Esta vez despertó a las 2:45 de la madrugada y ahora se dirigía al primer piso para responder el teléfono. Esta vez quien marco era Paul el chico de la Push. Al menos el fingió estar borracho. Llego a pensar que los chicos de la reserva la tenía entre ceja a ceja; Ya que eran los únicos que la marcaban para decirle: "¿estás bien?" "¿Cómo estás?" "Quiero una pizza de pepperoni" ese último había sido una mujer y estaba segura que era Leah. Lo más raro es que ella no sabía porque ellos se portaban de esa manera. Los llego a recordar cuando ella salió del coma y venia ellos a cuidarla en el hospital.

Suspiro de nuevo. Esos estúpidos sueños que la hacían sentir miedo, terror y una sensación de estar en peligro. Ahora estaba más segura que en Forks pasaba cosas "extrañas" que Bella fue cazada por esa pareja que veía en sus sueños. Y que estaba también relacionado con los Cullen.

Subió con un té en la mano y se puso a leer de nuevo "El principito" de Antoine de Saint-Exupéry. Pasó una hora para que se quedara dormida y se lamentó al leer el principito porque en sueños en vez de aparecer en principito en medio del desierto apareció Dumbledore pidiéndole que dibujara la varita del sauco. Después que le diera la capa de invisibilidad y la piedra de resurrección al dibujarlas y darle la hoja a Dumbledore este se convirtió en una muerte con los ojos rojos. Después de la nada salieron Mortífagos y ella estaba corriendo para salvar su vida. De la nada en pleno desierto se convirtió en el bosque prohibido y ahí salieron los centauros apuntándole con los arcos. Corrió desenfrenadamente y tropezó con unas raíces. Cuando se levantó para seguir corriendo noto que aparecían unos lobos de un tamaño de un hipogrifo; eran del mismo tamaño que vio en su ventana.

Sentía miedo, la adrenalina estaba en todo su potencial y su ritmo cardiaco estaba elevado. Varias criaturas la seguían y ella no sabía qué hacer. Se sentía rodeada y de la nada escucho como Dumbledore gritaba:

—¡tienes que recordar!

"TIENES QUE RECORDAR"

"Tienes que recordar"

"Tienes que recordar"

Se despertó jadeando y vio que su padre estaba a un lado con la cara preocupada.

—¿Hermione estas bien? —pregunto angustiado mientras le tocaba la frente

Ella negó. Y empezó el dolor de cabeza. Sentía el ritmo cardiaco acelerado; trato de respirar profundo

—¿quieres que te lleve al doctor?

Ella negó de nuevo mientras salía de su trance. El día que la mandaron al hospital recordó que aparte de esa pareja había unos lobos enormes como la de sus sueños. Los vampiros peleaban con ellos.

—¿quieres que me quede contigo?

Ella negó de nuevo… algo estaba pasando en Forks y estaba relacionado con los Cullen y aquellos lobos.

—creo que pediré un permiso en la escuela para que no vayas hoy a la escuela —dijo Charlie saliendo de la habitación.

—¡NO! —grito Hermione al salir de su trance—. ¡y-yo quiero ir a la escuela, estoy bien!

Charlie dudo pero asintió. Hermione este día tenía que saber que estaba ocurriendo en su alrededor. Tenía que buscar las respuestas de las dudas que la estaban atormentando. Vio que su libro del "el principito" estaba aún en su mano izquierda, ella sin pensarlo lo aventó hacia el otro lado del cuarto. Definitivamente ya iba a volver a leerlo.