Cuti Unicorn, Yamii-chanRmrz gracias por comentar en el capitulo anterior, ¿enserio les hizo llorar? Jeje he de admitir que iba a ser más explicita la historia pero casi era yo la que se iba al rincon emo.

bueno sin más, aqui el capitulo.


¿Qué Mikan hizo qué?

Los chicos habían regresado sentándose en sus lugares sin mirar a nadie.

– Antes de dar el anuncio ¿chicas donde se quieren sentar? –pregunta Narumi entrando.

– No lo sé –susurra Akane y mira directamente al lugar de Natsuki.

– ¿Akane-chan, te quieres sentar con Ruka-kun? –pregunta el rubio, todos miraron al profesor como si fuese un loco.

– ¿Eh? Bueno no lo sé... –susurra desorientada, lo que queria era molestar a Natsuki... o bueno, igual le servia.

– Claro, ¿Por qué no? –murmura para sí misma la pelinegra.

– ¿Natsuki-chan? –llamo Narumi ella lo ve sabiendo que le dirá–. ¿No te molestaría cambiar de pareja? –todos empiezan a murmurar. En cambio ella se quedó en su lugar congelada, no sabia que decidir, sintio como Ruka la tomo de la mano por debajo de la mesa confortandola.

– Yo no... –empieza a hablar ganándose la mirada de todos–. No metas a nadie en esto para nada –se levanta de su lugar desaciendo el agarre, todos la miraron con sorpresa, en especial del rubio–. Yo no tengo problema ¿Por qué me habría de molestar? Eso mejor pregúntaselo a Ruka-pyon.

– Ito –balbuceo, ella lo ve y le sonríe.

– Bueno siéntate donde antes se sentaba Alan –le propone, ella asiente haciendo lo que le pidieron.

– ¿P-por qué hiciste eso? –le pregunta Julian en un susurro cuando ella llego.

– ¿Segura que fue lo correcto? –pregunta Mun mirandola, ella asiente.

– Ya estoy harta de que metan gente inocente –sonríe de forma amarga mientras ve como Akane se sienta a lado del rubio.

– ¿Ustedes chicas donde se quieren sentar? –pregunta Narumi.

– No lo sé –dice Luna de manera tímida y ve directamente a la chica de ojos rojos quien le devuelve la mirada dudosa, Shiro se da cuenta.

– ¿Ah? ¿Te quieres sentar con...? –iba a decir Narumi pero...

– YO ME SENTARE CON ELLA –exclama repentinamente el albino, esa acción nadie se la vio venir.

– ¿Enserio? –le pregunta con una sonrisa falsa, el asiente viéndola seriamente.

– Shiro... –susurro con confusión la oji rojo.

– Entonces ¿Imai-san puedes sentarte con Kuro-chan? –pregunta el profesor, ella asiente aun sin creer lo que el chico hizo–. Bien ¿y tu Carmen?

La castaña se encamina a la última fila, Mikan y Natsume la observan sabiendo de sobra que quería– ... Yukihara –murmura a la castaña.

– Davile –le responde mirándola de forma seria.

– Bueno, si Carmen-chan se quiere sentar ahí –comienza a decir Narumi todos empezaron a murmurar más. Mikan solo se levanta pero siente que alguien toma su mano, ella se voltea y ve a Natsume quien las veía a ambas con seriedad.

– Yo decido con quien me siento y con quien no y Mikan se queda aquí –todos se sorprendieron de que la llamara por su nombre.

– ¿Q-qué? –suelta poniéndose nerviosa– ... No –todos la observaron con atención– no me quiero sentar contigo –murmuro mientras su fleco cubría sus ojos, de un jalón se soltó del agarre de Natsume, se acerco y le susurro al chico–. Deja que se siente contigo, solo lo hace para jodernos, no les demos el gusto –el chico asiente con lentitud–. Mejor siéntate con Davile.

– ¿¡Qué!? –soltó Sumire.

– ¿Mikan-chan? –la llamaron Anna y Nonoko.

– ¿Por qué? –se pregunto Koko. Todos empezaron a exclamar con sorpresa por las palabras dichas por Mikan, ella solo se fue a sentar junto a su prima. Natsume la miro seriamente, pero la castaña estaba en lo cierto.

– ¿Mikan? –susurro Julian ella lo vio con tristeza– ... Perdón –la abrazo captando la atención de todos, Carmen los observo y desvió la mirada.

– Serás –se rio Mikan contra su pecho.

– Naru sigamos con la clase –le reclama Natsuki al maestro quien también se quedó algo estupefacto.

– A-ah sí, bueno, este año el festival deportivo se adelantara, por eso se hará dentro de una semana, los equipos quedaran de este modo las clases de tecnología y activa juntas, la clase potencial y especial, los de habilidad peligrosa se repartirán en los dos grupos –todo mundo asiente efusivo.


– ¿A dónde vamos? –pregunta la pelienegra a sus compañeros.

– Al gimnasio, vamos a "entrenar" –explica Koko, ella asiente.

