Todo parecía haber vuelto a la normalidad en el pueblo de Hotaru… una vez que las festividades cesaron, el frío invierno lentamente comenzó a desaparecer, solo para dar comienzo a la primavera.

Pasaron aproximadamente tres meses tras los últimos acontecimientos narrados… un nuevo día comenzaba como cualquier otro, al mismo tiempo qué, ya desde bien temprano en la mañana, los habitantes del pueblo de Hotaru comenzaban a despertar y a moverse hacia sus respectivos trabajos o tareas.

Dentro de la municipalidad, los diferentes administradores y funcionarios ya se encontraban en total sincronía con sus diversas tareas, a la par que todos parecían demostrar una energía constante, a pesar de aquellas tempranas horas.

Todos… a excepción del agotado Zoroark que se encontraba en su oficina.

Sus mejillas casi inexistentes, sus enormes ojeras y su pálido rostro únicamente reflejaban el máximo cansancio posible, a la par que Yoshiro, apenas llegó, no pudo evitar dejar caer su cara sobre la dura y fría mesa de su escritorio, sintiéndola cómoda incluso en aquellas circunstancias.

—¿Una noche muy dura? —La voz de Sora fue la siguiente en escucharse en la oficina del pokémon, a la par que este ni siquiera se exaltó o reaccionó de alguna manera visible ante la entrada del propio hombre.

—"No tienes idea…" —Respondió Yoshiro por telepatía, haciendo que Sora simplemente lanzase un lamentado suspiro.

—Nozomi me comentó que volvió loca a Narue —Sora comenzaba a decir entre carcajadas, mientras que Yoshiro únicamente podía gruñir como respuesta.

—"No hemos podido conseguir otra niñera para que la cuide por las mañanas... desde que Narue renunció antes de ayer, no nos ha dejado dormir a Haruko y a mí, corre por toda la casa sin razón y nos lanza ilusiones a cada segundo, Haruko no lo sabe… pero me pasé casi toda la noche cancelando sus ataques con tal de que ella pudiera dormir un poco más…" —Relataba su pesar, Yoshiro, mientras que Sora únicamente se sentaba en la silla que se encontraba delante del escritorio —"Haruko tiene que trabajar en el centro de envíos y Ryo también tuvo que salir temprano; Hiyori se ofreció para cuidarla, pero dijo que llegaría un poco más tarde; Akira ahora debe estar destruyendo la casa lo más probable" —Comentaba su pesar, Yoshiro, a la par que Sora únicamente fruncía el ceño con lástima ante lo que escuchaba.

—¿Ryo o Takeru no te pueden ayudar? Desde que se retiraron, lo que más les sobra es tiempo —Decía Sora como forma de ayudar a Yoshiro, sin embargo, el Zoroark únicamente adoptó facciones un poco más impotentes y avergonzadas.

—"Takeru no es la persona que se ofrezca a ser una niñera, el medita y entrena casi todo el día, no me gusta la idea de molestarlo… y Ryo me dijo que tenía que afrontar nuevas responsabilidades junto a Haruko cuando nos regaló nuestra casa, no sería capaz de pararme en frente de él y volver a pedirle ayuda porque no soy capaz de aguantar las rabietas de mi hija" —Comentaba Yoshiro hacia Sora, a la par que el mismo joven únicamente se mantenía estático.

Para luego exaltar a Yoshiro luego de que este simplemente dejara caer una enorme pila de papeles sobre el escritorio del pokémon, haciendo temblar la mesa y el propio cuerpo del Zoroark apoyado en ella.

—Estos son todos los proyectos de las mejoras del pueblo que tienes que revisar y firmar para hoy —Dijo sin más, Sora, a la par que Yoshiro únicamente podía observar con completa fatiga y totalmente desmoralizado aquella enorme pila de papeles, a la par que Sora únicamente extraña al pokémon luego de que este sacara la mitad de los documentos.

—Yo me encargaré de revisar estos… tú preocúpate del resto, así al menos podrás llegar antes a casa —Dijo con simpleza, Sora, haciendo que Yoshiro únicamente le sonriera de manera agotada y agradecida, sin existir palabras de gratitud de por medio, siendo únicamente el choque de miradas y el asentir agradecido del pokémon la respuesta.

Conforme Sora volvió a retirarse de la oficina, Yoshiro únicamente se quedó mirando aquella pila de papeles, al mismo tiempo que fruncía el ceño de manera leve y aún agotada.

—"Se acumularon demasiadas cosas hoy; apenas y tuve tiempo de despedirme de Ryo… ¿Cómo le estará yendo a él y a Sayuri?" —Pensaba preocupado, Yoshiro, a la par que el Zoroark únicamente se estira con todas sus fuerzas, antes de darse unas cuantas palmadas a la cara con tal de despertarse, para luego comenzar con su trabajo.

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El barullo creado por los niños que jugaban y corrían sin más alrededor de aquel establecimiento, prevalecía respecto al resto, a la par que la escuela de Hotaru nuevamente comenzaba a impartir clases conforme las vacaciones finalmente habían terminado.

Estaba claro que pasaría poco tiempo antes de que aquellos niños y jóvenes lo notaran… su presencia era más que notoria, y los propios nervios y vergüenza proveniente de aquel par, era más que suficiente como para volver aún más tenso el ambiente conforme estos caminaban a través de sus pasillos.

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Aquel par de pokémon que finalmente habían ingresado a dicha escuela…

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Yoshiro lo había conseguido, el nuevo sistema de inclusión que el Zoroark había sugerido al concejo para poder aceptar en el sistema educativo a los pokémon que fueran capaces de comunicarse y poder razonar al nivel humano, no tardó en ser correspondido y finalmente aceptado para que el pertinente alcalde pudiera aprobar finalmente aquella norma, la cual, al ser esta la primera familia pokémon que existía legalmente inscrita como ciudadanos de un pueblo humano, se experimentaría con tal de ver los resultados pertinentes de aquellos pokémon en la escuela, con tal de que, con algo más de tiempo, la norma fuera aceptada igualmente en la capital y, con ello, poder ser reconocidos en toda la región.

Sayuri y Ryo simplemente caminaban nerviosos y muy apegados conforme la inseguridad y el estar lejos de su familia los asustaba de sobremanera, sus pequeñas mochilas y los lápices y cuadernos encontrados dentro de estas era suficiente como para dar a entender su "objetivo" en aquel lugar, al mismo tiempo que Yuki de igual manera se encontraba feliz y animado al lado de estos, sabiendo que entrarían al mismo curso de igual manera.

Estaba claro que Ryo había sido el primero en querer estar con Yuki en la escuela, Sayuri se animaría tiempo después, sin embargo, ninguno de estos imaginaba llegar a tales altos niveles de nervios y estrés tan pronto comenzaran las clases, viéndose reflejado en el propio actuar de aquellos pokémon.

Los pobres sentían como todas las miradas se posaban sobre ellos, como si de oscuras presencias en sus espaldas, listas para atacar en cualquier momento, se tratase… a la par que estos se mantenían de manera espeluznante y amenazante, conforme de igual manera las palabras que emitían se escuchaban fácilmente por aquel par de pokémon

¿Ellos son los primeros pokémon que entran a una escuela?

Así que así se ve un pokémon de cerca…

¿Es el hijo del alcalde Yoshiro?

