Últimamente he estado muy ocupado. Pero todavía me las arreglo para escribir esta historia.
Eso y que retome el LOL y entreno de nuevo a Poppy para subirla a maestría 7. Ya que me estanque en el seis. Recordando lo difícil que fue para empezar subirla al seis.
Sin más que decir los dejo.
La verdad detrás de las apariencias
Una noche de nubes oscuras, llenas de electricidad cubrían un hospital. En los solitarios pasillos, suena un tenue llanto, casi silencioso. Pero perturbador por el hecho de que estaba todo, como si no hubiese nadie. Tan deprimente, haciendo eco de su miseria como un alma en pena (En parte). Casi contagiando su dolor y melancolía para quien lo escuchara.
Después se escuchan estruendos, debido a los relámpagos. Pero no solo ellos, camuflaje ando el sonido de golpes, golpes que no sonaban en los pasillos.
Aquel origen estaba dentro de un cuarto. Y dentro de este; Una Gardevoir lloraba y se lamentaba. No dormía, estaba parada viendo a una pared.
Mientras las imágenes de su esposo seguían en su cabeza, pasando una y otra vez.
-Carloooos.- Menciona su nombre, con voz de lamento.- ¿Por queee?, ¡¿Por queee?!, ¡¿POR QUEEEE?!
Cae otro relámpago y otro golpe.
-¿Por qué no me dejaste salvarte?- Se pregunta Luna, mientras mantenía la cabeza en alto, agarrando la pared con ambas manos.
Otro relámpago y otro golpe.
-¡¿Qué clase de Pokémon soy?!- Luna igual se cuestiona, rabiosa consigo misma.- ¡Inútil Gardevoir que no sabe controlarse!
Ella se supone que es la guardiana, aquella que lo protegería y no alreves.
El resultado se manifestó ante el daño que ahora sufre su amado. Luna agarra su cabeza y se encorva un poco. Mientras recuerda esas veces que su amado lo protegió y ella no pudo hacerlo, comenzando desde que era un Ralts.
-Luna.- Ella misma habla consigo misma.- Mereces todo su dolor.
Ella agarra de nuevo la pared y sin importar que se escuche un relámpago. Suelta otro golpe, embiste su cabeza contra la pared, ya estaba haciendo eso una y otra vez. Mientras por cada golpe que se daba veía la imagen de un niño que la acogió y crio, y la trato como su símil.
-Estúpida.- Se insultaba.- ¿Y qué has hecho tu?- Se pregunta.
Se da otro cabezazo contra la pared de de nuevo.
-Cobarde.- Otro cabezazo.- Inútil Pokémon.- Uno tras otro sin parar.
La Gardevoir que no pudo proteger a su amo y dejo que este tomara la iniciativa.
-Cobarde.
Luna sigue recordando. Ahora una Kirlia que no pudo contra Sebastián.
-Débil.
Uno tras otro, sus fracasos. Y aun así el dolor que se provocaba no era para ella suficiente.
-Inepta.
Esas voces en su cabeza. Ese grito de dolor de su amado que sufre. Luna aprieta su cabeza. Se castiga. Inclusive se aplicaba ella misma fuerza psíquica, se apretaba los huesos, mientras a su vez se daba otro cabezazo. Sangre escurría por toda su cara, se abrió la frente. Pero aun así para la Gardevoir, el castigo era insuficiente.
Por ser incapaz de protegerlo.
-¡ME ODIO!- Luna gritaba para sí misma.- ¡MALDITA SEA!
Se mordía la lengua fuertemente, quería sentir la sangre en su paladar. Y aun así no se compararía ante el dolor de su amado, lo consideraría insuficiente.
El sabor, las lágrimas y el dolor no se comparaban con lo que él había sufrido. Esa idea que se daba en su cabeza.
-Yo que deseaba la Mega-Evolución.- Luna recuerda esas ansias, ahora que se habían transformado en lo contrario.- Y todo por un negro horrible. Por casi matarlo cuando pude controlarme y salir de ese lugar con él. Me odio, odio mi apariencia, odio mi rareza, odio ser como soy.
Luna se golpeaba a sí misma, estaba muy enloquecida, se hacía mucho daño.
-Estúpida, estúpida, estúpida, mereces lo peor. Mereces morir, merezco morir. Si eso merezco.- Se decía una Gardevoir moreteada y sangrante.
¡CALLATE!
Luna se espanta. Al escuchar eso en su cabeza.
