Esta historia no me pertenece, los personajes son de S. Meyer y la autora es My-Bella, yo sólo traduzco.


Víspera de Navidad

Edward POV

La víspera de Navidad comenzó de forma normal, con las crepas de mi mamá para el desayuno, y toda la familia sentada alrededor de la mesa. Las diferencias eran sutiles, pero maravillosas al mismo tiempo: este año Charlie estaba en mi regazo, cuando el año pasado sólo había sido una cosa pequeñita dentro del cuerpo de Bella; Lily estaba hablando este año, entreteniéndonos a todos con su historia sobre su visita a Santa del día anterior; y Jasper y Alice cada uno tenía a un bebé en sus brazos, cuando el año pasado habían estado preocupados de que tal vez no podrían tener sus propios niños.

"Papi, él quiere más crepas," Bella se rió entre dientes.

Baje la vista a mi hijo, viendo como su manita se cerraba y abría intentando alcanzar mi plato. "Bella, todavía le queda algo en la boca."

"No me digas a mí, díselo a él," se rió, intentando limpiar un poco el jarabe que tenía en la mejilla.

Charlie renegó, alejando las manos de ella. Le encantaba la hora del baño, pero en verdad no se preocupaba por ser limpiado con toallitas húmedas durante el día.

"Es Navidad, Eddie. Dale al pequeño lo que quiera," dijo Emmett haciendo una cara tonta para Charlie.

Mi hijo se rió en voz alta de su tonto tío, haciendo que todos a su alrededor nos riéramos.

"¿Te dije que Angela y Ben llamaron a primera hora esta mañana?" preguntó Bella dándole a Charlie su nueva tacita para beber. Aunque sólo la usaba cuando comía comida sólida. De otra forma, prefería a su mamá o su biberón. Y con esos nuevos dientes en la parte inferior, estaba usando más seguido el biberón.

"¿Dónde están ahora?" pregunto Emmett. "Siento como si necesitara jugar 'Donde esta Waldo' cada vez que hablamos de ellos."

"Ahora están en Londres. A Angela le encanta y dice que puede verse viviendo allí pasados los dos años que le asignaron," contestó Bella. "Y por supuesto, dice que todos somos bienvenidos a ir con ella si nos decidimos a ampliar nuestros horizontes."

"¿Qué piensa Ben?" preguntó Rose.

"Esta un poco nostálgico, pero quiere estar con ella, así que esta lidiando con eso," explicó Bella. "Estaba realmente triste de perderse las crepas de desayuno. Me hizo prometer que me iba a comer una con chispas de chocolate en su honor."

"Aunque es bueno que estén experimentando el mundo," dijo mi madre. "Me hubiera encantado viajar al extranjero a esa edad, no es que me moleste que en lugar de eso me convertí en madre."

"Todavía podemos viajar, Esme," le dijo mi padre. "Tengo más que suficientes días acumulados. ¿Por qué no me tomo un mes de vacaciones en primavera y viajamos? Podemos ir a cualquier lugar que quieras. Paris, Roma, Toscana, Monte Carlo. Nómbralo y te llevaré."

"¡Oh, Carlisle!" gritó mi madre, lanzando los brazos alrededor de su cuello y abrazándolo con fuerza.

"Wow, eso fue muy al estilo de Alice," Emmett se rió entre dientes.

"Oye, no bromas durante el desayuno," advirtió Alice.

"¿Ya decidimos lo que vamos a hacer con los bebés mañana mientras Santa y la Señora Claus reparten los regalos?" preguntó Bella.

"El abuelo y la abuela han pasado muchos años repartiendo regalos, así que este año, vamos a llevar a los pequeños a la oficina de Carlisle y dejar que nuestros encantadores niños se encarguen de todo mientras mimamos a nuestros nietos," contestó mi madre, con una gran sonrisa.

"¿No suena divertido, pequeño?" arrulló Bella besando la mano de Charlie. "Vas a poder pasar tiempo con el abuelo y la abuela y todos tus primos."

"Estoy muy segura de que está más concentrado en conseguir más crepas," Rose se rió entre dientes cuando Charlie intentó alcanzar de nuevo mi plato.

"Él esta comiendo más que Edward," dijo Emmett con una sonrisa. "¿Qué pasa, Eddie? ¿Todavía triste por el Volvo?"

"No empieces," le advirtió Bella. "Sabes que tuvo ese carro por un largo tiempo."

"No entiendo cual es el gran problema. Era un carro, el motor murió, fin de la historia. Simplemente sales, compras uno nuevo y problema resuelto," dijo Emmett.

