-Puedo decir con toda alegría que esta totalmente recuperado señor Anderson.
La alegría de Emily Johnson, la jefa de los sanadores del hospital San Mungo no cabía en las palabras que dijo, sino que también se reflejaba en lágrimas que empezaban a caer de sus mejillas, había hecho tres veces un chequeo completo sobre Daniel Anderson y estaba totalmente sano.
-¿Eso significa que no hay problema con llevarlo a casa?.-dijo esperanzada Elizabeth
-No hay ningún problema querida, estoy segura que David se pondrá muy feliz, también tomate la semana, casi nunca tomas vacaciones por lo cual te has ganado un descanso.
-Mu...muchas gracias Emily y muchas gracias también a usted señor Flamel, sin usted y el profesor Dumbeldore no hubiese sido posible todo esto.
-No hay de que jovencita, me alegra poder ayudar.
Elizabeth envolvió en un abrazo al maestro de pociones, su sonrisa no podía ser apagada con nada en ese momento, se sentía con la fuerza para enfrentarse a mil dementores, tomó de la mano a Daniel y caminaron hacia la salida del hospital.
-ELIZABETH!
La mujer se giró ante la voz del maestro de pociones.
-Antes de que se me olvide,un regalo, bebelo.
Nicolás le lanzó un frasco que contenía un liquido rojizo como el que brotaba de la piedra filosofal.
-Tú también mereces una segunda oportunidad, bebelo ahora y para cuando llegues a casa notarás el efecto.
-¿Que es esto señor Flamel?.
-Confía en mi, lo digo por si acaso tu cuñado quiere analizarlo, no le servirá, lo encante para que solo funcione a quien se lo di.
Elizabeth en situaciones normales no habría bebido un brebaje de un extraño, pero este hombre le había devuelto a su esposo, por lo que sentía que podía confiar en él.
-A tu salud Dani.-dijo ella antes de beber el liquido de un solo trago.
La pareja se volvió a despedir y salieron del hospital.
-Señor Flamel, ¿que fue lo que le dio?.
-Ya que su marido a rejuvenecido, le preparé un poco del elixir de la vida mientras ellos conversaban, la rejuvenecerá aproximadamente diez años, pienso que es justo que empiezan donde quedaron.
-Eso es muy...noble.-dijo muy feliz Emily.
-Lo se, lo se soy genial, ahora quería hacerle una consulta, ya que estoy haciendo milagros el día de hoy, ¿hay más pacientes con daños tan severos como los que tenia el señor Anderson?.
-Pues si los hay, esta el matrimonio Longbotton, al igual que a Daniel, los mortífagos les dieron un cóctel de maldiciones, quedando en estado de locura, también tenemos otras personas con heridas mágicas que de no ser por nuestra contención ya habrían muerto, incluso tenemos una mujer muggle a quien le aplicaron la maldición cruciatus y la lista sigue.
-Pues bien jovencita, tráigame las fichas médicas de todos y dígale a alguno de sus medimagos que preparé mucho café, pues esta noche ando confiado, vamos a hacer algo de magia.
Ya eran cerca de las 18:00 cuando los miembros de los cazadores de magos llegaron a su base junto a John Stark, la mayoría no había dormido en más de 24 horas
-Scott quiero un informe de cada uno de los miembros de tu equipo para mañana a las 08:00, el informe de los miembros que siguen en Hogwarts puede esperar hasta las 20:00, mañana tengo reunión a las 09:00 con el estado mayor y necesitan toda la información de lo que ocurrió, por el momento vayan a dormir, se lo han ganado.
-Si señor.
-A por cierto, dile a todos que...bien hecho.
-SI SEÑOR.-respondió Tom con más ánimo.
Luego de recibir las instrucciones de Tom, el equipo empezó a hacer rápidamente sus informes para luego irse a descansar, David sabia que a su hermano le debían de haber aplicado el tratamiento para sanarlo y sacarlo de una buena vez del coma, pero no quiso pensar en ello durante la misión, lo que menos necesitaba era tener las emociones revueltas en una pelea, ya había terminado su informe y se lo dejó al encargado que se los pasaria al señor Stark en la mañana.
-Gracias por hacer tu informe tan rápido David.
-De nada, siendo franco quiero dormir un poco, estoy bastante cansado.
-Me imagino, por los rumores fue una misión muy difícil, te lo has ganado, oh casi se me olvida, Elizabeth llamo y te dejó un mensaje, lo tenia anotado por aquí, dame un momento.
Sacando una nota y se la pasó al muchacho, era pequeña y rectangular, tenia solamente siete palabras.
"Todo salió bien, te esperamos en casa"
-Oh por Dios...ALISON NECESITO QUE ME VAYAS A DEJAR RÁPIDO!.
Una hora y media más tarde el varón menor de los Anderson se bajaba de la parte de atrás de la motocicleta de su compañera.
-Espero que me pagues todas las multas que voy a recibir por saltarme tantas luces rojas.
