NOTA DE TRADUCCIÓN: Con el debido respeto a nuestra maravillosa autora (y su historia), me he permitido algunas libertades (en ciertos párrafos y capítulos). Dichas "Libertades" no atentan contra el argumento, son más bien relacionadas con la redacción/traducción. A objeto de enriquecer la narrativa he substituido el uso recurrente de "JJ" por el nombre del personaje ("Jennifer"), lo mismo que el uso del apellido "Reid" por alguna característica con la cual puede identificarse el personaje, o simplemente el uso de su nombre, "Spencer"...
Ofrezco disculpas por la inclusión de dicho cambio, con la esperanza de no ofender ni a la autora ni a los lectores.
.:*Transiciones*:.
Capítulo 54/55
"¿Qué significa? ¡Qué quieres decir con eso de Ꞌdonde el sol no brillaꞋ¡ ¡¿Dónde está mi hijo?!"
Arnold había dejado de sonreír, ya no podía hablar. Su condición pasó a ser más crítica cuando los paramédicos ingresaron a la cabaña y obligaron a echarse a un lado a JJ.
"Por favor señorita, déjenos trabajar. Tenemos que atenderlo"
Morgan se inclinó para coger a Jennifer por el brazo. La levantó. Ella se giró para gritar "¡Tiene que decirnos! ¿Qué significa eso? ¡¿Qué hizo con Henry?!"
"Cálmate, lo averiguaremos." La sujetó por los hombros y la obligó a centrarse en su cara cuando le dijo. "Lo encontraremos, JJ"
Emily y Blake habían revisado toda la casa. En el exterior, Rossi y Greg Charles verificaron todas las dependencias adjuntas. No había ni rastro de Henry.
Hotch seguía con Reid, ayudándolo a orientarse después de haber sido expuesto a una escena que lo hizo revivir los recuerdos dolorosos de su pasado reciente. Para el momento, ya habían andado hasta el lugar donde el equipo se estaba reagrupando.
Rossi habló para el grupo. "No parece estar en el jardín. A menos que exista algún tipo de cueva subterránea" se volvió para mirar a Greg Charles.
Charles hizo un gesto negativo. "Recuerden dónde estamos. Lo del sótano en esta cabaña fue algo excepcional. Este suelo no permite ese tipo de ꞋlujosꞋ"
Alex se preguntó, "¿habrá tenido tiempo de encontrar otro lugar? ¿Uno con un sótano, tal vez?"
Will había sido liberado de sus amarras, pero aún estaba sentado en la misma silla, tenía demasiado dolor y contusiones como para moverse por su cuenta. Se unió a la conversación con cierta cautela. Era consciente del resentimiento que creó por lo que había hecho.
"Henry estaba aquí, nos trajo a los dos. Y después tomó a Henry y se lo llevó…. A otro lugar. Pudo haberlo trasladado en coche... Pero no puedo estar seguro. Lo lamento tanto, Cher, estaba aturdido"
No tenía tiempo para evaluar las emociones enfrentadas que le ocasionaba Will. Seguía furiosa con él por haberse llevado a Henry sin su consentimiento, también lamentaba verlo todo golpeado y por último, le agradecía su ayuda al distraer a Arnold. Pero la clasificación de esos sentimientos tendría que esperar. La prioridad era encontrar a Henry.
Jennifer volvió a repetir, para todos y ninguno en especial: "Pero, ¿qué significa? ¿Por qué dijo eso?"
Para atormentarte, pensó Morgan. En voz alta le dijo: "Es sólo una expresión, JJ. Tal vez no significa nada"
Reid no tenía idea de lo que estaba pasando. Apenas iba entrando en consciencia que Arnold no le dijo a JJ dónde estaba Henry.
"¿Cuáles fueron sus palabras exactas?" Morgan se las repitió y Reid tuvo la misma reacción que el resto. "¿Qué significa eso?"
Jennifer lo miró con los ojos llenos de lágrimas. "¡No lo sé! Y yo no quiero pensar... ¡Oh, Dios, por favor, no!"
Era lo mismo que todos pensaban, pero nadie decía. La expresión podía significar que Arnold había enterrado al niño y jamás podrían hallarlo.
Por un momento, hubo poco movimiento en la cabaña, hasta que un segundo equipo de paramédicos llegó para atender a Will. Luego de eso, varios escuadrones de policías -provenientes de otros condados- se presentaron para unirse a las labores de búsqueda junto al FBI y la policía de Nueva Orleans. Para ese entonces, el lugar estaba lleno de gente. Pero nada los acercaba al paradero de Henry.
De repente se oyó el grito de uno de los paramédicos que estaban a cargo de Arnold. "¡Él está en paro!"