"Sólo por que tu consideras que tu Jeep puede ser remplazado fácilmente no significa que todos los demás se sientan del mismo modo con sus vehículos," le dijo Rose. "Si mi convertible muriera – Dios no lo quiera – no iría rápidamente a remplazarla."

"Casi nunca manejas esa cosa," argumentó Emmett. "Siempre estás en la camioneta con Lily."

"No importa. Aún así es mi carro," replicó. "Me pondría triste perderla."

"¿Podemos hablar sobre otra cosa, por favor?" pregunté, haciendo lo mejor para no enojarme con Emmett. No estaba listo para bromear sobre mi carro.

Iba manejando a casa de la universidad, el último día de clases del semestre, y a mitad del camino, murió. No hubo advertencias, nada que estuviera mal… sólo se detuvo. El motor se apago y pude hacerme hacía un lado de la carretera sin tener un accidente. Revisé debajo del capó, pero no pude encontrar el problema. Pasé quince minutos intentando prenderlo de nuevo antes de rendirme y llamar a Bella para que viniera a recogerme. Rosalie estaba en la casa con Lily, así que ella también fue, esperando que fuera algo simple. Pero después de pasar quince minutos buscando y nada pasaba, supe que mi carro estaba acabado. Lo había remolcado a un taller que Rosalie me había recomendado, y todavía estaban intentando descubrir, exactamente, cual había sido el problema.

"Sabes, estaba pensando en el asunto del carro," mencionó Bella cargando a Charlie. "Pensé que sería una buena idea si te quedas con el Volvo que me compraste, y entonces yo puedo conseguir una camioneta como la de Rose. Nunca conduciré el carro de la forma en que debe ser conducido, y de todas formas será más fácil cargar con Charlie y todas sus cosas de una casa a otra con una camioneta."

No estaba seguro si ella estaba bromeando o no. Seguro, todavía extrañaba mi carro, pero el de ella era un modelo más nuevo y ya me encantaba conducirlo. Pero no quería que ella sintiera que tenía que renunciar a su carro si realmente le gustaba.

"Bella, sólo por que ahora eres mamá no significa que tienes que conducir una camioneta. Si te gusta tu carro, quédatelo," ofrecí.

"El único vehículo al que alguna vez he estado unida es mi camioneta y esa bebé murió hace mucho tiempo," replicó.

"Mira su cara," Emmett se rió entre dientes. "Bells, ya ni siquiera necesitas que Santa le traiga algo más."

"¿Así que te gusta mi idea?" preguntó Bella, sonriéndome.

"Amo tu idea," dije, abrazándola con fuerza.

"¡Daaaa!" gritó Charlie, tirando de mi camiseta.

"También te amo a ti, pequeño," me reí entre dientes, besando su mejilla y haciéndolo reír. Intenté alejarme, pero él tenía un buen agarre en mi camiseta, así que Bella me dejo cargarlo de nuevo. Se puso de pie en mi pierna, sosteniéndose fuertemente de mi camiseta y hombro mientras yo le daba soporte en la espalda y cintura. Creo que él lo que quería era intentar besar mi mejilla, pero en su lugar terminó dándome un cabezazo, haciendo que los dos nos riéramos.

"Pues si Bella y Rose tienen camionetas, yo también quiero una," anunció Alice. "Una negra con puertas que se deslicen automáticamente," agregó, mirando directo a Jasper.

"Sólo si eso significa que puedo conducir el Porsche," le dijo.

"Supongo que puedo acceder a eso," se rió entre dientes, abrazando su cuello. "Pero todavía puedo conducirlo cuando salgamos solo las chicas."

"Mira a Charlie con el ritmo que trae," dijo Emmett, riéndose un poco. "¿Cómo se siente que hayan utilizado tu cabeza como un tambor, Edward?"

"Siempre y cuando no me estire el cabello, estoy bien," dije, intentando mantener el pie de Charlie en mi pierna y no en otro lugar mucho más sensible.

"Debió haber dormido bien anoche," mencionó mi madre. "Esta muy activo esta mañana."

"Se fue a la cama cerca de media hora más temprano y durmió durante toda la noche," le dijo Bella. "Ya no es un noctámbulo."

"Si, ahora esta comenzando a mostrar algunos rasgos de su tía Alice," bromeó Emmett, sonriéndole a Alice.

"Creo que más como el tío Emmett," replicó Alice. "Tu eres quien encuentra gracioso pretender que la cabeza de una persona es un tambor."

"Claro," estuvo de acuerdo con una carcajada.

"¡Mira!" gritó Bella, señalando las ventanas de la sala. "¡Finalmente esta nevando! Edward, tenemos que sacar a Charlie para que vea."

"¿No quieres terminar tu almuerzo?" pregunté cuando me quito a Charlie.

