LA FUERZA DEL DESTINO.
Capítulo 54
Neko abrió la puerta de la habitación dejando a Yamato entrar con Kyubi en brazos y Shukaku entró tras ellos, el rubio se encontraba profundamente dormido y sólo tuvieron que recostarlo en la cama y aflojarle las ropas para que no le molestaran.
- Kakashi querrá saber que sucedió?
- Se emborrachó hasta perder el conocimiento – dijo Gaara sentándose en la cama de su amigo pasando su mano por sobre la pierna del chico que respiraba tranquilamente en su cama, lo observaba con tristeza.
- Gracias Yamato, nosotros nos haremos cargo de Naruto – lo despidió Hinata.
- De acuerdo, cualquier cosa que necesiten sólo llámenme – dijo el hombre saliendo no sin antes darle una última mirada al rubio durmiente.
- Sí – fue su única respuesta – Gaara – susurró al voltear a ver a su amigo quien se había acostado en la cama y abrazaba a su compañero con suma ternura.
- Shhhh… tranquilo – le susurro al rubio al verlo inquietarse de repente.
Hinata exhaló lentamente y se acercó a la cama recostándose al lado opuesto de Naruto, ambos trataban de transmitirle su calor al chico que parecía temblar de pronto tal vez de frío o quizás fuera porque algún recuerdo lo asaltara entre sueños, ambos cerraron los ojos recordando lo que hacía pocas horas había sucedido.
Naruto había roto en llanto después de terminar la canción.
- La fiesta terminó – dijo Gaara mirando a losAnbu, ellos se limitaron a asentir, pero de pronto Naruto levantó el rostro con una seriedad que congeló a todos, las lágrimas aún caían por su rostro cuando se paró frente a Sai quien se encontraba sentado.
- Paloma me dijo que Minato te encargó cuidarme. – Todos permanecieron callados ante esas palabras – dónde estuviste cuando te necesité? – el chico bajó el rostro, avergonzado. – Pero que podía esperar de alguien que ni siquiera pudo proteger a la mujer que amaba – dijo con tal amargura y desprecio que todos a su alrededor quedaron de una sola pieza.
- Basta – dijo Shukaku al ver que Sai no se movió ante el comentario.
- Sí, eso mismo pensé yo hace mucho tiempo… – sonrió el rubio volteando a ver su amigo – eso mismo gritaron mi mente y cuerpo, pero nadie hizo nada… eso gritó mi alma cuando me la arrancaron del pecho… basta fue lo que gritó lo último que me quedaba de razón… pero eso no lo detuvo… - abrió los ojos completamente y observó hacia otro lado – No… nada de lo que hubiera podido decir lo hubiera detenido… - las lágrimas volvieron a caer por sus mejillas y volteó nuevamente hacia Sai – donde estuviste en ese momento… Sasuke se encontraba en la cama de Sakura, era imposible que pensara en mí… y tu Sai? – se acercó al chico y le levantó el rostro acariciándole la mejilla, él le respondió con una mirada triste - … pero te perdono, porque sé que tu también entiendes lo que es perder a alguien – se acercó al chico y abrazándolo se recostó contra su pecho y levantando el rostro le susurró al oído. – Gian Pierro… me violó – con esto lo abrazó por el cuello temblando y volvió a llorar pero en esta ocasión Sai la abrazó contra su cuerpo y dejó que el chico se desahogara, al mismo tiempo que trataba de transmitirle un poco de seguridad y apoyo, volteó a ver a Gaara con tal tristeza que el ojiverde también derramó un par de lágrimas al ver a su amigo romper en llanto en brazos de su esposo.
Los otros chicos sólo desviaron la vista y fue Neji quien le susurró a su novia que se marcharían, ella le contestó que Sai se quedaría un poco más y Neji con una sonrisa de tristeza asintió, besando fugazmente a su novia se marchó junto con el resto de los chicos.
- Lo siento – le susurró Sai al oído y Naruto se aferró más a su cuello, media hora después Naruto se había quedado dormido, Hinata ya se había comunicado con Temari y Yamato estaba por llegar.
- Shukaku – le dijo Sai – Kyubi está completamente destruido si sigue en pie es por su deseo de venganza, pero en cuanto logre terminarla… es probable que intente suicidarse – esas palabra salieron de sus labios justo cuando Yamato entraba por la puerta y aunque había escuchado lo que Sai dijo no se dirigieron la palabra, se limitaron a intercambiar a Naruto, Yamato dio media vuelta cuando tuvo al rubio en brazos, Hinata lo siguió inmediatamente, pero Gaara se quedó atrás.