-Garrrrrr.- Luna gruñe furiosa ante tal interrupción.- ¡¿Qué quieres?!, no te importa. Y he estado haciendo menos ruido. Para que nadie me escuche.
Otro relámpago cae y las lluvias son fuertes.
-Yo si.- Dice una voz Pokémon.- Puedo presentir todo. Esa negatividad, esa rabia… ese, ese, odio.
-Es mi problema.- Dice Luna, mirando la pared.
-Igual el mío.- Dice la voz.- No me dejas dormir. Yo quiero dormir.
-Maldita. Déjame en paz.- Ruje la Gardevoir, que quiere seguir con su auto-castigo.-
-Casi gritas a los cuatro vientos. Todos ya nos enteramos de lo que paso. Inclusive yo que estoy sentada.- Dice la voz, pero suavizándola para decir lo siguiente.- Lamento lo de tu maestro.
-Tu ni lo conoces.- Luna aun se molesta por esas palabras.- ¿Cómo puedes decir que lo lamentas?
-Tienes razón. No lo conozco.- Dice la voz con el mismo tono.-Pero. Por la forma en que te comportas y lo mencionas. Puedo deducir que ocupa un lugar especial para ti.
-Lo, lo es.- Responde Luna con lágrimas.
-Te advertí que esperaras.- La voz la regaña.
-Yo quería estar con él.- Responde Luna en llanto.- Quiero estar con él y no puedo.
-Pero esta fuera de tu alcance.- Dice la voz.- Tienes que esperar que digan los humanos cuando.
Luna cae de rodillas y se tapa su cara, sigue en llanto mientras recuerda esas imágenes de su esposo.
-Dime algo… ¿Puedes Mega-Evolucionar?- Pregunta la voz.- Perdona por la pregunta.
-¿Me escuchaste?- Pregunta Luna.
-No fue del toda mi intención.- Responde la voz.- La única forma de hablar contigo es por telepatía. Aparte que emanas gran negatividad. Aun para un Graveler, puede presentirlo.
Mientras Luna se seguía provocando dolor, se golpeaba de puñetazos el rostro y estomago. Quería sentir más dolor, quería seguir con su auto-castigo.
-Quiero estar con él.- Dice Luna melancólica.- Pero soy la inútil, soy la culpable.
-¿Eso piensas?- Pregunta la voz.- ¿Por qué?
Luna tarda, no quiere responder.- Me odio.- Solo responde.
-¿Odiarte?- La voz se sorprende.- Te odias. Está bien. Ódiate con todas tus fuerzas. Castígate.
Luna sigue llorando escupiendo la sangre que se provoco en la boca, mientras se golpeaba en sus moretones que igual provoco. La Gardevoir shiny estaba muy dolida, tan destrozada y llena de culpa.
-Tal vez no conozca a tu amo… Pero estoy segura que él no quiere que te hagas esto.- Le avisa antes de que Luna prosiga.- Con eso le faltas al respeto a tu maestro. Quien dio todo por ti para no verte así.
-Pero no di todo por el.- Se justifica Luna, mostrando su auto-desprecio.- No me contuve con la Mega-Evolución. Si lo hubiese hecho. El no estaría sufriendo.
-¿Eso es, de eso se trata?- Pregunta la voz seria.- Déjame decirte algo de la Mega-Evolución.
Luna no tenía más opción más que escuchar. Mientras se detiene solo por un momento.
-La Mega-Evolución: Es un vinculo que establece el Pokémon y su maestro y viceversa. Mostrando que son un solo corazón.- Cuenta la Pokémon.- Si, cuesta. Pero es la prueba fin de digna, la cual define el vinculo, que tú y tu maestro son aspirantes a ella. Que muestra que ambos son uno solo. Una vez que la superan, muestran que no habrá adversidad que ponga en duda su lazo. Esto no se trata de poder o apariencia
Luna se detiene esas palabras la petrifican, se queda desconcertada y sobre todo lo piensa.
-Lo único que haces al maldecir tu Mega-Evolución; es negar tu vinculo con tu maestro.- Dice la voz más seria, casi como si la regañase.- ¿Acaso no quieres ser una con él?, ¿O negar por miedo?... Si no confías ni en ti misma y te lamentas. Jamás serás una con él. Apuesto que tu maestro pese a lo que le has hecho, el sigue confiando en ti y él sabe que no es tu culpa.
Luna deja de llorar, se queda en silencio.