"Las crepas con fáciles de conseguir, pero la nieve ha estado evadiéndonos," replicó, ya sacando los abrigos del armario.

"Vayamos a ver algo de nieve pues," dijo Emmett, sacando a Lily de su sillita.

"¿Muñeco de nieve, papi?" preguntó Lily cuando nos unimos a Bella en el armario.

"Todavía no, princesa. La nieve se tiene que juntar en el suelo primero," le dijo.

Cuando ya todos estuvimos cubiertos – con la excepción de Alice y Jasper ya que los gemelos estaban casi dormidos – caminamos por la cocina y salimos por la puerta trasera. Bella tenía a Charlie en sus brazos mientras que Rose cargaba a Lily.

"¡Mira, Charlie! ¿Qué es eso?" preguntó Bella, ayudándolo a estirar su mano y atrapar un copo de nieve.

Se quedo viendo su mano enguantada antes de ofrecérmela. "Daaaaaa."

"Copo de nieve, pequeño," dije, mostrándole los pocos que tenía en mi guante.

Levantó la vista y su capucha se cayo hacía atrás sólo lo suficiente para que un copo de nieve aterrizara en su nariz. Parpadeó un par de veces, parecía a punto de llorar.

"Es sólo nieve," lo consoló Bella, sosteniéndolo cerca. "Esta bien."

Un par de copos de nieve cayeron en el gorro que ella estaba usando y Charlie se quedo viendo, intentando descubrir que hacer con eso.

"¡Nieve!" gritó Lily mientras danzaba a nuestro alrededor, estirando los brazos.

"Te vas a marear y a caer, osita Lily," advirtió Rose.

"Demasiado tarde," Emmett se rió entre dientes cuando el jardín se lleno con las risitas de Lily.

"Carlisle, deberías entrar a traer la cámara," dijo mi madre. "Apresúrate."

"Ahora vuelvo," prometió, besando su mejilla y después corriendo por los escalones.

La nieve comenzó a caer con un poco más de fuerza y ahora era suficiente para cubrir los hombros de nuestros abrigos. Charlie todavía estaba intentando resolver este asunto de la nieve, y señalaba y renegaba.

"Es sólo nieve, pequeño. Se va de inmediato," dijo Bella, probando sus palabras al quitar la nieve de mis hombros. "Ahora papá tiene un hombro gris y uno blanco."

"Maaaa," gritó, inclinándose hacía mí. Bella lo acercó un poco más y él golpeó mi hombro, intentando quitar la nieve de la misma manera en que Bella lo había hecho.

"Creo que esta preocupado de que alguna manera la nieve te este atacando," Bella se rió entre dientes.

"Cabello de nieve," dijo Lily, intentando quitarse el gorro.

"Oh, no," le dijo Rose. "Te dejas puesto el gorro o nos metemos."

"Mamá, cabello de nieve," Lily hizo un puchero.

"No, señorita. Tendrás la cabeza mojada y te enfermarás."

"Papi cabello de nieve," argumentó Lily, señalando a Emmett.

"Papi no tiene su gorro aquí, sino lo estaría usando," le dijo Emmett. "Escucha a tu mamá y déjate el tuyo puesto."

Lily hizo un puchero por algunos segundos antes de olvidar todo sobre la nieve en el cabello. "¿Muñeco?" preguntó con esperanza.

"Necesitamos más nieve, princesa. Tal vez en la tarde," dijo. "¿Quieres sacudir la nieve del árbol?" preguntó.

Ella inmediatamente comenzó a saltar y a aplaudir. Emmett la levantó con facilidad, haciendo ruidos de avión a la vez que la subía y la bajaba, dejándola pretender que estaba volando.

"No la marees, por favor," pidió Rose. "Acaba de terminar de comer y no creo que alguno de nosotros quiera verlo reaparecer."

"Bien," Emmett se rió entre dientes, sentando a Lily en sus grandes hombros. "Agarra la rama que esta sobre nuestras cabezas y dale una sacudida, osita Lily."

"¿Por qué?" preguntó.

"Por que eso hará que la nieve caiga de la rama y sobre nosotros," explicó.

"Papi nieve es bonita en árbol," replicó.

"Puedes dejarla si quieres," le ofreció.

"No, sacudo," dijo, estirándose y jalando la rama. La nieve se movió de las puntas del pino y llovió sobre Lily y Emmett, haciéndola reír.

"Esa va a ser una buena foto," dijo mi papá, que había regresado en algún momento con la cámara.

"Junto con la foto donde Charlie le ofrece sus copos de nieve a Bella," mi madre se rió entre dientes.

