PARTE 50
Ross Poldark y Demelza Carne contrajeron matrimonio en la pequeña oficina del registro Civil de Sawle un viernes después del mediodía. El novio había estado ansioso toda la mañana y la espera se le había hecho eterna. Había llegado al juzgado temprano, acompañado por Verity. John Henshawe llego un poco después, era su testigo. Jud y Prudie también quisieron ir, cualquier oportunidad era buena para no trabajar, aunque no se les podía reprochar nada, ambos habían estado trabajando arduamente en esos días también. La vieja sirvienta no podía ocultar lo contenta que estaba de que Demelza y la pequeña vivirían en Nampara de forma permanente – "Un buen cambio a vivir acompañada por dos viejos rezongones." – decía, Ross no quería preguntarle si hablaba de su padre o de él, de Jud hablaba seguro. Cuando faltaban pocos minutos para que llegara la hora de la ceremonia llegó Dwight, y menos mal porque Ross estaba a punto de llamar a Demelza y preguntarle porque se tardaba tanto. El doctor era el chofer designado de la novia, designado por Caroline obviamente.
"Ya estaba por enviar un equipo de rescate." Le dijo Ross mientras estrechaba su mano.
"Y la falta que me hubiera hecho, con tres mujeres preparándose para una boda." - Bromeó el doctor.
Caroline fue la última en llegar al registro Civil, una sonrisa en su elegante rostro, su cabellera rubia sujeta en un prolijo rodete en la nuca.
"Ya están por subir" dijo a modo de saludo.
"Bien, pensé que se habría arrepentido." Replicó el. A Caroline pareció no hacerle gracia el chiste. Pero en realidad no era del todo un chiste, a decir verdad si estaba un poco nervioso de que ella se fuera a arrepentir. Todo había sucedido tan rápido que asustaría a cualquiera. Pero él no estaba asustado, estaba ansioso. Ansioso porque llegara el momento en que pudiera llamarla su esposa. Desde que la idea se había escapado de sus labios ya no había podido pensar en otra cosa. En el tiempo que conocía a Demelza ella se había convertido en parte esencial de su vida. Ella lo ayudó, era su amiga y compañera. Su casa se había convertido en un hogar gracias a ella y Julia lo había llenado de vida. Y de verdad que haría cualquier cosa por ellas, pero Ross se encontró esperando a su prometida y se dio cuenta que no lo hacía sólo por ellas, si no por él también. ¿Acaso estaba siendo egoísta? Le había dicho que lo hacía para ayudarla, para que no perdiera a Julia, pero el también sacaría provecho de este matrimonio, no estaría sólo y Demelza cuidaría de él y de su hogar como lo había hecho desde el momento en que la conoció. Lo que fuera que hubiera pensado antes sobre cómo sería su vida ya había quedado atrás, esa vida se había perdido y todo lo que importaba ahora eran ellas dos, que fueran felices.
"Más vale que seas bueno con ella." Caroline susurró en su oído sonriendo como si le hubiera dicho cualquier otra cosa. Pero Ross no tuvo tiempo de contestar porque en ese preciso instante Demelza y Julia terminaban de subir los últimos escalones hacia el primer piso del juzgado, adonde estaba la oficina del registro Civil. A Ross se le secó la garganta.
Caroline había acompañado a Demelza a comprar el que sería su vestido de novia. No era un vestido de novia propiamente dicho en realidad, pues no habría una gran boda. Sólo un trámite, firmar unos papeles que la convertirían legalmente en la esposa de Ross Poldark. Pero aún así a Demelza le había encantado ese vestido. Le cubría las rodillas y era de un delicado encaje color claro que acentuaba las curvas de su cuerpo y caía amplio cuando llegaba a su cintura. También había comprado zapatos color carmesí que hacían juego con el color de sus labios. Demelza llevaba un pequeño bouquet de flores en su mano, siempre había pensado que si algún día se casaba llevaría un bonito ramo de flores y, aunque esta no era la más convencional de las bodas, aún así quiso hacerlo.
Demelza se había demorado un momento porque Julia quería subir las escaleras caminando y lentamente habían subido uno a uno los peldaños, tomadas fuertes de la mano. Cuando llegaron al fin la niña estaba satisfecha por su hazaña y juntas vieron como el pequeño grupo reunido a puertas de la oficina del civil las observaban. Demelza sintió un calor subir a sus mejillas al ser el centro de las miradas, Ross la observaba fijamente. Ahí estaba él, esperándola. Sus mejillas algo enrojecidas también cuando sus miradas al fin se encontraron. Que era muy apuesto, eso ella ya lo sabía, pero hoy parecía salido de la portada de una revista. Zapatos oscuros y pantalones negros apretados que marcaban su trasero, una fina camisa blanca y una chaqueta azul marino. Se había recogido el cabello aunque algunos de sus rebeldes rulos ya habían logrado escapar. Estaba recién afeitado y la cicatriz en su mejilla era más visible que nunca. Quizás como un recordatorio del hombre herido a quien había conocido meses atrás. Demelza recordó las primeras palabras que le había dicho 'Ross, todo estará bien. No tienes porque preocuparte. Estás en buenas manos.' - Ojalá que fuera así.
Ross dio un paso hacia ellas y Julia se soltó de la mano de su madre al verlo y corrió con sus regordetas piernas hacia él. Ella también se había vestido para la ocasión, con un bonito vestido del mismo color que el de su madre y zapatitos y medias blancas. Una coronita de flores en su pelo. En su mano llevaba una flor que Demelza le había dado de su bouquet. Ross la levantó en el aire y le dio un ruidoso beso en la mejilla. Julia rió con deleite. Al fin, los dos se acercaron a Demelza. Ross jamás la había visto tan bella, aunque ahora pudiera pensar libremente en lo bonita que era, como lucía ese día era algo que Ross siempre recordaría. Cuando estuvo a su lado besó ligeramente sus labios y su aterciopelada mejilla, ambos sonreían embobados.
Tomados de la mano se unieron al grupo que los acompañaba y pronto los llamaron para que ingresaran a la Oficina del Registro. No más de media hora después salieron de nuevo al mismo pasillo, como marido y mujer.
NA: ¡Este aún no es el final! Aunque si ya faltan pocos capítulos... Gracias por leer y dejar comentarios, los aprecio mucho ;)
