haha no sabía cómo ponerle pero bueno creo que este título le queda bien puesto que no es el epilogo... en fin me inspire porque leí algo respecto a la depresión postparto y sobre dilemas de mujeres... Saludos... Es un regalo espero les agrade.

... ¿Cuánto es el tiempo para...?

POV Sasuke

Han transcurrido casi dos meses desde que Suk nació, han sido buenos meses en cierta forma, ser padre no es una tarea fácil y me había tocado igual que Hinata despertar constantemente en la madrugada por el llanto de mi hijo, aún así no me puedo quejar ver a mi pequeño bostezar, abrir o cerrar sus ojos o simplemente observarlo mirar atento hacía alguna parte es algo que vale demasiado la pena sin duda alguna... que él esté aquí, que yo haya sido capaz de crear a lado de Hinata a un ser tan perfecto es invaluable, no tengo y no existe una maldita palabra que describa lo que mi hijo significa para mí... además ciertamente odio escucharlo llorar, de la misma manera como odiaba y sin duda alguna seguiré odiando ver a su madre llorar aunque espero que jamás vuelva a hacerlo por razones que haya podido evitar, pero mi gatita ya tiene mucho tiempo sin soltar una lágrima, porque aquellas de su parto tengo que reconocer que eran necesarias ¿cómo culparla? Ha traído al mundo a un bebé tan único y bello mi hijo... aunque sin duda alguna ser padre no es un procedimiento fácil tengo que aceptarlo, pero accedo y lo haría mil veces, ella disipó mis sombras y fantasmas aquellos que me atormentaban a cada paso, se abrió paso en mi corazón ése que llegué a pensar que no vivía más que para bombear sangre y mantenerme vivo, empezó a cuidar de mi adentrándose en mi vida y dejándome conocerla ayudando a sanar mi corazón, disipando de cierta forma el odio, acabando con mi soledad para demostrarme que yo Uchiha Sasuke aún tenía la capacidad de amar, yo la amo con todo mi ser, no haría cosa que no hiciera por ella Uchiha Hinata, mi pequeña esposa de piernas cortas, angelical, dulce, inteligente, y amorosa; ella es mi otra mitad, la única mujer capaz de complementarme y aunque no lo demuestre lucho cada día por ser yo el hombre que este a su altura.

Regreso mi mirada helada hacia Hinata que se encuentra en el sillón a lado de la ventana en la sala hablándole a Suk, en estas semanas se ha recuperado bastante o eso creo, se levanta de pronto aún absorta en nuestro hijo tarareándole alguna canción de cuna y sube las escaleras, le sigo después de unos minutos me siento en el borde de la cama observando cómo intenta que nuestro hijo se quede finalmente dormido, luce un poco cansada. Levanta la mirada y me sonríe, al instante se comienza a alejar de la cuna echando una que otra mirada hacia atrás.

-No quería quedarse dormido- Me dice mientras estira sus brazos y camina al closet tomando su pijama, un pequeño short y una camiseta de tirantes, ambos lilas.

Después para mi frustración se va al baño, comienzo a escuchar el agua de la regadera y sonrío ladinamente al darme cuenta que esperaba poder ver su cuerpo nuevamente, después de todo en estos últimos más de dos meses no he podido tener intimidad con ella, no me he atrevido ni siquiera a insinuárselo, primero era tan obvio que ella no querría saber nada al respecto había nacido Suk y la había dejado notablemente lastimada, ni a mí se me ocurrió, lo prometo... después ¿cómo diablos saber si ella estaba lista? Aunque ahora habían pasado exactamente los 40 días de cuarentena, justo este día... ya no quería seguir aguantándome o desahogándome sólo... por primera vez le veo el inconveniente de tener un hijo, es decir aún estando embarazada y en estado avanzado nosotros habíamos seguido teniendo relaciones, claro de distinta forma pero lo habíamos conseguido, ahora después nacimiento me pregunto ¿cuándo podré volver a hacerla mía? La deseo tanto, mi amada esposa es tan guapa y su cuerpo lentamente se ha recuperado, incluso sus curvas se han atenuado haciéndola ver mucho más hermosa, sexy y deseable ¿quién podría imaginar que ella fuera madre de ese pequeño que duerme ahora en su cuna?

Sin remedio también camino al closet saqué ese pants deportivo negro que me gusta, empecé a desvestirme será mejor intentar dormir un rato, después de todo no creo que consiguiera nada esta noche tampoco. Al poco rato salió ella, se fue directo a la cómoda a lado del closet la observé secarse el pelo lentamente y peinarlo, después se vino a recostar a mi lado apagando las luces, ahora solo nos iluminaba la lámpara del cuarto de Suk, que aunque tuviera puerta realmente no la cerrábamos intentando vigilarlo, se recostó sobre la cama tomó el edredón subiéndolo hasta su cintura y apago la luz de la mesita de noche, se recostó de lado. Lo pensé un momento, pero finalmente decidí abrazarla acercándome a su frágil y tentador cuerpo.

-Te amo- Le dije al oído, ella sonrío se dio la vuelta y me abrazo también.

-Y yo a ti.

No lo resistí más y tomé sus labios, con cierto deseo ella me respondió enseguida. Deslice una de mis manos a una de sus nalgas, dándome el privilegio de tomarla con esa lujuria que había estado guardando, nuestro beso se hacía más profundo cada instante, demostrando en cierta forma lo necesitados que estábamos uno del otro, pero el maldito oxigeno hizo que nos separáramos, necesitábamos eso en nuestros pulmones nos detuvimos a tomarlo para luego seguir besándonos me posicione sobre ella, haciendo que sus piernas me abrieran paso pude percibirla un tanto nerviosa de mi postura ya podría estarse imaginando que quería y siento que ella también lo deseaba pero la sentía indecisa, quizás tenía miedo... Le di un beso más suave tratando que olvidara y se dejara simplemente llevar después de todo no la obligaría a hacer nada que no quisiera, funcionó de cierta forma puesto que llevo sus manos a mi cabeza pasando sus dedos por mi pelo logrando acariciar mi cuero cabelludo, ¡oh si nena, qué bien se siente! Abandone sus labios para besar sus mejillas, besos suaves y sugerentes intentando despertar todas sus terminaciones nerviosas, me fui directo a su cuello sólo que ahí aparte de besar decidí succionar un poco sintiendo como ella empezaba a estremecerse así que empecé a descender mi camino hasta llegar al borde de sus pechos donde solo esa camiseta me separaba de ellos, no lo dude ni un poco utilizando una mano le baje la camiseta dejando al descubierto ambos pechos, tan solo verlos sirvió para que mi polla terminara de ponerse dura, tomé uno en una mano volviendo a conocerlo mientras al otro le daba el mismo tratamiento de besos, succiones con un toque extra de lamidas, acercándome peligrosamente a mi objetivo su pezón, su agarre en mi cabeza se hizo más desesperado comenzando a respirar superficialmente casi jadeando, llegué a mi objetivo introduje su pezón a mi boca lamiéndolo con mi lengua para ese entonces mi mano ya había atrapado el otro entre mis dedos girándolo como si fuera alguna clase de botón girante, comencé a succionarlo y para mí sorpresa está vez obtuve algo su sabor no era dulzón cómo había imaginado y simplemente no pude controlarlo aumente la fuerza de mi succión intentando traer más de ese líquido a mi boca, ella gimió y yo seguí succionando deje de girar el otro pezón para solo tomarle el pecho entre mi mano y dar de vez en cuando uno que otro apretón. Después de un buen rato la leche dejo de salir succione un poco más esperando obtener más pero lo sabía ya no había, despegué mis labios para dirigirme de inmediato al otro empezando la succión al instante volviendo a degustarlo, ahora podía entender porque a mi hijo le encantaba estar pegado a sus pechos mamando, esté ultimo pensamiento me hizo entender lo degenerado que debía estarme viendo justo en este momento, pero estaba totalmente caliente podía sentir mi polla tan dura y mi deseo por Hinata increíblemente era más grande que cuando sabía que la penetraría por primera vez.

Desvíe mi mano derecha hasta que logré infiltrarme en su ropa y tocar su sexo, acariciando poco a poco dándome cuenta al instante que estaba ya mojada, reconociendo la zona sorprendiéndome todo estaba igual que antes sus labios mayores e incluso esa gloriosa vagina su tamaño era el mismo estaba seguro introduje con cuidado un dedo, ella gimió y levantó levemente su cadera encontrándolo. Terminé la leche de ese pecho también, dí un beso en el pezón y me levante para besarle los labios, mientras le introducía un segundo dedo, el llanto vigoroso de Suk hizo que ella soltase mis labios, sin embargo los volví a tomar acelerando un poco el movimiento de mis dedos en su interior...

-Sa...suke- Dijo jadeante entre mis labios, mientras que Suk aumentaba el volumen de su llanto.

