Capítulo 54: Una Propuesta que Da Felicidad

Eran las 8:30 am. cuando Terry estaba ya despierto, arreglándose para salir a planear lo que tenia pensado para la noche, tratando de no hacer ruido para evitar despertar a su amada, quien se encontraba durmiendo placidamente en la cama.

-Ah listo-dijo Terry al terminar de vestirse.-Lo bueno que no se ha despertado-.

Después de eso Terry se dirigió a la cama, y depositó un dulce beso en la frente de su amada, después de eso salió de la habitación.

Susana quien ya estaba despierta, logro ver como Terry se dirigía a su auto, después de eso lo vio salir en su auto de la casa de campo, Susana muy confundida se pregunto a donde iba Terry.

Siendo las 10:00 am., Candy estaba despertando y su primera idea era despertar a su amado con un beso, tan ilusonada con hacer eso estaba que rápidamente abrio los ojos, pero su idea se deciso al ver que Terry no estaba.

-¿Terry?-pregunto Candy confundida.

Se levanto rápidamente de la cama y con una bata cubrió su desnudez, al instante se dirigió a la puerta, estaba a punto de salir de la habitación cuando vio una nota en el suelo, la levantó y al instante empezo a leer:

"Perdón por no despertar contigo mi amor y también por no avisarte que iba a salir, pero tengo algo muy importante que hacer, nos vemos en la tarde. Te amo Pecosa.

Terry"

Candy algo triste por no saber a donde se había ido su querido Terry, empezo a vestirse, después de eso salio de la habitación. Cuando iba bajando las escaleras se topó con Susana, quien iba subiendo.

-Hola Susy-dijo Candy.

-Ah, hola Candy-dijo Susana.

-Oye ¿no sabes a dónde fue Terry?-dijo Candy.

-Mmm...no, lo siento-dijo Susana.-Únicamente lo vi cuando se fue en su auto, pero no se a donde fue-.

-Oh, ¿a dónde pudo a ver ido?-dijo Candy.

-No lo se-dijo Susana.

-Oye, ¿y tú a dónde vas?-dijo Candy.

-¿Eh? Bueno yo voy a...a la ciudad-dijo Susana.

-Ah ya se, si mi pensamiento no me falla, tú vas a ir a una cita-dijo Candy.

-Este...bueno yo...sí-dijo Susana.

-Bueno, te deseo buena suerte-dijo Candy.-Y saluda a Oliver de mi parte-.

-¿Ya te vas?-pregunto Susana.

-Sí-dijo Candy.-Voy a ver si alcanzo almorzar con mi familia-.

-¿No almorzaras aquí?-pregunto Susana.

-No Susy-dijo Candy.-Ya no quiero dar más molestías, fue suficiente con pasar la noche aquí-.

-Pero no es ninguna molestía-dijo Susana.-Tú eres bienvenida en esta casa-.

-Gracias Susy, pero será para otra ocasión-dijo Candy.-Adiós-.

-De acuerdo-dijo Susana.-Adiós-.

Después de eso, Candy bajo las escaleras y se dirigió a la puerta principal, saliendo al instante.

Eran las 10:30 am. cuando Terry se encontraba en la ciudad, había decidido ir a la mansión Andry primero para contarle a sus amigos lo que tenia planeado para esa noche, todos muy felices lo felicitaron y se ofrecieron a ayudarlo. Así fue como Albert se habia ofrecido a hacer una reservación en el mejor restaurat de la ciudad, Annie y Paty se ofrecieron a ayudar en el arreglo personal de Candy, y Archie le dio a Terry la dirección de la mejor joyería de la ciudad.

Así es como Terry se encontraba buscando la dirección que le había dado Archie, pasados unos minutos de búsqueda, Terry finalmente localizó el lugar, rápidamente entro y se dirigió al mostrador.

-Buenos días joven-dijo el encargado de la joyería.

-Buenos días-saludo cortésmente Terry.

-¿Qué se le ofrece?-pregunto el encargado.

-¿Tendrá anillos de compromiso?-pregunto Terry.

-Claro que si joven-dijo el encargado.-Sí ve, a partir de la tercera columna hacia arriba, son anillos de compromiso-.

Terry miro el mostrador, donde había varias cajitas de tersiopelo de diferentes colores, algo confundido volvio la mirada al encargado.

-¿Gusta qué se las muestre?-pregunto el encargado.

-Sí, por favor-dijo Terry.

Pasadas dos horas, finalmente Terry escogió un hermoso anillo, después de haber salido de la joyería regreso nuevamente a la casa de campo, esperando que las horas pasaran rápido.

Como si las plegarias de Terry hubieran sido escuchadas, el reloj marcó las 5:30 pm., faltaban únicamente una hora con treinta minutos para que Terry fuera por Candy a la mansión Andry.

Annie y Paty al ver la hora rápidamente empezaron a arreglar a Candy, quien estaba muy confundida, pues no sabia nada de lo que tramaba su familia, pues desde que regreso de la casa de campo los notó muy raros como si le estuvieran escondiendo algo.

-¿Porqué me estan arreglando?-pregunto Candy confundida.

-Por algo-dijo Annie.

-¿Qué acaso voy o vamos a salir?-pregunto Candy.

-Algo parecido-dijo Paty.

-Parece que voy a salir a una cita-dijo Candy.

-Eso es, porque si vas a salir-dijo Annie.