- Te vigilo – le dijo Sai y Gaara sólo permaneció viéndolo.
- Naruto… - Sai lo abrazó y le susurró lo que el rubio le había confesado, con un fugaz beso el pelirrojo se separó, no deseaba que lo viera llorar – sólo perdónalo.
- Yo soy quien debe pedir perdón, sólo cuídalo mucho sí.
- No necesitas decirlo –levantó la mano y le dio alcance a sus compañeros.
- Por qué? – susurró Naruto abriendo los ojos, las lágrimas se habían secado y se sentía un poco más tranquilo, Hinata lo abrazaba y ella también abrió los ojos, no había pasado más de media hora cuando el chico despertó nuevamente.
- Naruto – Gaara lo abrazó.
- Perdónenme, arruiné la noche. – dijo el rubio cerrando los ojos.
- Claro que no, tendremos muchas noches de diversión y esta vez no tendrás que llorar nada. – sonrió Gaara dándole un beso en la cabeza a su amigo.
- Se fue a Francia el día que pediría mi mano. – respondió Naruto su corazón palpitaba deprisa y sus ojos comenzaban a perlarse de lágrimas.
Naruto comenzó a temblar y detuvo el relato un segundo.
Recuerdo ese día – Naruto continuó abrazado a Hinata – yo estaba en la cocina preparando la cena cuando llamaron a la puerta, estaba tan feliz que no tomé precauciones, creí que sólo podían ser Sasuke o quizás Minato, nadie más iba a visitarme, corrí a la puerta y la abrí sin ninguna precaución, entonces aparecieron esos hombres. – El cuerpo de Naruto se tranquilizó pero su voz sonaba fría y calculadora – un poco de sedante y fui una tonta presa fácil – Gaara y Hinata sólo se miraban entre sí. – me tuvieron casi una semana como rehén aunque no sabía por qué… siempre me preguntaban acerca del paradero de Sasuke y todo acerca de él, no sabían quién era yo en realidad, para ellos yo sólo era el novio de Sasuke y un simple señuelo, poco antes de que terminara la semana traté de huir, porque tontamente creí que él vendría a salvarme en cuanto notara mi ausencia, pero no fue así, y mi escape se vio frustrado así que casi logro que me maten… y sólo un par de días después me vendaron los ojos y me subieron a un auto, pasó mucho tiempo hasta que se detuvo y entonces me sacaron y me dejaron en un deshuesadero, me quitaron la venda de los ojos, era un lugar solitario lo recuerdo la lluvia me golpeaba el rostro, mi verdugo se paró frente a mí y yo comencé a llorar porque sabía que no vería un nuevo día, cuando me tiraron al suelo, sacó una pistola con silenciador de entre sus ropas, un relámpago iluminó el cielo y pude verle el rostro, jamás podría olvidarlo y me disparó a quemarropa un tiro directo al corazón que me arrancó el alma en un grito, pero la mordaza impidió que se escuchara, estaba herido, aturdido, maniatado y muy bien amordazado cuando se marcharon, me dolía el pecho como si me lo hubieran quemado con fuego, y no podía moverme, no podía gritar, y sólo escuchaba la lluvia y mi propio llanto mientras pensaba en Sasuke hasta que me desmayé por la pérdida de sangre – Naruto detuvo su relato un segundo. – No les gustará el final de esta historia, pero tienen derecho a escucharla, para que puedan elegir.
Gaara y Hinata voltearon a verse.
Cuando abrí los ojos nuevamente, me topé por primera vez con el rostro de Kakashi, él me había rescatado, no sabía cómo me había encontrado pero le estaba muy agradecido por eso. Lo primero que hice cuando desperté completamente fue preguntar por Sasuke, yo estaba en un hospital, sólo estuve un par de horas en él, Kakashi me sacó de ahí por riesgo a que alguien fuera por mí, me cuidó los días siguientes en su casa y se comunicó con mis abuelos para tranquilizarlos contándoles una historia falsa, buscando algún pretexto para que no supieran lo que había pasado en realidad, traté de buscar a Sasuke pero no pude encontrarlo, así que me decidí a buscar a mis agresores tan pronto como pude ponerme de pie, pasaron un par de semanas, yo me comunicaba esporádicamente con Minato, tratando de no preocuparlo demasiado, sabía cómo utilizar diferentes tipos de armas, continuó pasando el tiempo y Sasuke nunca se comunicó conmigo, finalmente di con los hombres de los cuales me vengaría, que puedo decir de esa etapa de mi vida, me volví tan cruel y sanguinario que yo mismo comencé a desconocerme, deseaba sangre, deseaba verlos sufrir en carne propia mi dolor, siempre trataba de comunicarme con Sasuke y nunca lo logré, con cada muerte, le dejé un mensaje, lo necesitaba a mi lado, no quería convertirme en un asesino – se miró las manos – pero los maté y él nunca apareció, y la promesa de amor que creí que me había hecho comenzó a disiparse en mi mente, meses después supe que mi padre iba a participar en la detención de Gaspar, y que Sasuke lo acompañaría pero en esa ocasión tampoco pude localizarlo, aunque ya sabía que no quería verme.
