Borrar paréntesis cuando corresponda.


Capitulo 44: Preguntas y respuestas.

-No era necesario que manejaras.- susurró Kurt recostado en posición fetal en el asiento, con la cara a la puerta del automóvil. El paisaje avanzaba por afuera luego de la audición, la nieve logrando llenar todo de blanco.

Santana aceptó esta situación a regañadientes, y le quitó las llaves a Kurt, prometiéndole que su Navigator llegaría a casa sana y salva.

Sebastian soltó el aire contenido como un resoplido.

-Créeme cariño, ha sido un día difícil, y si a eso le sumo tus temblorosas manos, terminarás chocando antes de llegar a tu casa.- replicó.- Además, debo agradecer el hecho de que mi padre me prestara el auto por esta semana.

Kurt quiere preguntar, "¿Por qué antes no te lo había entregado?", pero se sorbió la nariz una vez más, un poco más cómodo de lo que pensaba que estaría en presencia de Sebastian. Su enemigo estaba cuidando de él... estas no son cosas de todos los días.

-Gracias.- farfulló el ojiazul con los ojos entrecerrados.

Sebastian siente como un mini "deja vu" le ataca, como ese día en que llevó a Blaine a Dalton luego del matrimonio de Burt Hummel. La misma posición y el mismo estado de dolor.

El camino y la frustración lograron hacer que Kurt se quedara pensando en nada más que el resultado de su audición. ¿Qué se suponía que debía hacer ahora?. No estaba NYADA y no habían planes. No había una opción B que lo salvara de este precipicio y nadie parecía darle una respuesta a ello.

-Llegamos.

La voz de Sebastian logró hacer que alzara la vista de la puerta, y al mirar hacia afuera se percató del porqué el camino fue tan largo. No fue su imaginación.

El gran edificio con amplios ventanales que reflejaban la luz desde su interior hacia fuera, le recibía. Toda la mirada frontal estaba decorada con flores que estaban en su mayoría cerradas por el clima que comenzaba a hacer, y tenían lonas sobre ellas para protegerlas. Podía recordar los escalones de la entrada principal que subió hace muchas semanas en busca de Blaine.

"Blaine".

-¿Qué hago aquí?.- preguntó con voz llorosa.- ¿Por qué me trajiste aquí?.- insistió al escuchar el suspiro cansado del chico a su lado.

-Necesitas que alguien te escuche.- gruñó el joven comenzando a revisar debajo de su asiento, sacando latas de spray para darle brillo al auto, bolsas vacías, y cosas sin importancia para luego lanzarlas al asiento trasero.- Y ese debe ser alguien que te conoce.

-¡Él no sabe que hoy era mi audición!.- exclama Kurt sintiéndose de pronto desesperado por salir de ahí, estirando sus manos tratando de abrir la puerta, pero estaba con seguro.

-¿Por qué sigues esquivándolo?.- pregunta el joven de pronto, haciendo que Kurt lo mire con sus ojos llorosos, que demuestran toda el temor al que se siente sometido.- Muy en el fondo sabes que necesitas un abrazo suyo.

Kurt se queda en silencio luego de ese comentario, y deja de luchar contra la puerta, presionando sus nudillos contra las rodillas. Sus pensamientos no alcanzan a llegar muy lejos, y la idea de noquear a Sebastian, echarlo del auto, quitarle las llaves y poner marcha atrás es eliminada, cuando escucha un alto "¡Aja!" a su lado.

-Póntelo.- dijo el ojiverde extendiendo un traje completo de Dalton. Chaqueta, camisa, corbata y pantalones en una bolsa hermética transparente.

Kurt deja caer su mandíbula incrédulo.

-¿Para qué quieres que haga eso?.- murmura aún reacio a recibir el traje.

-Para infiltrarte dentro de esta academia.- responde como si fuera algo totalmente obvio y racional.- Recíbelo.- insistió volviendo a extender la ropa hacia él.

-¿Acaso haces esto siempre?.- se detiene a preguntar, porque el hecho de que tenga un traje bajo su asiento le es bastante particular.- ¿Funciona?

-Funcionó en el pasado.- dijo alzándose de hombros, haciendo una especie de puchero en aprobación.- No veo porqué ahora no funcione.

-¿Me estas diciendo que otras personas ocuparon esto?.- gruñó sosteniendo la ropa en su regazo, tragando saliva al pensar demasiado.- ¿Pretendientes?

-No estoy orgulloso de ello.- admite arrugando el ceño.- Insisto, quedó en el pasado. ¡Pero esta limpio, lo juro!.- exclamó cuando Kurt aún le miraba como un niño que no quieren comprarle lo que quería.- Los vidrios son polarizados, y vigilaré delante del auto dándote la espalda si te incomoda mucho.- agrega bajándose del auto y haciendo lo que había indicado.

Kurt miró la ropa que sostenía en las manos aún dubitativo de todo esto. No sabía si era una buena idea, pero su propia camisa color negro estaba siendo desabrochada hábilmente por sus dedos, y ya no había más vuelta atrás.


Kurt estaba dormido cuando Blaine volvió a la habitación con una taza de leche que logró robar de la cafetería. Agradeció que se hubiera sacado la chaqueta, desanudado la corbata y desabrochado los botones del cuello y las mangas de la camisa, ya que así podía estar cómodo.

Se acercó a quitarle los zapatos y cubrirlo con el otro extremo del cubrecamas, haciendo que se acurrucara con un suspiro.

Estuvo tentado de pedirle más explicaciones a Sebastian, para no tener que discutir con Kurt y hacerlo recordar algo desagradable, pero sabía que era tarde, y si alguien lo veía saliendo una vez más de los dormitorios se prestaría para otras intenciones.

Gruñó pasándose las manos por los rizos al ver a Kurt dar unos pequeños brincos en sueños, y luego relajándose. ¿Qué le había ocurrido con exactitud? ¿Qué pasaría con todo lo que le había platicado acerca de sus sueños?. Y sabía que debió haber estado allí, y que el que lo hubiera llevado de vuelta a casa tendría que haber sido él, y el que lo cobijara entre sus brazos hasta que dejara de llorar y terminara por dormirse, nuevamente, fuera él.

Se acercó sentándose en el piso, alzando la mano hasta colocársela en la frente al verlo tan sonrosado. Asumió que pudo haber sido por el efecto de las lágrimas, pero de todas formas, prevenir algo ahora era su responsabilidad al tenerlo aquí. Tan cerca, luego de tanto.

Kurt entreabrió sus ojos apenas, tan así que si Blaine no hubiera estado observándole, pensaría que aún dormía.

