Amenaza cumplida
-No te lo voy a pasar una sola vez más, si mañana no llegas con ese incienso yo mismo acabaré contigo- amenazó Amycus saliendo detrás de su hermana.
-¿No crees que debamos enviarlo con los Dementores?- preguntó Rookwood - ¿Si le dejamos de dar la poción al muggle para que definitivamente le den el beso?
-No, ustedes sigan ocupándose de ese muggle, de Malfoy me encargaré yo- respondió Amycus mientras buscaba una pequeña botella en un estante.
Unos chicos se encontraban sentados enfrente de la chimenea disfrutando del día de aquel sábado.
-Después de tanto tiempo tenemos tiempo a solas, ¿no crees?- dijo un rubio.
-Pues no estamos realmente solos- respondió una castaña.
-¿Por?
-Recuerda que se está hospedando Stevens.
-No pareciera, nunca me la he encontrado.
-Mejor...- dijo Hermione entre dientes.
-¿Qué dices?- preguntó Draco con una sonrisa ladeada haciéndose el que no había escuchado, ¿su castaña acaso estaba celosa?
-Nada- respondió con un sonrojo que no fue desapercibido por el rubio, su teoría se confirmaba -Además siempre estamos juntos, sólo que ahora con lo de Daphne y los niños es difícil.
-Sí, la última vez que estuvimos juntos fue en mi casa- dijo Draco mientras la castaña se sonrojaba violentamente.
-No estuve de acuerdo que fuera en tú casa y con tú madre en ella.
-Mi madre en algún momento se debía de dar cuenta.
-¡¿Tú madre lo sabe?!- preguntó escandalizada y sonrojándose aún más.
-Claro que lo sabe, sí tú misma estuviste de acuerdo con ella- recordó mientras que la chica palidecía -¿Herms, estás bien?
-¡¿Cómo puedes hablar tan despreocupadamente cuando tú madre sabe que tuvimos sexo en su casa?!- dijo la castaña bastante alterada mientras que el rubio soltaba un gran carcajada -¡¿QUÉ ES LO GRACIOSO?!
-¿Así que te quedó gustando?- preguntó burlón.
-¿Qué tiene que ver eso?
-Hermione yo estaba hablando del cofre.
-¡Claro que no! Dijiste que la última vez que... Estuvimos juntos... Fue en tú casa.
-Herms confundiste todo- dijo el rubio mientras soltaba otra gran carcajada -Sí fue lo que dije, pero no fue con esa intención... ¿Así de bueno soy que te quedó gustando?
-¡Cállate Malfoy!- gritó Hermione realmente avergonzada.
-Tranquila, no le diré a nadie que soy el mejor- respondió con una sonrisa pícara haciendo que la castaña bufara -Sabes... A mini-Draco le encantaría volver a tener una de esas sesiones- susurró seductoramente cerca de sus labios.
-Ni lo sueñes Malfoy, no volveré a caer.
-Sabemos lo que quieres, Granger.
-Pues están MUY equivocados.
-Ya hablas hasta en plural- respondió con burla - Y según tú, ¿por qué no?
-Porque no y punto.
-Pero sí tú lo mencionaste... Al parecer te piensan mucho- dijo pícaramente mirando a su compañero.
-No... Lo... Pienso- dijo sin convicción levantándose del sofá.
-No nací ayer, Granger, sólo déjame complacer tus más profundos deseos- dijo acercándose peligrosamente a ella.
-Aléjate Malfoy- amenazó Hermione caminando hacia atrás sin dejar de ver esos hermosos ojos grises que la descontrolaban y desarmaban en una forma jamás antes vista -Además... Está Stevens- se excusó, no era que no quisiera estar nuevamente con su rubio porque de verdad quería volver a recordar cada beso que le plantó en su piel, pero lo quería hacer sufrir un poco por confundirla de semejante forma que gracias a Merlín sólo había sido una conversación entre ellos.
-¿Y eso qué? Nadie me impide estar con mi castaña.
-Pero... Nos puede escuchar.
-Mejor, así sabrá que soy el mejor- dijo sonriendo de lado.
-Eres un pervertido, Malfoy.
-El pervertido que amas y deseas a mini-Draco- dijo acorralándola en la pared.
-No... Lo... Deseo- respondió con dificultad a causa de los nervios.