Respire resignado y saque mis dedos de su interior dejándola ir a ver que sucedía, estaba frustrado... por primera vez pensé que Sukkie era un niño muy mal portado ¿qué le costaba seguir durmiendo? En cambio yo, su padre estaba tan duro y sabía que esa erección me iba a pasar una dolorosa factura cuando descendiera, no pude evitar malhumorarme y ver cómo ella reacomodaba su blusa cubriendo sus pechos mientras se levantaba para ir a la cuna.

-¿qué sucede Sukkie?- Escuche preguntarle, obviamente yo también quería que me respondiera pero a sus dos meses no lo haría. Lo tomó en sus brazos y me cubrí hasta la cabeza con el edredón resignado.

Trate de dormir mientras seguía escuchando el llanto, pero estaba tan fastidiado que no podía ni conmigo. Quizás pasaron unos quince minutos cuando dejé de escucharlo llorar, y quizás otros más para que sintiera que Hinata volvía a la cama, le había dado la espalda, así que decidí fingirme el dormido literalmente me sentía enfurruñado. Pude escuchar el sonido que hizo al apagar nuevamente la luz de la mesita de noche y recostarse, al poco rato sentí cuando me abrazó por la espalda mientras me susurraba al oído:

-Lo siento Sasuke kun.- Me quede unos minutos intentando hacer que mi enfado se disipara, después de todo esto era parte de ser padre, no todo podía ser bello... su respiración comenzó a hacerse demasiado marcada siendo indicador que ella había caído en un sueño profundo, no pude hacer más que rodar los ojos, quizás debí moverme antes o indicarle que estaba despierto... definitivamente esta noche no sería.

POV HINATA

He notado a Sasuke kun un tanto extraño estos últimos días, mientras intento que Sukkie se quede dormido después de que ha tomado su cena le veo de reojo cuidadosamente, él parece mirar por la ventana hacia el jardín ¿será algo sobre su última misión? Él ha vuelto a hacer misiones desde que Sukkie tenía quince días, yo aún descansaré un poco más de un mes... pero él suele contarme lo que pasa en sus misiones al regresar a casa.

-¿Qué sucede Sukkie?- Le pregunto al verlo con intención de llorar, hoy ha estado muy inquieto pero ha comido igual que siempre, su pañal se encuentra ya limpio... no sé que pueda sucederle, no parece querer enfermarse, sólo se encuentra inquieto.- Anda corazón, duerme- Le digo al darle un beso en la mejilla y volver a arrullarlo en mis brazos, él por fin cierra sus ojos.

Después de un ratito por fin se ha dormido, es hora de dejarlo en la cuna para meterme a bañar ando toda sudada hoy estuve limpiando y tuve que andar corriendo de aquí para allá por lo mismo de la inquietud del bebé , necesito un baño con agua tibia para sentirme mejor. Al depositarlo en la cuna por poco se despierta, pero consigo que se vuelva a dormir. Escuchó que Sasuke kun cierra la puerta de nuestro cuarto, así que le buscó en la habitación encontrándolo sentado justo frente a mí en el borde de la cama le sonrío y él dibuja un intento de sonrisa, miro nuevamente a Sukkie, que definitivamente se ha quedado dormidito, es hora de darme un baño así que voy al closet por mi pijama.

-No quería quedarse dormido- Le digo antes de salir del cuarto de Sukkie, él asiente con su cabeza pensativo quizás también se dio cuenta que hoy algo tiene nuestro bebé.

Al salir del closet lo veo con cierto brillo en su mirada, me observa tan fijamente y no puedo evitarlo e irme a prisa al baño... Me recargo sobre la puerta en cuanto la he cerrado nerviosa mirando hacia el suelo cruzándome con mis pechos y mi abdomen, me muerdo el labio nerviosa, creo que él quiere hacerlo... y yo no sé si estoy lista, ya no siento ningún malestar pero mi abdomen quedo tan flácido, se ha ido recuperando pero mi cuerpo está tan diferente... ¡Lo acepto! Me siento tan aguada, mis ojos se humedecen, necesito hacer ejercicio para recuperar un poco la tonicidad sobre todo de mi abdomen que para mi suerte ha recuperado su tamaño normal y tan flácido cómo antes ya no está, incluso no está flácido quizás un tanto aguadito, pero no me siento nada bien, exhalo un tanto triste mis pechos crecieron, aunque Tsunade me dijo que quizás vuelvan a su tamaño cuando terminé de lactar a Sukkie, no cambio por nada tener a mi bebé a mi lado, es sólo que todo el proceso del embarazo y ahora del puerperio... ¿cómo puedo conseguir volver a verme como antes? Todo mi cuerpo cambio, y no quiero decepcionar a Sasuke.

Giro la llave esperando que el agua se vuelva tibia, comienzo a desnudarme lentamente triste de sentirme tan poco atractiva, me baño lentamente dejando que el agua se lleve la suciedad y un tanto de mis sentimientos. Cierro las llaves al terminar y comienzo a secarme y vestirme. Cuando abro la puerta veo a Sasuke kun ya recostado intentando dormir, me muerdo el labio y decido terminar de secarme el cabello, lo veo por el espejo observarme y no puedo evitar sonreír levemente su mirada me reconforta de cierta manera, cuando termino voy a su lado y me acurruco tratando de dormir estoy cansada y Sukkie dormirá un poco más de tres horas y después tengo que volver a alimentarlo... Siento el fuerte brazo de Sasuke kun jalarme hacia él.

-Te amo- Me dice en cuánto puedo sentir su cuerpo en mi espalda, no puedo evitar no sonreír habitualmente así son nuestras noches, en realidad era un gesto que esperaba... así que hago lo de siempre.

-Y yo a ti.-Le respondo al darme la vuelta y abrazarlo con uno de mis brazos y con el otro acaricio su abdomen, él sigue tan guapo y tan hermoso.

Miro sus ojos intimidantes perdiéndome en ellos, se acerca y me besa con pasión acercándome más a su cuerpo y yo lo dejo entrar a mi boca que recorra con su lengua cada lugar de ella, simplemente dejándome llevar, explorándolo también, probándolo, demostrándole mi necesidad por él, la necesidad que tengo desde hace varios días pero no dejaba salir por pena... Por falta de oxígeno nos separamos, tomando el necesario para después fundirnos en otro beso más necesitado, comienza a moverse haciendo que me recueste boca arriba, una de sus rodillas comienza a separar mis piernas mientras él se posiciona entre ellas y encima de mí... por un momento olvido la electricidad que despierta mi zona intima, me siento aterrada si lo dejo seguir él va a tocar mi cuerpo ¿y si no le gusta? Estoy congelada, pero él vuelve a besarme de forma tierna e incluso dulce, haciendo que disipe mis pensamientos, le tomo de la nuca acariciando su cabeza suavemente, suelta mis labios y comienza a besar mis mejillas, no hay necesidad que abra los ojos solo disfruto de sus labios tocando mi piel, sintiendo como la recorre hasta llegar a mi cuello y cómo sus besos se detienen succionando mi piel despertando más esa electricidad en mí que se convierte en deseo por él, sus besos siguen bajando hasta llegar a mis pechos, estoy jadeando queriendo sentirle más y en un movimiento rápido descubre mis pechos y comienza a besar uno el otro lo envuelve con su mano, su lengua salió de su cavidad pude sentirla recorrer mi pecho haciendo que ardiera en deseo por él, finalmente pude sentir su boca cerrarse alrededor de mi pezón mientras su otra mano apretaba y giraba alrededor del otro pezón provocándome sensaciones tan placenteras, comenzó a succionar como antes y yo a entregarme por completo a ese deseo a esas sensaciones que me provocaba dejándome hacer, su succión se hizo más desesperada haciéndome gemir, haciéndome sentir, queriendo que no se detuviera que siguiera y me hiciera sentir ese delicioso orgasmo, y cuando estaba a punto de explotar soltó mi pezón alejándose de él dejándome un tanto decepcionada, se introdujo el otro pezón en su boca casi al instante y comenzó con la succión apretando el pecho con su mano como si quisiera exprimirla entonces entendí lo que sucedía, me apené Sukkie no vaciaba por completo mis pechos y había olvidado hacerlo yo misma así que él estaba literalmente tomando de ellos, me sonrojé notablemente abrí los ojos atónita dándome cuenta que él estaba desesperado en mi pecho tan entretenido en él, verlo de esa forma sólo sirvió para percatarme que los cambios en mi cuerpo o al menos uno de ellos no parecía en realidad preocuparle y para volver a recordarme lo excitada que estaba, dio una succión más fuerte y volví a gemir olvidando mi vergüenza, sentí una de sus manos vagar por mi cuerpo hasta llegar a mi zona intima acariciarme suavemente, y yo desear más ya no importaba cómo estaba mi cuerpo solo quería sentirle, sentí uno de sus dedos acercarse a mi entrada anhelante porque lo introdujera y así lo hizo, volví a gemir sintiendo como me abría a su paso deseando que lo introdujera con más fuerza con esa habilidad que tenía para volverme loca, trate de encontrarlo de sentir un poco más, soltó mi pezón le dio un beso y de inmediato sentí sus labios en los míos, volvió a introducir su dedo en mi vagina pero para mi agrado ahora eran dos dedos, gemí complacida sintiendo sus movimientos dentro de mí, entregándome a las sensaciones... El llanto de Sukkie me alejo de ellas, Sasuke kun aceleró el movimiento de sus dedos recuperando mi atención en lo que hacíamos, pero Sukkie lloró aún más fuerte, trate de romper el beso pero no me lo permitió...