Apenas ajustaban las correas de la camilla donde trasladarían al hijo de El Zorro, cuando su corazón comenzó a fallar. Los dos equipos de urgencias se unieron para tratar el problema, aplicando un régimen intensivo de medicación junto con la resucitación cardio-pulmonar. Pero había perdido mucha sangre. No fueron capaces de traerlo de vuelta.
Jennifer miró horrorizada cuando su última esperanza de encontrar a Henry dejaba este mundo. En ese instante, cayó de rodillas, imposibilitada a mantenerse en pie. A su manera, todos los miembros del equipo hicieron un intento de acercarse a ella. Pero Emily les ofreció una sutil señal para que se detuvieran. Hubo un acuerdo tácito y dejaron que fuera Reid el que la confortara.
Él se sentó en el suelo junto a ella.
Su lenguaje corporal hablaba por ella. No quería ser tocada. No quería contacto con nadie. Por esa razón se limitó a observarla y acompañarla.
Habló para ella en casi un susurro. "No ha terminado, JJ. Hay muchas personas aquí dispuestas a buscarlo. Tenemos a todos estos agentes con experiencia y Hotch ha pedido refuerzos. Lo vamos a encontrar"
Todavía estaba inestable por el golpe que recibió en la cabeza, y ahora su debilidad se incrementó al sumársele la desesperación. Le tomó algunos segundos procesar las palabras de Reid. Cuando le contestó, su voz era tan baja que tuvo que acercarse para entenderla.
"No sabemos ni siquiera por dónde empezar. Estos bosques son tan espesos..."Ella se quedó sin aliento, acaba de recordar algo. "¡Y hay un río! ¡Oh, Dios!, el rio… Arnold pudo..."
Había puesto de lado su escudo invisible y Spencer, finalmente, pudo abrazarla. "¡Shhhh! ¡No! ¡No! Estoy seguro que él no lo hizo…"
De súbito, él dejó de hablar, sorprendido por sus propias palabras.
Cuando había empezado la oración sólo pretendía tranquilizarla, pero, a medida que habló, se dio cuenta de la veracidad de todo eso. Arnold no buscaba lastimar a Henry. El niño era solo un medio para un fin. El objetivo era hacer daño a sus padres y al FBI.
Pero, ¿qué fue lo que dijo... qué significan las palabras?
De repente todo estuvo frente a sus ojos, su mente de genio lo descifró. Él lo sabía. Se puso de pie y, literalmente, la arrastró con él.
"¡Ya sé dónde está! ¡Vamos!"
Tiró de JJ hasta llegar a la camioneta, luego se detuvo de golpe. Estaban cercados por dos ambulancias y ocho vehículos policiales -o del FBI-. Salir de ese enredo podía costarles un tiempo valioso que no sabían si tenían. Ahora que Reid estaba seguro de saber dónde estaba Henry, él también estaba seguro del peligro que corría.
Agarró un par de linternas y empezó a guiar a JJ por el tramo del bosque que el equipo cubrió a pie. Había perdido sus gafas de visión nocturna, pero como ya no tenían ninguna razón para mantener su ubicación oculta, las linternas funcionarían.
Si se tratara de alguien más, JJ habría exigido una explicación ante eso. Pero tratándose de Spencer, Jennifer lo siguió ciegamente, ella confiaba en él de forma total. Sabía que Reid quería a Henry tanto como ella… No tenía dudas al respecto.
Habían comenzado a apurar el paso. Él la sostenía firmemente de la mano para evitar separarse. La ansiedad de JJ era palpable. Mientras corrían ella dijo "Spence, ¿a dónde vamos?"
"Volvemos a la cabaña de Will. Sé dónde está"
"Pero ¿no sería más rápido si fuéramos en la camioneta? Les tomó una hora a pie"
"Cuarenta minutos. Te hicimos esperar una hora para tener ventaja, ¿recuerdas? Ahora sé a dónde voy y tenemos luz. Lo haremos en veinte minutos"
"¿Le dijiste a alguien a dónde vamos?"
"Cuando tomé las linternas le dije a uno de los policías que le avisara a Hotch. Y que enviaran a los paramédicos tan pronto como fuera posible"
"¡¿Paramédicos, Spence?! ¿Piensas que está herido?"
Dudó un momento antes de responder. "No sé. Probablemente no. Pero creo que podría necesitar atención médica"
"¿Dónde, Spence? ¿Dónde está? La cabaña sólo tenía un cuarto y lo revisamos por completo. ¿Crees que lo dejó en el bosque?"
La vegetación era tan densa que tal vez eso fue lo que Arnold quiso decir con "donde el sol no brilla"
"No en el bosque. Había otra dependencia, ¿la recuerdas?"
