Desesperación y lamento.

Agradeció que el casco ocultara parcialmente su rostro, no quería que el devastador le viera la lagrima solitaria que abandono sus ojos… Ese cosmos que se había extinto de golpe, era el cosmos de Death Angel de Cáncer… Se había extinguido, la vida de un gran amigo. Lucían seria: mañoso, pesado, sádico, cruel y bromista en exceso, pero era una excelente persona una vez que le conocías. Te dabas cuenta que esa era solamente una de las caras de la moneda. La otra cara de la moneda era tierna, comprensiva y alegre… Un amigo que todos lamentarían perder.

-Lamento la partida de Cáncer-Dijo la neutral voz de Estirges. –Pero recuerda… que las estrellas siguen brillando, ellas no se han extinguido aun.-Informo el joven mientras miraba el oscuro firmamento.

-¿Quieres decirme que cuando lo extrañe a mi amigo mire el cielo? No parece algo propio de un devastador, creía que su función era destruir.

-Una cosa es la función de los guerreros, que está completamente errónea esta vez, y otra muy diferente es el guerrero.-Valentina le miro, había sido descortés con el muchacho.

-Perdona… es…

-Tu forma de demostrar dolor.-Sentencio Tomás de Estirges.- No te culpo, yo soy mucho peor cuando estoy dolido… Cuando pierdo a alguien…-sonrió de medio lado recordando lo que había sucedido, en Venecia, luego de la muerte de Yaco.

-Eh tenido muchas emociones juntas…-Informo la chica, Tomás le observo. No iba a preguntar cuáles eran esas emociones juntas.- ¿Tu que harías si supieras que te ocultaron algo importante por 8 años…?-Tomás se detuvo y le miro atento.

-Mi madre nos abandono a mí y a mi gemela en una plaza de Venecia… Para darse la gran vida como esposa del gobernador.-El chico le miro, su voz era neutral y sumamente fría.- Por varios años con mi hermana creímos que nos había dejado por qué no tenía dinero para alimentarnos. Resulto ser que la bruja, solo se estaba dando la gran vida mientras nosotros pasábamos frio y hambre.

-¿Como terminaron con Enio?

-En realidad…-el muchacho embozo una pequeña sonrisa.- Le robe la billetera al líder de los devastadores y este salió a perseguirme… Cuando creí que había escapado de un problema, me encontré con que los integrantes de la banda rival, tenían a mi hermana… Todo por la sencilla venganza de que ejercía mano dura con los integrantes de ellos que encontrábamos en nuestro territorio… El jefe me izo esto…-se toco la cicatriz en el rostro.- Y de no ser por Enio y Mateo, vete a saber lo que le hubieran hecho a mi melliza.

-Vaya, un origen muy violento…-Valentina le miro, Tomás de nuevo llevaba el casco bajo el brazo.- Ah mi me borraron la memoria, para que no me enterara de algo malo que me hicieron hacer…

-Pues a mí no me molestaría olvidar alguna que otra cosa… Por ejemplo ver a mi madre fingiendo como si nosotros nunca hubiéramos existido…-Tomás se detuvo y le miro- Te aseguro que no hay nada que pueda empeorar eso… Nada lo supera, si te borraron un recuerdo de lago que hiciste involuntariamente, quiere decir que esas personas te quieren el bien y por eso se atrevieron a hacerlo… Es mejor, vivir sin saber que vivir atormentado…

-No comparto esa lógica.

-Pues… te puedo asegurar que hay cosas, que es mejor no saber…-el muchacho le miro-Si lo hicieron fue por algo…

-Si supongo que no querían atormentar mi mente, solo tenía 10 años…

-¿Cómo te enteraste de ese asunto?-Valentina sonrió suavemente, le estaba preguntando sin necesidad de hacerle contar lo que había sucedido.

-Escuche una combersacion...-informo, tal vez tenia razon... Ya habia sucedido y ellos no le culpaban- Tal vez deberia dejar el pasado atras...

-Supongo...-dijo mientras traspasaban el límite que iniciaba el territorio de Athena.

Santuario submarino.

Poseidón y el general de Scylla se acercaron al lugar de donde provenía la armoniosa voz. Sentada sobre una roca, limpiando despreocupadamente con un paño de algodón su tridente, estaba la diosa Anfitrite cantando una melodía hermosa y letal. Cerca de él había varios guerreros de Ares cuyos oídos sangraban al igual que su nariz y boca. La bella melodía les estaba matando lentamente. Poseidón sonrió de medio lado mientras Ariel de Scylla miraba a los agonizantes guerreros, dejar de convulsionar en el suelo.