-Y créeme. Comprendo más que nadie tu dolor.- La Voz suena diferente, como si estuviese más triste.- Lo importante de la Mega-Evolución, no es solo su poder. Si no también el vínculo. Y destapando, no solo tú poder; si no el de ambos, como uno solo.
Luna se queda en silencio. Pero sintiendo esa cadena. La que lo ata con Carlos, una fiel señal de su vinculo.
-Aun así me odio por no protegerlo.- Pero aun así la culpa, la sigue sintiendo.- Se supone que soy una Gardevoir.
-Sabia que eras una
-Gracias.- Pero Luna agradece.- Tengo que admitir… Que me enseñaste mucho, algo que olvide.
Luna por su parte vuelve a recordar lo que es la Mega-Evolución, no era apariencia o poder, era el vinculo también. Lo recuerda, ese día que pudo Mega-Evolucionar, tuvo el control. Pero ella lo había perdido por un simple comentario. Se dejo llevar, por eso aun sentía la culpa.
-Pero aun así.- Se dice ella aun furiosa con ella misma.
-…- La voz se queda pensando, pero una parte de ella le alegra escuchar que esa Gardevoir aprendiera algo.- Sé que puedo sonar abusiva. Pero te puedo pedir un favor.
-…- Luna no dice nada.- ¿Qué es?- Le pregunta.
-Quiero dormir. Me haces el favor de abrir mi cortina, quiero ver el cielo.- Pide la voz.- Usar la telepatía contigo me dejo muy debilitada y en mi estado actual no puedo. Solo eso.
-… Claro.- Luna sonríe, aceptando eso.- Solo que…
-Se de tu apariencia.- Responde ella.- Del daño que te has hecho. No importa, no hay tiempo. Por favor.
-No te lo pude ocultar.- Dice Luna, ahora sintiendo vergüenza.- ¿Qué clase de Pokémon eres?
-Soy… alguien que paso, algo parecido a lo que tu pasaste.- Responde la voz, más seria.- Alguien que igual se maldice por no cuidar a su entrenadora.
-¡Eres…
-Apúrate, si lo vas hacer.- Dice la voz, un poco mas apresurada.- No uses tus poderes. Quiero que vengas en persona. Quiero igual ver un rostro, que, que…
Luna se levanta, empieza a sentir algo, algo intenso, como si se mantuviese. Sigilosamente sale, y se dirige hacia el otro cuarto donde estaba esa Pokémon. Luna entra a la habitación y lo que distingue en la oscuridad, era alguien recargada en la pared. La Shiny distingue algo familiar en ella, por la forma, pero sin darse cuenta que sería muy distinto. Pero decide cumplir ese favor. Se pone en la ventana y la abre personalmente. Ella lo primero que ve es un hermoso cielo despejado, lleno de estrellas y una Luna media, que daba aun así brillo a esa oscura noche. Tenía la suficiente luz, para iluminar la sala, una parte.
-Luna media.- Menciona la Pokémon.- No esperaba una Luna, tengo que admitir. Es un detalle de más. Y creo que igual no ocultare mi vergüenza hacia ti. Esperaba que estuviera más oscuro.
Luna desvía su murada y voltea para ver a la Pokémon que le ayudo. La Gardevoir Shiny se espanta de solo ver. Lo que veía era su "símil". Pero la única diferencia es que faltaba algo.
Luna veía a una Gardevoir normal, de color verde, postrada en su cama. Pero la única diferencia que noto Luna, no solo era por el color. También algo que no tenía ella. Esa protuberancia roja que usualmente tienen todas las Gardevoir y Gallade, esa protuberancia en forma de corazón.
-Y puedo verte ahora.- Dice esa Gardevoir, producto de esa voz que le hablo a la Shiny.
En su lugar una horrible cicatriz cocida, tan grande, como si fuese un vacio, tan grade que opaca por un momento los pensamientos de Luna.
-Tu cara llena de tristeza, da miedo.- Dice esa Gardevoir, sonando un poco más feliz.
Luna no tenía palabras, al ver tal atrocidad hacia su especie. Sin evitar tratar de ponerse en su lugar y aun así se quedaba corta, viendo su propia protuberancia en su pecho e inconscientemente agradecer que está en su lugar.
-Ahora entiendo el porqué de tu apariencia.- Dice esa Gardevoir, al ver a la Shiny.- No hagas caso a esas tonterías.