Ella pensó un momento. Ella había estado allí hacía sólo unas horas, pero había estado tan enfocada en la búsqueda que no se percató de nada que no juzgara importante. Entonces... "¡La letrina! ¿Crees que está en el excusado?"
"¿Te fijaste en el tallado en la puerta?"
"No"
"Una luna creciente y una estrella. Sin sol. Es común que pongan esos símbolos en las puertas de las letrinas"
Estuvo a punto de lanzarse en una larga explicación sobre el significado de esos símbolos, cuando se dio cuenta que era mejor continuar.
"¿Qué te hace pensar que llevó a Henry a ese sitio?" No sonaba muy convencida y empezaba a preguntarse si ésta no sería una búsqueda inútil.
Otra vacilación. "Bueno, con base en el hecho que creo que Karl Arnold no quería hacerle daño. Y con la probabilidad que sólo tuvo tiempo para ir y volver de la segunda a la primera cabaña… Que es el tiempo aproximado que he calculado que duró el aturdimiento de Will… Considerando también las llamadas, y que tanto Henry como Will estaban con él en ese momento. Recordé que sólo había un conjunto de huellas de neumáticos fuera de la cabaña cuando llegamos la primera vez. Así que eso me llevó a la conclusión que debió traer a Henry a algún lugar donde él podría llegar andando"
Ahora que se lo explicó, sonaba lógico -y no una idea al azar-. La moral de JJ se elevó un poco, pero entonces recordó algo que había dicho.
"Spence, si crees que Arnold no lo lastimó, ¿por qué necesitamos que vengan los paramédicos?"
Estaba a punto de contarle su verdadera preocupación. Si estaba en lo correcto, Henry podría estar en serios problemas.
"Si está en la letrina, debe haberlo amordazado. Quizá lo sujetó a algo para evitar que se escapara, lo mismo que hizo para retener a Will. Piénsalo. No fuimos muy cuidadosos cuando vinimos la primera vez a la cabaña. Si él nos hubiese oído, y hubiese podido gritar, ¿no piensas que lo habría hecho? "
JJ se detuvo en seco, llamando la atención a Reid.
"¡Oh, Dios mío, estábamos justo allí! ¡Estábamos justo allí, Spence! ¡Si logró escucharnos pudo creer que no quisimos salvarlo!"
Reid volvió a tirar de ella para que se moviera "No pienses así. Él sabe que lo estamos buscando. Él sabe cuánto lo amas. Yo solo…"
Ella le seguía el paso. "¿Tu sólo qué…?¿Termina de hablar, Spence?"
No podía darse el lujo de volverse para mirarla a la cara. Tenía que mantener la vista en el camino. Únicamente podía esperar que ella no se desmayara.
"Tengo miedo del calor. Me temo que ha estado encerrado mucho tiempo en ese espacio, y...Y podría sufrir de hipertermia"
Otra persona podría haber confundido su silencio con una situación de pánico. Pero Reid la conocía bien. Era fuerte y determinada. Sin siquiera mirarla, sabía que ya estaba armándose de valor para enfrentar la eventual crisis.
Sólo una de las muchas razones por las que te amo.
Cuando por fin volvió a hablar, ya estaba buscando un paliativo.
"Está bien, y si tiene hipertermia, ¿qué haremos?"
A Reid no le dio tiempo de responder. Habían llegado a la cabaña. Corrieron hasta la letrina y contra toda razón, el cerebro de JJ se centró en las imágenes talladas en la puerta. Él tenía razón, como siempre.
"¡Retrocede, JJ!"
No sabían lo que encontrarían al otro lado de la puerta. Tan fuerte como ella podría ser, pensó, que ninguna madre debía ser testigo de lo que podrían encontrar ahí.
Spencer no se sorprendió cuando Jennifer se mantuvo firma detrás de él. Ni siquiera le respondió. Estaba mirando hacia dentro. Se trataba de su hijo.
El interior del excusado era pequeño y tras un vistazo lograron conseguirlo. Estaba tumbado a un costado, atado por el pecho, los pies y las manos. Tenía cinta adhesiva sobre su boca.
Los dos agentes sintieron un vacío en sus estómagos cuando observaron que el niño seguía inmóvil, pese al estruendo ocasionado cuando irrumpieron en el lugar de su cautiverio. Reid se inclinó para tocar la cara de Henry. "Está caliente", había dicho mientras lo alzaba en brazos.
Jennifer dio pasos en retroceso para permitir a Spencer salir con Henry. Reid se arrodilló y puso al niño en el suelo. JJ le quitó la mordaza en tanto él le retiraba las restricciones del pecho, las manos y los pies. Cuando su cuerpo estuvo libre, se aliviaron al ver que respiraba.