-Hola.- susurró Blaine arreglándole los mechones que colgaban en su frente, regalándole una sonrisa.

El castaño volvió a pestañear suavemente, observando a su alrededor y viéndose reflejado en su rostro el hecho de haber recordado todo lo sucedido. Gimió escondiendo su rostro en la almohada. Blaine ladeó la cabeza, sabiendo que besarle el cabello estaba siendo un paso bastante amplio.

-Te traje leche de chocolate.- dijo tomando la taza entre sus manos.- Bebe un poco antes de que se enfríe.- sugirió volviéndola a dejar sobre la mesita de noche cuando Kurt asintió en agradecimiento.

El castaño sabía que Blaine estaba siendo amable, no es que antes no lo fuera, pero ahora estaba siéndolo el doble… Y de cierta forma eso lograba reconfortarlo. Trató de dejar de lado el tema del mes desaparecido y la gran explicación que necesitaba obtener del chico, y centrarse en esta situación, en sus acciones, en cómo le ayudaba a incorporarse, acomodándole la almohada y le entregándole la taza. En cómo se quedó en silencio sin hacer preguntas mientras él bebía; estando sentado en su escritorio leyendo unos documentos concentrado.

Kurt se dio el tiempo para observarlo en ocasiones, desviando la mirada cuando Blaine se percataba, sin alcanzar a visualizar que el ojimiel sonreía en cada una de esas ocasiones.

-¿Hay algo más que pueda hacer por ti?...- preguntó Blaine depositando la taza en su lugar cuando Kurt terminó.- ¿Tienes hambre?

-Creo que con el hecho de que arriesgues tu estadía en esta academia teniéndome aquí, es suficiente.- habló Kurt con voz bajita y temblorosa.

Blaine se sentó en el borde de la cama, dándole otra mirada ladeada, haciendo que el corazón de Kurt quisiera ceder ante él.

-Tú harías lo mismo por mi.- contestó mirándole directamente a los ojos, y Kurt sintió el calor esparcirse por sus mejillas. Porque era cierto.

Podrían haberse dejado de ver hace 10 años, pero Kurt le abriría la puerta de su casa a cualquier hora del día para poder ayudarlo.

No entendía en qué consistía ese sentimiento. No sabía por qué no sentía la misma rabia de hace unos días cuando lo vio en el Lima Bean, ahora que Blaine le tomaba la mano y le acariciaba los nudillos haciendo círculos en cada uno de ellos.

¿Por qué el amor te hacía querer derrumbar todos los rencores y solo volver a sentirse como uno?

-¿Te molesta que utilice este lado de la cama?.- preguntó Kurt mirándose del regazo.

-La pregunta correcta, es si te molesta que yo duerma contigo.- susurró Blaine sonriéndole con suavidad a cada momento.- Si es así, puedo perfectamente ir a interrumpir a Wes para ocupar la cama de un chico que tuvo que volver por un tiempo a su casa…-

-N-no.- susurró Kurt destapándose y poniéndose de pie, deslizando su mano del agarre de Blaine.- No me molesta que duermas aquí. Es tu habitación después de todo.

Blaine avanzó a su cómoda, revisando los cajones hasta encontrar el equipo de gimnasia de Dalton, sabiendo que no lo utilizaba porque le quedaba un poco más grande.

Fue cosa de minutos el hecho de que Kurt saliera del baño con el rostro lavado y la ropa cambiada.

-¿Quieres hablar?.- preguntó Blaine antes de que el castaño volviera a la cama.

Kurt no sabía a qué iba esa pregunta. ¿Hablar sobre su ruptura? ¿Sobre lo que ocurría actualmente? ¿Sobre la audición? ¿Sobre cómo llegó aquí?. Se sentía un poco perdido entre tantos asuntos, y la cabeza estaba comenzando a dolerle.- Acerca de hoy.- agregó un poco atemorizado.

El castaño se mordió el labio sintiendo sus ojos comenzar a picarle, pero se quedó en silencio sin saber qué hacer o decir.

-No es necesario que lo hagas, solo es una pregunta.- le explicó Blaine dando un paso adelante, tratando de encontrarle los ojos. El joven alzó el brazo, pasándolo por su cabello que era un desastre, y con ello, dejó ver la parte superior de su brazo.

-Kurt.- le frenó Blaine con un tono de alarma en su voz.- ¿Qué es ese moretón?.- siseó sintiendo su mandíbula apretarse de inmediato por inercia, y el ojiazul se colocó la mano sobre aquella marca, ocultando el color verdoso y morado. Un nuevo regalo de Karofsky cuando se dirigía al baño ayer en la mañana.

-Brittany se cayó de la pirámide de las porristas.- dio como una excusa, pero Blaine le interrumpió.

-Ya no estas en las Cheerios.

Kurt ahogó un jadeo, sabiendo que comenzaría a llorar ahora mismo. Todos y cada uno de los problemas llenándole la cabeza, queriendo hacerla estallar.

-¿Ese imbécil sigue golpeándote?.- gruñó Blaine tomándole el mentón, haciendo que sus ojos hicieran conexión. Kurt comenzó a negar frenético. No ahora, no aquí, no en este momento en que sabía que todo lo que había querido se estaba cayendo a pedazos.- Por favor, dímelo.

-No, no es así.- susurró aún negando, tapándose los oídos al sentir que la estúpida voz de su cabeza comenzaría a decirle cosas molestas.- No lo es.

-¿Entonces qué?.- preguntó sintiéndose impotente de haber estado tan ausente.- ¿Cómo te hiciste esto?.- agregó, pero se quedó en silencio, como si analizara sus palabras, observando el pecho de Kurt con un aspecto algo aterrado en su rostro.- ¿Cómo esta el resto de tu cuerpo?

-¡No!.- siseó Kurt apretando el borde de la camiseta como si fuese a quitársela de golpe.

Entonces Blaine cree que es el peor ser humano en el planeta entero por dejar que esto pasara cuando pudo haberlo evitado. Kurt cerró los ojos cuando lo último que vio fueron los brazos de Blaine alzándose hacia él, pensó en que todo comenzaría a empeorar, en que toda esta tranquilidad se esfumaría. Pero no fue así.

-Lo siento tanto.- susurró el ojimiel abrazando a Kurt, rodeándolo con cuidado, sabiendo que estaba pasando un límite, pero la culpa era un sentimiento demasiado grande.

Kurt trató de abrir su boca y pronunciar su nombre, llamarlo y hacer que desapareciera todo lo que estaba sintiendo el chico que lo quería tanto como él podría haber amado en esta vida, pero no hay fuerzas, estaba cansado. Así que solo desliza su nariz cerca de su oído, dejando un pequeño roce de sus labios cerca de su cuello.

