Cap. 52: El chiste

Habíamos terminado de patrullar.

Una vampira llamada "Irina" había estado en el territorio de los Cullen. Por lo que sabíamos ella se había ido por el lado contrario a La Push. Estábamos algo preocupados al principio, pero luego Jacob nos tranquilizó. La vampira había cambiado de rumbo y estaba muy lejos de los Estados Unidos. Aún así patrullábamos… queríamos estar seguros de que no tuviéramos alguna de sus amistades cerca. Esta vez me había tocado con Seth y con Leah. Colin y Brady estaban cerca, pero no podíamos escuchar sus pensamientos.

Correr era increíble. Podía sentir como si tuviese poder sobre la tierra en la que corría y sobre las rocas sobre las que saltaba; me era tan simple esquivar los árboles.

Leah era la más rápida. Era muy divertido verla corriendo alrededor nuestro.

Luego de patrullar, ella desapareció alegando que tenía mucha hambre y que los chicos no nos iban a esperar para comer en lo de Emily. Seth me dejó en un claro para que pudiera vestirme sin problemas.

Al volver a mi forma humana me sentí muy incómoda; estar desnuda en el medio del bosque no era muy satisfactorio. Además era muy extraño ver la nieve y no sentir ni un poco de frío, o sentir el viento fuerte y no tener que luchar para caminar en la dirección contraria.

Tomé la ropa sucia, mojada y embarrada que había escondido en el hueco de un árbol y comencé a ponérmela. Primero el pantalón y luego el sostén. Estaba por agarrar la remera mojada cuando…

-Linda, ¿quieres que vallamos para mi…?-

Y enfrente de mí Seth se había congelado ante la vista. Yo me quedé quieta y sin pensarlo me tapé con los dos brazos.

-¡Oh, yo!… bueno yo… lo siento…- Pero a pesar de sentirlo, se había quedado mirando unos segundos. Yo comencé a reírme y él se dio vuelta, tapándose los ojos.

Caminé hacia él, poniéndome la remera.

-Ya puedes ver…- Le dije todavía riéndome. Al darse vuelta, pude ver su cara oscureciéndose.

-Yo lo siento mucho, enserio…- Yo me volví a reír y lo abracé.

-No te preocupes… no eres el primero- Su cuerpo se tensó al rodearme la cintura con sus brazos.

-¡¿Qué?!- Gritó completamente enojado. Yo me volví a reír.

-Colin y Brady decidieron espiarme cuando estaba por entrar en fase. Los escuché riéndose cuando me estaba por sacar el sostén- Sus ojos se abrieron completos de furia. Antes de darme cuenta él ya estaba caminando para ir a buscarlos.

-Malditos niños hijos de una gran…-

-¡¡Oye!! Oye, son niños… ¡sabes como son!- Acaricié su rostro y supe que estaba más tranquilo. Igualmente parecía que los iba a matar con la mirada.

-¡Lo sé! ¡Pero igualmente! Tu eres mía… ¡ellos no te pueden ver!- El escondió su rostro entre mi cuello y mi cabello corto.

-No te preocupes… yo los golpee cuando los encontré- Me besó en el cuello y yo sonreí.

-Igual no los culpo…- Me dijo con su voz rasposa. Comenzó a besar la línea de mi mandíbula. Yo simplemente acaricié su pecho desnudo.

-¿No los culpas?- Pregunté burlonamente. Él rió y su aliento golpeo mi cuello. Antes de darme cuenta, él lo estaba acariciando con su perfecta nariz, dejando una marca de fuego. Eso me estaba volviendo loca.

-Eres demasiado irresistible- Se separó para mirar mi cuerpo. Yo me reí… ¿Qué tenía de irresistible muy cuerpo comparado con el suyo?

Él acercó su rostro al mío y me besó con deseo.

-Sabes que estamos en el medio de un bosque, ¿Verdad?- Pregunté en medio del beso. Él gruñó juguetonamente y me mordió el labio.

-Lo sé…- Me dijo caminando hacia delante, haciéndome caminar hacia atrás a mí. Sentí mi espalda chocando delicadamente contra un árbol y sonreí. Antes de darme cuenta, Seth ya estaba atacando mis labios con deseo y pasión. Mis dedos se entrelazaron entre su cabello que había crecido un poco. Sus manos subían y bajaban por mi espalda febrilmente.

