Elizabeth necesitaba tener una nueva perspectiva acerca de todo, porque la situación lo requería. Y es por eso que acudio a Bonnie. Ella podía ayudarla con todo el asunto de la magia. En realidad, con todo. Bonnie seguía manteniendo una relación cercana con las brujas, y por lo tanto, podría obtener respuestas a lo que le sucedía.
Después de la charla con los Salvatore la noche anterior, se dirigió a la casa de Bonnie para contarle todo también. Confiaba en ella lo suficiente como para demostrarle que necesitaba ayuda. Usualmente, a Elizabeth no le gustaba ser vista como débil o que necesitaba ayuda, pero Bonnie era una persona muy cercana, y por lo tanto, se conocían lo suficiente como para tener que levantar barreras.
Y dado a todo eso, ahora se encontraba pasando su mañana junto a Bonnie, en la casa abandonada de las brujas. Y aunque su magia no funcionara allí, al menos tuvieron la gentileza de que su anillo solar funcionara dentro.
"Las brujas siguen enojadas por tu comportamiento Elizabeth." comenta Bonnie. "Dicen que por el momento no están interesadas en ayudarte, y que por ahora, te conformes con que te permitan estar aquí dentro."
Elizabeth rueda los ojos mirando a ningún punto en específico. "Tarde o temprano tendrán que ayudarme... Les conviene que sea temprano, si es que quieren que les ayude contra Klaus. Como ellas yo también quiero vengarme de el."
"Elizabeth nunca cambias." Bonnie niega con la cabeza mientras reía un poco.
"Lo sé, soy todo un amor de..." Elizabeth se corta a si misma tras escuchar un ruido en la planta superior. Mira hacia Bonnie haciendole una seña para que guardara silencio. Había escuchado lo mismo que ella, y la preocupación apareció en su rostro. Elizabeth asiente con la cabeza a la derecha, donde una pila de cajas se encontraba como una especie de muralla. Bonnie entiende el mensaje y se dirige hacia allí para esconderse.
Elizabeth camina fuera de la habitación e iba a subir las escaleras, pero choca contra alguien. Al levantar la mirada, lista para atacar, se encuentra con los ojos azules de Damon. Falsa alarma.
El le hace una seña como para preguntar si había visto algo, pero Elizabeth niega con la cabeza. Agudiza el oído, escuchando unos ruidos provenir del exterior. Sale a velocidad vampírica de ahí, y justo a la salida de la casona, se encontraba Stefan a punto de ser atacado por un híbrido de Klaus.
Elizabeth piensa rápido, y su reacción fue la de meter su mano por la espalda del híbrido arrancandole el corazón. Este cayó al instante, mientras ella aún sostenia su corazón viscoso en la mano. Stefan pasó de ver el cuerpo caído del híbrido, para verla a ella.
"Híbridos le dan mal nombre al lugar." Elizabeth comenta con sarcasmo lanzando el corazón hacia unos arbustos cercanos antes de mirar cómo estaba manchada su mano.
"Supongo que gracias." Stefan sonrie mientras volvía a fijar la vista en el cadáver reciente.
"Pues supones bien." Elizabeth responde de buen humor.
Unos segundos después, escucha pasos detrás de ella. Al voltear, eran Damon y Bonnie. Ambos se quedaron observando lo mismo que Stefan, con la diferencia de que Bonnie sacó un pañuelo desechable y se lo tendió para que se limpiara la sangre.
"Gracias." agradece Elizabeth mientras se quitaba los residuos sobrantes. En otras circunstancias, se le hubiera abierto el apetito, pero felizmente había tomado 3 bolsas antes de salir. Ya era suficiente que no tuviera control con sus poderes, no tenia que sumarse su lado vampiro.
"Bueno chicos, ahora Elizabeth y yo nos vamos." comunica Bonnie, mientras acomodaba el bolso que llevaba en el hombro y se acercaba hacia donde estaba la vampira. "Es el cumpleaños de Caroline."
Rayos Elizabeth habia olvidado por completo. Bueno, en realidad nunca fue buena con las fechas. Y eso era un problema porque no había comprado ningún regalo para la rubia. Pero no podía delatarse. Tenía que actuar como si ya supiera que fecha era. "¡Lo sé!" comenta animada. "No todos los días cumples dieciocho, ¿no?"
