APOV

Esme quería hacer un almuerzo familiar y con Rose decidimos pasar a buscar a mi hermano, Bella, Abby y Ness. Así que nos fuimos en el auto de Rose, porque Jazz no quería que fuera en mi Porshe. Mi madre nos había llamado temprano (06 Am) para avisarnos. Llegamos a la casa de Bells y Eddie y bajamos.

-Es muy temprano.-me queje.

-Ally...peor sería que te tuvieras que levantar apurada.-dijo riendo Rose.

-Menos mal que tengo una copia de la llave.-dije antes de abrir la puerta.

Ambas entramos y nos encontramos con un gran detallazo. Rose empezó a reír descontroladamente.

-Shh...recoge toda la ropa y dámela.-pedí en un susurro.

Rosalie me obedeció mientras subíamos las escaleras...donde había más ropa.

-Ok, ahora ve con las chicas...yo los despertare.

Rosalie me miro con cara rara y luego fue hasta el cuarto de Abby y Ness. Yo fui, caminando lentamente, hacia el cuarto de Bells y Ed.

Entre cuidadosamente, sin hacer ruidos y camine hasta la cama. Bella tenía la pierna sobre el torso de mi hermano y él la abrazaba por la cintura.

Les tire la ropa encima.

-¡Levántense, pedazos de dormilones!-les grite.

Bella comenzó a moverse y a abrir los ojos. Fue ahí cuando me vio. Luego se giró hacia mi hermano y le susurró:

-Edward...tu hermana...

-¿Qué paso con la...duende?-dijo mi hermano entrecortadamente.

-¡Oye, Cullen! ¡Más cuidado como me llamas!-le grite.

-¡¿Qué rayos...?

Edward me miró.

-¿Se puede saber que ocurrió ayer, a la noche en esta casa?-pregunte inocentemente señalando la ropa.

Bella se puso como un tomate y se escondió en el pecho de mi hermanito.

-Mary Alice Cullen Hale, sal de nuestro cuarto ahora mismo.-dijo enfadado Edward.

-Nop...Esme quiere que vallamos a casa para almorzar.

-¡Vete!

Yo negué con la cabeza.

-¿Qué sería de Abby y Nessie si no estuviéramos aquí Rose y yo?

-¿Rosalie también esta acá?-preguntó Bella, aún escondida.

-Sip… esta con las niñas...Pobrecitas, si no hubiésemos llegado ahora...habrían tenido que ver esto...-dije antes de salir.

Rose estaba abajo con las niñas...

BPOV

Edward acariciaba mi pelo...

-Segunda vez...-dije en un susurro

-¿Qué?

Desgraciadamente, Edward me escucho.

-Que es la segunda vez que Alice nos descubre...

-Oh...si...es verdad...

Me abrace más a su cuerpo.

-Quisiera quedarme aquí.-dije.

-También yo pero mi madre quiere vernos.

Me levante y fui al baño. Me di una ducha y cuando salí...mi esposo ya se había dormido otra vez. Me acerque a él.

-Edward...Edward, despierta.-le sacudí un poco.

Nada. Seguí intentándolo pero no despertaba.

Chille y me di la vuelta pero una mano me detuvo e hizo que me cayera encima de Edward.

-¡Edward!

-¿Qué?-preguntó de inocente medio riendo.

-No te rías,...pensé que me caería.-dije haciendo pucherito.

Al rato, apareció Alice.

-¿No les dije que tenemos prisa?-preguntó viéndonos.

-¿Cómo le haces para subir las escaleras sin ayuda?-pregunte yo.

-No lo sé y no me cambies de tema, Isabella.

Oh, no. Isabella. Eso es malo, muy malo.

-Ya bajamos.-dijo Edward sin dejar de reír. Alice se fue y yo le pegue, en broma, a Edward y me levante de arriba de él.

-Metete al baño y dúchate.-le ordene.

-Bella...

-Nop, apúrate.-dije empujándolo.

Cinco minutos más tarde, ya estábamos abajo.

-¿Están listos o necesitan más tiempo?-preguntó la duendecillo.

-Ya, estamos listos.-dije antes de tomar a upa a Nessie.

-Mai-mai...-dijo sonriendo. Le di un besito en la mejilla y rio.

-Un par de horas después.-

-Yo iré a acostar a Nessie.-dijo Edward.

Ya habíamos comido y todas las niñas se querían dormir. Así que Rose, Edward y yo llevábamos a las 3 al ex-cuarto de Alice.

-Cuatro meses después.-

Estábamos festejando el cumpleaños de Nessie.

Alice había dado a luz a un niño igual a Jasper pero igual de hiperactivo que Alice, hace un mes y medio. Su nombre era Nahuel.

-¡Mami, mami! ¡Mira lo que me regalaron tía Alice, tío Jasper y primo Nahuel!-dijo Nessie corriendo hacia mí con unas Barbies.

-Qué lindo...ahora ya tienes un montón.

-¡Si, y podemos jugar con Abby y Lilly!-dijo antes de salir corriendo.

Edward se acercó a mí.

-¿Demasiado grande?

-Un poco pero...

-¿Pero...?

-El que en camino viene es más chiquito.-dije sonriendo.

-¿Qué? Bella, ¿estás diciendo que...?

Asentí.

-Estoy embarazada.