PROPINA

Esto es lo que su nombre indica: una pequeña propina en agradecimiento por soportar todos los sufrimientos que os he propiciado con mis desvaríos. Esta pequeña escena tonta se me ocurrió al pensar en cómo sería la vida de nuestra pareja favorita a partir de ahora.


KAGOME

Hoy me he levantado como siempre, llena de energía y pensamientos positivos. Hace un sol de infarto para ser octubre y me encamino corriendo a la cocina con la intención de preparar tortitas con nata y mermelada. Es su desayuno favorito y sé que tras el entrenamiento mañanero con mi hermanito, Sesshōmaru siempre tiene un apetito voraz y porqué no decirlo, un gusto demasiado pronunciado hacia los dulces como para ser sano.

Al rato se levanta mamá y, con el pelo revuelto y en bata, baja a la cocina a tomarse su café.

Tras saludarme se sitúa con una taza humeante en la baranda para observar los precisos movimientos de las dos figuras que se encuentran en el exterior practicando katas.

— No te voy a negar que tienes un novio guapísimo, Kagome. — Me suelta la muy descarada, haciéndome reír. — Da gusto ver ese torso desnudo por las mañanas. Y a pesar de que no me parecía muy buena idea cuando me lo dijisteis, debo reconocer que los tatuajes le sientan muy bien.

Me uno a ella en el porche sin dejar de batir la masa de las tortitas.

— ¿Verdad? Son imitaciones de sus antiguas marcas yōkai.

— ¿Qué tal se está adaptando a su nueva condición?

— Bien, supongo… No le he oído quejarse.

— ¿Ya terminasteis con el trámite en el registro civil?

— Sip. Ayer fuimos por fin a recoger el hanko y el pasaporte.

— ¿Y no os pusieron ninguna pega?

— Que va…, todo correcto.

Parecía mentira lo fácil que le había resultado a Mi Amor, gracias a su nueva habilidad, el crearse una nueva identidad, incluyendo partida de nacimiento, una historia familiar y hasta un "nuevo" nombre. Y es que en el Japón del siglo XXI no podías ir por ahí llamándote "Asesino Perfecto"...

— A ver…

— Cógelos tú misma, que tengo las manos sucias. Están ahí en la mesilla, junto al teléfono.

Mientras mi madre cotillea entre la documentación termino de batir la masa y me pongo a freír, solamente interrumpida por su sorprendido bufido.

— Pero bueno hija mía... , ¿y esto…? ¿A ti no te suena un poco… como a nombre para un perro?

Me encojo de hombros ahogando una risotada.

— Pues si… pero es el que él ha elegido… ¡Qué se le va a hacer! Además para mí ese nombre es también muy especial.

Al final las risas de ambas acaban retumbando por la cocina.

— ¿A qué viene tanto escándalo desde tan temprano?

— Nada, cosas nuestras… — le responde riendo mi madre, — … no se enoje, Taishō Yako San...

— Hm...

Sesshōmaru esta en el vano de la puerta secándose con una toalla. Nuestras risas provocan que ponga los ojos en blanco. Lleva el yukata rojo caído y atado a la cintura y su piel brilla perlada de sudor, haciéndome salivar. Pero luego recuerdo que estamos a finales de Octubre y corro a echarle una cazadora por encima.

— Ahora eres humano Mi Amor, y por lo tanto propenso al constipado si no te vistes abrigado. No es que proteste, estás muy guapo en ropa tradicional, pero no es la época del año para andar semi en pelotas.

— Hm… Vuestra ropa es muy apretada e incómoda. Éste estará bien...

— Recuerda que en un mes es el examen* y ambos debemos estar a tope.

— Esa tontería no preocupa a este Sesshōmaru. Aunque tú deberías estudiar un poco más duro si quieres estar en la Tōdai* conmigo… ¡Mmm, tortitas…!

— ¡Todavía estoy friéndolas, tío-angustias…! — le reprocho con un sopapo en el brazo ladrón. — Sube a ducharte, cuando bajes estarán listas.

— ¿Al final a qué carrera te apuntarás, Onī Sama? — pregunta Sōta entrando a la cocina.

— ¿No es obvio? Ingeniería Informática. — Respondo yo por él, sin poder contener el orgullo que me provoca el presumir de un genio en la familia. Desde que le mostré a Mi Amor cómo utilizar un ordenador, no se despegaba de la pantalla durante al menos seis horas diarias. Aprendió en dos semanas todo lo que necesitaba para desenvolverse en el siglo XXI y se empezó a preguntar cómo funcionaba el cacharro que le proporcionaba esa ingente cantidad de información. Lo desguazó tanto físicamente como a nivel de software, en las siguientes dos y a estas alturas ya dominaba la administración de varios sistemas operativos y era capaz de escribir código con una claridad y limpieza apabullantes. Además había adquirido otros skills no del todo legales pero muy útiles para, en última instancia, proveerse de una identidad que, como yōkai transformado en humano, habría sido imposible de justificar ante las autoridades. Sesshōmaru nos había sorprendido en cuestión de meses con una extraordinaria habilidad para asimilar conocimiento que a mi me parecía de todo menos humana.

