lo había escuchado, sobre todo Seth y Aron. Bella sonaba alterada.
- Jacob, es Jenna. Alice tuvo una visión está en peligro.- En ese momento toda la fiesta quedó en silencio por parte de los lobos y al notar el clima de tensión todos se callaron.
Jacob buscó con la mirad a Seth pero ya lo tenía a su lado escuchando, como toda la manada, atentamente y muy preocupado.
- ¿Qué le pasó? ¿Qué vio?- preguntó rápidamente.
- La vio transformada en uno de ellos, Los Vulturis. La llamamos y respondió pero en un momento dejó de contestar. Estamos buscándola.- Eso era todo lo que tenía que decir Bella para que todos salieran a buscarla.
- Vamos en camino.- Anunció Jacob siguiendo a Seth que corría hacia el bosque mientras se transformaba en lobo de un salto haciendo trizas su ropa. Jacob giró mientras corría y pidió que algunos integrantes de la manada se quedaran ahí en un grito.
Las mentes de los lobos estaban preocupadas realmente por la chica y por Seth, que se lo sentía loco de furia.
- Seth tranquilo, no le va a pasar nada.
- ¡No me digas que me calme, Jacob! ¿Cómo te sentirías si le pasara a tu querida Nessie? Ah, no claro. Ella es una vampira que vive rodeada de vampiros mayores. No tiene problemas.
A Seth no le interesaba lastimar a Jacob pero la furia destilaba su mente. Corría demasiado rápido delante de todos. La adrenalina recorría su cuerpo mientras seguían el rastro de Jenna, bastante difícil de reconocer por el tiempo que había transcurrido desde que camino por allí y el viento. - Se por donde ir Jacob.
Seth le respondió enojado mientras seguía corriendo desesperado por el borde de la carretera.
- La vamos a encontrar, muy lejos no puede estar.
Aron trató de calmarlo. En ese momento Paul lanzó al aire un aullido estremecedor, estaba llamando a los Cullen por orden de Sam.
- ¿Qué hace el idiota?- preguntó Seth con un tono de violencia.
- Llama a los Cullen, no están muy lejos de acá.
En ese momento Seth frenó de golpe, saliendo a la carretera donde se exponía que lo vieran y olisqueaba el aire gruñendo. En ese momento comenzó a correr colina arriba directo dentro de el bosque.
La manada lo siguió con Jacob pegado a él, corriendo mano a mano. Al pasar corriendo Quil vio un celular o los restos de uno hecho añicos en el costado de la carretera. El hedor a vampiro ocultaba el de Jenna, pero se podía reconocer muy tenuemente.
Corrieron siguiendo el rastro por unos minutos hasta que Seth comenzó a gruñir y toda su mente te tornó en una bola de violencia, furia y ganas de matar. Nadie dijo nada, nunca vieron una actitud ni un pensamiento semejante en é ese mismo instante te oyó a lo lejos un grito espeluznante que erizó la pelambrera de todos los integrantes de las manadas. Era un grito cargado de dolor. No cesaban los gritos de dolor. Cada vez se sentían mas cerca hasta que se pudo divisar en un pequeño claro más claro que el oscuro bosque una figura negra parada en el medio. Los gritos prevenían de allí. Seth gruñó igual que la mayoría de los lobos, estaba ahí. A cien metros estaba el vampiro que torturaba a Jenna parado mirando la luna. En ese momento los miró fijamente con una expresión de pánico. Estaban avanzando muy rápido. En ese instante dio al vuelta y comenzó a lobos corrieron con todas sus fuerzas hasta que llegaron al claro donde vieron a Jenna tirada en el suelo, retorciéndose de dolor, bañada en sangre y con moretones visibles. Repentinamente dejaba de moverse para luego comenzar con unos gritos desgarradores, retorciéndose y arañándose las heridas. Seth la vio y saltó sobre ella siguiendo al vampiro.
