Disclaimer: Nada de Harry Potter es de mi propiedad, los personajes y todo lo relacionado a la historia canon que pueda aparecer, a excepción de lo creado y modificado por mi persona, pertenecen a J.K. Rowling.

Summary: Harry Potter, un muchacho consciente de la magia, con una gran inteligencia, pero roto por culpa del maltrato de sus parientes. Hasta que por azar del destino, su vida va a cambiar completamente y ya nada va a volver a ser igual.


El Orden Natural de Las Cosas.

Año V

Capítulo LIV

"Lucha de Poderes"

~0~0~

—DIALOGO NORMAL—

—(PENSAMIENTO)—

—"PARSEL"—

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Aunque por lo general Harry ignoraba completamente a todos los que lo miraban, o hablaban mal de él. Era la primera vez que se había sentido tan cómodo como ese fin de semana. Daphne, Harry y Luna, después de haber terminado con sus deberes sentaron bajo el gran roble que había junto al borde del Lago Negro. Harry sentado contra el árbol, Daphne sentada entre sus piernas, apoyando su espalda sobre su pecho mientras que él la rodeaba con los brazos por la cintura miraban tranquilamente los rebotes de las piedras de Luna sobre la superficie del agua.

Harry experimentaba, aunque no le gustara admitirlo, por primera vez una inmensa satisfacción sobre el pensamiento de oponer resistencia a la Profesor Umbridge y al Ministerio. No paraba de pensar una y otra vez, que había sido ciego y había prejuzgado a todo el colegio con anticipación y al ver todas las expresiones que ponían los alumnos que habían acudido a él para aprender Defensa Contra Las Artes Oscuras; los había juzgado a todos de forma injusta. Pensar que tantos no lo creían un mentiroso ni un loco, sino alguien digno de admiración, le levantó tanto el ánimo que todavía estaba contento el lunes por la mañana, pese a la inminente perspectiva de la clase que menos le gustaba.

Harry bajo desde la Torre de Gryffindor hasta el patio central para reunirse con Daphne y Luna que lo esperaban sentadas. El trio, saludándose, fueron hasta el vestíbulo, y en la cartelera sobre todos los demás anuncios, en letras grandes y negras, que al final había un sello oficial junto a una pulcra firma cargada de florituras decía.

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POR ORDEN DE LA SUMA INQUISIDORA DE HOGWARTS

De ahora en adelante quedan disueltas todas las organizaciones y sociedades, y todos los equipos, grupos y clubes.

Se considerará organización, sociedad, equipo o club cualquier reunión conformada por tres o más estudiantes.

Para volver a formar cualquier organización, sociedad, equipo, grupo o club será necesario un permiso de la Suma Inquisidora (Profesora Umbridge).

No podrá existir ninguna organización ni sociedad ni ningún equipo, grupo ni club de estudiantes sin el conocimiento y la aprobación de la Suma Inquisidora.

Todo alumno que haya formado una organización o sociedad, o un equipo, grupo o club, o bien haya pertenecido a alguna entidad de este tipo, que no haya sido aprobada por la Suma Inquisidora, será expulsado del colegio.

Esta medida está conforme con el Decreto de Enseñanza N°. 24.

Firmado:

Dolores Jane Umbridge.

Suma Inquisidora

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Daphne, Luna y Harry leyeron el letrero mirando por encima de un grupo de afligidos alumnos de segundo.

—Dictadura… —dijo Harry con un susurró.

—¿Qué? —preguntó Daphne.

Harry comenzó a caminar dentro del comedor con Luna y Daphne al costado.

—Dictadura, el Ministerio está a un pasó de convertirse en una dictadura. Hogwarts ya es una dictadura…. Una dictadura, el poder está concentrado en una sola persona o en un grupo muy reducido que por lo general suelen consolidado mediante el culto a la personalidad. Primer paso, controlar los medios de comunicación. Segundo paso, subordinar al pueblo ya sea comprándolo o controlándolo por medio del miedo. Tercer paso, una vez que el miedo este instalado, buscar un enemigo común. Cuarto paso, recortar libertades, derechos o adaptarlas para el beneficio el gobernante de turno… Los muggles son expertos en este tipo de política —terminó Harry mientras se sentaba entre Daphne y Luna.

—Sin embargo, esto, o es una coincidencia o alguien habló, pero si es lo segundo, va a tener consecuencias. —dijo Daphne pensando en lo que Harry había dicho.

—¿Consecuencias?... ¿Qué hiciste Daphne? —preguntó Harry mirando fijamente a su novia a los ojos.

—mmm, bueno —dijo contestó Daphne con una sonrisa y un pequeño brillo en los ojos —, se podría decir que debido a que embruje el pergamino que todos firmamos… créeme, que, si alguien le dijo a Umbridge, vamos a saber exactamente quien fue y te aseguro que lo va a lamentar… —Harry levantó una ceja y Luna se rio —. Para que tengas una idea, parecerá que el acné de Eloise Midgeon se trata solamente de unas cuantas pecas.