Me separé unos segundos de él y respiré.

-¿Qué pasa?...- Preguntó algo asustado. Yo sonreí, me acomodé el cabello y salté hacia él, entrelazando mis piernas en sus caderas. Él se rió y yo ataqué sus labios con necesidad.

-¿Sabías que eres completamente sexy?- Le dije en medio del beso. Él gruñó con una sonrisa. Yo me reí al saber que él no quería hablar. Estaba muy ocupado besándome.

Mis manos viajaron por sus abdominales, acariciando cada línea. Las suyas rozaban el broche de mi sostén, pero no se atrevían a hacer algo con él.

Sentía como se me estrujaba el estómago del deseo. Quería llegar más lejos que tan solo besos apasionados… quería ser suya.

Su boca se alejó de la mía y comenzó a besar mi cuello con dulzura. Él sabía que me encantaban los besos en el cuello.

Sin darme cuenta, solté un jadeo…

Seth me miró con puro deseo, mordiendo su labio inferior en esa manera tan sexy y masculina… y entonces volvió a atacar mi boca, mordiéndola con fuerza. Claro que él sabía que no me dolía, sino no hubiese sido capaz de hacerlo.

Sentí mi corazón desbocándose… si yo no hubiese estado colgada de Seth, mis piernas me hubiesen fallado.

Seth puso ambas manos sobre mi rostro, para poder profundizar el beso y yo…

-¡¿PUEDEN DEJAR DE HACER ESO?!- Seth saltó hacia atrás asustado y yo me solté sin ningún problema. Mi hermano estaba parado enfrente nuestro con una expresión de asco muy graciosa. Yo estaba completamente roja.

-¡¿Cómo sabías que íbamos a estar haciendo eso?! ¡Deberías estar en lo de Emily! - Preguntó Seth completamente sorprendido.

-¡Estaba en el bosque y pude escucharlos! ¡¡Diaj!!- Yo comencé a reírme- Ahora voy a tener que sacarme la imagen mental-

-Oh, vamos Max. ¡No estábamos haciendo nada!- Le dije tratando de restarle importancia.

-¡Ugh! Mejor vallan a lo de Emily antes de que mate a Seth- Se dio vuelta y comenzó a caminar hacia lo de Emily.

Yo miré a Seth con una sonrisa y tomé su mano.

-¿Corremos?- Pregunté sonriéndole.

-Claro…- Y entonces juntos comenzamos a correr, con nuestros dedos entrelazados, esquivando los árboles, saltando las rocas, sin dejar de tomarnos la mano.

Yo sabía que él iba lento por si yo no llegaba a su velocidad, así que yo aceleré lo más que pude y él sonrió, acelerando en menos de 1 segundo.

Llegamos a lo de Emily en menos de dos minutos. Al llegar estaban todos afuera de la casa, sentados en la entrada, jugando a las luchas en forma humana, riéndose y pasando un buen rato.

Cuando nos vieron llegar tomados de la mano, sonrieron. Jared, Paul y Embry se rieron mientras que mi hermano y Quil miraron mal a Colin y Brady. Jude, que estaba al lado de ellos, comenzó a negar con su cabeza.

-Con que… estuvieron mirando a MI novia cuando se estaba cambiando- Dijo Seth amenazadoramente. Juro que a pesar de que los otros se reían, yo temía que hiciera algo estúpido.

-Bueno… no fue exactamente así, hermano… tú sabes…- Dijo Brady tartamudeando.

-Menos mal que ya recibieron su merecido…- Dije fulminándolos con la mirada.

-Elle, lo sentimos mucho… enserio…-

-Claro que lo van a sentir…- Dijo Max soltando delicadamente a Mikki. Él y Seth avanzaron hacia ellos, y en el momento en el que estuvieron a 1 metro de distancia, ellos salieron corriendo hacia el bosque. Todos se rieron como locos… yo los acompañe. Era tan divertido.

