CUSTODIOS DEL AMOR
Capítulo 50 Parte 2
Termino de arreglarse pero viendo la cara de Seiya y su propio estado de humor no le permitía disfrutar de esa noche, aun así tenia que se fuerte y darle animo a su esposo, tan distraído estaba que ni siquiera había notado su provocativo vestido, negro transparente con delgadas líneas azules que simulaban una especie de raíces, un pequeño forro cubría la parte de sus senos y sus caderas, lo había elegido para provocarlo y llamar su atención, y también darle un uso antes de que nuevamente no pudiera ponerse algo así, suspiró observando a su esposo, se colocó un poco de perfume, se puso de pie y se acercó a él.
—¿Estás listo amor? —preguntó colocándose frente a él.
—Si... —murmuró teniendo la corbata mal acomodada, simplemente no podía dejar de pensar en cómo decirle la verdad a su hija.
Lo tomo del rostro suavemente acercándose a besar sus labios— Te amo
Se sintió confortado, al recibir los labios de su esposa, correspondiendo a sus labios— Serena... —sonrió entre sus labios— perdóname, tratemos de disfrutar de esta noche ¿sí?
—Al menos por hoy no pensemos en nada ¿sí?, es nuestro aniversario y te amo más que cuando nos casamos y siempre estaré a tu lado para apoyarte
Acaricio su rostro— Si mi amor, te amo
Le sonrió con dulzura abrazándolo— Todo saldrá bien, ya lo veras
La estrecho entre sus brazos— Vamos... todos nos esperan
Beso su mejilla abrazándolo más hacia ella— ¿Y si nos quedamos mejor y celebramos tu y yo solos?
— ¿Y los invitados? —sonrió ligeramente, acercándola más hacia él.
—Mmm habrá suficiente comida y vino, no creo que no sepan el motivo de porque no llegamos —sonrió acariciando su nuca.
— ¿Una fiesta sin los festejados?
—Si... —sonrió separando un poco su rostro para verlo— un aniversario muy original o bien quizá podamos llegar un poquito más tarde, porque tendré que vestirte de nuevo
— ¿Vestirme de nuevo? —murmuró un tanto confundido.
—Sí, tienes la corbata chueca y la camisa mal fajada, y sabes lo que pienso cuando te veo así —dijo sonriéndole tratando de animarlo.
Se sonrojo al notar esos pequeños detalles— No me había percatado
—Lo sé, no te has percatado de muchas cosas —dijo separándose para poder quitarle la corbata.
—Perdóname amor, vamos disfrutemos esta noche, hagamos acto de presencia y nos escapamos temprano para disfrutar esta noche ¿qué te parece?
—Si mi amor —sonrió volviendo a colocarle la corbata para hacerle el nudo bien— ¿iremos a nuestro paraíso?
—Claro, ese es el mejor lugar para pasar esta maravillosa noche, nuestra torre
Sonrió asintiendo al terminar de acomodar la corbata bajo las manos hacia la orilla de su pantalón desabrochándolo— ¿Preparaste algo especial para esta noche?
Se sonrojó un poco más— Tenía algo preparado, bueno si lo tengo, pero me falto unos detalles
—Mmm entonces quizá se puedan completar con mis detalles —Subió la mirada mientras lo rozaba al acomodarle la camisa— yo también tenía algo preparado, bueno lo tengo preparado
Cerro sus ojos ante sus caricias— Amor... sabes comienzo a desearte
—¿En serio? —Sonrió entreteniéndose un poco más— ¿te estoy provocando acaso?
—Tu qué crees —abrazándola más hacia el besando sus labios con pasión.
Sonrió sin dejar de acariciarlo correspondió a sus labios, quería distraerlo, que ya no estuviera preocupado, no le gustaba verlo así y nadie mejor que ella para lograr sacarlo de su distracción al darle otras cosas en que pensar.
No tardo en bajar sus manos hacia sus caderas acariciándolas lentamente, mientras disfrutaba del sabor de sus labios.
Soltó su pantalón bajándolo con una mano mientras que con la otra rodeaba su cuello besándolo más profundamente.
Suspiró entre sus labios— Llegaremos tarde —murmuró buscando el cierre de su vestido.
—Solo un poco... —murmuró mordisqueando sus labios— pero es que no sería aniversario si no hacemos esto
—Es un vestido muy sexi —bajando el cierre lentamente— me gusta
—¿Te gusta? —sonrió dejándose desvestir— pensé que no te gustaría
—Me gusta porque es solo para mí —acariciando su espalda.
—Claro mi amor, solo para ti, seré como siempre la sensación de la fiesta —murmuró cerrando los ojos al sentir sus caricias haciéndola estremecer.
—Dejarías de ser tu si no fuera así—subiendo la tela del vestido para descubrir sus caderas y poder hacer a un lado aquella prenda tan sensual.
Sonrió tomándolo de los hombros— ¿Me dejaras usarlo sin problemas?
—Mmm si con un abrigo puesto
—No, sin abrigo... —dijo soltando su corbata— te convenceré
—Es demasiado transparente —sonrió dejando caer el vestido por su cuerpo.
—No es tanto —murmuró dejando caer la corbata y enseguida desabotonar la camisa— a ti te gusta verme
—Si me gusta verte pero que nadie más lo haga —desabotonando el sostén.
—Mi amor es un celoso —murmuró empujándolo suavemente hacia la cama para que se sentara— pero solo tú me desnudas
—Lo sé —sonrió admirándola— eres aún más bella que cuando te conocí
Sonrió tomando su mano para que la acariciara— Y solo soy para ti, cada célula de mi cuerpo te pertenece
—Solo para mí —murmuró acariciando su pecho ya desnudo— te amo mi amor, han sido diez años maravillosos
—Mmm creo que deberíamos contar desde el primer momento en que nos besamos —dijo acercándose tan solo para morder suavemente su labio— un beso que me dejo sin aliento
—Un beso que puso mi mundo de cabeza, y que aún sigue de cabeza
Sonrió con satisfacción llevando los labios en sutiles besos a su oído— El primer beso real de mi vida, te robaste mi alma en ese instante... —susurró mordiendo suavemente su oreja.
Cerro sus ojos disfrutando de ese momento— ¿Así que desde entonces robe tu alma?
—Sí, mi alma, mis miradas, mis sueños... —murmuró entre pequeñas mordidas subiéndose a la cama quedando sentada en sus piernas y las rodillas apoyadas en la cama— mi corazón
Sonrió observándola— Tarde en darme cuenta que una chiquilla robo todo de mí, que después no podía dejar de pensar en ella y estar siempre pendiente de su seguridad, algo que inicio como un deber se convirtió en lo más importante para mi
—¿Y sigo siendo una chiquilla? —preguntó abrazándose un poco más a él.
—Más que eso amor, eres mi mujer
—Sí, tu mujer —murmuró rozando su intimidad hacia él— tuya, me enorgullece serlo
Gimió ante ese roce— Serena, te necesito
—¿Tanto como yo? —murmuró apoyándose en las rodillas para incorporarse un poco y poder acariciar su espalda— dime que quieres que sea tuya
—Quiero que seas mía y quiero ser tuyo
—Mi amor —murmuró volviendo a rozar su cuerpo hacia él sonriendo— siempre me has gustado
—Por favor mi amor —sujetándola de la cadera— te necesito princesa
Lentamente se acomodó para poder unirse a él lentamente— Mi Seiya —murmuró arañando su espalda al tiempo que mordisqueaba su hombro al sentirlo por fin.
Soltó un gemido ante ese placer que ella despertaba en él— Te amo, Serena mi amor
Se separó de su hombro manteniéndose unida a él, sonrió al mirar su rostro lleno de deseo, un deseo que había sabido mantener en él durante esos diez años— Seiya Kou, el hombre que puede mantenerme en su cama las veces que quiera y como quiera
—Eso me gusta tenerte solo para mí, cuando quiera y donde quiera —moviéndose dentro de ella— la mujer que amo eres tú y solo tu
Sonrió abrazándose a su cuello dejando que la tomara como él quisiera— Si mi amor, te amo, te amo
Dejo escapar algunos jadeos, acelerando más sus movimientos observando su rostro.
—Seiya, mi amor, mi único amor —murmuraba entre sutiles jadeos arqueando su cuerpo buscando unirse aún más a su amado esposo.
—Mi amor, mi Serena —sentía ese momento acercarse sujetándola con más fuerza hacia él, uniéndose tanto como le era posible.
Necesitaba sentir ese momento llegar mientras lo besaba, por lo que lo tomo del rostro y lo beso tan profundamente como los gemidos de ambos se lo permitían, era maravilloso sentirse unida a él en todos los aspectos y de todas las formas posibles.