- Cuidenla.- ordenó Jacob siguiendo a Seth sediento de venganza que perseguía a el vampiro. Varios integrantes de la manada lo seguían, algunos se habían quedado en el claro con Jenna. El vampiro corría rápidamente pero los lobos lograron alcanzarlo. EL primero fue Seth que lanzándose violentamente a su espalda logró derribarlo arrancando un pedazo de él con sus garras. En ese momento el resto de la manada llegó y cada uno con sus bocas arrancó un pedazo de el cuerpo del vampiro. Estaba desintegrado. En ese momento Seth se calmó y miró a Jacob.
- Con Jenna, tenes que ir con ella.-Jacob le ordenó.- Yo me encargo acá. Llévate mi ropa.
El lobo arrancó con sus fauces la ropa que Jacob llevaba colgada de su tobillo de una manera precaria y las llevó en su boca mientras corría hasta los bordes del bosque, donde observó como Edward estaba hincando su dentadura en el brazo de Jenna y esta se retorcía de dolor. Se enfundó al ropa rápidamente y corrió hasta donde estaba Jenna tirada y Edward prendido a su brazo. Aron estaba sosteniéndole el brazo tratando de calmarla con palabras en vano. No dejaba de agitarse. Repentinamente dejó de moverse y esto alarmó a Seth.
Corrió hasta donde ella se encontraba para verla demacrada. Realmente fue impresionante el estado en el que estaba, ese vampiro merecía sufrir antes de morir. Era un baño de sangre, Estaba tirada en el suelo desvanecida.
Sus piernas estaban rasguñadas con cortes y llenas de tierra al igual que su ropa. Su brazo izquierdo, del que succionaba el veneno Edward, estaba teñido de un espantoso color morado y rojo, había sangre de sus heridas en el suelo del bosque. Su cara tenía un rasguño profundo en la mejilla y un moretón con clara forma de una mano humana en su mentón extendiéndose por su otra mejilla. Su brazo derecho estaba completamente morado y su mano se tornaba en un color morado oscuro.
Aron sostenía su brazo derecho aprisionando su muñeca mientras lo miraba con horror. Edward succionaba el veneno y Seth se había quedado espantado y estático en el borde del claro. Bella y Alice se encontraban junto a dos lobos y Collin junto a Brady estaban parados detrás de Aron mirando con el mismo horror que todos al verla tan lastimada. En ese momento Alice miró a Edward con confusión y se acercó a Jenna, se arrodillo junto a su cabeza y levantándole el torso con una mano hincó sus dientes en su hombro despertándola de la inconciencia con un grito de dolor que Seth observó con horror. Comenzó a retorcerse de manera extraña y a patear al aire buscando liberarse de los colmillos pero no podía hacer nada.
- Seth, sostenla. No se puede mover.- Aron le gritó a Seth para que reaccionara.
Él se acercó mirando impactado y sostuvo sus piernas desde los tobillos contra el suelo, haciendo que se deje de mover. En ese momento Jenna quiso decir algo pero solo le salió un balbuceo débil sin sentido y cayó bruscamente al suelo.
Alice Cullen soltó su hombro y mostrándole los dientes a la chica inconsciente con un siseó, se limpió su boca con la manga y se agazapó junto a ella mirándola fijamente como si fuera la presa. En ese momento Bella apareció y con un golpe que sonó como el de dos piedras colisionando la arrastró dentro del bosque.
Edward seguía Succionando cuando miró a Seth fijamente. En ese momento soltó el brazo de Jenna y lo depositó suavemente en el suelo. Se pasó la manga por los labios manchados de sangre y se levantó.
- Ya está. Lo siento Seth.- anunció Edward mirándolo con pena y dolor a su amigo.
X
- Tranquilo Seth, va a estar todo bien con el tiempo. Ya veras.- le anunciaba Alice a Seth mientras le entregaba un vaso de agua.
- no lo se Alice… esto fue demasiado.- contestó desesperanzado.
- La veo, la veo…- se limitó a contestar mientras se tocaba con su índice la frente y sonreía enfundándole esperanza.
- ¿Viste como esta?- respondió Seth.
- Pero te aseguro Seth que va a estar bien.- Carlisle anunció desde la punta de la escalera. En un segundo estaba debajo.- Ya la revise, mejora notablemente.