No sabían que los Riolu eran tan pequeños

Estas y muchas otras palabras resonaban a las espaldas de aquellos nerviosos pokémon, los cuales se sentían completamente observados y agobiados ante las infinitas presencias que literalmente los comprimían.

Solamente para llevar sus nervios e incomodidad al máximo, luego de que varias niñas sonrojadas, junto con de igual manera otros chicos completamente encariñados, comenzaran a tocar las lágrimas y hombros de Ryo y Sayuri respectivamente.

—¡Qué bonitos y esponjosos~! —No tardaron en decir al unísono varios estudiantes, a la par que acariciaban de manera lenta y amable a los pequeños y aún sofocados y nerviosos pokémon, a la vez que solo Ryo fue el primero en encabronarse luego de que pasaran varios segundos desde que las chicas comenzaron a tocar sus lágrimas.

Las actitudes fueron respondidas únicamente con risas, a la par que Yuki de igual manera ayudaba con tal de conectar y presentar mejor a sus amigos con los compañeros de su curso, al mismo tiempo que Ryo y Sayuri, aún nerviosos a pesar de todo, lentamente comenzaban a conversar con los estudiantes.

Estaba claro que Yuki, a pesar de ser un niño, no se encontraba en los primeros cursos de aquel colegio, sin embargo, y por el propio deseo de Ryo de querer estar con este en la escuela y aprender, sus abuelos se encargaron de enseñarle los conocimientos básicos a ambos pokémon durante aquellos tres meses.

Fue bastante complicado, sin embargo, la propia motivación del pequeño Riolu incentivó a Sayuri a desear aprender de igual manera, por lo que fueron capaces de adquirir el conocimiento suficiente como para ser aceptados en el colegio de aquel pueblo.

La vergüenza en aquel par de pokémon tardó bastante en desaparecer, sin embargo, la actitud de algunos de sus nuevos compañeros, junto con el sin fin de preguntas que les realizaban de manera constante y animosa, los obligaba a relacionarse y, con ello, lentamente a comenzar a sentirse más amenos en aquel ambiente, conforme Yuki de igual manera ponía de su parte con tal de presentarles a sus amigos de igual manera, a la par que todos comenzaron finalmente a entrar al colegio conforme un fuerte timbre empezó a resonar a su alrededor, siendo aquella la señal de entrada para los más pequeños.

Comenzando así… finalmente su primer día en la escuela.

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Lejos de aquel lugar… adentrándonos en la paz clásica de los alrededores del primer hogar de los Kurogane que se presentaba con una permanencia inigualable ante la falta de habitantes, luego de que todos se hubieran retirado para realizar sus respectivas tareas en aquel día, solo una tranquila soledad se presentaba.

Sin embargo… había que recalcar el claro contraste que existía con aquella casa y la otra que se encontraba al otro lado de la calle, en la cual solamente el caos y destrucción resonaban dentro de la misma, junto además con continuos y enfurecidos gruñidos dados por cierta Zorua.

Nada se podía observar desde afuera, sin embargo, el sonido de vidrios rompiéndose, de ollas cayendo al suelo y telas despedazándose, eran suficiente como para preocupar a cualquiera que se encontrara en los alrededores.

Hiyori recién iba saliendo de la peluquería, la joven corría lo más rápido posible ante el supuesto caos que su sobrina debía, y estaba, causando en la casa, a la par que constantemente observaba el reloj de su muñeca conforme se daba cuenta de que se le había hecho bastante tarde.

Por desgracia, incluso para alguien que es capaz de correr bastante rápido gracias al aura de los Lucario, Hiyori sabía que pasarían varios minutos antes de que esta finalmente llegara a la casa de Yoshiro y Haruko, por lo que la misma únicamente podía rogar en su mente de que Akira no estuviera rompiendo nada importante en su ausencia.

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—Supongo qué… si es culpa de Hiyori por llegar tarde, no sería injusto que ayudáramos al parcito —Una voz ya bien conocida por todos se escucha, a la par que el refunfuñar de cierto Lucario no tardó en emerger.

—Me contengo de ayudarlos solo porque a ti te dio lo de "otorgar responsabilidades" a mi hija y a Yoshiro, como si tú no hubieses tenido ayuda para cuidar a Takeshi y a Hiyori cuando eran niños —Takeru finalmente mostraba presencia… a la par que una singular vestimenta resaltaba en él, siendo esta una gruesa tela de plomo color, la que únicamente recorría y cubría la cicatriz de su torso, a la par que de igual manera rodeaba su cuello entre sus hombros de manera holgada pero fija entre su pelaje.

—No seas hablador, la mayoría de las rabietas nos las tuvimos que arreglar Harumi y yo, es parte de ser papá —Dijo junto con un bufido, Ryo, siendo la respuesta de Takeru un simple bufido, antes de que estos comenzaran a caminar hacia la puerta principal de aquel hogar.

—Vamos a enseñarle a esa pequeña maldadosa un par de modales —Ryo mostraba vanidad y seguridad en sus palabras, al mismo tiempo que Takeru únicamente demostraba un serio rostro, únicamente para asentir, antes de que finalmente Ryo colocara la llave en el pestillo de aquella puerta…

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Solo para exaltar por completo tanto a hombre como a Lucario, luego de que un enorme rugido proveniente del hogar hiciera que tanto el pelaje como el cabello de los mismos, se erizara de manera leve como respuesta.

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No estaba de más el mencionar que aquella niña ya demostraba ser la reencarnación viva de la ira y orgullo de Haruko y Hanako, mezcladas y superadas.

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—Te deseo la máxima suerte —Una voz lejana a sus espaldas exaltó por completo a un ahora asustado Ryo, a lo que el mismo apenas y alcanzó a ver la estela de humo creada por aquel Lucario que ahora reposaba sentado de piernas cruzadas y con completa calma en la entrada del otro hogar, trayendo consigo únicamente el claro fastidio y sentimiento de traición en Ryo, el cual solamente pudo volver a girarse hacia aquella entrada, únicamente para tragar un poco de saliva antes de adoptar una postura más seria y con leves rasgos de miedo.

Ryo simplemente prestaba atención al aura de Akira en el interior de aquellas paredes, para luego, con firmeza y decisión, volver a insertar la llave en la perilla, y finalmente girarla y abrir la puerta, no sin antes escuchar el enorme chirrido que se terminó por resonar a través de aquellas paredes, a la par que Ryo únicamente se exalta luego de que solo una densa oscuridad dentro de aquel hogar se presentó delante de sí, sabiendo que aquello había sido obra de la propia pokémon y sus ilusiones.

—"¿Ya puede recrear sombras en el plano físico? Yoshiro apenas y lo pudo hacer cuando evolucionó y tenía un poco de mi aura" —Pensaba ahora de manera más analítica Ryo, conforme antes no había nacido la oportunidad de poder estudiar más a fondo las habilidades de la Zorua…

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Aquella… que había sido concebida por dos seres que habían mantenido activado su estado aural.

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Akira no había nacido con diferentes auras a como había sido el caso de Takeshi, sin embargo, ni siquiera Ryo era capaz de explicar lo que sentía en su extraña aura, siendo el único que, a pesar de que la propia Zorua estuviera bloqueando su aura desde el momento en que nació, podía verla con total normalidad.

Ryo solamente se quedó de pie en la entrada de la casa, atento y con ceño fruncido ante cualquier cosa qué, sabía, se avecinaría tarde o temprano.