"Ya ocurrió, estoy mejor ahora", quiere decir esa caricia.

-No tiene el derecho.- agregó Blaine separándose con los ojos humedecidos.- ¡Él no tiene permitido ponerte un dedo encima!

-Estoy asistiendo a curaciones.- le explicó rápidamente al ver que Blaine estaba entrando en una clase de colapso nervioso.

Blaine se detiene de su merodeo de león enjaulado.

-¿Burt, lo sabe?.- pregunta algo extrañado y con un dejo de esperanza. Pero Kurt se detiene, y niega con la cabeza muy a su pesar, puesto que ahora Blaine se veía inquieto.

-Un socio del padre de Santana logró conseguir una enfermera para que me ayudara.- le explicó alzándose de hombros.- Estoy haciendo un gran esfuerzo.

-¿Quién costea ese tratamiento?.- preguntó sintiendo que variadas ideas estaban haciendo conexiones en su cerebro.

-En un comienzo fue solo un préstamo.- le explicó aún sosteniendo el borde de la camiseta de forma tirante.- Pero, ahora estoy devolviendo ese dinero.

-¿Por eso entraste a Lima Bean?.- preguntó Blaine frunciendo el ceño. Y Kurt asintió, omitiendo la parte en que ese lugar era el único que podía distraerlo de todo lo que pasaba en su vida.- Kurt, ¿Por qué hiciste tanto?

-Quería que todo estuviera en mi control.- admite con voz llorosa, pero tomando un largo trago de aire y aguantándose las lágrimas, mirándolo y rogándole.- Quiero dormir.

Blaine asiente a duras penas, dejando solo la luz de la lámpara de noche encendida, apagando la de la habitación y rodeando la cama para subirse en ella. A pesar de verse calmado, eran demasiados pensamientos los que se le acumulaban y sentía su estómago revolverse al pensar que Kurt probablemente no le dijo a nadie con afán de no preocupar a su entorno.

-¿Quieres que haga algo por ti?.- preguntó otra vez, porque sentía que debía comenzar a recompensar todas sus acciones. Kurt se incorporó apagando la luz, volviendo a acurrucarse en las mullidas almohadas, pero avanzando con algo de titubeos a Blaine, hasta que finalmente encontró su pecho y enterró su nariz en el aroma de su camiseta.

-Abrázame.- susurró sabiendo que su mente le gritaba que era un idiota por caer de nuevo, pero su corazón parecía aplaudirle al levantarse de una butaca entusiasmado. Apretó la tela en sus puños, estrujándole brevemente, sabiendo que ese era el lugar correcto cuando Blaine lo envolvió nuevamente. Solo aquí, pensó frotando su nariz de un lado a otro, podía dejar que todo el mundo dejara de girar para que tuviera el tiempo suficiente de encontrar una solución. La parte a la que temía se hizo certera cuando su corazón se vio envuelto en un calor abrasador al sentir los labios de Blaine acariciarle la frente, y recibiendo sus besos castos en las mejillas al percibir el sabor salado de una lágrima rebelde que escapaba.

-¿Por qué todo me sale mal?.- preguntó Kurt susurrando después, como si estuvieran rodeados de gente y fuera un gran secreto que nadie más debía oír. Blaine negó brevemente, limpiándole con el pulgar una lágrima que había descendido demasiado pasar ser alcanzada por sus labios.

-Hablaremos mañana.- le regañó cariñosamente.- Ahora descansa, y tranquilo, nada te ocurrirá en este lugar.

Y Kurt le cree, logrando embriagarse del aroma de su loción, de la suavidad de su piel, de sus brazos fuertes y protectores, de cómo simplemente no lo echó luego de haberle dado esa terrible cachetada. Sabía que mañana sería un día bastante intenso, y que probablemente debían tener alguna conversación. Pero ahora solo quería concentrarse en la tranquilidad en la que esta sumergido.

-Buenas noches…Blaine.- susurró adormilado, frotando su frente otra vez contra su cuello.- Gracias.- agregó, y entonces el sueño logró dejarlo descansar en un mejor lugar que su habitación, que su cama, que el simple sillón de la sala. En Blaine.


Son las seis de la mañana cuando Kurt despierta.

La habitación estaba oscura, y el único sonido que pudo captar, eran los suaves y bajos ronquidos de Blaine. Alzó la vista, saliendo de la comodidad que sentía en su pecho y del escondite de su cuello, viendo sus ojos cerrados, sus pestañas descansando sobre sus pómulos… aún no entendía porqué Blaine había dejado que esto sucediera, pero Sebastian había acertado. Solo un abrazo de él podía hacer que las cosas se vieran con una posible solución.

Blaine le había mimado con una taza de café y tostadas con mermelada para el desayuno, aprovechando que aún era muy temprano y no habían estudiantes afuera a esas horas. Kurt se sentía agradecido de aún obtener esa sensación de calidez y comodidad al estar junto a él, sabía que si hubiera estado solo en su casa, todo hubiera sido lo contrario.

-Kurt.- le interrumpió Blaine, cuando el joven miraba los copos de nieve dejar totalmente blanco los sectores de pasto en la vista que les mostraba el patio trasero.- ¿Podrías decirme qué sucedió ayer con exactitud?

El ojiazul dejó la taza sobre el platillo blanco con un pequeño sonido de porcelanas chocando. ¿Por dónde debía empezar exactamente? ¿Debía omitir ciertos detalles?. De seguro su rostro demostraba la mitad de las sensaciones que estaban enredándose en su mente.

-Era la audición a NYADA.- susurró jugando con unas migajas de pan que habían quedado en la bandeja.- Me equivoqué en la letra.

Blaine frunció el ceño de inmediato, eso no era algo que le había ocurrido antes.

-¿Y qué dijo Carmen?.- preguntó recordando el nombre debido a todas esas veces que Kurt le habló de ella.

-Se marchó.- agregó mirando su reflejo en lo que quedaba de café.- No me dejó repetir la audición.

Blaine abrió la boca y luego la cerró, no había algo que pudiera opinar sobre eso. Pero si tenía todas las ganas de poder correr a encontrarla y rogarle que escuchara al maravilloso chico que podía cantar y actuar con pasión.

-Siento que todo esta perdido, Blaine.- agregó haciendo una mueca con sus labios.- No había algo más allá de NYADA. Y Rachel de seguro quedará en la universidad, y yo me quedaré aquí atascado…

-Tú no eres así.- susurró Blaine entrecerrando los ojos. Kurt alzó la vista ante lo que dijo, queriendo preguntar: ¿Aún me recuerdas?.- ¿Quién era el que me decía que debía ser perseverante?

