Ni Glee, Ni Dianna Agron, Ni Lea Michele, Ni ningún personaje mencionado debajo me pertenecen.


Capitulo 54: Happy Birthday Lady Di.

30 de Abril de 2011.

Aquella noche en lo de Lea había sido la última vez en que sus cuerpos se encontraron en una misma cama. La relación entre ellas había cambiado. Se llevaban mejor que nunca pero en una clara amistad.

Dianna sostenía su postura. No tenia intenciones de seguir estando con ella mientras Theo siga en el medio. Era consciente de que aquello era difícil, sobre todo por los miles de sentimientos que se hacían presentes al verla, pero lo intentaba.

Para evitar romper aquella decisión y a su vez evitar tentarse ante la presencia de la morocha, había optado por pasar el domingo en lo de Jessica. Solo quedaba un día para que el cerrajero solucionara su problema, por lo que considero mejor no tentar a la suerte.

Lea buscaba controlarse, muchas veces se le hacia imposible. Sentir a Dianna cerca era una inyección de adrenalina. Todo su ser, cada recoveco de su cuerpo, exclamaba a gritos la necesidad de tenerla pero debía respetarla.

A su vez, por más que no le gustara reconocerlo, la rubia tenía razón. Theo no se merecía lo que le estaba haciendo. Aunque no quisiera demostrarlo, también se sentía culpable. Sabia que estaba equivocada con su manera de actuar hacia él y por ese motivo respetaba la decisión de Dianna.

No cabían dudas de que la conversación con Theo había marcado a la rubia. Su manera de ser respecto al trato con la morocha no era el mismo. Al parecer esta nueva amistad que experimentaban no era para nada incomoda, si no todo lo contrario. Se podía notar a flor de piel lo a gusto que se encontraban.

Nada había cambiado, a excepción de los encuentros sexuales que disfrutaban. Aquellos arrebatos de placer y deseo que inundaban sus cuerpos cuando se encontraban a solas. Por ese mismo motivo evitaban estarlo, buscaban estar siempre acompañadas. Ya sea por Jenna, Naya, Heather o Jessica. Cualquiera de ellas era una buena excusa para encontrarse en compañía.

Los ensayos del último capitulo, junto con las grabaciones en Nueva York las tuvieron bastante ocupadas como para preocuparse por sus cosas. Grabar en la gran manzana los había llenado de adrenalina, los había hecho sentir vivos. Habían pasado allí una semana grandiosa, sobre todo Lea.

Volver a sus raíces había significado un cambio de aire más que agradable. No solo estaba regresando de visita, sino que había estado grabando en ella. El cariño de la gente, volver a pisar escenarios de Broadway, nada mas ni nada menos que el del magnifico show Wicked, del cual era una gran admiradora.

Estaba feliz y Dianna estaba a su lado. Se las podía ver abrazadas por doquier, sin importar las cámaras, los paparazzis, sus propios compañeros, inclusive Ryan Murphy. No les importaba nada más que ellas. Estaban bien una con la otra. Se hacían compañía.

La vuelta a Los Ángeles era reciente. Era el cumpleaños de Dianna y como no podía ser de otra manera organizaría una gran fiesta en su casa. Lo celebraría junto con Jenna quien había cumplido hacia dos días.

Jessica estaba de regreso también y ansiaba ver a su amiga. No habían tenido tiempo ni oportunidad para hablar debido a que cuando ella regreso la que tuvo que ir para Nueva York fue Dianna. Sus desencuentros les jugaban una mala pasada.

El timbre del departamento sonó y la rubia se apuró a abrir. Una sonrisa en su rostro dejaba en evidencia de quien se trataba la visita. Rápidamente se abalanzó sobre ella, sin darle lugar a ningún tipo de reacción ni comentario.

"MI VIDA COMO TE EXTRAÑEEEEE!". – Gritó mientras reía a carcajadas.

"Y yo a vos!". – Exclamó Jessica mientras se separaba par observarla. – "FELIZ CUMPLEEEEE!". – La efusividad se volvía a hacer presente en sus cuerpos.

"Gracias!". – Expresó con una sonrisa de oreja a oreja. La misma iluminaba su rostro. Rápidamente la hizo entrar sujetándola de la mano y arrastrándola tras ella.

"Cambiaste todo de lugar!". – Se sorprendió al notar el vacio que había en el living.