Beso sus labios con pasión, con amor desbordando todos aquellos sentimientos que él le hacía sentir, llegando a ese momento tan esperado.
Se separó de sus labios en el momento justo en que llegaba al cielo en brazos de su esposo, dejo escapar un fuerte jadeo mientras su piel por completo se erizaba— Amor...
—Mi amor, soy feliz a tu lado
Relajo lentamente su cuerpo tan solo acomodándose entre sus brazos sonriendo, besando aquella pequeña área que había mordido— Cada año que ha pasado se ha vuelto nuestro amor más fuerte
—Feliz aniversario mi amor, por un año más de amor —acariciando su rostro.
Sonrió besando suavemente sus labios— Feliz décimo aniversario amor mío, cada día que pasa te amo más
—Y yo a ti, te amo mi amor, gracias por estar a mi lado
—Mi amor, el hombre más fuerte y dulce que he conocido, te amo mi amor —acaricio su mejilla suavemente— eres perfecto mi amor
—Y tu mi amor, también lo eres, perfecta y maravillosa —respiro profundamente— disfrutemos este maravilloso día ¿sí?
Sonrió besando sus labios— Si mi amor, lo haremos como cada año que hemos celebrado estar unidos, pero la verdad me encanta estar así, entre tus brazos y los dos desnudos
—Y a mí, también me fascina mi princesa, pero nuestros invitados esperar y mientras más tardemos, tardaremos en estar juntos
—Tienes razón amor, pero que conste que solo iremos un rato, cenaremos, bailaremos un par de piezas y nos escaparemos, muero por ser tuya nuevamente
—Así lo haremos vida mía, porque yo también ansió hacerte mía una y otra vez
Se mordió el labio ante sus palabras— ¿Podre usar el vestido entonces o prefieres uno de fácil acceso?
—Mmm uno de fácil acceso suena interesante
Sonrió poniéndose de pie— Lo intuí, que no dejarías usar un vestido como este así que preparé otro
—Estoy ansioso por verlo
Le sonrió aún más para luego alejarse sugestivamente hacia el amplio closet— Deberías vestirte por mientras mi amor o te comeré de nuevo
—Está bien amor, me daré una ducha y me vestiré —poniéndose de pie, para enseguida ir al baño.
—Si mi amor, mientras yo me vestiré también —dijo desde dentro del closet mientras sacaba lo necesario para cambiarse.
X-X
—Te va a encantar la cena, es prácticamente todo lo que nos gusta y el postre es un delicioso pay de queso con salsa de fresas... —dijo mientras sonreía pensando en lo que se había esmerado por preparar ese menú especial.
—Que bien porque muero de hambre mi princesa
—Lo siento no debí dejar que hicieras tanto ejercicio antes de salir —sonrió sutil— pero fue muy placentero
—Sí, pero lo disfrute mucho, como no tienes idea
Sonrió sonrojada— Como siempre que disfrutas de mí, por cierto, no vayas a andar cubriéndome con tu saco, el vestido no es tan provocativo ahora...
—Mmm me gusta mucho —acariciando su pierna mientras manejaba.
—Señor Kou, la mano en el volante —sonrió divertida.
Sonrió divertido— Como ordene señora Kou —dijo al ver el restaurante de su esposa— hemos llegado
—Siéntete orgulloso de llevarme de tu brazo luciendo más sexy que nunca —sonrió mientras se retocaba un poco el maquillaje— porque yo iré del hombre más atractivo del mundo
—Estoy orgulloso de ti mi amor, te amo tengo la esposa más hermosa del mundo
Sonrió tomando su mano— Y yo el hombre más apuesto por esposo, te amo Seiya, ahora a celebrar y más tarde mmm tu sabes lo que quiero más tarde
—Lo se mi amor lo sé porque es lo mismo que yo quiero
—Entonces a darnos prisa, que nos espera una madrugada intensa
—Si muy intensa —sonrió anhelando que llegara ese momento.
Sonrió sonrojada dándole un beso en la mejilla— Te amo, vayamos a celebrar, ¿sí?
—Si mi amor, tenemos que celebrar nuestro amor
—Vamos entonces —dijo quitándose el cinturón de seguridad preparándose para bajar.
Bajo del auto, para enseguida ayudarla a bajar— Es un placer venir acompañado por una bella dama
Tomo su mano bajando del auto— Mi amor, un placer venir de tu brazo —sonrió acomodando su vestido para poder caminar de su brazo.
Sonrió entrando al bello restaurante, donde ya todos los invitados y su familia se encontraban esperándolos.
—Papá, mamá ya se habían tardado, pensamos que no llegarían —dijo Hotaru al acercarse a ella.
—Perdona la demora —sonrió a su hija acariciando su mejilla.
—Lo sentimos princesa —sonrió Serena besando la mejilla de su hija mayor— nos entretuvimos un poco
—Si ya me imagino como —sonrió divertida.
Sonrió sonrojada— Ya nos conoces, pero bueno vayamos a celebrar si princesa
—Si vamos —tomándola del brazo— por cierto, muchas gracias por invitar a mis profesores mamá
—No tienes nada que agradecer princesa —le sonrió sutil— ¿ya llegaron?
—Si mira —señalándole el lugar donde se encontraban— y se ven más unidos, quizás la profesora por fin lo acepto —dijo más que emocionada.
Sonrió sutil— Bueno solo no los presiones ¿de acuerdo?
—Está bien mamá —abrazándola.
Seiya observo a la pareja— Hacen bonita pareja —sonrió presionando la mano de su esposa.
Volteo a observar a su esposo asintiendo— Si, hacen bonita pareja —al voltear y ver a sus invitados sonrió al toparse con la mirada de su hermana a la cual saludo— ¿vamos?
—Vamos amor —conduciéndola hacia donde estaba su familia reunida y amigos— mira también llego Yaten —sonrió más que feliz.
Sonrió al ver que venía de su brazo su amiga Lita— Se ven tan felices juntos
—Si me alegra que no dejara ir a su fan número uno
—La única que le aguanta su mal humor —sonrió divertida— así como soy la única que aguanta tus celos
Se sonrojó ligeramente— Bueno yo…
—Si aflojas un poco mi cintura me sentiré mejor —sonrió divertida— hola hermanita
—Vaya hermanita yo creí que usarías el otro vestido —sonrió divertida al ver que Seiya aflojaba su abrazo.
Sonrió acercándose a saludarla— Ya conoces a mi esposo, no quería que nadie me viera
—Te lo dije, pero nunca me haces caso —besando su mejilla.
Se encogió de hombros divertida— Pero conseguí lo que quería
—Siempre lo haces hermanita, ya nada me sorprende viniendo de ti —guiñando un ojo.
Sonrió feliz encogiéndose de hombros.
—Pensamos que no vendrían los festejados —dijo Darien acercándose a saludar a su primo.
— ¿Y faltar a esta maravillosa fiesta en nuestro honor?
—Fiesta organizada por tu esposa... supongo que no
—Y perderme sus delicias de ninguna manera
—De todas formas, nunca te pierdes de nada que venga de ella, creo que todos sabemos porque llegaron tarde, debería darles vergüenza —dijo divertido.
—Vamos déjanos ser, es nuestro aniversario
Se acercó palmeando su espalda— De milagro llegaron a su boda, oye no había podido contarte, pero voy a ser papá de nuevo —sonrió orgulloso.
— ¿En verdad? —sorprendido— que coincidencia, yo también volveré a ser papá
—¿En serio? —preguntó sorprendido— vaya... esto no nos pasaba desde Kenda y Seiya
—Si es genial —abrazando a su primo— ha sido una gran noticia, me lo dijo la noche de la premiación tiene tres meses de embarazo
—Qué curioso Haru también tiene tres meses —dijo al abrazarlo— vaya solo les falta que nazcan el mismo día
—Si sería demasiada conciencia, tu y yo solo nos llevamos algunos días, nuestros hijos se llevan solo un mes y los que vienen en camino pueden nacer al mismo tiempo es fabuloso
—Sería algo curioso y divertido —sonrió— bueno vamos a brindar
—Nada de brindis aun, ni siquiera hemos cenado —dijo Serena sonriéndoles— por cierto, ¿qué tal los han atendido?
—De maravilla el servicio es estupendo —Dijo Haruka con una sonrisa.
—¿Probaste los panecitos con queso?, ¿te gustaron?, hice una mezcla rara y funciono —dijo sonriente.