-Sa...suke- Logré decirle, era una petición para que se detuviera, yo quería seguir pero tenía que ir a revisar a nuestro hijo.

Soltó mis labios, respiró profundamente retirando sus dedos de mi interior, alejando su cuerpo del mío de una forma tan fría que no pude evitar no sentirme culpable, reacomode la camiseta y me dirigí hasta Sukkie, mientras él se giraba hacia esa ventana dándonos la espalda... Camine un tanto insegura, dando un vistazo hacia atrás, me mordí el labio dejando que mis ojos se humedecieran él esta molesto conmigo, es obvio.

-¿qué sucede Sukkie?- Le pregunté al verlo llorar, escucha mi voz y se detiene un momento sin embargo sigue llorando casi al instante.

Lo tomó entre mis brazos, esperando que no quiera comer dudo mucho que consiguiera obtener algo después del largo rato que Sasuke estuvo en mis pechos, sólo por curiosidad los tocó y definitivamente están vacíos, arrullo a Sukkie entre mis brazos y para mi mala suerte él empieza a buscar alimento, abro los ojos grandes un tanto aturdida, justo tenía que pasar esto ahora, tomo el chupete y se lo introduzco mientras le arrullo, él comienza a succionarlo y después de un largo rato consigo que se quede dormido.

Antes de dejarlo en la cuna observó hacia la cama, Sasuke kun pareciera dormido, cierro los ojos triste esto es mi culpa he retrasado demasiado esto hace más de una semana que Ten-Ten me dijo que ya era tiempo, e Ino chan me dijo que me he tardado que todo estará bien... sin embargo, yo me siento tan fea, pero es obvio Sasuke kun tiene necesidades y no puedo negarlo yo también, sé que Sukkie necesita atención pero sin duda alguna él también, él ha sido tan paciente conmigo todo este tiempo, siempre me abraza cuando le necesito, tiene alguna manera de darse cuenta que estoy agobiada y llega para ayudarme en cualquier cosa ya sea con Sukkie o con las labores domesticas, incluso hay veces que él escucha llorar a Sukkie y lo distrae para que yo siga durmiendo a menos que ya no pueda seguir retrasado la hora de comida... y yo no le he dejado intimar... es comprensible, pero Sukkie estaba llorando ¡Oh! Me llevo la mano a la frente ¿qué debo hacer?

Regreso a la cama un tanto culpable, sé que hice bien a atender a Sukkie... pero me he dado cuenta que estoy alejando y descuidando a Sasuke kun... Lo abrazo por la espalda, sintiéndole nuevamente, respirando su aroma tan cautivador y se lo digo aunque quizás ya no me escuche:

-Lo siento Sasuke kun.- Siento estar descuidándote.

Al despertar estoy sola en la cama, miro hacia la cuna y Sukkie no está seguramente comenzó a llorar y Sasuke kun se lo llevo abajo, me tallo los ojos aún somnolienta, no sé que le sucede a Sukkie que despertó más veces de lo normal, no me queda de otra así que me levanto y me visto para después bajar, lo empiezo a escuchar a llegar a las escaleras se encuentra en la sala.

-Suk, debes ser un buen niño tengo que irme porque ya viste que Nara me ha mandado a una misión así que te llevaré a tu cuna y dejarás a tu madre dormir.- Le dice con un tono de voz serio que también denota la ordenanza.

Se da la vuelta y se encamina mirándolo juicioso, levanta la mirada y puedo decir que casi se sobresalta al verme ahí le sonrío, y él arquea una ceja.

-¿No dormías?-Me cuestiona de mala manera, no le ha agradado impresionarse conmigo y que yo no haya podido reprimir mi sonrisa.

-Ya desperté, ¿irás de misión? –Le pregunto intrigada hace tres días que regresó de una.

-Si, Kakashi quiere que escolte a una princesa a las 8:30 me quiere en la entrada- Dice, sin darme más detalles entregándome a Sukkie.- ¿Qué pasa? –No me di cuenta que exteriorice mi tristeza.

-Nada- Respondo enseguida y sin pensarlo me acerco a sus labios y le beso lentamente- ¿Cuánto tiempo?

-Quizás un mes- Responde secamente mirándome fijamente, después finalmente me sonríe haciéndome sentir un poco mejor.

-Cuídate- Me da un beso fugaz que apenas roza mis labios y sale de casa.

Me siento triste y tengo que admitirlo no me agrada que vaya a hacer una misión de proteger a una mujer ¡Hinata! ¿Qué estás pensando? Me regaño al darme cuenta de mis celos. Es hora de darle de desayunar a Sukkie y comenzar con la rutina de la casa.

Una semana después Ino chan viene a visitarme, ella junto a Ten Ten se han convertido en unas excelentes amigas, después de todo Sakura no era del todo sincera y después de atentar en mi contra era evidente que existiera un distanciamiento, la encontré algunas ocasiones ya no debe tardar mucho en dar a luz ya no me mira con resentimiento pero tampoco sostiene realmente la mirada, puedo ver que observa a Sasuke kun con insistencia, anhelante de su atención, un tanto decepcionada cuando le ve llevar a Sukkie en sus brazos, pero no tiene de otra más que aceptar que le ha perdido. Ino chan luce radiante trae a su bebé que luce hermoso ha obtenido muchos rasgos de ella y unos cuantos de Sai kun.

-¿Cómo estás? Vine a tomar el té como habíamos quedado... ¿Sasuke kun aún no regresa cierto?- Le niego con la cabeza, y veo cómo acomoda a su pequeño a lado de Sukkie en el sillón más grande. Ella sonríe ampliamente al verme- Mejor así podemos hablar de cosas de mujeres.

-Si-Le respondo algo sonrojada.

-La verdad aún me sigo sorprendiendo un poco que bueno tú te hayas quedado con Sasuke kun... no me lo tomes a mal- Me dice apenándose, probablemente ha tenido alguna plática con Sakura, ellas siguen siendo buenas amigas- Si no que alguna vez se lo mencioné a Sakura son tan distintos unos verdaderos polos apuestos, incluso cuando los veo por la calle él parece tan distante y tan ensimismado en sus pensamientos, tú al contraste sonriendo e iluminando por decirlo así.

Sonrío al saber a lo que se refiere, y lo sé Sasuke kun rara vez se muestra afectivo en público.

-Él es así- Solo atino a responderle, supongo que decirle que él es amoroso conmigo no puede ser muy creíble después de todo afuera siempre se mantiene un tanto alejado rara vez me abraza o me toma de la mano...

-La otra vez los vi, él llevaba a Suk ya le dije a Sai que debe imitar ese comportamiento porque este hombre que me tocó es tan torpe como guapo- Dice divertida.- Sasuke kun, se veía realmente tierno.

-Sukkie es su adoración- Respondo en automático a su comentario, pensándolo, sabiendo lo que él ama a nuestro hijo.

-¿Y qué tal contigo en la intimidad eh? Siempre he tenido esa duda ¿cómo es en ese aspecto Sasuke kun?-Me pregunta de una forma tan extraña que me hace sonrojarme- ¿Te trata bien?

-Claro-Le respondo.

-¿Ya solucionaste tu problema?- Por la forma que me lo cuestiona sé que se refiere al sexual, yo en realidad no le tengo aún la confianza como para tratar ese tema con ella pero nos escuchó a Ten-Ten y a mí hablando desde ahí ha intentado acercarse a mí.- ¡Oh te has puesto como un tomate! Tranquila Hinata y eso que no te he cuestionado acerca de que tan bueno es Sasuke kun en la intimidad.

-Ino-Exclamo sorprendida.

-Bueno si dime que tal es.

-Él...-Le respondo insegura, pero de alguna forma me siento en confianza sonrío tímidamente- Es perfecto, no tengo con que... es decir con quién- Me sonrojo un poco- compararlo pero para mí es adecuado.-Ella sonríe.

-Me lo imagino, él es guapísimo y esta buenísimo... con todo respeto, tú sabes tengo mi esposo y lo amo pero aún puedo apreciarlo.- Yo le sonrío demostrando que entiendo lo que quiere decirme.

-Aún tengo ese problema-Le suelto, sé que ella va a aconsejarme sinceramente- Antes de que se fuera de misión estuvimos a casi nada...

-¿Y qué paso?- Me interrumpe.

-Sukkie lloró.

-¡Ah! Si me ha pasado algunas ocasiones ¡Esto de ser madre no es fácil! ¿Pero qué pasó entonces? ¿Se enfermo y por eso ya no pudieron?-Me cuestiona y yo me ruborizo nuevamente.