"Lo moví ahora porque somos muchas personas". – Explicó la situación. – "Recordá que festejo junto con Jenna".

"Quienes vienen?". – Preguntó intrigada.

"Los chicos, las chicas, le dije a Sebas pero no se si vendrá… Mi hermano con la novia". – Hizo una pausa para pensar si se olvidaba de alguno. – "Creo que no me olvido de nadie".

"No somos tantoooosssss!". – Se mordió los labios. – "Sos mas exagerada!". – Rió a carcajadas.

"Tarada! Con la gente de Glee ya somos más de 20 personas". – Trataba de justificarse. – "Es un departamento, no una mansión!".

"Bueno bueno eh! Calmadita… Que cumplas años no quiere decir que puedas hablarme así". – Se sentó en una banqueta mientras observaba a Dianna ordenar. – "Contame como empezaste el día".

"Bien! Todavía me estoy recuperando de las grabaciones en Nueva York". – Hizo un breve silencio. – "Hoy ensayamos para terminar de grabar el último capitulo". – Alzó sus hombros. – "Más de lo mismo".

"Poneme al tanto de las novedades entonces". – Preguntó mientras comía el tentempié que había preparado sobre la barra.

En menos de una hora comenzarían a llegar todos y Dianna tenia el lugar a medio arreglar. Jessica no estaba ayudando en nada como había prometido hacer.

"DEJA DE COMER ESO!". – Gritó entre risas. – "No ves que es para cuando vengan todos?".

"Si me contaras algo interesante no comería!". – Se cruzó de brazos. – "No ves que es ansiedad?".

"Si estas ansiosa vení a ayudarme con esta mesa!". – Expresó con un soplido de cansancio. – "Creía que venias a hacerlo". – Criticó.

Jessica se levantó entre murmullos que aparentaban ser quejidos. Estaba cómoda en su posición pero debía ayudar a la rubia a preparar lo que faltaba.

"Esta mesa pesa un montón!". – La dejó caer sobre el piso mientras se reincorporaba tomándose de la cintura. – "Que tiene adentro? El cadáver de Alex?". – Intentó contener la risa pero la carcajada ahogada de Dianna la hizo incontrolable.

"Sos una estúpida!". – Exclamó como pudo.

"Porque? Si es verdad!". – Volvió a agacharse para levantarla. – "Es un cadáver ya o no?". – La miró fijo. El silencio y la repentina seriedad de Dianna la descolocaron. Conocía a su amiga y sabia que aquel gesto tenia un significado. – "Alguna novedad que no me hayas dicho?".

"Hoy me llamó". – Sentenció rápidamente provocando que Jessica dejara caer la mesa de nuevo. – "PODES DEJAR DE HACER ESO? Me vas a romper un pie!". – Abrió sus ojos enojada.

"Lo atendiste?". – Su cara era de asombro y enojo a la vez. – "Me imagino que no".

"Si, lo atendí!". – Sentenció con firmeza.

"Que quería?". – Cuestionó mientras volvía a levantar la mesa.

Dianna imitó su gesto. – "Saludarme para mi cumpleaños". – Su voz se entrecortaba por la fuerza que estaban realizando.

Una vez en el lugar, la depositaron con cuidado. – "Que te dijo?". – Indagó mientras se dirigía a buscar los vasos.

"Que me deseaba un feliz cumpleaños". – Hizo una pausa. – "Me pregunto como estaba….". – El silencio inmediato volvió a descolocar a Jessica.

"Lo perdonaste no?". – Cuestionó mientras colocaba los vasos junto con los platos en la mesa.

"Que?". – Exclamó con sorpresa mientras sujetaba un par de compoteras con comida. – "Ni ahí! No lo voy a perdonar". – Afirmó con certeza.

"Entonces?". – Acomodaba los objetos restantes. – "Porque te callaste de golpe?". – Preguntó con seriedad.

"Porque me invitó a comer y es mi cumpleaños! Lo que menos quiero es hablar de él!". – Su mirada se volvía penetrante. – "Es mucho pedir?".

"OK! No hablemos de Alex!". – Resopló ofuscada. – "Contame de Lea entonces!". – Sonrió con sarcasmo.

"De Lea tampoco quiero hablar!". – Rió ante la sonrisa de su amiga. – "No empieces con ella….".

La charla de ambas se vio interrumpida por el timbre. Jessica se acercó rápidamente a buscar las llaves de la puerta mientras Dianna seguía organizando el lugar.