—Oh… hay mucha maldad en ese cuerpo de 1.68 de altura —comentó Harry divertido —, y eso también va para vos Luna, estoy seguro que estuviste involucrada. —agregó Harry tomando un poco de té.

Ambas se rieron.

No tuvo que pasar mucho tiempo cuando Hermione, Neville, Dean, Fred, George y Ginny los rodearon.

—¿Lo vieron?

—¿Creen que alguien lo sabe?

—¿Qué vamos a hacer?

Todos miraron a Harry, y él sonrió.

—Vamos a seguir delante de todos modos, un par de normativas no nos va a detener. —dijo de forma serena.

—Sabía que ibas a decir eso —repuso George, sonriente, y le dio una palmada en el brazo —. No hay nada que te detenga para buscar nuevas rubias, ¿Eh, Señor Prefecto del Caos?

Harry observó a George con molestia y dijo.

—Creo que es la octava vez que lo digo, no estoy buscando armar un harem.

—Sí, sí, lo que digas, ya lo sabemos, nadie quisiera enfrentarse ante la furia de Lady Potter.

—Miren, ahí viene Ernie y Hannah Abbott —observó Fred, que había girado la cabeza.

—¿Se volvieron loco? No pueden venir acá ahora, va a resultar sospechoso. ¡Vayan a sentarse! —le dijo Daphne a Ernie y a Hannah sin que se escuchara, y moviendo exageradamente los labios haciéndoles señas para que volverían a la mesa de Hufflepuff —. ¡Más tarde! ¡Ya… vamos a hablar… más tarde!

—¿Y que los diferencia a ellos de ustedes dos? —preguntó Ginny mirando a Daphne.

Daphne frunció el entrecejo.

—Soy la novia de Harry y nos sentamos juntos desde el primer día… —contestó Daphne con molestia mirando fijamente a Ginny

~0~0~

—...Entonces, si el miedo y el dinero no puede comprar la voz y la opinión del pueblo, el gobierno, utilizando una de las bases de la estatidad, utiliza su poder sobre el monopolio de los medios organizados de coerción para controlar… —comentó Harry

Daphne y Harry bajaban las escaleras de mármol que conducían a las mazmorras justó después de haber terminado Historia de La Magia.

—¿Estatidad?, no es una palabra que se use en el mundo mágico. —dijo Daphne sin entender.

—La estatidad, es un conjunto de poderes atribuidos que definen la condición para ser un estado, es decir el surgimiento de una instancia de organización del poder y de ejercicio de la dominación política. Estas propiedades son —dijo Harry enumerando con los dedos —: La capacidad de externalizar su poder obteniendo el reconocimiento como unidad soberana dentro de un sistema de relaciones interestatales. La capacidad de institucionalizar su autoridad, imponiendo una estructura de relación de poder que garantice su monopolio sobre los medios organizados de coerción. La capacidad de diferenciar su control, a través de la creación de un conjunto funcionalmente diferenciado de instituciones públicas con reconocida legitimidad para extraer establemente recursos de la sociedad civil, con cierto grado de profesionalización de sus funcionarios y cierta medida de control centralizado sobre sus variadas actividades. Y… la capacidad de internalizar una identidad colectiva, mediante la emisión de símbolos que refuerzan sentimientos de pertenencia y solidaridad social, permiten, en consecuencia, el control ideológico como mecanismo de dominación.

—¿Todo eso se aprende en el mundo muggle? —volvió a preguntar Daphne.

—Sí, no son barbaros como todos los magos piensan…

Cuando llegaron al aula de Pociones, vieron como Ron Weasley, junto con Dean Thomas y Seamus Finnigan y Draco Malfoy con Crabbe y Goyle, se peleaban por la casual aceptación de Slytherin nuevamente en el equipo de quidditch. Harry miró a Neville que estaba atrás y tocándole el hombro este se dio vuelta mirándolos con una sonrisa.

—Alejémonos un poco Nev, no quiero estar cerca cuando comiencen a lanzarse hechizos. —dijo Harry a Neville con una sonrisa.

—Sí, sería lo mejor.

No tardaron mucho en comenzar a pelearse entre los 6 ante la mirada de otros alumnos, y no tardó mucho tiempo en aparecer Snape con su usual mirada fría y comenzar a descontar puntos a Gryffindor. Harry, Daphne y Neville entraron sentándose adelante de todo y sacaron pergaminos, plumas y sus ejemplares de Mil Hierbas y Hongos Mágicos. Harry sintió una presencia en el salón y su vista fue hacia donde había detectado el familiar núcleo mágico.

—Como verán —dijo Snape con su quedada y burlan voz —, hoy tenemos una invitada.

Señaló a un oscuro rincón de la mazmorra, las vistas de Harry y Umbridge se habían encontrado. La Profesora Umbridge hizo algunas muecas en el lugar que estaba sentada ahí, con sus hojas de pergamino agarradas con el sujetapapeles sobre las rodillas. Harry miró de reojo con una sonrisa.