-¿Te diviertes Kiara?

-Te enteraste lo que sucedió en el santuario...-Dijo la diosa mientras levantaba la vista, sus ojos parecían dolidos. Sebastián/Poseidón, soltó un suspiro.

-Lamento la muerte de tu amigo...-informo el dios-Tengo entendido que era alguien muy alegre...

-Era el único capaz de poner al santuario patas para arriba...-la diosa soltó una cándida risa mientras se acercaba a los hombres.- Se le extrañara mucho... es una pena que una excelente persona como él ahora sea propiedad de mi cuñado...

-Ya sabes que lo que entra en terreno de Hades, no sale fácilmente.-la diosa miro hacia otro lado al escuchar las palabras de su esposo. Quien se dio cuenta tarde que esta le había pedido con una indirecta que pidiera la vuelta a la vida del caballero- Ven vamos… Ariel, que alguien limpie todo esto.

-Tenemos visitas…-Informo Kiara- Ariel, ve a recibirle… aparecerá por la zona de tu pilar.-El general asintió y comenzó a irse- Es aliada, no le ataques…

Pilar del pacifico Sur.

Ariel de Scylla, caminaba atento a cualquier cambio de cosmos. No entendí aun esa habilidad de su señora, tal vez podía pasar horas hasta que esa persona apareciera. Hace unos días su señora había informado un ataque cercano al pilar del océano ártico. El ataque llego al atardecer, por eso tenía que hacerse a la idea que tal vez estaría un rato largo solo en su pilar. Que no era nada nuevo.

-Bueno a esperar se ah dicho-Se sentó en las escaleras que conducían al pilar. Lo que tenia de bueno el santuario submarino era su completa tranquilidad. Escucho una especie de aleteo detrás de él. Se dio vuelta dispuesto a prestar combate, pero bajo la guardia al ver a una joven de belleza afable.

-Podría usar estos segundos para matarte si fuera tu rival…-Le informo la joven de ojos verdes y cabellera rubia. Estaba de rodillas a un costado del pilar, las alas aun estaban extendidas como si la joven en cualquier momento estuviera dispuesta a volar.

-Pues, lamento a verte dado esa posibilidad. Identifícate ahora.

-Soy Elisa de Equidna, devastadora de Enio. Traigo un mensaje para tus señores.-Ariel asintió y se dio vuelta.

-Sígueme, mis señores te esperan…-Informo tranquilo mientras le daba la espalda a la chica. Escucho como esta caía contra el suelo, cuando miro sobre sus hombros la chica se acercaba con un paso solemne.- No eres más que una cría…

-Seré una cría…-Elisa miro atenta a el joven que aparentaba unos 25 años- Pero eh vivido suficientes cosas… para que mi madures sea de alguien mayor.-El joven sonrío de medio lado mientras seguía caminando.

-Pues… disculpa señorita, es que pareces no mayor a 18 años…

-Tengo 18.-Informo Elisa muy simpática.- Tu pareces de 25-le dijo cortante.

-En realidad solo tengo 21…-el chico soltó una risa…-Soy uno de los más chicos… Mi estatura mucho no me ayuda, siempre me dan más.

-¿Cómo te llamas?

-Ariel de Scylla.-Informo este con una media sonrisa- Tienes un acento un tanto ¿Italiano?

-Soy, de Venecia.-informo la chica, no tenía muchas ganas de hablar.- ¿Eres sudamericano?

-Muy bien…-Ariel sonrío ligeramente.- ¿Lo dices por mi acento?

-El líder de nosotros es Argentino, por eso reconocí el acento…-Ariel realizo una ligera mueca.-Ahora hazme el favor de mantenerte callado.

-Primero-Ariel se detuvo y le miro fijo-Soy chileno, no argentino. Segundo no me mandes a callar…-La joven asintió era claro que esas dos cosas no le habían interesado en lo más mínimo. Dieron un par de pasos más cuando ambos se detuvieron… Intercambiaron una veloz mirada, para luego esquivar velozmente dos ataques.

-Eso estuvo cerca. Al parecer son muy rápidos los dos…-dijo una burlona voz, mientras aparecía un hombre revestido con una armadura azul.