"Quien es?". – Gritó mientras localizaba el llavero.

"Jenna!". – Exclamó con vigor la asiática desde el otro lado de la puerta.

"Y yo!". – Gritó Lea después de una leve pausa.

Jessica volteó mirando a Dianna con una sonrisa pícara en su rostro. – "Hablando de roma…". – Susurró entre risas.

"Callate y abrí de una vez!". – Se mordió el labio inferior mientras daba la espalda a la puerta.

Verla a Lea le generaba cierto nerviosismo que aun no entendía con exactitud. Estaba ansiosa por verla todo el tiempo y amaba tenerla a su lado. Sentía como si fuese una niña enamorada de su amor imposible o platónico. Eso era la morocha para ella, era inalcanzable.

El saludo había sido cordial, demasiado cerca de la comisura de sus labios para su gusto, pero no se quejaba de aquello. Habían llegado antes para ayudarla con los preparativos, el festejarlo con Jenna llevaba a eso.

Pasa la hora previa a la fiesta, poco a poco fueron llegando todos los invitados. El departamento explotaba de gente. Estaba repleto. No eran más de los planeados, pero eran suficientes. El ambiente era calido. Todos se divertían. El murmullo era ensordecedor, los gritos se hacían presentes y las risas colmaban el aire.

Dianna estaba bastante entonada. El alcohol le había pegado de manera cariñosa. Se reía de todo, se abrazaba con todos, sin importar el sexo de aquella persona. Lea no era la excepción. Más de una vez se le colgaba. Por momento se volvía bastante densa.

No era la única en ese estado. La situación de Naya no era la mejor. Podía notarse en lo aguda que se encontraba su voz y el estado deplorable en el que caminaba. Heather se reía hasta de una mosca volando. Todos estaban bastante entonados menos Lea. Era la conductora designada y a decir verdad, tampoco tenía muchos ánimos para tomar.

Quería controlarse, sabia que la rubia tomaría y seguramente terminaría ebria por lo que ella ocuparía el papel de la mujer responsable esta noche. No tenia ganas. Temía de lo que podía llegar a decir o a hacer en aquel estado. No solo se encontraban sus compañeros de elenco, también había gente del ensamble, bailarines, amigos personales de Dianna. Debía comportarse.

Ya había perdido la cuenta de la cantidad de veces que la rubia la había abrazado y besado sin ningún tipo de pudor. Los besos eran en la mejilla pero a ella le movían todo en su interior. Estaba a punto de gritar. No aguantaba más. Sujetó la mano de Jenna y la arrastró hacia el baño. Literalmente. Cerró la puerta con llave al entrar.

"Que te pasa?". – Preguntó la asiática sorprendida ante la reacción de la morocha.

Lea se agarró de la cabeza y gritó fuerte. Seguido de una pequeña patada al cesto de basura que se encontraba en el piso. Agradecía que fuese de plástico. – "QUE MAL LA ESTOY PASANDO!". – Se sentó en el inodoro.

"Estás loca?". – Exclamó su amiga mientras se sentaba en el borde de la bañera. – "Que pasó? De que me perdí?".

"No viste como me abraza? Como me toca!". – Su tono de voz era alto, pero no lo suficiente como para opacar la potencia de la música. – "Me besa por la cara!". – Estaba acelerada.

"Lo vi!". – Rió. – "Creo que necesita que la raptes hacia su cuarto…". – Le guiñó el ojo.

"No me falta mucho para hacerlo". – Sonrió ante la idea hilarante de su amiga.

"LES FALTA MUCHO?". – Gritó Heather mientras golpeaba la puerta.

"SI!". – Lea fue determinante.

"DALE QUE ME ESTOY HACIENDO PIS!". – Su tono se volvía aniñado. – "ENSERIOOO NO AGUANTO MAS!". – Jenna se acercó a la puerta del baño.

"Que vas a hacer?". – Preguntó intrigada.

"Le voy a abrir!". – Contestó de manera obvia. Abrió la puerta de manera inmediata y Heather entró sin dudarlo.

Con su brazo corrió a la morocha del inodoro, estaba desesperada. Lea volvió a cerrar la puerta con llave mientras se acercaba al lavatorio a retocar su maquillaje.

"Que hacen encerradas acá?". – Miró rápidamente a ambas mientras se tranquilizaba al cumplir su objetivo.