"Voy a comprar unos globos en la tienda de fiestas. ¿Quieres que te de una acercada a la escuela?" ofreció Bonnie mientras rebuscaba algo en su bolso marrón.
"No es necesario Bon, pero igual gracias." Elizabeth dice. Bonnie se despide haciendo un gesto con la derecha hacia ellos, da media vuelta dirigiendose hasta su auto.
Elizabeth mira a los Salvatore. "¿Alguna idea como regalo para una adolescente vampiro de 18 años?"
"Suerte con eso." responde Damon mientras daba media vuelta y entraba a la casa.
Elizabeth gruñe a lo bajo, antes de mirar hacia Stefan.
"Lo siento Elizabeth. Pero si sobrevives, llámame." Stefan dice haciendo un gesto con la mano mientras entraba a la casa también. Esa seña que usas cuando dices "llámame", para ser más exactos.
"¡Al cabo que ni quería su ayuda!" Elizabeth dice lo suficientemente alto como para que ambos escucharan su descontento infantil. "Por Dios sone como una cria. Tal vez necesite madurar un poco, aunque preferíria no hacerlo."
Ella se va de alli rapidamente, dejando a ambos vampiro dentro de la casa riendose de ella por sus palabras anteriores.
"Y aquí yace Caroline Forbes. Amiga, porrista, Miss Mystic Falls y campeona de avioncitos de papel en tercer grado." menciona Elena cuando todos tenían sus copas alzadas.
Caroline no quería una fiesta de cumpleaños, ya que la idea de que ahora estaba muerta, la deprimía. Era un recordatorio de que estaría estancada en los diecisiete para toda la vida. Y es por eso que a Elena se le ocurrio la idea de hacerle un funeral.
Matt, Bonnie, Elena, Caroline y Elizabeth, se encontrában en el cementerio de Mystic Falls, celebrando el "funeral" en una cripta que no tenían ni la menor ida de quién era. Aunque la idea de estar de noche en un cementerio, después de aquella horrible pesadilla y lo que habia pasado con Klaus, le ponía a Elizabeth la piel de gallina, pero estaba ahí por Caroline.
Después del brindis de Elena, todos tomaron del tequila que Bonnie había traído a escondidas de su padre. Varias copas más tarde, sus sentidos de la realidad habían disminuido; y la botella amenazaba con no poder llenar los vasos de todos en una siguiente ronda. Se encontrában reunidos en una especie de círculo, mientras empezában a decir una que otra cosa incoherente. Sólo que faltaba alguien: la cumpleañera/difunta.
Elizabeth voltea la cabeza y allí estaba ella: con la mirada fija en la pantalla de su celular. Se veía tan abstraída en lo que estaba haciendo, que le dio curiosidad saber que ocurría.
"¿Qué estás haciendo, Caroline?" Elizabeth pregunta dándole un último sorbo a su vaso, para así dirigir toda su atención hacia la rubia.
"Nada. Nada. " Caroline responde con nerviosismo.
"Caroline..." Habla Bonnie con un tono para que Caroline dijera lo que ocurría.
"Oye, eres mala mintiendo sobria. Mintiendo ebria eres peor." dice Elena con un tono medio perdido a causa del tequila. Caroline rueda los ojos sonriendo a pesas de que trataba de contenerse, y una sonrisa culpable se asomó por sus labios. "Le mandé un mensaje a Tyler."
"Caroline..." reprocha Elena como si Caroline hubiera cometido un error.
"¿Qué?" contesta Caroline abrumada. "Estoy ebria."
"Déjala en paz, Elena. No puedes controlar la vida de todos." intervino Bonnie con mucho disgusto en sus palabras.
Al parecer Elizabeth se habia perdido de algo, porque no entendía que estaba ocurriendo. La sonrisa de Elena desapareció, y un gran silencio inundó la cripta en donde estában.
"Auch..." comenta Matt mientras Elizabeth se mordia el labio interior. Ahora la situación era incómoda y seguía sin enterarse de nada.
"Perdón, sé que es el cumpleaños de Caroline, funeral o lo que sea. Pero creo que está mal que hayan hipnotizado a Jeremy." Bonnie dice.
"¿Cómo que lo hipnotizaron?" interviene rápidamente Elizabeth ni bien terminó Bonnie de hablar. Elena trató de lanzar una mirada hacia la morena, con tal de llamar su atención y que callara, pero no fue así. "¿Bonnie?"