Y no pasando mucho… cuando un enorme jarrón de porcelana salió expulsado desde las sombras, para dar con la cara del Kurogane.

No sin antes ser detenida con normalidad por la palma de la mano del propio Ryo, el cual solamente observó con simpleza e ignorancia aquel delicado florero.

—"¿Cómo lo lanzó?" —Preguntó con inocencia ante la clara imposibilidad física que poseía Akira para ser capaz de arrojar o simplemente sostener algo, como si dichas acciones solamente estuvieran justificadas bajo una mala parodia y absurda lógica de una tira cómica.

—Debes tener más cuidado con las cosas, Akira, tus padres se esfuerzan para comprarlas —Decía Ryo conforme empezaba a dejar con calma y delicadeza el jarrón en el suelo a un lado de la entrada, solamente para después abrir sus ojos con leve sorpresa…

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Luego de que una enfurecida Akira… emergiera delante de sí con el impulso pertinente de un antiguo brinco, a la par que alzaba su patita derecha hacia el rostro del hombre, mientras que en esta una espesa aura de color púrpura emergía.

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—"Tajo umbrío... esa es una habilidad de los Zoroark" —Apenas y alcanzó a pensar Ryo conforme observó aquella enfurecida entrada por parte de su nieta.

Antes de que el propio Kurogane únicamente girara rápidamente y con infantilismo su cabeza hacia un lado, haciendo con ello el que la propia Akira no diera con su objetivo y siguiera avanzando hacia adelante, hasta caer de manera estrepitosa sobre la tierra, creando un mínimo de daño en el terreno.

—"Pero su nivel de control sobre su aura es bastante decepcionante" —Volvía a concluir el Kurogane en su mente —"Por alguna razón es capaz de realizar habilidades que no corresponden a su experiencia" —Seguía pensando Ryo conforme entrecruzaba sus brazos y notaba las claras débiles características del tajo umbrío de Akira, viéndose reflejada en el poco "destrozo" generado cuando chocó con la tierra del suelo.

—¿Por qué estás tan enojada, Akira? Solo haz estado sola unos veinte minutos, Haruko y Yoshiro te dijeron que Hiyori volvería para estar contigo y cuidarte —Ryo intentaba hacer entrar en razón a aquella enojada niña, a la par que sus gruñidos y el pelaje de su espalda erizado únicamente reflejaban una ira y rabia completamente desconocidas en ella.

Al mismo tiempo que aquello ocurría, Takeru observaba con detención y paciencia la escena, a la par que el Lucario intentaba sacar sus propias conclusiones, al igual a como Ryo lo estaba haciendo en aquel momento.

Ryo observaba con seriedad la permanente ira en el rostro de Akira, conforme qué, con cada segundo que transcurría, se daba cuenta de que aquello no se debía a una razón justificada.

—¿Qué te ocurrió ahora? —Dijo con tono más molesto y preocupado, Ryo, únicamente para después ver como Akira nuevamente saltaba hacia este con intenciones hostiles.

Solamente para después hacer que Ryo se exaltara y paralizara por completo… luego de que la Zorua le negara todos sus sentidos tras finalmente insertarlo dentro de una ilusión.

Ryo, dentro de aquel mundo de absoluta oscuridad, únicamente demostraba facciones completamente perdidas y vacías, a la par que sus plomizos ojos ante la "ceguera" ficticia, solamente demostraban una mayor sumisión ante la condición en la que aquella pequeña pokémon fácilmente lo había colocado.

Akira, desde su perspectiva, únicamente seguía abalanzándose hacia Ryo, lanzándole la ilusión al mismo tiempo que preparaba sus siguientes ataques con tal de poder finalmente acertarlos, viéndose reflejado en el blanco brillo que ahora empezaban a emitir sus dos patitas delanteras.

Solo para después lanzar constantes "golpes furia" hacia el propio Kurogane… y enfurecerse más en consecuencia, luego de que el propio Ryo volviera a esquivar sus ataques.

—[A tu izquierda… derecha… en tu nuca, ahora a tu estómago] —Takeru, con marcas de leve aburrimiento, únicamente seguía hablándole a Ryo mediante su conexión, la cual obviamente no era capaz de ser cancelada únicamente mediante una simple ilusión, a la par que el propio Lucario seguía viendo como Ryo, sin querer activar su estado aural con tal de poder así sacarse aquella ilusión de encima, seguía esquivando los ataques cada vez más molestos de aquella pokémon.

Takeru observaba con atención, conforme le seguía siendo imposible observar, a través de Ryo, el aura de aquella Zorua; sin embargo, su extrañeza no tardó demasiado en desvanecerse.

Luego de que la propia Akira se girara fastidiada ahora hacia Takeru.

—"¿Ahora cambió de objetivo?" —Pensó extrañado, Takeru, antes de observar como Akira comenzaba a formar una pequeña y débil bola sombra en su boca, solamente para después expulsarla directamente hacia donde se encontraba el Lucario.

Causando que el sector donde antes estaba Takeru quedara oculto bajo ahora una gran estela de polvo, una vez que aquel pequeño ataque diera en su objetivo, el cual, a pesar de haber sido débil, sí que era aún más poderoso que el anterior tajo umbrío lanzado por la pokémon.

Akira únicamente observaba hacia la estela de polvo, a la par que el fastidio de esta lentamente comenzaba a girarse nuevamente con ira hacia Ryo, luego de que el aura de Takeru se extinguiera por completo.

—"Vaya… esas habilidades requieren un mayor concentración de aura… pero aun así no las domina en lo absoluto" —Takeru, ahora arriba del techo de la primera casa, simplemente seguía analizando el actuar de su nieta —"Mejor oculto mi presencia… me gustaría ver más esta pelea, todavía hay algo que no me cuadra aquí" —Decía Takeru de manera pensativa y deductiva, a la par que el mismo bloqueaba su propia aura con tal de que Akira no volviera a saber su ubicación, a lo que el propio Lucario vuelve a exaltarse de manera leve luego de que Akira volviera a abalanzarse hacia Ryo con tal de atacarlo.

—[Ryo, irá hacia tu…] —Takeru empezaba nuevamente a comunicarse con Ryo.

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Solamente para volver a exaltarse, ahora mucho más impactado, luego de que Akira nuevamente volvió a girarse enfurecida hacia Takeru.

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—"¡¿Cómo fue capaz de notar mi presencia?!" —Takeru permanecía incrédulo ante lo que observaba, al mismo tiempo que Akira ahora comenzaba a abalanzarse hacia el Lucario, a lo que solo pasaron unos breves segundos, antes de que el propio Takeru comenzara a sospechar aquella impensable forma en la que Akira había sido capaz de notar su presencia.

—"N-No puede ser… ¡¿Notó el mensaje que le mandé a Ryo por nuestra conexión?!" —Pensó completamente estupefacto, Takeru, al mismo tiempo que no era capaz de dilucidar otra posible explicación.

Akira nuevamente volvía a crear un tajo umbrío en su patita delantera derecha, al mismo tiempo que Takeru solamente fruncía el ceño, sin demostrar intenciones de reaccionar a aquel ataque.

Debido a que ya sabía "quien" volvería a reaccionar luego de que este también se percatara de aquel increíble descubrimiento.