Miré a Bella, la encontré pretendiendo comer los copos de nieve de la mano de Charlie. Él se rió y alejó su mano, sólo para ponerla de regreso para que ella la moridera de nuevo.

Mi madre puso sus brazos a mí alrededor y me abrazó con fuerza. "Esta va a ser nuestra mejor Navidad, Edward. Tenemos a estos maravillosos bebés en la casa y todos estamos saludables y felices."

"Con certeza puedo decir que Bella y yo no hubiéramos podido pasar estos últimos cinco meses sin tu ayuda y la de papá."

"Oh, estoy segura de que eso no es verdad. Puede que les hubiera tomado más tiempo, y hubiera habido más peleas debido a esos momentos de terquedad que los dos poseen, pero, eventualmente, habrían encontrado el camino de regreso. Cuando amas a alguien tan profundamente como tu amas a Bella, o como yo amo a tu padre, es imposible no hacer todo lo que este a tu alcance para regresar a tu camino."

"Voy a extrañarte. Va a ser extraño no verte todos los días."

"También yo, hijo. Pero esta es una parte necesaria de la vida. Y pude tenerte por los últimos veinticuatro años, así que no me puedo quejar del todo. Mis retoños tienen que volar del nido, pero aún así siempre serán mis bebés."

"Mamá, en verdad que te amo, pero a veces, eres demasiado cursi incluso para mí."

"Cállate, Edward Anthony," se rió, golpeando ligeramente mi brazo.

"Cullen, es mejor que no le estés causando problemas a tu madre," me advirtió Bella, sonriéndome. "Charlie y yo tendremos que enderezarte si lo haces."

"Oye, quiero mi turno con él en la nieve," dije, adelantándome y tomando a Charlie de Bella. Él se rió por el rápido movimiento, intentando agarrar cualquier parte de mi cara que estuviera a su alcance. Lo levanté sobre mi cabeza y entonces lo bajé rápidamente, dejando a Charlie sentir que estaba cayendo sin hacerlo de verdad. Se rió en voz alta mientras pateaba con sus piernitas.

"Ten cuidado," dijo Bella, mordiéndose el labio. Se estaba acostumbrando más a esto, pero jugar de esta manera con Charlie todavía le parecía brusco y peligroso.

"Esta en buenas manos," le aseguré, levantándolo y bajándolo de nuevo.

"Lo se, pero todavía se ve demasiado pequeño cuando juegas con él de esa forma."

No quería que ella se preocupara, así que baje a Charlie por última vez, girándolo para que estuviera sentado en mi brazo y de frente a Bella y a la familia. "Hay nieve suficiente para una pequeña bola de nieve. ¿Por qué no haces una para el pequeño?" sugerí.

"Y luego le enseñamos como lanzársela al tío Emmett," Bella se rió entre dientes cuando se agacho.

"Escuché eso, Squirt," replicó Emmett.

"¡Bien! Entonces no será una sorpresa," le dijo, sonriéndole. "Sin embargo, no golpees a mi hijo. Si cae algo de nieve en él, vas a estar en grandes problemas."

Emmett resopló y rodó los ojos. "Bella, soy payaso, no idiota. Se que no debes lanzarle nada a un niño de cinco meses."

"Sólo me aseguraba," dijo cuando se puso de pie con una pequeña bola de nieve. "Mira, Charlie," le dijo, poniendo la bola en su mano enguantada.

"¿Daaaa?" dijo, sonaba como si le estuviera haciendo una pregunta.

"Bola de nieve," le dijo. "Es divertido lanzarla. ¡Mira!" Agarro la bola, asegurándose de que Charlie estaba viendo, y luego se la lanzo a Emmett. Lo golpeó en la espalda, salpicando todo su abrigo.

Charlie estaba tan emocionado que ni siquiera pudo hacer sonido alguno. Sólo movió sus brazos y piernas por todos lados mientras su respiración se agitaba.

"Creo que disfruto mucho de eso," mi madre se rió entre dientes, poniendo una bola de nieve recién hecha en las manos de Charlie.

Se quedo mirando la bola por unos segundos antes de emocionarse de nuevo. Salió volando de su mano y golpeó el suelo cerca de mi pie. Lo incliné hacía adelante para que pudiera verlo. "Uh, oh," dije. Giro el rostro, sonriéndome.

Bella se rió de su expresión haciéndose hacía adelante para besar su mejilla. "Oh, wow. Creo que ya es suficiente de nieve," dijo. "Su mejilla esta realmente fría y no quiero arriesgarlo a que se enferme de nuevo."

"Entonces vamos a meterlo. Le quitaremos toda esta ropa y lo calentaremos con su mantita," contesté, ya moviéndome hacía la casa con él.

"Ahora vamos," dijo Rose. "Le daré dos minutos más y luego adentro."

