Historias de Hogwarts
Por Cris Snape
Disclaimer: Los personajes y lugares pertenecen a JK.Rowling y sus asociados. No tengo ánimo de lucro al escribir estas historias, así que no me demandéis por violar los derechos de autor, por favor.
Resumen: Evan Rosier, Myrtle la Llorona, la profesora Sprout, Ritchie Coote... Los personajes olvidados de Harry Potter se dan cita en una serie de relatos breves. Porque ellos, también existen. Aunque, por supuesto, no podemos olvidarnos de Ron Weasley, Blaise Zabini o Sirius Black. Todos ellos están juntos, pero no revueltos. Espero que os guste.
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Zacharias Smith
Lo fácil y lo correcto
Lo fácil:
Acudir a clase todos los días, sin causar problemas, sin enfrentar a nadie.
Renegar de tu amistad con Justin y cualquier otro sangre-sucia que tengas cerca.
Obedecer al profesor Carrow y torturar a Ernie cuando se atreve a alzar la voz por los más indefensos.
Aceptar que Padma no quiera saber nada más de ti y agachar la cabeza sin luchar por ella.
Empujar a todos los niños de primer año que tengas cerca de ti para llegar el primero a la Sala de los Menesteres.
Sobrevivir, aunque debas pagar un precio muy alto para hacerlo.
Vender tu dignidad y cerrar los ojos. Luchando por ti mismo, como siempre has hecho.
Lo correcto...
Ya ni siquiera sabes qué es lo correcto. Han pasado tantas cosas, has cometido tantos errores, que has perdido la noción de lo que está bien o está mal. O eso es lo que te repites mientras subes el último tramo de escaleras, mirando hacia atrás de vez en cuando, totalmente aterrorizado.
Sólo puedes pensar en escapar de allí. Llegar a Hogsmeade y esperar a que papá venga a por ti para llevarte a casa. Dejar que, una vez más, él te proteja y de la cara por ti. Hacer lo que él te diga, porque él vela por tu seguridad, porque sólo en él puedes confiar y sólo él sabe lo que te conviene.
Pero, entonces, llegas frente a la Sala de los Menesteres y recuerdas la última vez que estuviste allí, planteándote la posibilidad de unirte a la resistencia, viendo el reproche en los ojos de Padma. Hace mucho tiempo que ella no te mira como antes, que ella no ve en ti al chico que la enamoró junto al lago. Hace meses que el cariño desapareció, dando paso a la decepción, el miedo y la impotencia. Sabes que, en el fondo, ella te comprende, de la misma forma que se siente desilusionada. Porque tú eres un cobarde y ella ha luchado desde el principio. Porque ella sigue siendo fiel a sus ideas y tú te has convertido en un títere en manos de locos asesinos. Porque ella sí es fuerte. Porque no le importa recibir mil y una torturas, ni ser humillada, golpeada, amenazada y chatajeada. Porque ella tiene el valor que a ti te falta y no puede evitar mirarte por encima del hombro. Tú, luchas por sobrevivir, y ella para recuperar la vida que un día tuvo. Así de sencillo.
Te detienes en seco, dejando que los niños a los que antes habías empujado, pasen junto a ti corriendo entre sollozos. Clavas tus ojos en la puerta que supone tu salida a la libertad, esa que puede salvarte la vida, y te sientes miserable. Sabes que si traspasas el umbral, habrás salido indemne del infierno. Pero saldrás solo. Perderás a tus amigos, tus viejos sueños e ilusiones y, ante todo, a ella. Porque Padma no va a huir. No ahora, que prefiere seguir luchando hasta el final, aunque ese final sea la muerte. Y sientes que no puedes seguir. Acabas de recordar qué es lo correcto y vuelves a sentirte vivo. Digno.
Agarras tu varita con fuerza y comienzas a desandar lo andado. Los niños chocan contra ti, desesperados por volver al calor de sus hogares, junto a sus padres, y te sientes más valiente que nunca. Vas a buscar a Padma y, juntos, vais a entregar a la causa lo único que tenéis: vuestras vidas.
Las palabras suenan raras en tu cabeza. No quieres morir. Eres joven y tienes miedo, pero precisamente te sientes valiente por eso. Porque para ser valeroso, antes has debido vencer todos tus temores, y eso es lo que has hecho. Has elegido lo correcto en lugar de lo fácil, y esperas poder enmendar tus errores del pasado. Esperas que Padma perdone y que lo hagan los demás, porque sólo ellos te han dado fuerzas para luchar.
¡Oh!! He salvado a Zach! Mira que es mala la Rowling, poniéndolo como un cobardica... Creo que así queda mejor, arrepintiéndose en el último momento de querer huir y volviendo junto a Padma (evidentemente, he seguido la viñeta de la Ravenclaw, para no tener que inventarme más parejas, jeje) Eligiendo entre lo fácil y lo correcto, que diría Dumbledore.
Espero que os haya gustado, en cualquier caso. La siguiente historia tratará sobre Thomas Ryddle Sr., atendiendo la petición realizada por kitty-yagami4. Tendrás que esperar unos días, xiquilla, pero todo se andará.
Nada más. Besotes y abrazotes
Cris Snape