- Ya pasó una semana Carlisle.- contradijo Seth.
- Necesita descansar, lo mejor es que se quede así el mayor tiempo posible.- se limitó a responder.- voy a volver a revisarla en dos horas, pero vas a ver que va a despertar cuando su cuerpo comience a funcionar normalmente.
En ese momento Seth se levantó y subiendo la escalera lo mas rápido que le permitía su agilidad y cruzando el pasillo a pasos agigantados entró en la habitación hospital.
La habitación en realidad era la habitación de "huéspedes" de Esme, aunque jamás se utilizaba. Ahora estaba de blanco, como siempre, pero se encontraba una cama como las de los hospitales en el centro con su cabecera contra la pared y una hermosa chica muy lastimada durmiendo en ella. A su costado se encontraba la intravenosa que estaba pegada a su brazo, del otro costado se encontraba uno de esos aparatos que miden los latidos con su distinguido "Pip. Pip, Pip" Seth caminó hacia la silla junto a la cama y se sentó observando fijamente a Jenna mientras sostenía su mano en la de él.
- ¿Falta mucho para que te despiertes?- preguntó a la chica sin esperar respuesta alguna.- Sabes que te extraño mucho ¿Verdad?
El silencio reinaba en la habitación, solo se oía la máquina, las respiraciones y el pie impaciente de Seth zapateando contra las cerámicas.
El tiempo pasaba y ella no se despertaba, hacía una semana y media que no se despertaba ni movía. En momentos Seth veía un leve amague de expresión en su rostro o una leve fuerza que apretaba su mano, pero tal vez era solo su imaginación y las ganas de que despertara.
Por un momento había creído que ella estaba muerta. De echo lo estuvo por unos minutos. Dejó de oír su corazón por unos instantes en que el mundo dejó de tener sentido y se desmoronó todo. Casi habían acabado con ella.
Carlisle hizo todo lo posible por revivirla y lo logró, justo cuando Seth se resignaba al dolor y pensaba una manera de morir. No soportaba la sola idea de vivir sin Jenna. El único que escuchó los planes de Seth en su cabeza fue Edward pero no había echo comentario alguno, sus compañeros en la manada lo supusieron pero no había sacado a relucir el asunto. Justo en ese momento fue cuando un latido débil se oyó en el espacio y Seth volvió a razonar, a esperanzarse y a sentir un temor demasiado grande. Tenía muchas emociones contenidas. La máquina de latidos comenzó a acelerarse. El ritmo de los latidos cambió y se hacían mas seguidos. Seth se enderezó y miro fijamente la cara de Jenna, su miedo creció pero en cierto punto sabia que todo iba a estar bien. - ¿Jenna?- preguntó. Vio como ella fruncía el ceño levemente y trataba de mover sus labios.- ¡Jenna!
La esperanza hacía estragos en su estomago.
- Carlisle.- lo llamó en voz alta.
- Se está despertando, te lo dije.- Escuchó que le respondía el vampiro desde otra habitación.
Él sonrió y acercando su cara a la camilla la observó tratar de despertarse. Le apretó levemente su mano izquierda.- Jenny.- la llamó en un susurró tocando su mejilla.- Despierta.
En ese momento la chica esbozó una mueca de dolor frunciendo la expresión y moviendo un poco su cabeza, algo que le provocó mas dolor aún en su expresión.
Estaba despierta pero no abría los ojos. Respiraba mas agitada y la mueca de dolor no se iba de su rostro. No habló por unos largos instantes.
- ¿Estas despierta? ¿Estas bien?- preguntó Seth ansioso.
- Shh.- chistó Jenna.- Por favor, mi cabeza. No grites. ¿Qué pasó?
En ese momento comenzó a abrir los ojos en rendijas. La Luz le lastimaba.
Seth se levantó y cerró las cortinas de un tiron. Volvió a sentarse y la miró ese momento Jenna trató de incorporarse gimiendo de dolor. Quería moverse.
- Te ayudo.- anunció. Le colocó dos almohadones detrás de su espalda dejándola semi sentada.
