Waazzaaaaa!!

Saludos fieles lectores, la cosa se pone color de hormiga para Nappa ahora que ha sido separado de el príncipe Vegeta,qué sucedera??


Dragon Ball H.S

(Capitulo 044)

Dodoria VS Nappa

Sólo unas cuantas horas pasaron desde que las dos naves dejaron atrás la nave nodriza de Frezeer. Las luces dentro de ellas estaban apagadas y los dos Saiyans decidieron dormir antes de llegar a su destino, el cual no había sido decidido aún por ellos.

Sin embargo, el destino de una de las naves había sido introducido en la memoria de ésta para llegar a un planeta no muy alejado de la nave nodriza, destino que ninguno de los dos Saiyans conocía, y del cual ni Vegeta ni Nappa conocían el motivo por el cual la nave "decidió" aterrizar allí en el momento en el que se separaron en medio del espacio.

- Debe de ser una avería –comentó Nappa desconcertado intentando explicarse a sí mismo y al príncipe Vegeta el motivo de aquello.

- Seguramente –concedió el príncipe sin inmutarse- en cuanto aterrices en cualquier planeta, asegúrate de repararla y alcanzarme, después te enviaré las coordenadas del planeta en el que me encuentre.

- Así lo haré Vegeta –respondió Nappa pensando en lo motivos posibles por los cuales la nave se saldría de curso.

Podría ser una falla en el sistema de rastreo, la descompostura del radar o incluso la perdida del transmisor hacia la base Saiyan más cercana. Como fuera, cualquiera de esos problemas podría ser reparado en no más de medio día, el tiempo que le tomaría a Vegeta decidir en qué planeta aterrizaría y mandarle las coordenadas de éste para reunirse con él.

La nave atravesó la atmósfera a gran velocidad provocando que el exterior de ésta aumentara de temperatura vertiginosamente. Nappa esperó paciente hasta que la nave se estrelló contra tierra firme, aguardó unos momentos en lo que la temperatura de la nave se regularizaba y salió para explorar un poco el hábitat en el que se encontraba asegurándose que no había amenazas cercanas. Desgraciadamente no las hubo, un poco de divertido ejercicio antes de la aburrida parte técnica de los circuitos no le habrían venido nada mal.

Miró con desdén su maltratada nave en medio del enorme cráter que provocó al aterrizar, descendió lentamente hacia ella y abrió de golpe la compuerta posterior donde circuitos luminosos y cables de diferentes colores le dieron una burlona bienvenida, pues realmente no comprendía mucho de todo aquello, con trabajos logró entender la forma correcta de hacer funcionar el rastreador en su rostro.

Como los colores de cada cable eran importantes a la hora de comenzar con las reparaciones (según recordaba), se vio obligado a quitarse el rastreador y colocarlo en el asiento de la nave.

Ahora estaba completamente solo.

Perdido en su labor, maldecía a cada uno de los cables al menos tres veces por segundo, se aguantaba las ganas de despedazar cada uno de los foquitos cada vez que estos prendían y lo desconcentraban de su labor al separar los cables y éstos burlones, se escapaban de entre sus gruesos y torpes dedos.

Harto de aquella tarea decidió descansar un momento y volar un poco para explorar el planeta, con suerte encontraría alguien con quien divertirse un rato. Flotando unos doscientos metros por sobre el cráter, miró alrededor y emprendió su viaje hacia el norte. El planeta era árido en algunas regiones, el viento era más caluroso que refrescante y en el cielo brillaban cuatro soles de buen tamaño, bastante alejados unos de otros. Uno estaba a punto de amanecer, el otro se encontraba a mitad del cielo y los dos restantes luchaban entre sí por ofrecer el mejor atardecer de aquel día.

- Este planeta apesta –murmuró Nappa contemplando los dos atardeceres simultáneos.

No vio nada que le llamara la atención y tampoco esperaba encontrar nada divertido, aquel planeta no valía nada y más le valía regresar a reparar su nave y esperar el llamado de Vegeta para reunirse con él y no tener problemas después. Regresó volando hacia el sur.

Cuando llegó al lugar donde su nave debía de encontrarse, le sorprendió no verla por ninguna parte. Voló al rededor buscándola por todas partes, buscando la nave o algunas pistas que lo condujeran hasta ésta, pero no había nada de nada.

- ¿Se te perdió algo? –Preguntó a sus espaldas una desagradable voz burlona. Giró sobre su eje para toparse con Dodoria, solo y con una expresión divertida y desagradable en el rostro rosado.