-Wow… jamás pensé que Colin y Brady eran así- Dijo Mikki dando el último temblor de frío para luego ser abrazada por Max, que se sentó a su lado en las escaleras de la casa de Emily.

-Son hombres… son calentones- Dijo Abbey como si no fuese la gran cosa. Embry se rió tanto que la hizo reír a ella y nosotros los seguimos. Embry le dio un pequeño beso y ella sonrió contenta. Jude puso una falsa cara de asco y se concentró en ordenar las cartas del "uno". Seguramente había estado jugando con Coliny Brady.

Se escuchó el ruido de la puerta y salió Emily ataviada de ropa (al igual que Mikki y Abbey) y con una enorme bandeja de muffins.

-¡Están recién horneados!- Y sin pensarlo dos veces, salté hacia la bandeja para ganarles a los demás.

-¡¡Mujeres primero!!-

-¡¡Yo te apoyo!!

-¡¡Ese es mío!!-

-¡Cuidado con lo que haces!-

-¡Dámelo!-

-¡¡Ouch!!-

-¡¡Yo quiero uno!!-

-¡JA! ¡Te gané!-

-¡Hay para todos!-

-¡¿Pero que demonios haces?!-

-¡Los niños queremos comer!-

-¡¿Qué hacen ustedes dos aquí?!-

-¡Ouch! ¡No era necesario tirarnos los muffins!-

-¡BASTA!- Gritó Emily con toda su fuerza-

Todos nos quedamos quietos en nuestro lugar. Ningún tipo de sonido se oyó, hasta que el muffin que Paul estaba sosteniendo en su boca, se cayó sin previo aviso sobre el piso de madera.

Emily estaba por volver a hablar cuando todos nos abalanzamos sobre el muffin caído…

-¡¡Era mío!!-

-¡¡El que se fue a sevilla perdió su silla!!-

-¡JA, suéñalo!-

-¡Oigan soy mujer, me lo merezco!-

-¡Mujer mi abuela!-

-¡¡¿Cómo?!!-

-¡OUCH!-

-Eso por machista…-

-¡¡¡¡¿PUEDEN DEJAR DE PELEARSE POR UN MUFFIN?!!!!-

El caso es que el muffin quedó destrozado en las manos de Paul, Emily nos tuvo que hacer una bandeja más para callar nuestros estómagos y Jacob fue el que más muffins consiguió.

-¿Quieren uno?- Pregunté a las chicas, mostrándoles dos de mis 7 muffins. Ellas todavía estaban tentadas en el piso.

-N-no gr-gracias, jajajajaja- Yo me reí un poco con ellas y me fui a sentarme contra el tronco de un árbol, al lado de Seth que se estaba terminando su 5to muffin. Él pasó su brazo izquierdo por mis hombros y yo me recosté sobre su pecho, mirando a todas y cada una de las personas que estaban a mí alrededor. Las escenitas de amor estaban a tono con los pocos copos de nieve que caían constantemente.

Embry y Abbey estaban dándose pequeños besos en los labios. ¡Eran tan tiernos! Y se veían tan enamorados… yo sabía que Abbey amaba a Embry. No lo podía evitar… en su mirada se notaba cuanta adoración sentía hacia él.

Ella cerró sus ojos cuando Embry acarició su nariz contra la de ella. Me sentí identificada con ellos… yo amaba que Seth hiciera eso.

Por otro lado, estaba Max besando a Mikki en el cuello como siempre. Ella se reía y él la miraba embelezado. Sabía cuanto él amaba escucharla reír. Cada vez que lo hacía su sonrisa se ensanchaba más y más.

Noté a Kim durmiéndose tranquilamente, acurrucada en el cuerpo de Jared. Muchas chicas en la reserva decían que la belleza de Kim no era suficiente para estar saliendo con alguien como Jared, pero yo la miraba y pensaba cuan perfecta era ella para él. Ella era hermosa a su manera. Tal vez algunas facciones eran más resaltadas que las otras, pero todos teníamos defectos. Los míos eran tantos que no se podían contar: Mi altura anormal, mis ojos muy pequeños como para poder demostrar su color, mis dientes un poco largos, mi nuevo corte de cabello y más. Pero los defectos de ella eran completamente opacados por su sonrisa y su mirada brillante.