—Si deliciosos, me has dado en mi punto débil
Sonrió orgullosa— Espera a la cena, te encantara, bueno les encantara
—Te has vuelto una gran chef cada día tus platillos son aún mejores
—Gracias a mi familia pude lograrlo —sonrió a su esposo que en todo momento la había apoyado— bueno iré a ver que la cena esté lista para que comiencen a servir... no tardo
—No tardes amor —murmuró tomando una copa para dar un sorbo.
—Papi... —corrió la pequeña abrazándose a la pierna de su padre.
—Hola mi bebe —sonrió al verla— ¿cómo estás princesita?
—Bien papi —sonrió alejándose unos pasos para que la viera con un vestido lila como el de su madre, pero este completamente largo y con tirantes anchos, y flores bordadas en la falda— mira... igual que el de mami
Sonrió al darse cuenta que su esposa lo tenía todo completamente planeado— Eres igual a ella de bonita mi bebe —se agachó a cargarla.
—¿De verdad estoy tan bonita como ella? —sonrió abrazándose a su papá recargando la cabecita en su hombro.
—Si mi amor eres muy hermosa, idéntica a tu madre
Sonrió feliz acomodándose en los brazos de su padre— Quiero ser como ella
—Esperemos que no tanto, ¿o también a ella la vas a celar cuando se le ocurra vestirse como su madre? —dijo Haruka divertida abrazándose a su esposo.
—Yo también espero que al menos no herede esa parte de él —dijo muy divertido.
—¿Y por qué no? —preguntó sonriendo al ver a la niña atenta a la conversación— si va a ser como ella que lo sea en todo ¿no crees?
—No me ayudes Darien —murmuró con una seña— imagínate si así batallo mucho con Hotaru y Serena
—Bueno yo solo decía, eres un hombre muy celoso
—Lo soy con mis amores
—Yo quiero un novio como mi papi
—Si lo tendrás cuando seas grande ahorita eres muy chiquita
—Pero si es muy celoso y feo, ¿por qué quieres un novio como él?
—No es cierto mi papi es el hombre más guapo que he conocido
—Es porque has conocido muy pocos, además tu papá ya está viejo
—No me importa es mi papi y quiero tener un novio como mi papi cuando sea grande —abrazándolo celosamente.
—Bueno definitivamente es hija de Serena, tienen los mismos feos gustos...
Seiya rio divertido— Admítelo primito soy mucho más guapo que tu
—Oye que te pasa, mi marido es muy apuesto —dijo Haruka abrazando a su esposo sonriendo— tiene razón Serena no tiene tan buenos gustos
—Eso es trampa, son dos contra uno y no sé dónde le ves lo guapo a Darien mira ya tiene arrugas
—Listo, ya están por servir... —dijo al llegar nuevamente junto a su esposo y su familia— ¿de que hablaban?
—Amor defiéndeme son unos montoneros
—¿Por qué?, ¿qué le hacen a mi esposo? —preguntó abrazándolo por la cintura recargándose en él no sin antes besar la mejilla de su pequeña.
—Nosotros nada, tu marido que es melodramático
—Mmm bueno eso es cierto, pero así lo amo, ¿qué fue lo que te dijeron amor?
—Que tienes muy malos gustos porque soy feo ¿verdad que no?
Sonrió negando— Claro que no, tengo unos gustos impecables, bueno uno que otro desliz, pero me compuse luego, y mi marido es el mejor de mis gustos
—Lo ven —sonrió orgulloso abrazándola por la cintura— soy muy guapo
—Claro que es muy guapo, por algo hay muchas modelillos queriendo quitármelo —dijo de forma posesiva abrazándolo— ¿verdad princesa que no dejaremos que nos quiten a papá?
—Nooo papi es nuestro
—¿Ven?, mi princesa sabe lo que es bueno —Sonrió orgullosa— y me ayuda a defender a su padre
—Ay hermanita es evidente que mi amado esposo es aún más atractivo que el tuyo
—¿Que? —sonrió negando— para nada, mi Seiya es más apuesto, además canta maravilloso
—Claro que no, el mío lo es y es el mejor agente del mundo
—Bueno si Seiya se hubiera quedado en la agencia también sería el mejor agente del mundo
Haruka se acercó a Darien acariciando su mejilla— Pero no lo hizo y aun así tu siempre has sido el mejor
—Sí, lo soy por ustedes, mi familia —dijo sonriéndole abrazándola hacia él.
—Pues Seiya es el mejor cantante del mundo
—Nuestros maridos son fabulosos y sin duda los mejores guardaespaldas que hemos tenido
—Sí, los mejores... —dijo sonriendo sutil— bueno iré a saludar a los demás invitados, tomen asiento ya están por servir la cena
—Claro, vamos mi querido agente, su hijo aclama por comer
—Vamos mi señora Chiba —sin soltarla la llevo hacia la mesa que ocuparían.
—Ay que remedio, vamos Seiya es hora de cenar —dijo Kenda al ver la discusión de sus padres.
—Si vamos... —dijo siguiéndolo.
—Nuestros padres son muy dramáticos
—Sí, lo sé, en casa solo se escucha como pelean luego como andan muy cariñosos y otra vez pelean
—Mis padres igual, pero más en estos últimos días, debe ser por el bebé —dijo con orgullo.
—¿Tía Haruka también está esperando un bebé?, mi mamá también —dijo tranquilamente.
— ¿También? —se detuvo giro hacia él— wow nuestras madres embarazadas
—Sí, pero bueno yo ya me acostumbré, seguro tendrá antojos extraños, mandara a papá buscar comidas raras y le gritara porque lo vio en la televisión con otra mujer, aunque sea un video musical —dijo encogiéndose de hombros.
—En casa papá se enoja cuando mamá debe ir a la oficina a trabajar en sábado, aunque sabes, quiero ser un guardaespaldas es divertido
—¿En serio?, yo también quiero ser guardaespaldas, y cuidar de... —se quedó callado al voltear hacia la entrada y ver a la niña que tanto le gustaba.
— ¿De quién? —lo observo detenidamente, al ver que se había quedado mudo.
—Mako... —murmuró observando a la niña.
— ¿Mako?, ¿quién es Mako?
La niña sonreía al entrar de la mano de sus padres.
—La niña más linda de la escuela —Dijo sin poder quitar la mirada de la pequeña.
—Seiya, Mina llego —dijo Serena al acercarse a su esposo— vamos a saludarla
—Por un momento pensé que no vendría —sonrió tomando la mano de su esposa para saludar a los invitados.
—Hace tiempo que no la veo —dijo sonriendo al acercarse a la familia recién llegada— hola, bienvenidos
—Hola Serena, hola Seiya tiempo sin verlos gracias por invitarnos
—Gracias por venir, ¿y esta bella señorita quién es?
—Te presento a mi hija, saluda Mako
—Tu hija es hermosa, se parece mucho a ti, hola Mako
—Hola mucho gusto en conocerla —saludándola con una ligera reverencia.
—Ah que hermosa y que bien educada, permíteme presentarte a mis hijos —dijo buscándolos con la mirada— ah ahí están, Seiya, Serenity, vengan niños
Seiya se acercó a sus padres marchando como soldado al acercarse más a la niña de sus sueños— Ho...hola...
—¿Y Hotaru donde esta no la veo?
—Hola —dijo la rubia con seriedad.
—Qué bonita te ves, no sabía que tus padres fueran amigos de los míos
—Gracias, mi madre tal parece que conoce a tu padre, ¿me conoces?
Se sonrojó ligeramente— Sí, soy Seiya Kou del quinto B tu estas en el salón A ¿no es así?
—Sí, así es... —dijo sonriendo amablemente.
—Seiya, hijo, ve a buscar a tu hermana para que venga a saludar
—Si mamá —suspiró sintiéndose frustrado al no poder seguir conversando con ella.
—Bueno pasen, esperamos que disfruten de la cena —dijo Serena sonriendo no pasando desapercibido aquel suspiró de su hijo.
Seiya sonrió al notar las miradas de su hijo— Interesante
—¿Qué ocurre? —volteo a ver a su esposo— ¿qué es interesante?
Se acerco a su oído— Ya sé quién es la niña que le gusta a nuestro hijo
—¿A mi pequeño le gusta una niña? —preguntó sorprendida— pero... ¿cómo?, ¿por qué no me había dicho nada?
—Porque son cosas de hombres —guiño un ojo— no le digas que te dije
—Pero, es mi bebé —murmuró volteando a verlo.
—Lo es también el mío
—¿Y quién es la niña que le gusta?
— ¿No es obvio amor? —haciendo una ligera seña.