- Me duele todo, Seth.- Anunció conteniendo las lágrimas. Seth tuvo una mezcla de emociones en él. Pena, dolor, ira, enojo.
- Lo se mi amor, pero pronto va a pasar.- le aseguró.
En ese momento Jenna comenzó a reconocer el estado de su cuerpo. Tenía las piernas vendadas gracias a los cortes que había sufrido, En su brazo izquierdo había una venda que cubría desde su muñeca hasta el torso. En su brazo derecho lucía un Yeso que ocultaba e inmovilizaba sus tres dedos mayores, su muñeca y su brazo hasta el codo. - ¿Qué es todo esto? ¿Qué tengo puesto? ¿Cómo llegue acá?- el pánico se apodero de su expresión.
- Tranquila, ya pasó todo.- la tranquilizó Seth al oír como se agitaba la máquina y su corazón.- Estas vendada por las lastimaduras y… bueno, contra Alice no pudo nadie. Este comentario la hizo reír, pero enseguida dejó de hacerlo al sufrir un dolor punzante en su pecho y su rostro.- Estabas muy lastimada, peor que ahora. Carlisle te salvó y luego te mantuvo dormida un tiempo más así te recuperabas mejor y sin dolor. Creó que igualmente no alcanzó el tiempo.- Comentó para sí.
- Pero… ¿Qué paso, Seth?- la confusión de Jenna era evidente.
- El vampiro, apareció sin previo aviso. Nadie se imaginaba algo así y ya habíamos bajado la guardia. Gracias al cielo Alice te vio y enseguida te fue a buscar. Llegamos todos al mismo tiempo pero ya era tarde para vos…- Agachó la cabeza y miró fijamente el suelo.
- ¿No me digas que te sentís culpable?-preguntó con incredulidad en la voz. Él la miró fijamente y no contestó.- Ay, Seth. No empecemos con estupideces. Nadie se imagino esto. Ni vos, ni yo. Ni Alice. Nadie. Me paso a mí ayer pero pudo ser cualquier otro día.
- Ayer no fue Jenna.- se limitó a contestar Seth. Ella entornó los ojos y miró la ventana donde un alo de luz solar ingresaba pero era interceptado por las cortinas. Era el atardecer.
- ¿Cómo que no fue ayer?- le impactó la noticia.- ¿Cuándo fue?Él se enderezó y la miró fijamente confundido sin saber si decirle la verdad o esperar.
- Fue… fue…
En ese momento Carlisle entró en la habitación sin tocar la puerta.
- Permiso.- dijo y entró, se dirigió directo hacia Jenna, ella lo observaba cautelosamente y apretó inconscientemente la mano de Seth.
- Tranquila.- le susurró Seth. Algo que, pos supuesto, Carlisle escuchó.
- No te preocupes Jenna, no te voy a hacer daño. Estamos trabajando para que te cures sin problemas.- En ese momento Jenna frunció el Ceño y miró fijamente a Seth.
- ¿Dónde estamos?- preguntó recorriendo con la mirada la estancia.- ¿Estamos en un hospital?
- No Jenna, espera.- pidió Carlisle al notar el pánico que había en su voz.- Estas en nuestra casa, te estamos curando aquí, en un hospital no te hubieran podido dar los cuidados necesarios para tu estado. No estas mal en absoluto, de echo que te despertaras es una excelente señal.- le habló acercándose a ella. Con una jeringa en la mano, Jenna se movió hacia atrás provocándole dolor.- Solo voy a inyectar calmantes en el Suero, no te voy a hacer nada. Como te dije te estamos cuidando.
- ¿Desde cuando estoy acá? ¿Saben todos lo que pasó?- preguntó confundida mirando a Seth y a Carlisle.
- Hay mucho tiempo para responder todas esas preguntas.- Seth la tranquilizó.- Por el momento deja que Carlisle te de los calmantes y hablaremos luego.
- Si, no hay problema. Te doy esto y los dejo solos. Estoy trabajando en unas cosas.
Carlisle caminó e inyectó el líquido en la intravenosa que iba directo al brazo de Jenna, entre las vendas. Sin despedirse Carlisle se fue.