-Es un guerrero de Zeus, sigue las órdenes de Ares y Hera…-informo Equidna.

-Valla eres muy lista muchacha…-dijo el sonriente joven.- Soy Alexandre de Castor.-El joven sonrío, mientras a su lado aparecía otro joven.- El es Amon de Epafo…-presento a su camarada.

-No podemos matarles…-informo Elisa mientras se ponía en posición de combate junto con Ariel, quien le miro un tanto sorprendido.- No saben lo que está pasando realmente, ellos creen que hacen los correcto, al igual que Zeus han caído en un engaño por parte de Ares.

-No sabes lo fácil que me lo haces…-Miro atento a la joven, saber que no podía matarles dificultaba mucho sus acciones. Elisa se preparo, Ariel presto atención a la armadura de la joven.- Por lo menos espero que tu armadura resista…

-Lo hará, lo que tiene de hermosa lo tiene de fuerte… Equidna no se dejara vencer por los hijos de Zeus…-Informo la chica, dentro de su mente escuchaba al alma de Equidna aprisionada en la armadura... Ya pronto volverían a ser una.

-Dejen de parloteos…-El guerrero de Castor se lanzo al encuentro de los jóvenes, lo mismo que su camarada… Elisa salió al encuentro de Epafo y Ariel al encuentro de Castor.

-Nada mal para ser una chiquilla…-Informo burlón Epafo.

-Nada mal para ser alguien que pelea para que derroquen a su dios…-informo la chica luego de esquivar uno de los ataques. Los protectores laterales, que salían de su cintura, emitieron un ligero replique cuando la joven esquivo otro de los ataques. En posición totémica, estos cubrían las perneras pasando por la cola de la serpiente.

-No mientas, nosotros jamás haríamos algo así…-Castor miro furico a la joven al mismo tiempo que desatendía su combate y recibía un puñetazo por parte de Ariel.

-Lo están haciendo…-La joven salto hacia atrás y se subió a una piedra saliente.- No son más que el caballito de Troya en esta guerra, Hera les quiere muertos… por ser la reencarnación de los hijos mortales de Zeus.-Informo con seriedad… Ambos jóvenes fueron directo a atacarla.- Los hombre siempre tan tercos… NATIVIDAD DE LAS BESTIAS…-La joven coloco sus manos hacia adelante con las palmas extendidas. Detrás de ella aparecieron, no solo Equidna, todas las bestias de la mitología griega que atacaron a ambos guerrero. Estoy cayeron al suelo con las armaduras parcialmente destruidas.- Si estuvieran defendiendo lo correcto, las thunder cloth no se romperían tan fácilmente…-Informo mientras descendía… Ariel de Scylla le miraba algo sorprendido, esa chica poseía el manejo sobre las bestias.

-Eso es mentira… nosotros… No traicionaríamos a mi señor Zeus…-El guerrero de Castor se levanto y miro atento a la chica.- ESTAS MINTIENDO… RELAMPAGO DIVINO…-Ariel reacciono rápido y quito del camino a Elisa.

-Porque te niegas a escucharla… Ella sirve a Enio…-Informo mientras se reincorporaba.-Ella sabe todo lo que pasa y ustedes no se enteran…

-Hera dijo que Enio es una traidora…-Informo Epafo- Tu señora es una traidora… TRAMPA DEL TABANO…

-AGIJON DE LA ABEJA REINA.-Ariel se reincorporo y ejecuto su técnica que detuvo el ataque de Epafo… No solo bloque el ataque sino que siguió su trayecto y daño de forma mortal a su oponente. Amon de Epafo cayó muerto al suelo escupiendo sangre por su boca y sangrando de gravedad.

-Te dije que no les mataras…-Le dijo Elisa mientras se reincorporaba y miraba al guerrero de Castor, quien miraba algo aterrado lo que acababa de pasar.

–Si sigues escuchando las órdenes de esos dos… Amon no será la única víctima de esta guerra…-Los tres guerreros miraron a la recién llegada. Anfitritre miraba con pena al guerrero muerto.-Castor, fuiste uno de los semidioses que protegían a los navegantes… Si reencarnaste es para volver a proteger a esas personas. Polux está a salvo, está en las prisiones de Apolo… Donde Hera no puede tocarle al igual que todos tus camaradas.

-¿Tu quien eres?

