Capítulo 50! Nunca antes habia hecho una historia tan grande...:)

Disclaimer: Los personajes son de Stepehenie Meyer, y la historia es mía. :)


Capítulo 50.- Grandes descubrimientos

Hoy era Septiembre 9. Y solo faltaba un día para que cumpliera años, a más bien dicho, naciera.

No voy a decir que estos últimos días han sido placenteros, porque no lo han sido. Empecemos con el punto de que la manada de Jacob quiere matar a toda mi familia, y solo porque yo estoy desarrollándome en el vientre de mi madre. Bueno…no yo, sino mi otra yo.

Otro punto: aún no recuerdo nada. ¡Ni siquiera recuerdo del porque estoy aquí!

Tercer punto: Aún duele, que aunque mi papá ya se disculpó, el hecho de que no me quisiera. Esas cosas no las olvidas nada más porque sí. Lleva su tiempo asimilarlas y luego trabajar con tus sentimientos para que esas palabras no te dañen en gran manera. Pero falle, las palabras me afectaron. Y ahora esas palabras me atormentan. Aunque no odio a mi papá, si me dolió, pero tuvo sus razones.

Y aparte el hecho que no se que va hacer de mi vida.

Amo mi vida.

Como siempre, todos estaban en la casa. Claramente todos haciendo sus cosas. Yo por mi parte iba a subir hacia la segunda planta, pero algo hizo detenerme. Era una conversación. Y me debati entre escucharla, o irme. Pero creo que sabemos que gano:

¡Ding, ding, ding! Escuchar.

"¿Has dicho algo?" preguntó entonces Edward con un tono de manifiesta perplejidad.

"¿Yo?" Preguntó mi mamá al cabo de un segundo. "No he dicho nada."

"¿Qué acabas de pensar ahora mismo?

"Nada. ¿Qué ocurre?"

"¿Y en qué pensabas hace un minuto?" insistió mi papá

"Pues únicamente en... la isla Esme... y en plumas." Mi mamá comento en un tono nervioso… Okey, prefiero no saber sobre eso.

"Di algo, lo que sea" pidió él en un susurro.

"¿Cómo qué...? ¿Qué ocurre, Edward?"

Hubo un momento de silencio.

"El fet..."tragó saliva. "A la... al bebé le gusta el sonido de tu voz."

Reinó un silencio sepulcral durante una fracción de segundo. No era capaz de mover un músculo ni de pestañear.

"¡Cielo santo, puedes oírle!" gritó Bella.

Y luego hubo un grito, algo ahogado. Pero supongo que mi mamá fue la que grito.

"Calla" musitó. "Le has asustado."

"Lo siento, peque." La voz de mi madre fue maternal y dulce. "¿En qué piensa ahora?" pregunto ella con rapidez.

"El fet... Él o ella está..." Hizo una pausa "Está feliz."

Se escuchó un sollozo. Sonreí, mi mini-yo estaba uniendo a mis padres, a pesar de que los separe.

"Claro que eres feliz, bonito, por supuesto que sí" canturreó. "¿Cómo no ibas a serlo, estando sano y salvo, y siendo tan querido? Te quiero mucho, pequeño E. J. Por supuesto que eres feliz."

¿E.J?

"¿Cómo le has llamado?" preguntó mi papá con curiosidad.

"Le he puesto un nombre, en cierto modo... No pensé que tú quisieras, bueno, ya sabes..."

"¿E.J.?" Sip, mi papá estaba igual de confundido como yo.

"Tu padre también se llamaba Edward, ¿no?" okey, yo aquí ya no entiendo nada…

"Sí, en efecto, pero ¿qué significa...?" hizo una pausa y luego dijo: "Vaya."

"¿Qué?"

"A él también le gusta mi voz." ¡Es ella! ¡El bebé es una ella!

"Naturalmente que sí. Tienes la voz más hermosa del mundo. ¿A quién no le iba a gustar?"

"¿Has previsto una alternativa?" pregunto mi papá. "¿Qué ocurre si él resulta ser ella?"

"He estado haciendo algunas combinaciones. He jugado con Renée y Esme. Estaba pensando en algo así como... Ruh-nez-may."

¿Ósea que pensaban que iba a ser un niño? Wow… esa no me la sabía. Y como resultado no sabía que mi iban a poner E.J si resultaba ser niño.

"¿Ruhnezmay?"

"R-e-n-e-s-m-e-e. ¿Es demasiado raro?"

"No, me gusta" le aseguró mi papá. Bueno, al menos a él le gusto el nombre. Y no es que no me guste mi nombre, me gusta, solo que es muy raro. Y muy único.

"Todavía sigo pensando en mi criatura como si fuera un chico, un Edward."

Hubo una pausa de un par de minutos

"¿Qué...?" preguntó ella. "¿Qué piensa ahora?"

"Te quiere" susurró mi papá, que parecía encantado conmigo. "Te adora por encima de todo."

Y después de eso ya no escuche voces, solo escuche risitas y ¿besos?