—Hoy vamos a continuar con la solución fortificante. Van a encontrar su mezcla como las dejaron la última clase; si las preparan correctamente deberían haber madurado durante el fin de semana. Las instrucciones —Snape agitó su varita —, están en la pizarra. Ya pueden empezar.

La Profesora Umbridge pasó la primera media hora de la clase tomando notas en su rincón. Cada cierto tiempo interrogaba a Snape o miraba a los alumnos.

—Bueno, parece que los alumnos están bastante adelantados para el curso que hacen —comentó la Profesora Umbridge con brusquedad, dirigiéndose a Snape, que estaba de espaldas —. Aunque no estoy segura de que sea conveniente enseñarles a preparar una poción como la Solución Fortificante. Creo que el Ministerio preferiría que fuera eliminada del programa —Snape se enderezó lentamente y se giró a mirarla —. Dígame, ¿Cuánto tiempo hace que enseña en Hogwarts? —le preguntó con la pluma apoyada en el pergamino.

—Catorce años —respondió Snape con molestia.

—Tengo entendido que primero solicitó el puesto de Defensa Contra Las Artes Oscuras, ¿No es así? —inquirió la Profesora Umbridge.

—Sí. —contestó Snape con seriedad.

—Pero ¿No lo consiguió?

Snape torció el gesto y respondió.

—Obviamente.

La Profesora Umbridge anotó algo en sus pergaminos.

—Y desde que entró en el colegio solicito con regularidad el puesto de Defensa Contra Las Artes Oscuras, ¿No?

—Si. —contestó Snape, de forma seca, sin mover apenas los labios. Parecía extremadamente molesto.

—¿Y tiene alguna idea de por qué Dumbledore rechazó de forma sistemática su solicitud? —preguntó la Profesora Umbridge.

—Eso debería preguntárselo a él. —dijo Snape entrecortadamente.

—Oh, lo voy a hacer, lo voy a hacer. —dijo Umbridge con una dulce sonrisa.

—Aunque no veo qué importancia puede tener eso —añadió Snape a la vez que entrecerraba sus ojos negros.

—¡Oh, yo creo que sí la tiene! —replicó la Profesora Umbridge —. Si, el Ministerio quiere conocer a la perfección el… pasado de los profesores.

Umbridge se dio vuelta, iba directamente hacia donde estaba Pansy Parkinson, pero Harry se puso adelante cortándole el paso y con una sonrisa, y una mueca en la Profesora, dijo.

—Oh, Profesora Umbridge, no la vi en las anteriores clases. ¿Por qué no me permite terminar su informe?

El silencio se apodero del salón. Umbridge sonrió a Harry con una sonrisa forzada y contestó.

—No creo que sea necesario, Lord Potter. Podría estropear su poción.

—Oh, por favor, no es ningún problema. Ya terminé. Sabe que me encantan ayudar a los funcionarios del Ministerio con mi firma.

Umbridge torció los labios y le dio los papeles a Harry. Él con una sonrisa los tomó y caminó hasta donde se encontraba el Profesor Snape que lo miró con una ceja levantada y dijo.

—Profesor Severus Snape. ¿Nacimiento? —preguntó Harry mirando a Snape con una sonrisa mientras que Umbridge los miraba de forma irritada.

—9 de enero de 1960. Cokeworth, Inglaterra.

Harry lo anotó.

—Bien, bien, entonces hace 14 años que trabaja en Hogwarts, Maestro Pocionista, a mi justo parecer creo que sus clases son excelentes, exigentes y demandantes, pero excelentes sin contar con el alto conocimiento que tiene para las Pociones. Aunque demuestra también un curioso gusto por Defensa Contra Las Artes Oscuras, sus habilidades para las pociones son magistrales. ¿Cree que hay que hacer algún cambio al plan de estudio de Pociones?

—No, Potter. —contestó Snape mirando a Harry fijamente a los ojos.

—Entiendo —dijo Harry escribiendo en el pergamino —. Me alegro que este conforme.

—¿Le gustaría agregar algo?

—No.

—Bien.

Harry delante de Snape firmó la parte inferior del pergamino y llevando nuevamente la gema de su anillo al papel, como había hecho con Minerva, el escudó de la Noble y Ancestral Casa de Los Potter apareció validando el documento. Umbridge, sonriendo de forma rígida detrás de ambos, recibió los papeles cuando Harry se dio vuelta y rápidamente se fue del aula.

Snape miró un momento a Harry. Se dio vuelta y volviendo a sentarse tras su escritorio dijo.

—Cuando haya terminado su poción, puede retirarse Señor Potter.

Harry se dio vuelta, las miradas de ambos se cruzaron un momento y por un momento, él hubiera jurado que el Profesor Snape le estaba agradeciendo con la mirada. Harry sonrió y volvió a su lugar.