-Alguien que no tenía tanto en sus hombros.- le contestó Kurt en un suspiro.

Se quedaron unos minutos en silencio, el castaño terminó su café en ese lapsus de tiempo, Blaine miró a su alrededor en busca de algún estudiante, pero aún no había aparecido nadie, tal como él había pensado. Miró a Kurt finalmente, que seguía jugando con pequeñas migajas.

Estiró su mano hasta encontrar la de él, sobresaltándolo.

-Aún tenemos mucho de qué hablar.- susurró con voz baja y suave.- ¿Podríamos vernos hoy nuevamente?

Kurt sintió a su traicionero corazón dar un vuelco, palpitándole contra el pecho nervioso y aunque no lo quería admitir, entusiasmado.

-Agradece que hay alguien que puede cubrirme por hoy en Lima Bean.- farfulló tratando de ocultar su sonrisa cuando vio la de Blaine partiéndole la cara de lo amplia y brillante.- ¿A las cuatro?

-A las cuatro.- contestó sonriéndole aún.

Se las arregló para salir a escondidas por el estacionamiento, consiguiendo un taxi que Blaine pagó por adelantado, a regañadientes del castaño. Todo era extrañamente excitante, huir, escapar y pasar la noche fuera de casa. Blaine de alguna forma hacía que los pensamientos negativos o todos los problemas que le sucedían se fueran borrando con tan solo hablarle de las soluciones.

Supuso que eso no ocurría con cualquier persona.


-¿Cómo es que van a volver antes?.- preguntó Cooper con los pies arriba de su escritorio, con el celular en una de sus manos y con la otra dentro de un paquete de papas fritas.

-Sí, hijo.- le contestó con voz suave, la adorable Elaine Anderson.- La nieve se adelantó en Ohio, y prefiero volver antes de que ocurra alguna tormenta que nos impida volver en más tiempo.

-Oh… ya veo.- farfulló metiendo una papa en su boca.- ¿Cuándo llegan?

-Probablemente hoy en la noche.- dijo su madre.- Estoy en el aeropuerto.

-Estaré esperándolos.- respondió Cooper sonriendo cuando escuchó el sonido de un beso del otro lado de la línea.

Dio un suspiro tomando otra papa de la bolsa, y bebiendo de una Coca-Cola en lata, pero se vio interrumpido otra vez, cuando el teléfono comenzó a sonar nuevamente.

Un número desconocido.

-¿Ddigga?.- preguntó con la boca llena de un nuevo montón de papas fritas.

-Oh por- ¡Cooper para de comer o el que necesitará ejercicio no seré yo!

-¿Blaine?.- preguntó frunciendo el ceño y bajando los pies de la mesa de inmediato.- ¿Dónde estas? ¿Qué teléfono es este?

-Es de un compañero de clase.- gruñó Blaine al ser picado en el brazo constantemente por Nick que le exigía que la llamada fuera corta.- Cooper, ¿Podrías hacerme un favor?

-No me gusta como suena eso.- contestó Cooper bebiendo de su bebida.

-Ah, entonces…¿Quieres que le diga a Susanne esas veces que te pasaste copas?.- preguntó burlonamente, haciendo alusión a la prometida de su hermano.

-No serías capaz…- susurró sintiendo que una gota fría rodaba por su nuca.- Okay.- cedió ante su silencio amenazador.- ¿Qué quieres?

Blaine sonrió a sus anchas.


Kurt suspiró cuando deslizó la camisa por sus hombros y las abrochó en sus puños. La verdad es que esto era un paso arriesgado. Demasiado arriesgado, ya que sabía que este día estaría cargado de más y más sentimientos. Blaine haría preguntas, quería respuestas, y Kurt no sabía si sería lo suficientemente fuerte para poder darlas… y claro, querer algunas en recompensa.

Burt le llamó prácticamente a gritos por el teléfono, luego de que no hubo una llamada de Skype, ni un mensaje de disculpa, sumándole querer saber los resultados de la audición, aumentándole los nervios y la ansiedad.

-Papá, estoy bien…- susurró una vez más al teléfono.

-Kurt, sé que es algo bastante shockeante, pero quiero que sepas que te apoyo en cualquier decisión que tomes de ahora en adelante. Y por favor, no digas que estas bien cuando no lo estas.- rectificó Burt sonando algo cansado en 10 segundos de habla.

-Es que… estoy tratando de despejarme un poco.- añadió pasándose la mano por el cabello para darle forma.

-¿Vas a salir con alguna de tus amigas?

-Ah… algo así.- farfulló sabiendo que era un mentira malísima.- Tengo que irme.- agregó cuando escuchó el timbre afuera.

-Kurt, cuídate por favor. Ya solo faltan pocos días para que vuelva…

-Disfruta de tu luna de miel.- dijo Kurt con cariño luego de cortar la llamada.

El castaño avanzó hasta su closet colocándose un chaleco azul oscuro, y tomando la chaqueta del perchero de la entrada-sabiendo que las botas podían hacerle juego-. Abrió la boca sorprendido cuando cruzó el umbral de la puerta.

Blaine estaba apoyado en un auto negro, elegante. Usando una ropa abrigada, junto a ese abrigo de hace días, que le llegaba a la mitad del muslo. La nieve cayendo a su alrededor formaba un encantador cuadro color blanco, y su sonrisa podía iluminar de aquí hasta las próximas tres cuadras.

-Me gusta tu bufanda.- murmuró Blaine cuando Kurt estaba ahora frente a él, con aquella bufanda. Ambos mirándose con un dejo de pequeña esperanza, pero el castaño aún tenía su mente hecha un infierno como para poder hacer algo coherente con sus decisiones.

Decide cambiar el tema.

-¿Por qué el auto de Cooper y no tu motocicleta?.- se inclina a preguntar observando el vehículo.

Blaine abrió la boca buscando una respuesta que tuviera sentido y que no dijera mucho mientras le abría la puerta a Kurt para que ingresara. Se dio la vuelta por delante e ingresó al asiento del conductor.

-¿Y bien?.- insistió el joven colocándose el cinturón.

-Digamos que esto es lo que puedo conseguir por ahora.- contestó copiando la acción.

Kurt quiere preguntar por qué, y muchos más "porqués", pero Blaine enciende la calefacción haciendo que sus manos comiencen a sentir cosquilleo al comenzar a ponerse más cálidas.

Blaine apretaba y tensaba sus tendones al poner presión alrededor del manubrio. El limpiaparabrisas quitaba los pequeños vestigios de nieve, y agradeció que fuera una suave nevada, así no influía a donde planeaba ir con Kurt.