Vi a Paul besando el cabello de Rachel delicadamente. Si debía definir a Rachel era: Extravagante.

Rachel era completamente extravagante… y no solo por su perfecto y curvilíneo físico, o su negro cabello largo, sedoso, lacio y brillante, o por sus extraños ojos almendrados poblados de pestañas espesas, o por su perfecta nariz, o por su radiante sonrisa. Ella era una persona extravagante por dentro… Era como si la sangre del Alpha que corría por sus venas se pudiese notar en su exterior. Saltaba acantilados, reía por todo, decía las cosas más raras, sonreía en todo momento y más que nada… salía con Paul.

Sí, Paul era mucho mujer persona de lo que yo jamás había creído, pero definitivamente era temperamental. Igualmente, ella lo tranquilizaba.

Miré a Sam y Emily… luego a Leah.

¿Cómo sería tener que ver a tu prima y al amor de tu vida besándose en todo momento?

Por un momento la imagen de Seth mirando a mi prima Agnes (no muy nombrada, no muy conocida por mí y tampoco muy querida) con el amor que Sam mostraba en su mirada…

Y sentí mi corazón saltándose un latido con dolor…

Sería horrible… aunque para Leah era peor. Ella de verdad quería a su prima Emily.

Miré a Quil, Jude y a Jacob riéndose por un chiste muy obsceno que Jake había hecho. Definitivamente no lo querrían escuchar.

-¡¿Entiendes?! Jajajaja… el niño… ¡el niño lo hizo! jajaja- Quil y Jude se morían de la risa a su lado.

-¡No le veo lo gracioso a eso!- Dije asqueada… aunque un poco divertida. A pesar de ser obsceno, sí era gracioso.

-¡Oh, vamos primita! Dime que no te dio gracia cuando el niño le dice a la madre: Mamá, mamá… el señor de la esquina me dijo que me regalaba este reloj si yo le…-

-¡¡QUIL!!- Gritó Emily completamente sorprendida. Los chicos comenzaron a reírse. Yo me levanté después de darle un beso a Seth en la mejilla y fui para golpear a Quil en el hombro. Él se rió y me dio un abrazo de hermanos, estrujándome con una fuerza que no me afectaba.

-¡Oye Embry! ¡Te juego carreras de caballitos! Yo llevo a mi prima y tú a Abbey! Es de aquí hasta el límite del bosque, ida y vuelta-

-Te apuesto cinco dólares a que te gano, ¡enano!- Dijo Embry levantándose y tomando a Abbey de la mano.

-Te apuesto 10 a que no…-

-¡Ten cuidado Call!- Le gritó Jude a Embry. Abbey rodó sus ojos divertida. Yo sonreí y me subí a la espalda de Quil de un salto ágil. Al ver que Abbey ya estaba sobre la espalda de Embry sonreí. Sabía que íbamos a ganar, ya que yo podía controlar mi peso, para que fuese más ligero que el que Embry podría llegar a sentir. El peso de Abbey para Embry sería como el de un juego de muchas llaves, el mío para Quil sería como una pluma... Bueno, no sé si tanto, pero me entienden. Además Quil era más rápido que Embry… por poco.

-¡¿En sus marcas?! ¡¿Listos?! ¡Ya!- Gritó Kim. Quil y Embry comenzaron a correr a toda la velocidad. Yo aligeré el peso de mi cuerpo, concentrándolo en un punto específico. Pude ver a Embry un poco más atrás nuestro. El sonido del grito de Abbey me taladraba los oídos, pero no me importaba, porque la velocidad me encantaba.

Las ramitas de los árboles y las hojas me rasparon un poco, pero en menos de 10segundos mi piel comenzó a sanarse.

Quil soltó un grito de alegría al llegar al límite del pequeño bosque. Al da la vuelta nos encontramos con Embry y Abbey dos pasos más atrás. Quil intentó acelerar la cosa, saltando sobre las rocas y cayendo sin problemas. Embry lo imitó pero nosotros ya estábamos a la cabeza.

-WOOOHOOO…- Escuché gritar a Abbey. Yo sonreí.

