52. Ansias

Después de tres visitas más al orfanato y tratar en la misma cantidad de ocasiones con los niños más pequeños, para aquella cuarta visita que tenían planeada, tanto Temari como Shikamaru tenían la total y completa seguridad de que por fin les tocaría pasar a la siguiente etapa del taller junto a los niños de entre 3 y 6 años, entre los cuales se encontraba la pequeña Kiyone, motivo por el cual ese día en especial, deberían estar más atentos de lo normal.

Y aún cuando Temari no estaba dispuesta a aceptar que estaba ansiosa ante la perspectiva de aquel inevitable encuentro, la verdad era que aquella brillante y soleada mañana la rubia de ojos verdes se despertó con muchos más ánimos de lo acostumbrado, cosa que a los pocos minutos, Shikamaru fácilmente percibió.

Sí, para el atractivo muchacho de cabellos negros, francamente no le fue para nada difícil percibir la energía que poro a poro destilaba su mujer desde tan temprano, sobre todo cuando ella misma se había encargado de despertarlo de tal manera que la posibilidad de cubrirse con las sabanas y volverse a dormir no era ni por asomo una opción…

-Despierta vago… no seas flojo… - la había escuchado susurrar en primera instancia, sintiéndola sentarse tranquilamente sobre la cama, pero él, por supuesto, se mantuvo con los ojos cerrados unos instantes más, fingiendo no haber despertado. Y no porque todavía tuviera sueño, sino más bien, porque adoraba todos y cada uno de los intentos suaves y cariñosos con que su rubia trataba de despertarle, antes de perder la paciencia y comenzar a gritarle…– Shikamaru… despierta, hoy tenemos mucho por hacer… - la escuchó segundos después volver a llamarle suave pero insistente, y él, conteniendo a duras penas la sonrisilla que estaba por formársele, procedió a exhalar un suspiro y a moverse un poco, todavía fingiéndose dormido como hacía cada día, esperando como respuesta un breve suspiro por parte de ella que sigilosamente bajaría pronto de la cama y lo dejaría descansar sólo unos minutos más…

Y sin embargo, aquella mañana Temari respondió de forma diferente: suspirando sí, pero en lugar de bajar de la cama como él había esperado, la ojiverde incorporándose momentáneamente sobre sus rodillas, inesperadamente se sentó a horcajadas sobre él e inclinó su cuerpo para hablarle con voz sensual y al oído …

-Shikamaru… ¿hasta cuando vas a seguir dormido…?- preguntó tranquilamente ella, rozándole suavemente la oreja con los carnosos labios, y el muchacho, exhalando de nueva cuenta un suspiro, no pudo seguir fingiéndose dormido, por lo que inclinó su rostro hacia el de ella y deslizó cuidadosamente sus manos por las bien torneadas piernas de ella mientras le respondió…

-Ya estoy despierto… - dijo con la voz ronca provocada por la súbita excitación que el cuerpo de Temari adherido al suyo le provocaba, apenas un segundo antes de comenzar a besar el rostro de la chica, que aunque gimió al sentir el ansioso tacto del muchacho, le detuvo rápidamente las manos para que no siguiera avanzando.

-Entonces levántate y ven a ducharte – le ordenó ella, besándolo y mordiéndole ligeramente los labios dos, tres, cuatro segundos, antes de soltarlo y ponerse rápidamente de pie antes de salir prácticamente corriendo de la habitación mientras que Shikamaru, completamente despabilado, con la respiración ligeramente agitada y el corazón latiéndole acelerado, la siguió ansioso sin siquiera pensarlo.


Si, ya se lo ke me van a decir: en primera, me vana reclamar por haberme tardado en actualizarlo, pero tengo un par de accidentadas razónes que me lo impidieron, y en segundo, me van a regañar porque nada más las deje con el antojo del lemon… pero ya saben ustedes que hay ocasiones en que no se puede tener todo en la vida jajaja xP

Pero bueno, yo se que en algun momento me perdonaran, asi ke me dejo de tantas palabras y pues como siempre, agradezco el favor de su atención, los reviews, y pues nos leemos el proximo viernes espero yo sin falta.

Les quiero! besos n.n