El joven agente hizo su mejor esfuerzo para evaluar el estado del pequeño, mientras que su madre lo llamaba con insistencia
"¡Henry! ¡Henry, cariño, soy mami! ¡Mami está aquí!" Ella se frotó las manos y le acarició la cara y el cabello.
Como si se tratara de un verdadero auxiliar médico, Reid comenzó a reportar sus hallazgos.
"Él está caliente, sus mejillas están rojas. Pero suda, lo que es un buen signo"
"¿Por qué?, ¿qué significa?"
"Significa que su cuerpo está luchando por refrescarse. Y eso es bueno"
"¿Y si no logra refrescarse?" Ella quería buscar previsiones mirando el problema desde su peor escenario… Preparándose para enfrentarse a lo más complejo.
"Si no lo hace… Podría sufrir un golpe de calor." Él la miró de reojo. "Pero aún no está en ese punto... No, todavía"
"¡¿Y?!"
"Bueno, tiene el pulso acelerado igual que su respiración. Creo que respira rápido porque intenta evacuar el calor. Pero el pulso... El pulso nos indica que sufre de deshidratación. Tenemos que hacer que tome agua. Y necesitamos encontrar una forma de ayudarlo a normalizar su temperatura corporal. Tenemos que ayudarlo a refrescarse"
"¿Cómo? ¿Qué hacemos? ¿Le quito ropa?"
Reid estaba mirando a todas partes. Necesitaban algo frío... Algo que sirviera para refrescar a Henry. Su mente regresó al momento que pisaron la cabaña de Will por primera vez.
"¡El río! Queda cerca… Por esa dirección… ¡Podemos llevarlo al río!"
"Spence, ¿no es mejor que esperemos a los paramédicos?... Ya deben estar cerca"
No quería asustarla. Pero en los pocos minutos que llevaban con Henry, la respiración del niño había empezado a acelerarse más y más. Reid no creía que podían permitirse más tiempo.
"Déjales una señal en la ventanilla de esa camioneta." Señaló el todoterreno que habían dejado ahí, antes de dividirse para avanzar a la cabaña de Arnold. "Diles lo que vamos a hacer"
Normalmente, cuando iban a una escena, dejaba sus llaves en los vehículos. Pero las incógnitas de éste caso, su ubicación remota y el comportamiento del sospechoso... Hizo que ellos cambiaran sus hábitos, y dejaron los coches bloqueados.
Lo único que JJ encontró para cumplir su tarea, fue un lápiz labial en su bolsillo. Eso tenía que servir. Escribió una advertencia en el parabrisas frontal de la camioneta.
Cuando terminó, Reid tomó de nuevo a su ahijado y comenzó a avanzar por un claro.
"¡Spence, espera un segundo!" Ella corrió a la cabaña, recordando que David le había contado que llevó suministros para Will. No había un refrigerador, pero si algunos contenedores con botellas de agua... Y cerveza. El hielo se había derretido, pero el agua todavía se sentía fría. Agarró tantas botellas como pudo.
Cuando Reid vio lo que traía consigo le dijo. "¡Buena idea! Vamos, ¡es por aquí!"
No habían andado tanto cuando notaron el sonido del agua corriendo. Por definición, el pantano era un río de aguas lentas, sin embargo, se podía apreciar el fluir de la corriente y los sonidos de los animales que habitaban dentro y en sus alrededores.
A medida que el rumor se hizo más fuerte, Reid se detuvo "Deja el agua aquí. Sólo tienes que traer una botella… Por ahora"
Recordó que –pocas horas antes- cuando echó a correr para alejarse de la cabaña, la tierra comenzaba a convertirse en lodo a medida que se acercaban a las orillas del río. ¿Cómo puede estar pasando esto ahora?
Jennifer avanzaba ahora por delante de ellos, llevando una linterna. A pesar de la luz, terminaron tropezando con el río… Literalmente… Ya que no había frontera alguna entre la vegetación y el pantano… Instintivamente, ella extendió la mano para mantener el equilibrio... Y gritó.
"¿Qué? ¿Qué pasa, JJ?"
"Creo que... ¡Creo que es una serpiente!"
Levantó la linterna en esa dirección y vio. "Oh, gracias a Dios, es sólo una rama que cuelga de ese árbol"
"Bien." Mejor no decirle que el pantano eran el hogar de muchos animales... Incluyendo osos pardos y cocodrilos. Simplemente no tenían otra opción. Estaba dispuesto a no perder de vista el entorno, en caso que algo los acechara.
Reid se unió a ella en el río.