Mientras Sesshōmaru lograba todo lo que desease con facilidad, yo sufría de estrés pre-examen y parecía que cada tema que leía y resumía se perdía en un pozo de estupidez, dejándome la cabeza como un bombo tras las largas horas de estudio. Mi intención era entrar en medicina y esa era una de las carreras con más difícil acceso de la Tōdai, más todavía si las plazas para especializarse en cirugía eran pocas y con todavía más altos baremos.

Al bajar mi genio del hacking a desayunar lleva el portátil bajo el brazo y mientras devora sus tortitas vuelve a estar sumergido entre comandos y llenando el teclado de mermelada.

— ¿Qué haces? — le pregunto mientras lanzo una curiosa mirada a la pantalla por encima de su hombro. Le veo minimizar apresuradamente la página web que miraba y su respuesta es demasiado rápida y más falsa que una moneda de 5 yenes sin agujero.

— Aprendo python*...

— Ya… ¿y eso que acabas de esconder? No estarás viendo guarrerías.., maldito hentai?

— ¡Oye… que ya sé lo que significa hentai, listilla! Con ver las guarrerías que hacemos en el espejo me basta, gracias. Y como eres una revienta sorpresas, de castigo recibirás poder descubrir lo que estaba preparándote como premio por aprobar el examen de acceso.

Sesshōmaru vuelve a maximizar la página y observo que es la de una agencia de viajes.

— Creo que te debo una luna de miel en las Bahamas…

— ¡Para eso hay que estar casado, Sesshōmaru!

— Bah…, eso es lo de menos. Ya tendremos tiempo para burocracia cuando acabes la carrera…

No puedo más que darle la razón y plantarle un enorme beso en los morros. Él enseguida me engancha de la cintura y tras sentarme en su regazo, me vuelve a dar otra muestra de la maldita perfección que es capaz de ejercer en todo lo que hace.


*El curso escolar en Japón dura del 1 de abril hasta mediados de marzo, con varias semana libres en verano, que suelen dedicarse a actividades extra-escolares, y dos semanas libres en marzo, al finalizar el curso. El examen de ingreso a la universidad es de enorme importancia, y no es una exageración decir que el rendimiento en el examen prácticamente determina el curso de la vida de un joven, ya que la clave para conseguir un trabajo bien pagado en una gran empresa depende de que se le acepte una buena universidad. Las fechas para dicho examen suelen girar en torno a los últimos dos meses del año.

*Tōdai: Abreviatura de Tōkyō Daigaku o Universidad de Tokio; es clasificada generalmente como la universidad más prestigiosa de Japón y una de las más prestigiosas del mundo.

*python: lenguaje de programación de tipado dinámico y multiplataforma. Muy utilizado por los hackers para escribir exploits y en el entorno Linux


AHORA SÍ, DEFINITIVAMENTE: OWARI


Llegó el amargo momento de la despedida, niños y niñas. Aquí acaba definitivamente esta historia, pero aunque haya terminado no os cortéis en comentarme lo que os ha parecido (me encanta que recibir críticas negativas y/o constructivas, así sabré dónde debo mejorar), prometo contestar a todas y cada una. No sé lo que me deparará el futuro pero ya que algunos ya lo preguntan e incluso me lanzan propuestas, contesto que no tengo previsto escribir más fics sobre la obra de Rumiko Sensei de momento. Esta ambientación y personajes han obtenido de mi todo lo que quería darles y no tengo más que decir al respecto de este maravilloso fandom. Como dije al principio, hice el Círculo porque no estaba contenta con el original y ya he contado todo lo que tenía que contar. Esta es mi versión de la historia y no tengo más.

Pero ya que he descubierto el maravilloso mundo de los fanfics es probable que siga escribiéndolos en el futuro si la inspiración me vuelve a visitar. Eso si, quiero descansar una buena temporada y ponerme al día con mi lista de lecturas y comentarios atrasados, participar quizá en algún reto o crear algún que otro one-shot (ahora estoy sumamente obsesionada - de nuevo - con AnK) si la musa me lo permite.

Si me necesitáis siempre podéis encontrarme por privado o buscando en el FB LaAlex Domina Daemoni. También en el FB podéis encontrar info. sobre el programa de radio que dirijo, poniendo kernelpanikk en el buscador.

Un abrazo y hasta pronto.

Arigatou Gozaimasu