-Soy Anfitritre, diosa de los mares calmos.-Informo la tranquila deidad.- Te aseguro que no queremos destronar a tu señor… Esta cegado por las palabras de Eris…-El joven tomo el cadáver de su cámara y comenzó a irse.-Si vuelves, perderas la vida.-Alexandre de Castor miro sobre su hombro.

-Si es cierto lo que sucede, prefiero averiguarlo y liberar de muertes innecesarias a mis camaradas… me importa poco si muero en el intento… Si eso ayuda a que mi señor abra los ojos…-desapareció en un destello azul.

-Idiota…-Elisa se soplo el flequillo.

-Tú también casi lo haces, cuando Eris manipulo a tu señora…-Anfitrite le miro atenta- Fue innecesario porque ella se libero sola de las palabras de Eris.-La chica le miro atentamente.-Luego explicare porque lo sé… ven vamos al templo. ¿Ariel estas bien?

-Sí, mi diosa…-respondió el joven sin rodeos. Mientras comenzaba a caminar detrás de las mujeres. Seguía pensando en las palabras del guerrero de Castor, sacrificar su vida si eso permitía que Zeus abriera los ojos.

Torre del palacio del terror.

Solteiros sonrío ligeramente, las fisuras menores de su armadura ya se habían reconstruido y su fuerza comenzaba a volver. Sentía el sol acariciarle el rostro, este era como una suave caricia de una madre. Pronto recuperaría su fuerza, escucho el descorrer de los cerrojos de la puerta. Su cara paso a una de completa seriedad, al mismo tiempo que una nube bloqueaba el paso del sol. Quien entro para su completa alegría. No era otro que el mismísimo Ares, acompañado de un hombre rubio de ojos azul eléctrico. Solteiros sintió un escalofrió subirle por la espalda, si no estaba equivocado esa persona era…

-Zeus…-El mencionado sonrío.

-Solteiros de Eneas, arquero solar de Apolo. –Informo el sonriente Ares, al chico le pareció que le estuviera vendiendo en un mercado. ¿Siempre había querido tenerle como contenedor o lo había decidido sobre la marcha?

-Tiene un aire a mi…-Sentencio el dios de dioses.- Estas lastimado muchacho…-Informo mientras recorría con la mirada a su futuro contenedor. El chico sabiendo la fama del dios, no se sentía del todo seguro con esa mirada.

-No quiso venir por las buenas y como Apolo se negaba a ceder a tu contenedor. Hubo una pelea para liberarlo…

-¿QUÉ? ESO ES MENTIRA… TU MA…-El dios de la guerra le tapo la boca.

-¿Te acuerdas de lo que te contamos con Eris y Hera?

-Sí, Apolo lo rapto hace 7 años atrás…-Al oír esto el chico le miro sorprendido. ¿Raptarlo? ¿Hace siete años? Pero si solo hace un año estaba al servicio de Apolo… Hace un año que habían matado a todas las personas que conocía, que la guerrera sangrienta de Lynmades le había engañado para hacerle salir del pueblo, mientras su familia era asesinada junto con el pueblo que le vio nacer.

-Entenderás lo que mi hermano le hizo al pobre chico, su mente está confundida por las palabras de Apolo…-Solteiros le miro con aterrados ojos azul eléctrico. Ares aun no quitaba su mano de los labios de los chicos. Puede ser que no te des cuenta que te está mintiendo, por mi señor te está mintiendo en la cara.

-Si lo entiendo…-Informo Zeus.- Quítale la armadura y vístelo como debe vestirse el contenedor del dios del Olimpo.-Zeus salió de la habitación, Solteiros estaba aterrado… ¡Iba a apoderarse de su cuerpo! No podía creer lo que acababa de oír.

-Hay muchacho…-Ares le quito la mano de la boca y le miro sonriente.- Al final, si valió la pena que el idiota de Apolo te salvara ese día… Si no me servías voluntariamente me vería obligado a matarte, el plan era sencillo… Otorgarte la armadura de Testio y tenerte cerca mío hasta que llegara el momento de darte la orden que le cedieras tu cuerpo a Zeus… Pero te negaste y tuvimos que recurrir a la necesidad de matarte…

-Maldito…-de los ojos de Solteiros estaban brillosos por las lagrimas de ira.- Mataste a un montón de inocentes ese día…

-Mira Solteiros…-El dios le sonrío- Tienes dos opciones de nuevo… La muerte o la vida.-El muchacho le miro atento como no entendiendo…

-¿No se supone que me necesitas para serle contenedor a tu maldito padre? –le pregunto algo nervioso.