-¿Ah no? Mírame a los ojos y dime que no lo quieres… Mini-Draco se pondrá muy triste si le dices que no- dijo el rubio esperando que la respuesta de la chica que nunca llegó -Lo tomaré como un sí- finalizó antes de besarla desaforadamente, que para sorpresa del rubio fue correspondido al instante y con la misma intensidad.
-Disculpen... ¿Saben dónde puedo encontrar a Daphne Greengrass?- preguntó una rubia incómoda por la situación la cual estaban mientras Draco gruñía molesto al ser interrumpido.
-Está en San Mungo- respondió cortante volviendo a su trabajo pero fue detenido por la castaña -¿Algo más?
-Sí, ¿Cuándo volverá?- preguntó April devolviéndole el tono frío el cual había usado su primo.
-Yo que sé, pregúntale al cara rajada.
-¡Draco!- regañó la castaña.
-A Potter- corrigió rodando los ojos -O a Astoria- agregó.
-Gracias- dijo April saliendo rápidamente de la sala de premios.
-La chica es extraña, ¿no crees?- preguntó Hermione una vez que la chica había salido.
-Sí... Me recuerda a alguien pero no sé exactamente a quién.
-Si quieres que mini-Draco tenga diversión será mejor que te calles- dijo la castaña con las mejillas encendidas mientras que Draco le dedicaba una sonrisa pícara y volvía a retomar lo que estaban haciendo antes de la interrupción.
La rubia se encaminó a buscar a los chicos los cuales su primo había mencionado, pues quería terminar con todo ese asunto, debía avisar todo y esta vez sí estaba decidida de hacerlo; quería hacer el bien y lo haría. La rubia se dirigió a la biblioteca pero antes de entrar por las grandes puertas de madera chocó con un muchacho bastante apuesto.
-Disculpa, iba distraída- se disculpó mirando el hermoso cabello castaño del chico.
-Discúlpame tú, fue mi culpa- respondió Neville.
-¿Tú sabes quién es Astoria?- aprovechó a preguntar mientras le sonreía coquetamente.
-Sí, es mi novia, está estudiando en este momento... ¿Deseas algo?
-Me gustaría hablar con ella.
-Está en la mesa al lado de la ventana- respondió con simpleza mientras seguía su camino y la chica entraba buscando a la chica.
-¿Eres Astoria?- preguntó April mirando a una chica de cabellos oscuros.
-Sí, ¿y tú eres?- preguntó quitando la vista de su libro y pergamino.
-April Stevens, me gustaría hablar contigo sobre un asunto un poco delicado.
-¿Sobre qué sería?
-Es sobre Daphne Greengrass, ¿la conoces?
-Sí claro, es mi hermana... Dame un momento devuelvo los libro y nos vemos en el jardín- dijo Astoria mientras recibía un asentimiento por parte de la rubia. Una vez entregados los libros, Astoria se dirigió al jardín para escuchar lo que la chica le tenía que decir acerca de su hermana... ¿Será que ella le dio la poción?- se preguntaba mientras se acercaba al sitio acordado.
-¿Y bien?- dijo Astoria sentándose al lado de la chica.
-Esto es difícil de decirle... Me hubiera gustado hacerlo personalmente pero sé que se encuentra en San Mungo... Espero que su hijo se encuentre bien.
-Sí, se encuentran bien.
-¿Se encuentran?- preguntó April con confusión.
-Son mellizos- aclaró la morena.
-Ya veo... Referente a eso, debo decirle algo acerca de los Mortífagos- la rubia postiza suspiró antes de continuar -Ellos pretenden hacerle daño a sus hijos, quieren que sea el sacrificio para traer de vuelta al señor Tenebroso.
-¿Y tú como sabes eso?- preguntó Astoria sin poder creer lo que escuchaba.
-Ellos me tienen como su títere, me amenazan con matar a mis padres adoptivos- dijo con sinceridad.
-Lo siento mucho... Todos hemos sufrido a causa de eso, por lo menos no tienes padres que son Mortífagos- dijo Astoria mientras que April bajaba la cabeza recordando a loca de su madre.
-Lo siento yo por haberle dado aquella sustancia a su hermana, de verdad que no quería hacerlo pero los Carrow me lanzaron un imperio muy poderoso- confesó con vergüenza de sí misma.