-No... sólo -Suspiro pensando que contestar tratando de encontrar el porque- Cuando regresé él ya estaba dormido... y yo no me siento bien- Respondí- ¿Si ya no le gusto?- Ella me sonríe.

-Sé lo que está pasando al menos contigo, estas cargando con esto sola debes hablarlo con él, me refiero a que no tienes a nadie que te ayude con tu bebé, con la casa y contigo, te entiendo pero debes saber que quizás todo esté en tu mente Hinata, ¿por qué ya no le vas a gustar? Es cierto cambiaste, traer un hijo al mundo no es algo simple nuestro cuerpo cambia, pero si él te ama créeme te seguirá viendo hermosa, y es obvio que te ama, basta ver esa forma con la cual te sigue con la mirada, está pendiente de ti todo el tiempo, o eso he visto cuando los veo por la calle o nos juntamos en alguna reunión o cena... me paso algo similar con Sai, claro él es diferente de él y ya me conoces a veces no pienso lo que digo y se lo dije "estoy gorda y floja"... él respondió-Dice sonriendo- Estas menos que cuando lo tenías en tu vientre pero sigues siendo tan hermosa como cuando te vi por primera vez, y lo supe ya sabes él no tiene mucha habilidad en eso... Necesitas un tiempo para ti, para que te recuperes a ti misma, hacer algo de ejercicio, un nuevo cambio de look... y si eso no te hace sentir mejor... entonces quizás si tengas que cuestionarle si ya no le gustas pero estoy segura que no es así, él te mira de una forma especial un brillo, no sé cómo explicarlo pero es obvio te ama Hinata.

Pienso en sus palabras, no creo que yo no le guste eso es cierto, tengo miedo que suceda cuando me toque... quizás sólo necesito lo que Ino chan dice tiempo para mí.

-Sé que me ama- Le digo sin pensarlo- Cada día a su lado es el mejor día, sólo soy yo tengo miedo de no gustarle.

Ino sonríe.

-Ya vez lo sabías, en ese caso quizás deberíamos ir a una estética y a una tienda.- Anda sube por tu bolso y vamos.

Le hice caso no pensé a lo que se refería hasta que llegamos a una estética y me hizo sentarme y pensar en que corte de pelo quería, al inicio no sabía pero finalmente decidí que cortarme el cabello hasta el hombro, cuando el estilista terminó realmente me sentí mucho mejor no podía creer que Ino chan tuviera razón me sentía más linda, cerré los ojos un tanto apenada para después por el espejo ver a mi amiga batallar con ambos bebés en sus brazos. Después fuimos a comprar un poco de ropa, y llegó un enorme momento bochornoso, Ino chan me llevó hasta una sección de ropa interior y empezó a pedir modelos de baby dolls, diciéndome que me obsequiaría el que más me gustara, evidentemente me morí de vergüenza y después de un rato de evasión finalmente comprendí que tenía que elegir alguno para salir de esa sección.

-Hinata, ya verás que cuando te lo pongas y él te vea vas a darme las gracias... quizás el negro con rojo le agrada son los colores de su clan ¿no?

En un inicio no le creí... pero ella ha de tener razón sabe más acerca de eso. Así que sonrojada acepté y me marche a casa. Durante los siguientes días me puse una rutina de ejercicio simple, para mi suerte Sukkie es un bebé muy tranquilo la mayoría de las veces y no me ha dado muchos problemas, necesito recuperarme y hacerme fuerte; también debo reconocerlo miré muchas veces el pequeño atuendo de encaje negro, la parte correspondiente a los senos es roja un rojo intenso, profundo, es lindo debo admitirlo pero me sonrojo de imaginarme ahí dentro con esa mi minúscula tanga, insegura tomó el conjunto después de darme un baño y me lo mido, estoy totalmente roja mirándome al espejo pero a pesar de no ser algo que yo eligiera por mi propia convicción me hace sentir bella y quiero que él pueda verme así.

POV SASUKE

Me quedo quieto para no despertarla, me doy cuenta que sigo teniendo problemas de conducta debería manejar mejor mi mal humor aunque bueno tampoco me porté demasiado mal viniendo de mí, ¡mierda! ¿Esto tiene que ser tan difícil? Una sonrisa ladina aparece, con ella me he hecho mucho esa pregunta... ¿cuánto cambia la vida por una sola persona? O dos...

El llanto de Suk me despierta, abro los ojos adormilado son casi las 7am me giró y ella está durmiendo, me levanto sé que esto se pondrá peor si no le hacemos caso. Apenas me ha visto y deja de armar alboroto no puedo evitar sonreírle, estoy seguro que él pequeño empieza a entender mucho a pesar de ser aún muy niño, antes de tomarlo en mis brazos reviso su pañal una vez listo bajamos a la sala. Estoy seguro que hace poco lo alimentó Hinata, así que será mejor darle un poco más de horas de sueño.

Me gusta tenerlo en brazos y a él le gusta, su aroma me agrada literalmente huele a bebé y algo mezclado al aroma de ella, me agrada verlo luce tan tranquilo.

-Te portaste mal anoche, Suk no quiero que vuelvas a hacerlo mamá y papá tienen algunas cosas por hacer- Le digo esperando que pueda entenderlo- Esta noche, no vuelvas a portarte mal...

Empiezan a tocar la puerta veo la hora son las 7:40am, ¿quién podrá ser tan temprano? Me levanto debatiéndome si dejar a Suk en el sillón pero no sé cuánto me llevará en revisar quien está afuera y qué diablos quiera así que me lo llevo brazos y voy a abrir un tanto intrigado, me encuentro a Nara en la puerta con su típica cara, siento el frío en mi cuerpo al no llevar ninguna playera, me mira un tanto sorprendido y fija su mirada en las cobijas que envuelven a Suk.

-Tienes una misión- Joder, justo ahora y debe ser ahora en poco tiempo de otra forma no estaría aquí- Tenemos una princesa debe partir a las 8:30, Naruto iba a hacer la misión junto a Neji pero se ha adelantado el parto de Sakura... necesitamos un relevo, al ser más prudente que Naruto, tendrás a Rock Lee como acompañante.- Mierda otro hiperactivo del calibre de Naruto.

-¿Lee?- Le pregunto algo fastidiado, él pone su postura desinteresada.

-Es lo que hay, el Hokage cree que tu potencial y criterio es suficiente para mandarte con él y retirar a Neji y enviarlo a otra misión, quizás te lleve un aproximado de un mes.- Dice queriéndose librar.

¿Un mes? Mierda y me voy hoy... esta noche tampoco podrá ser... esto esta jodido.

-¿Dónde?- Le pregunto sin poder ocultar mi molestia.

-Al país del arroz.-Responde, mierda no está muy lejos pero si llevamos a una princesa me tardaré mínimo dos semanas en llegar hasta allá.- Tienes que estar en la puerta a las 8:30.

Asiento levemente Nara echa un último vistazo nada discreto a las cobijas en mis brazos seguramente buscando ver la cara de Suk y se va.

¡Genial! Un mes lejos de casa, descubro la cara a Suk se ve tan sereno y sonrío ladinamente Nara no consiguió verlo aún ante sus intentos, y claro yo no se lo iba a mostrar si quería verlo debía pedírmelo.

-Te portaste bien- Le aclaro y sonrío amargamente sentándome de nueva cuenta en la sala-Y hoy no podré hacer lo que planeaba, Suk la próxima noche que pueda dormir junto a tu madre por favor pórtate bien.

Sorprendentemente creo ver una sonrisa en su rostro me quedo algo pasmado de ver esa mueca y verlo estirarse. Me levanto para ir a tomar alguna ropa para el viaje y mi mochila, después de 10 minutos termino eso, finalmente me visto y vuelvo a bajar, Hinata parece profundamente dormida, ya son las 8, le daré un poco más de tiempo tendré que dejarle un mensaje, sé que no le agradará leerlo pero duerme tan poco. Vuelvo a la sala, contemplo el jardín por la cristal y también a Suk que se encuentra sereno.

-Suk, debes ser un buen niño tengo que irme porque ya viste que Nara me ha mandado a una misión así que te llevaré a tu cuna y dejarás a tu madre dormir.- Le advierto cuando he decidido que debo partir.

Me voy a las escaleras y él comienza a moverse levemente le miro se está chupando la manita quizás ya tenga hambre de verdad, despegó mi mirada para encontrarme a Hinata frente a mí, me detengo en seco un tanto sorprendido de verla ahí ella debería seguir durmiendo.

-¿No dormías?- Enserio quería que descansara más. Se ríe al verme.

-Ya desperté, ¿irás de misión? – Su pregunta la hace de forma preocupada.

-Si, Kakashi quiere que escolte a una princesa a las 8:30 me quiere en la entrada- Le explico rápidamente y le doy a Suk-¿Qué pasa? –Le pregunto al verla parece que la idea no le agrada.