Lo miró por el rabillo del ojo, el castaño tenía puestas sus manos cerca de la ventilación, y a la vez observaba por la ventana. Se preguntó qué hubiera ocurrido si su padre no lo hubiera trasladado a Dalton, o si él le hubiese contado todo a Kurt… pero entonces podía ponerlo en demasiados riesgos. ¿Qué ocurría si esto no salía como esperaba? ¿Qué sacaba con darle falsas esperanzas si su padre podía atacarlos nuevamente?...

El centro de Ski de Lima fue abierto por adelantado cuando la nieve se vio adelantada y la gente generó una demanda de peticiones para que lo abrieran al público.

Kurt estuvo unos minutos demás calzándose los patines, observando a la gente a su alrededor. Parejas, y familias que compartían y se ayudaban entre sí… ¿Qué clase de estrategia para hacerlo hablar era esta? ¿Qué se supone que debía hacer si todos sus planes estaban truncados y él estaba en medio de una pista de patinaje sobre hielo?.

-¿Sabes patinar?.- preguntó Blaine cuando Kurt abrió la pequeña puerta y entró en la pista.

-Claro que sé.- contestó con aire ofendido, pero la verdad es que no lo había hecho hace años.

Una música ligera inundaba todo el lugar, y Kurt prefirió avanzar cerca del barandal en caso de que sus pies y conocimientos le fallaran y cayera sobre el hielo. En cambio Blaine… seguía patinando como un niño pequeño y sonriéndole solamente a él.

Siempre a él.

Fue en un momento en que casi su cuerpo se va de espaldas, en que Blaine le tomó por sorpresa, agarrándole la cintura y dándole impulso para avanzar, obligándolo a que moviera los pies.

-¡Blaine!.- exclamó aferrándose a sus manos, sintiendo electricidad y calidez cuando sus pieles se encontraron.

-¡Es divertido!.- respondió haciendo que avanzara más rápido, y mientras el viento parecía acariciar sus mejillas, y la risa de Blaine le llenaba los oídos, pero otro sonido apareció. No lo había escuchado hace más de un mes.

Su propia risa.

¿Cómo es que este chico que le sostenía de la cadera y una de sus manos podía hacer que riera en medio de tantos problemas?

-¡Cuidado!.- exclamó una chica que los alcanzó a esquivar, pero Kurt no tuvo la misma suerte, sintiendo que comenzaba a caer.

No alcanzó a tocar el piso sin embargo. Blaine había alcanzado a tomarle por la cintura, y Kurt se aferró a sus hombros. Era como esa vez que ocurrió afuera del Lima Bean, ambos se miraron nuevamente como aquella ocasión, pero ahora ambos pidiendo una oportunidad de obtener esto de nuevo. De obtenerse otra vez, de poder convertir este momento en más que una abrazo y llegar a un beso, pero Blaine también siente la duda de Kurt en su agarre, en su rostro. ¿Volverás a dañarme?

Un teléfono suena.

Kurt se separa de los brazos de Blaine, y toma su teléfono. Tyler. Y Blaine alcanza a visualizar el nombre antes de que el castaño se alejara con gesto de culpabilidad y disculpa a la vez, patinando al lado del barandal como antes, mientras contestaba la llamada.

La melodía de fondo en la pista cambió a otra canción, y Blaine quiso reír de lo irónico en todo esto, sintiendo cada palabra mientras a Kurt a la vez le hablaban por teléfono.

(https)(:)(/)(/).(you)(tube).com(/)(watch)(?)(v=OpQFFLBMEPI)

Right from the start Justo desde el principio

You were a thief, you stole my heart, Fuiste un ladrón, robaste mi corazón

And I your willing victim. Y yo fui tu victima

I let you see the parts of me Te dejé ver partes de mi

That weren't all that pretty Que no eran tan hermosas

And with every touch Y con cada toque

You fixed them Tú las arreglaste

El único chico que por primera vez le sostenía la mirada por más de tres segundos luego de Santana en Mckinley. El que se enteró de todos los líos en los que estaba metido, de los rumores, de los problemas con Sebastian, de lo que sucedió con Santana, de lo que Cooper le contó sobre su pasado… y aún así, siguió con él.

Now you've been talking in your sleep oh oh Ahora, has estado hablando en sueños…

Things you never say to me oh oh Cosas que nunca me dices

-¿Tyler?.- preguntó Kurt alejándose unos cuantos metros de Blaine.

-¡Kurt! ¡Por fin contestas, me tenías preocupado!.- exclamó el rubio al otro lado de la línea.- ¿Cómo es que te fue en tu audición?

-Eh…- balbuceó el castaño pasando una mano por su cabello y luego dando un mirada a Blaine, quien le daba la espalda patinando solo con el poco impulso que tenía luego de haberse detenido.- Es algo que… -es que, es complicado.

Blaine miró por sobre su hombro.

Kurt tenía el rostro con facciones nerviosas y como queriendo dar una explicación. ¿Le contarás el porqué estas conmigo en este momento?, quiere preguntarle, pero sabe que son impulsos innecesarios.

Tell me that you've had enough Dime que has tenido suficiente

Of our love De nuestro amor

Our love Nuestro amor

-No me digas que…- susurró Tyler sonando nervioso de haber metido la pata.- ¡Kurt, es una locura! ¿Cómo es que no te dejaron?

El castaño suspira y vuelve a pasar su mano entre los mechones de su pelo.

Blaine seguía dando pequeños pasos y dejando que su cuerpo avanzara a medida que sus pies se resbalaban por el hielo. Porque sabía que la única persona que podía ser para él, era Kurt.

Y ese chico estaba en medio, a pasos de…alejarlo.

Just give me a reason Solo dame un razón

Just a little bit's enough Solo un poco es suficiente

Just a second we're not broken just bent Solo un segundo, no estamos rotos solo retorcidos

And we can learn to love again Y podemos aprender a amar de nuevo

-Tyler, ahora estoy ocupado…- susurró el joven apretando el barandal con su mano, mordiéndose el labio inferior.- ¿Hablamos luego?

It's in the stars Esta en las estrellas

It's been written in the scars on our hearts Ha estado escrito en las cicatrices de nuestros corazones

El rubio tragó saliva, sabía que había tocado un tema delicado sin querer, y que a la vez Kurt estaba evitándolo.

-Claro.- terminó por decir, colgando la llamada.

No lo obligaría a nada.