-¿Así que fuiste tú?
-En mi parte inconsciente sí, pero en realidad fueron ellos... Quieren devolverlo a la vida lo más pronto posible, ahora me han mandado a buscar una especie de cofre antiguo o algo así- comentó la chica mientras que la morena abría los ojos -Desde hace mucho tiempo quería decirle a si hermana todo lo que le estoy diciendo ahora, pero los hechizos que me lanzan son lo bastante fuertes para mantener la boca cerrada.
-¿Por qué me cuentas todo esto?
-Porque quiero hacer el bien, el bien que mi madre nunca lo quiso y mi padre que nunca lo logró hacer... Me parece injusto que unas criaturas tan puras e inocentes como son sus sobrinos sean utilizados para algo tan vil y macabro... Sabe en este momento no debería estarle contando todo esto, ya que si se llegaran a enterar me torturarían sin piedad para luego matarme pero ya no me importa realmente.
-No digas eso, debes luchar por el bien de tú padre, consíguelo y haz que se sienta orgulloso de ti... Nosotros estamos haciendo todo lo posible para que esos tiempos oscuros no vuelvan a formar disturbios en las vidas de las personas.
-Sí, lo deseo... Y lamento mucho todo lo ocurrido.
-Ahora sé que no lo hiciste porque quisiste, eres una persona muy sincera y gracias por comentarme.
-No fue nada, espero que todo se solucione.
-Con ayuda de los Aurores lo lograremos.
-Gracias por escucharme Astoria, eres una persona muy buena.
Mientras en la sala de premios anuales...
Un rubio entraba sigilosamente en busca de la chica, tenía que resolver ese asunto a como dé lugar sino moriría y era lo último que tenía en su lista. Al subir pudo escuchar unos murmullos y ruidos ahogado dentro de la habitación contigua a la de April, así que decidió no darle importancia y entran sin cultura y respeto alguno por la puerta de la chica, pero se sorprendió al verla vacía.
-¿Dónde estará esta chica?- se preguntó Lucius mientras escuchaba los ruidos hacerse cada vez más fuertes -Puede que este divirtiéndose en la otra habitación- susurró antes de dirigirse a la puerta donde recordó rápidamente que su hijo en una ocasión le había comentado que era premio anual -Al fin de cuentas Draco tiene buen gusto como su padre- susurró sintiéndose orgulloso por primera vez, pues sabía que la chica era una mujer muy guapa. Sin más espera, retiró los hechizos silenciadores y de seguridad para abrir sin respeto la puerta para encontrarse efectivamente a su hijo junto con una chica que no alcanzaba a distinguir con claridad.
-¡¿Pero qué demonios haces aquí?!- preguntó el rubio cubriendo rápidamente a Hermione con las sabanas, que gracias a Merlín no fue vista por el padre de Draco.
-Pasaba a saludar y me encuentro en esta situación, pero no hay problema, al fin de cuentas nunca quise que te casaras con Astoria... Pero continúen, no quiero molestar más- finalizó el rubio mayor saliendo de la habitación con una gran sonrisa -Espero que de esa forma me consigas lo que necesito April.
-¡Maldito seas Lucius Malfoy!- gritó un furioso Draco.
-Draco, cálmate ya se fue, no pasa nada- dijo la castaña mientras se recuperaba del susto adquirido.
-¡¿NO PASA NADA?! ¡¿COMO PUEDES ESTAR TAN TRANQUILA CON ESO HERMIONE?!
-No dejes que lo arruine, Draco- dijo Hermione un poco más calmada.
-¡Es que ya lo arruinó! Si te hubiera descubierto... No quiero ni imaginarme lo que te hubiera pasado Herms- dijo el rubio abrazando fuertemente a su castaña.
-¿Qué te parece si seguimos con nuestra sesión de masajes?- preguntó mordiéndose su labio inferior haciendo que a Draco se le olvidara todo y retomara nuevamente lo que habían interrumpido.
-¡¿Qué hace usted aquí?!- preguntó April viendo como un rubio salía de su torre muy campante.
-¿Así que no eras tú la que estaba con Draco?
-¿De qué me habla? ¿Qué quiere?
-Vengo por mi encargo- respondió sin rodeos.
-Aún no lo tengo- respondió cortante.