—¿Cómo es siquiera posible…? —La voz calmada de Ryo fue la siguiente en escucharse, antes de que una encabronada Akira se retorciera sin cesar luego de que una mano de aura la agarrase en el aire desde la piel de su nuca.

—¡Wan! —Akira por primera vez volvía a hacer su ahora enojado gruñido característico, al mismo tiempo que Ryo únicamente la acercaba hacia sí mismo, observándola desde una distancia segura, a la vez que la Zorua no paraba de agitar todas sus extremidades de manera desesperada.

—¿Sabes si tiene algo en su aura? —Takeru finalmente bajaba del techo, para luego comenzar a acercarse al lado de su amigo, el cual seguía observando con ceño fruncido a la alborotada Zorua.

—No soy capaz de notar los bloqueos que hace —Ryo empezaba a hablar, a la par que daba un par de vueltas el cuerpo de la aún encabronada Akira —Pero lo que sí siento, es una exasperante incomodidad… no al grado de dolor, pero si al punto de quizás a obligarla a ser tan "alegre" —Seguía diciendo ahora con leve fastidio, Ryo, al mismo tiempo que observaba como Akira había sido capaz literalmente de girarse sobre sí misma y morder con todas sus fuerzas aquella mano de aura, no causando mayores inconvenientes para el Kurogane —Sabes que esta no es mi área… tú eres el más indicado para ver qué tiene —Terminó por concluir el hombre, antes de girarse levemente hacia Takeru.

—Necesito encontrar la forma de ver su aura… quizás podría ser más fácil si se calmara un poco —Decía con leve fastidio, Takeru, conforme intentaba tocar a Akira, únicamente para retirar de manera abrupta su mano luego de que la Zorua intentara morderla — No puedo calmarla mediante el aura por culpa de sus bloqueos… ¿Tienes alguna idea para ponerla a dormir? Eso ayudaría—Preguntó Takeru con normalidad y de brazos cruzados, hacia Ryo, solamente para exaltar al propio Kurogane luego de que este notara sus claras indirectas.

—¡No pienso noquear a mi nieta de tres meses! —Gritó encabronado hacia Takeru, Ryo, al mismo tiempo que el propio Takeru no perdía su compostura.

—Tarado, no me refiero a eso; aunque… —Volvió a decir Takeru, a la par que se llevaba la mano hacia su mentón, pensando —La verdad… no pensaba usar "esto" con mi propia nieta, pero creo que es lo mejor para esta situación —Takeru comenzaba a separar sus brazos, para luego comenzar a acercarse a Akira —Intenta hacer que extienda sus patas, necesito que su estómago esté al descubierto —Dijo Takeru con seriedad hacia Ryo, causando que el propio hombre se extrañara levemente ante la petición de su amigo, únicamente para después hacer emerger de su cuerpo otros cuatro brazos de aura, los cuales no tardaron en sostener con firmeza las patas de Akira, no dañándola de igual manera.

Takeru únicamente lanzó un suspiro conforme se concentraba, solamente para después volver a preocupar a Ryo luego de que el propio Lucario comenzara a girar la cara de su palma hacia sí, para después apuntar con el pico de dicha mano hacia el torso de la Zorua.

—Ten cuidado… —No era extraño el que Ryo comenzara a asustarse ante lo que Takeru comenzaba a demostrar con sus actos.

—¿Qué crees que he estado haciendo en estos tres meses? No haría esto si no estuviera seguro —Dijo sin más Takeru, únicamente para adoptar una postura de ataque.

Para luego… únicamente dar cuatro simples, inofensivos, y extremadamente rápidos toques con la punta del pico de su mano, en distintas partes del torso y estómago de Akira, haciendo que los ojos de la misma terminaran por tornarse en unos completamente blancos tras el "impacto"… antes de finalmente caer inconsciente bajo el sujetar de Ryo, no pasando mucho antes de que el propio Kurogane soltara con amabilidad el cuerpo de la Zorua bajo los brazos de Takeru.

—¿Qué diablos hiciste? —Ryo aún estaba extrañando ante lo cometido por el Lucario, a la par que el mismo mantenía su mano izquierda puesta sobre la frente de Akira, con tal de poder tener acceso a su aura de alguna manera.

—Una vez que te das cuenta de que ya no puedes seguir aumentando tu poder… lo único que te queda es aprender más sobre cómo se comporta el aura como tal en tu cuerpo —Takeru comenzaba a explicar, mientras que Ryo aún mantenía facciones extrañadas e incrédulas —Descubrí que existen distintos puntos de presión en el cuerpo los cuales interfieren en la circulación del aura si son presionados… los cuales pueden provocar sueño, ánimo o, incluso, la imposibilidad de mover tus extremidades por un tiempo—El hablar de Takeru cada vez se tornaba en uno más y más meticuloso y serio, a la par que en el rostro de Ryo solo el agobio y la confusión se veía reflejado ante la tal magnitud y complejidad de aquellas palabras —Se necesita de una experiencia y delicadeza sin igual para poder llegar a efectuar tan complicados movimientos, y además… —Takeru se detuvo casi al instante, luego de que la voz de Ryo lo interrumpiera.

—Sí, sí… aprendiste a noquear fácilmente a alguien sin mucho esfuerzo —Ryo agitaba su mano de manera desinteresada hacia Takeru, a la par que el fastidio únicamente se reflejaba en el rostro del Lucario —No es necesaria tanta cháchara… solo hiciste que unos golpes se vieran más genia-… —Ryo apenas y pudo decir aquellas palabras.

Antes de callarse por completo, luego de que Takeru terminara por impactar de lleno una serie de poderosos golpes sobre puntos similares en su torso, a como los tocados en Akira tiempo atrás, pero con un nivel y dolor, completamente distintos a los dados hacia la pequeña Zorua.

El completamente noqueado e inconsciente cuerpo de Ryo terminó por salir expulsado un par de metros hacia adelante, arrastrándose por unos cuantos más para luego finalmente terminar a los pies de una cansada Hiyori, la cual finalmente había llegado al lugar.

—¿Q-Qué pasó aquí? —La pregunta de Hiyori no tardó en emerger ante la imperiosa necesidad, antes de observar cómo Takeru, con una dormida Akira en sus brazos, comenzaba a caminar hacia ella.

Estúpido tarado que no aprecia mis esfuerzos por querer mejorar mis habilidades en combate —Un avergonzado y fastidiado Takeru únicamente podía murmurar malhumorado conforme además tomaba con brusquedad la muñeca de su inconsciente amigo, para después tirar del mismo y arrastrarlo por el suelo —Hola Hiyori —Cambió de tono de manera abrupta hacia su sobrina, antes de empezar a volver a caminar hacia la casa de Yoshiro y Haruko —Maldito tonto que solo sabe pegar sin más, yo me preocupo por hacer que mis ataques surtan aún más efecto, ¡¿Quién se cree que es?!, "Hola, mírenme, soy un tonto que solo sabe pegar sin más y aumentar mi poder de forma loca y sin sentido" "uy sí, ahora soy el más fuerte del mundo", estúpido tarado que no reconoce mis habilidades y qué… (…) —La voz de Takeru disminuía conforme se alejaba de Hiyori, al mismo tiempo que su murmullo parecía no tener fin.