"Uno, mamá," gritó Lily. Ella estaba intentando aprender los números, pero todavía no dominaba lo que significaban esos números.

"Seguro," Rose se rió entre dientes.

Nos quitamos todos los abrigos cerca de la puerta para no dejar rastro de agua en la casa y entonces nos dirigimos a la sala para encontrar la mantita de Charlie. Alice y Jasper estaban hablando suavemente en el sofá de dos plazas con los gemelos durmiendo junto a ellos en el corralito.

"¿Tan pronto se cansaron de la nieve?" preguntó Alice, moviendo las manos en una petición silenciosa para cargar a su sobrino.

"No del todo, sólo que esta un poco frío para el bebé," contesté, dejando a Charlie en su regazo.

"Hola, pequeño. ¿Qué opinas de la nieve?" arrulló, frotando su nariz contra la de él.

"No estaba muy seguro sobre eso," dijo Bella, ofreciéndole su mantita y el chupete a Alice. "Al parecer estaba preocupado de que la nieve nos lastimara. Pero disfruto el verme golpear a Emmett con una bola de nieve."

"La mejor parte de las vacaciones," Jasper se rió entre dientes.

"Ya que ellos se van a quedar aquí, ¿Por qué no sales y juegas con Emmett un ratito?" le ofreció Alice.

"Y Lily consiguió otro minuto antes de tener que entrar," agregué. "Estoy seguro de que le encantará ver a su tío Jasper golpear a su padre con una gran bola de nieve."

"En eso estoy," dijo con emoción, besó la mejilla de Alice y luego salió con prisa del cuarto.

"Algunas cosas nunca cambian," Bella se rió, sacudiendo la cabeza por la rápida salida de Jasper.

Envolví los brazos a su alrededor, poniéndola contra mi pecho y apretando ligeramente. "Con suerte para nosotros, parecen ser solo las cosas que nos gustan tal y como son."

"Como tener a mi propio Tutor-boy," se rió entre dientes, estirándose hacía atrás y palmeando mi mejilla.

"¿De verdad no hay nada que pueda hacer para que dejes de decirme así?" pregunté, balanceándola un poco.

"Pues…" comenzó, alargando la palabra. "De hecho, no," se rió. "Amo tu apodo."

"Pero ya ni siquiera soy tu tutor," señalé.

"Claro que si, Edward," dijo, girándose para estar de frente a mí. "Cada día me enseñas como amarte más."

Sonreí y baje la cabeza, besándola ligeramente. "Tramposa."

"Aprendí de verte," se rió entre dientes.

"¿Qué tal si digo que es todo lo que quiero por Navidad?" pregunté.

"Diría que es una lástima por que ya te compre tu regalo."

"Pensé que no nos íbamos a dar regalos por la casa."

"No, dije que tu no tenías permitido comprarme un regalo. Pero mientras estaba escogiendo algunas cosas para Charlie, encontré algo para ti."

"¿Alguna pista?"

"No," dijo, con una gran sonrisa.

"¿Sólo una?" pedí.

Pretendió pensar en ello por un segundo antes de responder. "Te gustará."

"Eso no es una gran pista ya que siempre me gustan los regalos que recibo de ti, amor."

"Lo siento, Tutor-boy. Vas a tener que quedarte con la curiosidad hasta mañana en la mañana," replicó.

¡Sip! La bromista y juguetona Bella estaba definitivamente de regreso. Y yo no podría haber sido más feliz.

El resto de la víspera de Navidad lo pasamos viendo películas de la temporada con la familia y jugando con los niños. Una vez que estuvo completamente oscuro afuera, mi padre apagó todas las luces y encendió el árbol de Navidad, para el placer de Lily y Charlie. Él no se veía cien por ciento seguro de que era lo que estaba viendo, pero si que le encantaron las luces.

Unos cuantos minutos pasaron y Rose encendió una de las lámparas pequeñas, sosteniendo una gran caja en sus manos. "Es tiempo de presentar los nuevos adornos," dijo felizmente, sentada en el borde del sofá y balanceando la caja en sus rodillas. "Bella y yo nos tomamos nuestro tiempo con esto y en verdad pensamos que todos estarán felices con sus nuevos adornos. Bella, ¿quieres hacer los honores?"

"Claro," dijo con emoción, pasándome a Charlie. "Ya que Carlisle y Esme han hecho muchísimo para ayudarnos este año, quiero darles primero a ellos sus adornos." Rose buscó en la caja y le dio a Bella algo largo, envuelto en papel de seda rosa. "Esme, este es tuyo," anunció Bella, poniéndolo en las manos de mi madre. "Es muy similar a uno que ya tienes, pero creímos que estarías bien con este."