Gaara y Hinata se miraron mutuamente sorprendidos, Naruto se mantenía abrazado a Hinata dócilmente.
Les tendieron una trampa, y lo que en apariencia sería una simple inspección de rutina, se convirtió en una tragedia, varias bombas fueron colocadas en el interior de la finca, con toda la intención de enterrar toda la evidencia, y según tengo entendido mi padre entró pero Sasuke permaneció fuera… - Naruto cerró los ojos, un escalofrío recorrió su espalda. -…Minato murió ese día, en menos de 6 meses mi vida había cambiado como el día y la noche y Sasuke no estuvo presente, durante el funeral alguien se encargó de traerme más información anónima acerca de Sasuke y la chica con quien había estado en Francia, no me extrañó, era su ex novia, se llamaba Sakura, fue un duro golpe enterarme que estaban esperando un hijo… Ja, fue una maldita hasta el final, me mandó una hermosa prueba de embarazo positiva por correo, junto con una foto de ellos dos, así que si me quedaba alguna esperanza la borré, decidí borrarlo de mi vida así como él me había borrado de la suya en el momento más importante, ya no había más que yo pudiera hacer. – dijo mientras guardaba silencio. – desaparecí después del funeral y me fui con Kakashi muy lejos tratando de recuperarme, y persiguiendo a los que todavía me faltaban, no han sido sencillos… hasta que me pidió que fuera por ustedes.
Naruto – Gaara lo miraba tiernamente y lo abrazó como si fuera un niño pequeño – por eso nunca hablaste de lo ocurrido… - comenzó a llorar.
No llores Gaara – dijo Naruto mirándolo a los ojos. – mi relato aún no termina.
Cómo – dijeron los dos.
El hombre al que persigo es el más detestable de todos, sus movimientos siempre han sido calculados, todo tuvo siempre una razón de ser para él y su principal motivación era destrozar a Sasuke por ser el preferido de Gaspar, no le gustaba la competencia, y no quería que Sasuke heredara todo por lo que él había trabajado, así que tras saber que los Brancaleone habían cometido la estupidez de marcar mi cuerpo, ya nada lo detuvo, el castigo no sería menor… así que me administró un sedante muy ligero, que sólo adormeció mi cuerpo para que no pudiera luchar, pero no durmió mi conciencia así que estuve presente en todo momento cuando…
No Naruto – le dijo Gaara – sólo te vas a lastimar más con ese recuerdo.
Mientras más cerca está la fecha de nuestro encuentro, más sueño con todo Gaara, es como una infinita película que se repite noche tras noche. – cerró los ojos apretando los dientes para no derramar más lágrimas. – es un constante recordatorio que me llena de dolor.
Deja de torturarte por favor, Naruto.
No puedo, ahora que lo he perdido todo, lo único que me queda es… esto.
Aunque sea lo último que haga voy a ayudarte a acabar con ese mal nacido, pero por favor tienes que olvidarlo.
Así como tus padres murieron a manos de un asesino, yo mismo morí a manos de otro y los muertos no reviven, no hay nada que podamos hacer por ellos.
Naruto miró al rostro a Hinata.
Pero puedo evitar la muerte de otro inocente – dijo seriamente – Hinata, Gaara, está es mi venganza no la suya.
No voy a dejarte solo, ya te lo había dicho Naruto – dijo Gaara.
Yo tampoco pienso dejarte, tú me ayudaste mucho cuando Hanabi murió, así que yo no pienso dejarte solo.
Así es, tú ya nos has ayudado, y nosotros no vamos a dejarte hasta que esto termine.
Gracias chicos – sonrió Naruto y el cansancio hizo presa de él regresándolo a los brazos de Morfeo y no supo más.