-Nada- Dice y me besa suavemente- ¿Cuánto tiempo?-Me cuestiona apenas se ha alejado.

-Quizás un mes- Le respondo no es una respuesta que quisiera darle pero debe saberla... tal como lo esperaba a ella tampoco le agrada se ha puesto bastante seria, le conozco bien. Le sonrío levemente y puedo ver que un brillo aparece en sus ojos.

-Cuídate- Me dice y le beso los labios, para después salir de nuestra casa, dejándolos atrás.

No me gusta salir por tanto tiempo pero no tengo opción, ciertamente prefiero salir yo, no me imagino el día que a Kakashi se le ocurra enviarla a una misión y yo quedándome en casa no podría simplemente estar pensando en que algo pudiera ocurrirle, o aún peor ambos en misión ¿y Sukkie dónde? Definitivamente tendré que hablarlo con ella debería retirarse y hacer cosas menos riesgosas en la aldea.

-¡Sasuke kun! –Lee me llama, ya se encuentra en la entrada trotando con su típico traje verde.

A los 5 minutos llega la famosa princesa con su bloque, partimos enseguida. Apenas me he ido y ya quiero regresar, me pasa así desde que ella está conmigo. La chica que escoltamos es joven tendrá quizás unos 18 años y para mi fastidio he visto que revoloteó sus pestañas cuando la mire, joder aún casado tengo que lidiar con ese tipo de cosas.

-¿Cómo está tu hijo?- Me cuestiona Lee a un par de horas que hemos partido, la chica que camina delante de nosotros voltea a vernos, es obvio que no se esperaba que yo fuera padre.

-Bien- Le respondo escuetamente.

-¿Seguro que tiene el sharingan como tú? ¿O será que el byakugan como Hinata chan?- Sonrío ladinamente ante su pregunta ¿así que siguen teniendo esa duda?

-Hinata te respondió cuando fuiste a verlos- Le manifiesto dejando a la princesa unos pasos atrás, de inmediato se pone a andar.

-Sí, pero era muy poco tiempo pudo haber visto mal.

-¿con su byakugan y ver mal? –Le pregunto sarcásticamente desconfiar del potencial de mi esposa es bastante ofensivo, él se lleva la mano a la nuca y se ríe.

-Entonces tiene el sharingan.

-Tiene los ojos negros por el momento- Le digo secamente, y lo miro cruzándome para mi mala suerte con la mirada miel de la princesa puesta en mi.- Pero seguro despertará el sharingan a su tiempo, después de todo es mi hijo- Le respondo arrogante dándome cuenta que estoy hablando de más, habitualmente ignoro comentarios pero me preguntaba acerca de mi hijo y al respecto tengo tanto que decir soy un padre orgulloso de ese perfecto ser.

-Me dijeron que mi escolta sería Uzumaki Naruto y un Hyuga- Dice de pronto la chica.

-Naruto tuvo un inconveniente de su familia y Neji... no sé porque no lo enviaron- Sonrío para mis adentros al escuchar la explicación de Lee.

-Tú no pareces fuerte-Le dice.

-Lo soy, te protegeré con mi vida.- Le responde con su típica pose.

-Tú debes ser el sobreviviente Uchiha.- Me quedo con ganas de decirle "que perspicaz" pero le dedicó una gélida mirada.- No escuche rumores de que ya te hubieras casado, la tal Hinata debe ser la primogénita de Hiashi- Dice, "la tal" no me agrada pero decido pasarlo de largo. -¡Que lastima, me hubiera encantado tener una cita concertada contigo!

Su comentario me fastidia pero decido no exteriorizarlo y fingir que ni siquiera le he escuchado será un viaje molesto, pero entre más rápido lo solucione más pronto podré regresar a casa junto a ellos.

Los días son algo fastidiosos pero no son nada que no se pueda llevar, este tipo de misiones son así. Por fin a las cuatro semanas estoy saliendo de la oficina de Kakashi después de dar los pormenores de la misión ya pronto llegaré a casa y los veré, tengo mucha curiosidad por saber cómo ha cambiado Suk en este mes ¿me recordará? Probablemente no, un mes es un mes y él es tan pequeño.

-Ey Sasuke- Esa maldita voz es la de Naruto, se carga en mi espalda.

-Mmph- Le digo por instinto y de un movimiento hago que me suelte.

-¿acabas de regresar? –Asiento a su pregunta, lo veo un tanto despreocupado.

-¿Tu hijo nació?- Le pregunto.

-Si, pero en realidad son dos muy hermosos.- ¿dos? Me sorprendo levemente por lo que acaba de decirme.- Nació primero Boruto es un niño más hermoso que el tuyo- Dejo salir una leve risa fingida realmente refleja más una sonrisa incrédula y arrogante- Después mi bella Sarada, se parece bastante a su madre aunque tiene mis ojos pero el pelo de Sakura para ser mellizos no se parecen mucho- Dice pensativo.

-Me voy dobe- Le digo esperando que no siga haciendo que pierda mi tiempo con él.

-Nos vemos Sasuke- Me dice y le pierdo de vista.

Al entrar a la sala veo el reloj que marca las 6:37pm, y su fragancia ya está impregnada en esta casa escucho leves ruidos que provienen de arriba así que subo sigilosamente, entro a la habitación y puedo enfocarla en el cuarto de Suk, se encuentra de espaldas así que inmediatamente me doy cuenta que se ha cortado el pelo ¿por qué? Chasqueo la lengua intrigado y se gira de inmediato, me mira y sonríe tímidamente y comienza a caminar hacia mí me recargo en el marco de la puerta mirando cómo se acerca, luce muy bella aún con su pelo corto. Me siento lleno de verla acercarse, de saber que ella me espera ahora... si soy feliz.

-Hola- Me dice tímidamente cuando está frente a mí con su cuello arqueado mirándome.

En un movimiento rápido y hábil la tomo por la cintura acercándola a mí.

-Hola- Le digo pasando ambas manos por su pequeño cuerpo aferrándome a ella inhalando la fragancia que sale de su cuello, sus labios tocan mi mejilla en forma de un beso, y sus brazos se empiezan a cerrar por mi espalda.

-¿Cómo te fue?- Me cuestiona.

-Bien- le digo soltando su pequeño cuerpo.

Es hora de ver a alguien más esa criaturita por la cual quiero un mejor mundo, camino directo a la habitación de Suk lo veo dentro de su cuna luce un poco más grande, claro ya tiene sus tres meses su piel sigue blanca, sus grandes ojos oscuros curiosos y brillantes, parece sonreír al verme pero se distrae enseguida con el sonido del juguete que cuelga cerca de su cabeza. Le acaricio levemente una de sus infladas mejillas rojas, los brazos de Hinata me envuelven el abdomen desde mi espalda.

-¿Tienes hambre?- Me pregunta típico de ella, sonrío apenas perceptible su forma de cuidarme y estar al pendiente, esto es mi familia esa que llegué a pensar que no volvería a tener y claro está su forma de demostrarme amor.

-Si, creo que si- Le respondo tomando una de sus manos haciendo que me suelte para pasarle uno de mis brazos en sus pequeños hombros.

Me sonríe y entiendo debemos llevarnos a Suk así que lo alzó y bajamos a cenar lo deposito en el portabebé que se encontraba encima de la mesa del comedor mientras Hinata recalienta algo.

-¿Tuviste problemas?- Me cuestiona.

-No- Le respondo escuetamente, si tuve algunos pero no tienen relevancia además ella era mi mayor preocupación... y claro Suk.- Ha crecido- Le hago la observación.

-Si- Me dice acercándome un plato de arroz con verduras cocidas.- Es un buen bebé.

Sonrío al escucharle decirlo recordando la última noche en casa.

-Por cierto ¿qué le paso a tu cabello?- Se sonroja de inmediato, dejándome apreciar ese rubor que sin duda algunas me vuelve loco.

-Me lo corte un poco.- Su comentario me hace sonreír levemente.

-¿Un poco? Te lo deje más largo- Le digo divertido por su concepto de "poco" en algunas cosas.

Suk roba su atención y ella lo tranquiliza, comienzo a comer lento mientras le veo juguetear un rato y después regresar y comenzar a comer frente a mí. Ella es tan guapa, tan hermosa, tan única... cierro los ojos intentando no perderme del objetivo. Van a dar las 7:30 cuando se levanta y empieza a lavar los platos, acerco el portabebe comienzo a tocar de nueva cuenta las mejillas regordetas de mi pequeño retoño mientras él intenta liberarse de mi agarre, otro más que me hace ceder ante él y dejo de molestarlo y comienzo a distraerlo de otra forma.

-Hoy te portaras bien ¿cierto? –Le digo en voz baja y él me mira fijamente me pregunto qué le pasa por su pequeño cerebrito, no lo sé pero seguramente aún es incapaz de comprender mis órdenes.