-La vida la tienes asegura…tu vida está asegurada…-Le dijo el dios mientras le acariciaba la mejilla.- ¿Pero la de Paris y la de Jazmín? Nadie asegura que sigan con vida si te niegas a que Zeus te tome como por lo que eres… Su legitimo contenedor…-El chico le miro aterrado…-Ellos son tus primeros amigos luego de lo que paso. Los otros solo te miraban y te trataban con simpatía, pero no eran tus amigos… Jazmín y Paris tienes sus vidas en tus manos… SI dejas que Zeus tome control de tu cuerpo por las buenas, les dejare vivos… si tiene que ser por las malas, les matare a ambos frente a tus ojos antes de dejar que mi padre se apodere en tu cuerpo.

De los ojos del joven rubio caían lágrimas de terror, miedo y desesperación. No podía creer lo que le estaba proponiendo el dios de la guerra… La vida de dos personas a cambio de ceder el control de su voluntad. Para que cientos de vidas corran el riesgo de extinguirse, pero… no podía dejar que mataran a sus nuevos amigos… El poco tiempo que paso con ellos, les empezó a considerar sus amigos. Una idea apareció en su mente…

-Está bien… solo si prometes dejarles vivos… no les hagas daño a mis amigos…-dijo el joven de ojos llorosos. El dios de la guerra hizo chasquear sus dedos, y las cadenas soltaron a Solteiros.

-Las manos adelante…-El joven así lo hizo, Ares le coloco unos grilletes especiales.- Mi padre te escruto mucho con la mirada… cualquiera diría que estaba pensando que tan bien te comportarías en la cama…-el joven se tensó ante las palabras… El dios de la guerra rio ante esa reacción y obligo al joven a caminar a su lado.-Agradece que mi padre no está interesado en este momento en tenerte desnudo… Los sucesos de la guerra le han quitado el apetito de compañías…

-Cállate…-dijo el chico al fin, ya era mucho con saber que tenía que ceder el control de su voluntad al dios del rayo.

Salón del trono, palacio del terror.

El guerrero de Castor sintió el intenso dolor que inundaba su cuerpo, Eris le había atravesado el corazón apenas Ares se hubiera retirado con el dios Zeus… Si era cierto, miro hacia el techo… mientras su boca se llenaba de sangre. Esa persona abandono el recinto sin ser visto.

-¿Como te atreves… a tracionar a Zeus…?

-Nunca me intereso Zeus... y mucho menos la engreída de Hera... quiero el Olimpo para mi, Ares y mis hijos… Ustedes los humanos no son nada… Son solo soldaditos en este mundo que es un tablero del juego de dioses…-la diosa enterró aun más la lanza en el corazón del guerrero.

-Espero que pierdan esta guerra…-Dijo Castor- Espero que mi señor abra los ojos y sepa todo lo que traman escorias…-La sangre siguió abandonando su boca manchando el frio mármol del suelo.- Ojala que disfrutes tu estadía en el Tártaro…-El dolor acabo, al mismo tiempo que el guerrero decía esas palabras. Eris retiro la lanza y dejo caer muerto a Alexandre de Castor.

-Maldito mortal… Siempre quieren ser mejores que los dioses…-Se arrodillo junto a él y le acaricio el rostro.- Bueno… ya no tenemos que preocuparnos por ti Castor, tengo que saber dónde está tu gemelo Alcander de Polux…-Sonrió con burla al ver el cadáver de guerrero-No hay hermano que sacrifique su inmortalidad para estar a tu lado…-La diosa abandono la habitación.

Mazmorras del palacio del terror.

-¿Que habrá sucedido con el señor Ángelo?-Jazmín miro a los mayores, quienes negaron con la cabeza al no saber la respuesta. La joven miro a Paris, este tenía los ojos cerrados a pesar de estar consciente.- ¿Paris?-El muchacho le miro y le sonrío ligeramente…

-Estoy bien, no te preocupes…-le dijo con un hilo de voz… Escucharon pasos y al poco tiempo entraron los guerreros de Ares.

-Agarren a los de plata…-Ordeno quien parecía ser el líder.- El señor quiere que estén presentes en este momento. -sonrío con crueldad, mientras ante las miradas impotentes los mayores veían como sacaban a los malheridos menores de las celdas...- No se preocupen… en un rato estarán de regreso.

