hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero todas anden genial, acá hay ¡otro capi de la historia!
Ya solo quedándonos 4 capis ¿pueden creerlo? ¡si ha pasado rápido!
¡déjenme saber su parecer!¡con un excelente REVIEW!
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, trato de agrandar este phandon.
Ejecución de Lizzy y Archimedes.
El juez Demian, de cabellos violetas y ojos vino tinto, miró al príncipe Archimedes Persibal Li, junto a su madre, les habían colocado las ropas grises de prisioneros –serás ejecutado por traición a Némesis, robo de poder al heredero, homicidio doble intencional y abuso sexual a la princesa Serena. Archimedes miró con rabia al juez.
-soy un noble, un príncipe, no puedes juzgarme De esta manera. El príncipe Diamante se colocó de pie.
-nadie está por encima de la ley, nadie, ni siquiera un príncipe, da gracias a que no se te ha ejecutado como te mereces ¿sabes cual es el castigo del traidor si los guerreros del universo como las sailors scouts completan su misión? Archimedes lo miró.
-la muerte desde luego, a menos de que se arrepienta este, ellas se harán responsables de el si pasa, pero ¿cabrá en tu conciencia padre?¿podrás matar a uno de tus hijos? Preguntó el joven con arrogancia, Phanton apretó el hombro del rey.
-tu has matado a uno de tus hermanos, si, podré hacerlo, será un acto de justicia. Archimedes rió –suerte con eso, padre, bueno hermano, por lo menos, me llevo el gusto de que yo probé las mieles de tu mujercita y que mi semen, estuvo en ella. Diamante apretó los puños.
-maldito cabrón de mierda. Dijo el príncipe heredero, Zafiro lo detuvo –no hermano, el quiere que pierdas el norte, no lo hagas, de todas maneras morirá. Serena asintió.
-tenle lástima, porque cree que ha hecho lo mejor. Diamante negó –le guardaré mi rencor por siempre. Serena suspiró.
-como quieras Díam. Dijo, el cuarteto miró a Serena –Paraparapiensa que la princesa ha sido demasiado noble con el príncipe Archimedes dijo la pequeña, Serena la miró.
-te equivocas mi niña, lo quiero ver muerto, por todo el daño que me ha hecho a mi y a todos, pero me da lástima que el no se arrepienta y no haya escogido otro camino. Junjún.
-es comprensible, pero cada quien es como es. Dijo con calma, Serena asintió.
-lo se. Dijo –será decapitado, por el rey el cual, deberá ser la mano justiciera, en cuanto a la reina Lizzy, morirá por el veneno de la seda púrpura. Dijo el juez, todo mundo se quedó helado, era una de las peores muertes, la seda púrpura, era una serpiente preciosa de color morado medianoche, su mirada hipnótica, atrapaba a la presa, la cual, se quedaba quieta, esperando el método que la serpiente quisiera usar, casi siempre, enterraba sus colmillos y la persona moría envenenada en cuestión de 24 horas, presa de todos sus miedos, errores y arrepentimientos, tras ese tiempo, la serpiente comía, se enroscaba a la persona como una madre amorosa que espera el nacimiento de su bebé, fortaleciendo su poder subyugador, con la magia del ser.
-moriré así, pero mi lucha quedará, no seré la primera ni la última que querrá el universo y el poder absoluto. Serena asintió, se levantó junto a Diamante, Zafiro, Phanton, Black Lady y el resto de los equipos incluídos el cuarteto y las sailors viejas.
-estaremos todos para defender el universo de gente como tu, te lo juramos. Dijo la princesa, los demás asintieron y salieron con ella del salón mientras los prisioneros eran regresados a sus celdas.
El príncipe entró al dormitorio de su padre sin tocar, el día de la ejecución, ambos se miraron, tenso silencio desde ambas partes, Diamante abrió la boca, la cerró, la abrió una vez mas, pero el rey lo miró.
-no puedo hacerlo, es tu hermano. Dijo por fin, el joven miró en su padre a un hombre derrotado –lo se, pero, debes hacerlo, nadie puede estar por encima de la ley, ni siquiera nosotros. Dijo el heredero –lo se. Respondió el rey derrotado.
-yo lo mataré. Dijo el príncipe - ¿Qué? Preguntó el rey, Diamante asintió.
-lo haré yo, pero, tu le lanzas la serpiente a la víbora de tu mujer. El rey asintió en silencio.
-gracias hijo. Dijo, el príncipe asintió, se dio la vuelta y salió, el rey dando un suspiro cansado fue detrás de su hijo.
Los demás mienbros de la familia real, se hallaban en los balcos, donde se ejecutaría la sentencia, la ex reina Lizzy y el príncipe Archimedes, se hallaban con sus uniformes grises de pie en el centro de la arena, el cuarteto, que se sentaba detrás de Zafiro miraba todo con interés.
-es algo fascinante. Dijo Zerezere –ciertamente, lo es. Aseguró Bezbez –las ejecuciones en la luna, solían ser mas sangrientas. Dijo Junún.
-depende de la ejecución. Dijo Black Lady con calma, vieron al príncipe Diamante y al rey Diamante llegar, Phanton se adelantó para entregar la espada a su amigo, pero fue su ahijado quien se adelantó.
-lo hago yo. Dijo el príncipe heredero, el general de los ejércitos no dijo nada, mas sin embargo, le dio la espada, Diamante se acercó a su hermanastro.
-por los crímenes cometidos, te espera la muerte, tu cuerpo no será cremado, serás abandonado en una de las ciudades malditas, para que camines con los muertos. Archimedes palideció.
- ¡no puedes hacerlo! Gritó –es el castigo de quienes atentan contra su madre, Némesis. ERespondió Diamante con fría calma y de un solo movimiento, cortó la cabeza de su hermano, lo suficiente para que pudiera regresar como muerto andante.
- ¡Archiiiiiiiiiii!¡nooooooooo! gritó Lizzy en una cacofonía de dolor, ese fue el momento, que el rey aprovechó para dejar libre a la serpiente, quien posó su mirada de plata en la reina, que la miró fijamente, la serpiente se acercó a ella, sinuoza y clavó sus colmillos en la pierna de Lizzy, de inmediato, Lizzy se agachó en el suelo y comenzó a gritar el nombre de su hijo, a la par que se halaba los cabellos histérica.
-hemos cumplido. Dijo el príncipe mientras dejaba que su padre, se despidiera del bastardo de su hermano junto al cuarteto quienes fueron a darle apoyo, el salió, con Serena, Háruka, Zafiro, su padrino y las sailors junto a Adrián.
Esa noche, mientras hacía el amor con Serena, el estubo aucente-Díam, te noto mal. Dijo la muchacha, el la miró –no es por mi. Ezplicó –es por mi padre, ha sido demasiado difícil para el esto. Serena asintió.
-pudo haberse evitado. Dijo –no creo, el estaba destinado a ser malvado, por eso, nunca lo quise. Rió –jamás. Besó la frente de su mujer.
-tu padre se recuperará. Afirmó Serena –eso espero. Dijo Diamante –lo que nos faltaría, sería encerrarlo en un manicomio. Agregó pensativo, Serena lo besó.
-quiero que dejes de pensar y tengamos sexo salvaje. Dijo la rubia, el peli plateado sonrió.
- ¿Cómo vas a lograr eso hermosa? Preguntó el príncipe –haciéndote la mejor felación de tu eternidad. Dijo la princesa mientras se ponía manos a la obra.