La chica de ojos rojos apenas era capaz de demostrar extrañeza en sus facciones, conforme la misma comenzaba a apresurarse de igual manera para ir hacia donde su tío, no deseando preguntar ante la cotidianeidad de los tratos de su tío hacia su padre, únicamente para después ayudarlo a tirar del cuerpo del inconsciente hombre.

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Mientras tanto… dentro de uno de los salones de la escuela de Hotaru, aquel par de pokémon seguían siendo el centro de la atención general, siendo tal qué, incluso tras haber dado las presentaciones pertinentes (con un poco de ayuda de cierto Lucario para poder hacer que Sayuri hablara por telepatía temporalmente) y haber comenzado la primera clase de matemáticas, leves comentarios y susurros, dados en su mayoría por la emoción pertinente, seguían escuchándose por parte de varios alumnos conforme de igual manera Ryo y Sayuri seguían siendo abordados con cientos de inocentes preguntas.

Tras unos cuantos minutos, la profesora de la asignatura no tardó en dar algunos ejercicios a sus alumnos, los cuales no tardaron en sorprender tanto a Ryo y a Sayuri cuando estos observaron cómo sus compañeros, incluso tras estar levemente alborotados tiempo atrás, adoptaron actitudes completamente serias y concentradas, luego de que la profesora anotara los ejercicios en la pizarra.

Sayuri y Ryo únicamente se miraron mutuamente ante aquella extraña tensión que había adoptado el ambiente, luego de que solo el sonido del escribir por parte de sus compañeros fuera lo único que se escuchase. Ambos pokémon terminaron por imitar lo que veían, a la par que estos copiaban los ejercicios de la profesora en sus cuadernos.

Relájense… no tardarán en volver a conversar, es simplemente por el miedo que da la profesora con sus tareas —Una muy baja voz se terminó por escuchar al lado de los pokémon, al mismo tiempo que estos se giraron hacia Yuki, conforme este los miraba con una simple sonrisa.

Y así como había dicho el pequeño niño, sus palabras no tardaron en demostrar ser ciertas, conforme los minutos transcurrieron y los alumnos iban terminando los ejercicios, el suave barullo dentro de la sala no tardó en emerger conforme la profesora esperaba que el tiempo que les había dado para resolver los problemas concluyera, a la vez que caminaba con normalidad entre los asientos con tal de responder las dudas que en más de una ocasión surgía en algunos de sus alumnos.

Mientras tanto, en el sector donde los pokémon trabajaban, solamente un confundido y lamentado Riolu resaltaba entre los demás

—"Recórcholis… esto está mucho más complicado que los ejercicios de la abuelita" —Pensaba Ryo a la par que se acomplejaba conforme avanzaba entre los ejercicios de multiplicación, los cuales se volvían cada vez más difíciles conforme se avanzaba.

Sayuri continuaba con normalidad, a la propia Braixen se le daba fácil las matemáticas, por lo que la misma, tan pronto terminó sus ejercicios, únicamente giró de manera leve su mirada hacia el cuaderno de su amigo…

Únicamente para observar como el pequeño Riolu estaba complicándose la vida, recién en el segundo problema de la larga lista de ejercicios dado por la profesora.

Sayuri solo lanzó una leve y lastimosa sonrisa al ver a Ryo en tales apuros, a la par que el pequeño pokémon de labio tembloroso, ante sus claras deficientes habilidades matemáticas, únicamente podía empezar a asustarse luego de pensar que la profesora lo castigaría o algo por el estilo si no era capaz de terminar la tarea.

—"No te preocupes… mira" —El gruñido alegre y animado de Sayuri fue el siguiente en exaltar al pequeño Riolu, haciendo que el mismo se girara hacia la Braixen a su lado.

Solamente para exaltarse de sobremanera… luego de que su pequeña nariz chocara con el pelaje del torso de Sayuri, luego de que esta se le acercara para ayudarle con los ejercicios.

Ryo apenas y pudo solar un quejido avergonzado antes de volver a girarse abruptamente hacia su cuaderno, a la par que Sayuri no pareció inmutarse ante aquel "contacto".

—"Para hacer las multiplicaciones de números más grandes, solo tienes que…" —Sayuri seguía hablando en bajos gruñidos al lado de la oreja del pequeño Riolu, sin embargo, este ya no era capaz de identificar palabra alguna, el pequeño y callado Riolu solamente podía tener su temblorosa mirada sobre su cuaderno, conforme sus mejillas se sonrojaban sin más conforme los nervios nacidos de la cercanía de su amiga se volvían cada vez más presentes.

Sin embargo, la vergüenza del propio pokémon no tardó en volver a desaparecer… luego de que unas notorias risas a sus espaldas lo exaltaran y extrañaran.

El pequeño pokémon únicamente giró su rostro de manera leve hacia sus espaldas, a la par que Sayuri de igual manera lo hizo, solamente para ver como un pequeño grupo de niños, sentados hasta atrás, solo se encontraban desordenados y lanzando una que otra risa conforme también observaban a aquellos pokémon.

Ryo y Sayuri no sabían como reaccionar, sin embargo, estos no tardaron en volver a girarse de vuelta a sus tareas, sin embargo, el propio Riolu únicamente volteó la mirada ahora hacia Yuki, con tal de preguntarle sobre "quiénes" eran aquellos niños de tan "extraño" comportamiento.

Solamente para quedarse completamente en silencio y extrañado… luego de notar únicamente las facciones molestas y lamentadas de Yuki, conforme el mismo solo observaba de lleno a su cuaderno, sin querer prestar atención a aquellas "risas".

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El hogar de Yoshiro y Haruko no demostraba una esencia diferente al de la casa aledaña, tan pronto entrabas en él, un corto y angosto pasillo decorado con algunos cuadros era lo primero en encontrarse, en donde de igual manera un pequeño estante en donde algunas fotos y un pocillo en donde dejaban las llaves, resaltaba.

Al final de aquel pasillo, en el sector de la derecha se encontraba un living-comedor, el cual de igual manera poseía una chimenea, el amoblado pertinente y una pequeña mesa para doce personas; mientras que, en el de la izquierda, el pasillo continuaba para dar entrada tanto a la cocina y a las habitaciones de Yoshiro y Haruko, junto con la de Ryo y Akira, la cual compartían, además de un baño de invitados. Dentro de las habitaciones no había mayor detalle que resaltar, a excepción de un segundo baño privado que Yoshiro y Haruko compartían en su habitación.

Takeru se encontraba en la habitación de su hija y Yoshiro, a la par que un inconsciente Ryo de rostro completamente noqueado y babeante, se encontraba acostado con postura incómoda y desagradable, mientras que una dormida Akira reposaba en posición fetal al lado del propio hombre y Lucario, a la par que este último tenía su mano derecha puesta sobre la cabeza de la Zorua, y la izquierda en la cara de Ryo; Hiyori de igual manera se encontraba al lado de ellos, a la par que su vista preocupada solo hacía resaltar su propia ignorancia en lo que ocurriría en el futuro, al mismo tiempo que daba lentas y amables caricias a la espalda de la pequeña pokémon.

—Tenía razón… con el aura de Ryo, puedo evitar sus bloqueos con facilidad —Takeru, a la par que mantenía sus ojos cerrados y permanecía concentrado, únicamente conversaba con Hiyori, a la par que la misma seguía intentando deducir lo que pasaba.

—¿Qué le ocurre a Akira? —Hiyori no tardó en preguntar, preocupada, a lo que solamente un ceño fruncido fue la primera respuesta de Takeru.