– ¿Shiro vienes? –le pregunto Kuro deteniéndose en la puerta y mirandolo.

– Si –se levanta pero siente un agarre–. ¿Qué? –mira a Luna y esta le devuelve una sonrisa.

– Nada, solo no olvides lo que te dije –sonrió con "dulzura".

– ... te veo allá –se va si insistir con la mirada agachada.

– ¿Qué estás buscando Koizumi? –le pregunta cuando ve que no hay nadie más en el salón.

– ¿Qué no es obvio? No me importa que te juntes con Ito o Sakura, con Imai o Yoru, porque sé de qué va tus sentimientos por ellas –respondio, el chico la mira sin entender–. Las quieres como amigas e incluso como tus hermanas, pero eso no aplica con la pequeña Kuro ¿verdad? –sonríe con malicia.

– ¿D-de que hablas? –pregunta sonrojándose.

– Trabajo para Makeikusa-sensei –le dice sin redondeos y él se sorprende–. Créeme quiero evitar pelear contigo, te lo pregunto ¿quieres perder o mejor te unes a nosotros? –le pregunta con seriedad, él la ve enfurecido.

– ¡Jamás me uniría a ustedes, malditas arpías! –grita para a continuación salir molesto.

– ... Entonces no me dejas opción Shiro-kun~ –canturrea con una sonrisa maliciosa, revelando su verdadera cara.


– Natsuki ¿Qué vamos a hacer? –pregunta Mikan en susurros, ya estaban en el gimnasio.

– Hacer lo que las mujeres normales hacen, hablar mal de ellas pero sonreír hipócritamente cuando las tengamos cerca –comenta mientras se come una barra de chocolate.

– ¿¡ENSERIO!? EN UN MOMENTO COMO ESTE –le grita mientras adquiere unos cuernos de demonio. Todo mundo las voltea a ver y Mikan solo atina a sonrojarse, Natsuki la mira con una cara de "Mikan-pendeja".

– ¿Comiendo en un momento como este Natsuki-chan? –pregunta Akane mientras le sonríe hipócritamente.

– Te dije –le susurra a Mikan–. claro Akane-chan, comer hace bien –le sonríe del mismo modo.

– Pero el chocolate hace mal, puedes terminar quedando gorda y con acné –le dice con un toque de burla pero sin borrar su sonrisa.

– Yo soy la excepción –comenta in dejar sus sonrisa pero en su ojo adquirió un tik.

– Bueno... –canturrea con un tono de "ni tanto".

– Que graciosa eres –comenta con una risa forzada y un tono "te mato hija de puta"–. Me alegra que hayas llegado.

– Si no las detenemos se van a terminar matando –le dice Shin a sus compañeros con una gotita.

– Esas dos se llevan muy... –intenta decir Natsume pero las mira con una gotita en la cabeza.

– No entiendo nada –murmura Ruka extrañado.

– Si me disculpas yo me retiro –gruñe Natsuki, se voltea dándole la espalda a la clases–. Algún día la mato, lo juro –susurra para sí misma.

– Que adorable –comenta Akane al aire–. Juro que si estuviésemos solas la torturo sin piedad alguna –piensa frunciendo el ceño.

Juro que si no estuviera toda esta gente... castro a ambas –piensa Mikan con una venita en la frente.

– Juro que si tuviera palomitas... hubiese alargado la pelea –susurra Yami a Kuro quien le devuelve la mirada reprochándole.

– Chicos, estas son la reglas –todos prestan atención.

1.- No pueden usar su alice más de tres veces.

2.- No pueden usar su alice si van a herir a alguien.

3.- Tendrán este tiket pegado a su ropa, este es un controlador. Si usan su alice una de las pegatinas brillara. ¿Entendido?

Todo mundo asiente y vuelven a hablar animadamente. En eso llega Shiro quien se veía de muy malhumor, unos segundos después llega Luna con una sonrisa inocente.

– ¡Yami! –la mencionada se posa a un lado del chico–. Vamos a pelear –dice con un tono de voz determinado.

– Cuando quieras lobito feroz –se burla la chica.

– ¡Uno! –anuncia Kuro.

– ¡NO LOS INCITEN A PELEAR! –gritan Hikari y Mikan frunciendo el ceño.

– ¡Dos! –continua Mun con una sonrisa divertida mirando al albino quitarse la chamarra.

– ¿Enserio se pelearan aquí? –se pregunta Nathali sintiendo vergüenza ajena.

– Y ¡Tres! –exclama Natsuki emocionada.

– ¿¡Incluso tú!? –gritaron las tres, la pelinegra sonríe nerviosa.

Al principio Shiro empezó mandándole varios puñetazo lo cuales esta esquivo con facilidad, cuando uno se enoja pierda agilidad, empezó a lanzar patadas y ella con un poco de dificultad las bloqueaba, pero también aumenta su fuerza, luego ella empezó a atacar pero todos sus ataques eran bloqueados, él se agacha asiéndole un barrida y ella cae al suelo golpeándose en la cabeza.

– Creo que deberíamos... –intenta decir Ruka.