Blaine se volteó justo a tiempo cuando vio a Kurt deslizándose por en medio de la pista hasta donde él se encontraba. Estaba sonriendo nervioso, con sus ojos brillantes, sus mejillas sonrosadas por el frio, pero su cuello estaba seguro en vuelto en la bufanda roja…

We're not broken just bent No estamos rotos, solo retorcidos

And we can learn to love again Y podemos aprender a amarnos de nuevo

-¿Todo bien?.- preguntó Blaine mirándolo oculto en los bordes de su chaqueta. Kurt admirando que podía verse tan bien con una del uniforme de Dalton, azul oscuro, que le cubría hasta la mitad de los muslos.

You've been havin real bad dreams oh oh Has estado teniendo verdaderos malos sueños

You used to lie so close to me oh oh Solías tumbarte tan cerca de mi

There's nothing more than empty sheets No hay nada más que sábanas vacías

Between our love, our love Entre nuestro amor, nuestro amor…

Oh, our love, our love... Oh, nuestro amor, nuestro amor…

Kurt asintió levemente aún sin perder ningún detalle del otro. Abrió un poco más los ojos al ver que Blaine le extendía la palma de la mano, dibujando una sonrisa que tenía un dejo de tristeza.

-¿Quieres que te lleve a casa?.- preguntó el joven ladeando la cabeza.

Y sabe que debe tomar su mano, o todo se esfumara en menos de lo que alcance a analizarlo.

Just give me a reason Solo dame un razón

Just a little bit's enough Solo un poco es suficiente

Just a second we're not broken just bent Solo un segundo, no estamos rotos solo retorcidos

-Te agradezco esto Blaine, y todo lo que hiciste por mi.- dijo tocando apenas la piel de su mano, deleitándose de la sensación de su roce.- De verdad.

And we can learn to love again Y podemos aprender a amar de nuevo

I never stopped Nunca pararé

You're still written in the scars on my heart Esta todavía escrito en las cicatrices de nuestros corazones

Blaine frunce el ceño, porque siente que esas palabras suenan como una despedida.

Por favor, no me digas adiós.

-¿Eso es un "sí" para ir a casa?.- vuelve a preguntar, tocando sus dedos y comenzando a entrelazarlos con lentitud, solo por si Kurt se rehusaba y debía quitarlos de inmediato.

You're not broken just bent No estas roto, solo retorcido

And we can learn to love again Y podemos aprender a amar de nuevo

-Así es.- contestó sintiendo que estaba respondiendo a otra clase de pregunta, a un significado distinto. ¿Por qué su corazón estaba tan acelerado aún cuando se quitó los patines y se encaminaron al auto en silencio?

El automóvil de Cooper había mantenido un poco la temperatura cálida antes de que apagaran la ventilación, y apenas tocaron sus asientos se quedaron inmóviles. El castaño podía jurar sentir sus manos temblar, pero esta vez no era por todos esos problemas, ni aquellos pensamientos que no le dejaban dormir. Sentía su corazón latiéndole contra los oídos, y de pronto su boca estaba entreabierta en busca de más aire del que podía capturar por su nariz.

Se sobresaltó cuando su mano volvió a ser tocada por la de Blaine; encontrándose ambas miradas, percatándose de que el ojimiel estaba igual.

-No quiero perderte otra vez.- soltó de sus labios y Kurt no resiste mucho ante ese tono, por lo que baja la mirada a sus manos enlazadas.

-No puedes decir eso.- le reclama rasmillando sus uñas contra su palma.

-Tienes que disculparme algún día por todo esto.- prácticamente rogó tocando su frente con la suya.- Por favor…

-Entonces dímelo.- le rogó el castaño con ojos suplicantes alzando la vista.- Dime por qué terminaste conmigo.

Blaine entrecerró sus ojos angustiado al verlo así, pero las palabras se acumulan en su mente y se forman oraciones enredadas y torpes.

-Dime desde cuando ese tipo se atrevió a golpearte.- susurró acariciando sus mejilla con los nudillos.- Kurt…- insistió cuando el castaño miró hacia un lado. Pero todo era un juego de tenis, demasiado complejo a decir verdad. Eran solo preguntas en busca de anheladas respuestas.

-Fue a eso de unos cuantos días de que te fuiste.- respondió mordiéndose el labio.- Pero como te dije, estoy curándome de a poco…-

-Solo por fuera.- le regaña tomándole el mentón, y Kurt se zafa de ese movimiento, porque sabe que se pondría a llorar si volvían a mirarse el uno al otro.

-Blaine, traté de arreglar mi cabeza de todo lo que estaba pasando –solo- ingresando a trabajar al Lima Bean, y esta funcionando.- le contesta con el ceño fruncido.

-Y por eso tienes esas ojeras, ¿Verdad?.- le replica deslizando la yema de sus dedos por una de ellas.

-¿Qué quieres lograr con esto?.- susurró Kurt frenando su caricia con su mano, agarrándolo por la muñeca.

Blaine suspiró mirándolo quietamente, cada detalle gracias a la cercanía y a que no pudo hacerlo mientras dormían porque solo disfrutó de su calidez. Frotó su nariz de un lado a otro, sintiendo la respiración de Kurt frenarse y escuchando el bajo jadeo que soltó de sus labios entreabiertos.

-Volver a cumplir mi papel de cuidarte.- susurró con cariño.

Kurt alzó ambas manos a su chaqueta, apretando las solapas aún sin mirarle, porque estaba siendo injusto y contradictorio. Esto no calzaba con ese discurso de despedida ni las "explicaciones" de su termino. Trató de unir hilos, atacar cabos en todo el asunto, pero solo era escuchar el corazón de Blaine palpitar y resentir contra sus manos, y su aliento chocar contra su piel, causándole escalofríos.

Era un idiota.

-Solo quiero que vuelvas a quererme como antes.- le suplicó Blaine.- Quiero otra vez tu confianza, tus caricias, tus abrazos, tus miradas, tus toques, tus besos, todos y cada uno para mi.- agregó hasta tomarle las manos sobre su pecho.- Solo dame la oportunidad. Solo vuelve a darme la oportunidad que le diste a ese chico de cabello negro con matices verdes y lleno de piercings…

-Blaine…

Y es lo único que alcanzan ambos a escuchar para luego sentir sus labios chocar con fuerza, al principio respondiendo torpe por la sorpresa, pero luego amoldándose, saboreando sus bocas, sus lenguas volviendo a explorar los caminos olvidados, separándose solo por algo de aire, para luego volver a chocar. Las manos de Blaine se alzaron hasta acunar su mejilla y la nuca, mientras que las de Kurt se mantuvieron en su pecho, aferrando con más fuerza, más pasión, más deseo de poder tenerlo.