—Cuando uno de los dos progenitores es capaz de despertar el estado aural, el tener auras mezcladas puede traer problemas si se tiene hijos con alguien que no lo posee… tú y Takeshi son un ejemplo; Takeshi nació con dos auras diferentes en su interior, y tú naciste solo con la de mi especie —Takeru hablaba, mientras que Hiyori escuchaba con atención.

—Akira fue concebida en un momento en el que tanto Yoshiro como Haruko tenían su estado aural activado a su máximo poder… creo que no necesito darte más detalles —Habló con leve fastidio, Takeru, haciendo que Hiyori desviara su mirada ahora un poco más sonrojada y avergonzada.

—Akira no nació con auras mezcladas… su aura es única… pero, aún así, existe algo que no me cuadra en todo esto —Takeru seguía frunciendo el ceño conforme se concentraba cada vez más en el aura de la Zorua.

—Con el aura de Ryo, puedo entrar a través de los bloqueos que se colocó… al final su rabia simplemente fue porque, sin saberlo, se colocó miles de bloqueos en diferentes partes de su cuerpo; eso termina por producir una fatiga y entumecimiento en los músculos… no me extraña que haya tenido deseos de golpear a todo el mundo —Explicaba Takeru, al mismo tiempo que Hiyori simplemente miraba con una leve pena hacia Akira, conforme seguía acariciándola.

—¿Puedes quitarles esos bloqueos? —Preguntó ahora la chica de ojos rojos, haciendo que Takeru simplemente lanzara una tenue carcajada.

—¿Tú papá es tarado? —Dio una pregunta con idéntica respuesta, Takeru, antes de sacar únicamente una simple risa por parte de Hiyori.

—Me tomará su tiempo, pero puedo hacerlo, aunque… no es eso lo que me intriga ahora —El rostro de Takeru se tornaba más serio conforme decía aquellas palabras.

—Ella fue capaz de sentir las conversaciones que Ryo y yo somos capaces de tener mediante nuestra conexión… esto, es algo que solamente él y yo podemos escuchar, sin excepción —Dijo finalmente la razón de su duda, Takeru, haciendo que Hiyori se sorprendiera.

—Para entrar al aura de Akira, de por sí, necesito usar el aura de Ryo como medio, algo así como una capa protectora que puede atravesar sus bloqueos; pero… —La voz de Takeru se tornaba ahora más preocupada, a la vez que Hiyori lo observaba con duda.

—Cuando intenté ver su esencia… para poder saber cómo era capaz de sentir nuestra conexión, no pude tocarla —Dijo nuevamente, Takeru, a la par que el mismo finalmente comenzaba a abrir sus ojos —Aún con el aura de Ryo, no soy capaz de tocarla, solo aceptaba el aura de Ryo en su interior… nunca antes había sentido un rechazo como este, ni siquiera con Yoshiro —Admitió el pokémon, únicamente para volver a exaltar a Hiyori luego de que este terminara por separar su mano de la cabeza de Akira —Bueno… se tendrá que ver cuando Akira sea capaz de controlar su propia fuerza… ahora solo queda esperar a que mi aura haga su trabajo y elimine los bloqueos… pasarán algunas horas antes de que vuelvan a despertar, será mejor que los dejemos aquí —Dijo con normalidad Takeru, antes de volver a levantarse junto con Hiyori.

—Yo me quedaré aquí y esperaré a Haruko, les diré lo que me dijiste… al menos con esto ya estarán menos atareados sabiendo que Akira volverá a ser la de antes —Dijo con una pequeña carcajada, Hiyori, siendo respondida por un asentir por parte de Takeru, junto con una leve sonrisa.

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Ya en la tarde de aquel día, Sayuri y Ryo únicamente caminaban de regreso a casa, a la par que Yoshiro de igual manera los acompañaba luego de que este los pasara a buscar a la escuela.

Ryo únicamente brincaba y relataba a su padre las "aventuras" de aquel día, al mismo tiempo que Sayuri le sonreía con calma, mientras que Yoshiro simplemente podía sentirse aliviado por escuchar las palabras de su hijo, calmado al saber que nada malo le había ocurrido.

Aquel trío de pokémon no tardaron en llegar a la casa, Ryo y Yoshiro se separaron de la Braixen, no siendo demasiado el tiempo que pasarían separados luego de que la futura cena diera a lugar ahora en el hogar de Haruko y Yoshiro con toda la familia.

Sayuri únicamente alzó su mano de manera amistosa luego de que Ryo se "despidiera", a lo que la propia pokémon únicamente entró a la casa, para luego dejar su pequeña mochila sobre su cama, en la habitación que compartía con Hiyori.

En la casa únicamente se encontraba Hanako y Hiyori, a la par que Harumi, junto con Ryo y Takeru ya se encontraban en el otro hogar, preparando la respectiva cena, a excepción de Ryo, el cual seguía inconsciente junto a Akira.

Sayuri únicamente buscó con su mirada por la casa, a lo que solamente se extrañó y desanimó levemente al no ver a "aquel" personaje.

—"¿Takeshi está en la otra casa?" —Sayuri le preguntó a Hiyori, la cual únicamente estaba en su habitación, chateando por su celular, a lo que la misma únicamente se gira con normalidad hacia la Braixen.

—Le dijo a mi mamá que no podría venir a cenar hoy, lo más probable es que se quedará con Kioko, aprovechando que sus padres se fueron por unos días —Dijo con unas pequeñas carcajadas, Hiyori, antes de volver a girarse hacia su celular.

—"Pero entonces… ¿Qué va a comer?" —En el rostro de Sayuri únicamente una leve decepción mezclada con pena se reflejó una vez que escuchó aquellas palabras, a lo que Hiyori únicamente se encogió de hombros, sin saber cómo responder, ya que desconocía las razones de su hermano ni lo que él haría para poder comer algo durante aquella noche.

Tras unos segundos, Sayuri no tardó en empezar a salir de la habitación, conforme pensaba de igual manera lo que estaba ocurriendo, y los extraños sentimientos que nuevamente volvían a calentar su pecho.

El ceño fruncido en el rostro de la Braixen no tardó mucho en reemplazar al anterior entristecido, a lo que la misma pokémon únicamente comenzó a buscar y a llamar a Hanako, la cual se encontraba en la cocina, solamente para exaltar a la propia Lopunny, antes de que esta úlimta acercara su oreja hacia Sayuri luego de notar que quería pedirle algo en "secreto", trayendo consigo únicamente una simple sonrisa por parte de Hanako, antes de simplemente asentirle a Sayuri.

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Los minutos así, transcurrieron, y la hora de la cena finalmente se acercaba… en el hogar de Yoshiro y Haruko el aroma de la comida siendo preparada recorría cada esquina, a la par que todos, a excepción del propio Takeshi, se encontraban pasando el tiempo o simplemente charlando, siendo Ryo y Sayuri los que más contaban las experiencias de aquel primer día de clases.

Mientras tanto, en la habitación del Zoroark y la Lucario, un adormilado y roncón Ryo se encontraba echado sobre la cama, al mismo tiempo que una acurrucada Zorua ahora yacía dormida y calmada sobre el torso del hombre.

Conforme el olor no tardó en llegar a la nariz de Ryo, los ojos de este no tardaron en comenzar a abrirse de manera lenta y titubeante.