—¿Mako? —preguntó sorprendida— pero... esa niña es más grande que mi bebé
—Por unos meses ¿no?
—Sí, pero, es más grande que él —Suspiró— mi bebé
—Sí, pero a él le gusta
—¿Y a ella le gusta mi bebé? —preguntó caminando hacia la mesa.
—Observa y dame tu punto de vista cielo
Observo a su hijo desde el otro extremo nada más viendo a la niña mientras que ella se encontraba entretenida con sus padres sin ponerle atención— Es igual que yo
—Así es —se acercó besando su mejilla.
—Mi pequeño bebé —suspiró observándolo— quiero ayudarlo
Negó con una sonrisa— Deja que el luche a su modo amor
—Pero Seiya, es mi bebé y se lo que debe estar sintiendo y pensando al ver que la niña que le gusta ni siquiera lo mira, fue algo que sufrí cuando tu no me mirabas
—Lo sé amor, pero debes dejar que el luche, tal como lo hiciste tu
Volvió a mirar a su hijo suspirando— ¿Sabes?, me duele que no me haya dicho nada, soy su mamá
— ¿Acaso tú se lo comentaste a tu hermana?
—No, pero... no es lo mismo, yo soy su madre y siempre le he dicho que puede contar conmigo y ahora —dijo con lágrimas en los ojos— mi bebé está creciendo
—Sí, pero también tiene un padre que puede aconsejarlo —guiño un ojo a su esposa— además aun es pequeño para esas cosas
—Seiya, soy madre de un casi adolescente, estoy envejeciendo —dijo haciendo un puchero.
—No estas envejeciendo y aun es un niño solo tiene diez años
—Es casi un adolescente, tiene diez años, pero ya le gusta una niña
—Lo sé, mi amor, pero debemos dejar que lo haga ¿no?
—Sí, pero... —suspiró profundamente— está bien, ya no hare más dramas
Se acercó besando su mejilla— Debemos estar siempre a su lado apoyándolo
—Sí, siempre lo estaremos, bueno hora de cenar, tengo mucha hambre
—Si vamos amor —tomo su mano para guiarla hacia la mesa— vamos amigos es hora de cenar
Todos los invitados sonrieron, las mesas ya estaban servidas y bellamente decoradas, todos disfrutaron de la cena preparada especialmente para ese festejo y platillos especiales para los pequeños, desde una rica crema, un delicioso plato principal y un delicioso postre, vinos de reserva especial, así como bocadillos, todo del agrado de los invitados y de los festejados, el momento del brindis había llegado sirviéndose champaña y un jugo de uva para los pequeños.
—Bueno ahora si brindemos por estos diez años de felicidad que esta bella dama que me ha brindado todo, y me ha hecho sumamente feliz
—Se puso de pie tomando la copa— Diez años de un matrimonio con sus altas y sus bajas, con tres hijos hermosos y bueno... además celebrando también que pronto llegara un nuevo integrante a nuestra familia
—Si dentro de poco tendremos un nuevo bebe —levantando su copa— gracias a todos por acompañarnos en este maravilloso día
—Gracias por estar con nosotros —dijo sonriendo— salud
Kakyu sonreía al verlo tan feliz, nada más podría haber deseado para él, que verlo tan radiante como nunca lo había visto— Salud
Después de beber un pequeño sorbo de champaña volteo hacia su esposo dándole un pequeño beso— Feliz aniversario mi amor
—Feliz aniversario —sonriéndole— te amo y créeme cuando te digo que soy dichoso a tu lado —rozando sus labios.
—Te amo —sonrió dándole otro pequeño beso— gracias por estos diez años
La abrazo hacia él— Te adoro mi amor —se acercó a su oído— ¿crees que ya podamos irnos?
Sonrió abrazándolo— ¿Estas ansioso?
—Mucho —besando su oreja, para dar un sorbo a su copa.
—Solo bailaremos una pieza y cuando todos estén bailando nos escapamos ¿qué te parece?
—Perfecto —sonrió más que feliz.
—Entonces amor... ¿bailamos?
—Si princesa bailemos
Tomo su mano para dejar que la condujera hacia la pequeña pista de baile que habían improvisado para ese día.
—Profesor ¿por qué no invita a la profesora Kakyu a bailar? —dijo Hotaru al acercarse a murmurarle al ver que las demás parejas comenzaban a ponerse de pie.
Sonrió a la pequeña— Gracias por invitarnos, señorita Kou
—Dígame Hotaru profesor —sonrió— ande... ¿no querrá que alguien más la invite verdad?
—Está bien —dedicándole una dulce sonrisa a esa pequeña, para enseguida acercarse a la pelirroja, la cual parecía distraída observando a la pareja festejar— ¿bailaría conmigo señorita?
Volteo a verlo, hacia tanto tiempo que no bailaba— Es que no se bailar, bueno hace mucho que no lo hago
—Tampoco soy un gran bailarín, pero si me gustaría compartir este momento con usted —extendiendo una mano hacia ella.
—Profesor —murmuró sonrojada dudando un poco al final tomo su mano— está bien, pero si lo piso no me culpe
—Aceptare gustoso sus pisotones —presiono su mano con suavidad, para conducirla a la pista.
—Qué cosas dice profesor —sonrió sutil— hace tanto tiempo que no bailo que creo que ya no recuerdo como se hace
— ¿Le parece si aprendemos juntos? —moviéndose con un poco de torpeza— los padres de la pequeña Hotaru se adoran
—Sí, hacen una bella pareja —dijo desviando un poco la mirada— son felices
—No te gustaría ser aún más feliz que ellos —moviéndose lentamente al ritmo de la música sin despegar su mirada de ella.
—¿Es eso posible? —sonrió con tristeza— no estoy segura de poder llegar a hacer feliz a alguien de la misma forma en que él lo es
—Pareciera como si lo conocieras, pero quizás no debas comparar la felicidad con la de otros, solo debes dejarte llevar —haciéndola girar.
Cerró los ojos con tristeza volviendo a tomarlo del hombro— Kakeru... ¿por qué te enamoraste de mí?
—Porque eres una mujer fuerte, que te he visto luchar día a día, que eres, muy dulce, todos los alumnos te admiran y tu clase siempre es de sus favoritas, eres una profesora excelente, y solo sé que poco a poco me fui enamorando de ti
—Antes de darte una respuesta quizá debamos hablar, pero ahora no ¿de acuerdo?
La observo detenidamente— Seré paciente, lo prometo
—Gracias —dijo teniendo un poco más de confianza se acercó hasta casi poder recargar el rostro en su pecho, al menos disfrutaría ese día de sentirse nuevamente mujer para alguien.
Sonrió un tanto sonrojado al ver ese pequeño acto, el cual sin duda le daba esperanza, de que algo entre ellos podría ser posible, abrazándola un poco más, demostrándole que él podría ser todo lo que ella necesita
—¿Sabes cuál es la nueva travesura de nuestra princesa? —preguntó al ver a la pareja de profesores bailar.
— ¿Cual amor? —fijando la mirada en ella.
—Quiere ser cupido entre Kakyu y el profesor Kakeru
— ¿En verdad? —observo de reojo a la pareja— parece ser un buen hombre
—Si, a mí también me lo parece y Kakyu se lo merece, han sido demasiados años sola
Desvió su mirada— La soledad no es buena para nadie
—¿Te importa tanto aun? —preguntó al ver su semblante.
—No es lo que tú piensas, es solo —guardo silencio por unos instantes.
—¿Solo...? —suspiró profundamente-
La abrazo más hacia él— No puedo evitar no sentirme mal cuando pienso en lo que le hice a ella y a Hotaru, pero esta no es la noche para pensar en eso ¿cierto? —sonriéndole ligeramente.
Asintió acariciando su mejilla— Hoy no, quizá podamos irnos ya
—Si vamos —sonriéndole— esta es nuestra noche mi amor
Sonrió sutil— Supongo que mamá ya sabe que nos escaparemos como cada año
—Claro, amor no tienes de que preocuparte, los niños están en buenas manos
—Bueno entonces, vámonos —sonrió sutil— deseo estar sola contigo
—Y yo mi amor —tomo su mano para salir sin llamar la atención, deseando solo estar con ella.
Se dejó guiar por él hacia la salida, no evitando voltear a ver Kakyu, deseando con todas sus fuerzas que llegara a ser feliz igual que lo era ella, al volver la mirada a la salida vio que el auto ya estaba en la puerta— Que rápidos
—Si bastante —sonrió— dime amor ¿ya lo tenías todo planeado?
—¿Qué cosa? —preguntó al acercarse al auto.