- ¿Dónde está mi nave? –Apretó el puño frente a sí como amenaza.

- ¡Oh haz perdido tu nave! –se Burló Dodoria- ¿Ahora cómo piensas regresar a tu planeta?

- Quizá me vea obligado a ir contigo –respondió Nappa pensando que seguramente Dodoria se había dado cuenta de que su nave se separó de la de Vegeta y acudió a ayudarlo.

- Sabes bien que las naves esféricas son de un solo pasajero.

- Entonces pide que me manden una por medio de tu rastreador –pidió Nappa.

- No lo creo, tengo ordenes y no son las de ayudarte –hizo saber y en el rostro de Nappa se dibujó una expresión repentina de asombro, como si alguien le hubiera golpeado en la cara con un pescado húmedo y mal oliente.

- Si no estás aquí para ayudarme¿a qué haz venido?

- ¿No lo imaginas? –cuestionó Dodoria acercándose lentamente, golpeando su puño derecho contra la palma izquierda.

- Maldito –murmuró Nappa retrocediendo lentamente, tenía claro que no podría hacerle frente a uno de los sujetos que siempre estaban a lado de Frezeer. Su única oportunidad era encontrar la nave de su agresor y escapar en ella antes de que él tuviera tiempo de matarlo.

- ¿Quién te pidió hacer esto? –Preguntó para ganar tiempo sin dejar de retroceder, buscando por el rabillo del ojo la nave que sería su salvación, si la encontraba.

- No te importa, de todas formas voy a matarte –dijo Dodoria lanzándose repentinamente contra Nappa que no fue lo suficientemente veloz para bloquear el feroz ataque.

Su cuerpo salió despedido hacia atrás, el dolor zumbaba en su rostro, el lugar donde pensó que Dodoria lo había golpeado. Se repuso en el aire, cayó de pie y se preparó para hacer frente a su adversario.

- Ju, ju, ju, al parecer sí me divertiré contigo un rato –exclamó Dodoria con una franca sonrisa burlona en los labios.

- ¡Maldición! –Se dijo Nappa. Sabía bien que jamás lograría vencer a Dodoria en una pela uno a uno. Miró alrededor, si Dodoria estaba allí, era seguro que el Gran Frezeer también estaría por los alrededores, si tan sólo pudiera verlo, explicaría a éste que Dodoria lo atacó sin motivo alguno.

- ¿A quién buscar gusano? Nadie vendrá a salvarte, ni siquiera tu amigo Vegeta.

- Vegeta… -murmuró Nappa invadido por la horrenda premonición de la muerte del príncipe, lo que significaría su propia muerte-. ¿Qué le has hecho? –Preguntó mirando directamente a los ojos de su enemigo.

- No te preocupes por él, estará bien hasta que el Gran Frezeer decida terminar con su patética vida, mejor preocúpate por ti¿qué harás para salvarte? –Mientras hablaba, Dodoria se acercaba lentamente a Nappa- Como puedes darte cuenta, el planeta está completamente deshabitado, sólo tú y yo estamos en él, y desafortunadamente para ti –sonrió deteniendo su andar-, no hay espacio suficiente para los dos.

A la velocidad del rayo, el puño de Dodoria se lanzó nuevamente contra el rostro de Nappa, esta vez sin embargo, él estaba preparado y por muy poco pudo detenerlo antes de que lo hiciera salir por los aires nuevamente.

- Eso es, así es como debes hacerlo, de lo contrario esto sería muy aburrido –le dijo Dodoria antes de proyectar su puño libre contra el abdomen. Por más rápido que reaccionó e intentó bloquear ese nuevo ataque, Nappa no fue lo suficientemente rápido para evitarlo-. ¡Vamos defiéndete! –Demandó Dodoria golpeando repetidas veces el rostro de Nappa.

El Saiyan gravemente lastimado cayó de rodillas sin energías suficientes para mantenerse de pie. Dodoria lo tomó por el cuello y lo levantó para poner su rostro a la altura del suyo.

- Cómo pensé, ustedes los Saiyans no saben más que echar montón, solos no pueden hacer absolutamente nada.

Retiró su puño derecho hacia atrás listo para dar el golpe final, pero las manos de Nappa lo sorprendieron ahora a él. Tomando su cabeza por ambos lados, Nappa la atrajo hacia sí al mismo tiempo que elevaba su rodilla y la hundía en el rosado rostro de su enemigo. Dodoria trastabilló hacia atrás cubriéndose el rostro con las manos y maldiciendo a Nappa, quien después de recuperar un poco el aliento, se lanzó a gran velocidad contra la masa que era Dodoria.