"Lo hipnotizaron para que deje la ciudad." respondie Bonnie.
Una mirada colérica de parte de Elizabeth se dirige hacia Elena. Estaba enojada por lo que le habían hecho a Jeremy. No le parecia que lo controlaran como si fuera una marioneta.
"Lo hice para protegerlo." responde Elena mirando hacia las dos. Matt y Caroline se había alejado de la escena. "Quiero darle la oportunidad de darle una vida normal."
"¿No crees que esa debería ser su elección?" Elizabeth refuta aún enojada.
"Elizabeth tiene razón. Le quitas sus decisiones." Bonnie dice enojada.
Elena las miró con cierto temor. "No pueden decirle..."
"¿Por qué?" Elizabeth entrecierra los ojos. "¿Intentarás compulsionar a Bonnie para que no hable? ¿Ya que conmigo no funcionan esos trucos? Pues dejame decirte que con Bonnie tampoco funciona, las brujas no puedes ser obligadas."
"Arruinan un perfecto funeral, ¿saben?" interviene Matt, salvando a Elena de aquel momento acusatorio.
"Perdón." se disculpa Bonnie mientras se ponía de pie. "Voy a ir a dormir un poco." acomoda su bolso color beige y gira hacia la cumpleañera. "Feliz cumpleaños." da una sonrisa de arrepentimiento antes de salir del lugar.
Elizabeth ahora se sentía culpable por arruinar el cumpleaños de Caroline. Era obvio que no tenía la culpa de enojarse por lo que se había enterado, pero debío haberse controlado y esperar otro momento para discutirlo. "Creo que yo debería irme también..." comenta con la misma incomodidad que Bonnie minutos atrás, solo que Caroline la detuvo con la mirada.
"Quédate Elizabeth, no te vayas tu también." Caroline pide con una expresión triste.
"Está bien..." Elizabeth le da una sonrisa de arrepentimiento regresando a donde estaba sentada anteriormente. Levanta el vaso que estaba delante de ella y observa el contenido color ámbar, que en esos momentos se veía como lo más interesante del mundo.
Todos seguían en un silencio muy incómodo mientras ella balanceaba el contenido del vaso. Levanta la mirada y carraspea un poco para llamar la atención de los chicos. "Oigan enserio lo siento. Por todo."
"No te preocupes." responde de vuelta Caroline con una sonrisa cálida. "Entonces, ¿jugamos "Yo nunca"? pregunta y todos asienten. "Bien, yo empiezo..." comenta la rubia con entusiasmo.
Era el turno de Elizabeth nuevamente. Habían jugado varias rondas.
Elizabeth se quedo pensando en qué decir, pero ya no se le ocurría nada. "Chicos, ya no creo que haya algo más que nunca hayamos hecho."
Los chicos y ella comenzaron a reír nuevamente. Habían varias botellas vacías en el suelo y para la mala suerte, la última botella sobreviviente corría el riesgo de acabarse dentro de poco. Pero las risas pararon al escuchar el sonido de la puerta abrirse. Era Tyler.
"Perdón. No quise interrumpir la fiesta." comenta Tyler al ver que las risas cesaron.
"Entonces no lo hagas." comenta un Matt fastidiado. El ambiente comenzaba a sentirse tenso, pero Caroline fue más rápida y se levantó hacia donde estaba Tyler.
"Hey, está bien, hola." comenta la rubia algo nerviosa.
"¿Podemos hablar por un momento?" pregunta Tyler con el mismo nerviosismo que Caroline, sólo que de una manera un poquito más disimulada. "Es algo importante."
Caroline terminó asintiendo y Tyler sonrió fugazmente. Ambos salieron hacia el bosque, mientras que Matt, Elena y Elizabeth se quedaron en un breve silencio.
"¿Estás bien?" pregunta Elena a Matt.
"Sí." Matt contesta mientras agarraba la botella que estaba en las manos de Elizabeth. "Quería que fuera feliz, ¿o no? Es lo que quiero para todos ustedes en medio de la vida que los atrapó."
"¿Así es como nos ves? ¿Atrapados?" Elizabeth pregunta. Sabia que el tenia la razon, estaban atrapados.