Jardín central del palacio.

Vestido con una finísima túnica de algodón de estilo griego, estaba Solteiros sujeto firmemente por Ares, su respiración era nerviosa. Realmente tenía deseos de salir huyendo de ese lugar. El dios le tenía "abrazado" para que no se atreviera a escapar. Dado que le había tenido que quitar los grilletes que anulaban su cosmos. Hera estaba parada a la izquierda de ellos y miraba atenta al joven contenedor de Zeus. Los mismos ojos azules, el mismo cabello dorado… Sonrió, pero una gran diferencia entre ese muchacho y Zeus… el niño era un alma pura y su esposo era un dios completamente corrompido por sus absurdos deseos con mortales. Eris estaba parada a la diestra de ellos, sonriendo con burla. Sería mucho más fácil controlar a Zeus… si ocupaba un cuerpo humano. Se había negado a reencarnar, pero no a tomar un contenedor. El niño había nacido, pero ella y Ares prefirieron guardar ese secreto, hasta que el niño les fuera necesario… Ahora estaba ahí el pequeño Solteiros de 15 años, temblando de miedo. Los soldados, algunos privilegiados de alto rango, miraban todo de forma expectante… junto con los hijos de Eris y Ares que aun estaban peleando.

Solteiros miro hacia un costado y vio a Paris y Jazmín siendo fuertemente sujetos.

-Es para asegurarnos que te comportaras…-le susurro Ares al oído.- Por cierto… tengo que borrarte una parte de la memoria… - Solteiros abrió de forma desmesurada los ojos al oír eso. El dios Ares movió su mano frente a sus ojos, sintió como una especie de rayo atravesarle el cerebro. Cerró los ojos un momento y cayó en brazos, estando inconsciente, de Ares. El dios tomo al joven en brazos y se acerco a un altar a medida que los cielos ennegrecían y los rayos se hacían presentes.

-Ya es hora que Zeus baje a la tierra… y castigue los actos de sus hijos…-Informo Eris… Paris y Jazmín miraban todo aterrados. Si no habían captado mal la idea… Solteiros seria ¿Sacrificado?-Es hora que el señor del Olimpo tome su lugar en este mundo por medio de su contenedor…-Ares deposito al joven inconsciente en un altar de mármol blanco. Cuando retrocedió, acompañado con la música de los rayos, una fina luz dorada comenzó a descender de las nubes tormentosas y entrar en el cuerpo de Solteiros. Cuando esto hubo terminado el joven abrió los ojos lentamente. Para luego reincorporarse y bajar grácilmente del Altar mientras todos se ponían de rodillas. El joven extendió su mano derecha y en esta apareció un báculo dorado con tres rayos.

-Ya era hora de que tomara el control en esta guerra…-Miro atento a todos.-Ares… muy buen trabajo…-El dios sonrío de medio lado.-Vayan a sus puestos, tenemos que darle un escarmiento a mis hijos y hermanos. Hay que castigarles por atreverse a oponerse a mí y tratar de derrocarme.

-Como ordenes padre…-Ares se levanto y mi serio a los guerreros y dioses.-Ah moverse… que esta guerra no será ganada si estamos aquí quietos.-Miro a los guerreros que sujetaban a Paris y Jazmín. Les hizo un gesto y se llevaron a los chicos de ahí.

Mazmorras del palacio del terror.

Arrojaron a los chicos dentro de una misma celda. Para ellos era innecesario ocupar dos si ninguno de los adolescentes presentaba problemas. Cuando se hubieran retirado Jazmín comenzó a llorar y el otro le abrazo con cuidado. Ante la interrogante mirada de los mayores.

-Zeus… acaba de tomar como contenedor a nuestro amigo Solteiros…-Dijo Paris con voz queda.- No quiero que le maten por ello.

-¿Zeus?-los rostros de los mayores fue invadido por el pánico. Ya era malo saber que peleaban con Ares, pero que pelearía Zeus del lado de este era mucho peor.

Continuara.

Notas:

Nombre: Solteiros

Signo: Sagitario

Edad: 15

Maestro: Apolo

Dios leal: Apolo

Padres: -

Lugar de entrenamiento: Oraculo de Delfos, Santuario de Apolo.

Nacionalidad: griego

Característica física: cabello rubio corto; ojos azul electrico; piel bronceada; altura: 1,77.