Luna con tristeza, se limita a sentir, a su vez con pena.
-Mi vestido era blanco.- Cuenta la Gardevoir, con una sonrisa, llena de nostalgia ante esos recuerdos.- Pero no por eso significaba que me casaría con un Gallade o con mi entrenadora, simplemente era mi apariencia. Burlas y palabras sin sentido.
-¡Jejeje!, sin sentido.- Luna finge una risita, ocultando su pena.
-Blanco o negro, no cambia nada querida.- Dice la Gardevoir.- Yo igual no pude proteger a mi maestra. Y a mí… veme ahora.
Se escucha un silencio muy incomodo, que solo las imágenes hablaban por sí sola.
-Esas lágrimas, esos moretones, esa sangre que tienes en la boca y rostro. Ese sentimiento.- La Gardevoir ve a Luna, con cierto temor.- Es como… No soy la indicada para decirte algo al respecto. No sé qué lazo tengas con tu maestro, que te obligue a castigarte de esa forma.
…- Luna se mantiene pensando en la respuesta y viendo la situación en la que ella esta.- ¿Puedo confiarte algo a ti, ahora?
Puedes ver que ya no tengo opción.
Luna llora y sonríe tiernamente. Al escuchar la aceptación.
-El no es mi maestro.- Responde Luna.- El es mi esposo.
-¡¿Esposo?!- Aquella Gardevoir se sorprende de escuchar esas palabras y dicha posición.- ¿Cómo una pareja de humanos?
Luna asiente. Era la primera vez que ella misma revelaba su secreto a alguien más que no fuesen sus compañeros Pokémon, a una desconocida.
-Sé que somos leales y que se puede malinterpretar para los humanos eso.- Dice esa Gardevoir.- Pero nunca había escuchado eso, aun de nuestra especie. Sabía de humanos abusivos, pero nunca que una de nosotros aceptara eso.
-Pero es cierto.- Dice la Gardevoir Shiny.- Yo lo amo y el a mí.
-Ahora puedo comprender mejor lo de la apariencia.- La Gardevoir normal estaba pensando.- Y te lo creíste.
-… Si.- luna baja su mirada, llena de vergüenza.- Mi esposo, Carlos. Trato de hacerme entender. Y yo, yo, yo…
-Te salvo la vida a pesar de todo.- A completa la Gardevoir.- Puedo deducir lo siguiente.
-¿Por qué no pude?- Se pregunta Luna, culpándose.-No debía. Se supone que nosotras, somos las guardianas, debemos proteger a nuestros maestros.
-Lamentablemente. No soy la indicada.- Dice esa Gardevoir que cambia de actitud de repente.- Lo tuyo es diferente. Si es que creo que es. Y en la forma en lo que veo. No se trata solo de amor.
-¿Solo amor?- Luna no entiende eso ultimo.
-¿Sabes que está prohibido lo que hacen?- Pregunta Gardevoir.- Pero no se trata solo de eso. Algo no encaja contigo a diferencia de otro Gardevoir y Gallade. Es aberrante, aun para un humano y otro Pokémon.
Esa Gardevoir se mete en lo más profundo de Luna, detectando algo siniestro.
-No me importa.- Dice Luna severa, no le gustaron esas palabras, mucho menos en la forma en que las dijo.
-No me malinterpretes todo.- Dice la Gardevoir.- Simplemente y más ahora. No soy la indicada. No ante esa culpa que sientes, va mas allá de lo que puedo hacer por ti.
Luna gime. Tenía razón la Gardevoir, no podía hacer algo sobre la relación de Carlos y Luna. Pero si pudo ayudar un poco a Luna.
-Pero sobre la Mega-Evolución. Recuerda mis palabras.- Dice ella, con una sonrisa.- Si quieres proteger a lo que más amas. No te bases en lo superficial. Si no lo que realmente es.
Luna entre lágrimas asiente, con una sonrisa en su rostro. Al comprender que es realmente la Mega-Evolución.
-Te deseo lo mejor para ti y para tu esposo humano. Enserio.- Dice esa Pokémon, con toda sinceridad.- Ahora vete. No me queda mucho tiempo. Aparte, que ya quiero dormir en paz.
Gracias, gracias.- Dice Luna repetidamente.- Perdóname por tratarte así. Por favor.
-Gardevoir.- Dice la Pokémon.- No te preocupes. Creo que estoy a mano.