Ryo no tardó en empezar a estirarse, no pasando mucho antes de que el mismo sintiera a una aún dormida Akira sobre él, sin embargo, aquello era lo menos, debido a que el propio hombre se exaltó de manera leve, luego de que notara cómo Yoshiro se encontraba sentado en el suelo y con su espalda apoyada sobre la cama, a su lado.

—¿Ahora te da envidia que duerma así conmigo? —Dijo junto con un bostezo entre leves carcajadas, Ryo, antes de simplemente darle una palmada amistosa a la cabeza de Yoshiro, el cual solamente se giró de manera leve y con una sonrisa hacia el hombre.

—"Takeru me contó lo que le pasaba a Akira" —Yoshiro empezó a hablar con calma, antes de que Ryo se girara con normalidad hacia la dormida Zorua, para después simplemente acariciarle amablemente el mechón de su cabeza.

—Lanza bloqueos sin control sobre su cuerpo… supongo que lo atarantado lo heredó de su mamá —Dijo junto con unas pequeñas carcajadas, Ryo, tras haberse enterado gracias a su conexión con Takeru, lo que había pasado con la pokémon, a la par que Yoshiro de igual manera lanzaba una que otra débil risa—Vas a tener que empezar a enseñarle… así podrás tener descanso en las noches, será un trabajo más, aunque al menos ya sabes en qué enfocarte durante su entrenamiento —Dijo ahora más normal, Ryo, a la par que se giraba hacia Yoshiro con tal de escuchar una respuesta, únicamente para extrañarse levemente luego de que la seriedad y el desánimo fueran lo primero que observase en el rostro de Yoshiro, el cual había vuelto a girar su rostro hacia adelante.

—¿Pasó algo?, vamos… no será tan difícil —Ryo empezaba a sospechar las posibles razones de la actitud de Yoshiro, conforme este seguía manteniendo su silencio.

—"Cada vez están llegando más y más solicitudes y documentos de comercios que quieren instalarse en Hotaru… va a ser un mes muy difícil" —Yoshiro finalmente comenzaba a hablar, al mismo tiempo que su desanimado rostro no cambiaba —"Hoy a penas y logré salir para la hora de almuerzo y poder pasar a buscar a Sayuri y a Ryo… y fue porque Sora me ayudó, e incluso, dejé más documentos que revisar para mañana, y dudo que Sora pueda volver a ayudarme" —Yoshiro empezaba a girarse de manera leve hacia Ryo, chocando su mirada con la del propio hombre, el cual escuchaba atento.

—Ryo… me prometí a mi mismo no pedirte ayuda, me dejaste esta nueva responsabilidad, pero… no creo ser capaz de entrenar a mi propia hija si tengo que, además, cargar con las tareas de mi trabajo —Seguía diciendo el Zoroark, a la par que Ryo únicamente comenzaba a fruncir su ceño de manera casi imperceptible, y con una leve muestra de "enfado" ante lo que pensaba, sería lo siguiente en decir Yoshiro, no queriendo a pesar de todo, el que este le pidiera que entrenara a Akira debido a su trabajo… pasando varios segundos de silencio antes de que Yoshiro volviera a dirigirle la palabra.

—Voy a renunciar de mi cargo de alcalde —Las palabras dichas con seriedad y seguridad por parte de Yoshiro, impactaron de lleno en el rostro de Ryo, haciendo que el mismo se quedara congelado por algunos segundos ante lo dicho por el Zoroark —Intentaré buscar algún trabajo junto con Haruko en el centro de repartos o en el hospital, quizás también de cocinero… lo he estado pensando desde que Takeru me dijo lo de Akira; sentía dolor por los bloqueos que se colocaba, y me niego a dejar que mi hija pase por eso y no hacer nada para evitarlo... no es como si pudiera pedir más vacaciones… las usé para la luna de miel, y si tengo que escoger entre mi trabajo o mi hija… ya debes saber cuál es mi respuesta; anunciaré el comienzo de las nuevas elecciones, mañana —Volvió a decir, Yoshiro, solamente para volver a girarse hacia adelante.

Ryo simplemente se lo quedó mirando, este era capaz de sentir cómo solamente la sinceridad se reflejaba en el aura de aquel Zoroark, al mismo tiempo que la tenue molestia que antes se reflejaba en su rostro únicamente terminó por tornarse en una completamente satisfactoria sonrisa.

—Deja de hacer tanto drama —Ryo simplemente colocó con brusquedad su mano sobre su cabellera, antes de empezar a desordenarle el pelo al pokémon —A este pueblo le sigue haciendo falta un alcalde decente como tú —Terminó de decir Ryo, antes de que Yoshiro comenzara a girarse hacia este con duda en su mirada, solamente para ser contrapuesta con la segura mirada del Kurogane.

—Yo entrenaré a Akira… considéralo, más que un favor, como una petición de mi parte; quiero conocer el potencial de esta cosa esponjosa —Dijo finalmente, Ryo, antes de hacer emerger en el rostro de Yoshiro una agradecida sonrisa, no pasando mucho hasta que el sonido de la pequeña Zorua comenzando a despertar, los exaltara a ambos.

¿Wan…? —Akira comenzaba a gruñir en bajo tono, únicamente para después restregarse sus ojos con sus patitas, para luego enfocar bien su mirada a su alrededor, a lo que la misma solamente se exalta luego de que vuelve a observar al hombre sobre el que aún yacía recostada.

—¡Wan! —Ahora un feliz y descansado rostro fue la única respuesta de la pokémon junto con su ahora muy alegre gruñido, antes de que la misma saltara a la cara de Ryo a la par que comenzara a morderle su pelo al mismo tiempo que jugaba con él.

Yoshiro simplemente reía ante el actuar de su hija, a la par que Ryo intentaba recomponerse de fallida manera ante los actos de su nieta, la cual se negaba en dejar de jugar con él, siendo aquella su única forma de agradecer el estar finalmente "libre" de aquellos bloqueos que hace tiempo la atormentaban.

Así… finalmente, la familia comenzó a reunirse en la cena, las conversaciones fluían con naturalidad y alegría, a la par que el ambiente hogareño seguía prevaleciendo en aquel hogar, otorgado por cada uno de los que ahí se encontraban, a la vez que todos comenzaban a darse cuenta de la nueva etapa que comenzaba, tanto para Ryo y Sayuri en su inicio escolar, como para Akira con su nuevo entrenamiento.

Nuevos acontecimientos ocurrirían, junto con el descubrimiento del poder que yace en los corazones de cada uno de ellos. Aquel momento dio a conocer las nuevas barreras que las nuevas generaciones tendrían que enfrentar, y que solo a través de la experiencia podrán lograr superar.

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Para sacar a flote, la voluntad que todos ellos guardan en su interior.

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Anochecía… las personas que caminaban por las calles iban de regreso a su hogar, a la par que las tiendas se encontraban completamente cerradas en aquellas horas.

Los pasos apresurados de cierto ser resaltaban del resto, a la par que su agitado respirar a causa del cansancio emergía en consecuencia.

Sayuri, con su bufanda puesta ante el frío de aquella noche, simplemente corría con una mezcla de emoción y determinación reflejado en su rostro, a la par que la misma traía consigo un pequeño pote plástico entre sus brazos.

