CAPITULO 52: PLANES. PELEA CON JASPER.

(Voz de Jacob)

"¿Ese es vuestro plan?" Les dije cuando vi cómo el crío de Laki se ponía a jugar con los lego y los playmovil en la mesa. "¿Dejar que los críos jueguen con playmobils?"

"Pasad de él." Dijo Laki. "Rómulo, a ver esos muñecos."

"Estos somos Remo y yo." Dijo mostrándonos dos legos con pelo blanco y pequeños. "Y estos son los Rebeldes, los Negros..." Dijo sacando otros muñequitos por grupos de alumnos y traduciendo también lo que su hermano decía de vez en cuando tan bajo que no se le oía.

Uno a uno fue poniendo los muñecos sobre la mesa hasta colocar un perro de playmobil en la mesa y un montón de animales más.

"Este es mamá y estos son los otros lobos de aquí." Dijo el chaval.

"¡Oye, eso son animales de granja!" Le dijo Jared.

"Es que se nos han acabado los perros..." Dijo haciéndose el inocente.

"¿Por qué tengo que ser yo la vaca?" Le dijo Embry. "¿Por qué no puedo ser el caballo?"

"Porque te ha tocado así, y calla." Le dijo Quil. "Sam y Paul son los cerdos."

"Al que se ría le caneo." Dijo Paul rojo de ira contenida.

"A ver, panda de críos, da igual los muñecos, son para escenificar el plan." Nos dijo Laki. "Bien, chicos, seguid." Les dijo. "Poner los grupos como hemos dicho."

"Entonces... esto está aquí... esto aquí..." Se puso a decir el chico trabajando deprisa como su hermano mientras movían las figuritas para ponerlas en el mapa de la península que les habíamos pasado. "¿Dónde van los cerditos?"

"Esos dejadlos que los pongan ellos." Le dijo ella para que los sacasen y nos los pasasen. "Oh, y los 'A' están más al sur, alguien tiene que echar un ojo a esa zona."

"Cierto." Dijo el chico dándose un golpe en la frente antes de moverlos a donde le había dicho. "¿En esta zona está bien?"

"Aprendes rápido." Le dijo ella. "Bien. ¿Alguna duda?"

Entonces vimos varias manos levantadas, entre ellas la del propio hijo.

"Vale, Rómulo." Dijo.

"¿No crées que sería mejor mandar a un A al menos a la ciudad?" Le idjo. "Podrían estar allí y..."

"Primero hay que saber dónde han ido." Dijo Laki. "No ha habido ataques, pero seguro que siguen por aquí, así que vamos a rastrearles primero y luego ya les cercaremos."

Ante eso se bajaron varias manos.

"¿Me lo parece a mí o es raro que un crío pueda asistir a estas reuniones?" Murmuró Emmet.

"Ese crío sabe cómo hacer las cosas." Dijo Jasper.

"Y está muy pero que muy concentrado." Añadió Edward. "Increiblemente, todos parecen demasiado concentrados."

"Y adivina por qué." Les dije.

"Lo de pretender que alguna vez nos lleguen a tragar mínimamente es misión imposible ¿no?" Nos dijo Carlisle susurrando.

"Digamos que sí." Dijo Sam. "No veas lo que me ha costado que me trague a mí sin hacerle nada solo por mi abuelo, y aún creo que no me ha acabado de tragar del todo..."

Lo de misión imposible creo que se quedaba corto, porque si no tuvieron que esquivar como 20 veces algo, no tuvieron que esquivarlo ninguna.

Pero finalmente todo acabó.

"Vale, pues ahora que ya tenemos una especie de plan un poco... esbozado hasta que tengamos más cosas, entrenamiento." Dijo señalando a todos los chavales. "Cuatro patas invitados los que no a tomar por saco de aquí o sois los blancos."

"Nunca mejor dicho, jefa." Le dijeron algunos.

"Creo que lo de 'el resto' va por nosotros." Dijo Edward.

"Eh, ellos son también aliados." Le dije. "Al menos déjales que entrenen con nosotros."

"Vale, como quieras, los 'A' conmigo a entrenar y Seth, tú te quedas con el resto ¿vale?" Le dijo ella.

"Sin problema." Dijo Shin sonriendo.

"¿Y nosotros?" Me dijo Quil.