"Yo diría que no pueden liberarse de ella, así que sí." Matt responde encogiendose de hombros.
"Pero todo depende de cómo llevemos la situación, ¿no lo crees?" Elizabeth intenta subirle el ánimo.
"En algun momento tu llevaste una vida normal. Y tú..." Matt mira hacia Elena. "También eras una chica normal, hasta que los Salvatore llegaron."
"Hey." Elizabeth lo interrumpe haciendo que la atención de ambos se concentrara en ella. "Elena ya era una doppelgander desde que nació. Y lo mismo conmigo, yo nací siendo una hídrida. Matt, nuestra vida nunca estuvo destinada a ser normal."
"Elizabeth tú y Bonnie tienen razón." dice Elena con un tono apagado. "Nunca debí meterme en la cabeza de Jeremy. Pero aquí está en riesgo y no puedo perder a nadie más que amo."
"Hiciste lo que tenías que hacer. Jeremy no se merece esto." Elizabeth responde enseguida.
Quedan nuevamente en un silencio, solo que ese al menos no era tan incómodo como el anterior.
"¿No creen que se están demorando demasiado?" pregunta Matt al cabo de unos tres minutos más de silencio.
"Deberíamos ir a buscarlos." sugiere Elena.
Matt coge una linterna de su mochila y la enciende, mientras todos se dirigían a la salida de la cripta. Todo estaba completamente oscuro y escalofriante. Y los sonidos tenebrosos que hacían los animales no ayudaban en nada.
"¡Caroline!" grita Matt cuando empezaron a caminar, pero nunca hubo respuesta.
"Genial. Nos abandonaron." Elizabeth comenta con gracia.
"Tenemos que seguir buscándolos." Dice Elena. "Confió en Caroline, pero no en Tyler. No mientras esté bajo las órdenes de Klaus."
"¡Caroline!" Matt vuelve a gritar mientras apuntaba la luz de la linterna en distintas direcciones.
De pronto, Matt es arrojado hacia la pared de la cripta y termina inconsciente en el suelo. Elizabeth mira alerta hacia todos lados, hasta que ve quién era el causante.
"¿Stefan?" Elizabeth pregunta sin entender el por qué lo hizo.
"Lo siento." Es lo único que dice Stefan.
"¿Por qué lo...?" pero Elizabeth nunca puede acabar, porque Stefan se acerca hacia ella con velocidad vampírica rompiendole el cuello.
Elizabeth no sabia cuánto tiempo había transcurrido, pero al fin logro recuperar el conocimiento. Su cuello seguía adolorido y molestaba mientras se ponía de pie. Movio la cabeza en círculos para bajar el dolor, pero las imágenes de lo ocurrido inundaron su cabeza. Matt.
Voltea hacia la dirección donde creía que estaba él, y estaba en lo cierto. Se acerca con prisa hacia él y lo sacude un poco. "Vamos Matt, despierta." pide mientras le daba leve palmadas en sus mejillas. El comenzo a reaccionar abriendo los ojos.
"Elizabeth." pronuncia Matt mientras ella lo ayudaba a ponerse de pie. "¿Y Elena? ¿Qué sucedió?"
"Estoy a punto de averiguarlo." Elizabeth dice sacando el celular que estaba en el bolsillo trasero de su jean, enseguida marca el número de Stefan. Al tercer timbre respondie.
"Hola Elizabeth." responde con tono inocente.
"¿Dónde está Elena?" Elizabeth fue directa y sin rodeos. Escucha cómo a través de la línea Stefan reía a lo bajo.
"¿Y desde cuándo te importa lo que le pase a ella?"
"Stefan no le hagas algo de lo que después te puedas arrepentir." Elizabeth le dice entre dientes.
"¡Detén el auto!" grita la voz de Elena a través de la línea. "¡¿Y por qué nos dirigimos al puente Wickery?!"
Elizabeth escuchaba la desesperación y temor en la voz de Elena, y eso la alarmó más. Stefan estaba fuera de si.
"Adiós Elizabeth." Stefan se despide antes de colgar.
Elizabeth voltea hacia Matt, pero no estaba. Mira hacia todos lados, pero no aparecía por ninguna parte. "¡Matt!" grita esperando que la escuchara, pero a los segundos apareció corriendo con ¿un cuerpo en brazos?