Sintió los labios de Blaine deslizarle por su mandíbula hasta detrás de su oreja, dando un pequeño pellizco con sus dientes, haciendo que soltara un gemido bajo y apretara sus manos.

Agradeció que solo estuviera en un estacionamiento y que no hubiera gente por ahora.

Sus labios siguieron descendiendo, cambiando la posición de sus manos para poder quitarle la bufanda y dejándola a un lado del asiento, inclinándose hasta poder besar la parte de su pulso; los brazos de Kurt no lograron hacer palanca por la electrocución de varias neuronas en este proceso.

-Kurt.- ruega Blaine en el escondite de su cuello, como si esa palabra fuera la contraseña o la señal para que el castaño le tomé el rostro y vuelva a besarlo, ahora él mordisqueando su labio inferior y luego el superior, disfrutando cada uno con lentitud, a lo que Blaine no se opuso en absoluto.

Quizás estaban actuando por inercia de haberse tocado de esa forma tantas veces antes, pero era el mejor impulso que podían pedir en ese momento, y es entonces que Kurt recae en esa palabra.

Impulso.

¿Quería realmente solucionar las cosas con lo que esto les llevaría?

Como si Blaine le leyera el pensamiento se detiene, suspirando en el escondite preferido del cuerpo ajeno, entre su cuello, el lugar perfecto donde Kurt podía abrazarlo y acariciar sus rizos con suavidad.

-¿A casa?.- susurró Kurt mordiéndose el labio al verse caer tan rápidamente en las redes de Blaine, envolviendo sus brazos alrededor de él, atrayéndolo a ese lugar su cuello.

-Estoy en ella.- respondió el ojimiel sin pensar en la pregunta, sonriendo al sentir el calor del sonrojo de Kurt desde su cuello.


Cooper esperaba a Blaine en la recepción de Dalton.

El camino de dos horas desde Lima hasta Westerville transcurrió con Kurt haciéndose el dormido para que no le obligara a bajarse antes, ignorando si debía estar cuatro horas allí dentro. Apoyó su cabeza contra el hombro de Blaine todo el camino, viéndose facilitado por los asientos que estaban unidos, sintiendo que su actuación cobraba efecto al verse adormilado.

Blaine entendía que esto no era una reconciliación definitiva, y que aún habían demasiadas cosas qué discutir y muchas explicaciones que dar por su parte, pero estaba preparado, porque ese beso le daba esperanzas de que podían salir juntos de esto.

-Kurt… ya llegamos.- susurró tomándolo por los hombros, sonriendo al verle frotarse los ojos y mirando a su alrededor perdido.- Ahora Cooper te irá a dejar hasta tu casa, ¿Bien?... No debí haberte traído de vuelta hasta acá, deberías haber bajado antes…

-No importa, me quedé dormido.- farfulló el castaño acomodándose en el asiento, mirando a Blaine con un aspecto adormilado.

-¿Te…te veré otra vez, no es así?.- preguntó Blaine con un tono de miedo en su voz. Kurt sonrió tranquilizadoramente, haciendo que su corazón desbordara una sensación placentera por su cuerpo. Asintió levemente, sus ojos cerrándose solos aún muy cansado, sin haber tenido tiempo de recapacitar todo lo que había ocurrido.

Blaine se acercó hasta besarle la frente con suavidad e incluso, veneración.

-Te quiero.- susurró sabiendo que otra palabra podía ser demasiado. Kurt abrió sus ojos, mirándose ambos a 5 centímetros de distancia.

-¿Blainie?.- preguntó Cooper jalándole la chaqueta desde afuera.- Es tarde y no alcanzarás a ir al comedor. Agradece que es fin de semana y que hay menos gente.

-Bueno señor, "ex –alumno".- gruñó Blaine sacándole la lengua, y luego volteando hasta ver a Kurt acurrucado en el asiento.- Lo cuidas.- le regañó a su hermano en voz baja.

-¿Crees que me arriesgaría a tu furia?.- le molestó de vuelta, y le sonrió pícaramente cuando vio a Blaine caminar tan efusivo y feliz de vuelta a Dalton.

Cooper encendió el automóvil, y luego las luces cuando salieron a la carretera principal.

-Hace tiempo que no te veía, Kurt.- susurró el joven sabiendo que aún le escuchaba.

-Lo mismo digo, Coop.- murmuró con la voz algo enredada por su estado de sueño.

-¿Te molesta si te agradezco por lo que lograste hacerle para que estuviera así?.- preguntó el hermano mayor de Blaine, y Kurt sabía que estaba siendo muy amable al no hacer preguntas de por qué se habían reunido nuevamente.

Negó con la cabeza.

-Gracias.

-Siempre.- contestó ahora volviendo a acomodarse la bufanda y mirando por el camino con los ojos entrecerrados.


El camino se desvió por otra calle, y Kurt lograba recordar aún esos arboles frondosos y gigantescos, quizá hasta aún más largos de lo que su mente había almacenado.

-Solo necesito ir a buscar unos documentos que me pidió mi novia que le imprimiera.- le contó a Kurt acariciándole la cabeza.- Dame unos minutos y vuelvo, no te vayas.- agregó haciéndolo reír.

Cuando Cooper dejó a Kurt frente a la entrada de la casa Anderson, y atravesó la puerta recogiendo los papeles de la pequeña mesa de la sala, pudo escuchar la voz de su madre.

-¡Cooper!.- exclamó la mujer abrazándolo fuerte. Se había olvidado por completo de su regreso.- ¿Cómo estas hijo? ¿Cómo ha estado Blaine?.- agregó tomándole las mejillas.- Estas más delgado.

-Estoy igual.- le dijo besándole una mejilla.- Y esta bien, es un genio en Dalton, créeme. Ser el líder de los Warblers no es una tarea fácil.

-¿El líder de un coro?.- preguntó Bruce Anderson apareciendo detrás de él, tomando una copa de vino de una bandeja que una empleada le ofreció.- Vaya.

-Creí que estabas informado de las acciones de tu hijo.- susurró Cooper un tanto indignado de su tono.

-¿Cómo es que crees que me enteré de sus escapadas?.- preguntó en un tono amenazador, pero Cooper no se inmutó. Elaine tomó del brazo a su hijo.-¿Por qué falsificaste mi firma?

-¿Quién es el padre que encierra a su hijo aquí?.- replicó entrecerrando los ojos.- ¿Quién en su sentido común deja a su hijo sin comunicación con su familia?

-Esta el teléfono de recepción.- gruñó por lo bajo, y tanto Elaine como Cooper se quedaron boquiabiertos.

-Bruce.- le regañó Elaine de inmediato.- Es tu hijo.- agregó con la garganta apretada, porque sabía que debía haber hecho esto antes.