"Sigamos al perrillo." Les dije con ironía sabiendo que Seth me oiría. "Además, la 'madamme' no nos deja seguirla a sus 'entrenamientos', que a saber qué hará allí."

"¿No os han dejado nunca practicar con ellos?" Me dijo Jasper.

"Ah, ah." Negamos todos.

"Laki se cuida mucho de que nadie vea entrenar a los otros." Le dijo Quil. "Se supone que entrenan en su otra forma, aunque no veo el problema en que les veamos, a simple vista son como nosotros pero de tamaño vaca cachas."

"¿Les habéis visto así?" Nos dijo Edward. "¿No habéis visto nada más?"

"Se duchan así, creo que no hay problema en que les veamos así." Le dije. "No se ocultan."

"Porque no hay problema en que les vean así." Dijo Seth. "Lo que ya es un problema es la otra forma."

"¿Qué… otra… forma?" Le dije.

"No sé, nunca les he visto de otra forma que no sea la 1ª y la 5ª. Oh, y un trozo de la 2ª ¿o era la 3ª?" Nos dijo. "Jo, aún no controlo muy bien los malditos números de la forma."

"A ver, a ver… que tú sabes más de lo que parece, así que… ya estás cantando." Le dije sujetándole del brazo.

"Eh, Seth-ta." Le dijo el chaval de las tiritas. "¿Necesitas ayuda, cuatro patas?"

"Nah, puedo solo." Le dijo Seth para cogerme del mío y pincharme en un tendón haciéndome abrir la mano y soltarle.

"¿Qué…?" Le dije.

"Entreno con los chavales, he aprendido algunas cosas que con vosotros no." Me dijo divertido mientras uno de los hijos de Laki le saltaba a la espalda y se ponía a montarlo como si fuese un toro mecánico y él se reía para quitárselo de encima. "Creo que eso me lo enseñó este chiquito de aquí." Afirmó mostrándonos al callado de los dos hermanos que tenía sujeto en sus brazos. "El chico no suele pelear, pero no veas lo hábil que es para lo de defenderse y eso."

"Oh, sí, parece una máquina de matar." Le dije con ironía.

"Rómulo…" Le llamó Seth. "Hey, tú andabas buscando entrenamiento hoy ¿no?"

"¿Puedo, puedo?" Le dijo el chico llegando tras escapar de la vista de su madre que parecía estar enzarzada en una discursión con los grupos que daban algo más de respeto por dar miedo o por ser siniestrillos o medio-agresivos.

"Eh, no te envales fitipaldi." Le dijo Seth. "Contra ellos no, pero Jake ha puesto en duda que podáis ser buenos peleando."

"¿Quién, él?" Dijo el chaval señalándome con un dedo.

"Sí, claro." Le dije yo. "¿Qué pasa retaco, vas a ir a llorarle a tu mamá?"

"No necesito que mi madre me defienda." Me dijo poniendo cara de enfado. "Cuando quieras salimos fuera y te lo demuestro."

"Paso." Le dije. "Paso de pegarme con críos."

"No tiene ni mérito ni gloria pegarse contra críos." Me respaldó Paul.

Fue todo demasiado rápido, en menos de un pestañeo, pude ver cómo Paul tenía heridas al igual que yo sentí picor en mi cuerpo.

"Con arañazos no vas a ir a ningún lado." Le dije.

"Jake, esto… creo que deberías aceptar la… pelea." Me dijo Quil cuando volví a sentir un picor, esta vez más doloroso.

Esta vez sí que bajé la mirada para ver que en lugar de arañazos como de zarpa lo que tenía era un zarpazo de haber clavado una garra en mi pierna.

"Y así es como se molesta a un chucho viejo." Dijo el crío.

"¡Se acabó!" Dijo Paul. "¡Yo te juro que a este crío le enseño a respetar a sus mayores!"

"Paul, yo también me apunto, pero recuerda que es un crío." Le dije parándole el golpe que le iba a meter al chaval.

"Hey, jefa." Le dijo uno de los tíos mayores. "Creo que podrías hacer de una vez lo de la maldita pelea que falta."

"He dicho que no hasta que no…" Comenzó a decir Laki.

"Kitsune se ha metido en una pelea, de entrenamiento." Dijo otro.

"¡¡QUE NO ME LLAMÉIS ASÍ!!" Rugió el crío temblando de rabia.