Mi madre sonrió quitando el papel rosa para revelar el adorno. Era un gran árbol plateado y en las ramas estaban grabados todos nuestros nombres, incluyendo a los miembros más recientes de la familia.

"Sabemos que tienes uno pequeño con sólo los nombres de Carlisle, Alice, Edward y el tuyo, así que pensamos que era tiempo de una actualización," dijo Rose. "¿Te gusta?"

"Mis dulces, dulces chicas," mi madre suspiro abrazando con fuerza a Bella. "Me encanta, queridas. Muchísimas gracias," agregó, besando la mejilla de Rose.

"Estoy impresionada," gorjeó Alice. "Ese fue en definitiva un buen adorno, pero no piensen ni por un segundo que estoy renunciando de forma permanente a mi tarea de escoger los adornos."

"Ni lo soñaríamos," Rose se rió entre dientes.

"Es el turno de Carlisle," anunció Bella, sacando otro adorno envuelto de la caja. "Rose lo encontró y tan pronto como me lo mostró, lo compramos para ti."

Mi padre quito el papel rojo y sacó su regalo, una enorme sonrisa llenó su rostro. "Perfecto, chicas. Completamente perfecto," les dijo. Su adorno era un abuelo sentado en una mecedora con un niño y una niña en su regazo y un libro en sus manos, y sentados a sus pies estaban otro niño y otra niña mirando a su abuelo.

"Los colores de cabello y las edades no son las mismas, pero son cuatro," dijo Bella.

"Es perfecto de esta forma," replicó mi padre, colgando su adorno cerca de la punta del árbol.

"¿Puedo ser la siguiente? ¿Por favor?" rogó Alice.

"Claro," Rose se rió entre dientes. "Te dije que no iba a aguantar mucho."

"Nunca lo negué," Bella soltó unas risitas. "Ahora, Alice, ¿quieres tu adorno primero? ¿O los de Brandon y Libby?"

"Ooh, difícil decisión," dijo Alice, frunciendo un poco el ceño. "Pero ellos son mis bebés, así que quiero ver los de ellos primero."

Rose le dio a Bella una caja rectangular y ella se la paso a Alice. "En verdad esperamos que te gusten."

Alice gritó cuando abrió la caja, haciéndonos reír al resto de nosotros. Quito el papel blanco y después sólo se quedo sentada, sonriéndole a la caja con lágrimas cayendo por su rostro.

"Alice, cariño, ¿estas bien?" preguntó Rose, estirándose y poniendo una mano en la rodilla de mi hermana.

Alice asintió y sonrió secándose las lágrimas. "Simplemente perfectos."

"¿Qué tuvieron los gemelos, querida?" preguntó mi madre.

La sonrisa de Alice se agrandó cuando levanto cuidadosamente uno de los adornos por el moño rojo que tenía pegado. "Campanas de trineo plateadas con sus nombres completos y 'Primer Navidad del Bebé' grabado. Son iguales a las campanas de mi película favorita, El Expreso Polar." Se levantó del sofá y atacó a Rose y Bella con sus abrazos, agradeciéndoles una y otra vez.

"¿Lista ahora para tu propio adorno?" preguntó Bella cuando Alice regreso a sentarse junto a Jasper.

"Por favor," Alice se rió entre dientes.

"Compramos este para hacerte reír, así que tómatelo con calma," advirtió Rose pasándole el adorno envuelto a Alice.

Mi hermana quito el papel amarillo del adorno e inmediatamente comenzó a reír. Jasper se lo había quitado para evitar que se cayera.

"¿Qué es?" preguntó Emmett.

Jasper se rió entre dientes cuando vio el adorno. "Una pañalera. Dice 'De Diva de las Compras a Esquivadora de Pañales, Feliz Navidad para la mamá de Brandon & Libby'."

"Esquivadora de pañales," Emmett bufó. "Definitivamente eso es nuestra duende."

"Oye, cambie uno durante la noche de películas," se quejó Alice.

"Si, pero era el pañal de una niña y difícilmente tenía algo ahí," replicó Emmett. "En lo que a mí respecta, todavía no has cambiado ninguno."

"Cierto, por que tu cambiaste muchos," resopló.

"De hecho, si. Era el castigo favorito de Rosie cuando la hacía enojar," se rió entre dientes.

"Entonces has cambiado muchísimos," me reí.

"Bien, antes de que se distraigan con la charla sobre pañales, es el turno de Edward," anuncio Rose. "De hecho, teníamos algo muy diferente en mente para ti, pero las circunstancias cambiaron y pensamos que este sería mucho mejor."