Golpeó con furia el gran estómago del soldado rozado sin piedad y sin detenerse, conciente de que debía hacer el mayor daño posible a su enemigo para después salir huyendo del lugar porque, de ninguna manera lograría vencerlo con el poder de pelea que poseía.

- Eso es muy bien, me gusta este masaje que me das –dijo Dodoria sorprendiendo a Nappa.

Horrorizado levantó la mirada al rostro de Dodoria. No tenía un solo rasguño. Los poderosos brazos de Dodoria lo apresaron por las costillas. Nappa forcejeó salvajemente para zafarse de aquello sin resultado alguno. Su cuerpo fue levantado boca arriba por sobre la cabeza llena de picos de Dodoria.

- ¡Vamos, vamos¿no puede hacer algo más que agitar los brazos? –Dodoria se la pasaba bomba, se carcajeaba observando los inútiles intentos de Nappa por liberarse de él.

El cuerpo del Saiyan quedó completamente tenso cuando Dodoria lo jaló hacia sí para clavar su cabeza en la espalda de éste. La armadura que protegía su cuerpo se rasgó como si fiera un vil cristal en la parte que varios de los cuernitos de Dodoria se introducían en ella, por los orificios de la armadura dañada, hilillos de sangre comenzaron a resbalar, escurriendo por la cabeza de Dodoria.

- Vaya, vaya, los Saiyans también sangran.

Haciendo acopio de todas sus fuerzas, Nappa lanzó sus piernas hacia el frente para zafarse al fin de las manos de Dodoria, cayó de pie frente a él y sin esperar nada lanzó con ambas manos un potente chorro de energía tras el cual desapareció la cabeza de su oponente.

El cuerpo pesado de Dodoria cayó de espaldas, con el rostro todavía echando humo. Los ojos completamente en blanco y la boca ligeramente abierta.

Su rodilla se estrelló contra el suelo y se vio obligado a apoyarse con las manos. El dolor en su espalda era terrible y comenzaba a ver las cosas bastante distorsionadas, pronto los mareos de la inconciencia llegarían hasta él y entonces moriría a lado de su enemigo.

Trabajosamente se puso de pie, oponiéndose al intenso deseo de su cuerpo de tumbarse y descansar. Miró hacia el horizonte una vez más y se preguntó donde estaría la nave de Dodoria. Caminó sin importarle realmente que camino estaba tomando, lo que le interesaba ahora era alejarse del cadáver, pronto Zarbon o incluso el Gran Frezeer se preguntarían por la ausencia de Dodoria y lo buscarían, si lo encontraban a él junto a su cuerpo muerto, correría el mismo destino y de nada habría servido que peleara por su vida minutos antes.

- ¿A dónde vas? –preguntó la voz más horrible que jamás haya escuchado en toda su vida.

Se quedó de una pieza y el terror corriendo por sus venas le impidió girarse para mirar a quien le hablaba, tenía que ser una ilusión, una horrible broma que le estaba jugando su mente cansada para obligarlo a descansar.

- Intentas huir¿no es así? Lo sabía, ustedes los Saiyans no son más que unos cobardes.

¡Diablos no era una ilusión!, aquel desgraciado no se había muerto. Nappa no tenía las fuerzas suficientes ni para huir del lugar, si lo intentaba, Dodoria no tardaría mucho en darle alcance y matarlo sin piedad.

Lentamente giró sobre sus talones para toparse de frente con el rostro sonriente de Dodoria, enorme, abarcaba toda su visión, el muy maldito estaba justo detrás de él y en sus manos brillaba la energía necesaria para matarlo de un solo golpe.

- El príncipe Vegeta se encargará de ti, maldito –susurró Nappa como sus últimas palabras. Estaba listo para morir.

- Lo dudo mucho, él es el siguiente –confesó Dodoria liberando la energía de sus manos.

El dolor y la luz rodearon a Nappa, quien se protegió por inercia el rostro y el cuerpo adoptando una posición fetal. Su cuerpo fue desplazado a cientos de metros de donde su adversario estaba sonriendo, disfrutando de la muerte de Nappa y contemplando finalmente su misión.

14/02/08

«-(H.S )-»™

Nota: el capítulo pasado puse "prosima" hahaha disculpen el erro de dedo '

Próxima actualización: 20/02/08