—Todo, el vestido, la hora en que nos iríamos —sonrió conduciéndola hacia el auto para ayudarla a subir.
—¿Fue tan obvio? —sonrió sutil, al subir la abertura de su vestido hizo su cometido al abrirse.
—Al ver el bello vestido de Serenity, si —sonrió subiendo al auto, para acariciar su pierna.
—Bueno, la niña quería lucir como yo, así que —se encogió de hombros— decidí mandarle a hacer uno casi igual al que usaría esta noche... ¿te gusto como se veía? —preguntó esta vez dejando que la acariciar.
—Lucia preciosa, la niña más encantadora de la fiesta
Sonrió asintiendo— Si tan hermosa nuestra hija, cuando este más grande le mandare a hacer otros vestidos iguales a los míos
—Mmm sí, pero omite solo ciertos detalles ¿sí?
—¿Cómo cuáles? —sonrió abriendo un poco más la abertura de su vestido.
—Como esta abertura tan prolongada —acariciándola mientras conducía.
Sonrió divertida— Algún día las usará ya lo veras, y tendrá a un gran hombre a su lado
—Sí, pero hasta que ese momento no llegue no debe usarlos ¿sí?
—Mmm está bien, hasta que cumpla dieciocho —sonrió tomando su mano haciendo que la introdujera más aprovechando que estaba el semáforo en rojo.
Sonrió al sentir su intimidad, acariciándola un poco mas— ¿Dieciocho?, mejor treinta ¿sí?
Cerró los ojos recargándose en el respaldo— Veintitrés
—Veinticinco
—Veinticuatro —sonrió abriendo los ojos— ya está el verde...
Arranco el auto— Veinticuatro
—Yo tenía dieciocho cuando comencé a vestirme así y a los veinte te seduje
—Eso es chantaje amor
—No es chantaje, solo digo lo que me paso, a los veintitrés me case contigo
—Sí, pero es mi bebe igual que Hotaru
—Y yo no era bebé de nadie
Intensifico un poco más las caricias— Si lo eras
Gimió sutil— ¿Seguro? —se sujetó del asiento.
—Sí, eras la bebé de tu hermana
—Y te aprovechaste de mi —suspiró.
—Yo no me aproveche de ti, fuiste tú quien lo hizo —fingiendo demencia.
—Tú eras mayor que yo, yo era una jovencita inocente
—Sí, pero tú te aprovechaste de mí, ¿o ya olvidaste quien fue a meterse a mi habitación?
—Si lo hice y lo aprovechaste muy bien mi amor
—Claro no todos los días se puede tener a tan bella chica en mi habitación
—Ah... ¿quieres decir que no ibas a dejar pasar la oportunidad de tenerme?
—Mmm no la deje pasar eso no responde tu pregunta —orillándose un poco para verla mientras continuaba con sus caricias.
—Sí, pero... suena a que... tal vez yo te haya obligado... —dijo suspirando sutil.
— ¿Obligarme? —Sonrió un tanto divertido— no creo que nadie pueda resistirse a tener a alguien tan sensual como tu
Sonrió sutil fijando la mirada en la de él— Si sigues así, quizá te tenga que obligar ahora...
—Ya estamos cerca de la torre, resiste un poco
—Es que, tus manos hacen maravillas
Se acercó lamiendo su oreja— Sabes me falto comer postre
Su piel se erizo por completo— ¿Mas?
Sonrió reanudando el camino hacia la torre.
Respiró llevándose la mano al pecho— Sí que sabes cómo ponerme en aprietos
— ¿Por qué? —Manteniendo la vista fija en el camino.
—Con ganas te hubiera comido en ese instante, pero tienes razón la torre está cerca
—Si no querrás que otro policía nos interrumpa como la vez pasada ¿o sí?
Sonrió acomodándose el vestido— Claro que no, si los medios se hubieran enterado el escandalo para el famoso SK hubiera sido uff terrible
—Lo sé, lo bueno que el policía nos guardó el secreto
—Sí, fue una suerte... —sonrió mirando por la ventanilla— diez años y seguimos teniendo la misma pasión que cuando nos conocimos
—No amor, no es la misma pasión
—¿Ah no?, ¿entonces? —volteo a verlo.
—Es diez veces mayor
Sonrió mirándolo fijamente— Si, diez veces más fuerte, te deseo aún más que la primera vez
—Y yo a ti, no imagino mi vida sin ti a mi lado
Acerco su mano a su pierna oprimiéndola un poco— Gracias amor, por haber cedido ante mi esa noche
—Habría sido el peor error de mi vida el no hacerlo
—El primer hombre en mi vida y el ultimo...
Eso me agrada mucho ser el hombre de tu vida
—El hombre de mi vida —Sonrió suspirando— hemos llegado, que bueno porque ya no aguanto más sin ti
—Sera una noche donde solo existiremos tu y yo —estacionando el auto, para bajar y ayudarla.
Se quitó el cinturón de seguridad esperando a que le abriera la puerta, porque no había otra cosa que ansiara más que hacer que se olvidara de todo al menos por esa noche y que retomara fuerzas y energía para continuar, al abrirse la puerta tomo su mano sonriéndole— Es una noche maravillosa desde nuestra terraza las estrellas se verán aún más
— ¿Quieres estar en la terraza? —Presionando su mano.
—Si —sonrió entrelazando sus dedos— quiero ver las estrellas mientras me haces el amor
—Suena tentador —esperando a que bajara.
—Ya sabes, siempre te propondré cosas tentadoras —dijo al bajar del auto.
—Jamás deje de hacerlo si —cerrando la puerta para conducirla hacia el elevador.
—Jamás dejare de hacerlo —dijo colocándose entre la puerta del ascensor y él— siempre me provocas nuevas cosas, y cuando veo esos chismes de no sé quién tratando de coquetearte me impongo hacerlo mejor —al abrirse la puerta entro jalándolo de la corbata.
Se dejó llevar sonriéndole— Sabes que ninguna mujer me hará sentir lo que tú me haces sentir a cada momento
—Es bueno, porque siempre trato de superarme a mí misma —dijo recargándolo contra la pared— último piso por favor —le murmuró al oído para que fuera él quien oprimiera el botón.
Presiono el botón— Claro señorita como ordene
—Gracias —susurró mordisqueando suavemente su oído dejándolo aprisionado contra la pared.
Rodeo su cintura acercándolo hacia ella para qué sintiera su miembro.
Gimió sutil al sentirlo— Si amor, yo también te deseo —murmuró a su oído besando su cuello— podría decirse que me derrito por ti
Comenzó a bajar el cierre acariciando su espalda, mientras besaba su hombro ocultando su rostro entre su cuello apretándose contra su cuerpo— Te necesito dime que hiciste conmigo que no puedo contenerme
Suspiró dejándole espacio entre su cuello— Te hechice —murmuró sosteniéndose de sus hombros.
Lamio su cuello al tiempo que aspiraba tu aroma— ¿Sabes que me gusta tu aroma?
—¿Cuál es mi aroma? —preguntó cerrando con fuerza los ojos al sentir la humedad de su lengua.
—Fresa... —Disfrutando de su sabor.
—¿Entonces soy tu fresa? —murmuró gimiendo sutil— ¿quieres comerme?
—Si quiero un postre de fresa de Sailor Moon
Sonrió divertida— ¿Así que mi esposo quiere que hoy venga Sailor Moon?
—Mmm si me agradaría ver a esa exótica bailarina —se separó un poco al momento que se abrió la puerta del ascensor.
—Bien, pero tendrás que esperar un poco a que esté lista para bailarte —dijo sonriendo tomando su mano para llevarlo hacia el departamento dejándole ver su espalda desnuda— te sentaras en la sala y esperaras pacientemente ¿de acuerdo?
—Lo hare en la terraza quiero que baile a la luz de la luna y las estrellas
—Bien, eso hará entonces —sonrió pegándose a la puerta— ¿abres por favor?
Saco sus llaves, abriendo la puerta— Cierra los ojos
—¿Una sorpresa? —sonrió antes de cerrar los ojos— me encantan tus sorpresas
Espero unos momentos para enseguida abrir la puerta— Aguarda un momento si no los abras
—Está bien —sonrió abriendo disimuladamente un ojo.
—Mejor espera fuera —al ver su gesto.
—Ah está bien —dijo subiéndose el tirante de su vestido— no tardes
Roso sus labios entrando al departamento, tardando solo unos minutos— Listo amor ya puedes entrar
—Que rápido... ¿entro con los ojos abiertos o cerrados?
—Cerrados —ayudándola a entrar.