Bella me dio el regalo rectangular, mordiéndose el labio. "Espero que en verdad te guste," dijo suavemente, tomando a Charlie.

"Estoy seguro que si," repliqué, sonriéndole.

Quite la tapa y encontré una larga llave de gran tamaño de plata dentro. Grabadas sobre la llave estaban las palabras 'Nuestra primera casa: Edward, Bella y Charlie Cullen'.

"Damas, otra perfecta elección," les dije.

"Dale la vuelta," me urgió Bella, sonriendo más ahora que sabía que si me gustaba.

Hice lo que me dijo, encontrando otro grabado. 'Por todo lo que haces por nosotros, te amamos y apreciamos, Tutor-boy'. Sólo pude bufar ante las palabras.

"¿Qué?" preguntó Bella. Como es que ella podía sonar tan inocente con esa gran sonrisa diabólica en sus labios iba más allá de mi comprensión.

"Estas obligada y decidida a asegurarte de que el apodo es permanente, ¿cierto?"

"Por supuesto," se rió entre dientes, inclinándose y besándome. "Ahora toma de regreso a tu hijo para que podamos dar el resto de los adornos."

Le robé otro beso y después cargue a Charlie, llevándolo al árbol para que pudiera verme colgar mi adorno.

"¿Lily sigue?" preguntó Bella a Rose.

"Si, tiene que irse a la cama pronto," replicó Rose. "Osita Lily, ¿quieres ver tu nuevo adorno?"

"¿Dónde?" preguntó Lily, soltando sus bloques y apresurándose hacía el sofá.

"Quita el papel," la instruyó Rose, sosteniendo el adorno en su mano.

Lily sonrió cuando le dio un tirón al papel rosa. Su reacción fue algo entre un chillido y un grito a la vez que empezaba a saltar. "Perrito, mamá. ¡Perrito para el árbol!"

"Deja que papi te ayude a colgarlo," dijo Rose, dándole el adorno a Emmett.

"Woof, woof," ladró Lily, levantando sus brazos para que Emmett la cargara.

Él se rió entre dientes mientras la levantaba, besándola en la mejilla antes de llevarla al árbol. "¿Dónde quieres ponerlo?"

"Junto al abuelo," dijo, señalando el adorno de mi padre.

"El turno de Charlie," dijo Bella con emoción cuando se acercó con el adorno escondido en sus manos.

"¿No hay papel para él?" pregunté.

"¿Recuerdas a Lily intentando comérselo a esta edad?" replicó.

"Buen punto," me reí entre dientes. "Charlie, ¿listo para ver lo que mami tiene para ti?"

Bella levantó la mano para revelar un pequeño oso azul, muy parecido al de mi primera Navidad. "¡Mira, pequeño! El tuyo es igual al de papá. ¿No es lindo?"

Él bostezó y giro el rostro, frotándose contra mi camiseta.

"Creo que esta cansado, mami," dije, comenzando a acariciar su espalda.

"Si, hora de dormir para los bebés tan pronto como terminemos," dijo Bella colgando el adorno en el árbol.

"¿Mi turno?" preguntó Emmett con esperanza.

"Seguro," Rose se rió entre dientes.

"Em, tu adorno es extra especial este año por que osita Lily me ayudo a hacerlo," le dijo Bella.

"¿Es cierto, princesa?" preguntó, tomando el adorno envuelto de las manos de Lily.

"Papi, lo hice bonito para ti," confirmó, asintiendo y haciendo volar sus rizos.

"Apuesto a que si," dijo, haciéndose para adelante y besando su pequeña mejilla.

Se sentó derecho e hizo un gran show desenvolviendo el papel rojo, haciendo reír a Lily y revelando un adorno en forma de casco de fútbol americano. Estaba pintado de color marrón con brillos de color dorado por todas partes, y escrito con la pulcra letra de Rose estaban las palabras 'Feliz Navidad, Papi. Con amor, Lily'.

"El mejor," dijo, levantando a Lily y abrazándola con fuerza. "Te amo muchísimo, bebita."

Lily se hizo hacía atrás en el abrazo y lo besó en los labios. "Te amo, papi."

Un coro de 'aw' salió de las mujeres de nuestra familia y Lily se rió metiéndose debajo de la barbilla de Emmett, sonrojándose un poco. Definitivamente, cuando sea grande iba a ser igual de maravillosa que su madre.

"Es el turno de Jasper," dijo Bella, secándose una lágrima pérdida cuando le dio su adorno.

"Gracias, Bells," le dijo cuando agarro el artículo envuelto. Quito el papel blanco y levanto un adorno en forma de casa. Había una placa ovalada en la parte superior que proclamaba que la casa había sido 'Construida con Amor', y sobre la casa estaban los nombres de Alice y los niños, junto con el de Jasper.