-Lo necesito ahora mismo, he pasado una mala noche por tú ineptitud.
-No es mi problema- respondió fríamente.
-Mira chiquilla no te pases de lista conmigo- dijo Lucius sosteniéndole la cabeza fuertemente -Ya te advertí que tienes hasta hoy para entregármelo, sino morirás junto con tus padres adoptivos.
-Un cobarde como usted no tiene derecho a amenazarme con nada- escupió la chica con valentía recibiendo una fuerte cachetada en una de sus pálidas mejillas.
-¡No te atrevas a volver a hablarme de esa manera porque esta vez si no tendré piedad contigo!
-Sus amenazas ya no me dan ni pizca de temor, por más apellido que posea usted no es nadie y nunca lo será- dijo la chica mirándolo con desprecio mientras el rubio la tomaba de su cabello y la tirara con fuerza contra el piso haciendo que se diera fuertemente contra este y le rompiera la boca.
-Una vez que me traigas el maldito cofre juro que te mataré y sufrirás como nunca nadie lo ha hecho- amenazó el rubio mientras la pateaba y salía rápidamente de ahí antes de ser descubierto por alguien.
-Es hermoso estar así contigo, pelirroja- dijo un moreno mientras abrazaba a la chica que tenía a su lado.
-Nunca creí que fueras cursi, Zabini- respondió Ginny riendo.
-Yo tampoco, estoy seguro que me diste algo para hacer que caiga rendido a tus pies... Te fui tan irresistible que me hechizaste para tenerme así.
-¿No será al revés? Soy tan sexy que no te resistías estar lejos de mí.
-No sabía que tenías tú ego por los aires- dijo con una sonrisa.
-Tengo un buen maestro- dijo la pelirroja devolviéndole la sonrisa.
-Sabes... Me encanta como te queda ese anillo.
-A mí no, por tú culpa no me puedo deshacer de el- dijo la chica.
-Por lo menos van a saber que eres solamente mía y que no estas disponible- dijo con orgullo.
-No infles tanto tú pecho Zabini, que el día que la cagues perderás todo y ellos serán los suertudos.
-Nunca dejaría que ese día llegara, serás mía por siempre pelirroja... No te separas tan fácil de mí, preciosa- dijo el moreno muy cerca de su boca haciendo que Ginny por inercia humedeciera sus labios con su lengua -¿Siempre tan dispuesta?- preguntó con una sexy sonrisa ladeada haciendo rozar sus labios, pero justo antes de que la pelirroja los tomara y jugara con ellos se alejó de sus provocativos labios dejando a la chica bastante molesta por no dejar probarlos.
-¿Qué demonios...?- dijo Ginny molesta mientras el moreno reía y se encaminaba al lago, en ese momento la pelirroja sonrió con malicia y con una sola empujada hizo que el moreno cayera al helado frío.
-¡Ginevra! Esto... Esta... Muy... Frío- dijo el chico con molestia nadando a la superficie mientras que Ginny lloraba de risa -No... Es gracioso.
-Es karma querido, si no lo conocías, te lo presento- dijo la pelirroja riendo.
-Por... Lo menos... Dame una mano para subir- dijo el moreno mientras tiritaba del frío, la pelirroja dudó un poco pero al ver al chico temblar tanto decidió correr el riesgo y darle una mano, en ese momento el moreno la halo haciendo que como él, cayera dentro del agua.
-¡Zabini! ¡No… Es… Justo!- gritaba la pelirroja muerta de frio salpicando la cara del chico.
-Es karma... Preciosa, si no lo conocías, te lo presento- repitió las mismas palabra de la pelirroja haciéndola enojar aún más. Blaise nadó hasta donde estaba y la apegó a él regalándole el poco calor que le quedaba en su cuerpo mientras regresaban a la orilla y secaban sus ropas con un movimiento de varita.
-Te quiero preciosa- dijo el moreno acercándose a ella, aunque ya estuvieran secos aún no se recuperaban del frío -Quiero que seas sólo para mí, quiero casarme contigo y formar una familia a tú lado, pelirroja.
-Tendrás que hablar con mis hermanos- dijo la pelirroja riendo haciendo que Blaise tragara en seco -Seré tuya sí eres mío.
-Siempre tuyo lindura- respondió el moreno con cara de imbécil enamorado.