La Braixen no tardó en llegar a su objetivo, uno de los edificios más antiguos que se habían construido en Hotaru, el cual había sido levantado incluso en la época en la que Taichi aún era el alcalde del propio pueblo; resaltaba por sus antiguas y dañadas paredes, y sus únicos tres pisos de altura. Sayuri, tras finalmente llegar a la entrada, no dudó en adentrarse para después comenzar a subir las escaleras rechinantes y descuidadas, con tal de poder llegar a uno de los últimos departamentos del tercer piso.

Aquella había sido su elección… Takeshi quería comenzar su vida por sí solo una vez que terminó la escuela, este, ante el pequeño trabajo que logró conseguir como mesero y limpiador de cocina en uno de los restaurantes que se habían instalado en el pueblo, apenas y le alcanzaba para arrendar aquel departamento y pagar los consumos básicos, saliéndole excesivamente más barato ante las claras condiciones de aquel antiguo edificio.

Sayuri veía los números de las habitaciones conforme repetía en su cabeza el número del departamento de Takeshi, a lo que solamente una pequeña sonrisa se esbozó en su rostro luego de que finalmente diera con el mismo.

La Braixen solo golpeó unas cuantas veces y de manera un poco tímida la puerta, a la par que la esta tenía preparado su pequeño pote plástico entre sus manos, al mismo tiempo que se emocionaba con cada segundo que pasaba, luego de que comenzara a sentir unos pasos acercándose hacia la puerta.

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A lo que solo se exalta levemente… luego de ver cómo fue Kioko la que terminó por abrir la puerta de aquel departamento, a la par que la misma únicamente traía puesta la camisa de Takeshi, junto además con su ropa interior mal puesta como resultado de la rapidez con la que se la volvió a colocar.

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—Oh… Sayuri —Dijo con seriedad y un tanto inexpresiva, Kioko, a la par que Sayuri únicamente demostraba extrañeza en su rostro —¿Ocurre algo? —Preguntó de nuevo la chica, solo para hacer que Sayuri se llevara la mano al pecho, conforme aquel ardor comenzaba a aumentar en aquella zona.

—"¿E-Está Takeshi?" —Preguntó un poco tímida por telepatía, Sayuri, a la par que Kioko mantenía su inexpresividad a flote.

—Está durmiendo… ¿Necesitas decirle algo importante? —Preguntó de nuevo la chica, únicamente para desanimar levemente a la pokémon luego de que esta escuchara aquellas palabras.

—"Takeshi no fue a cenar con nosotros hoy… y bueno… le preparé esto para que comiera algo" —Sayuri únicamente terminó por alzar el pequeño pote de plástico que traía, para dejar ver en su interior un pequeño muffin con chispas de chocolate que esta había preparado gracias a la ayuda de Hanako tiempo atrás.

Kioko únicamente se quedó mirando el pote por unos segundos, a lo que no pasó mucho antes de que esta simplemente terminara por sonreírle a Sayuri.

—No te preocupes, yo se lo puedo entregar en tu nombre cuando despierte —Dijo con ánimo, Kioko, a lo que Sayuri únicamente le sonríe con agradecimiento.

—"¡Muchas gracias!" —Fue lo único dicho por la pokémon, antes de que la misma le entregase a Kioko el pote plástico con el muffin adentro, para luego despedirse y comenzar a caminar de regreso hacia su hogar.

Conforme Sayuri finalmente se retiraba de aquel lugar, y solo el silencio terminara por reinar en el sector, el rostro alegre de Kioko lentamente terminó por tornarse en uno más serio, antes de volver a entrar a aquel departamento, cerrando la puerta con lentitud y silencio.

El lugar no tenía ningún tipo de lujo… apenas y podía considerarse del tamaño de la sala de estar del hogar Kurogane, a la par que todo se encontraba incluido en aquella única habitación, a excepción del baño, el cual se encontraba aparte en un pequeño cuarto en la esquina más alejada; la cama, la cocina y una pequeña mesa en la que poder comer era lo único que resaltaba, a la par que un dormido Takeshi aún se encontraba recostado en la cama.

Kioko, luego de que cerró la puerta, apenas y dio algunos pasos, antes de que la luz de la pequeña lámpara que se encontraba en el suelo al lado de la cama, iluminara la habitación, asustando levemente a la chica tras aquello.

¿Quién era? —Takeshi empezaba a decir entre bostezos conforme este se había despertado luego de escuchar el cerrar de puerta de Kioko, al mismo tiempo que el hombre únicamente podía comenzar a extrañarse luego de notar aquel muffin que se veía a través del plástico del pote que traía la chica.

Kioko se mantuvo en silencio por unos cuantos segundos, a la par que su serio rostro no tardó en volver a tornarse en uno alegre y regalón.

—Mandé a pedir algo de postre a una tienda que hace repartos, ambos sabemos que te dan antojos nocturnos… y como ya ahora te cuesta más, quería comprarte el muffin para que tuvieras algo rico que comer —Dijo con amabilidad la chica, antes de guardar el pote en el refrigerador de Takeshi, escuchándose como respuesta únicamente gestos amorosos por parte del hombre, el cual no tardó en volver a alzar sus brazos como forma de querer demostrar el agradecimiento ante aquel tierno acto dado por su novia, la cual no se negó, únicamente para luego quitarse la ropa nuevamente, antes de volver a juntarse al lado de Takeshi, sumiéndose así ambos, nuevamente y tras varios minutos de juego, en un plácido sueño.

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Muy bien amigos lectores… aquí termina el capítulo :3, espero les haya gustado y les haya dejado con varias preguntas sobre el nuevo arco que comienza finalmente e-e, espero disculpen mi leve retraso, pero tuve algunos pequeños inconvenientes el pasado domingo ewe XD

Lord Fire 123 la verdad me sorprendió que te perturbara la escena de Akiko volando arriba de todo XD, porque en realidad la había hecho con sentido cómico en realidad :u, algo así como una sección random de "Akiko en su entrenamiento" jajaja, pero bueno, fue bastante interesante el que causara esa reacción en ti, he de admitir.

Naaa Renzo no murió XD, Ryo lo pudo salvar, pero la verdad no te culpo, fue un personaje bastante olvidado del que quería hacer un par de menciones en el futuro.

Ohhhh sí, Sayuri y sus sentimientos "complicarán" todo hacia adelante XD, la verdad es que aún tengo miedo de lo que se viene, porque me costará bastante relatar todas esas clase de "escenas", habrá que ver como las afronto conforme avanza la trama :3

Y respondiendo tu pregunta, no creo hacer mucho esas escenas "extra", generalmente las utilizo para narrar una escena que no tiene mucha relación con las que se narraban antes, pero que a su vez es necesaria para poner "al tanto" a los lectores sobre lo que "sucede", en… algo así como… "fuera de cámaras", no sé si me explico XD, la verdad estoy escribiendo esto a las 4 de la mañana acá :'u, y necesito terminarlo ahora porque mañana empiezo trabajos, pero me estoy desviando del tema XD

¡Muchas gracias por comentar ^^!

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Eso sería todo amigos… les agradezco por leer, espero que les esté gustando la historia, hace poco recordaba que ya van más de tres años desde que comencé a escribir aquí, y me sorprende y llena de orgullo el pequeño universo que he creado; tengo fe de que seguirá creciendo.

Espero tengan un buen comienzo de semana… y, sin más que decir…

¡Nos vemos en el siguiente capítulo! :3