Supongo que aquí mi papá se dio cuenta que yo no era un monstruo como todos pensaban. Se dio cuenta que yo desde el principio amé a mi mamá, y me afectaba el hecho de que yo misma la dañara.

Una gran sonrisa apareció en mi rostro. Alguien atrás de mi tomo mi brazo y llamo mi atención. Era Emmet. Y por supuesto que me asusto. Los ojos de Emmet me dijeron que bajara con él. Y lo hice.

Al bajar las escaleras para el 1 piso, vi que toda mi familia estaba reunida en la sala principal. Estaba de por demás decir que sus rostros reflejaban preocupación.

"¿Qué pasa?" Pregunte algo confundida, porque hacía días que no nos reuníamos así.

"Ya no tenemos muchos suministros de sangre para Bella, y necesito porque Bella tiene que dar luz mañana. Ya no se puede posponer más." Dijo mi abuelo.

"Y tenemos que ir a cazar. Tienes que estar fuerte para cuando sea el momento." Mi abuela le dijo a mi abuelo.

"¿y van a salir nada más así? Los lobos nos quieren matar." Dije algo atemorizada, ya que no es posible que ellos se aventaran así nada más. Pero ellos lo podrían hacer, y eso es lo que me preocupaba más.

"Voy a ir yo con ellos enana." Dijo Emmet con algo de diversión en su voz para aligerar la tensión de la habitación.

"Pero eso no bastara. Ellos tienen la ventaja que son muchos." Trate de razonar con ellos.

"Lo sabemos, pero no vamos a ir solos. Hablamos con Jacob y llegamos a un acuerdo. Él está harto de estar en la manada, así que esto ayudara a que se vaya de la manada de Sam. Jacob nos ayudara a distraer a los lobos que están cerca de aquí. Y una vez que nosotros estemos al otro lado del río, estaremos a salvo." Explico mi abuelo con voz calmada.

Aunque Jacob me había herido, aún confiaba en él. Sabía que no sería capaz de engañarnos, y aún más porque de esto depende mi mamá. Así asentí y pedí que me explicaran con más a detalle el plan.

Las horas ahora eran cruciales.

Xxx

El sol se oculto por las montañas, y dio paso a la noche reinar por unas horas. Y también dio paso a que Mi abuelo, mi abuela y Emmet salieran de la casa.

Mientras tanto, los demás que quedamos: Jasper, Alice, Rosalie (mis padres, pero ellos no cuentan porque están en su propio mundo), y yo, tratábamos de mantenernos tranquilos y esperábamos noticias sobre si los demás habían pasado hasta el otro lado del río con éxito.

Cuando mi papá no dijo que di habían pasado, todos en la casa respiramos aliviados. Y había desaparecido un peso de nuestras espaldas. Ahora solo nos faltaba otro: el nacimiento de mini-yo. Pero eso se iba a arreglar cuando llegara Carlisle en la mañana. Mientras tanto, los demás hacían sus propias cosas.

Yo había subido a mi cuarto, ya que yo no tenía nada que hacer.

Pase la siguiente hora en mi habitación sin hacer nada. Revisaba mis cajones, mi ropa, para ver si encontraba algo que me hiciera hacer algo. Pero no. No encontré nada. Hasta que me acerque mi mueble donde habían muchos portarretratos. Y por primera vez en todo este tiempo no me acordaba donde había dejado mi medallón que mi mamá me había regalado.

Y sinceramente no me acuerdo como es que cuando desperté de mi "coma" o desmayo, ese collar lo estaba usando. Y por primera vez en estos días me lo había quitado. Y no sabía dónde lo había dejado. Pero estaba segura que lo había dejado en mi mueble.

¡Pero no estaba!

Iba a ir a preguntarle a Alice o a Rosalie si lo habían visto. Pero cuando iba a salir, una fuerza invisible no me dejo pasar.

Y ese momento fue como un Déjà vu.

Y todo ese momento paso como yo antes lo había vivido: Alguien atrás de mi me hablo, yo grite porque no había nadie más que yo en mi cuarto.

"Hola Nessie." Me voltee rápidamente, y lo siguiente no fue como había pasado la otra vez: la persona en lugar de ser invisible, era de carne y hueso. Y era Tobías Jackson.

Mi cara se volvió en una mueca de sorpresa y alegría. ¡Wow! Había pasado mucho tiempo desde que lo había visto, y seguía igual de guapo. Todo el seguía igual de guapo: su cabello negro azabache seguía igual de indomable, sus ojos verdes-azules tenían el mismo brillo, y su sonrisa era igual de encantadora.

"¿Sorprendida de verme?" preguntó el cuando vio que mi expresión.

"Si… No te había visto desde hace mucho." Declare con entusiasmo.

"Lo sé, yo igual tenía tiempo que no te veía."

"Pero ¿no se supone que eras como mi ángel de la guardia? ¿No dijiste que siempre estabas para mí?" pregunte confundida por su comentario.

"Si... sobre eso, cuando pediste tu deseo de regresar al pasado me perdiste." Dijo algo triste. Estaba triste porque ya no estaba a mi lado.