-Siempre para ti- dijo la pelirroja acercando sus labios a los del chico y así fundirse en un profundo, dulce y salvaje beso como solían serlos muy a menudo, ya que ellos no eran de las ridículas parejas cursis que se veían en cada esquina del colegio.
Mansión Greengrass...
-¿Un trago Lucius?- preguntó Amycus.
-Gracias- respondió recibiendo el Whiskey de fuego y dándole un pequeño trago.
-¿Y bien?
-La chica no quiere cooperar...
-¿No serás muy blando con ella?- preguntó Amycus.
-Claro que no, he hecho todo lo que estuvo a mi alcance- respondió antes de beberse todo el contenido de su vaso mientras Amycus lo miraba con suma detención.
-Ya veo... Estabas advertido Lucius y pagaras tus consecuencias, no me sirve tener a un cobarde en esta misión y estoy seguro que mi señor tampoco lo querrá en sus filas.
-Esta vez será diferente...- dijo el rubio mientras comenzaba a sentirse mareado.
-¿Otro trago?- preguntó llenando nuevamente su vaso.
-¿Qué me sucede?- susurró entre dientes bebiendo aún más. Lucius sentía como los recuerdos de su infancia y adolescencia aparecían en su cabeza cada vez que tomaba un trago de aquel Whiskey y hacía que anhelara otro más.
-¿Dices algo?- preguntó Amycus haciéndose el incomprendido.
-No...- respondió confundido -¡NO! ¡NO LO HAGAS!
-¿Te sucede algo?
-¡NO QUIERO!- gritaba el rubio a medida que sus recuerdos se hacían cada vez más claros y vivos -¿QUE PASA CONMIGO?
-Sólo es una pequeña poción para recordar tus más desagradables memorias mi buen amigo- respondió Amycus tranquilamente mientras veía como el rubio comenzaba a golpearse y golpear todo lo que hubiera en el camino, no quería revivir su pasado, no quería volver a ver aquella gente culpable de sus creencias y ahora si ruina, no más.
-¡MATAME! ¡NO QUIERO VERLO MÁS!
-Aún no quiero...- respondió rodeando el borde de su vaso de Whiskey con su dedo.
-¡HAZLO DE UNA MALDITA VEZ! ¡NO QUIERO VERLO MÁS! ¡NO LO HAGAS! ¡MATAME!
-No creo que sea conveniente.
-¡HARÉ LO QUE QUIERAS PADRE! ¡ME COMPORTARÉ COMO QUIERES PERO NO ME TORTURES! ¡ME CASARÉ CON NARCISSA PERO NO LO HAGAS MÁS!- gritaba el Malfoy mientras se golpeaba fuertemente su cabeza -¡MATAME!
-Alecto, creo que ya es suficiente, me empieza a doler la cabeza- dijo Amycus mientras su hermana se acercaba junto con Greyback y sacaban al rubio de la mansión viendo como los Dementores se acercaban rápidamente por el aroma a sufrimiento que se sentía en el ambiente. Los tres Mortifagos se quedaron observando como el rubio comenzaba a gritar cosas incoherente mientras recordaba su vida y los Dementores se alimentaban de ello, poco a poco vieron como el alma de Lucius Malfoy abandona su cuerpo dejando a unos Dementores satisfechos y el ambiente en silencio.
Holuus!
Gracias SALESIA por tú review, y gracias también por añadirme entre tus fav, es realmente importante para mí saber que te guste mi historia y que vayas a pasar por las otras :) Hahahaha y sí, papi Harry debe mantener su manitas fuera del alimento de sus hijos xD Añañañayy si que son picarones Lunita y Theo, además debe de aprovechar que las compañeras de Luna no quisieron compartir habitación con ella por estar catalogada como loca... Bueeeh, este capítulo ya resuelves la duda que tenías de Cassie... Y ahora si es el bye bye para Lucius, sólo hay que esperar que todo se solucione rapidito y no le hagan nada a los pequeños y James no vaya tener la mala suerte de complacer a Voldy para no convertirlo en transgenero. Ojalá que este capítulo te haya gustado, saludos y besitos!
Contestando al invitado, es una verdadera lástima que no hayas podido sacar una cuenta para poder comentar en Potterfics, el problema es que sin tener cuenta no puedes ingresar a las historias con restricción... Saludos!