Luna no entiende eso, ya que ella fue la que la había insultado repetidamente, cuando ella la trataba de ayudar todo lo que podía.
-Adiós y gracias.- Termina la Shiny.
Pero después de decirle adiós. Luna se marcha hacia su cuarto, dejando a su símil en paz, a su vez con mucha pena y lastima, al saber que es lo que ella quería. Y era algo que la Shiny no podía negarle, porque y aparte no podía hacer nada por ella.
Mientras tanto aquella Gardevoir verde veía su ventana, el cielo lleno de estrellas y una Luna a medias, recordándole cruelmente lo que era. Una Gardevoir partida a la mitad.
Gardevoir Pov
A pesar de que ese niño, me acogió y nos trajo aquí a mí y a otros. Los doctores dijeron que no viviría mucho ya. Que era solo cuestión de tiempo. Nunca olvidare al castaño que me saco de ahí, buscando a su Gardevoir perdida también. Y al niño rubio que me cuido y me trajo aquí.
Creo que mi entrenadora hubiera hecho lo mismo por mí. Pero desgraciadamente fue asesinada por el Equipo Rocket para capturarme. Me llena de tristeza saber que no pude protegerla y fracasar en el intento. Por eso comprendo el dolor de esa Gardevoir shiny. Solo que no la podía aconsejar en ello. No podía aliviar esa culpa.
Porque fracase en esa parte por igual. No soy nadie para decir sobre la lealtad que tenemos. Porque yo falte en proteger a mi entrenadora. Ella y yo dimos todo. Pero las dos no fuimos capaces de proteger la una de la otra. Ella fue asesinada y yo secuestrada y descuartizada.
Aparte porque era un lazo distinto, mas potenciado al ser amantes.
Solamente podía ayudarla al aceptarse tal y como es. Que no importaba la apariencia de la Mega-Evolución, si no la otra cara, el lazo de los entrenadores y sus Pokémon. Yo compartía y tenía Mega-Evolución con mi querida entrenadora. Y nunca la vi como tal, a pesar de las burlas de ella si me casaría o no con alguien. Lo hice para la Shiny era disminuir su culpa.
Pero aparte y sin tener mi protuberancia, pude sentir oscuridad en ella y verla con esas heridas que se provoco por culpa, me indica que no es como yo u otros Pokémon. Está enferma, es una monstruo, como el niño que nos trajo. No es una relación como ella me dice, aun si es prohibida, es mas con derecho que lo esté. Me dio miedo, eso no es normal en nuestra especie, somos sensibles a los sentimientos y eso es a otro nivel. Es locura.
Pero. Esa Gardevoir no tiene malas intenciones con los demás, solamente quiere proteger lo que más ama. Algo comprensible.
Sinceramente, al igual me alegra la devoción que se tiene el uno al otro.
Me alegra al saldar esa deuda que tenía con ese humano, es una lástima que no pude con ese niño rubio, porque al igual sentir un sentimiento casi igual por su Lurantis. Y ahora sé que puedo dormir en paz. Y estar al lado de mi entrenadora.
Narrador Pov
La Gardevoir cierra sus ojos para ya no mas volverlos abrir. Una maquina que indica su pulso, indica lo inevitable y predecible. Los doctores se presentan y hacen su trabajo, con cierta lastima al ver su apariencia.
Pero ahora ella podía estar en paz, como ella lo quería desde el principio.
***Mientras tanto***
En otra parte del hospital. Donde un joven castaño descansaba. El lugar donde se encontraba Carlos. Después de batallar por su vida una vez más. Desde el otro lado de un vidrio, una sombra tapaba al castaño como si de un manto se tratase, levitando como un fantasma, cuyo sigilo evito todo. Para ir a verlo y solo verlo.
Aquella que veía a su héroe, a su esposo. Herido y cansado por su batalla. Batalla que libro por ella y sus demás Pokémon y pagando el costo de su sacrificio.
-Tenía que ser un cuento de hadas.- Dice Luna, con enojo a su creencia.
Su caballero dormido, movía sus cejas.
-¡No despiertes!- Grita ella en voz baja.
Ella lo mira con mucha tristeza, ver todo lo que hiso por ella.
-Perdóname amor.- Luna se arrodilla y humilla ante el.- Perdona a tu estúpida Gardevoir.
Luna estira su mano, al querer tocar la de su amado, que no podía hacerlo de por sí, pero más que ahora no podía ante su culpa, mientras la cabeza de la Shiny cae y sigue llorando.