"Eh, dejad en paz a mis niños u os las veréis con la madre." Dijo entonces Laki molesta y mirando al resto. "Y vosotros, vergüenza debería daros." Nos dijo a Paul y a mí. "Meteros con alguien de vuestro tamaño."

"Oye, que es tu crío el que se ha metido con nosotros." Le dije yo. "Deberías controlar mejor a tus bestias."

"¡¿Qué has dicho?!" Me dijo mordiendo las palabras y viniendo como un toro a por nosotros pero andando.

"Mamí, deja que me ocupe yo." Le dijo el crío poniéndose en medio.

"De eso nada, quien se mete con vosotros se mete con…"

"Se ha metido con nosotros, y yo soy el hombre de la casa, así que es mi deber limpiar nuestra imagen." Le dijo el chaval para causar que los Cullen se aguantasen la risa o sonriesen en algunos casos.

"Vale, vale." Le dijo su madre. "Yo me encargo de esos que se están riendo y tú de estos dos tontos del culo."

"¡Eh!" Le dijimos. "¿A quién llamas…?"

"A vosotros." Nos dijeron madre e hijo casi a la vez.

"A ver, por favor, calmaros un poco." Les dijo Seth.

"Va, quikuatsu, tú al campo 3 y yo con él a la jaula." Le dijo Laki pasando de él. "Y cuidadito con romper nada que luego lo pagas tú de tu bolsillo ¿entendido?"

"Sí…" Le dijo él.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jasper)

"Eh, dónde vas con todo eso." Le dije a la chica cuando la vi llegar con un montón de cosas encima.

"Ahí voy a dejar las armas, para que las cojan estos." Me dijo simplemente antes de dejar un par de cajas fuera del alcance de ambos.

"Ni que no te fiases de tu gente." Le dijo Emmet con ironía.

"No, no me fío de vosotros, de ellos sí, no tienen prohibido cogerlas, y no acabo de tragaros así que imagínate el resto, mejor no tentar vuestra suerte que tengo algunos buenos tiradores."

"Sí, eso tenías dicho." Asentí. "¿Les has enseñado tú?"

"Solía tirar con el rifle de los Uley." Me contestó encogiéndose de hombros. "Obviamente ahora soy mejor, pero sigo prefiriendo las cosas fáciles."

"¿Vas a usar armas?" Le pregunté.

"No, sin armas, solo el cuerpo." Me dijo. "Y obviamente, tampoco usaré más que la forma animal grande, solo si fuese estrictamente necesaria, y esta."

"Espero que seas rápida en todos los sentidos." Le dije. "Sin armas, y procuraré no morderte."

"Como quieras, pero te sorprenderías." Me dijo con ironía.

Si le mordía moriría, si ella me mordía a mí probablemente también, así que íbamos a tener los colmillos guardados, tanto ella como yo.

"¿Preparada?" Le pregunté solo por cortesía.

"Aha." Asintió. "Como le dije a tu hermano, nací preparada." Afirmó adoptando una pose lista para el combate.

"Como Emmet, diré que las damas primero." Le dije.

"Vaya, y van dos." Dijo ella.

"¿Dos qué?"

"Dos vampiros caballerosos." Dijo con ironía.

Era más que evidente que no iba a cambiar de idea sobre nosotros así como así, y también era evidente que sí sabía lo que se hacía y que el entrenamiento que llevase, fuese el que fuese era bastante bueno.

"Vaya, debo reconocerte que eres muy bueno." Me dijo divertida cuando nos acertamos un par de golpes cada uno.

"Gracias. Luché en unas guerras en sudamérica de los de mi tipo." Le confesé.

"Empatados." Me dijo con ironía clavándome las uñas en el costado mientras yo le daba un golpe en el suyo. "Yo tomé parte en varias campañas contra los de tu tipo, en Europa. Lástima que me perdí las guerras de verdad."

"Serías la primera mujer que le gustasen las peleas." Afirmé tirándole un combo de patadas y puñetazos que ella esquivó una vez más.

Cuanto más peleábamos, más cuenta me daba del abismo de diferencia en cuanto a forma de pelear y preparación bélica del resto de chicos de la reserva y ella misma. Por desgracia, no todos los golpes los veíamos venir y alguna vez nos encajábamos unos el uno al otro y viceversa.