-Mi hijo o no, tiene obligaciones que cumplir y no lo hizo.- jactó dándole la espalda.

-¡Tiene 17 años!.- le gritó Cooper.- En unos meses cumple los 18, a esa edad aún tienes oportunidades para cometer errores.

-No es excusa para hacer lo que se le dé la gana.- argumentó ladeando un poco la cabeza.

-¿Tanto te molestó verlo feliz?.- preguntó mostrándole las palmas.- ¿Qué hubiera pasado si a mi me hubiesen gustado los hombres? ¿También serias así de despectivo conmigo?

-No va al caso.- le contestó cortante.

-Cooper…- susurró Elaine.- ¿Me acompañas a la cocina?

-Lo siento, pero me están esperando...- murmuró Cooper tomándole las manos, sin percatarse de que Bruce Anderson acababa de mirar por la ventana. Sus ojos iguales a los de sus ambos hijos, se ampliaron en sorpresa al reconocerlo de una fotografía dentro de las investigaciones que había hecho antes. Era él.

Apenas Cooper se volteó a abrir la puerta, fue empujado por Bruce, que caminó con fuerza y decisión hasta el auto. Dejó los documentos sobre la mesa más cercana, corriendo detrás de él.

Kurt por su parte suspiró repasando todo lo que había sucedido a grandes rasgos, pero se sobresaltó apenas la puerta se abrió, y alguien lo jaló de un tirón, casi tropezándose cuando tocó la tierra bajo sus pies.

-¿Qué haces en mi casa?.- le encaró con voz asesina. Kurt frunció el ceño, pestañeando varias veces tratando de reconocer al hombre que se veía furioso. Su ropa indicaba que no era uno de los empleados, pero sus ojos mieles...

"En mi casa"

-¡Papá!.- exclamó alejando a Kurt de las manos de su padre y colocándolo detrás de él.- ¡¿Cómo es que sólo actúas y no piensas?!

Kurt jadeó al recordar al padre de Blaine de la fiesta meses atrás. Elaine le tomó las manos al instante, acurrucándolo contra ella de una forma maternal a pesar de la diferencia de tamaños.

-¿¡Por qué trajiste al causante de todo a este lugar!?.- exclamó encarando ahora a su hijo.

¿Causante de qué?, pregunta la voz de Kurt en su cabeza.

-No puedes culparlo por estar con Blaine.- siseó impactado.- ¿Qué pretendes con seguir separándolos?

Kurt abrió sus ojos sorprendido. ¿Qué tenía que ver Bruce en esto?. Él...

-Elaine, no entiendo...- susurró el chico mirándole.

La mujer pasó su mano por la frente y suspiró.

-Lamento que tengas que enterarte así.- respondió mirándolo con tristeza.

-¿Enterarme de qué?.- dijo con voz un poco más alta, logrando llamar la atención de los dos hombres que discutían.

-Por tu culpa me vi obligado de transferirlo.- gruñó Bruce pasando por al lado de Cooper.- Por tu culpa simplemente no me obedecía.

-¿Por qué supone que yo soy el responsable?.- preguntó Kurt acariciando las manos de Elaine antes de soltarlas con suavidad.- ¿No sabe lo que Blaine era luego de que usted le rechazara?.- siseó con rabia, sabiendo que había pasado la línea, pero ni siquiera arrepintiéndose de ello.

Bruce negó con la cabeza mirándolo atentamente, acercándose a pasos peligrosos hasta quedar a poca distancia. Kurt sintió su interior encogerse, pero no lo demostró. Elaine se acercó hasta interponerse entre ambos.

-Bruce...- recalcó más fuerte que antes, sabiendo que ahora era el momento de ser fuerte por Kurt, ya que no pudo serlo por Blaine.- Deja tu egoísmo de lado, y permite a tu hijo se feliz con él.

El hombre no se vio imputado, sólo se quedó en silencio y soltó todo el aire por su nariz ofuscado.

-Pensé en tratar de mover mis contactos y hacer que despidieran a tu padre para que Blaine me obedeciera.

Kurt sintió que sus ojos saldrían de sus órbitas, entonces por eso Blaine se alejó, por eso terminó con él, por ello siempre se veía tan herido cuando le hablaba, por todo esto habían sacrificado un mes de estar juntos...Blaine.

Se cubrió la boca con la mano sintiendo sus ojos llenarse de lágrimas.

-Él no lo aceptó, y terminó por obedecerme.- dijo encaminándose a la casa, dejando a Kurt temblando y mojando sus mejillas.- Haciendo esto solo por…ti.- agregó haciéndolo sonar como algo tonto.

-Kurt.- susurró Elaine limpiándole las mejillas.- Lamento esto, tanto...

-Yo lo odié.- balbuceó palpando su rostro una y otra vez sintiendo que le daría un colapso.- ¡Maldición, lo odié y todo lo hizo por mi!

Cooper lo atrajo a sus brazos y Kurt sólo se aferró a su chaqueta, Elaine se limpió sus propias mejillas.

El hermano mayor de los Anderson, le acarició el hombro sintiéndose orgulloso de sus palabras, la mujer le sonrió con suavidad.

-Cooper...- susurró apretándose contra él, queriendo desaparecerse.- ¿Por qué todo esto es tan complicado?

-Porque ahora es tiempo de que puedas solucionar todo.- le contestó acariciándole el cabello.

Kurt suspiró tratando de desenrollar cada pensamiento. Ahora tenía los "porqués", y debía comenzar a pensar en frío.


Holaa! Chicos, quería comunicarles que estoy muy feliz y que además... Hoy 11/12/13, fecha única, el fic cumple un año de vida. Y quiero agradecerles a todos y cada uno que se amanecieron escribiendo o leyendo sin parar por algunos días. Sin ustedes, insisto, yo no estaría aquí. Conocí gente maravillosa, es decir ustedes, y estoy totalmente centrada a escribirles un final muy bueno.

Aclaraciones:

Este es el penúltimo capítulo. A continuación comenzarán una serie de especiales que son saltos al futuro. Y luego de estos, que son alrededor de 5 ó 6, subiré el final de este fic... Tengo nostalgia.

Preguntas:

AmiDela: "tengo duda el papa de Blaine por fin entendera a su hijo o enserio no hay remedio para el?"

Creo que con este capitulo quedó bastante clara la postura de ese hombre.

AlanIb: "Has visto la 5ta temporada?"

Por supuesto.

"¿Pensarás en hacer una secuela?"

Yo creo que con los especiales quedará aclarado ese punto.

Estoy muy emocionada por todo. Solo muchas gracias, de corazón.

~Carolice