"¿Te perdí? ¿Cómo?" pregunte aún más confundida.

"Me perdiste porque técnicamente tú ya no existías en el presente. Y me asignaron a un niño todo este tiempo. Hasta que me dieron cierto poder, y me dijeron que podía viajar hacia el pasado donde tú tienes problemas." Explico.

"¿Entonces te vas a quedar conmigo mientras este aquí?" pregunte con algo de emoción. Y por un momento sentí que había compartido más momentos con el. Pero yo no recuerdo volver a ver visto a Tobías… pero una parte de mi me decía que si lo había vuelto a ver.

"Si, me quedare contigo mientras esto termine. Y cuando vuelvas al presente igual estaré contigo."

"Si es que vuelvo a presente…" dije algo desanimada.

"Es por eso que estoy aquí. Vine a ayudarte a regresar a tu tiempo." El me sonrió. Y yo sonreí un poco.

"¿Cómo?" Pregunte cuando vi que Tobías se volteaba y caminaba hacia mi cama. Se sentó y con la mirada me invito a sentarme con él. Yo, hipnotizada por sus ojos y sonrisa fui a sentarme con él.

Pasó casi la siguiente media hora explicándome lo que íbamos a hacer. Yo solo asentía, y trataba de procesar lo que me decía, pero había veces que me distraía por sus hermosos ojos. No había visto en mi vida ojos tan hermosos. Él se daba cuanta cuando no le prestaba atención, así que volvía a llamar mi atención y me volvía a explicar.

Una vez listo el plan, él se quedó callado. Y los dos nos observamos por unos minutos. Hasta que el hablo:

"¿No recuerdas nada?" el pregunto suavemente para no ahuyentar ese momento tan de nosotros.

"¿Qué quieres que recuerde?" pregunte

"Nada, yo sé que regresara ti si significo algo para ti." Él sonrió cálidamente, y eso hizo que mis ojos se posaran en sus carnosos labios. Cuando me di cuenta que había pasado muchos segundos viendo sus labios, mis ojos pronto buscaron en algo que distraer. Tobías solo rio ligeramente, él sabía que me había quedado viendo sus labios.

"Bien, si ya no hay preguntas acerca de nuestro plan, me desapareceré un rato. Pero tranquila estaré cerca." Su sonrisa me influyo confianza, así que le creí.

"Okey." Solo eso puede decir. Y entonces Tobías se había ido.

Pero sabía que el regresaría.

Xxx

Las horas pasaban, y yo me desvanaba los sesos para recordar algún momento en el que vi a Tobías otra vez y en donde había puesto mí medallón. El medallón lo encontré dentro de unos jeans. Pero no tenía nada sobre los recuerdos. Solo logre que me diera un dolor de cabeza. El dolor de cabeza hizo que me dieran ganas de dormir.

Habia música a todo volumen, y las luces eran hipnóticas. Y había mucha gente, pero había rostros de los que estaban aquí que reconocía. Caminaba entre la gente, algunos hablaban conmigo y yo les constataba como si los conociera. Camine más, hasta que hubo un chico que llamó mi atención y no pude evitar hablar con él.

"¿Nos conocemos?" pregunte

"No lo creo, pero si lo hiciera, no olvidaría tu cara." Él sonrió con una sonrisa de lado. A mí me hizo ruborizar, pero sonreí.

"Tampoco olvidaría tu cara, pero siento que te conozco de algún lado." Dije mirando sus ojos azules-verdes. "¿Cómo te llamas?" pregunte con curiosidad

Él sonrió "Ángel Jackson. ¿Eres una de los Cullen, cierto?"

"Renesmee, pero todos me llaman Nessie. Así que tú también me puedes llamarme así."

Ángel me tendió su mano y yo le di la mía. Le dio un suave apretón "Un gusto conocerte Nessie. Ahora ¿quisieras ir a bailar conmigo?" Él sonrió algo tímido.

Un grito me despertó, y no alcance a ver lo que iba a contestar en mi sueño.

Mi sueño se sintió tan vivido. Pareciera como si yo hubiera estado de verdad en esa escena. Podía jurar que podía tocar todo eso con mis propias manos, y estas lo recordaban.

"Tal vez porque no fue un sueño. Fue real. Fue algo que tu en verdad pasaste, pero tu memoria no lo recordaba."

Entonces… si no había sido un sueño… Yo había conocido a Tobias, pero este se había puesto otro nombre. ¡Tobias era Ángel Jackson!

"¡Nessie" alguien grito mi nombre y eso hizo que mi momento de descubrimiento se esfumara. Corri hacia la puerta y baje hacia donde provenía la voz que me había llamado antes. Y me llevo al despacho de mi abuelo. Que ya no era despacho, era como un cuarto de hospital.

Mis ojos escanearon todo la habitación, mi papá y Jacob estaban a lados opuestos de la camilla que estaba en el centro de la habitación. Y en la camilla estaba mi mamá. Que estaba a punto de dar a luz.


W.L:Candy1928