– Le apuesto diez rabittos a Shiro –dice Koko y le da el dinero a Hotaru.

– Ja cuando se le pase el coraje Yoru le ganara –comenta Sumire dándole diez rabitts a Hotaru.

– Quien sabe –comenta Mun comiendo palomitas que compro de un vendedor ambulante que pasaba por afuera.

– Esto termina hasta que uno vaya al hospital o llegue Jinno a cagarlo todo, lo que pase primero –comenta Mikan viendo aburrida la pelea, Natsuki le ofrece un chocolate–. Gracias.

– Ruka mejor ven a sentarte, nadie los va a detener –comenta Natsume tomando una gaseosa.

– Al menos preocúpense un poco –susurra y mira a los chico en las grada con una gotita.

Siguiendo con la pelea, ambos se daban una serie de ataques que una persona normal termina en el hospital, Luna observaba con una sonrisa burlona, Akane y Carmen veían con aburrimiento comiendo palomitas, en una el chico agarra el pie de Yami y la avienta contra los balones dándose justo en la cabeza.

Todos exclaman con una mueca de dolor–. ¿Tú, quien te crees? –pregunta con ese tono amenazante cuendo se toma algo personal. NADIE la humilla.

Esta se abalanza así el dándole en el estómago haciéndolo retroceder, el muestra su lado feroz y la ataca en la cara haciéndole una pequeña cicatriz, ella le golpea en la mejilla haciendo que esta quede completamente roja.

– ¿Enserio debemos dejarlos así? –le pregunta el rubio a Mikan.

– ¿Quieres morir? –cuestiona, él niega desconcertado–. Entonces no te metas –le aconseja con desinterés.

– ¿¡Qué demonios pasa aquí!? –grita Jinno, nota como todos lo observan con fastidio–. SEPARENCE YA.

Ambos lo ven jadeando, ambos se miran y se dan la mano–. Bue...na pelea estu...pida –le dice el albino con una sonrisa arrogante.

– Igual...mente pen...dejo –le responde de la misma forma su contrincante.

– Ustedes son unos hijos de la... –murmura Mikan molesta.

– Como ninguno gano me quedo con los rabittos –comenta Hotaru con un sigo de pesos en los ojos.

– Mejor continuemos... –intenta decir Hikari pero es interrumpida porque siente un objeto aproximarse a ella–. ¿¡Qué demonios!? –exclama cuando ve varios objetos volar por todos lados.

– ¿Qué sucede? –se pregunta Kobato cubriéndose con las manos. Todo empieza a ser un caos y en medio de ese caos Mikan siente a alguien arrastrarla al almacén.

– ¿Quién eres? –pregunta tratando de acostumbrarse a la oscuridad–. ¿Koizumi Luna?

– Vaya, vaya, tan linda pero tan tonta –sonríe con "inocencia", Mikan rueda los ojos.

– ¿Qué quieres? –pregunta poniéndose seria.

– Fácil... quiero darte una advertencia, mejor váyanlo pensando bien, si siguen con esta supuesta vida terminaran muriendo gente inocente... bueno a ustedes que les va a importar –sonríe burlonamente–. ¿Quieres que todos se enteren? Hay pruebas

– ... Por favor –Luna la ve con sorpresa no se esparaba esa respuesta–. No me importa morir, ser una esclava o una asesina... no metan a estos chicos en esto –se agacha en el piso haciendo una reverencia–. Por favor, incluso si me odian todos, no me importa.

– No seas patética –le dice con desagrado–. Estúpida –sale de la habitación.

– ... Lo sé –levanta su cabeza, una lagrimas caían por sus mejillas–. Soy patética y no por pedirte que los dejes en paz.

Flash back.

– Entonces si los llevo como señuelos podre infiltrarme en la base central –comenta una castaña al aire mirando a una familia de padre, madre y tres pequeños.

– Por favor piedad –suplica el padre mientras se arrodilla.

– No es nada contra ustedes –menciona desinteresadamente– pero necesito señuelos –sonríe de manera maligna.

– ERES UN MONSTRUO –grita la madre mientras abrazaba a sus hijos.

– Me han dicho peores cosas –le dice con una sonrisa burlona–. ¿Listos para ir? –todos la miran con miedo–. ¡Bien!

Ella acerca la mano a la frente de toda la familia y nota que el brillo en sus ojos era inexistente, ella los estaba controlando.

– No importa cuántas vidas me lleve, juro que me vengare –aprieta los diente con furia mirando a los probres inocentes que tenia en su poder, aquella sención acababa con su poca alegria e inocencia.

Fiesta, fiesta.

– ¿Halo? –pregunta contestando el celular–. Natsuki... si ya los tengo... voy enseguida –cuelga y los mira de forma seria–. Síganme.

Fin del Flash Back

– ¿Cómo puedo pedirle que no mate a estos chicos? Yo misma mate a muchos inocentes –dice en medio de sollozos, pero un grito de parte de su rubio maestro la descoloca.

– ¿¡QUE MIKAN HIZO QUE!?