Epilogo I
Sesshōmaru se congratuló de saber que su territorio estaba libre de la influencia de los fragmentos de la perla; no podía negar que el lobo no se había quedado con los brazos cruzados, sino que cooperó de buena fe en traer sus propios fragmentos cazados.
El grupo de recién llegados junto con el lord entraron al salón y ahí InuYasha entregó los fragmentos y Sesshōmaru asintió orgulloso.
–Todos…
–Como debe ser… Lord –respondió un Yû que creció algunos centímetros por presunción.
Naraku se acomodó mejor en los almohadones donde su pareja y él recibían las novedades; InuYasha relató las aventuras que habían pasado para obtener los fragmentos e incluso Kōga comparó las suyas. En eso se encontraban adentrados todos, sin embargo algo llamó la atención del hanyō pelinegro, que entrecerrando los ojos suspicaz, le preguntó a su primogénito:
–¿Yû que llevas en ese pañuelo?
El aludido miró a su tío –que le hizo un gesto de adelante–, luego miró a su papá y por ultimo a su padre…, quien observaba todo con serenidad, mas con algo de curiosidad.
–Es… –El niño abrió el pañuelo.
Y las reacciones fueron variadas. Naraku se levantó de un salto y se alejó, Sesshōmaru frunció el ceño y…
–¿Eso es una pulga? –dijo Kōga.
El insecto se cruzó de brazos y miró a su alrededor.
–Soy un yôkai pulga, ¿joven…?
–Soy el Rīdā del Ôkami, ¿tú quién eres?
Myōga estaba por responder…, más.
–¿Que hace ese insecto en mi palacio?
Sesshōmaru no se veía nada contento y todos a su alrededor esperaron lo que sucedería.
–Bochan Sesshōmaru… –susurró el yôkai insecto. El de Luna en la frente alzó una ceja, como esperando algo y solo la pulga supo el que– Sesshōmaru-sama… Señor del Oeste.
Yû en su natural curiosidad infantil cuestionó interesado a su padre…
–¿Conoces a Myōga, padre?
El Lord asintió…
–Por desgracia. Este insecto era muy unido a mi padre después de que mi madre falleciera y creo que incluso fue su cómplice en eso de convivir con humanos.
Todos los presentes miraron al mencionado y este se rascó la nuca.
–No señor, solo lo acompañé en su viajes para conocer a los huma…
–Para mí eso es ser su cómplice. –refutó el lord.
Como InuYasha vio que la pulga no era del agrado de su aniki se tomó las manos y suspiró abatido.
–Entonces ¿no puede quedarse, aniki?
Naraku opinó desde su respectiva distancia.
–InuYasha… es una pulga y siendo lo que somos, no es bienvenido aquí.
–¡Pero fui amigo de Inu no Taisho! –se defendió Myōga.
Kōga se encogió de hombros y opinó:
–Yôkai o no, solo es un insecto.
–Yo no lo tomaría a la ligera joven Rīdā, estos insectos pueden ser toda una plaga.
Aseguró Naraku nada feliz, por la presencia de Myōga. La pulga se sintió ofendido y contratacó.
–Pues tú eres un hanyō y…
–¡Cierra la boca! –calló el de orejitas– Naraku es el papá de Yû y los otros hijos de mi aniki y también el que me trajo a este lugar y me salvó de una vida de odio.
Sesshōmaru alzó una mano para poner orden.
–No sé qué haces en mi palacio, sin embargo lo que si se es que mi hijo y otouto no te traerían porque sí.
–Yo… –Myoga pareció pensarlo antes de responder– Los jóvenes bochan deseaban saber más acerca de los que… conocí.
Sesshōmaru no vio al hablante, sin embargo concentró su vista en Yû e InuYasha y fue el mayor el que respondió.
–Deseaba saber, más de ella, de mí… madre.
Yû se removió en su lugar, pero se unió a la petición de su Oji.
–Yo quería que mi Oji… supiera.
El Dai-Yôkai se quedó en mutismo unos instantes y si bien sabía que la pulga no era bienvenida en su clan por obvias razones y que su pareja le tenía una gran aversión a esta –algo que compartía con él–, pues sus recién nacidos no debían estar cerca de algo como eso, mas con todo eso los ojos ámbar parecidas a los suyos podían vencer su férrea disciplina y convicción. Naraku sin que le lord aun dijera su veredicto supo cuál era y sonriendo salió del salón, no creía seguro estar ahí, si la pulga se quedaría...
Sesshōmaru se giró a ver a su hijo y hermano y dijo:
–Que se quede por un par de días, será vigilando todo el tiempo y solo será para relatarles lo que desean.
InuYasha asintió y aseguró.
–Así se hará aniki, y si habla tonterías, yo mismo lo llevare hasta nuestra fronteras o… al más allá.
