Ya había, pasado tres semanas desde que ellos habían empezado su búsqueda. Aquel día, era uno de esos días malos, él día anterior lo habían pasado yendo de un lado al otro y no habían tenido el menor resultado.

A eso se le agregaba que Kate, había dejado de interésale su salud, casi no dormía y a penas comía.

Ese martes, Kate se levantó antes que Rick y preparo un café para él, y se sentó a revisar la lista de los hogares que visitarían hoy. Aunque tuvieran la misma respuesta buscarían en cada uno de los hogares.

Rick se dio vuelta en la cama, buscando su calor, pero la cama estaba vacía, otra vez. Se levantó y camino hacia el salón donde la encontró con un gran mapa.

- buen día - dijo acercándose a la cafetera y sirviéndose una enorme taza, para él y otra para Kate, quien por cortesía di uno o dos sorbos a la taza.

- kate sabes creo que hoy debemos tomarnos el día, esta horrible y además sinceramente estoy muy cansado -

- no hay problema quédate descansando yo hoy pensaba hacer la zona de Brooklyn -

Él se sentó en una silla junta a ella aspiro profundo - Kate mira seguro que hoy javi nos trae algo de información y podemos mejorar la búsqueda -

- espéralo tú - e intento irse, pero él la detuvo.

- Kate además me preocupo por ti Kate, en los últimos días prácticamente no has comido ni dormido nada -

Ella lo miro a los ojos - estoy bien, y voy a estar mejor cuando logre encontrarlo -

- si Kate, pero para eso debes cuidarte debes comer como corresponde –

- estoy bien – dijo interrumpiéndolo y dejándolo solo en el salón.

Rick había olvidado lo cabezota que podía ser ella cuando, algo se le ponía como objetivo. Aspiro profundo, le dio un gran trago a su taza, y se pasó la mano por la cabeza.

El teléfono de él comenzó a sonar, y al ver el número de el investigador privado, lo atendió rápidamente.

- dime -

El hombre dijo que tenia algunos datos que quería compartir con ellos.

- de acuerdo te esperamos - dijo el escritor y corrió hacia la habitación.

- kate, kate me acaba de llamar Esposito que vendrá con información -

- espéralo tu yo tengo hogares que visitar -

Rick la tomo del brazo para detenerla - por favor esperemos a ver que nos dice Javi -

Kate aspiro profundo y bajo la cabeza - de acuerdo, pero mañanas si o si volvemos a la calle -

- de acuerdo -

Los dos se sentaron en el sofá fingiendo que estaban mirando las noticias, pero en realidad solo estaban buscando, algo que entretener la mente para no pensar en cual eran las noticias que tenía Javi.

Cerca del mediodía el timbre sonó, y ambos saltaron del sofá y fueron hacia la puerta. Saludaron a Javi y los tres se sentaron en la mesa del comedor.

- bueno, con los datos que me han dado lo que pude conseguir es una lista de los niños de esa edad que están bajo la tutela del estado -

Ambos miraron la lista, donde no figuraba ningún dato de un niño nacido en esa época ni con nombre Alexander -

- seguimos igual no tenemos ni un maldito dato - dijo Kate levantándose de la silla y comenzado a caminar por el gran salón.

- bueno, al menos tenemos datos, de hogares ahora podemos dejar de andar a tontas por ahí ahora podemos centrarnos en esos hogares - dijo él levantándose tras ella.

- si tú crees que no van a decir algo por favor - y se pasó sus manos por la cabeza.

- si ustedes quieren puedo ampliar la búsqueda en los estados vecinos, pero eso va llevar algo más de tiempo - acoto Javi.

Las lágrimas de impotencia comenzaron a caer por el rostro de ella. Se sentía encerrada en un callejón sin salida.

- supongo que podemos ampliar la búsqueda -

- ves así podemos volver a pedir en la justicia que nos ayuden- Richard abrazo a kate para consolarla-

Luego de conversar por un rato más acerca de cómo seguirán la investigación, Javi, se despidió para ver qué datos podía encontrar y prometió que lo haría con la mayor velocidad posible.

Ambos se pusieron a ver dónde quedaban cada uno de los hogares de la lista.