-Mándale la cuenta a mi secretaria en la Universidad y por cierto...gracias por traerme tan rápido.-dijo un poco rojo por la vergüenza.
-De nada pequeño, ahora para que aprendas este es el momento en que besas a la chica por haberte ayudado.
-¿Be...besar?.
-Es una broma, cuidate mucho y disfruta con tu familia.-dijo la mujer mientras le daba un beso en la frente poniendo más rojo al adolescente.
David finalmente caminó hacia su casa, bueno técnicamente era la que había sido de sus abuelos, luego que la de sus padres fuese destruida por los mortifagos decidieron mudarse de ahí, caminó hacia la puerta, sentía el pecho apretado y la respiración se le hacia pesada, había tenido muchas emociones ese día y su archienemiga, la ansiedad atacaba de nuevo, muchos podrían pensar que no era algo serio, pero en ocasiones el muchacho sentía el peso del mundo en sus hombros, tenia que rendir en el MI7, tenia que rendir en su familia tomando un rol de padre y también tenia que rendir en la Universidad, en ocasiones podían pasar dos o tres días en que no podía conciliar el sueño, u otras veces en que le venían ataques de pánico, en general en las situaciones de presión, como en la batalla de Hogwarts, su instinto de supervivencia actuaba, pero era en situaciones de la vida normal donde se sentía más temeroso de que los nervios que venia arrastrando lo liquidaran, tocó la puerta, vio las luces prendidas.
"¿Daniel está a menos de 10 metros de mi?".
Nadie le abrió la puerta, le pareció extraño, sacó su llave y abrió lentamente la puerta evitando hacer cualquier ruido, una vez dentro presionó el botón central de su reloj desplegando su armadura, aun seguia en modo nocturno, escuchó unos ruidos desde la habitación de Elizabeth en el segundo piso, subió lentamente las escaleras, ya habia sacado su escudo y su espada, desde su comunicador escuchaba una señal del cuartel general.
-¿Ocurrió algo número 7?, detectamos la activación de su armadura.
-Mi cuñada no vino a abrirme la puerta, detecto dos individuos en el segundo piso, uno de ellos corresponde a ELizabeth, pero su ritmo cardiaco esta elevado, el segundo individuo no lo tenemos registrado, acudiré con discreción, por precausión contacte a número cuatro que está aún cerca de mi posición.
-Entendido número siete.
David dobló a la derecha, con unos pasos más estaba frente a la habitación, esto le parecía peligroso, ¿un mortifago había entrado en la casa y atacado a ELizabeth?, si era así el bastardo desearía no haber nacido con lo que él le haría a quien consideraba su figura materna, aunque algo dentro de él le decía que esto era familiar, una vez se decidió pateó la puerta , puso su escudo frente a él y su espada roja como lo hacían los antiguos hoplitas griegos.
-SUELTA A LA MUJER AHORA BAStar...do...
El grito que pegó el adolescente hizo que los don individuos que estaban en la cama saltaran como gatos mirando a quien entraba, Daniel tomó su varita rápidamente y le disparó un encantamiento repulsor a David, que solo fue absorvido por el escudo.
-TE HARÉ PAGAR MORTIFAGO!-gritó el mayor de los Anderson hacia el menor.
-Daniel tranquilo soy yo...
-NO CAERÉ EN TRAMPAS!
-SOY TU HERMANO IMBECIL.-dijo David mientras el casco se desvanecia y dejaba ver su rostro.
-Da...vid...
-Si soy tu hermano, toque la puerta y nadie vino a abrirme, luego vi que el ritmo cardiaco de ELizabeth estaba alterado y una señal de magia no registrada, pensé que era un mortifago y...¿por que estás desnudo?, ¿por qué Elizabeth esta desnuda?..ohh...POR DIOS...-dijo David más rojo de lo que había estado en su vida.
El adolescente se dio vuelta mientras su hermano y cuñada se dieron cuenta de su desnudez cubriéndose rápidamente.
-Los esperaré abajo, les daré unos minutos a solas.
Una vez que salió de la habitación, David habló por el comunicador a la base.
-Espero que no hayan visto eso, por favor mientanme y díganme que no vieron eso...
-JAJAJA tran...jajaja...tranquilo David, todo está bien jajajaja estamos desactivando la alerta roja y el envió de más cazadores a ayudarte jajajajaja.
No solamente escuchó la risa de quien estaba en turno, sino de lo que probablemente era la mitad de la base, cuando se activaba una armadura fuera de una misión se activaba también una alerta roja, debido a que al no estar en Hogwarts no había interferencia en las señales, el cuartel general del MI7 podía ver en vivo toda la situación y aportar con información, pero está vez fue mucha la información que había dado.