~0~0~

Al día siguiente, no volvió a ver a Umbridge, desde que había terminado el día anterior la clase de Defensa Contra Las Artes Oscuras, hubiera dicho que todo sería pacifico, sino hubiese sido porque Angelina, la capitana del equipo de quidditch de Gryffindor, prácticamente había entrado en un estado de completa histeria por la negativa de la Suma Inquisidora de volver a formar el equipo.

La clase de Encantamientos, al menos para Harry y Daphne, era de sus favoritas, porque podían hablar tranquilamente y ante todo el barullo y movimiento que había normalmente, se podía hablar sin peligro a que otros escucharan. Aquel día el aula estaba completamente llena de ranas toro que no paraban de croar y cuervos que graznaban sin cesar, y un intenso aguacero golpeaba y hacia vibrar los cristales de las ventanas, de modo que Harry y Daphne podían hablar tranquilamente.

—¿Ya encontraste algún lugar? —preguntó Harry haciendo un movimiento y atrayendo una rana toro que iba dando saltos hacia el otro extremo de la mesa donde estaban, y el animal, resignado, volvió a saltar a su mano.

—No, todavía no. Pero creo que Luna sabe algo. —contestó Daphne.

—¿A qué te réferis?

—Creo que está buscando un lugar para entrenar, ayer durante el mediodía que está muy silenciosa y hasta se podría decir algo más distraída de lo normal —dijo Daphne —. Pero no sé, es Luna, podemos esperar cualquier cosa de ella. —agregó con una sonrisa.

Harry también sonrió. Su amiga era muy especial, era imposible saber en qué pensaba, pero por muy distraída que pareciera ambos sabían que su amiga estaba atenta a todo; su cerebro era capaz de procesar grandes cantidades de información muy rápidamente y fácilmente organizarlas. Harry suspiró no valía la pena seguir intentando, era más sencillo hablar con Voldemort que saber en qué pensaba su amiga de forma regular.

—Silencius —exclamó Harry apuntando a la rana. La rana con la que estaba practicando enmudeció su medio croar y lo miro con reproche a Harry —. Daph, ambos conocemos a Luna, es imposible sabe que piensa. Pero si tiene algo que decirnos nos lo va a decir cuando esté lista.

Daphne suspiró resignada Harry tenía razón.

—Silencius —volvió a decir Harry y el cuervo que tenía delante se silenció también.

—¡Muy bien, Señor Potter! —dijo el Profesor Flitwick con su vocecita chillona, que sobresaltó a ambos —. Y ahora veamos como lo hace usted, Señorita Greengrass.

—Silencius —dijo Daphne con un movimiento suave pero preciso silenciando a la rana.

—Excelente. —agregó el Profesor Flitwick.

Durante el almuerzo Daphne y Harry caminando uno al lado del otro se sentaron en la mesa de Gryffindor junto con Luna que seguía en un modo completamente pensativo. Harry la miró con una ceja levantada.

—Luna —dijo Harry llamándola.

Luna seguía completamente concentrada en una ventana.

—Luna… —repitió Harry.

Nada paso.

—¡Luna! —Harry levantó el tono de voz.

Luna lo miró con una mirada soñadora y una sonrisa.

—¿Pasa algo Harry? —preguntó como si nada.

—¿Estas bien?

—Si. Estoy bien, ¿Por qué?

—Estas más distraída de lo normal. Nos tenes un poco preocupados. —contestó Daphne.

Luna volvió a sonreír.

—Estoy bien, solo estoy pensando. —contestó como si su mente estuviera volando.

Ninguno de los dos dijo nada. No podían sacarle más información.

—¡Harry! —llamó Angelina acercándose a él —¡Tengo el permiso, podemos volver a formar el equipo de quidditch!

—¡Excelente! —respondió Harry con una sonrisa.

—Sí —continuó Angelina con una sonrisa de oreja a oreja —. Fui a hablar con la Profesora McGonagall y creo que ella recurrió a Dumbledore. En fin, el caso es que la Profesora Umbridge tuvo que ceder. ¡Ja! De modo que esta tarde quiero verte en el campo a las siete en punto porque tenemos que recuperar el tiempo perdido. ¿Te das cuenta que solo faltan tres semanas para nuestro primer partido?

Angelina no espero respuesta y se fue a otra parte de la mesa de Gryffindor. Harry desde el dónde estaba sentado miró las ventanas, la lluvia que azotaba ese día no parecía mejorar. Y efectivamente no mejoro a lo largo del día, y a las siete en punto, cuando Harry bajo por la resbaladiza hierba mojada hasta el campo de quidditch para el entrenamiento con la varita a la par de su cabeza formando un paraguas invisible que destellaba en colores cada vez que una gota impactaba contra él.

—Muy bien, escúchenme todos —dijo de pronto Angelina con una voz atronadora cuando estuvieron todos juntos. Acaba de salir del despacho del capitán —. Ya sé que no hace el tiempo ideal, pero cabe la posibilidad de que tengamos que jugar con Slytherin en condiciones como éstas, así que no estaría mal que no acostumbráramos a convivir con ellas. Harry, ¿Es verdad que les hiciste algo a tus gafas para que la lluvia no las empañara cuando jugamos contra Hufflepuff en medo de esa tormenta?