- Dejame explicarte bien todo y después hacer las preguntas ¿Bien?- Seth le pidió. Ella asintió.
- El vampiro te atacó sin previo aviso y cuando Alice tuvo la visión salimos todos corriendo para allí a buscarte. Tuvimos que seguir el rastro, no fue muy difícil. Llegamos al mismo tiempo los Cullen y la manada. Cuando yo llegue lo primero que vi fue a ese… maldito parado junto a vos y… bueno el te había mordido dejando su ponzoña en tu sangre. Estabas retorciéndote en el piso.- Le costaba hablar conteniendo emociones. Debía parar cada tanto y tranquilizarse.- En ese momento salimos corriendo tras él cuando quiso escapar y los Cullen con algunos miembros de la manada te socorrieron.
Por mi parte despedacé a ese vampiro junto a Jacob, Quil y Embry. Después terminaron el trabajo Emmett y Jasper. Por otro lado Alice, Bella, Edward, Aron, Collin y Brady se quedaron a socorrerte o tratar de que… de que no se pudiera completar la transformación.
- ¿La transformación? ¿Mataste al vampiro? ¿ Estaban todos?- preguntó en parte asombrada y en parte horrorizada mientras trataba de digerir la noticia.- Dejame terminar, por favor.- le pidió y continuó.- Edward tuvo que succionar la ponzoña de tu sangre, por lo tanto también succiono tu sangre. Como te mordió del lado izquierdo había mucho mas riesgo de que el veneno llegará a tu corazón, aparte estaba esparcido por una porción bastante grande de tu cuerpo al parecer….
- ¿Al parecer?- preguntó Confundida.-¿Cómo lo sabían?
- Por tus gritos y porque comenzaste a arañarte las partes de tu cuerpo que ardían, pero dejame terminar, luego las preguntas.- Ella asintió con una mueca de dolor y escuchó.- Alice también ayudo succionando desde tu hombro. Perdiste mucha sangre por las heridas y por los vampiros. En ese momento quedaste inconciente completamente y no despertaste hasta hoy. Tuviste… estas y estuviste muy lastimada. Habías perdido tanta sangre que por un momento… tu corazón dejó de latir.
Los ojos de Jenna se abrieron como platos, algo que en el rostro de ambos pintó una mueca. En uno de dolor y en otro de impresión.
- Estuve… ¿Muerta?- preguntó Shockeada.
- Técnicamente sí, no te imaginas lo mal que me sentí, Jenny.- Seth acarició su mano.- Carlisle te pudo revivir. Recibiste una gran cantidad de sangre en transfusiones y te curó todas las heridas.
- ¿Qué heridas tengo?- preguntó observando su cuerpo.- Es decir… estoy toda vendada ¿Tan mal estaba?
- Es tu brazo izquierdo tenes los cortes de los vampiros. Ya están casi curados, pero… van a dejar marca. También te tuvo que coser unas heridas que tenías allí, te cortaste con piedras del suelo al parecer…- Jenna observó su brazo con mueca de preocupación.- En las piernas recibiste algunos puntos, están con moretones.
- Dejame adivinar ¿También va a dejar marca, verdad?- preguntó medio riéndose. Se estaba tomando con humor todo eso.- ¿Acaso da risa?- preguntó seriamente.
- Me río para no llorar, Seth.- contestó recostándose en los almohadones.
-¿Cómo es que te cortaste las piernas?-preguntó Seth confundido.- El vampiro no fue… las piedras no fueron…- Me arrastro por el bosque, es lo último que recuerdo. Después fue el dolor. Me arrastró un largo camino por el bosque y sentí todos los cortes.- contestó mirando fijamente sus piernas y apretando la mano de Seth.
- Ya está todo bien.- respondió Seth calmándola, conteniendo su ira.- En el brazo derecho es algo mas grave… tenías tres dedos quebrados junto con la muñeca.
- ¿Tengo los huesos rotos?- preguntó anonadada.
- Un par.- contestó encogiéndose de hombros.- Carlisle ya los arreglo.
- Guau, nunca se me había roto nada… - el asombro cruzaba su expresión.