Vimos como la luz comenzaba a ser más clara y llegamos al jardín de la casa de Emily donde algunos nos esperaban con ansias y otros todavía hablando del chiste obsceno.

-¡TE GANE! ¡Me debes 10 dólares!- Embry refunfuñó un poco y le dio diez dólares con enojo. Abbey se bajó y Embry se dio vuelta para que ella lo mimara. Yo sonreí al verlos con sonrisas tan tiernas en sus rostros. Ella le dio un beso en los labios y él murmuró algo como "Ahora quiero premio de consolación" Ella se rió.

Quil, que no me había bajado, estaba muy emocionado trotando como un caballo. Yo me reí y él paró donde estaban mi hermano, mi hermoso novio, Jacob, Jude y Mikki, jugando a las cartas del "Uno". Mikki puso una carta de las que te hacían comer 4 cartas y dijo felizmente:

-¡Rojo!-

-¡Maldición!- Dijo Jacob agarrando cuatro cartas del mazo. Seth y mi hermano se rieron exageradamente. Max puso una carta roja y Seth la cambió al color azul poniendo una del mismo número. Quil me acomodó haciéndome saltar un poco y yo pude ver mejor la partida.

Mikki puso una carta de las que te hacían comer dos y Jacob se volvió a quejar.

- Dime el chiste y dejaré de hacerte comer cartas. Tengo muchas más de donde vinieron esas- Dijo Mikki con falsa ofensa.

-¡Eso es chantaje!- Dijo Jacob "indignado". A pesar de hacerse los enojados, Mikki y Jacob se caían muy bien… quiero decir… ¿A quién no le caería bien Jake y a quién no le caería bien Mikki?

-O lo dices, o vuelves a comer cartas…- Todos nos reímos y pude sentir la mirada de advertencia de Emily.

Bueno…- Comenzó Jacob mirando a Mikki- Un niño le dice a su madre: Mamá, mamá…-

-¡JACOB!- Gritó Emily, pero Jacob no paró.

-El señor de acá la esquina me dijo que me regalaba ESTE…- Resaltó la palabra este, mostrando su muñeca izquierda, desnuda.

-Jacob…- Advirtió Sam.

-…reloj si yo le chu…-

¡PUM!

-¡Jacob Ephraim Black! Te prohíbo que digas chistes así, ¡¿entendiste?!- Gritó Rachel tirándole una piedra del tamaño de la palma de su mano en el hombro. Jacob comenzó a reírse al igual que todos nosotros. Mikki no entendía nada y Abbey le estaba explicando el chiste.

-AHHH… ¡ya entendí! El niño tiene ese reloj porque el le chu…- Y Max le tapó la boca antes de que pudiera decir todo.

Las risas colectivas se hicieron presentes y Mikki se rió con nosotros.

Esos días eran los días por los que yo mataría… días llenos de risas, amor y diversión. Definitivamente todo era mucho más divertido cuando una estaba rodeada de las personas más queridas.


Todavía Alice no vió lo que iba a pasar, es decir que todavía no saben que los Vulturi van a ir a buscar a Renesmee. :)

Y bueno... ese chiste no se los voy a decir porque es MUY obsceno, pero algunos tienen la idea no? jajajajaja. Yo siempre cuento ese chiste :P

Y para que sepan el juego de cartas "Uno" es un juego MUUUY divertido... yo amo jugarlo con mis amigos. Siempre jugamos en el colegio. Lo mejor es ganar... o hacerle comer cartas al otro jajajaja. Una vez me hicieron comer 12 cartas de una sola vez (porque yo puse un "+2" y las chicas tiraron 5 "+2" más y me hicieron comerme 12 cartas jajajaja) Y AL FINAL LES GANEEE... me senti re bien jajaja :D

Y cuando me refiero a comer cartas, no es a comerselas de encerio... sino a tener que agarrar 12 cartas más (en el juego gana el que se queda sin cartas :) jajaja) Les aclaro esto por las dudas, porque ya me paso que le estabamos explicando el juego a una amiga y pregunto: ¿SE LAS COMEN DE ENCERIOOO? jajaja :P

Bueno chcias las dejo apra que me dejen un review :)

Las quiero muuuchooo :D

Lauu :)