Con sus órdenes aclaradas, el lord se levantó y salió del lugar, iba a reunirse con su pareja e hijos menores.
Kōga en cuanto Sesshōmaru salió se dirigió a Myōga.
–Oye ¿por qué no le agradas al lord?
InuYasha respondió por la pulga, asegurando por lo que había visto y sospechaba:
–Este tipo es un hablador, además creo que el muy tonto cree que mi aniki no es como mi padre.
Myōga asintió agregando:
–Yo le dije a mi señor Inu no Taisho que su hijo era muy arrogante para ser un buen líder y...
–¡Con razón padre no te estima! –gruñó molesto Yû.
InuYasha también vio asesinamente a Myōga y este quiso compensar su última y desafortunada frase. Se acomodó en el pañuelo y miró al de orejitas.
–Yo conocí a su madre y supe que mi señor la amó muchísimo al igual que a usted.
–…
El hanyō de cabello plata no dijo nada, pero se sintió un poco orgulloso.
Kōga abrazó a su pareja y este no se alejó, después de todo solo estaban ellos, Yû y Myōga.
La pulga miró esa acción y cuestionó:
–¿Ustedes…?
El lobo muy ufano, respondió:
–InuYasha y yo somos prometidos.
Myōga negó con la cabeza. InuYasha frunció el ceño. Yû al ver que esa conversación no sería interesante, se estiró levantándose y se acomodó en los almohadones –asiento de su padre.
–¿Qué sucede? –cuestionó el hanyō de orejitas.
–Bueno es que… yo deseaba verlo como líder del clan y no como una mera pareja de otro yôkai que ni siquiera es de su raza.
Kōga se molestó realmente y estaba por aplastar a la pulga por su comentario, más InuYasha lo detuvo.
–No tengo idea de cómo o que tan cercano eras de mi padre o de mi madre, pero como te dije, le agradezco que me haya dado la vida, pero no la conocí, ni guardo ningún recuerdo de ella, así de mi padre no lo recuerdo y no lo conocí hasta que mi aniki me llevó al más allá…
–Pero mi señor…
–No tienes ni idea de cómo fueron las cosas, yo estuve solo hasta que mi aniki me aceptó en este clan. Dices que me buscaste, y dime si me encontrabas ¿Cómo me hubieses ayudado? Eres solo un yôkai minúsculo, ¿me hubiese defendido de los humanos o de otros yôkai que me querían matar por ser mestizo?
–Soy sabio y hubiésemos llegado a este lugar, como hijo del General tenía derecho a…
–Eres un idiota –dijo Kōga ya harto de esa conversación y también muy ofendido– dices que InuYasha es solo mera pareja mía y luego aseguras que tú lo buscabas para ¿ayudarle? Y aseguras que le ayudarías trayéndolo a este lugar; lo que dices es que hubieses hecho lo mismo que sucedió realmente… que InuYasha llegara con Sesshōmaru-sama para que él lo cuidara.
–No exactamente, el amo InuYasha tiene derecho a…
El aludido se levantó y tomó el pañuelo con todo y pulga:
–Le prometí a mi hermano que yo mismo te echaría de aquí si decías tonterías y no te has callado diciéndolas.
–Por que niega su derecho de nacimiento.
–Eso es por lo que mi novio te dice estúpido, ¡no te das cuenta! Soy un joven señor de este clan, pero eso sucedió porque Naraku me trajo a aquí, mi hermano me aceptó y me crió como tal, no, por esos derechos que pregonas.
–Mi General…
–Tu General y mi madre me dejaron huérfano en este mundo. Sufrí algún tiempo… dos meses y después de eso llegué aquí, como miembro ¡no! no solo como un miembro sino como joven señor de los Inu y me prometieron con Kōga del Ôkami, porque se haría una alianza entre los clanes, pero también porque mi hermano deseaba a un yôkai digno de ser mi compañero, un demonio fuerte que me apoyara cuando él no pudiese estar conmigo.
Myōga vio las emociones cruzar el rostro de InuYasha durante su discurso; dolor al recordar el tiempo que estuvo solo, alegría y orgullo al relatar cómo llegó al clan y el por qué estaba comprometido con el lobo. Y comprendió que solo sus prejuicios hacia el Sesshōmaru que conoció como un heredero frio y orgullos era lo que lo estaba alejando de InuYasha y de la línea de sangre del General Perro, esa que con Yû se confirmaba que su fuerza no había menguado. Myōga deseó convencer a InuYasha de no echarlo al retomar la conversación, pero con la mente abierta…
–¿Mi señor no dejó instrucciones para Sesshōmaru-sama?
Una voz serena, pero firme –que provenía del pasillo– respondió por el bochan.