"Nada! Lea esta como loca porque Di no deja de tocarla y abrazarla y no se que mas". – Exclamó sin dudarlo la asiática. La mirada de Lea fue fulminante. – "Qué? Miento?".

"No! Pero no querés divulgarlo en toda la fiesta también?". – Criticó con rabia. Heather las seguía con la mirada sin emitir comentario.

"Quiere que le saques las ganas! Se cae de maduro!". – Finalmente exclamó mientras se reincorporaba de su posición.

"Yo no le voy a sacar las ganas a nadie!". – Intentó contener la risa pero el comentario de la bailarina le había causado gracia, sumando la cara que había puesto al decirlo.

"Ya le diste el regalo?". – Preguntó la asiática.

"No!". – Resopló. Estaba bastante molesta. – "Estoy esperando el momento justo".

"Es una noche de sexo?". – Cuestionó Heather ingenuamente.

"NOOOOOOOOOO!". – Rió a carcajadas. – "Como le voy a regalar eso?".

"QUE SE YO!". – Se defendió. – "De ustedes dos se puede esperar cualquier cosa!". – Hizo una pausa. – "Que le vas a regalar?".

"Es sorpresa!". – Respondió misteriosamente.

"QUE HACEN TODAS ENCERRADAS EN EL BAÑO?". – Preguntó Chris desde el otro lado de la puerta.

"NADA!". – Gritó Lea. – "Todo el mundo quiere venir al baño ahora?". – Abrió sus ojos a la par dirigiéndose hacia ambas. – "YA SALIMOS!". – Volvió a alzar la voz para que Chris pudiese escucharla.

Rápidamente salieron las tres del baño. La cara de la morocha lo decía todo. Estaba incomoda. La situación la incomodaba. Odiaba ver a Dianna en ese estado. Mejor dicho, le encantaba pero si podía aprovechar de aquella situación. Este no era el caso.

"Donde estabas?". – Preguntó efusivamente la rubia mientras se abrazaba a Lea.

"En el baño". – Respondió mientras resoplaba ante el inminente abrazo. – "Vas a estar así toda la noche?". – No controlaba sus palabras.

"Así como?". – Indagó con ingenuidad. – "Que hice ahora?".

"Así de densa! Estas pegada a mi todo el tiempo!". – Intentó sacársela de encima. – "TENGO SENTIMIENTOS SABES?". – Alzó la voz.

"Pensé que te gustaba que te abrace!". – Intentaba entender un poco la situación. En el estado que se encontraba era algo imposible. – "Te molesta que lo haga?".

"No es molestia Di!". – Intentó calmarse. Se acercó a su oído.- "No se cuanto tiempo mas voy a poder aguantar sin comerte la boca". – Se sinceró, era consciente de que la rubia recordaría la mitad de las cosas a la mañana siguiente.

Dianna rió tímidamente. Sentía que se había sonrojado ante el comentario de la morocha. Quiso acotar un comentario al respecto pero se vio interrumpida por la presencia de Naya. La latina se colgó entre medio de ellas, abrazándolas con ímpetu.

"Que hace la parejita feliz?". – Sonrió ante el comentario. – "La están pasando tan bien como yo?".

La rubia estallo en risas ante el comentario de Naya, quien se acopló inmediatamente. La cara de Lea transmitía desconcierto. Parejita feliz?. Rápidamente dirigió su mirada hacia el frente y pudo notar la presencia de Amber, Kevin y Chris.

La carcajada de ambas llevó a que gestara una sonrisa falsa, por compromiso. No sabía que hacer, que decir, como sobrellevar aquella situación embarazosa en la que la había colocado la latina.

"No sabe lo que dice…". – Agregó para intentar solucionarlo, sin saber con claridad si lo estaba haciendo o simplemente empeoraba la situación. Su risa nerviosa la delataba.

La fiesta se extendió hasta altas horas de la noche. Lea junto con Jenna y Jessica fueron las ultimas en retirarse. La morocha no veía la hora de irse. Se había contenido toda la noche y sentía que cualquier mínimo roce iba a hacerla explotar.

No quería estar con Dianna en ese estado porque estaba casi segura de que le diría que si, para después no recordar lo sucedido y volver a lo mismo de siempre. Se moría de ganas de que algo pasara pero no en ese estado.

Se acercó a ella para despedirse. Una tímida sonrisa indicaba su nerviosismo, a diferencia de la gestada por Dianna que ocupaba todo su rostro.