—Si —contestó Harry. Sacó su varita, dio con ella unos golpecitos en sus gafas y dijo —. Impervius.

—Creo que todos deberíamos intentarlo —propuso Angelina —. Si conseguimos apartar la lluvia de nuestra cara, vamos a tener mejor visibilidad. Vamos, todos juntos, Impervius. Muy bien, en marcha.

Todos guardaron sus varitas y con las escobas al hombro salieron de los vestuarios detrás de Angelina.

En medio del barro, cada vez más profundo, en el centro de terreno de juego. Todos dieron una patada al suelo y salpicando barro, salieron volando. Harry miró a todos lados la lluvia, a pesar de que las gafas estaban eran impermeables, seguía siendo la visibilidad muy mala. Harry cerró los ojos y se relajó, era una sensación completamente reconfortante, y aunque no era algo que hiciera a menudo, se concentró en todo lo que le rodeaba, las gotas, las personas a su alrededor, el viento, las nubes… todo estaba lleno de vida, la magia estaba por todos lados.

Harry esquivó una bludger que casi lo derriba con una vuelta con derrape. Angelina ni nadie vio nada. De hecho, ninguno de los jugadores parecía tener idea de lo que estaban haciendo los otros. El viento, soplando con fuerza, movía la escoba de Harry haciendo que todo el cuerpo se tambaleara. Angelina insistió durante casi una hora antes de admitir la derrota. Acompañó al empapado y contrariado equipo a los vestuarios e intentó convencer a sus compañeros de que él entrenamiento no había sido una pérdida de tiempo, aunque no lo decía muy segura. Fred y George eran los que parecían más fastidiados; ambos caminaban con las piernas arqueadas y hacían muecas de dolor a cada momento. Harry los escucho quejarse sobre granos y pus y prefirió no escuchar y concentrarse en secarse. Con una tolla se secó el pelo y con un chasquido de dedos el uniforme estuvo nuevamente contra su cuerpo.

Harry caminaba tratando de esquivar los charcos para no mojarse a lo lejos vio a Daphne y Luna con una sonrisa, al menos la Ravenclaw lo parecía mirar de forma impaciente. Luna sin decir nada, tomó a Harry y Daphne de las manos y lo llevó arrastrando a donde ella quería. Subieron el primer, el segundo, el tercer hasta llegar al séptimo piso. Luna se paró delante de un pasillo y arrastrando sin decir nada los paró delante de un cuadro donde Barnabás el Chiflado intentaba de forma completamente absurda enseñar ballet a trols.

Luna dejándolos ahí camino el tramo vacío de pared que había, y luego regresó hacia un jarro del tamaño de una persona que había en el otro extremo y repitió el proceso dos veces más. Delante de los tres una puerta de brillante madera había aparecido en la pared. Harry extendió el brazo, agarró el picaporte de latón, abrió y entró primero a una amplia estancia en la que ardían parpadeantes antorchas como las que iluminaban las mazmorras, ocho pisos más abajo.

Harry y Daphne miraron a Luna con una gran sonrisa. La Ravenclaw era increíble, era única, era Luna.

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Daphne miró con desagrado el piso césped mojado y repleto de barro. Harry la miró riéndose y preguntó.

—¿Qué pasa te molesta el barro?

Daphne bufo molesta.

—Sí, me molesta, no me gusta manchar mis piernas ni mi ropa con barro.

Harry volvió a reírse y parándose delante de su novia y agachándose ligeramente la miró girando su cuello.

—Yo te llevó y vos nos proteges de la lluvia con el paraguas, vos no te ensucias y yo no me mojo. ¿Te parece? —dijo Harry con una gran sonrisa.

La mueca de molestia de Daphne cambio por una sonrisa y luego una pequeña risita. Daphne con la varita en alto y formando un paraguas mágico se agarraba del cuello de Harry mientras que él la sostenía en su espalda agarrándola por las piernas para que no sea caiga. Los alumnos miraban extrañados como un Gryffindor y una Slytherin riéndose, caminaban mientras chapoteaban los inundados huertos para asistir a una clase de dos horas de Herbología. El martilleo de las horas de lluvia, duras como piedras de granizo, apenas les dejaba escuchar lo que les decía la Profesora Sprout. Esta tarde la clase de Cuidado de Criaturas Mágicas tuvo que trasladarse de los jardines, completamente azotados por la tormenta, a un aula libre de la planta baja, y para gran alivio de los miembros del equipo de quidditch, Angelina se había dirigido a ellos a la hora de la comida para informarles de que se había suspendido el entrenamiento.

—Genial —dijo Harry en voz baja cuando Angelina se lo comunicó —, porque encontramos un lugar para celebrar nuestra primera reunión de defensa. Hoy a las ocho en punto en el séptimo piso, frente al tapiz en que los trols están dándole garrotazos a Barnabás el Chiflado. ¿Podrías avisarle a Katie y a Alicia?