David desactivó su armadura, luego se sentó en uno de los sofás de la sala de estar, se recostó en este, ahora podía sentir el peso de todo lo que había pasado en los últimos días, cerró sus ojos y empezó a respirar con más calma, la meditación había sido una de las recomendaciones que le dieron para manejar su ansiedad, inhaló profundamente, contuvo y exhalo, repitió esta acción varias veces, necesitaba estar lo más sereno posible, su relajación fue interrumpida por los pasos de Elizabeth y Daniel, ella vestía casualmente, mientras que Daniel parecía usar algunas de sus ropas a las que les habían aplicado un encantamiento para que crecieran un poco más, el adolescente miró a la pareja que se veía incomoda, ninguno de los tres sabia como empezar la conversación, no era exactamente como David se imaginó el reencuentro con su hermano.
-Luces joven, bueno los dos en verdad, ¿que pasó en el hospital?.
-Bueno, junto con el señor Flamel y algunas notas del profesor Dumbeldore pudimos potenciar la poción que usualmente le aplicábamos a Daniel, con eso pudios neutralizar las maldiciones que aun permanecían en su organismo, un efecto secundario fue el rejuvenecimiento, esto debido al contenido de parte del elixir de la vida.
-Pero eso no explica porque tu eres joven.
-El señor Flamel consideró que ya que Daniel había rejuvenecido yo también merecía una segunda oportunidad.
-¿Y te la bebiste sin siquiera pensarlo?, tu mejor que nadie en esta casa conoce sobre los diferentes tipos de pociones que existen, muchas de ellas peligrosas, ¿y te fiás de la palabra de un hombre al que conoces hace menos de una semana?.
-Hey no seas tan duro con ella, hizo lo mejor que pudo y el señor Flamel fue de gran ayuda.-dijo molesto Daniel con la actitud de su hermano.
-¿Y que hubiese pasado si fuese una trampa ?.
-Pues no lo fue y todos estamos bien que es lo importante.
-Pero sigue siendo descriteriado de su parte, al menos cuando los observé con mi casco no noté ninguna magia oscura dentro de ninguno de los dos.
El silencio volvió a inundar la habitación, los hermanos Anderson se veían con el seño fruncido, era increíble como ambos se parecian ahora que la diferencia de edad se había acortado, ambos tenían el pelo castaño, los ojos color café.
-Lo siento David, tengo que admitir que me dejé llevar por la emoción, no sabes cuantas veces he soñado con este día, se que solamente quieres protegerme, lamento no tener la fuerza mental que tu posees para sobrellevar estas situaciones.-dijo la mujer con un poco de vergüenza.
-¿Crees que no quiero explotar de ira en cualquier momento?, ¿crees que no quiero volver a los tiempos antes de que toda nuestra vida se fuese a la mierda?-dijo mientras lágrimas empezaron a formarse en sus ojos-todos los días recuerdo lo que paso, todos los días me cuestiono que pude haber hecho, pero llego a la misma conclusión de que no pude hacer nada, era impotente y débil, mi miedo me paralizo, puedo recordar la risa de Bellatrix mientras hacia explotar la cabeza de mama, como papa fue desmembrado y NO PUDE HACER NADA.-esto último lo dijo arrojando una lampara de mesa contra la pared-AHHHH!¿POR QUE NO PUDIMOS SER UNA FAMILIA NORMAL?, YO DEBERÍA ESTAR YENDO CON MI PAPA A VER PARTIDOS DE FÚTBOL, APRENDER A COCINAR PASTELES CON MI MAMA, QUE DANIEL ME HABLASE DE COMO CONQUISTAR A UNA CHICA, ODIO LA MAGIA, LA ODIO, ARRUINÓ MI VIDA!.
Las lágrimas corrían como dos torrentes por las mejillas, David no sabia porque pero algo en su interior se había quebrado, sabia que lo que decía no tenia un orden, pero era lo que sentía, sabia que debería sentirse feliz, pero sus emociones eran un completo caos, Elizabeth miraba a su cuñado sin saber que decir o hacer, estaba totalmente sorprendida, pues nunca lo había visto perder sus emociones, siempre había sido el sostén emocional de la familia, quizás eso era lo que pasaba, había tenido un rol que no le correspondía a alguien tan pequeño, ella se dio cuenta en cuanto se había apoyado en él, inconscientemente buscando a Daniel, la culpa se sintió como una cruz en su espalda, miró a su esposo que estaba sentado a su lado, él se levantó sin decir nada y rápidamente abrazó a su hermano menor, no dijo palabra alguna, David se sintió extraño ante el contacto, por su nariz entró un olor que él conocía, cerró los ojos y recordó cuando su hermano lo llevaba en brazos,cuando le contaba historias de Hogwarts, cuando de pequeño interrumpía los besuqueos entre los en su momento adolescentes, muchas veces había soñado con esos días, pero ahora el olor no era de un recuerdo, era real,su hermano realmente había vuelto, lentamente le correspondió al abrazo y se puso a llorar como no lo había hecho en más de diez años, sus rodillas fallaron, pero su hermano lo sostuvo, lloró y lloró, se sentía de nuevo con cuatro años, pero por primera vez en mucho tiempo se sintió en paz.