"Está bien, voy a meterlo en el agua. Lo sostendré para que no se hunda por completo. Trata de hacer que beba agua. Sólo unas gotas, ¿de acuerdo? Ponle la cabeza a un lado para evitar que se ahogue"
Reid mantuvo las manos debajo de la cabeza y el cuello de Henry, y su espalda baja, lo sumergió poco a poco.
Las manos de la rubia temblaban tanto que le resultaba difícil abrir la botella. Pero lo hizo, y luego apoyó su mano contra la barbilla de Henry para mantenerla firme mientras lo hacía beber.
"¿Así está bien?"
"Hazlo lento y constante. Como si fuera una endovenosa. Sólo que estamos haciéndolo a través de su boca." Ambos se sintieron aliviados cuando un pliegue surcó la frente del niño. El líquido estaba cumpliendo su objetivo.
De vez en cuando, JJ se detenía y tocaba la frente de su hijo.
"No sé. No sé si está más frío, Spence. ¿Qué pasa si esto no funciona?" Casi podía oír su pánico creciente.
"Tiene que funcionar, JJ. Sólo... Mantente positiva" Pausa. "Y reza"
Él quería que fuera ella quien orara. Porque parecía que las oraciones de Spencer Reid no eran atendidas.
"Es lo que he estado haciendo, Spence."
JJ dirigió sus palabras a su hijo "Henry, mi niño, por favor despierta. Por favor, cariño. Mami está aquí"
"Así es, amiguito, necesitamos que despiertes ahora. ¡Venga! Hay un montón de trucos de magia que quiero enseñarte… Eres mi pequeño aprendiz..."
Reid había dicho esas últimas cuatro palabras en voz tan baja, tan tiernamente, que JJ lo miró y le acarició la mejilla. Estaba rezando. Suplicando por la vida de su hijo. Y sintiendo el amor del hombre que lo sostenía. Demasiadas emociones como para decir algo más que: por favor, Dios, por favor.
Algo llamó la atención de Reid. Un brillo siniestro que fue provocado por la luz de la luna menguante. Sacó a Henry del agua y gritó a JJ: "¡Sal! ¡Fuera del agua JJ!, ¡sal del agua!"
Su primer instinto habría sido pedirle un por qué, pero él ya estaba corriendo con Henry, de vuelta al bosque. Así que anduvo tras él hasta un sitio alejado de la orilla.
"Tenemos que alejarnos un poco más"
Ella hizo lo que le pidió, deteniéndose sólo cuando él lo hizo.
"Muy bien, ¿qué pasó? ¿Por qué nos detenemos aquí?"
"Los cocodrilos cazan a sus presas emboscándolas. No las persiguen... Al menos no a tanta distancia. Creo que estamos lo suficientemente lejos"
"¡¿Cocodrilos!? ¿Había un cocodrilo en el agua?"
"Probablemente varios. Pero estuve vigilando todo el tiempo..."
Ella murmuró para sí misma. "Estabas vigilando..."
"JJ, no teníamos otra alternativa. Era la única manera de enfriarlo"
"Bueno, ¿y qué hacemos ahora?"
"Creo que la ropa mojada está ayudando. Y la brisa fresca. Tenemos que seguir intentando que beba agua"
Ahora que ya no estaban en el río, JJ quería estrecharlo. Quería cargar a su hijo. Ella se dejó caer al suelo, hasta tocarlo. Reid puso a Henry en sus brazos.
"Vamos, bebé. Despierta. Ven con mami, por favor, tesoro, por favor, abre los ojos, por favor..."
Mientras que estuvieron atendiéndolo, ella se había mantenido enérgica. Pero ahora, cuando no podían hacer otra cosa que sentarse y esperar… Esperar y rezar... Ahora se sentía derrumbarse. Estaba abrumada y se desplomó. Seguía orando por Henry, pero cada palabra era como un lamento.
Reid sabía –exactamente- lo que estaba sintiendo, porque se hallaba del mismo modo. Se movía detrás de ella y la envolvió con sus brazos.
Te pedí por ellos. Te dije que si lo encontrábamos con bien nunca más te pediría otra cosa. Y ¿qué pasó? ¡Esto! Bueno, está bien, ahora te lo ruego, te lo suplico. ¡Por favor, por favor, no dejes que se muera! ¡No lo hagas por mí, hazlo por ella!
Por minutos que parecieron horas, se sentaron juntos, sosteniendo a Henry, meciéndolo, dándole agua a sorbos. Los dos se preguntaban qué pasaba con el equipo y los técnicos de emergencias médicas. ¿Sería posible que Hotch no entendiera el mensaje que le había enviado con el policía, o tal vez, el mensaje que dejó JJ en la camioneta?