- creo que mañana podemos intentar con los de Brooklyn- dijo él mirando la lista y si es necesario seguimos para las afueras del estado -

- si podemos hacer eso - respondió ella dándole un sorbo a su taza de café.

El timbre los sorprendió a ambos

- ¿esperas a alguien? - pregunto ella frunciendo el ceño.

El solo se limitó a negar con la cabeza y se levantó para abrir la puerta.

- señora Golan -

- querido, he venido por los libros que me has prometido ¿te acuerdas? -

- si, si pasa -

- señora Golan ella es Kate -

La joven se levantó y se acercó a la mujer de unos sesenta años, que tenía el pelo cano.

- que tal querida -

- espéreme un segundo y ya le traigo los libro - dijo el joven yéndose a su oficina.

Las dos mujeres se quedaron mirando unos instantes, en silencio.

- no sabes lo bien que nos viene que él nos regale libros ayudara mucho -

Kate sonrió - me alegra que él pueda ayudar a alguien –

- aquí están, seguro que les van a gustar, sobre todo Julio Verne -

- muchas gracias Richard eres muy amable -

La mujer tomo la pila de libros, y se despidió dejando sola a la pareja.

Ella se lo quedo mirando y sonrio por primera vez en el día.

- ¿que? - pregunto al sentirse observado.

- nada es que eres muy dulce, lo que haces -

- bueno si puedo ayudar a los niños de ese centro de día a que lean -

Ambos sonrieron y volvieron a la mesa a ver su itinerario.

Cerca de las ocho, los dos estaban en la cocina preparando la cena, para ellos, y para sus amigos Maddy, John con quienes habían quedado a comer esa noche.

- eso huelo increíble - dijo él acercándose más a ella que se encontraba junto a la cocina.

- gracias es una vieja receta que me hacia mi abuela -

- a ver déjame probar - dijo acercándose más de la cuenta

- no, no aléjate - le dijo tratando de que él no tocara lo que se encontraba dentro de la olla.

Ambas manos se juntaron una con la otro. Sus ojos se posaron en el otro. Ellos sabían que había algo pendiente entre ellos, aquel beso, del que jamás habían hablado habían quedado flotando en el aire.

-Kate - dijo el acercándose a ella y apoyado su frente a la de ella.

- Rick - respondió sintiendo el cálido aliento de él sobre sus labios.

El timbre hizo que ambos se sobresaltaran y se separaran rápidamente –

- voy, voy abrir la puerta - dijo él alejándose rápidamente hacia la puerta.

- sí, si - dijo ella volviendo a meterse en la cocina

Los dos amigos saludaron con una gran sonrisa. Los tres entraron al piso.

- ven, oportuno - le dijo John a su amigo - vamos por un wiski - tonándolo del brazo y llevándolo a la oficina.

Maddy se acercó a su amiga - que estás haciendo amiga - dijo sentándose junto a ella en una de las banquetas.

Kate puso al corriente de cómo iban las cosas y no pudo evitar que en más de una oportunidad se le cayeran algunas lágrimas.

- tranquila amiga sé que todo ira mejor - tomo la mano de su amiga - ahora dime una cosa como andan las cosas entre tú y Rick -

- bueno la verdad es que la libido cuando tienes un hijo desaparecido pasa a un segundo plano, pero tenemos acercamientos, compartimos cama, pero nada más. Además, yo no estoy muy segura de que él me quiera en su vida -

- ya verás luego de que encuentren al pequeño las cosas se pondrán bien entre ustedes -

Los cuatro se sentaron a cenar, aunque los tres de ellos disfrutaron de la comida, ya que Kate se dedicó a pasear la comida por el plato, mientras cada tanto se reía de alguna de las anécdotas, que recordaban su pasado.

Aunque ella no lo percibió Rick, había estado atento, a que ella no había probado un solo bocado en toda la noche.

Aquella no estaba bien, Kate se estaba deteriorando, todos los días si seguía así ella no podría seguir así.

Luego de despedir a sus amigos la pareja se acostó. Kate se quedó inmediatamente dormida. Rick se quedó mirándola, la amaba nunca, la había dejado de amor. Cada vez que la tenía cerca su pecho le dolía de todo lo que tenía adentro para decirle.