Volvió a cerrar los ojos ahora si manteniéndolos así, le gustaban las sorpresas que Seiya siempre le daban y esa estaba segura no sería la excepción— Esto me gusta —sonrió dejándose guiar.
Sonrió al observar que todo estaba listo— Ya puedes abrirlos
Se mostraba por todas partes pétalos de rosas y velas iluminando tenuemente por todos lados y al centro se encontraba un conejo gigante— Feliz aniversario
Al abrir los ojos sonrió quedándose sin palabras, todo lucia tan romántico, algo tan maravilloso viniendo de su esposo, al cual volteo a ver sin dudarlo lo abrazo besando sus labios— Amor, es hermoso, gracias
—Es pequeño, pero lo hice con todo mi amor, claro que Hotaru me ayudo un poco
—¿De verdad? —sonrió aún más— es hermoso mi amor, gracias —tras soltarlo se acercó al enorme conejo— ¿cómo te llamare?, ¿Y esto? —se acercó un poco más tomando con cuidado el dije— ¿también es mi obsequio o es parte del conejo?
—Es tu obsequio —acercándose a ella.
—Entonces señor conejo permítame mi obsequio —dijo quitándole con cuidado la cadena— amor, esta precioso
—Me alegra que te guste —tomando la cadena de sus manos para colocársela alrededor del cuello.
—Gracias mi amor —dejo que le colocare el dije— pero definitivamente el mejor regalo es mi enorme conejo
—Bueno el viejo conejo necesita un poco de compañía ¿no te parece?
—Si —sonrió mirándolo— gracias Seiya, es el mejor regalo que pudiste darme, me recuerda porque me he enamorado de ti
— ¿Y por qué te enamoraste de mí? —Sentándose en la alfombra cerca del conejo.
—Por lo dulce que eres
Extendió su mano hacia ella para que se sentara junto a él— Es que tú sacas todo de mí, tanto lo bueno como lo malo
Tomo asiento junto a el— ¿Y qué es lo malo?
—Mis celos —abrazándola— sabes, deseaba hacerte el amor toda la noche, pero ahora solo quiero abrazarte y platicar toda la noche
Sonrió dejándose abrazar— Hare lo que quieras amor
—Te amo —apoyo su cabeza sobre la de ella— te adoro y agradezco a Darien haberme dejado a tu cuidado
—Y yo, porque conocí al hombre de mi vida
Acaricio su cabello— Me siento tan feliz, de que estés a mi lado
—Tanto como yo amor, la verdad jamás llegue a pensar que un hombre llegara a significar tanto para mí
—Ni yo, vivía en soledad, hundido en la frustración, pensando que sería difícil sacar adelante a mi familia
—Por eso eras así amor, frio, serio y yo, me enamoré de ti así, fui impulsiva lo sé, al no pensar en las consecuencias de mis actos, pero yo ya no pensaba en nadie más que en ti —dijo acariciando su mejilla.
—Me alegra que no lo hicieras porque entonces no sería tan feliz como lo soy
Sonrió haciendo que se recostara y poder recargar la cabeza en su brazo— ¿Alguna vez has imaginado como sería la vida si hubiéramos tomado otras decisiones?
—No, no quiero ni pensarlo, porque sé que mi vida estaría vacía sin ti
—Yo alguna vez lo pensé, hace tiempo claro, solo pensaba en que pudo haber pasado de no haberte aceptado cuando fuiste a buscarme, las variantes son infinitas, o de tan solo no verte como hombre si no como mi simple guardaespaldas
— ¿Y qué pensaste? —Apoyándose en el conejo.
—Mmm de no haberte aceptado me hubiera arrepentido, fuera una mujer aburrida al frente de alguna sucursal de nuestras empresas y de no haberme fijado en ti quizá estaría casada con Andrew, tal vez al final hubiera aprendido a amarlo
—Quizás, yo no estaría casado con Amy quizás, habría aceptado de vuelta a Kakyu y Hotaru tendría a su madre con ella, no estoy seguro
—¿Sabes? —se refugió más en sus brazos— cuando supe que Kakyu estaba cerca de ti, que aun te amaba y que, quería conocer a Hotaru yo... pensé en alejarme de ti
Aquello le sorprendió— ¿Por qué?
—Porque sabía que Hotaru necesitaba a su madre, a su verdadera madre, porque llegue a pensar que aun amabas a Kakyu, porque cuando me dejaste en la torre después de la fiesta de la niña entendí que lo hacías por ella, por Hotaru, porque lo nuestro nunca seria y ella sería la sufriría, entendí que Hotaru iba a ser primero siempre y que por su felicidad tú, terminarías cediendo, Seiya, sabes que a veces soy muy cobarde y si me dejabas no lo iba a soportar así que prefería ser yo quien te dejara en libertad
—Mi pequeña Hotaru ya te amaba, tuve miedo porque pensaba que jamás podría darte el nivel de vida al que estabas acostumbrada, que solo era algo pasajero
—Hotaru me amaba, pero... tu aun no, o al menos no descubrías, pero cuando fuiste a buscarme yo realmente me sentí feliz, pero Kakyu, ella era más importante que yo en ese momento, y tú la amaste
—Sí, fue mi primer amor, eso jamás voy a olvidarlo, cometí muchos errores lo sé, pero al final de cuentas estaba creciendo, pasando de ser un adolescente a un adulto... de ser un chico loco amante de la música a ser un padre responsable
—Lo sé... —se incorporó un poco para recargar la barbilla en su pecho— y me gusta en lo que te has convertido, pero en ese instante, nuestra relación era tan frágil, pendía de un hilo y al igual que tu yo también por Hotaru hubiera sido capaz de todo, incluso de renunciar a mi felicidad y ahora me pregunto si hubiera sido lo mejor a verla sufrir ahora
—No lo sé, no quiero ver a mi hija sufrir, haría lo que fuera por evitarle el sufrimiento —Abrazándola aún más.
—Fui egoísta Seiya, y creo que estoy pagando por eso —dijo abrazándolo— preferí quedarme a tu lado, intentar ser la madre de Hotaru, daría lo que fuera por evitarle un sufrimiento
—No amor, no fuiste egoísta, solo hicimos lo que nos pareció mejor por ser felices y no me arrepiento de nada, porque sé que Hotaru fue feliz, aunque debí haberle dicho la verdad desde un inicio que su madre se había ido, que quizás volvería en un futuro, que ella vivía
—Seiya, lo siento, yo quería que olvidáramos todo eso al menos por hoy
—Lo se mi amor también lo deseaba, pero la verdad es que estoy preocupado por mi niña no sé cómo lo tomara, pero ya no puedo seguir aplazando el momento
—¿Cuándo hablaras con ella? —preguntó recargando el rostro en su pecho.
—Esta semana, solo que aún no sé cómo hacerlo
—¿Quieres que este contigo en ese momento?
—No estoy seguro, es algo que yo ocasione, y todo esto son consecuencias de mis errores —abrazándola aún más buscando refugió entre sus brazos.
—Pero no estás solo Seiya, además fui yo la que convenció a Kakyu de no decir nada, me siento culpable también
—Lo se amor, estoy feliz de tenerte a mi lado, pero todo lo ocurrido es por culpa mía, soy el causante del sufrimiento de Kakyu —Sentía sus ojos llorosos— jamás debí mentirle a Hotaru, tú la habrías convencido de no decirle nada a Hotaru, si yo no le hubiera mentido
—Seiya amor —subió la mirada sintiendo su corazón estremecerse al ver sus ojos, lo abrazo con fuerza— estaré siempre contigo, a tu lado y al final mi lugar es junto a ti, en las buenas y en las malas, para eso somos esposos ¿no?
—Sí, y estoy sumamente agradecido no solo por tener a la mujer más sensual del mundo a mi lado, si no por tener a una gran mujer en todo momento —dejo escapar un par de lágrimas— y más en este preciso momento en el que tengo mucho miedo
—Mi amor... —lo abrazo aún más besando su mejilla— te amo, te amo por ser el hombre más fuerte del mundo, no solo físicamente si no tu corazón, es tan fuerte que ha tenido que soportar demasiado, te amo Seiya, te amo con todo lo que eres tu
—Serena —Cerro sus ojos desahogándose como tanto necesitaba hacerlo— gracias
Se incorporó para sentarse y poder abrazarlo mejor, brindarle su amor en ese instante en que necesitaba desahogarse— Mi dulce Seiya, has tenido que soportar eso por muchos años
Se refugió entre sus brazos— Mi amor, perdóname, sé que debía ser un día maravilloso, para los dos
—Shh... —lo acuno en sus brazos, ahora le correspondía a ella ser quien lo confortara— soy tu esposa no solo para los momentos de pasión, soy tu esposa para hacerte fuerte también
—Te amo —Apoyando la cabeza en su regazo.