- ¿Es que te resulta gracioso?- preguntó alterado.
- Me río para no llorar, pero… es algo sorprendente.- contestó examinándose.- ¿Qué es esto que traigo puesto?
Seth rió al ver la ropa de Jenna. Traía un camisón blanco de seda y encaje rosa pálido, un color que quedaba muy bien con su piel blanca, aunque estaba repleta de moretones.
- Lo siento, no pude hacer nada contra Alice.- se disculpó Seth.
- Supongo que pudo ser peor ¿Verdad?- preguntó resignándose.
- Estas hace una semana y cuatro días dormida.- le lanzó Seth. Ella ni se inmutó, simplemente asintió.
- Creo que debo dejar de moverme, me duele todo.- reflexionó al sentir sus piel y las punzadas.
- Yo también, creo que debes dormir. Me quedo acá cuidándote.- le aseguró.Ella sonrió levemente y se relajó cerrando los ojos, se sentía cansada aunque hubiera dormido por una semana y media…X
- De veras, no puedo creer todo lo que me estas contando, Seth.- Jenna respondió anonadada mientras procesaba toda la información en su cabeza.
- Pasaron muchas cosas, estuviste bastante tiempo dormida.- respondió tranquilizándola.
- No puedo creer que se lo hayan contado a Susan y Grez.-Seguía anonadada. - Era necesario, estabas muy mal…. Por parte de Carlisle nada estaba seguro…- Jenna entendió lo que quiso decir Seth al verlo bajar la vista y tragar en seco.- Aparte estas dos semanas que estuviste fuera de casa tu casa… no podíamos ocultar algo tan importante como esto.
Jenna asintió, ya no le dolían tanto los moretones que tenía por su cuello y en el ás iba a olvidar el impacto cuando se vio al espejo luego de despertar. Tenía la perfecta marca de una mano en su rostro, le recorría el mentón y la mejilla derecha dejando también una marca por su vendas de las piernas había sido retiradas por pedido de ella, realmente le molestaban mucho y odiaba sentirse una enferma. Estaba llena de rasguños pero no muy profundos ya, los cortes estaban cicatrizando bien, parecían sorpresa fue cuando se vio el brazo izquierdo. Mas allá de todos los moretones y lo inflamado que tenía el brazo unas cuatro marcas blancas en ese momento se mostraban en su brazo. Una en el pliegue del codo, donde la habían mordido por primera vez, otras dos en la parte interior de su antebrazo y la última en su hombro, cerca del pliegue. Iba a tardar mucho en acostumbrarse a sus nuevas cicatrices, a nadie de los que la visitaron le gusto que se quitara los vendajes pero ella no los soportaba mas.
- ¿Por qué te quitaste todas las vendas?- le preguntó Aron un par de días atrás.- Porque son solo un par de rasguños, no hacía falta tantas cosas.- Le contestó restándole importancia.- Aparte no estoy tan mal, Ya se me va a ir todo y voy a estar como nueva.
- Ya dentro de poco vas a volver a casa.- comentó mirando hacia fuera. La ventana tenía una bonita vista al cielo abierto y el bosque. - ¿Qué tal se lo tomaron Susan y Grez?- preguntó ella preocupada.- Al principio pensaron que era una broma, lógicamente. Después se dieron cuenta que era verdad después de que… bueno, les tuve que demostrar que me transformaba en lobo.- Se encogió de hombros y ambos rieron al imaginar ese momento.- ¿No murieron de un infarto? ¿Susan no lloró? ¿Tu padre no se enojo?- preguntó mientras se reía.
- No, quedaron en shock por… no lo se… ¿Cuatro horas?- volvieron reír juntos.- Despues de eso lo asumieron y les contamos la verdad. De todo. Mía, de Seth, de la manada, de tu imprimación, de la de Tracy, lo mío con Leah… lo del vampiro. Ahí fue cuando les contamos lo que pasó.- Se pusieron serios ambos.- ¿Lo tomaron mal, cierto?- temerosa preguntó.- Claro que lo tomaron mal. Odiaron a Seth, Odiaron a Brady, odiaron a Leah. No podían creer que casi morías y ellos no estaban enterados. Comprendieron muchas cosas… Luego de un par de días lo pudieron asumir y hasta te visitaron mientras dormías. Ahora no pueden volver pero el fin de semana van a estar acá.