Angelina se mostró un poco acobardada, pero prometió decírselo a los demás. Harry, que estaba muerto de hambre, siguió comiendo salchichas y puré de patata. Cuando levantó la cabeza, vio que Hermione lo miraba atentamente.

—¿Pasa algo Mione? —preguntó tragando.

—Bueno… es que no se, ¿estamos haciendo lo correcto? —preguntó en voz baja.

—Si. —respondió Harry con firmeza.

Hermione sonrió.

Harry, Luna y Daphne, se dedicaron gran parte del día a buscar a los compañeros que habían firmado la lista para decirles dónde iban a reunirse esa noche. Finalizada la cena estaba convencido de que la noticia ya había llegado a las veinticinco personas que habían acudido a la cita del pub.

A las siete y media, los tres amigos salieron del Gran Comedor. Harry llevaba un trozo de pergamino viejo en una mano. Los alumnos de quinto curso podían estar en los pasillos hasta las nueve en punto, pero los tres miraban nerviosamente para todos lados mientras caminaban hasta el séptimo piso.

—Un momento —dijo Harry al llegar al final del último trabo de escaleras, y desenrolló el trozo de pergamino. Le dio un golpe con la varita y recitó en voz baja —. Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.

Un mapa de Hogwarts apareció en la superficie en blanco del pergamino. Unos diminutos puntos negros móviles, etiquetados con nombres, mostraban dónde estaban todos en ese momento. Harry lo extendió y los tres miraron.

—Filch está en el segundo piso —afirmó Harry señalando en el mapa —. Y la Señora Norris está en el cuarto.

—Umbridge, está en su oficina. —señalo Daphne en el mapa.

—Sigamos. —dijo Luna comenzando a caminar en la delantera.

Cuando llegaron, los tres, dieron media vuelta bruscamente al llegar a la ventana que había más allá del tramo vacío de pared, y luego regresaron al jarrón que habían visto el día anterior. Repitieron el proceso dos veces más, los tres con el mismo pensamiento. —(Un lugar donde se pueda aprender a lugar, un lugar donde practicar, un lugar donde no puedan encontrarnos).

La misma puerta de brillante madera había aparecido en la pared. Luna extendió la mano y abriendo el picaporte con una sonrisa entre y nuevamente la misma sala con parpadeantes antorchas apareció.

Las paredes estaban cubiertas de estanterías de madera, y en lugar de sillas había unos enormes cojines de seda en el suelo. En unos estantes, en la pared del fondo de la sala, se veían una serie de instrumentos, como chivatoscopios, sensores de ocultamiento y un gran reflector de enemigos rajado que Harry estaba seguro de haber visto el año anterior en el aula de Defensa Contra Las Artes Oscuras durante las clases del falso Moody.

Harry sacó su varita y con un movimiento hizo aparecer un muñeco de madera negro con rueditas muy parecido a un mortifago. Que tenía en el pecho anillos que se iban haciendo más chicos hasta que en el centro había un gran punto blanco.

—¿Así son los mortifagos? —preguntó Daphne acercándose a Harry y parándose a su lado.

—Sí, nos va a ayudar a practicar.

Un gritó agudo y de emoción se escuchó después de que la puerta se abrió y se cerró. Todos se giraron rápidamente a mirar que era lo que estaba pasando y vieron a Hermione mirar para todos lados con un entusiasmo nunca antes visto. Hermione corrió hasta una de las estanterías.

—¡Miren estos libros! —gritó Hermione, emocionada, mientras pasaba un dedo por los lomos de los grandes volúmenes encuadernados en piel —. Compendio de maldiciones básicas y cómo combatirlas… Cómo burlar las artes oscuras… Hechizos de autodefensa… ¡Uf! —radiante y como una niña en una juguetería miró a Harry, quien la vio con una gran y divertida sonrisa —. Esto es fabuloso, no, es genial, Harry, sos la persona más increíble que conozco. ¡Acá está todo lo que necesitamos!

Sin decir más nada, y sin esperar respuesta, agarró Embrujos para embrujados de uno de los estantes, se sentó en el primer cojín que encontró y se puso a leer. Entonces escucharon unos golpecitos en la puerta. Harry miró hacia la puerta. Habían llegado Ginny, Neville, Lavander, Parvati, Dean y Ron.

—¡Genial! —exclamó Dean mirando todo lo que lo rodeaba impresionado —. ¿Qué es este lugar?

—Cuando lleguen todos vamos a explicarlo todo. —contestó Harry.

A las ocho en punto todos los cojines ya estaban ocupados. Harry camino hacia la puerta y giró la llave que había en la cerradura con un ruido lo bastante fuerte como para convencer a los asistentes; éstos, por su parte, guardaron silencio y se quedaron mirando a Harry. Hermione marcó la página que estaba leyendo de Embrujos para embrujados y miró también a Harry.

Harry mirando a Luna y Daphne caminó hasta el frente y mirándolos a todos con algo de nerviosismo comenzó.