"Gracias por venir!". – Exclamó con énfasis mientras se aferraba a su cuello en un abrazo efusivo.

"Como no iba a venir?". – Rió Lea ante el comentario sin sentido. Se aferró a la cintura de la rubia e inhalo profundo aquel perfume que tanto la podía. Ni siquiera el olor a alcohol que llevaba encima lograba opacarlo.

"No lo se!". – Respondió con indecisión seguida de una pausa. – "Como no me regalaste nada pensé que tal vez estabas enojada".

La morocha se separó para poder verla a los ojos. Aquella mirada la hacia sonreír. – "No te regalé nada porque no llegué a comprártelo….". – Se excusó con una mentira.

"Ah…". – Exclamó con un lamento. – "No quiero algo material igual!". – Volvió a abrazarla. – "Con tu presencia me es suficiente".

"El alcohol te hace decir cosas que mañana te vas a arrepentir". – Intentó escaparse de los brazos de Dianna.

"Nada que ver!". – Rió como borracho. – "Estoy diciendo la verdad".

Lea intentaba hablarle con la mirada a Jenna. Necesitaba que la saque de ahí con urgencia. Un segundo mas y no controlaría sus actos. Agradecía que su amiga no estuviese lo suficientemente ebria como para no entender lo que necesitaba. Se acercó rápidamente a las dos.

"Vamos?". – Preguntó separando sutilmente a la morocha. – "Se nos hace tarde…". – Aquello no tenía mucha coherencia.

"Ya se van?". – Espetó Dianna.

"Si Di! Es tarde y mañana no tenemos descanso, sabes muy bien que estamos a full con los ensayos del tour". – Se justificó Jenna.

"Ufa". – Expresó con una mueca de lamento en sus labios.

Lea no podía evitar sonreír ante la actitud aniñada que había adoptado Dianna. La volvía loca, la hacia replantearse cada actitud que tenia y cada decisión que tomaba. Al verla con tanta dulzura se planteaba la posibilidad de dejar a Theo. La amaba y cada vez se le hacia mas difícil controlarlo. Más de un mes había sido suficiente.

Sin más vueltas, ambas se retiraron del departamento. Jessica las siguió aunque en su propio auto. La rubia ordenaba a groso modo el ambiente que simulaba un campo de batalla. Vasos por doquier, restos de comida, papeles. El simple hecho de pensar en ordenar aquella habitación le hacia doler la cabeza. No tenia sueño, estaba pasada de revoluciones. Su excitación la había superado por lo que la adrenalina la gobernaba.

Su celular sonó. Era un mensaje.

Estas dormida?. – Lea.

No! Estoy ordenando un poco. Porque?. – Dianna.

No sabia cuanto tiempo había pasado desde que se fueron las chicas hasta que volvió a sonar el timbre. Calculaba unas dos horas o tal vez más. Ya era de madrugada, podía notar claramente como un tímido rayo de sol se colaba por la ventana. Se acercó a la puerta y miró por la mirilla. No vio a nadie.

"Quien es?". – Preguntó con timidez. Nadie contestó. Comenzó a creer que estaba mas ebria de lo que sentía y que escuchaba cosas que nunca habían pasado.

Volteó sobre su eje para dirigirse hacia la sala de estar cuando el timbre volvió a sonar. Giró hacia la puerta con un gesto de desconcierto mezclado con miedo en su rostro. Volvió a acercarse a la puerta y a mirar por la mirilla. Nuevamente se encontró con un vacío ante sus ojos.

"QUIEN ES?". – Gritó efusivamente. El silencio era su única respuesta.

Miles de ideas pasaban por su cabeza. Seria Alex?. Tenía miedo. Se sentía algo paranoica. Volvió a caminar dejando la puerta atrás. Exactamente unos ocho pasos fueron suficientes para que el timbre volviera a sonar. Una rápida mirada a la puerta fue cómplice de aquella corrida hasta la misma. La abrió enojada.

"Mira Alex que tengo el teléfono en la mano y no voy a dudar en llamar a la pol…". – Expresaba con furia mientras sacudía su celular en la mano. Su comentario, junto con su trayecto al salir de la puerta, se vieron interrumpidos por una bola de pelos que se encontraba sentada en el piso.