—Y yo a ti mi amor, Seiya, te amo tanto, eres mi hombre perfecto, nunca lo olvides...
Cerro sus ojos abrazándola aún más buscando ese calor que tanto necesitaba en esos momentos para ser fuerte y poder enfrentar a su hija.
Contuvo las ganas que tenia de llorar, ahora le correspondía a ella ser fuerte y ser el soporte para Seiya, tan solo lo abrazo con fuerza besando su cabello, haciéndole ver que estaría siempre a su lado, apoyándolo y siempre amándolo, lo dejaría desahogarse y recuperara de nueva cuenta ese valor y esa fuerza con que la había enamorado.
Tan solo eso necesitaba descargar un poco aquel sentimiento que por años había guardado para no preocupar a su esposa, pero en ese momento, simplemente ya no podía hacerlo, no cuando la posibilidad que su hija lo odiara estaba latente, no cuando el daño que le habría provocado a la madre de su hija era mucho más de lo ella le había causado a él en su momento, quizás si supiera que ella era feliz, con el hombre por quien lo había dejado sería diferente, pero diecisiete años en soledad era algo que no le deseaba a nadie, sollozo abrazándola aún más hacia él.
Se había despertado temprano después de haber pasado algunas horas contemplando a Seiya dormir, no habían pasado una buena noche y su esposo tenía poco de haberse dormido, decidió darse un baño y ahora preparaba un delicioso desayuno, había puesto café y ahora cocinaba unos esponjosos hot cakes y al menos darle una buena mañana.
Abrió los ojos al sentir la intensa luz del sol sobre sus ojos— Serena —murmuró buscándola a su lado, sintiendo los ojos irritados.
Apenas terminaba de colocar un jarrón con flores en el centro de la mesa cuando escucho ruido en la habitación, respiró profundamente y sonrió para hacerlo sentir mejor, arreglo su ropa y se dirigió a abrir la puerta— Buenos días mi amor, el desayuno está listo —se acercó a él besando suavemente sus labios.
Sonrió abrazándola— ¿Qué hay de desayunar?
Se dejó abrazar sonriéndole— Hot cakes, fruta y tu café
—Que rico, muero de hambre —besando sus labios con intensidad.
Se sorprendió ante su repentino beso, pero no dudo en corresponderle recostándolo en la cama y ella encima de él.
La abrazo con fuerza sin dejar de besarla acariciando su espalda, no necesitaban palabras tan solo quería amarla.
Se abrazó con fuerza a él besándolo con intensidad y pasión, le haría ver que siempre estaría con él, no dudo en comenzar a desvestirlo ansiando sentir su piel y amarlo como él lo merecía.
Era un momento en que solo necesitaba sentirla a ella y solo a ella quitándole la blusa para sentir su piel.
Tan solo le sonrió en el instante en que le ayudo con la blusa arrojándola fuera de la cama, lo consentiría como nunca, se inclinó besando suavemente su pecho.
—Te amo mi amor, gracias por ser parte de mi vida
—Siempre Seiya, siempre estaré a tu lado —dijo dándole pequeños y suaves besos mientras llevaba las manos a la orilla del pantalón.
Gimió ante sus caricias— Y yo contigo princesa, siempre estaré a tu lado porque sin ti moriría
—Nunca nos separaremos —dijo sonriéndole bajando sus besos por su abdomen.
La observo detenidamente— Por toda la eternidad estaré junto a ti, te amo
Sin dejar de besarlo lo desprendió del pantalón bajando sus labios hacia su miembro.
Gimió a sentir sus labios dejándose llevar por esa sensación que tanto le gustaba.
Lo acaricio con suavidad brindándole besos a su miembro, jugando un poco con él, saboreándolo, degustando su cuerpo a plenitud.
Se sujetó de las cobijas sintiendo su cuerpo estremecerse— Serena mi amor
Siguió un poco más dándole placer para luego volver a subir con sutiles besos— Me encantas, te amo tanto
—Y yo a ti princesa mía te amo, gracias por estar a mi lado en estos momentos
Sonrió pausando sus besos para ponerse de pie y quitarse la ropa— Jamás te dejare te lo prometo
Admiro su cuerpo el cual quedaba al descubierto solo para él.
Tras dejar caer la última prenda se subió a la cama quedando exactamente arriba de él— ¿Quieres tomarme mi amor?
—Si te deseo, quiero sentirte mía, solo mía
Lentamente se fue acomodando sobre su cuerpo haciéndola cerrar los ojos ante el placer de sentirlo dentro de ella.
Dejo escapar un jadeo sumamente placentero al sentirla de ese modo sujetándola de la cadera— Serena
—Eres mío Seiya, solo mío —dijo arañando suavemente su pecho bajando más en su cuerpo.
—Solo tuyo de nadie mas —moviéndose hábilmente para girar quedando sobre ella.
Se mordió suavemente el labio sonriendo al sentirse bajo su cuerpo— Eres maravilloso mi amor
Atrapo sus labios entre los suyos moviéndose aún más.
Besó sus labios con intensidad abrazándolo con brazos y piernas uniéndose lo más que podía a él.
La abrazo hacia él acariciando su cintura, acelerando aún más sus movimientos entre jadeos.
—Seiya —murmuró sonriendo, soltándolo, llevo las manos hacia arriba de su cabeza agarrándose de los barrotes de la cabecera.
—Cada día me enamoro más de ti —besando su cuello encaminando sus besos hacia sus pechos.
—Y yo de ti mi amor, te amo tanto, soy tuya mi amor —dijo estremeciéndose al sentir sus labios.
—Te amo jamás lo dudes o pienses que esto es un error
Negó acariciando su rostro— Lo siento, te amo, amo nuestra familia, te amo Seiya, te amo con locura, tómame Seiya soy tuya por siempre
—Te amo, es lo único que se y todo esto vale la pena, lo sé muy bien, y volvería a hacerlo sin duda alguna con tal de vivir más días como este a tu lado
Sonrió acariciando su mejilla— Te amo, eres el amor de mi vida y no te dejare nunca
—No quiero que lo hagas y tampoco que pienses que habría sido lo mejor para mi
Sus ojos se llenaron de lágrimas— Lo siento yo, daría lo que fuera por no verte sufrir, te amo tanto Seiya, que lo que menos quiero es verte así, sufriendo
—Sé que eso va ser inevitable, pero sí sé que estarás a mi lado apoyándome y confortándome como lo hiciste anoche —secando su lagrima.
—Siempre mi amor, siempre estaré a tu lado, te amare por el resto de mis días, lo juro Seiya
Sonrió volviendo a besar sus labios, retomando sus movimientos en su interior.
Lo beso tan intensamente como podía volvió a abrazarlo arañando su espalda, gimiendo entre sus labios.
Dejo escapar gemidos aún más placenteros abrazándola aún más, quería disfrutar al máximo esos momentos en los cuales no deseaba pensar, solo disfrutar y embriagarse de esa mujer que tanto amaba, que ponía todo su mundo de cabeza y que lo podía llevar y traer a la locura.
Araño aún más su espalda gimiendo a su oído mordisqueando su oreja— Te amo Seiya, te amo... tómame mi amor, por siempre seré tuya
Ante sus palabras acelero aún más sus movimientos sobre ella, hasta el punto de explosión— Te amo, te amo, eres lo mejor que me ha pasado
Gimió fuertemente aferrándose a su espalda, respirando con profundidad, en ese instante de pasión supo cuánto la amaba y necesitaba— Perdóname por mis absurdos pensamientos
—No lo vuelvas a pensar... porque —respiraba agitado dejando descansar su cuerpo sobre el de ella— eres mi felicidad y Hotaru debe entenderlo de ese modo, porque ella te escogió para mí
—Lo siento mi amor, te amo y tú eres lo más maravilloso que pudo haberme pasado —dijo acariciando con suavidad su espalda besando su cabello.
Beso su cuello cerrando sus ojos— Te amo
—Te falto algo mi amor, algo para dejar claro que siempre te perteneceré —continúo acariciando su espalda con suavidad.
Sonrió al entender a lo que se refería, dándole un pequeño mordisco en su cuello.
Gimió al sentir sus dientes mordiéndola— Si amor, soy tuya —murmuró con una sutil sonrisa— para siempre
—Solo mía —besando la parte donde la había mordido— gracias bombón
Sonrió al escuchar ese dulce sobrenombre— Nunca he preguntado, pero... ¿por qué bombón?