"Oh por Dios. ¡Caroline!" Elizabeth grita mientras se acercaba hacia ellos. "¿Qué le pasó?" Pregunta mirando a Caroline que se encontraba temblando y su respiración estaba entrecortada.
"T...Tyler...me mordió." respondió entre sollozos.
"Matt, llévala a casa lo más rápido que puedas. Voy a conseguirle la cura." Elizabeth le ordena a Matt mientras él la miraba incrédulo.
"Estas loca? La cura es la sangre de Klaus Mikaelson." responde Matt. "Nunca se la dará. Y podria intentar matarte de nuevo."
"¡Llévala a casa ahora!" Elizabeth grita, Matt duda un poco antes ee comenzar a correr con Caroline en brazos.
Elizabeth agarra su celular y timbra el número de Damon.
"Elizabeth, no es buen momento..." comenta el mayor de los Salvatore con un tono cortante y alarmado.
"Stefan se dirige al puente Wickery y tiene a Elena." Elizabeth dice antes de colgar la llamada sin esperar a que respondiera. Ahora tenía que llamar a un Original.
Elizabeth caminaba hacia la casa de Elena con paso lento, mientras llamaba a Klaus. Cuando este contesta ella se paraliza con miedo con solo escucharlo. "Elizabeth, jamas pense que este dia llegaria."
"Como sabias que era yo?" Elizabeth pregunta confusa.
"Desde nuestro ultimo encuentro, averigue tu numero." Klaus dice inocentemente. "Queria mantener contacto contigo."
"¿Por que le ordenaste a Tyler que mordiera a Caroline?" Elizabeth pregunta con una mezcla de enojo y confusión.
"Es mi forma de mandar un mensaje. Denme mis ataúdes y problema resuelto." Klaus responde secamente.
"¿Osea que tu forma de mandar un mensaje, es regalarle la muerte a Caroline por su cumpleaños?" Elizabeth tantea, sospechando que al hídrido le atraia su amiga.
"No sabía que era su cumpleaños." dice Klaus con un tono sorprendido.
"Klaus, tu problema es conmigo. Salvala, Caroline no tiene la culpa de nada." Elizabeth suplica esperanzada de que aceptara. Aunque temía porque pidiera algo a cambio.
"Esta bien. Tienes mi palabra." Klaus dice después rato en silencio. "Pero a cambio de salvar la vida a tu amiga, quiero algo a cambio."
"¿Qué quieres?" Elizabeth pregunta dudosa y con algo de temor. ¿Y si le pedía que atacara a alguien que le importaba? O peor, ¿y si la obligaba a obedecerlo como lo hizo con Stefan?
"Que sirvas para mi, como mi bruja personal." Klaus responde simplemente. Pero simplemente recibe el silencio de Elizabeth. "¿Y bien? ¿Tenemos un trato?"
"Es una broma verdad?" Elizabeth pregunta.
"No lo es." Klaus responde rapidamente. "Siempre he tenido a mi disposición a los brujos mas poderosos, pero ninguno ha logrado convencerme. Se que eres poderosa, asi que quiero que estes de mi lado sirviendome.
"Olvidalo." Elizabeth responde soltando un bufido molesto. "Jamas te servire. Lo hice una vez y tuve consecuencias. No volvere a cometer el mismo error."
"Como quieras." Klaus responde secamente.
"Pero igual salvaras a Caroline verdad?" Elizabeth se atreve a preguntar.
"Ya te di mi palabra." Klaus responde. "Tu misma lo dijiste, mi problema es contigo y con Stefan, no con Caroline. Volveremos a vernos Elizabeth." Dice antes de colgar la llamada, dejando a una Elizabeth temiendo por las ultimas palabras del Original.
Respirando hondo guarda su telefono, mientras caminaba por la acera de la casa Gilbert, unos pasos más y llegaba. Pero se detuvo al escuchar unas voces que provenían del exterior. Asoma su cabeza por los arbustos, teniendo una vista de lo que ocurría sin que la descubrieran espiando.
"No puedes besarme de nuevo." dice la voz de Elena.
"Lo sé." responde Damon mientras la veía fijamente. Ambos estaban muy cerca, como si estuvieran a punto de besarse.
"No puedes. No es correcto." volvió a decir ella.
"Sí es correcto, sólo que no ahora." pasaron unos cuantos segundos en silencio. "Buenas noches."