-Por fin aprendí que es la Mega-Evolución.- Prosigue Luna.- Y prometo no cometer ese error… Si es que tengo la oportunidad.
Pero ella aun tenia culpa en su ser, culpa por no protegerlo, quisiera tocarle su mejilla y poder curarlo. Sin evitar ver su nueva apariencia, lo deforme que ahora estaba.
-Y sin importar tu apariencia, siempre te seguiré amando.- Dice Luna viéndolo.- Así como tu amas a esta, que no es humana.
Pero aun jura amarlo y protegerlo sin importar el costo. Pero…
-Gar, gar, gar.
Luna se sigue castigando, viendo a su esposo, tosiendo su sangre y golpeándose el estomago y su protuberancia, la parte más delicada. Se castiga, como un tributo horrible hacia él, ya que se considera inútil e indigna, a comparación de su amado que lo es todo y absoluto para ella.
Carlos se incomoda, mueve un poco su rostro al sentir algo incomodo.
-No, no es el momento.- Dice Luna, que no quiere que despierte por sus tonterías.- Descansa mi Carlitos.
Luna junta su frente al vidrio, emulando como si la chocara con la de él. Pero a distancia la Shiny con sus poderes, se mete un poco en la cabeza de él y crea un sueño. Para no perturbarlo esta noche y pospone lo que quería hacer.
-Adiós, descansa mi pequeño.- Le dice ella con pucheros.- Espero que te recuperes y me perdones. Porque yo no puedo.
Ella se desvanece. Mientras Carlos soñaba una escena familiar y feliz. En sus sueños sostenía a una Ralts encima de un árbol.
Luna voltea y lo veía más tranquilo.
-No, no es suficiente.
Una Gardevoir le dio una lección a la Shiny. Pero aquella Gardevoir solo disminuyo el dolor de esa Shiny. No era suficiente para Luna todavía. El amor que siente hacia Carlos se intensifica, pero igual su oscuridad. Luna se sigue castigando y cree que es su culpa. Así como Carlos destapo su lado oscuro. El de Luna crece aun más.
Como dije en el cap anterior. Me enfoque más en Luna, su reacción ante la situación de su amado.
Luna se echa aun la culpa, por lo antes sabido, ella perdió el control y lo que la hiso perder en sí, fue un comentario, eso y lo que presintió a su alrededor.
Esto la lleva a auto-castigarse, ya que si pudo mantener el control, podía más y en otra escena poder ayudar a Carlos a salir de la base. El castigo que se impone es severo a tal grado que ya no le importa su estado.
Esto llama la atención de la misteriosa voz que estaba a su lado. Que la ayuda a comprender que es la Mega-Evolución.
En este puto realmente le pensé. Quien era la única que podía comprender a una Gardevoir. Otra Gardevoir.
En este caso alguien que si paso lo mismo que ella o si no peor. Es aquella Gardevoir descuartizada que se vio en capítulos anteriores.
Esta Gardevoir ayuda a Luna cuando mas esta lo necesitaba. Al definirle que es la Mega-Evolución y lo que realmente es.
Pero el dolor y culpa de Luna es tan grande, que solo provoca disminuirle la culpa, mas no en su totalidad. Por el pasado que comparten esa pareja.
Aparte que esa Gardevoir se da cuenta de lo que es la Shiny, pero en parte sabe que no es mala, simplemente quiere mucho a su amo. Pero aun así siente miedo a su lado al saber lo que es capaz Luna.
Cuento lo que fue esa Gardevoir, una simple Pokémon que estaba al lado de su entrenadora y que les toco una tragedia. Ya que ambas comparten ahora el mismo destino.
Por su parte Luna, aun con culpa al ser insignificante ante Carlos, aun jura estar a su lado, aunque…
Siempre habrá peros en este fic
Esto ha sido todo.
Últimamente mis caps. Han sido cortos. Ya que he estado hiendo al grano. A diferencia de los caps anteriores que llevan un proceso, como el secuestro de Luna. O la búsqueda de Tomas por la base del Equipo Rocket.
Agradezco sus comentarios a TEIET y dragon titánico.
En cuanto algo de respuesta. Ambos ya están rotos, han sufrido una maldición que todos sufren al vivir en la mansión. Luna primero, después y por ultimo Carlos.
La mansión juega un papel importante en casi todos los personajes.
Sin más que decir me despido. Adiós y cuídense.
Hasta la siguiente actualización.