Ella asintió tragando en seco.
- No te pongas nerviosa, ya lo asumieron. Se muestran… reacios a comprender al cien porcinito, pero no les molesta tanto y se alegran de que estés bien. La historia oficial es un accidente de transito yendo a una fiesta. Eso justifica que no haya mas implicados en el asunto.-Aron le comentó mirando el piso.
- Hay algo mas.- afirmó mirándolo fijamente.
El se rió y asintió con la cabeza.- Geovan esta como… enojado y preocupado por vos. Se enteró de la historia oficial, no de la verdadera. Igualmente Susan y Grez nos están ayudando a encubrir el asunto y le dijeron que no te puede ver por el momento, que vos vas a disponer cuando verlo.- dijo bufando.- Me imagino lo molesto que debe estar. No importa, acá no lo quiero traer. No lo pienso ver hasta que salga de acá.
X
- ¿Estas bien, Jenna?- preguntó Grez desde el asiento de conductor.- ¿Necesitas algo?- Estoy bien Grez, muchas gracias. - trataba de ser amable con ellos. Ya estaban bastante incómodos ahí.Estaba volviendo a su casa luego de estar dos semanas y media en la de los Cullen. Realmente ansiaba volver a su casa con sus cosas. Aron iba junto a ella para alivianar el viaje, intercambiaban miradas cada vez que hablaban con sus padres para ver que decían y que no. Susan se limitaba a preguntar si se sentía bien, si le dolían las heridas y si necesitaba algo. Grez casi no hablaba, simplemente le preguntaba si estaba bien cada vez que el auto viaje trascurrió en silencio. Jenna ya traía puesta su ropa, o mejor dicho la que Alice la obligó a usar y se movía por sí misma, no necesitaba mas ayuda para ía puesto un Jean azul oscuro con una remera blanca con encaje en los bordes y una boina que no pudo negarse. Al salir de la casa de los Cullen enseguida se la sacó.Luego de media hora viajando llegaron a la casa donde Trace esperaba sentada en el umbral junto a Brady. Al llegar el auto Tracy se paró y corrió a abrir la puerta, en cambio Brady se paro detrás y fue caminando lentamente.
- ¡Jenna!- le gritó apenas estaciono el auto y abrió la puerta.- ¡Te extrañe! ¿Cómo estas?Jenna debía admitir que también había extrañado la ciclotimia de su hermanastra. Estaba segura de que en media hora estaría enojada con alguien, seguramente el pobre Brady. Rió.- Muy bien, realmente. Me siento de maravilla volviendo.- le contestó mientras la saludaba con un abrazo.
- ¡Ay! Cuidado…- le pidió separándose del abrazo tocándose la nuca.- Me pegaste con el y Brady rieron.- No me doy cuenta, no estoy acostumbrada.- se disculpó mientras caminaba hasta Brady.- A vos también te extrañe ¡eh!
El muchacho rió y abrazó a su amiga. El no se quejó por el golpe del yeso.
- Vamos adentro.- sugirió Susan.- Así comemos algo.- Vamos.- exclamó Grez mientras caminaba hasta la dos caminaban delante de todos. Brady tomó de la mano a Trace y caminaron siguiéndolos. Jenna estaba tan feliz que dio unos pequeños saltitos hasta Brady para tomarlo de la otra mano y abrazar su brazo. Aron la siguió cuando la vio moverse al pensar que caería.