Al poco tiempo que Hinata termina de limpiar Suk comienza a reclamarla, ella se va a la sala a darle de comer. Le sigo y los observo un rato, se ve bien, dulce, cariñosa; ambos son lo mejor que mis ojos pueden ver, lo mejor que me ha sucedido definitivamente. Sonrío levemente y decido irme a la habitación empiezo a acomodar lo que tenía guardado en mi mochila, cuando termino escucho a Hinata en la habitación la veo de reojo depositar a Suk en la cuna y decido ir a darme un baño.

Me agradaría tenerla aquí y ver el agua correr por su cuerpo con ese pensamiento cierro el grifo y tomo una toalla para envolverla en mi cintura y otra más para secarme el cabello comienzo a frotarlo enérgicamente esperando eliminar la mayor cantidad de agua posible, abro la puerta enfocado en ir al closet para vestirme, veo la cama lista para recibirme pero ella no está recostada, mi mirada la busca inmediatamente en la habitación... me quedo pasmado al verla, se encuentra recargada en el borde de la puerta corrediza del cuarto de Suk y joder luce muy sexy, trae puesto un minivestido de encaje color negro, con detalles rojos en el pecho, pera esa prenda me deja ver unas bragas que creo son igual de encaje negro y su bendito cuerpo las curvas que tanto me vuelven loco y ya anhelaba observar, me ha dejado con la boca abierta, que había olvidado respirar, en su cara una leve sonrisa, un rubor bastante marcado debido sin duda alguna a la pena que debe estar sintiendo de mostrarse así, su mirada un tanto baja pero la levanta y me mira fijamente, yo solo consigo sonreírle atontado tomando un poco de aire, mierda nervioso.

Se acerca con pasos lentos contoneando sus caderas sin buscarlo, pero hipnotizándome con sus movimientos aún más... cuando está frente a mí coloca sus manos en mi torso quemándome por su simple contacto, levanta más su cara y puedo adivinar que se pone de puntillas intentando alcanzarme para besarme, inconvenientes de que sea pequeña para ella una característica que a mi vuelve loco, antes de inclinarme para ayudarle a lograr su propósito le digo algo lujurioso:

-Te ves muy sexy- Y antes de darle tiempo de reaccionar me fundo en un beso desesperado de ella, de mi necesidad por sentirla y hacerla mía.

Suelto la maldita toalla que traía en mis manos sin importar dónde diablos queda, llevo mis manos a su cintura tomándola entre mis manos esa cintura que sigue siendo tan pequeña acercándola a mi cuerpo.

-Te amo- Me susurra entre los labios.

-Yo a ti- Le contesto acercándola imposiblemente más a mi cuerpo.

Comienzo a dar pasos haciéndola retroceder lentamente, suelto sus labios para inclinarme más directo a su cuello se estremece en cuánto siente mis labios y se agarra a mis bíceps, a esta altura ya estoy bastante caliente, mi verga se encuentra totalmente despierta con solo haberla visto ahora la exige. En cuanto toca el borde de la cama se detiene y se zafa de mis brazos haciendo que me dé la vuelta y sonriéndome juguetona, arqueo la ceja un tanto decepcionado de la espera y por no saber que pretende. Lleva su mano derecha directo al agarre de la toalla deshaciéndolo y dejando que caiga me mira escrupulosamente y hace un mohín como si aprobara lo que ve.

-Siéntate- Si, la señorita me ordena que me siente sonrío ladinamente por su mandamiento aunque lo haya dicho en un tono de voz bajo e inseguro, no deja de serlo.

Decido obedecerle y sentarme mientras literalmente me la como con la mirada, me sonríe tímidamente y se vuelve a acercar, chasqueo la lengua divertido y vuelvo a tomarla por la cintura para fundirnos en otro beso, bajo mis manos a sus nalgas me sorprendo nuevamente, trae una de esas bragas que no cubren casi nada.

-Andas demasiado guapa- le digo, haciéndole saber que he descubierto eso y que me he puesto aún más caliente.

-Sasuke- Me reprocha apenada, pero se hinca entre mis piernas dejándome sorprendido.

Creo saber lo que viene, me mira con esa mirada tierna, con su rubor en sus mejillas y se acerca lentamente a mi polla, ansioso por ver como se hunde en su pequeña boca poso mis manos en cama y lo hace la introduce lentamente casi una tortura me inclino hacia atrás arqueando la cabeza mirando el techo, sintiendo sus labios envolviéndola, succionando, acariciando, haciéndome subir a la gloria, suspiro ante sus buenas atenciones dejando que haga y deshaga a su antojo dejando que el tiempo transcurra en sus labios. Sigue introduciéndola haciéndome gemir, enderezo levemente la cabeza permitiéndome ver el espectáculo, excitándome aún más, viendo como desaparece y aparece en su boca, colocó mi mano derecha en su cabeza ayudando a dirigir que tanto y cómo lo deseo, mierda estoy demasiado caliente que solo me llevo por impulsos, cierro los ojos y gimo sin poder controlarlo y me vengo en su boca sintiéndome en cierta forma colmado, abro los ojos para encontrarme sus mirada satisfecha, una pequeña sonrisa en su rostro, llevo mi mano a la comisura de su labio limpiando con mi dedo pulgar un hilillo de semen y le sonrío como estúpido, ella es tan hermosa y no se da cuenta de que tanto.

-Bienvenido a casa Sasuke kun- Su comentario me deja un tanto descolocado, no es la primera vez que lo dice pero ahora que lo recuerdo habitualmente al llegar lo dice, y hoy no lo había dicho ¿así que lo guardo hasta este momento?

-Debo regresar más veces. –Le digo sin saber que responderle pero consciente de que debo hacerlo, ella es la única persona con la que intento no ser descortés.

Ella sonríe divertida relajada.

-O quizás no deberías irte. –Dice un tanto nostálgica.

Me inclino y le beso los labios abriéndome paso probando toda su cavidad oral, en un movimiento hábil consigo sentarla en mis piernas la aprieto contra mi cuerpo sintiendo sus pechos contra mi cuerpo, comienzo a besarle por su clavícula con la intención de llegar a sus tetas, acercándome lentamente mientras su respiración se vuelve irregular, tomó ambos tirantes y los libero para que me den mejor acceso, si por mi fuera no la dejaría sola con Suk, yo solo quiero protegerlos ella lo sabe pero hay cosas que tengo que hacer como el jefe de familia, como ninja, como Uchiha. Mi mano libre la llevo hacia su sexo moviendo el minúsculo trozo de tela que nos separa, le acaricio un poco pero ya se encuentra suficientemente bien lubricada, así que me acomodo para que mi polla pueda disfrutarla y termine de despertar, pero es cómo si rompiera la magia que la envuelve, se aleja empujándome del pecho dejándome ver su cara un tanto sorprendida y asustada de mi último movimiento ¿qué sucede?

-Sasuke... estoy- Arqueo la ceja confundido ¿por qué me rechaza?- tengo miedo.

-¿De qué?- Le cuestiono enseguida, baja la mirada y piensa su respuesta.

-De que sea incomodo y de que no te guste.- ¿De qué diablos habla? No es su primera vez, le tomo un mechón de cabellos orillándolo de su hermosa cara comprendiendo qué sucede... tiene miedo de que la lastime, quizás se sienta insegura después del nacimiento de nuestro hijo por los cambios que tuvo su cuerpo, es una verdadera tonta ¿no entiende que es la mujer más hermosa?

-Tonta- Me mira sorprendida por mi respuesta, y le sonrío ladinamente dejándole ver que no es literal-Tú me encantas, eres incluso más bella que antes, tienes imposiblemente mejor tus curvas que antes ¿sabes? –Se sonroja levemente al escucharme, lo siento nena no sé decirlo de otra forma paseo mis manos por su cuerpo dejándole claro a que me refiero- Me pongo caliente solo de verte, ¿no te das cuenta?-Tomo su nuca y la acerco a mi chocando nuestras frentes mirándonos- Me diste un hijo y eres más bella que antes, seré cuidadoso tú mandas- Le dejo claro.

Se abalanza a mis labios besándome apasionadamente, poso mis manos en sus nalgas amasándolas sus manos abandonan mi cuello y comienzan a vagar por mi cuerpo tocándome haciéndome desearla más, le quito la pequeña prenda que cubre su sexo y esa linda prenda superior. Nos metemos entre el edredón cubriéndonos superficialmente, coloco mi cabeza en la almohada mientras ella se pone encima y se sienta rozando levemente mi verga, se inclina y comienza a besar mi cuello mientras le tomo de la cintura y le acaricio la espalda, sus manos acarician mi cuerpo también, roza cada vez más si sexo quizás buscando ensamblarse pero no la presiono más, dejo que lo haga a su ritmo. Sus besos me excitan más y más ¿cuánto me hará seguir con esta tortura? Comienza a colocarse y empieza lentamente a introducirlo escucho un jadeo de su parte, me toma las mejillas con sus manos y se adentra más cierra los ojos sintiendo lo perfecta que es nuestra unión, gimo y ella logra que mi polla llegue hasta el fondo topando con sus paredes vaginales, gime me da un beso y comienza a moverse lentamente, se endereza y comienza a moverse más rápido, llevo mis manos a sus pechos acunándolos y sin pensarlo me dirijo a uno para comenzar a succionarlo y lamerlo la escucho gemir, se mueve un poco más rápido así que decido hacer lo mismo y poner más fuerza en mi succión consiguiendo un premio de su pecho.