Kakashi terminó de explicarle su plan de acción a Konohamaru, quien sólo asintió antes de finalmente marcharse a descansar, sus próximos días estarían llenos de trabajo debía sincronizar la comunicación entre los agentes, las rutas y accesos de entrada y salida, así como disponer todos los equipos de rastreo, audio y video de ser necesarios; para él, esta misión era como todas las demás, el riesgo no era mayor, ni menor, lo que aumentaba el riesgo de esta en particular era que uno de los integrantes estaba emocionalmente implicado en la misión no era un secreto para nadie, como tampoco era un secreto que por muy sentimentales e inestables que estuvieran, todo eso quedaba de lado al momento de actuar, toda duda o problema debía ser dejado de lado no había margen para los errores, aún así no podía apartar esa punzada de angustia que le vaciaba el estómago, algo que nunca antes le había ocurrido, no sabía porque justamente esa misión podía llegar a ser distinta de las anteriores, incluso cuando Shukaku estuvo al borde de la muerte por el error de todos, cosas que no se volvería a repetir, aún en ese instante no sintió tanto "temor" era más una sensación de adrenalina en alerta pero ahora se sentía como un ratón caminando hacia las fauces de la serpiente conscientemente, pero eso no garantizaba el éxito o el fracaso de la misión, aunque esa perspectiva tampoco lo tranquilizaba, trató de buscar alguna explicación lógica a sus sentimientos pero no logró encontrar ni una que lo dejara medianamente satisfecho, así que resumió esa sensación en un mal presentimiento, algo fuera de sus posibilidades iba a pasar en esa misión así que cuando cerró los ojos para irse a dormirse prometió que revisaría cada uno de los equipos y materiales a su cargo personalmente para disminuir y prever cualquier fallo o imprevisto, se prometió pensar más allá de la misión para reducir el número de posibilidades con sus consecuentes "hubieras" que aparecerían con ello, qué más hacer? Eran los riesgos de lo desconocido, ahora debía descansar y rogar porque sus esfuerzos valieran la pena.
Hoy la tarde está muy mal
no ha salido el sol
y me sobra mucho espacio
aquí en donde estoy
Cerbero, el perro guardián de las puertas del infierno, ese era el apodo con el que lo habían bautizado, y había cumplido cabalmente con su tarea… hasta que esa criatura había aparecido, fue un extraño sentimiento el conocer a Naruto, que fue lo diferente de las otras víctimas, que todas habían sido personas que le debían dinero a sus jefes, eran a quienes debían ajustarles cuentas, personas que habían entregado su alma al diablo y no habían sabido pagarle de vuelta, eso fue lo que hizo diferente ese trabajo de los otros, no estaba acostumbrado a ver llorar a… un casi niño… tal vez por eso se volvió un tierno y manso cachorrito para confortarlo, así no fuera esa su misión asignada.
son lugares que me duele
volver a visitar
los rodean los fantasmas de mi soledad
Tal vez llegó también a odiar a Sasuke, hasta que conoció las dos versiones de la historia, hasta que habló con él, hasta que lo vio desmoronarse cuando le contó todas las atrocidades que le habían hecho a su novio sólo para encontrarlo.
No te has ido estás conmigo
en mi vives me persigues
Y por eso también le dio asilo cuando un día bajo una torrencial lluvia descubrió la figura del chico en recientes fechas, como un zombi, como un ser sin esperanzas, con la mirada apagada y la vida en contra, y nuevamente tuvo ese mismo extraño sentimiento de cuando había conocido al rubio… por Dios… que les habían hecho.
No te has ido estás conmigo
lo quiera o no
En mi vives, me persigues,
lo quiera o no.
Sasuke, qué piensas hacer? – le preguntó al verlo un poco más recuperado, con una toalla sobre sus cabellos mojados y un cambio de ropa seca, una simple camisa y un pantalón de una de sus piyamas.
he cambiado de ciudad
pero no ha funcionado
veo que no existe un lugar
que no hayas tocado
''soy el sitio ideal de tus apariciones''.- se susurró a sí mismo, poco antes de reír muy por lo bajo, su rostro estaba cubierto por la toalla casi por completo.
Cada objeto, con tu voz repite invocaciones.
No te has ido, estás conmigo
en mi vives me persigues
lo quiera o no
- Sasuke? – le volvió a preguntar.
- Ir por la cabeza del que me hizo todo esto – fue su respuesta y el hombre retrocedió, sabía que Sasuke había perdido ya toda esperanza, era un guerrero perfecto puesto que ya no tenía nada que perder y al mismo tiempo estaba decidido a matar o morir.
- Por Gian Pierro. – dijo Cerbero muy seguro de sus palabras pero le sorprendieron mucho más las últimas palabras del muchacho.
- A él, también le ajustaré cuentas.