—Bueno —dijo Harry —, bienvenidos. Este lugar fue encontrado por Luna y es el que vamos a usar para nuestras sesiones, y por lo que veo… a todos lo aprueban.

—¡Es fantástico! —exclamó Cho, y varias personas expresaron también su aprobación.

—Qué raro —comentó Fred mirando a su alrededor con la frente arrugada —. Una vez nos escondimos de Filch acá, ¿Te acordas, George? Pero entonces esto no era más que un armario de escobas.

—Eso es porque este lugar se llama, la Sala de los Menesteres, también llamada La Sala que Viene y Va o La Sala Mulpropósitos. ¿Cómo Luna la encontró?, eso deberían preguntárselo a ella.

—Esa es una historia ciertamente muy curiosa —dijo Luna —. Había salido de Aritmancia y por la ventana vi un thestral y corrí para verlo mejor, pero entonces lo vi un destello cerca del jarrón y creí que era Snorkack de Cuerno Arrugado y después nuevamente el thestral, al final terminé encontrando la Sala de Menesteres.

—Pero los Snorkack de cuerno arrugado no existe. —exclamó Cho, que conocía las historias de Luna y había sido de las primeras en utilizar el apodo de Lunática Lovegood.

Luna la miró indignada.

—Cho —dijo Harry de forma suave —, yo a Luna le creo, si ella dice que lo vio algo estoy seguro que es así…

—Pero… —replicó Cho pero Harry no la dejo.

—Luna, me ayudó cuando más lo necesitaba, para mí su palabra es sagrada —continuó Harry mirando fijamente a Cho —. Que la gente no pueda ver a los thestrals no significa que no existen ¿No? Hay que tener la mente abierta, siempre, nunca hay que desaprovechar nuevas ideas.

Cho asintió algo avergonzada y no dijo nada más. Luna, al lado de Daphne, lo miró con una gigantesca sonrisa y sus mejillas ligeramente sonrosadas.

—¿Qué es esto? —preguntó Dean desde el fondo de la sala, señalando los chivatoscopios y el reflector de enemigos.

—Detectores de tenebrismo —contestó Harry, y fue hacia ellos esquivando los cojines —. Indican cuándo hay enemigos o magos tenebrosos cerca, pero no hay que confiar demasiado en ellos porque se les puede engañar… —miró un momento en el rajado reflector de enemigos; dentro se movían unas figuras oscuras, aunque ninguna estaba muy definida. Luego se dio la vuelta —. Bueno, estuve pensando por dónde podríamos empezar y —vio una mano levantada —. ¿Qué pasa, Mione?

—Creo que deberíamos elegir un líder —sugirió ella.

—Harry es el líder —saltó Luna mirando a Hermione con su típica mirada soñadora.

Harry se rio y dijo.

—No creo que sea… —Harry fue ignorado.

—Sí, eso ya lo sabemos, pero creo que deberíamos realizar una votación en toda regla —afirmó Hermione sin inmutarse —. Queda más serio y le confiere autoridad a Harry. A ver, que levanten la mano los que opinan que Harry nos debería dirigir.

Todos levantaron la mano.

—Bueno, gracias —dijo Harry, con las mejillas ardiendo, se sentía ser raro ser aceptado por tanta gente —. Y… —la mano de Hermione volvió a levantarse ¿Qué pasa, Hermione?

—También creo que deberíamos tener un nombre —propuso alegremente sin bajar la mano —. Eso fomentaría el espíritu de equipo, partencia y unidad, ¿No te parece?

—Podríamos llamarnos Liga AntiUmbridge —dijo Angelina.

—O Grupo Contra Los Tarados del Ministerio de Magia —sugirió Fred.

—Yo había pensado —dijo Hermione mirando a Harry —en un nombre que no revelara tan explícitamente a qué nos dedicamos, para que podamos referirnos a él sin peligro fuera de las reuniones.

—¿Entidad de Defensa? —aventuró Cho —. Podríamos abreviarlo ED y nadie sabría de qué estamos hablando.

—No —dijo Harry —, podrían marcarnos como Ejercito de Dumbledore si se llaga a descubrir y malinterpretar la idea por parte del Ministerio.

—¿Y vos que propones Harry? —preguntó Daphne mirando a Harry fijamente a los ojos creyendo saber lo que iba a decir.

—El Ejercito de Hogwarts —contestó Harry haciendo que Daphne sonriera —. Eso nos define como separados a todos los bandos, solo respondemos por y para la escuela. Los estudiantes representamos la base de Hogwarts y no importa, que Profesor, Director o Ministro quiera controlar el colegio, si no puede controlar las bases, solo son ladrillos formando un antiguo castillo.

—Sí, EH me parece bien —intervino Ginny —. ¿Pero no se podría interpretar como Ejercito de Harry?

—Sí, esa es otra ventaja —dijo Harry con una sonrisa.

—¿Por qué? —preguntó Hermione.