–El General esperaba que como sus más cercanos súbditos y soldados, cuidáramos y respetáramos por igual a sus hijos, pero tú nunca lo comprendiste Myōga, un favoritismo para con ellos es como una traición a la memoria de nuestro señor.
–¡Chūjitsuna! –exclamó la pulga esperando que el anciano Inu lo apoyara para quedarse en el palacio.
El mencionado miró al hanyō y preguntó sereno.
–Joven amo, debería dejar que ese hablador le relate algunas anécdotas de su tiempo con Inu no Taisho, debe tener muchas.
–Pero… –se negaba el hanyō mayor.
–No se preocupe, si vuelve a abrir la boca para decir algo en contra de mi señor Sesshōmaru, yo mismo lo aplastare.
InuYasha sonrió divertido y Yû corrió para ver al anciano.
–¿Tú si lo conoces Chūjitsuna-san?
–Si joven Yû, por desgracia.
Yû rió divertido y tomando la mano del mayor, lo llevó al salón para que les acompañara.
Kōga miró el regreso del insecto y se levantó para amenazarlo.
–Una palabra más que moleste a mi Inu, y te hare cachitos.
El insecto asintió repetidas veces y con eso su visita al palacio se extendió un poco.
La conversación se centró en las aventuras que Myōga pasó con Inu no Taisho y algunas cosas de lo que Izayoi fue en la vida de este.
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Sesshōmaru se alistó para descansar, sin embargo Naraku notó que este se quedó viendo hacia el cielo nocturno…
–Mi señor…
–Voy en un momento.
El hanyō de cabello negro, creyó saber lo que pasaba por la mente de su pareja, no en vano lo conocía desde hacía cientos de años, sin embargo aún le costaba trabajo confortar a este, sin que lo notara para que su orgullo no fuese afectado…
–Yo no conocí a mi madre, supongo que me agradaría saber algo de ella.
–¿Tu padre no te habló de ella?
–Oh, mi padre… ni siquiera deseaba tenerme cerca.
–…
–El General lo obligó a hacerse cargo de mí.
–Por eso lo admiras tanto.
–Sí. Es la ironía de la que Irasue-sama se ríe.
–¿Cuál?
–Que InuYasha no sienta lo mismo.
–No comprendo.
–Que InuYasha le admira a usted –Sesshōmaru no respondió y es que Naraku le dio la serenidad con solo esa frase y con la que siguió…– Y ahora ese sentimiento también lo tiene Yû. –le recordó su orgullo.
Sesshōmaru se giró y caminó con dirección a la cama y se recostó a lado de su pareja, deseaba dormir y permitir que su hijo y hermano supieran de su abuelo por otra boca que no fuese la suya.
…
Su reino estaba en paz, su hermano y el prometido de este sin haber hecho nada reprochable, sin yôkais que molestaran a su gente usando fragmentos de la Shikon no Tama…
Todo era casi perfecto, sin embargo algo había empañado la felicidad del Dai-Yôkai del Ichizoku Inu y eso era…
–¡Oh si el General era muy fuerte y en la montaña de las aves…!
Ese asqueroso insecto que tenía a su familia emocionada de saber más acerca del General perro. El lord soportaba esa situación nada más por su otouto y su primogénito; a solas, pues esa pulga también era responsable de que su pareja, por primera vez se hubiese negado a una petición de él… No pienso convivir con esa cosa y menos llevar a mis bebés cerca de él. recordó la conversación el de luna en la frente.
Sesshōmaru estuvo tentado a gruñir –como cierto lobo que ya estaba mas que fastidiado de tanto heroísmo de esos relatos–, sin embargo una frase de InuYasha y otra de Yû detuvieron al gran lord de comportarse infantilmente….
–Mi aniki venció a esa Tekkei, fácilmente.
–¡Oh sí, mi padre es muy poderoso!
Sesshōmaru sonrió de lado, sin que nadie lo notara. Que esa pulga siguiera contando los heroísmo de su padre… él ya no estaba a su sombra, pues ya también estaba haciendo historia y en la mente de la gente más importante para él.
Fin
Esa parte ya no quedó inconclusa y en cuanto a Myōga –en lo personal– considero que tiene favoritismo por InuYasha y no debería de ser así, pues los dos –Sesshōmaru e InuYasha– son hijos de Inu no Taisho, debería verlos igual.
Mil gracias a todas y todos por leer.
Lunatica Drake Dark, sandivivaelanime, sakura1402, Alba marina, yuric09, Gelygirl, Blonde hair girl –Terminó, pero habrá epílogos, gracias por tu review-, céfiro merino –ya veremos que les espera el destino a eso dos XD-, kane-noona, SesshomaruSama, Chiharu –Sipi faltaron algunas cosa, pero ya verás que los resuelvo en los epílogos jejeje.