- Jenna, Carlisle te dijo que no te esforzaras, te podes lastimar.- Aron le recordó caminando junto a ella.- No podes saltar por ahí.- Es que estoy feliz.- comentó frotando su rostro contra el brazo de Brady como si fuera un gato. Su amigo rió.Esa tarde se la pasaron los cuatro en su casa jugando al TEG mientras esperaban a Seth y Leah. Susan y Grez habían optado por acompañarlos pero los jóvenes prefirieron estar juntos entre ellos, algo que aceptaron muy gustosos los adultos al sentirse incómodos. Finalmente esa tarde les dejaron la casa a cargo de Aron. Debían cuidar a Jenna y no debía esforzarse bajo ningún concepto. Debía alimentarse bien y no podía preocuparse por nada. Los padres se fueron a la playa para disfrutar de el día cabo de las horas llegaron Seth y entró a la casa sin golpear, abriendo la puerta directamente. Algo que le sorprendió a Jenna y asustó por un momento de sobresalto. Detrás de él entró Leah trotando hacia Aron. Ella le saltó y envolvió su cuello con los brazos mientras lo caminó hacia Jenna, que estaba sentada en el sillón, e inclinándose le dio un suave beso en los labios. Luego se sentó junto a ella y la estrechó en su costado mientras que Jenna se acurrucaba cómodamente.
- Estas de vuelta.- Comentó Seth acariciándole el pelo.
- De vuelta y recargada.- contestó bromeando.- Me siento de maravilla ahora que estoy libre al fin.
- Tampoco estabas en una prisión, te estábamos cuidando.- Seth le recalcó.
- Pero era horrible, hay que admitirlo.- contraatacó restándole importancia mientras se apoyaba en el pecho de Seth. Tenía las piernas sobre el sillón flexionadas cerca de su pecho y el cuerpo tirado hacia un costado.- Mejor acá.Estuvieron hablando por unos minutos hasta que Jenna miró a Seth. Parecía muy cansado. Las ojeras se veían claramente en su cara. En ese momento se puso a pensar porque y era se pasaba todo el día con ella en la casa de los Cullen, después de eso a la noche seguramente patrullaba con la manada y luego tenía unas horas para dormir, tal vez unos… ¿Cinco horas? ¿Cuatro? El siempre volvía a la mañana justo para cuando se despertaba ella. Se pasó las dos semanas y media cuidándola de día y patrullando de ese momento entraron Susan y Grez a la casa. Al verlos todos juntos sus expresiones se tornaron perturbadas.- Hola chicos.- dijo Susan.- Seth, Leah.- Saludo Grez mirándolos mientras caminaba hacia la cocina.- ¿Cenan todos acá?- preguntó noche comieron todos pizzas y luego de un largo rato Susan y Grez se fueron a dormir, al mismo tiempo que Jenna y Aron fingían despedirse de Seth y Leah. Brady ya se había ido a patrullar. Cuando los padres desaparecieron de su visión Seth y Leah esperaron en la cocina oyendo los sonidos de la casa junto a Aron. Como no escucharon a Susan y Grez salir de su habitación subieron rápidamente a las habitaciones. Seth cargó a Jenna, algo que la hizo reír mucho. Cada uno se fue a sus respectivas habitaciones.- Vamos a dormir, Seth.- anunció Jenna tirandose en su cama.- Estoy cansada y vos obviamente que también.
- Yo no tengo sueño.- le contesto sentándose junto a elevó una ceja y cruzándose de piernas sobre la cama con su dedo índice recorrió las ojeras de Seth.- No me digas que no tenes sueño.- Él se encogió de hombros noche volvieron a dormir juntos como solían hacer siempre. Jenna dormía sobre su pecho escuchando el latido de su corazón.
Se acerca el final gente! Bueno… creo que ya falta poco para terminar. Y si… hace bastante que estoy con este Fic, recien me doy cuenta de el tiempo que paso!No lo puedo creerrrrr! Perdodne si no publico tan seguido, estoy a mil siempre, aparte suelo escribir de noche y últimamente me caigo del sueño a eso de las doce o una. Poco aguante…Em.. Bueno. A lo sobrevivió CHAN. Logico no? Y ya volvio a su casa. En este capitulo básicamente explica lo que sucedió visto desde afuera y como siguió todo y Grez se vieron obligados a saber del secreto y le es difícil digerirlo, al igual que Charlie con Bella no? Imaginense en su lugar KNo, gracias ajajaj (Aunque un lobo para mí no estaría MAL no?) Espero que esten todos bien, les mando un saludo y muchos besos.