Hinata despertó entrada la madrugada, Naruto descansaba abrazado a Gaara quien le devolvía el abrazo de forma maternal y sonrió, seguramente el rubio no tendría pesadillas esa noche, así que estirándose un poco se levantó, era muy temprano así que no incomodaría a sus amigos, se puso en pie, y del pasillo le llegó la tonada de una canción muy bajo, seguramente alguna de las mucamas que hacía las habitaciones y limpiaba los pasillos tenía encendida la radio, "cuando sientas, que nadie te ama, y que la vida te escupe la cara..." "Recuerda que me tienes a mí para luchar contra todos, para subir..." "Recuerda que me tienes a mí, siempre a mí..."
Volteó a ver a sus amigos, como le encantaría que ambos escucharan esa canción, ese era el sentimiento que invadía su corazón en ese momento y estaba segura que los unía. "Recuerda que detrás de las nubes hay un cielo claro cargado de luz; que siempre contarás conmigo que entre dos es más fácil cargar una cruz...""Recuerda que me tienes a mí, siempre a mí..."
Sonrió al escuchar las palabras, sí, definitivamente ese era el sentimiento que compartía con sus amigos
"Si un día maldices la hora en que naciste, o si tu amor se vuelve un imposible..."
"Recuerda que me tienes a mí para luchar contra todos, para reír..."
"Recuerda que me tienes a mí, siempre a mí..."
"Cuando temas a lo que te espera, cuando sientas que la muerte llega..."
"Recuerda que me tienes a mí para apoyarte en mi hombro, para subir..."
"Recuerda que me tienes a mí que iré junto a ti..."
"Recuerda que me tienes a mi siempre a mí!"
Una maravillosa sonrisa se dibujó en su rostro al terminar de escuchar la letra de aquella canción.
- Hinata, estás bien – dijo Gaara mientras se frotaba uno de sus ojos.
- Sólo escuchaba una canción, tal vez luego la busque para que la escuchen.
- Me parece perfecto, ocurre algo más. – La pelinegra negó con la cabeza.
- Voy a bañarme, se me ha quitado el sueño, pero no despiertes a Naruto.
- Lo sé, ha estado durmiendo, eso me alegra, es la última vez que dejo que se emborrache.
- Sabes que sus despertares no son tan buenos como él quisiera, pero es la última que le pasamos por alto.
- Sí, así es. – Gaara bostezó pero volvió a recostarse. – toma tu tiempo nosotros no vamos a despertar hasta dentro de mucho, mucho tiempo – sonrió regresando a los brazos de Morfeo.
- Descansa – la chica entró al baño y comenzó a acicalarse, se lavó el rostro y los dientes, mientras pensaba en Neji, deseaba verlo ese día aunque fuera un rato, se había preocupado un poco de dejarlo ir en ese estado pero sus compañeros estaban con él, así que no tendría por qué preocuparse de más, volteó hacia el bote de basura cuando un curioso brillo le llamó la atención, entre los papeles de baño encontró la caja lo que parecía una prueba de embarazo, al parecer todavía estaba dentro, y no es que fuera metiche pero la curiosidad terminó por ganarle, sacó la caja y observó la muestra. – Negativa. – se sorprendió al ver el resultado pero… volteó hacia la puerta… de quién era?
- Hinata – la voz de Gaara la sorprendió, dejó nuevamente la caja en el bote que seguramente se llevarían dentro de un par de horas cuando arreglaran el cuarto borrando la evidencia, se sonrojó al pensar que su curiosidad había llegado demasiado lejos, cuando abrió la puerta el rostro de un preocupado Gaara la recibió.
- Tienes que calmarte y tomar esto con calma – le dijo sorprendiéndola más – secuestraron a Neji. – esa noticia le cayó como balde de agua fría, y le paralizó el corazón.
Notas de autora.
Muchas preguntas, muchas preguntas pero creo que este capítulo clarificó un 10% la situación, o tal vez las enredó más, y que me dicen del final, les digo que los personajes me sorprenden yo a Neji ni en el mundo lo hacía inmiscuido y se metió hasta la cocina ¬_¬ él no tiene vela en el entierro que pretende (suspiro) en fin ya veremos cómo lo saco de ahí espero no sea en un féretro.
Canciones: "Lugares Fantasmas" Moenia, "Recuerda que me tienes a mi" de Gloria Trevy.
Y por cierto aún no tengo escritos los siguientes capítulos y he tenido mucho trabajo por eso hoy que no trabajo me decidí a hacer la adaptación de este capítulo, trataré de seguir con mi cuenta de las 2 semanas pero si me retraso es porque o el capítulo aún no está escrito, o por que el trabajo no me deja ni siquiera tocar la historia ok T_T
Novahikaru.
15 Septiembre del 2010