-¿En serio?-pregunto Candy.

-Sí-contesto Paty.-Pero ya no nos hagas más preguntas-.

Candy se quedo callada mientras la arreglaban, estaba sumida en sus pensamientos, preguntándose que es lo que todos tramaban.

"No se porque, pero siento que el responsable de todo esto es Terry" pensó Candy.

Ya faltaban únicamente 30 minutos para que Terry llegara a la mansión Andry, Candy ya estaba lista y todavía estaba muy confundida, trataba de sacarle la verdad a sus amigos pero nadie le decía nada, ya harta de estar pregunta y pregunta, y viendo que nadie le decía nada, decidió quedarse callada.

Eran exactamente las 7:00 pm. cuando Terry llego a la mansión Andry, después de haber bajado del auto rápidamente se dirigió a la puerta principal, tocó y espero a que abrieran la puerta. Al instante la puerta se abre dando paso a Annie.

-Buenas noches Annie-dijo Terry.

-Buenas noches Terry-dijo Annie.

-¿Esta Candy?-pregunto Terry.

-Deja ir a llamarla-dijo Annie.

-Gracias-dijo Terry.

La reservación estaba programada para las 7:30 pm. pero Terry habia decidido ir antes por Candy, pues luego el restaurant se llenaba mucho de gente, más si era el restaurant más exclusivo de la ciudad.

Finalmente Candy llego a donde estaba Terry, muy feliz lo abrazó y le dio un dulce beso.

-¿Dónde estabas, Terry?-pregunto Candy.

-Eso es lo de menos, Pecosa-dijo Terry.

-Terry-dijo Candy.

-Jajaja muy bien, Srita. Andry ¿esta lista para la mejor velada que haya tenido?-dijo cortésmente Terry.

-¿Eh? Este yo...claro que sí-dijo muy sorprendida Candy.

-Muy bien-dijo Terry.-Vamonos-.

Candy y Terry subieron al auto, iniciando así la marcha hacia el restaurant, desde la ventana de la mansión todos veían como el auto se iba alejando, y en sus adentros rogaban por que todo saliera perfecto.

Pasados unos minutos, Terry estacionó el auto, pues finalmente habían llegado a su destino, al ya haber bajado del auto, Terry le ofrecio su brazo a Candy, y ella muy gustosa lo tomó, así fue como los dos entraron al restaurant.

Después de haber hablado con el encargado, los dos fueron guíados a la mesa que estaba reservada en nombre de los Andry, Candy quedo maravillada al ver la mesa, había un hermoso jarrón con rosas en el centro y una vela, Candy no podía creer el hermoso detalle que había hecho Terry para ella.

La cena transcurrió con gran tranquilidad, Terry trataba depensar en las palabras adecuadas que le diría a Candy en cuestión de minutos, aunque odiaba admitirlo estaba nervioso.

Casi era la hora de irse y Terry seguia en las mismas, este era el momento y no podía desaprovecharlo.

-Candy-dijo Terry llamando su atención.

-¿Qué ocurre Terry?-pregunto Candy.

-Yo...yo...yo...-dijo Terry nervioso.

-¿Te ocurre algo Terry?-pregunto Candy.

Terry negó con la cabeza y al instante se puso de pie, dirigiéndose a donde estaba Candy y parándose frente a ella, echando a un lado su nerviosismo lentamente se fue arrodillando, Candy en ese momento se sorprendió mucho. Terry al instante le tomó la mano y le deposito un beso en ella.

-Candy yo...-dijo Terry mirándola a los ojos.-Desde que te conocí me enamore perdidamente de ti, aunque casi nunca te lo demostraba, sabes que lo que viví contigo tiene un muy importante lugar en mi corazón, conocerte fue el mejor regalo que la vida me dio, tener tu amistad fue una bendición y provar tus dulces labios fue un sueño hecho realidad, Candy tú y solo tú le dan un significado hermoso a mi vida y el volver a verte le dio luz nuevamente a esa vida, que se habia apagado cuando nos separamos, tú eres la persona más importante de mi vida y por volver a hacerme sonreír, por alentarme a seguir mis sueños y por entregarme tu amor dulce y sincero estoy muy agradecido. Te amo Pecosa-.

-Terry-dijo feliz Candy.

-Mi hermosa Pecosa, mi amada Julieta, mi querida Candy-dijo Terry sacando del bolsillo de su saco una cajita de tersiopelo rojo y abriendola.-¿Te casarías conmigo?-.

En ese momento los ojos de Candy se llenaron de lágrimas, lágrimas de felicidad que corrían libremente por sus mejillas, no podía creer que lo que estaba presenciando fuera real.

Todas las personas que eran testigos de ese romántico momento empezaron a aplaudir. Mientras tanto Candy estaba muy feliz.

-Sí-dijo Candy muy feliz.-Sí Terry, sí quiero, sí quiero casarme contigo-.

Terry muy feliz le coloco el anillo a Candy en su dedo, era un hermoso anillo de oro con una esmeralda en el centro.

Terry se puso de pie y Candy también, dándose al instante un fuerte abrazo, Terry estaba muy feliz al igual que Candy.

-Te amo Pecosa-dijo Terry.-Te amo-.

-Yo también Te amo Terry-dijo Candy.-Te amo-.

En ese momento se fueron acercando el uno al otro y al instante se fundieron en un dulce y tierno beso.

Continuará...