-Hazlo tú- Me dice después de tener el control un buen rato, suelto el pecho que hace unos minutos había introducido después de vaciar el primero, y le sonrío.

-¿Cómo lo quieres?- Le pregunto, poniéndola debajo de mí ante un pequeño ruidito de sorpresa de su parte.- ¿lento o rápido?- Le digo con la voz ronca envolviendo una de sus manos entre la mía.

-rápido- Responde enseguida dándome un beso.

La embisto apenas termina de dar su respuesta y su gemido no termina cuando de nueva estoy dentro de ella, dándonos placer a ambos, haciéndola mía con fuerza, perdiéndome en su interior que comienza a vibrar, solo sigo penetrándola una y otra vez hasta que su interior me aprieta de tal manera que vengo dentro.

Nuestras respiraciones agitadas, nuestros cuerpos sudorosos, y ese olor de ella y mío mezclado mientras su pecho se levanta sin ritmo pero rápido. Salgo después de un rato besándole la frente.

-Te extrañaba muchísimo Hinata.- Le digo acariciando su mejilla, abre sus ojos y me sonríe.

-Yo a ti.- Se acerca a mí, acurrucándose en mi cuerpo.

-Eres hermosa- Le digo al oído tomándola por la cintura.- Gracias por hacerme el amor.

Sé que es cursi lo que le digo, pero sé que necesita escuchar algo así además es cierto, ella es todo para mí.

POV HINATA

4 semanas han transcurrido desde que se fue a misión pienso mientras le acaricio la mejilla a Sukkie, le sonrió al verlo mover sus piernitas y manos enérgicamente recostado en su cuna y me inclino aún más mirando sus enormes ojos negros son idénticos a los de él, tan grandes y tan negros pero luces dulces ¿cuándo volverá a casa Sasuke? Suspiro al pensarle escucho un ruido así que inmediatamente me giro a buscar la fuente que lo produjo... y ahí en el marco de la puerta lo veo, mi corazón se aloca dentro de mí, siento esas mariposas en mi estomago, él tiene esa expresión indescifrable así que le sonrío y camino hacia él que no tarda en recargarse en el marco, no puedo creer que solo por verle me sienta tan nerviosa me mira fijamente y yo soy un manojo de nervios ¿qué piensa?

-Hola- Le saludo mirándolo, él es tan guapo... me toma por la cintura atrayéndome a él haciendo que una sonrisa enorme se dibuje ante su acto, feliz de estar en sus brazos.

-Hola- Su voz es la música perfecta de mis oídos, escucharle hablar después de tanto tiempo me hace sentir bien, me las ingenio para lograr llegar a su mejilla y darle un beso y lo abrazo sintiéndolo, haciendo esa unión que me permite escuchar su corazón.

-¿Cómo te fue?- Le pregunto sin soltarlo buscando su mirada.

-Bien- Me responde y sus brazos dejan de apretar mi cuerpo así que hago lo mismo, esquiva mi cuerpo y comienza a adentrarse en la habitación.

Sonrío al ver que va directo a Sukkie, pone sus manos en el barandal de la cuna y seguramente lo observa mueve su mano derecha buscando tocarle así que me apresuro y le llego por detrás lo abrazo, cierro levemente los ojos inhalando su aroma.

-¿Tienes hambre?- Le cuestiono mientras lo abrazo fuertemente.

-Si, creo que si- Me dice toma una de mis manos deshace en cierta forma mi brazo y me pone a su lado.

Su mirada es indicativo que esta listo para ir a cenar, le vuelvo a sonreír preguntándome si él tomará a Sukkie o debo hacerlo yo... pero él lo toma en sus brazos así que decido comenzar a caminar directo a la estufa y comenzar a recalentar la comida, escucho unos leves ruidos en el comedor así que supongo que ha de estar acomodando algo pero me dedico a la comida.

-¿Tuviste problemas?- Le preguntó queriendo saber cómo ha estado en estas semanas fuera.

-No- Dice seco haciéndome sentir desilusionada parece ser que no me contará- Ha crecido- Volteo hacia el comedor intrigada y le veo atento a Sukkie, termino de servir los platos.

-Si- Le digo acomodando los platos- Es un buen bebé.-Le veo sonreír ante mi comentario, con la mirada fija en él.

-Por cierto ¿qué le paso a tu cabello?-Me pregunta, no puedo evitarlo y me ruborizo pensé que no se había dado cuenta, suelen decir que los hombres no se dan cuenta.

-Me lo corte un poco.- Le respondo.

-¿Un poco? Te lo deje más largo- dice mirándome fijamente pero con una sonrisa en sus labios.

Tomo aire aún sonrojada jugando con mis dedos y un tanto nerviosa... tiene esa mirada que me pone así aunque verle sonreír es bastante cautivador, Sukkie comienza a gimotear así que coloco el portabebé frente a mí comenzando a moverlo para que se balancee y se tranquilice, tratando de disipar esas sensaciones que solo Sasuke kun puede provocar, después de un rato se pone a comer y yo hago lo mismo, tenemos una cena bastante silenciosa pero nosotros somos así, a veces un poco de silencio no esta mal. En cuanto terminamos de comer me apresuro a lavar los trastes me doy prisa porque Sukkie pronto me pedirá de comer, echó un leve vistazo a Sukkie para corroborar que se encuentre bien pero me encuentro a Sasuke con él muevo la cabeza atendiendo mi trabajo dándome más prisa, escucho a Sasuke hablarle al bebé aunque no entiendo que le dice.

Justo cuando termino de lavarlos, Sukkie comienza a llorar me acerco a ellos y lo alzo para llevarlo a la sala y alimentarlo, me siento y veo de reojo el reloj que ya marcan las 8pm justo a tiempo termine de lavar los trastes, le acomodo y comienzo a amamantarlo al poco tiempo Sasuke se nos une aunque se mantiene alejado y el bebé comienza a quedarse dormido al poco tiempo, Sasuke kun se levanta y sube a la habitación ,estoy un poco nerviosa dándole vueltas a que me espera ahora que nos quedemos por decirlo así solos Sukkie dormirá un buen rato y él y yo necesitamos sentirnos... respiro y decido llevarlo a la cuna no puedo seguir perdiendo el tiempo, apenas lo he recostado y escucho el sonido del agua de la regadera en el baño, entonces solo viene a mi la idea... me voy directo a la cómoda y arreglo un poco mi cabello y cara, apenada voy a closet y tomó de un cajón el conjunto que me obsequió Ino chan, me siento en el suelo un tanto insegura, mordiéndome el labio pero decido hacerlo me desvisto y me lo pongo, me hecho un vistazo en el espejo completamente sonrojada y después hago una que otra pose tratando de encontrar alguna buena que me haga lucir guapa, el sonido del agua comienza a disminuir para finalmente dejar de escucharse, me levantó asustada y pienso rápidamente qué hacer por un momento pienso en meterme en la cama pero solo la dejo abierta decidiendo que si me acuesto esto perderá el objetivo, escucho sus pasos y no sé cómo termine a lado de la puerta del cuarto de Sukkie, le echo un rápido vistazo y sigue dormidito, tomo aire en mis pulmones expectante y tomando una de esas raras posturas de las modelos en los carteles de la tienda de donde salió este vestuario.

Él sale del baño frotándose el cabello con una toalla y una alrededor de su cintura, tomó otra bocanada de aire un tanto nerviosa viendo el perfecto esposo que luce tan bien ahí y así... él finalmente mira por la habitación y luego a mí, abre levemente la boca mirándome de arriba abajo y yo me siento totalmente desubicada, solo espero no estarme viendo tan tonta o estar haciendo un espectáculo vergonzoso, me muerdo el labio pero él me mira con esa chispa en sus ojos, esa chispa que reconozco bien así que sonrío, le sonrío y él me regala una sonrisa amplia cierra los ojos y niega con la cabeza divertido, los abre y me mira con una expresión en su rostro que le hace resaltar sus facciones, dejándolo aún más guapo... mi amado Sasuke, mis pies comienzan a moverse solos hacia él ante su atenta mirada, le acaricio los pectorales volviendo a admirar su cuerpo, arqueo la cabeza para mirarlo a los ojos nuevamente y me pongo de puntillas para besarlo, él se acerca y cuando creo que juntará nuestros labios me dice con un tono que hace que mis mejillas se coloreen más:

-Te ves muy sexy- Me besa, siento que un trozo de tela roza mi pierna derecha y al instante siento sus manos cerrarse en mi cintura pegándome a su cuerpo.