Imposibilitados de regresar al río -y sintiendo la urgencia de hacer algo- emprendieron el viaje de vuelta a la cabaña. Tal vez podría utilizar el agua de los contenedores y de las botellas para tratar de regularizar la temperatura del niño.
"Creo que... No lo sé, Spence… Lo siento más frío"
Reid le tomó el pulso a Henry. Todavía estaba acelerado, al igual que su respiración, pero ya no iba en aumento, como antes.
"No puedo decirte si está mejor, JJ… Lo que sí puedo asegurar es que no está empeorando. Vamos"
Cuando se pusieron en marcha, Spencer tomó en brazos a Henry. Era más pesado ahora cuando su ropa estaba empapada. Casi habían alcanzado el claro del bosque cuando avistaron un haz de luz. JJ levantó su linterna para hacer señales y marcar su ubicación.
Hotch y Rossi corrieron hacia ellos junto con dos paramédicos. "¡Gracias a Dios!" vino de Rossi, al ver que tenían Henry.
"¿Podemos encargarnos, señor?" Uno de los paramédicos extendió sus brazos para coger a Henry... Reid lo entregó a regañadientes.
Los auxiliares médicos estaban acostumbrados a realizar rescates en el desierto. Colocaron a Henry en el suelo e hicieron una rápida valoración. Como era su costumbre, informaron a los presentes del estado del paciente.
"103° de temperatura... Señora, ¿ha estado enfermo?"
"No tiene fiebre" Reid respondió en lugar de JJ. "Lo encontramos amarrado dentro de un excusado, estuvo ahí por lo menos cinco horas, también le habían cubierto la boca con cinta adhesiva. Era incapaz de ventilarse."
El paramédico asintió. "Es probable que sufra de hipertermia", le dijo al otro auxiliar
El otro compañero ya había señalado la ropa mojada. Habían estado preocupados porque el rescate se hubiese producido en el agua. Ahora entendían "¿Estaban intentando enfriarlo? ¿En el río?"
Reid les confirmó con un leve cabeceo, Jennifer agregó. "Y le estuvimos dando sorbos de agua"
Ambos técnicos sanitarios intercambiaron una mirada. El segundo comentó. "Muy bien pensado. Es posible que le hayan salvado la vida"
Exclusivamente permitieron que JJ subiera con el niño en la ambulancia. Rossi se llevó uno de los todoterreno para recoger al resto del equipo en la escena del crimen. Hotch iba con Reid siguiendo al vehículo de emergencia.
El jefe de unidad sabía que tendría que hablar con su joven agente acerca de lo que había sucedido en la cabaña, pero también sabía que no era el momento. Si Henry no sobrevivía a su terrible experiencia, Jennifer no iba a ser la única afectada por esa situación.
Los dos hombres guardaron silencio, cada uno metido en sus propios pensamientos, lo cuales eran, sorprendentemente similares.
Cuando estaban cerca del hospital, Hotch se volvió para dar un breve vistazo a Reid. "Ellos te necesitaron y estuviste allí. Es todo lo que debes recordar acerca de esta noche. No importa lo que pase"
Reid sabía que su superior pretendía infundirle ánimo, pero él solamente podía concentrase en la posibilidad de una pérdida. En su vida, esa probabilidad era más bien una constante."No está fuera de peligro. Y, si sucede lo peor... No sé... No sé qué va a ser de ella. No sabré cómo estar ahí para ella. No sé si pueda ofrecerle lo que pueda necesitar en un momento así"
Habían llegado. Hotch apagó el motor y miró de nuevo a Reid. "Tú eres el que conoces tus límites y lo que puedes darle si ella te necesita. Si ese momento llega... Y estoy rezando para que eso no pase... Sabrás lo que tienes que hacer. Y lo harás. Créeme, conozco muy bien a todos mis agentes"
Se suponía que eso debía provocar una pequeña sonrisa, y así sucedió. Entraron a urgencias y fueron directo al cubículo de atención al público. Ambos mostraron sus insignias.
"Apenas acaban de ingresar... Un niño y su madre" Hotch intentaba descifrar las palabras de la recepcionista.
"Sala 2"
"¿Disculpe?" Reid no entendía.
"Oh, lo siento, es la costumbre. Están en la sala 2, que es donde llevamos los casos graves cuando ingresan. Están allí ahora. Pero no creo que pueda verlos"
Antes que tuvieran la oportunidad de oponerse, vieron a JJ venir hacia ellos por un pasillo, caminando con dificulta y mirando hacia atrás cada pocos pasos. Lucía inestable. Reid corrió hacia ella y la tomó del brazo.