"Buenas noches Damon."
Elena dio media vuelta entrando a su casa. Damon en cambio, caminó hacia la dirección de Elizabeth.
Ella se tensa enseguida. Si no se movía, se daría cuenta que los estuvo espiando. Tenía que pensar en algo. Aprovecha que Damon recién estaba bajando las escaleras del pórtico, aún estaba lejos. Asi que se puso a caminar hacia la casa de Elena, como si recién estuviera llegando.
El rostro de Damon mostró sorpresa al verla, mientras que el de Elizabeth, trataba de verse relajado.
"Elizabeth." Damon dice en el momento que estuvieron lo suficientemente cerca como para iniciar una conversación.
"Ah, hola Damon." Elizabeth trata de sonar lo más normal y relajadamente posible. Al primer indicio de nerviosismo, el se daría cuenta que los había escuchado en su momento "cursi" y estúpido.
"¿Hace cuánto tiempo estás aquí?" Damon pregunta algo incómodo.
"¿Desde hace unos instantes?" Elizabeth responde con sarcasmo, como si fuera la respuesta más obvia. "¿Acaso me perdí de algo?"
"No, claro que no." Damon contestó distante.
"Bueno..." Elizabeth responde incómoda. "Adiós." dice mientras intentaba pasar por su costado, para dirigirse a casa de Elena.
"Espera..." Damon detiene a Elizabeth por el hombro.
Cuando ella se voltea, ambos quedaron muy cerca. Tanto que al levantar la mirada hacia Damon, tenía una vista privilegiada a los ojos azules, tan profundos como el mar; y su inconfundible fragancia, que se colaba por su respiración. Sin poder contenerse sus ojos bajaron hacia sus labios. Como los de el hacia los de ella.
"Gracias." Damon pronunció con voz baja. "Por avisarme dónde se encontraba Elena."
Y eso rompió el encanto de hace unos segundos en Elizabeth. Claro que Elena estaba en la mente de Damon. Asi se aleja, logrando que aire fresco golpeara su rostro y aclarara su cabeza. Mientras tanto Damon, la miraba confundido por lo que acababa de hacer.
"De nada." Elizabeth responde ahora más relajada. "Hubiera ido yo misma, pero el asunto de Caroline necesitaba de mi intervención personal, lo más rápido posible." Damon frunce las cejas, dándole a recordar que él no sabía de lo que estaba hablando. "Klaus ordenó a Tyler para que mordiera a Caroline. Pero no te preocupes, ahora está a salvo."
"¿Cómo conseguiste que Klaus le diera de su sangre?" La expresión de Damon cambió a una alarmada. "No le diste los ataúdes, ¿verdad?"
"No, descuida." Elizabeth niega con la cabeza.
"Entonces, ¿cómo?" Damon pregunta ahora más calmado.
"Simplemente me pidió algo a cambio." Elizabeth murmura en voz baja.
El rostro de Damon volvió a alarmarse. Sólo que ahora, parecia más preocupado de lo usual.
"¿Qué te pidió a cambio?" preguntó con más insistencia.
"Sólo me pidió que fuera su bruja. Que sirviera para el." Elizabeth responde como si nada.
"¡¿Aceptaste?!" Damon pregunta levantó la voz mientras apretaba los puños. "¡¿Entiendes acaso lo que acabas de aceptar?! ¡Es Klaus Mikaelson de quien hablamos!"
"Oye, no acepte de acuerdo?" Elizabeth lo interrumpe molesta. "Cualquier cosa es mejor a que me obligue a tener que obedecerlo."
Damon se queda callado por unos segundos antes de dar una respiración profunda. "Tienes razón."
"Siempre tengo la razon." Elizabeth lanza una broma. Damon sonrie enseguida.
"Muy graciosa." Damon replica aun sonriedo.
Asi duraron unos minutos hasta que Elizabeth suspira mirando la casa de Elena, y luego a Damon. "Ya que viste a Elena, se que esta bien. He tenido un dia agotador y solo quisiera dormir."
"Acaso estas insinuandome algo?" Damon pregunta inclinandose un poco hacia Elizabeth. "Tal vez necesitas alguien que vele tus sueños."
"No lo creo Salvatore." Elizabeth dice sonriendo mientras se devolvia por donde habia venido, con Damon siguiendola.