-Te amo- Le digo entre sus labios, cerrando mis manos en su espalda abrazándolo paseando mis manos en la piel de su espalda.

-Yo a ti- Me dice abrazándome más fuerte.

Por alguna razón me siento bien, su olor, sus palabras y su actitud... le deseo tanto y solo quiero que disfrute, quiero devolverle todo lo que me hace sentir, que pueda percibir lo que provoca en mi cuerpo en mi interior, que soy solo suya, siento su deseo palpable como antes y yo me siento ahora segura de mí y completamente en confianza de lo que le haré ahora.

Empieza a caminar con dirección hacia la cama mientras su lengua choca con mía y sus manos se aferran a mi cadera, sus labios se desvían a mi cuello haciendome estremecer por el contacto, le agarro los brazos sintiéndome arder en deseo, disfrutando literalmente de su anatomía. Quiere hacer que me recueste en la cama pero ese no es el plan así que me las arreglo para intercambiar lugares, me mira confundido, pero no me detengo en su malestar le echo un leve vistazo a su abdomen y mis manos se mueven solas hacia el nudo de la toalla en sus caderas, jalo de la tela para deshacerlo sé que no debería sorprenderme pero es imposible no hacerlo su pene está totalmente erecto... siento inseguridad nuevamente es demasiado grande y no sé si estoy lista ya para recibirlo nuevamente en mi interior, aunque mi cuerpo lo pide. No hay vuelta atrás debo intentarlo.

-Siéntate- Arquea la ceja incrédulo cuando se lo pido, pero sonríe ladinamente dejando ver esa cara irresistible una vez más.

Se sienta en el borde de la cama con las piernas abiertas recargando su peso en sus manos mirándome serio pero de forma curiosa deteniendo sus ojos en mis pechos y en mi cara le sonrío y doy un paso hacía él, se incorpora enseguida y vuelve a tomarme por la cintura y me besa apasionadamente sus manos se trasladan a mi trasero lo aprieta levemente y me muerde el labio inferior.

-Andas demasiado guapa- Me dice ronco, apretando mi trasero con más fuerza.

-Sasuke- Sale de mi boca sin poder controlarlo, estoy nerviosa y sus comentarios que no suenan literalmente... Alejo rápidamente esos pensamientos no debo pensarlo tanto así que me hinco entre sus piernas.

Le observo antes de comenzar a hacerle sexo oral, su mirada cambio a una salvaje su boca levemente entreabierta, su respiración comienza a ser irregular... no debo hacerlo sufrir tanto, me termino de acomodar y tomo su pene con mi mano derecha lo acaricio levemente y lo introduzco a mi boca, él echa sus manos hacía atrás y se recarga , le escucho suspirar y parece estar viendo hacia el techo, al poco tiempo escucho que emite gemidos, se mueve y siento su mano en mi cabeza indicando cómo desea que sea el ritmo y hasta dónde quiere llegar dentro de mí, trato de no desconcentrarme y darle lo que desea... al poco rato él se libera dentro de mi boca le observo y parece saciado toma aire recobrándose y sólo puedo sonreírle, me gusta verlo de esa manera debo admitirlo, toca una de mis mejillas y mueve su dedo en la comisura y me sonríe de nueva cuenta.

-Bienvenido a casa Sasuke kun- Le digo su semblante cambia cómo si pensara cuidadosamente en algo.

-Debo regresar más veces. –Me dice, sonrío por su comentario... es tan gratificante sentir que sigo siendo bella para él.

-O quizás no deberías irte. –Le digo aún sabiendo que eso es imposible, poniendo mis manos en sus piernas.

Acerca su cara a la mía y me besa un tanto lento pero muy demandante, se agacha un poco más y toma de mi cintura sentándome de tal forma que sus piernas quedan abrazadas por las mías, me aprieta contra su cuerpo y comienza esa tortura de besos repartidos en mi cuello bajando a mis pechos, sus dedos jueguetean con los tirantes, su mano derecha se abre paso por mi cuerpo llegando hasta mi intimidad, e dejo llevar mi respiración es superficial deseando sentir sus caricias en esa zona que ahora comienza a tocar, unas caricias leves que me hacen jadear y acercarme más a su cuerpo tomandolo por el cuello, su mano abandona esa zona dejándome un tanto deseosa y nos mueve de tal forma que pueda sentir su pene queriendo abrirse paso... y sólo me mueve sola le empujo alejándome un poco de su miembro evitando que logre penetrarme, tengo miedo de que duela, tengo miedo de que mi cuerpo no sea el mismo y no le guste.

-Sasuke... estoy- Le explico a ver su cara aturdida por mi movimiento, veo mis manos en su pecho y sé que debo decírselo - tengo miedo.

-¿De qué?- Me cuestiona.

-De que sea incomodo y de que no te guste.- Me cuesta decírselo pero hay cosas que uno debe callar

-Tonta- Me dice y yo me pasmo un tanto asustada pero me sonríe y me doy cuenta que no esta molesto su mano que acomodo mi cabello corre por mi mejilla- Tú me encantas, eres incluso más bella que antes, tienes imposiblemente mejor tus curvas que antes ¿sabes? – sus manos corren por mi cuerpo mientras me lo decía - Me pongo caliente solo de verte, ¿no te das cuenta?- Agarra mi nuca y pega nuestras frentes - Me diste un hijo y eres más bella que antes, seré cuidadoso tú mandas.

Estoy excitada y enormemente feliz de que él me vea así que yo pueda provocarle eso, siento su afecto en sus palabras, sé que siente algo similar a lo que yo siento por él y no puedo más que agradecer estar a su lado a lado de un hombre tan comprensivo y bueno conmigo... rompo la distancia que nos separa y beso sus labios, haciéndolos míos, uniéndolos, entregándome a él; sus manos se posan en mi trasero acariciando, tocando le acaricio el cuello, nos acariciamos aumentando más el deseo, comienza a quitarme las prendas repartiendo miles de besos por mi cuerpo, se recuesta boca abajo guiándome así que me siento encima de su sexo, me acerco a él y comienzo a repartir besos en esas zonas tan erógenas, sus manos juguetean en mi cintura y espalda despertando cada zona sensible en mí... solo le siento, agradezco sus caricias y besos e intento corresponderle de la misma forma, quiero sentirlo así que intento hacer esa unión tan perfecta que solo podría darse con él... por fin lo logró cierro los ojos metiéndolo lentamente sintiendo como me abre a su paso, jadeo en busca de cierto alivio, esta dentro de mí completamente él gime y lo sigo le doy un beso y comienzo a hacerle el amor lento, sintiéndolo, colmándonos; le doy un beso profundo en los labios sintiendo la pasión que nos inunda, le suelto y me siento buscando más colmar las ganas de sentirlo aún más mío me muevo encima de él rápido o eso intento sonrío al entender que no podré igualarlo... sus labios se cierran alrededor de uno de mis pechos succionando arrebatadamente haciéndome gemir más, sus caricias su lengua y dientes nuestra unión, esto no puede ser mejor.

-Hazlo tú- Le digo queriendo más, sentirlo tomarme de esa forma despiadada pero amorosa con la que él me hace suya, su mirada se convierte en una divertida cuando escucha mi petición libera mi pezón y sonríe ladinamente.

-¿Cómo lo quieres?- Me cuestiona y al instante se mueve dejándome debajo de él.- ¿lento o rápido?- Vuelve a cuestionarme y toma una de mis manos mientras con la otra me acaricia el primer pecho que tuvo en sus labios.

-rápido- Le respondo enseguida esperando que no me haga esperar y le doy un beso apasionado.

Apenas he tocado sus labios cuando esta nueva cuenta dentro de mí, abro la boca envuelta en deseo gimiendo de sentirlo moverse tan deliciosamente, y ahí tengo lo que necesitaba su forma de hacerme el amor, esa forma que me vuelve loca, que me hace olvidar y solo estar consciente de lo que me hace sentir... mi cuerpo se entrega sintiéndole abrirse paso una y otra vez dentro de mí, estalló en un fuerte orgasmo que me hace tocar la estrellas y le siento llegar a él al poco tiempo y esparcir su semilla en mi interior. Me da un beso en la frente y sale de mi interior.

-Te extrañaba muchísimo Hinata.- Me dice recostándose a mi lado, le observó luce relajado y tranquilo le sonrío... puedo asegurar que yo lo extrañaba mucho más.

-Yo a ti.- Le respondo recuperando un poco de la cercanía entre nosotros.

-Eres hermosa-Me susurra haciendo que su cálido aliento corra hasta mi cuello haciéndome sonreír.- Gracias por hacerme el amor.

-Te amo- Le respondo abrazándolo.

-¿Y tú qué crees que yo siento por ti?-Me dice juguetón, sonrío sosteniéndole la mirada, él es todo lo que yo podría desear definitivamente.

Tuve tanta suerte de encontrarlo y unir nuestros caminos, le doy un beso tierno... convencida de que esta es la vida que nos espera por siempre.