"¿Qué te pasa?"
"Me hicieron salir mientras le hacen algunas pruebas. Dijeron que sólo serían unos minutos." Mantuvo los ojos entrecerrados, como si estuviera teniendo problemas para ver.
"¿JJ? ¿Qué te pasa?" Spencer la sujetó con más fuerza. Ella inclinó la cabeza, tratando de evitar la luz directa contra sus ojos. Él la observó mejor y de repente se dio cuenta.
Sangre.
Era la primera oportunidad que tenía de verla bajo la luz. Y allí estaba. La parte posterior de su cabeza estaba llena de sangre... Reid movió su mano para comprobarla. Tenía una laceración de algunas dos pulgadas de largo. Pudo haber estado sangrando cuando el corte era reciente, pero de momento, la sangre alrededor de la herida estaba coagulada.
Hotch estaba tan sorprendido como Reid. "¿Cuando sucedió esto? JJ, ¿te lo hizo Arnold?"
Había estado impulsada por la adrenalina, sin reparar siquiera en que el sospechoso la había golpeado con su arma. Eso bien podía explicar el dolor de cabeza y las náuseas, y por qué las luces estaban molestando tanto a sus ojos... Ella asintió.
El mareo se apoderó de su cuerpo. Reid pudo sentir como se balanceaba. Hotch lo notó igualmente y corrió para buscar una silla de ruedas. Se las arreglaron para llamar la atención de la enfermera de triage, y poco tiempo después, JJ fue llevada también a la sala de urgencias.
Para ese momento, había llegado el resto del equipo. Hotch los había actualizado. Reid se sentó solo, en silencio, mirando a todo el que pasaba, pensativo, con miedo a orar. Al verlo, Emily se acercó suavemente.
"Hey, bien pensado eso del río. ¡Demonios!, ¡bien pensado por eso de la letrina! De no haber sido por ti era probable que no encontráramos a Henry en horas, tal vez días." Y los dos sabían que si eso hubiese pasado, no habrían conseguido al niño, sino su cadáver.
Reid no hizo contacto visual con ella. Únicamente asintió y le dijo un "gracias" muy escueto
Ellos nunca habían sido buenos con las charlas casuales. Preferían las conversaciones directas, crudas y significativas. Se conocían muy bien como para dar cabida a lo superfluo.
Emily dejó de lado la plática y le dijo a quema ropa "Henry va a estar bien, Reid. Es un niño muy resistente... Endemoniados genes los que él tiene, es igualito a JJ, ¿no es verdad? Y tú hiciste todo lo correcto, cada cosa que era necesaria para salvarlo… JJ también va a estar bien. Es solo una conmoción, ellos van a estar bien"
"Espero que tengas razón"
"Siempre la tengo"
Él le dio la sonrisa que ella quería.
Parecía que habían transcurrido horas... Y en efecto era así. La mayor parte de ellos se habían quedado dormidos en la sala de espera. Hasta que una enfermera se acercó al recinto y preguntó "¿Dr. Reid?"
Él se puso de pie. "Soy Spencer Reid"
"La Sra Jareau... Oh, lo siento, la Agente Jareau, ¿no? Acaba de salir del departamento de tomografía y pide verlo. Usted puede entrar a verla, si lo desea"
El resto se había unido a Reid formando un semicírculo alrededor de la enfermera.
"¿Cómo está? ¿La evaluación?" Morgan exigió saber.
La enfermera consultó su tableta, desplazándose a través de algunas pantallas. "Tengo permiso para informarle al Dr. Reid y al Agente Hotchner. Nadie más"
A pesar de la situación, Emily tuvo que contener la risa al ver la expresión de Morgan. Ella le susurró: "Relájate, son sólo normas. Hotch y Reid se darán la vuelta y nos dirán a todos"
Y así fue. No había fractura de cráneo ni cualquier derrame. JJ había sufrido una conmoción. Tendría que aguantar algunos dolores de cabeza antes de volver a estar del todo bien.
Simuló que tocaba a la puerta antes de descubrir la cortina para entrar al cubículo. Jennifer estaba tendida en una camilla de urgencias, vestida con una bata de hospital. Su cabello seguía cubierto de sangre.
Ella sonrió débilmente. "¿Todavía andas vestido con esa ropa mojada? Por lo menos a mí me dieron esto" señaló su atuendo con un fingido orgullo.
Él resopló. "Sí, pero tu vestido no tiene nada con que cubrir tu trasero. Prefiero seguir con mi ropa mojada, gracias"
Ellos habían hecho un intento por burlarse de la situación, pero la preocupación por Henry no dejó que les durara mucho.