Estuvimos así un buen rato, hasta que oímos vítores que venían del campo vallado de al lado y ella sonrió.

"¿Qué es tan gracioso?" Le pregunté con algo de curiosidad.

"Mi hijo, creo que acaba de salir victorioso de un enfrentamiento con un licántropo de la reserva, adulto." Puntualizó.

"¿Ha ganado?" Le dije.

"No sé, pero si no lo ha hecho, porque evidentemente mi sobrino-nieto es más grande y probablemente más fuerte que él, al menos habrá dado un buen espectáculo." Me dijo sonriendo.

"Serás la única que se alegre de que a su hijo le den una paliza." Le dije sacudiendo la cabeza y clavándole el puño en la tripa para casi arrepentirme al instante al verla doblarse en mi puño y toser algo de sangre.

Sangre… sentí cómo me oscurecía los ojos y sentí la llamada a beber.

"¿Le ha roto las tripas?" Oí murmurar a alguien.

"Lo siento, no he medido el golpe." Le dije volviendo a mi ser un poco pero aún tentado por la sangre.

Entonces la vi levantarse sonriendo y se frotó la boca quitándose la sangre.

"Veo que he encontrado un buen adversario." Me dijo. "Voy a tener que cambiar de táctica."

Fue curioso, porque cuando alguien dice cambiar de táctica se refiere a si ha ido atacando cambiar de ataque o pasar de defensa a ataque o algo así, pero su 'cambiar de táctica' significó que se quitó la ropa hasta quedarse en ropa interior de mercadillo y moverse el pelo hacia atrás de las orejas para, mirándome, sonreír.

"Muy bien, mereces que pase al siguiente escalón conscientemente." Dijo ella.

"¡Va a hacerlo!" Oí murmurar.

Eso era un indicio de que algo malo estaba a punto de pasar, y pasó, justo cuando vi que se llevaba las manos a las orejas y se fue quitando los pendientes para ponerlos aparte hasta quedarse con uno.

"Espero que estés preparado para el siguiente nivel." Me dijo. "Porque no pienso pasar de ese."

¡Zas! Con un tirón se arrancó el último pendiente de la oreja mientras la veía oscurecerse y luego con un salto se subió al boscaje de una rama de árbol que caía dentro de aquella jaula que conformaba el terreno vallado en esa parte, tras la cual estaban todos los que nos hacían de público incluida mi familia y algunos chavales de la escuela.

Vi moverse el ramaje y con un par de saltos fui a por ella.

"No pienso… dejar… que te quedes ahí… arriba." Le dije saltando, justo cuando iba a alcanzar la rama, vi una pata animal pero algo humana aún salir del boscaje justo centésimas de segundo antes de encontrarme con un cuerpo peludo y enorme saltando hacia mí con las patas un tanto… raras puesto que parecían en disposición humana aunque animales, intenté apartarme pero me comí el golpe de lleno y nos hundimos los dos unos centímetros en el suelo antes de que pudiese zafarme de ella tirándola contra la vaya que no llegó a golpear con el dorso sino con las patas donde me di cuenta que la chica se había convertido en un lobo enorme y que juraría que incluso llegaba al tamaño de Sam o Jacob trasformados o talvez incluso algún centímetro más. Pareció rebotar y tomar impulso en la vaya antes de volver a saltar hacia mí que la paré con un golpe de brazo.

"¡Vamos jefa!" Le vitorearon algunos.

Aquello era increíble, nunca había visto a un licántropo pelear como ella, aún con las restricciones de no morder ni hacer ataques letales ni mutilar era realmente increíble cómo peleaba; incluso en un momento dado, se puso a dos patas y me derribó sobre la espalda.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Alice)

Aquel combate comenzaba a dar miedo; no, miento, comenzó a dar miedo desde el momento en que Laki bajó del árbol al que había trepado por la alambrada y reapareció cayendo sobre Jasper en forma de un lobo enorme.

Nunca habíamos visto una hembra así de grande, Leah era de hecho la más pequeña de la manada, y esta mujer ahora era tan grande o más que los dos alfas de ambas manadas; y bastante más agresiva y rápida.

