Epílogo…
Kate se relajó un poco en el sillón frente al ventanal de su casa en los Hamptons… en verdad no podía quejarse… esos diez años habían sido los más felices de su vida…
Su pareja con Rick se había vuelto más sólida luego de algunas crisis que habían atravesado hacía unos años cuando Lizzy, su hija menor, había nacido y de que Kate tomara la decisión de dejar la fuerza para dedicarse a la política…
Desde luego, con su carrera y su historia, había conseguido hacerse un lugar, sobre todo en el corazón de la gente y ahora, disfrutaba de su puesto de senadora por New York, no solo por su importancia, sino porque desde allí podía cumplir su sueño de ayudar a la gente que realmente la necesitaba… cosa que según ella, solo podía hacer a medias desde su puesto de detective…
Sin embargo, Kate continuaba teniendo un perfil muy bajo. No salía en revistas, ni en la televisión como lo hacían otros políticos, solo era conocida por su nombre y su trabajo, cosa que era lo que a ella más le interesaba…
Rick la había acompañado, aunque no estuviese muy de acuerdo al principio… Kate sacudió la cabeza y sonrió al recordar la cantidad de peleas, sobre todo cuando Ron Williams, quien le había abierto las puertas a la política, le había confesado sus sentimientos…
Sin embargo ella nunca dudó, siempre amó a Rick, a pesar de sus momentos de transición y ahora se daba cuenta de que no se había equivocado…
Su marido había hecho un vuelco casi dramático en su carrera y se dedicaba escribir cuentos cortos, sin duda, la literatura era lo suyo y también daba clases en la Universidad de New York…
Alexis se había graduado en Stanford, finalmente, luego de dejar la NYU un par de años y estaba trabajando como patóloga forense desde hacía relativamente poco… también había resuelto su vida sentimental luego de varios altibajos, con un compañero de trabajo… un detective de homicidios… y esperaban a Melissa… su primera hija…
Kate suspiró al ver a Jimmy forcejando con su hermana menor y se levantó de un salto…
-Hey Jimmy…- dijo en voz alta y lo vio detenerse y mirarla- ¿acaso quieres lastimarla y que ambos se queden sin los últimos días de vacaciones?
-Lizzy no quiere hacerme caso…- protestó el niño de casi 10 años.
-Él no es mi papi… él no es Castle…- dijo la niña, que recién cumplía los 5.
-¿Por qué le dices Castle a tu padre, Lizzy?
-Porque tú lo llamas así… mami…- le dijo la niña y Jimmy lanzó una carcajada.
-Bueno… es una costumbre… pero papi quiere que le digas papi…
-¿Cuándo vendrá?- preguntó la niña luego de poner los ojos en blanco.
-Acompañó a Mel a dar su exámen de canto… en el conservatorio…- dijo Kate y se apoyó en el marco del ventanal.
-Pero… estamos de vacaciones…
-Para tu hermana es muy importante ese exámen… si lo pasa, recibirá una beca para estudiar en el mejor conservatorio del país… y nosotros la apoyaremos…
-Es buena, Mel… me presta su ropa…- dijo la niña y sonrió.
-Vengan aquí… mami necesita muchos mimos…- dijo Kate y los dos corrieron a donde estaba su madre y la abrazaron con ternura -creo que tendrán que darse un baño antes de cenar…
-No…- dijeron ambos a coro y Kate sacudió la cabeza.
-Se darán un baño porque me enojaré… y será peor…- dijo con seriedad y la niña besó su mejilla.
-No te enojes, mami…- dijo y Kate no pudo evitar sonreír.
-Entonces me harán caso…- dijo resuelta y los niños asintieron.
Un buen rato más tarde, cuando tanto Jimmy como su hermana estaban listos para la cena, llegaron Melody y Rick…
-Mamá…- dijo Melody y la abrazó con emoción. Hacía varios años que la llamaba así y Kate se sentía muy orgullosa de eso, sobre todo porque sabía que para Melody había sido duro enterarse de que su madre había fallecido…
Rick asintió sonriente y también emocionado.
-Pasó el examen con la mejor nota…- dijo Rick orgulloso y las abrazó con fuerza.
-No podía ser de otra forma…- dijo Kate sonriente y besó los labios de su esposo.
-Mamá… he estado hablando con papá… me dijo que tienes guardada la carta de… ella… y… creo que ahora que no tengo nada que pueda ponerme nerviosa… me gustaría leerla…
-¿Estás segura?- le preguntó Kate.