"¿Qué opinas?" le preguntó Rose.

Él se acercó y envolvió a su hermana en un abrazo. "Opino que tanto como me encanta lo que Alice elige para nosotros, Bella y tu hicieron un increíble trabajo representando lo especial y maravilloso que este último año ha sido para todos nosotros."

"Dos más," dijo Bella, sonaba un poco nerviosa. "Rose, tu primero."

"Bien," Rose se rió entre dientes. "Estoy emocionada de ver lo que elegiste para mi, Bells."

"Tuve ayuda de Emmett y me aseguró que lo ibas a encontrar lindo y divertido," replicó. "Así que si no te gusta, vamos a darle una paliza juntas."

"Por supuesto," estuvo de acuerdo Rose quitando el papel. Inmediatamente comenzó a reír, sacudiendo la cabeza mientras miraba entre Emmett y Bella. "Lindo, chicos. Muy lindo." Alzó el adorno para el resto de nosotros, mostrando un marco circular con una foto de Esme, Alice, Bella y ella abrazándose la una a la otra, con las palabras 'Escuadrón Mamás Calientes' grabado arriba de un brillante color morado.

"Si, definitivamente Em estuvo involucrado," Jasper se rió entre dientes.

"Oye, es verdad," Emmett se encogió de hombros. "Tenemos las esposas más calientes de todo Seattle. De hecho, creo – "

"El turno de Bella," anunció Rose, cortando a Emmett antes de que pudiera comenzar en verdad con cualquiera que fuera la tontería que tenía en mente. "Ahora, Bells, cierto pequeño tuvo que ver en esto y ambos esperamos que te guste," dijo, dándole el adorno envuelto a Bella.

"Intrigantes palabras," replicó Bella cuando comenzó a quitar el papel. "Oh, wow," respiro cuando el adorno quedo a la vista. Era un disco y en medio estaba pintada la manita de Charlie. Grabadas a los lados estaban las palabras 'Feliz Navidad para la Mamá del Pequeño'.

"Bien, lo admito," anunció Alice, rompiendo el silencio. "Rose y Bella me patearon el trasero con los adornos de Navidad. Pero me gustaría señalar que hicieron falta dos para remplazarme."

"No te estamos remplazando," dijo Bella limpiándose las lágrimas mientras colgaba su adorno. "Es sólo compartir y ayudar con las adiciones a nuestro hermoso árbol."

"Lo que ella dijo," apoyó Emmett, envolviendo sus enormes brazos alrededor de Bella mientras ambos miraban el árbol.

Unos minutos pasaron antes de que la voz de mi madre rompiera el silencio cuando comenzó a cantar.

"Ten una muy feliz Navidad,

Deja que tu corazón se ilumine.

De ahora en adelante,

Nuestros problemas estarán fuera de vista.

Cuando comenzó con el siguiente verso, cada miembro de nuestra familia se unió.

"Ten una muy feliz Navidad,

Haz las Navidades alegres,

De ahora en adelante,

Nuestros problemas estarán muy lejos.

Aquí estamos, como en los viejos tiempos,

Felices días dorados de antaño.

Amigos fieles que nos son queridos

Se reúnen cerca de nosotros una vez más.

A través de los años estaremos juntos

Si el destino lo permite.

Cuelga una estrella brillante en la rama más alta,

Y ten una muy feliz Navidad ahora.


Espero que les haya gustado este capi, a mi me parecio muy lindo y emotivo, el siguiente nos toca abrir los regalos de Navidad!

Sólo quedan dos capitulos más, pero como soy una cobarde que le ha agarrado mucho cariño a esta historia voy a actualizar primero Edward's Twilight y A Compendium of Thoughts antes de terminar con este Fic, es que me da un poco de tristeza u.u

En el último capitulo habra algo que, en mi opinion, la mayoria ya olvidaron xD tiene que ver con Edward y es muy importante... ¿hay alguien a quien le suenen algunas campanitas por ahi?

Gracias por sus reviews! Dos capis chicas! Solo dos más! (Moni tiembla al borde del llanto por la nostalgia :') )

Besos!

PD: Aquí les dejo la letra en ingles de la canción:

"Have yourself a merry little Christmas,

Let your heart be light.

From now on,

Our troubles will be out of sight."

"Have yourself a merry little Christmas,

Make the Yule-tide gay,

From now on,

Our troubles will be miles away.

Here we are as in olden days,

Happy golden days of yore.

Faithful friends who are dear to us

Gather near to us once more.

Through the years we all will be together

If the Fates allow.

Hang a shining star upon the highest bough,

And have yourself a merry little Christmas now."