—Si pasa algo, soy el que más capacidad tiene de salir bien parado ante cualquier problema. Si esto se llegara a descubrir, podría absorber todo o la mayor parte del daño y amortiguarlo, el Ministerio no se atrevería a tocar a un Jefe de una Noble y Ancestral Casa y menos al que derrotó a Voldemort hace quince años.

Daphne miró a Harry, estaba entrando en un juego peligroso, pero era lógico y aseguraba un salvavidas para todos lo que iba a hacer que la lealtad de los miembros fuera más fuerte. Daphne se rio internamente, a veces dudaba sobre quien era verdaderamente el Slytherin de los dos.

—¿Entonces todos a favor con EH? —preguntó Hermione con tono autoritario levantando la mano. Todos levantaron la mano —. Sí, hay mayoría. ¡Moción aprobada!

Daphne clavó el trozo de pergamino donde habían firmado todos en la pared, y en lo alto escribió con letras grandes:

EJÉRCITO DE HOGWARTS


El próximo capítulo esta titulado: "El Ejército de Hogwarts"

Bueno, un nuevo capituo para la cuenta ajaja, como siempre espero que lo disfruten, cualquier comentario, duda o problema pueden dejar un review, enviarme un PM o en mi perfil hay otras formas de comunicarse conmigo. Como siempre contestó todo.

Nota 1: Muchas frases escritas en este capítulo y lo voy a decir bien en claro, son una crítica a muchos gobiernos actuales, pasado y seguramente futuros. Cualquier parecido con la realidad es mera o tal vez no, coincidencia… Si les gusta, bien, si no les gusta, bien también. No tengo miedo a decir lo que pienso y a ser realista.

Nota 2: Luna como siempre salvando el día.

Agradecimiento por reviews:

PhoenixOliveBlack: Gracias por dejar un review. Me alegro que te encante la historia, sos entonces de las primeras más o menos seguidoras, si se arregla o no, no te lo puedo decir porque sería spoiler. Con respecto a Remus, si tiene relación con él, pero ambos son personas complicadas y les cuesta encontrar un punto en común para acercarse, pero su relación va a avanzar, pero no todavía. No te preocupes no me olvide de él.

TRYNDAMER95: Gracias por dejar un review. Todos amamos joder a Umbridge, es de los personajes más odiosos de toda la saga. No sé, si es enterrar el hacha de guerra, sino más bien es el crecimiento propio de Harry que se ve reflejado en esa dualidad de pensamientos y continuar mostrando que es un humano con dudas.

Christine C: Gracias por dejar un review. El mundo no es color de rosas, y tampoco es negro, más que eso no te puedo decir.

THE BLACK SHIELD: Gracias por dejar un review. Falta, pero va a conseguir y se va a plantear más en profundidad durante el 6to año.

Gabrieljuarezl: Gracias por dejar un review.

Florfleur: Gracias por dejar un review. Me pasa lo mismo, y me encantaría que todos los fics fueran asi, pero no se puede todo en la vida. Pero al menos me gustaría darles un fic de rápida actualización, es como auto cumplir un sueño ajajaja. Harry si iba a dar clases, no puede hacer todo solo, se podría decir que necesita un ejército y relacionarse con gente que lo respalde…

CCSakuraforever: Gracias por dejar un review.

Zer0-sama: Gracias por dejar un review. Jaja, la relación entre Daphne y Harry es en lo único que peco de que sea casi perfecto, pero creo que me tome tanto tiempo 21 capitulos para ser más exactos, en formarla, en formar lasos en que las cosas fueran paso a paso, en que no fuera un simple romance que fuera amor de verdad y creo que el mostrar una relación equilibrada, saludable, pacional, romántica y real, hacen que haya valido la pena, siempre fue ese el objetivo. Crear una relación que fuera madura, pero al mismo tiempo que ambos con una sola mirada del otro se sonrojaran sin importar el tiempo que pasara.

Carlos29: Gracias por dejar un review. Todo tiene que ser gradual, seria aburrido soltar todo rápidamente, pero prometo que a mitad del 5to año y principios del 6to no voy a dudar en matar a varios personajes y va a haber muchos que van a ser sorpresa y otros más obvios. El fic siempre jugo con lo políticamente correcto e incorrecto, con esa delgada línea entre lo bueno y lo malo y creo que a no tenerle miedo a mostrar escenas reales en decir cosas reales, en llevar a situaciones al borde lo macabro, muestran esa constante juego entre ambos aspectos.

SEOR BLACK: Gracias por dejar un review. No, no vi Code Geass. Voldemort no es negro, Dumbledore no es blanco, ninguno tiene color, depende de la interpretación que le des a las acciones, pero los personajes no están polarizados. Por ejemplo: Si Dumbledore fuera totalmente bueno, no haría cosas que son éticamente cuestionables o no sería un ególatra. El fic lo tenes que ver como una lucha de intereses y pensamientos, nada más. No vi HS DxD nunca me gusto el género harem. Te envié otro más, sino llegan no sabría que decirte entonces :/.