-Sí… cuando me contaste la historia, hace un par de meses, me pareció como un libro de esos que papá escribía antes… pero a pesar de que no le guardo rencor, la recuerdo poco… y me gustaría tener algo de ella…
-Bien… está guardada en la caja fuerte de casa… la tienes a tu disposición…
-Gracias… y de verdad… yo sé que no ha sido fácil cuando decidiste aceptar hacerte cargo de mí, junto con papá… pero sin ustedes…- dijo y Kate y Rick la miraron con emoción- no sé que hubiese sido de mí…
-No tienes nada que agradecer… en todo caso, nosotros te agradecemos… porque iluminaste nuestra vida…- dijo Rick y Kate asintió, estaba demasiado emocionada para hablar… la recordaba pequeña, haciéndole esas preguntas que la dejaban muda y también recordaba cuánto había aprendido con ella… a ser madre… compañera… amiga y confidente de sus hijos…
Los tres volvieron a abrazarse hasta que llegaron Jimmy y Lizzy y se les unieron.
-Menos mal que llegaste, Castle…- le dijo Lizzy a su padre y Rick miró a Kate, que se alzó de hombros y todos comenzaron a reír.
-Tu abuela morirá de amor cuando se entere de que tendremos otra artista en la familia…- dijo Rick.
-No podré llamarla ahora… está de retiro en la India…- dijo Melody.
-¿En la India?- preguntó Kate, algo sorprendida.
-¿Acaso te extraña?- preguntó Rick y todos negaron con la cabeza. La abuela Martha seguía tan activa como siempre y dando clases de teatro en sus escuelas.
-Quizás puedas contarle a Alexis…- intervino Kate.
-No… está de guardia esta noche…- dijo Melody algo triste.
-¿De guardia? ¿No saben que está embarazada?
-Bueno, papá… es su trabajo… y el embarazo no está tan avanzado… ahora comprendo por qué huye antes de contarte sus cosas…
-Alexis fue la primera a quien tu padre torturó jugando al detective privado…- dijo Kate entre risas…
-Aquellas buenas épocas…- dijo Rick y sonrió nostálgico.
-¿Preparamos la cena?- le dijo Melody a sus hermanos y los tres corrieron a la cocina.
-¿A ti qué te pasa, profesor Castle?- le preguntó Kate que lo conocía como nadie.
-Usted y yo tenemos que hablar de algo, senadora…- dijo él y la tomó de la cintura.
-Si te refieres a que hace mucho que no…- dijo y alzó las cejas.
-De eso también… pero no creo que hayas tenido mucho de qué quejarte, todos estos años…
-Para nada… he cumplido todas mis fantasías…- dijo sonriente.
-Y yo las mías…- dijo sonriendo él.
-Incluso aquella de la maratón de una semana…- dijo ella y ambos rieron.
-Incluso esa…- dijo él- pero he hablado con Ryan…
-¿El Capitán Ryan? ¿Cómo están Jenny y los niños?
-Bien… Kate… Ryan me ofreció hacer una especie de trabajo… para él… Lanie y Espo están a punto de comenzar la licencia por maternidad de ella y…
-¿Trabajo? ¿Te refieres a volver al ruedo?
-Sería algo sencillo y tendríamos la oportunidad de volver a trabajar juntos…
-¿No crees que esa es una etapa superada?- preguntó ella divertida mientras lo abrazaba y observaba como sus ojos se encendían…
-Yo creo que definitivamente lo pasaríamos genial… como en los viejos tiempos…
-¿Cuál es la idea?
-Bueno… es un trabajo encubierto…
-Un trabajo encubierto…- repitió ella y sonrió interesada.
-Tendríamos que aparentar ser una pareja de abogados y mudarnos a un condominio…
-¿Para investigar a quién?
-Bueno… si aceptamos el trabajo, Ryan nos pondrá al tanto…
-¿Acaso no tienen gente que se encargue de eso?- preguntó Kate con desconfianza.
-No tan buenos como nosotros…- dijo Rick y alzó las cejas.
-¿Y por qué no me llamó a mí, Ryan?
-Bueno… supongo que quiso asegurarse de que yo te convenciera…- dijo él y hundió su nariz en su cuello, haciéndola jadear de placer.
-De acuerdo…- dijo Kate, perdida en las caricias.
-¿Quieres decir que aceptas?
-Puedo tomarme unos cuantos días más de vacaciones… creo que será divertido… podemos pedirle a Alexis que cuide a los niños… aunque Melody hará la mayor parte…
-Como en los viejos tiempos…- dijo Rik sonriendo emocionado.
-Como en los viejos tiempos…- dijo Kate y apretó su cuerpo al de él, deseándolo- pero ahora no deberemos fingir que somos una pareja…
-Ya no…- dijo él y cerró los ojos- sí… trabajaremos encubiertos… otra vez…- dijo y la besó con urgencia, la adrenalina de todo lo que vendría haciendo estragos en su imaginación, como siempre…
Realmente, ha sido un enorme placer escribir esta historia. Sobre todo porque al principio no creí que pudiera alargarla, pero como de costumbre, sus inquietudes y consejos me han servido para seguir. Muchas gracias por el apoyo! Nos vemos en las otras!