—Bueno pues, por una linda fotografía que vi tuya en la biblioteca de tu casa, donde usabas uniforme de secundaria y dos coletas en forma de bombones
Sonrió sonrojada— ¿En serio?, no me habías dicho nada, pensé que era por ciertos atributos que te gustan mucho
—Bueno eso es aparte cereza dos
—¿Cereza dos? —enarco una ceja confundida.
—Si amor, esos eran los códigos con que nos referíamos a ustedes Darien y yo, tu hermana era cerezo uno y tu cerezo dos
—Yo por pequeña —sonrió acariciando su rostro— pues sí que le has sacado jugo a tu cereza ¿verdad?
—Más de lo que te imaginas —respirando profundamente, para recostarse a su lado.
Suspiró al dejar de sentir su cuerpo aprisionado no dudando en abrazarlo— Seiya, quiero que algo te quede claro, quizá fui temerosa de lo nuestro en un principio, pero de algo estoy segura, tu eres el único hombre con el que quise en ese momento estar para el resto de mi vida y lo sigues siendo, te amo tanto
—Eso lo tengo más que claro mi amor, porque no puedo imaginarte junto a otro hombre, fui egoísta lo sé, pero no hay nada más que desee que tu amor
— ¿Fuiste egoísta?, me rechazaste primero, eso no te hace egoísta —dijo acariciando su abdomen.
—Sí, pero cuando apareció Kakyu no quise que estuviera cerca de mi hija, sabía que lo mejor era decirle la verdad, pero no quería hacerlo, me escude en ella para ocultar mi cobardía y mi egoísmo para no perderla, tenía miedo que ella se la llevara de mi lado, que Hotaru quisiera irse con ella
—Seiya... —lo tomo del rostro para hacer que la viera— no Seiya, no es así, quizá yo hubiera hecho lo mismo en tu lugar, si me dejaras con mi hijo que aún no nace, por el motivo que fuera y preguntara después porque no estas, con tal de no verlo sufrir por el abandono de su padre también le diría que estás muerto, porque primero es mi hijo, te comprendo Seiya y también comprendo a Kakyu, los entiendo a los dos
—Serena —sonrió acariciando su rostro— espero Hotaru me entienda y me perdone
—Lo hará, le costará entenderlo, pero lo hará es una chica muy inteligente, no digo que será fácil, pero Hotaru es tu hija y te adora —sonrió acariciando sus labios— no has hecho otra cosa más que amarla, darle lo mejor, eso ella lo vera, eres un hombre maravilloso Seiya, jamás lo dudes
—Gracias mi amor —respiro profundamente— creo que hablare con ella hoy mismo
—¿Quieres que este a tu lado para apoyarte?
—Creo que esto debo hacerlo solo —tomando su mano— no porque no requiera tu apoyo, pero es lo correcto yo le mentí, yo debo decirle la verdad
—Por eso te amo Seiya, me enamore por tu valentía y decisión —sonrió sutil— sabes que siempre contaras conmigo
—Gracias mi amor —respiro profundamente— huele muy bien ¿qué hiciste para desayunar?
Sonrió subiéndose en él— Te lo dije hace rato, fruta, café y hot cakes que ya deben estar fríos —se inclinó besando su cuello.
— ¿Y si me traes el desayuno a la cama? —abrazándola hacia él.
—Mmm si mi amor, te consentiré, pero antes... —se separó sonriéndole— déjame desayunarte a ti
—Mmm eso me agrada —sonriéndole con sensualidad.
Se inclinó hacia él pasándole cerca de sus labios su hombro— ¿O prefieres desayunarme primero?
—Quizás nos podamos desayunar mutuamente —abrazándola acariciando su espalda.
—Te diré un secreto... —murmuró frotando su cuerpo al suyo— pensar que no pude tenerte me hace amarte así, como si fuera la primera y la última vez, cada vez que hacemos el amor lo hacemos con tanta pasión porque quiero que tomes todo de mí y así yo tomar todo de ti, el miedo a perderte me hace amarte de esa forma
—No tengas miedo amor, jamás vas a perderme eso es un hecho —sujetando su rostro para besarla con pasión— porque el demostrarte que jamás me iré de tu lado me hace amarte con intensidad y tomar todo de ti a cada instante, como si fuera aquella noche de año nuevo
—Nuestra primera noche juntos, amo cuando me acaricias, cuando me abrazas con fuerza, me haces sentir que te pertenezco, eres posesivo y así te amo porque soy tuya —dijo frotándose más hacia su cuerpo.
Dejo escapar un gemido— Porque no deseo verte con nadie más, porque fue suficiente el tiempo que pase solo observando sin poder hacer nada
Sonrió siguiendo con ese juego— Pero ahora soy tuya, ¿puedes sentirlo?, además yo no deseo estar con nadie más que contigo
—Lo siento y me gusta —sonriéndole— eres solo mía y yo soy solo tuyo
—Y me siento afortunada al tenerte solo para mí, cuando sé que hay muchas que están tras de ti, ahora eres tu quien es asediado —dijo buscando comenzar a sentirlo— esas tontas modelos que creen que pueden seducirte
—Ninguna lo ha conseguido ni lo conseguirán, no saben cómo hacerlo y no me interesan, solo tú me interesas y solo por ti puedo perder la cabeza
Sonrió jugando lentamente con su cuerpo— ¿Cómo intentan seducirte amor mío?
— ¿En verdad quieres saberlo?
—Si —murmuró— es mejor saber las técnicas de las rivales
—Mmm para que si no les funcionan —abrazándola hacia el buscando sentirla.
—Se han metido a tu camerino ¿verdad? —dijo jugando con su miembro— ¿desnudas?
Tan solo beso sus labios, sin responderle.
Eso basto para hacerla sentir celosa, mientras ella estaba en casa había mujeres que querían seducirlo y no las culpaba, Seiya era la perfección hecha hombre y si tan solo supieran lo buen amante que era seguramente no lo dejarían en paz, con esos mismos celos y sentido de posesión lo beso profundamente, hizo que se introdujera en ella gimiendo entre sus besos, Seiya era suyo y de nadie más.
Sin duda ese día desquitarían lo que la noche anterior les había hecho falta, la amaría por completo y le demostraría que ninguna mujer era lo que ella era para él, el amor de su vida.
Se separó de sus labios lo suficiente para dejarlo respirar— Eres mío Seiya y nadie te besara y te amara como yo, pobres chicas que han llegado tarde a tu vida —sonrió como cuando sabía que había ganado— te amo Seiya Kou, para el resto de nuestros días
—Te amo y créeme que ninguna es tan hermosa como tú, no podría amar a nadie más —sujetando su cadera subiendo sus caricias hacia sus pechos— soy tuyo, solo tuyo
—Eso espero Seiya Kou, el día que dediques una mirada ha a otra mujer te lo hare pagar muy caro —dijo cerrando los ojos con satisfacción al sentir sus caricias— aunque te gustaría, creo...
—Mmm quizás lo haga —sonrió un tanto divertido.
Abrió los ojos fijando la mirada en su rostro— ¿Me estas retando? —preguntó moviéndose suavemente de forma tormentosa para él.
Cerro sus ojos ante sus movimientos buscando sentirla aún más— Puede ser
—¿Quieres saber que te haría? —preguntó con la respiración agitada.
—Sí, quiero saberlo para ver si me conviene o no hacerlo
Sonrió haciendo esos movimientos más pausados y profundos— Eres mío
Cerro sus ojos— Soy tuyo —dejando escapar algunos jadeos— solo tuyo
Se inclinó hasta poder besar su cuello— Cuidado con mirar a otra mujer, yo también soy muy celosa —dijo dándole una mordida.
—Jamás he mirado a ninguna otra mujer como a ti y jamás lo haría —sonriéndole— te amo
Sonrió ya no dejándolo hablar solo lo haría disfrutar de ese instante y hacerlo que se relajara, que olvidara al menos un poco y retomara fuerzas, lo beso tan intensamente que creyó que no era posible saborear aún más sus labios de lo que ya había hecho, siguió con movimientos esta vez mas rápidos para llevarlo al cielo entre sus brazos.
X-X
Notas de Autoras:
Buenas noches a todos, aquí les trajimos un capitulo mas ¿Qué les pareció la celebración del aniversario?, esperamos que les haya gustado, que les siga interesando la vida ahora de casados de nuestra pareja favorita porque, aunque ya son diez años las cosas siguen sin ser fáciles, así que ya saben cualquier cosa, comentarios, quejas o sugerencias estamos a un review de distancia, nos leemos la siguiente semana.