Jasper era genial, pero hasta para mí era evidente que les estaba costando a los dos llegar a un resultado; y tras casi 2 horas de pelea…

"¡Ahhhhhhhh!" Gritamos aterradas Esme, Bella y yo, hasta Rosalie mientras los chicos abrían los ojos como platos, sobre todo los quileutes que como nosotros se quedaron a cuadros al ver cómo ella estaba sobre Jasper sujetándole del cuello a la vez que él le traspasaba casi de lado a lado un hombro con la otra mano escudándose de sus fauces.

"¿Em… pate?" Pareció sugerir Jasper.

Entonces ella soltó su cuello muy lentamente y asintió antes de dar unos pasos hacia atrás, sentarse en sus cuartos traseros y levantar una pata moviéndola ante la cara de Jasper que la cogió y se la sacudió un segundo antes de que ella soltase un ruido de quejido.

"¡Laki!" Oímos gritar a Seth corriendo hacia ellos. "¡Por amor de dios, esto era una pelea amistosa!"

Hubiésemos esperado que ella le diese un golpe, que lo apartase con un mordisco al aire o incluso que le gruñese, pero en lugar de eso, lo empujó con el morro mientras sus hijos corrían hacia ella y el silencioso se le estampaba en el pecho y le cubría el agujero que Jasper le había hecho con una tela mientras el otro parecía encararse a Jasper y ella lo derribó con un cabezazo antes de ponerse a chuparles las caras a ambos haciéndoles reír mientras se revolcaban en el suelo.

Entonces Seth le dio un golpe algo fuerte en el cuello.

"Ya te vale, un día de estos nos vas a matar de un susto." Le riñó antes de que ella le diese un golpe en el trasero con una pata trasera y lo tirase de morros con los críos antes de ponerse a jugar también con él.

"A ver…" Oímos decir a uno de los jóvenes alumnos. "Que alguien medio fuerte y que no sea frío vaya a pararles…"

"¿Esto es siempre así?" Preguntó Edward confuso.

"Es adorable." Afirmó Esme sonriendo.

"Sí, me parece muy tierno." Le di la razón sonriendo antes de correr hacia Jasper para ayudarle puesto que podía ver cómo parecía a punto de saltarles al cuello debido a la sangre que estaba perdiendo la chica. "Vamos Jaz." Le dije sonriéndole y cogiéndole del brazo. "Salgamos fuera de la vaya."

"Ła'akil, necesitas que te curen." Le dijo Carlisle acercándosele.

Entonces ella le gruñó y sacudió la cabeza.

"Mi madre solo necesita ropa." Le dijo el chaval borde levantándose y haciéndome reparar por primera vez en que parecía tener marcas de pelea y heridas medio curadas ya. "No necesita ayuda de un chupasangres."

"Eh, jefa, pilla esto." Le dijeron tirándole una pelota sobre la vaya para que la cogiese entre los dientes y desplegase una especie de capa que se echó por encima y su hijo le ató.

"Puffff, eso es al menos medieval." Observé.

Poco a poco el bulto fue decreciendo a una velocidad vertiginosa hasta que acabó siendo un bulto bajo el telón del abrigo rojo y salió un bulto humano.

Primero salió un brazo en una manga, luego el otro… se incorporó un poco cogiéndose el cinturón para atárselo y cuando se puso de rodillas ponerse a abrocharse los botones.

"Laki, insisto en que necesitas…" Le dijo Carlisle mientras el olor a sangre que venía de ella nos resultaba cada vez más atrayente.

"Estoy bien, no necesito vuestra ayuda para esto." Le dijo ella seria. "Eh, rubio." Llamó a Jasper. "Creo que he encontrado un buen adversario."

"¿Significa que ya nos reconoces como personas?" Le preguntó él.

"No, pero significa que os considero dignos de interés en vez de basurilla como al resto." Le contestó.

"Pero hay otros más interesantes." Le dijo su hijo antes de que ella le tapase la boca.

"¿Conocéis a más vampiros?" Le pregunté confusa.

Se suponía que ellos no se llevaban bien con nosotros, cuestiones genéticas, de historia… lo que fuese, entonces era de suponer que tampoco iban a conocer a nadie como nosotros, al menos no vivo.

"Los que conocemos mueren a nuestras manos, así que no." Nos dijo. "Mi hijo se refiere a una rama que hemos estudiado en historia de los de nuestro tipo."

"Hum…" Murmuraron a la vez Edward y Carlisle.

"Bueno, chicos, venga…" Les dijo Laki. "Cada uno a su puesto… pasamos primero por la escuela que os tengo que dar unos juguetitos."