"¿Has oído algo, JJ?" Pensó que los médicos pudieron haberla tenido mejor informada de lo que les dieron a saber a ellos.
"Sólo sé que está siendo ingresado en la unidad de terapia intensiva pediátrica. Prometieron dejármelo ver pronto"
"¿Habrá despertado? ¿Hablaría con ellos?" Reid sabía que como consecuencia de la hipertermia, podía haber sufrido un daño cerebral… Un fallo general en sus órganos.
"No me han dicho nada al respecto. Han estado muy ocupados como para hablar conmigo, es lo que dijo la enfermera"
Ninguno de ellos sabía si eso de Ꞌestar muy ocupadosꞋ era un algo bueno o malo. ¿Significaba que Henry estaba respondiendo? ¿O que no lograban hacerlo reaccionar? Spencer pudo ver cómo la rubia comenzaba a desmoronarse otra vez. La tomó la mano.
Como si aquello fuera una señal, una enfermera entró al cubículo con una silla de ruedas. "¿Quiere que la lleve a ver a su hijo, ahora? Acaban de instalarlo en el piso de arriba"
JJ se animó, muy levemente. "¡Sí! Y Spence debe venir también"
La enfermera pareció dudar. "Me temo que sólo puede recibir a un visitante a la vez. Eso quiere decir que sólo podrá ir uno de los dos padres"
Al ver la expresión de decepción en el rostro de Reid, y muy a pesar de su conmoción cerebral, Jennifer tuvo una idea
Veinte minutos más tarde, la rubia era conducida a la habitación de Henry... Por un enfermero recién estrenado. En complot con la enfermera de urgencias, le habían conseguido a Spencer un mono quirúrgico.
"De cualquier manera, a usted no le hace bien seguir usando esa ropa mojada, podría pescar un resfriado con este aire acondicionado", la enfermera había dicho. Y, por lo tanto, Reid se había convertido en el más nuevo de los miembros del hospital.
Henry se veía tan tranquilo en la cama. Había sido aseado y su cabellera rubia estaba bien dispuesta sobre la almohada. Si hubiesen podido borrar de su vista los tubos y cables a los que se encontraba unido, habría parecido como si tan solo durmiera.
Mientras rezaba en voz alta, JJ sostenía de la mano a Reid. "Por favor, Dios. Es sólo un niño. Tiene la vida por delante. Y es lo más importante para mí. Lo más importante en nuestras vidas." Apretó la mano de Spencer cuando sólo se había atrevido a reconocer la relación que él tenía con Henry... Y con ella misma.
Él estaba demasiado sacudido como para hablar. Se unió a ella a través de sus pensamientos.
Se quedaron así hasta que casi se había agotado el tiempo que les concedieron para la visita. Reid había comenzado a desplazar la silla cuando tuvo que detenerse. Un leve sonido surgió en la habitación, un ruido diferente al que producían los monitores.
Procedía del niño en la cama. Al principio pareció un suspiro, luego un gemido. El agente inmediatamente pesó que su ahijado podía estar sintiendo algún dolor. Pero JJ lo conocía mejor. Ella conocía esos sonidos. De hecho, los escuchaba a diario. Era la forma en que Henry solía despertar"
"¡¿Henry Henry?!" Se levantó de la silla, un poco inestable. Reid la sujetó y la ayudó a acercarse a la cama. "Henry, cielo, soy mami. Somos mami y Tío Spence. Estamos aquí contigo, Henry."
Reid se reunió con ella para tratar de conectar con el pequeño. "Estás a salvo hombrecito. El tipo malo ya se fue. Puedes mirar ahora"
Otro gemido, éste vino combinado con un bostezo. Y entonces, un rápido parpadeo. Seguido por unos ojos abiertos.
"¿Mami?" Su voz era débil, pero era la voz de Henry.
"¡Tesoro, mi tesoro!" Ella lo besaba, la cara, las manos, el pecho, la cara de nuevo.
"Ewwwww. Dile que pare, Tío Spence!"
La sonrisa de Reid iba de oreja a oreja. "Nada de eso". Y él también le dio algunos besos.
La enfermera asignada al cuidado del niño vio lo que estaba pasando y entró a la habitación. Revisó los signos vitales de Henry, examinó los monitores, y se volvió a JJ.
"¡Todo está normal! ¡Parece que ya tienen a su hijo de vuelta!"
JJ no había salido de la cama. Estaba abrazando y acunando a Henry. Se las arregló para agarrar por la mano a Reid y meterlo en la cama junto con ellos. Reid cerró los ojos y saboreó la sensación de tenerlos en sus brazos. Se sentía como un hombre nuevo.
Se sentía como un hombre cuyas oraciones fueron escuchadas.