Descendió su mirada hacia el bulldog francés que la observaba con simpatía. No pudo evitar gritar al verlo y sujetarlo fuertemente entre sus brazos. Rápidamente buscó por los alrededores para ver si se le había escapado a alguien pero fue en vano. Notó una nota colgando de su collar.

"Está entrenado para protegerte de gente indeseable. Feliz cumple mi lady"

Nadie la firmaba pero realmente no era necesario que lo hicieran. Sabia muy bien que aquel regalo había sido de Lea. Inmediatamente sintió la vibración de su celular en la palma de su mano.

D: "Donde estas?".

L: "Yendo a casa, porque?".

D: "Me encanta! Gracias! Porque te fuiste?".

L: "Porque no quiero estar con vos cuando estás ebria".

D: "Me hubiese gustado agradecértelo… Es hermoso".

L: "Me alegro que te guste! Quería asegurarme que lo habías agarrado, tanto ibas a tardar en abrir la puerta?".

D: "Perdón! Jajajaja Como hiciste para correr tan rápido?".

L: "Soy deportista…".

D: "Cierto! Nunca voy a poder sorprenderte de este modo…".

L: "Lo se! Lo se… El deporte CLARAMENTE no es lo tuyo jajajaja".

D: "Maldita! No arruines el momento! Jajaja. Tiene nombre?".

L: "No! Es tuyo, corresponde que vos se lo pongas".

D: "Se va a llamar Lea…".

L: "Di… es perro! Jajajajajajajaja"

L: "Porque te quedaste callada? No estaras pensando en castrarlo, no?"

D: "NOOOO! Estaba pensando un nombre".

L: "No le pongas Lea eh! Seria muy gracioso llamarlo con mi nombre".

D: "Leo? Berry? Rachel?".

L: "Jajajajajaja Leo? No le podes poner ninguno de los tres!"

D: "Si! Lea en masculino jajajaja Bueno! Quiero ponerle un nombre que te identifique".

L: "Ponele Arthur".

D: "Porque?".

L: "No se! Me gusta…."

D: "Hola Arthur! Que hermoso que sos".

L: "Vas a hablar conmigo o con el perro?".

D: "Con vos! Perdón, es que me mira con esas orejotas! Ay que lindo que sos!".

L: "Di estas bien?".

D: "Estoy contenta! Es el mejor regalo de cumpleaños! Donde estás?".

L: "Yendo a mi casa te dije!"

D: "Veni! Dale, quiero agradecerte el regalo".

L: "Suena tentador, pero no!".

D: "Te lo quiero agradecer como amigas, lo juro".

L: "No Di! Estoy harta de estar con vos cuando tomas alcohol porque te desinhibís! Después la que sale lastimada soy yo, así que no!".

D: "Y si te lo pide Arthur?".

L: "Tampoco! Estuve hasta recién con él".

D: "Ufa! Venís mañana a la mañana?".

L: "Llamame mañana, cuando estés sobria, y voy… Si es que todavía querés".

D: "Obvio que voy a querer! Si muero por tenerte a mi lado":

L: "Veremos… Quiero ver si estando sobria te animas a pedirme que vaya y agradecerme el regalo"

D: "Estoy enamorada de Arthur".

L: "Ya? Jajajaja".

D: "Si! Además de ser hermoso me lo regalaste vos… GRACIAS! Te amo sabes?".

L: "Yo también te amo".


Si! Quise que Lea le regale a Arthur! jajajajaja Me gustó la idea y la hice, no se aceptan criticas! jajaja

Me encantaria desaparecer a Theo y que Lea y Di esten juntas y felices con una gran familia, con miles de hijos, con millones de elefantes, octopus, salads y caballos.

Pero la realidad es que para esta fecha, Lea seguia con él y tengo que respetarlo...

Si quieren me voy a la mierda con lo real, hago que lo rapte un ovni y listo...

Estoy con el Tour, que vuelvo a recordarles que me esta volviendo loca,

Tengo preparadas unas hipotesis que creo que van a provocar mi muerte!

Vayan ahorrando para mi funeral =D

Ando con una idea en mente que me gustaria que me comentaran que opinan... Que dicen si actualizo dia por medio para alargar un poquito mas la historia?

Si no en menos de tres semanas se va a terminar... Me da algo de nostalgia...

Por otra parte... Quieren que empiece con Alza tu voz?

REVIEWS POR FAVOR! Tengo el sindrome de Sugar, no me pongan a prueba!

Besos, Noe!