"Ten Mami." Le dijo su hijo que hablaba dándole las joyas que se había quitado.

"Muchas gracias cielo, por cierto, vosotros dos os venís conmigo ¿ok?" Les dijo ella.

"Si quieres puedo acompañaros." Le dijo Seth.

"Necesito que tu vayas donde te dije." Negó ella. "Mis hijos son buenos rastreadores, harán una buena avanzadilla conmigo."

"Laki, si no te importa, nosotros intentaremos rastrear también." Le dijo Carlisle. "No sé si has peleado alguna vez con este tipo de…"

"Ya, ya, no me vengáis con lecioncitas que tengo el culo más que pelado de peleas contra los vuestros." Le dijo ella. "Sé cómo matar a los de vuestro tipo de al menos 50 formas diferentes."

"Pues tienes que enseñarnos porque nosotros solo sabemos 1." Le dijo Embry con ironía.

"Si os hubieseis quedado a las clases teóricas lo sabríais hacer al menos de 14 que ha explicado." Le sacó la cara uno de los chavales de Laki.

"Eh, venga para dentro, que tengo que equiparos bien…" Les dijo ella dándoles una patada en los culos para hacerles marchar.

"¿A qué creéis que se referirá con lo de equiparles?" Les pregunté.

"Comunicadores." Dijo Edward. "Armas para cazar vampiros, joyas, unas especies de armaduras de un hombro… creo que de verdad estos son profesionales."

"¿Y a qué otros vampiros conocen aparte de a vosotros?" Nos dijo Jacob.

"Los Vulturis." Dijeron Edward y Carlisle casi a la vez.

"Bueno, conocerlos en persona más bien no." Dijo Edward. "Es más bien… por retratos."

"¿Retratos?" Dije confundida.

"Las guerras en Europa." Murmuró Quil. "Alguna vez los chicos se han quejado de algo de peñazos de las guerras licantrópicas en Europa."

"¿Dónde les hablan de eso?" Preguntó Jasper.

"En una cosa llamada Historia licantrópica." Nos dijo él.

"Tienen todos los días una hora después de la comida." Asintió Jacob. "Nos tocó hablarles de nuestra experiencia en las guerras contra la horda de neófitos de la tía que perseguía a Bella y de la vez que nos enfrentamos a los Vulturis por salvar a Nessy."

"Y los Vulturis fueron los que lideraron campañas para exterminar a los 'hijos de la luna', hace siglos." Afirmó Carlisle. "Siguieron hasta hace menos de un siglo que pensaron acabar con los últimos que quedaban; obviamente se equivocaban."

"¿Es que no están muertos?" Dijo Jacob.

"No todos." Dijo Edward. "Nosotros hemos visto a alguno."

Claro la chica aquella era uno de ellos, pero por lo que había dicho y Seth había repetido por medio de Edward en su mente, no podíamos decir nada o sería violar el tratado nuevo, ya no con los Quileutes sino más bien la cláusula menor que casi pasaba desapercibida de no revelar la identidad especial de ninguno de los firmantes; y eso incluía a Laki y los dos 'cachorros' como ella los denominaba.

"¿Creéis que podrían ir a atacar a los Vulturis?" Les pregunté.

"No son tontos." Nos dijo Jasper. "Deben saber que los matarían si se revelase su existencia de nuevo; pero evidentemente en paz tampoco van a estar, si no, no estarían montando esta armada."

"Esto lo hacen para proteger el continente de la amenaza de los vuestros." Afirmó Embry. "Como si fuese algo sencillo."

"Esperemos que no se acerquen a la comuna amazónica ni a la de Tanya." Dijo Esme.

"Juraría que más bien es para América del norte y Centroamérica." Dijo Jacob.

Fue justo entonces cuando oímos unos aullidos y vimos cómo del edificio salían multitud de personas y lobos corriendo para perderse y dispersarse por ahí.

"Bueno, creo que ya han movido ficha." Dijo Quil. "Ya era hora."

"Lo tenían planeado." Afirmó Edward. "Deberíais ver la mente de la chica, es como fiesta nacional porque se han salido con la suya y les hemos tenido que dar carta blanca y reconocerles como eficaces."

"A mí primero que me lo demuestren." Afirmaron casi a coro Jacob, Quil, Embry y Rosalie.